Pase de ser esposa aburrida a una amante golosa 2
Lleva la falda corta y el liguero de su boda, sabiendo que cada paso que da es visto. El taxista la mira, el conserje la devora con los ojos, y al llegar a la oficina, Héctor ya sabe lo que lleva debajo. Esta vez, no hay excusa para volver a casa sola.
“… A lo cual se alejó de mi tomo sus cosas y me comento que si mañana me veía con falda pequeña eso quiera decir que quería llegar a más.
Salí de la oficina sin cacheteros ya que se los llevo y en el transporte público me toco ir sentada a lo cual empecé a reflexionar lo que había hecho, hubo sentimientos y pensamientos confusos y me dije que no se volvería repetir.
Ese día me baje en automático en un centro comercial fui al departamento de damas y me compre una falda tipo escocesa que llega cinco dedos abajo del nacimiento de mis nalgas, me la probé y la compre, así también fui al departamento de lencería y vi un panty cachetero y pensaba que con este panty segurísimo que le darán muchas ganas de agarrarme la cola y posiblemente nunca me suelte, panty cachetero con abertura en la entrepierna, lleva recortes en los costados para dejar más piel a la vista, pero dejando también mucho a la imaginación, no se marca con prendas exteriores, pedí uno y me comento la señorita que con ese tipo de prenda me vería bien a lo que le dije pero es que estoy gordita; me dijo por eso te ayudara, le comente que si podía probarlo y me dijo que sí que su supervisora no estaba y así me daba el visto bueno.
Entre a los probadores y me lo probé, después ella entro y me dijo que no estaba gorda y que se me veía un culo de infarto, que le daba envidia me puse la falda y me dijo que estaba como refrigerador, yo le conteste por lo gorda, no porque hasta los huevos te meterían, dijo ella, me lo quite lo page y me fui a casa.
Al llegar a mi casa, me pregunte qué estaba haciendo, y no alcance a seguir en mis pensamientos porque llego mi esposo, como siempre cansado lo que hizo que me enojara y me reprochara a mí misma, si él no me hace caso hay otro que me pone mucha pero mucha atención, lo que hice fue ir al baño y me afeite el sexo dejándolo como una chiquilla.
A la mañana siguiente le comente a mi esposo que tenía que hacer otros trámites a lo que contesto con un simple OK; después que se fue me puse la falda, me vi al espejo, y como que faltaba algo, me puse las medias el liguero de mi boda y un corset blanco, con una blusa de cuello V blanca que hacía que mis pechos se vieran como globos de lo apretados que estaban, y se empezaban a asomar mis pezones, y además que use unas zapatillas blancas que hacían que el trasero se me viera más parado y redondo, debajo de la falda el cachetero color blanco, me sentía rara ya que sentía que no estaba protegido mi sexo, cogí mi chamarra y me fui en taxi no se veía nada, pero el taxista no dejaba de ver por el espejo, situación que hizo que me excitara por lo que baje el cierre de la chamarra, diciendo que hacía calor y deje a la vista del taxista mis pechos apretujados y mi falda exhibiendo mis piernas y muslos; a lo cual el taxista no perdió detalle.
Llegue a la oficina baje del taxi y el taxista me comento que ricas tetas y piernas que si así estaba todo era una gordita muy buena y muy cogible, no dije nada le pague y me entrego una tarjeta con su número, nombre y que estaba a mi disposición, cerré la puerta ya estaba húmeda con los pechos inflados y los pezones como rocas y con la respiración entrecortada, me metí rápido al edificio para que los polis no vieran mi estado.
Pase sin ningún problema, pero en el elevador también entro el señor de la limpieza del edificio; me saludo, se me quedo viendo y me dijo que de unos días para acá me veo mucho mejor, le dije gracias, pero como tenía calor y estaba sudando me quite la chamarra, y el señor de limpieza que se llama Armando me dice que rica, se cae de buena, solo esboce una sonrisa y el mientras tanto me estaba comiendo con los ojos.
Llegue a mi piso y como la chapa está cerca del piso y me inclino sin doblar las rodillas pero con las piernas un poco separadas, ya que no me acordaba de lo que llevaba debajo de la falda, brindándole la visión de mi culo y mi sexo, que por lo pequeña de la falda se subió lo suficiente, para que me comentara que con todo respeto tiene un culo y una raja impresionante, momento que me acorde de lo que traía puesto yo creo que vio mi ano y mi sexo, abrí la puerta y me metí dejándolo afuera y yo súper excitada, hice de todo lo que nunca jamás pensé hacer en mi vida, era otra.
