La Polla de Tomás 23
Tomás no solo domina los negocios, sino los cuerpos y las mentes de las mujeres que lo rodean. Con una técnica tántrica que lleva al límite el placer y el dolor, su presencia es adictiva para sus amantes, quienes luchan por ser aceptadas en su órbita. Esta noche, el deseo y el poder se entrelazan en una fiesta donde las reglas las impone él.
Agradezco el seguimiento de la serie. Si les gusta el relato, ya saben, una valoración o un comentario, se agradece.
En el capítulo anterior:
"Aunque Dauphine no necesitaba del licor para saltar o que saltara Tomás sobre ella, porque fue directa su objetivo.
- Bien Tomás, así de acuerdo en la producción, la publicidad y ¿Habías dicho algo de susurrar a una yegua? Ja, ja, ja…
- El hombre que susurra a las yeguas es un psicólogo de los caballos, yo para hacer de buen psicólogo para una yegua como tú, necesito un entorno de paz ¿Te apetece un wiski en el jardín de mi casa?
- Ja, ja, ja, hecho ¿vamos?
- Vamos a susurrar ja, ja, ja…"
La Polla de Tomás Capítulo 23
Las fantasías eróticas que tuvo Dauphine después de las video llamadas que se hacían con Tomás, quedaron cortas ante lo que le esperaba. Aquella ex modelo de pasarela convertida en una alta ejecutiva de una firma importante de ropa, nunca hubiera imaginado que se podía follar de aquella manera.
Para Tomás fue muy diferente a las demás, desde que se desvirgó con Carmen, había evolucionado en el arte sexual, poniendo en práctica casi todo lo leído y aprendido en los libros que había devorado de literatura erótica de los grandes maestros. Su evolución como buen follador era debido en gran parte a su conocimiento teórico, a su propia imaginación y a disponer de amantes entregadas a él. Tomás disfrutaba con la seducción, para él era más satisfactorio seducir que el hecho de follar.
Muchas veces en cada polvo metido Tomás había intentado correrse hacia adentro, leído en el “Tantra”. Había probado sistemas para conseguir esa eyaculación mencionada, la cual enviaba el esperma a difuminarse en el interior del organismo, y el gran placer que esto provocaba. En un punto del control de la eyaculación, cuando el esperma esta pronto a salir, contraía los tendones de la ingle levantando al mismo tiempo los dedos de los pies y la contracción de los tendones en el momento de la eyaculación. A Tomás no le había salido nunca en ningún polvo, y no era por no probarlo, porque en todos lo había intentado. Y mira por donde, tuvo que ser con Dauphine cuando lo consiguió.
Si Tomás ya tenía la polla gorda, se le dobló de tamaño. Correrse hacia adentro es lo que provoca, el orgasmo recorre eléctrico por la columna vertebral provocando mucho más placer que una simple corrida. El pene en vez de flojear, se endurece aún más, la sangre fluye por el en más caudal y se hincha, y provoca un delirio follador más intenso.
Cuando llegaron a casa, no se anduvieron con muchos preámbulos, llegaron a la piscina y recién servidos dos wiskis con hielo Tomás empezó a desnudarse ante la mirada de Dauphine. La mujer iba observando su cuerpo cultivado mientras caía la ropa. No pudo resistirse en empezar a besar aquel joven y bello Adonis, le dio besos a todos sus músculos, se entretuvo en los pezones, en el ombligo, en sus testículos, pero la polla permaneció ausente de sus besos, no así el culo que recibió en su esfínter la saliva abundante de la señora ejecutiva.
Tomás observó que a ella le gustaba llevar el control, lo terminó de comprobar en la forma que ella le tumbó en el camastro balines de la pérgola. Dauphine empezó a desvestirse con un pie sobre el pecho de Tomás. Se mostraba dominadora ante aquel joven y su sonrisa de felicidad ante la situación, junto con esos ojos de mirada gatuna, provocaron que a Tomás la polla se le pusiera como un cohete espacial.
Observó a Dauphine en su estriptis, le fue gustando lo que iba viendo, la ejecutiva madura, mostrándose como una puta dominante en celo, se colocó sentada en cuquillas sobre la boca de Tomás, ofreciéndole el coño abierto y húmedo para ser devorado. Él, empezó a pegarle punzadas con la lengua a su ojete para después meterle la lengua dentro del ano. Ella aún no le había tocado su pene, pero la tentación de verlo ahí derecho en todo su esplendor, la polla de Tomás que no por grande en si era atractiva, si no por su forma, era como un imán para las bocas golosas como la de Dauphine, y se lanzó a besarla, chuparla, la agarraba con las dos manos y no le daba tregua al sube y baja metiéndose cada vez más trozo dentro de la boca.
Ambos se comieron en un sesentainueve sus sexos, se dieron gran placer durante la comida. Cuando ella tuvo su primer orgasmo, Tomás dejo de ser el amante sumiso para empezar a controlar él la situación. Se giró de golpe sobre el camastro y se colocó de rodillas frente a ella tumbada, le abrió las piernas en una “V” perfecta y apuntó la polla a su coño. Entró primero el capullo y Dauphine emitió un gemido agudo, y todo seguido un grito cuando el muchacho le pinzó con los dedos los pezones. El dolor hizo que ella le agarrara ambas manos con las suyas con el fin de evitar un mayor tirón de pezón. En pleno grito mezclado de placer y dolor, Tomás de un golpe de cadera le metió toda la polla dentro.
Dauphine después de que su coño acomodara en su interior la polla de Tomás, empezó a jadear y gemir de placer. Empezó ella moviendo las caderas y le sobrevino de esta manera el segundo orgasmo. Ni en su imaginación a Dauphine le había venido en mente lo que era un mete saca conejero vibrador hasta que lo experimentó en aquel momento. Empezó a follarse a su amante de tal manera, en un mete saca frenético durante diez minutos seguidos, que Dauphine perdió la cuenta de las veces que se corría y sus orgasmos se habían enlazado en uno eterno. Entró llorando de placer en el estado de inconsciencia consciente en el que Tomás deja a sus amantes.
Tomás la levantó y la sentó sobre su polla, el abrazo de ella para sujetarse a Tomás era débil, y con las piernas alrededor de su cintura Tomás se puso en pie. Ahora la tenía como a él le gusta tener a una mujer, sentada sobre su polla, y como a él también le gusta andando y follando se la llevó hacia el gimnasio.
Fue en este momento, teniendo a Dauphine sentada en su polla y pronto a llenarle el coño de leche, cuando a Tomás le funcionó el tantra. Las contracciones pélvicas y de tendones, junto con el levantamiento y tensión de los dedos de los pies, retuvieron la expulsión del semen hacia el exterior y se corrió para adentro por primera vez. Tomás se quedó un momento inmóvil. Una descarga eléctrica había trepado por su columna vertebral hasta el punto que sus pupilas quedaron por un momento en blanco. Notó como su polla engordaba y tuvo que sujetar a Dauphine que ya sin fuerzas dejo caer piernas y brazos y solo se sostenía por Tomás con la polla en el coño, y sus manos en su culo.
Ardor sexual le provocó a Tomás haberse corrido hacia adentro, con la polla crecida aún más de dimensión, la sangre le circulaba en gran caudal por las venas de su polla. La sacó del coño solo para comprobar el tamaño y la evolución que experimentaba, y al hacerlo aquello parecía una cascada de aguas turbias. La polla se había adherido dentro del coño como una ventosa y al sacarla provocó en ella el desmayo sublime por placer.
Tomás no podía dejar de meter y sacar frenéticamente su rabo de aquel coño de la desfallecida madura. Tuvo conciencia y paró un instante para hacerle un boca a boca y ayudarla en la respiración, le sacó la polla para que se recompusiera. La tumbó sobre el potro, le secó el sudor del cuerpo con una toalla y le empezó a practicar un masaje tan suave que le hizo emitir un suspiro, y revivió a Dauphine. Lloraba, más que llorar, gimoteaba, y de sus ojos resbalaban lágrimas saladas que eran absorbidas por los labios de Tomás.
La polla y las manos iban masajeando el cuerpo lleno de aceite de Dauphine.