Llegue a la oficina y lo primero que hice fue ir al baño a secarme mi sexo; después prendí mi computadora y me puse a trabajar, como a las dos horas tocan y pregunto quién es, y me contesta Héctor, en ese momento sentí un escalofrió en todo mi cuerpo y me empecé a humedecer, le abrí y me dio un beso en la mejilla, me escaneo y dijo - ya lo sabía eres una putita - acto seguido se metió a la oficina y me dijo que caminara sobre el pasillo de la oficina, lo cual hice moviendo las nalgas y sacando más el pecho, cuando regrese con él me dijo - envidio a tu esposo que te tienen cada noche y día, estas buenísima - a lo cual sin pensar le comente que mi esposo solo me tiene como sirvienta, que no me pone atención, cuando termine decir eso me dije yo misma que fue lo que dije.
En ese momento, me atrajo de la cintura y me empezó a besar y a manosear mis piernas y muslos, cuando fue hacia mis nalgas, se llevó la sorpresa de que no había obstáculo entre mi ano y sexo, me subió la falda, me vio por atrás y por adelante, y me dijo - ya vienes preparada - posteriormente me quito la blusa y dijo que se veían muy ricas mis tetas.
Nos seguimos besando y me quito la falda, me quede con el corset y el cachetero, me dijo que volviera a caminar y lo hice moviendo más las nalgas; cuando volteé tenía su pene fuera del pantalón, regrese con él y me dijo que rico se me veían los pezones, me tomo de las nalgas y me pego a él, en ese momento sentí su pene duro y palpitante en mi vientre, ya sin ninguna pena lo tome y lo acaricie, lo empecé a masturbar mientras él me manoseaba toda y me besaba y chupaba mis pechos o como él dice me mamaba las tetas, parecía que mis tetas lo tenían hipnotizado, después dejo de mamármelas y me dijo susurrándome al odio que si alguna vez había hecho o me habían hecho sexo oral, me quede callada y me pregunto entonces como te coge tu esposo, y le dije que yo abajo y el arriba de mí, a lo que contesto de misionero y solo dije sí, y ¿te mama las tetas? a lo que le dije que no, que pasaban desapercibidas, y me dijo semejantes tetas no pasan desapercibidas, me pregunto cada cuando cogía con mi esposo, le comente que muy rara vez y que la última vez fue hace diez meses, y me pregunto cuanto tiempo me coge, que se lo explicara; le comente que me besaba, me acostaba, me quitaba las pantaletas, que antes usaba, me masturbaba mi sexo y me dijo que digiera panocha, bueno me masturbaba mi panocha, me habría de piernas y me penetraba con su pene, siempre usábamos condón, a lo que comento ósea que te abría de piernas y te metía la verga y te cogía por cuanto tiempo; poco ya que me lastimaba y ¿tu tenías tu orgasmos o venida? No, solo el terminaba salía de mí se quitaba el condón y se dormía.
En ese momento puso una cara de asombro exclamándome - ósea que tu panocha no tiene mucho kilometraje y no la han llenado de semen, bueno solo cuando te hizo a los hijos ¿o no? - solo moví mi cabeza asintiendo, pero eso cambiara, no te preocupes, me contesto, ¿porque no le has dado el culo? si te lo ha pedido… - porque he oído cometarios que duele mucho - todo esto me preguntaba mientras nos masturbábamos mutuamente, a lo que me comento - ahora entiendo - le pregunte que entendía y me dijo el día que te metí el dedo en culo, no quisiste primero pero después lo disfrutaste, ¿por qué ese cambio? - porque cuando me mamaste las tetas me enloqueciste y dije que nada que mi hicieras diría que no aunque me dolió y me sentí rara pero después me éxito - mientras nos seguimos besando y manoseando me llevo hasta mi escritorio, primero me sentó con las piernas abiertas, jugo con mi clítoris y empezó a mamar mis pechos para después decirme si quería llegar a más, le conteste que traigo la panocha rasurada, como te diste cuenta, y además me puse una faldita corta ¿qué dices? ¿estoy dispuesta o no?
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