- ¡Oh Tomás! ¿Qué me has hecho? ¡Dios! ¿Qué eres dios mío?
- La suavidad de tu piel y tus feromonas me han excitado enormemente Dauphine. Eres la yegua ideal para mis susurros, ja, ja, ja…
- Ja, ja, ja... ¡ay! ¡ohm! No puedo ni reírme ¡Dios, aun me estoy vaciando!
- Vamos a refrescarnos
Tomás cogió en brazos a Dauphine y la llevo hacia la piscina. Ella abrazada a su cuello admiraba la tremenda belleza del muchacho, era guapo, era bellísimo, sus rasgos con las expresiones de placer aumentaban su hermosura, al igual que aquella polla ¡Que hermosura! Como un badajo se balanceaba entre piernas.
Legó a la piscina y ella continuó tumbada y extendida sobre los brazos fuertes de Tomás. Esa fuerza a ella le daba seguridad. El agua en su espalda le produjo un leve escalofrío que erizó sus pezones. Tomás la levantó a pulso para chupárselos. Al final se fundieron en un morreo, que continuó cuando Tomás la soltó de un brazo y de frente, le puso la polla buscando de nuevo su orificio vaginal.
La penetración fue lenta y Tomás volvió a tener a su presa sentada sobre su polla. Ahí dentro del agua los huevos rebotaron otra vez frenéticamente en el ojete de Dauphine, y volvió a correrse, y a correrse otra vez y más cuando él le empezó otra vez su más que ensayado mete saca conejero vibrador sacándola de la piscina y volviendo al camastro balines. Volvieron las lágrimas a sus ojos y volvió a rescatarlas de su mejilla con besos.
El morreo se hizo eterno y Tomás pronto a correrse esta vez quería dar por finalizada ya la sesión pornográfica con Dauphine, sacó la polla de su coño y se la metió dentro de la boca hasta donde le permitieron sus arcadas. Tomás había descubierto y le divertía hacer de sus amantes un sifón, así nombró el acto de correrse en la garganta y que ella sacara semen por la nariz. Casi se ahoga si Tomás no le saca la polla y la ayuda a coger aire y respirar. Tanta cantidad de semen expulsado, ella solo lo había visto en sueños.
Ahí estirada sobre el camastro, Dauphine se quedó en otra dimensión. Tomás le sirvió un wiski con hielo, que ella tragó de un golpe y le llenó otro que también fue vaciado de un trago.
- ¡Oh Dios! En mi vida me habían follado de esta manera Tomás. No eres de este mundo ¡Oh que placer dios mío!
- Me agrada que te haya gustado Dauphine, este susurro, creo que vale las ciento cincuenta mil piezas por talla.
- Ja, ja, ja… ¡Que cabrón! Ja, ja, ja… tienes arte, me gustas Tomás, que sean ciento cincuenta mil, ja, ja, ja…
Tomás además de haber logrado por primera vez correrse hacia adentro, consiguió un pedido que ni soñado. Se sintió satisfecho y tumbado al lado de la jefa de compras y moda de ZORRA se fumó un canutillo de marihuana y se tomó tranquilamente un wiski con hielo, mientras ella se iba recomponiendo.
Era ya tarde avanzada, había asuntos pendientes que tratar y así se lo hizo saber a Dauphine. Dos horas seguidas follando habían pasado deprisa. Ambos se vistieron se dieron una mirada con morreo largo y se fueron. Tomás la dejó en el hotel, quedaron en tomar un café antes de que ella partiera a las diez de la mañana, a las doce salía su avión del aeropuerto.
A Tomás le quedó pendiente para otra ocasión si ella volvía, de darle por el culo, se quedó con las ganas, pero vio demasiado estrecho su esfínter y su polla con la eyaculación tántrica había engordado demasiado para probar. Pero se quedó con las ganas, el culo de Dauphine era precioso para botar sobre el. Lo observó moviéndose mientras ella entraba en el hotel.
Tomás se fue al concesionario y taller a ver como andaban Rocío y Amparo. Al entrar ya percibió cambios, se veía al personal feliz y trabajando en reparaciones de vehículos, con aires contentos, silbando unos y cantando otros. Eso es precisamente lo que Tomás deseaba de sus empleados, que trabajaran felices.
Rocío y Amparo estaban sentadas en una mesa larga llena de carpetas y papeles que ponían en orden. Dos empleadas de la oficina les ayudaban. Ellas iban ordenando, tomando notas, y ellas archivando.
- Amparo, Rocío, buenas tardes.
- Buenas tardes Tomás, ya por hoy dejamos esto, a las ocho cerramos taller y nos iremos a villa Carmen a ayudar en lo que precise Pilar y Pili.
- Bien chicas ¿Alguna novedad?
- ¡Uf! Ja, ja, ja… un montón de cosas Tomás, pero vamos haciendo, en cuanto a la reforma voy a pasarte unos bocetos que hemos hecho las dos, que creemos serán viables y te gustaran.
- No lo dudo, sois mis heroínas del motor, ja, ja, ja…
- He despedido a un empleado, era como la carcoma dentro de la plantilla, creo hemos acertado.
- Seguro que sí, y no os tiemble el pulso a la hora de haceros respetar.
- Lo que pasa es que me ven muy joven y conmigo se atreven, pero lo llevo bien controlado.
- Bien Rocío ¿Te gusta esta nueva faceta?
- Me encanta Tomás, ha sido un sueño hecho realidad, ya lo sabes, siempre he deseado dirigir una empresa, por eso estudio empresariales y económicas ja, ja, ja…
- Bien, os quiero un montón, voy a ir a la villa a ver a mi madre debe de estar desesperada, la he soltado ahí esta mañana y aún no la he vuelto a ver. A ver qué líos ha montado por ahí, ja, ja, ja…
- Ja, ja, ja… es encantadora.
- Sí, la verdad es que mi madre es un encanto de mujer.
- Por cierto Amparo, verás una entrada de dinero realizado por Carol, haz un ingreso a cada señora de la Familia de un millón de euros. A Rosalía, Eloísa y a María Fernanda también, como miembros de la familia que ya son. A Isabel y a Anna les ingresas cincuenta mil euros.
- Así lo haré Tomás, gracias por la parte que me toca, eres realmente mi dios en todo. Te amo.
- ¡Qué razón tiene Amparo Tomás! Para todas eres nuestro dios en todo. Yo ya no concibo mi vida sin estar a tu lado y en la Familia. Soy ¡tan feliz!
A Rocío le saltó una lágrima que Amparo recogió con su lengua y con un beso posterior, la abrazó. Se besaron en los labios, y fue un beso de compromiso y amor, maternal, al final a las dos les saltó otra lágrima.
Tomás se despidió de ellas, las abrazó, besó, y se fue a Villa Carmen.
Al llegar Ruth y Carmen le contaron a Tomás los pasos que habían realizado con Carolina. No descubrieron nada más, pero tampoco habían buscado mucho más, a Carolina la llamaron y tuvo que irse a comisaria. Pili y Eloísa llegaron a saludarlo abrazadas y riéndose.
- Buenas tardes ¡Cuanta felicidad!
- Tomás, nos reímos de Ángela, es fantástica tu madre, está intentando enseñarle a Carmen el programa informático para controlar las luces del escenario, y creo que tendremos que buscar a otra encargada para ello, ya creo está preparando a Rosalía, ja, ja, ja…
- Ja, ja, ja, imagino la escena ja, ja, ja…
Raquel llegó a saludarlo con Cayetana y María Fernanda. Todas le besaron y abrazaron. Tomás percibió que Raquel estaba un poco cansada.
- Raquel, corazón bonito ¿Cómo estás?
- La verdad que hoy estoy un poco cansada, he manejado tanto peso todo el día y tantas cosas, menos mal que también se ha quedado la hija de Anna, Macarena, y nos ha ayudado, pero ya hemos terminado de prepararlo todo para la rueda de prensa, para la presentación y hasta para mañana la fiesta de cumpleaños de Macarena.
- ¿Macarena y Anna aún están aquí?
- Se han ido ahora mismo
- Voy a ver a mi madre como lo lleva con Carmen, ja, ja, ja…
Tomás se encontró a su madre haciéndole un discurso a Carmen, Pilar y Rosalía partiéndose de risa.
- Tomás, Tomás.- Se lanzó a sus brazos Carmen al verlo.
- Hola Carmen ¿Problemas con las luces?
- ¡Ay Tomás! Son tantos botones y teclas que una no se aclara y tu madre me explica, pero es difícil.
- Ja, ja, ja, hijo, desisto ya de más, creo que vamos a poner a Rosalía en el control de las luces. Me has tenido abandonada aquí todo el día, pero la verdad es que me lo he pasado bien.
- De eso se trata la vida mamá, de pasárselo bien al menos eso es lo que me habéis enseñado papá y tú.
- Ja, ja, ja, tú siempre igual. Te quiero hijo.
La madre de Tomás se comprometió tanto con el proyecto y en todo lo que se estaba haciendo ahí, que ya se había cogido tan en serio su papel que hasta Tomás se sorprendió. Parecía una más de sus señoras. Tomás mantenía un brazo alrededor de Carmen, la cintura de ella era acogedora para el abrazo, y la palma de su mano irremediablemente se apoyó al culo redondo de ella y lo acarició. Ángela ni se inmutó cuando vio que su hijo se llevaba a Carmen cogida por la cintura al interior de la casa y continuó con Pilar y Rosalía con el tema de las luces.
Dentro de la casa Tomás abrazó a Carmen y la sentó en su regazo sobre el sofá. Empezó a besarle los pechos, a Tomás Carmen le gustaba con locura, con ella se desvirgó y con ella empezó todo. Estaban dándose el lote sentados en el sofá cuando apareció recién llegada a la villa Cristina.
- ¡Huy! Perdonad por interrumpir. ¿Dónde está tu madre Tomás?
- Ahí fuera con Rosalía y Pilar.
- Vaya, yo venía a ver si te veía también a ti, pero veo que estás muy ocupado.
- Ven Cristina acércate.
Cristina se acercó a la pareja que estaba follando. Carmen ajena a todo, solo se concentraba en el placer que le provocaba la polla de Tomás dentro de su coño. Ella se movía dibujándole círculos y subiendo y bajando de aquel mástil. Cristina sin palabras solo miraba.
- Cristina, cómeme los huevos mientras Carmen me folla, y cómele también el ojete a ella, penétrale el culo con tu lengua.
- Sí, Tomás
Cristina obedeció, se arrodillo detrás de Carmen y empezó a comerle los huevos y el ojete a ella. A Carmen le gustó la penetración de la lengua de Cristina en su esfínter, tenía una lengua larga y vivaracha. Carmen se corrió, Tomás la desmontó de su polla y le dijo a Cristina que se la mamara. Ella se encontró en la gloria teniendo el falo de su dios en la boca y degustándolo.
- Súbete a mi polla Cristina y fóllame.
- ¡Oh Tomás! Sí, necesito tanto que estés dentro de mí.
Cristina fue introduciéndose el falo despacio a medida que iba sentándose sobre la polla. Cuando ya casi la tenía toda dentro de un golpe de cadera Tomás se la metió entera. Cristina empezó a follarse a Tomás y Carmen empezó a succionar sus pechos, los pezones largos eran absorbidos por la boca esponjosa de Carmen. Cristina gemía y jadeaba de placer. Entraron en el salón Cayetana y María Fernanda. Al ver el trio que tenían montado se fueron hacia ellos.
Tomás sin sacar la polla de dentro de su coño, giró a Cristina poniéndola de frente a las muchachas, le agarró las pequeñas tetas, la tumbó hasta pegar la espalda de ella a su pecho y después le abrió más las piernas, exponiendo el largo clítoris de Cristina y el coño ante ellas. Ese clítoris que parecía una polla dejó asombradas a las muchachas.
- Tomás ¿Podemos chuparle esta mini pollita a Cristina?
- Sí Cayetana, ama a Cristina y tú María Fernanda también.
Cristina pegó un grito al cielo cuando su clítoris empezó a ser succionado por los labios y la lengua vibradora de Cayetana. El grito alertó a Ángela, Pilar y Rosalía, que entraron las tres a ver qué pasaba.
Así encontró Ángela a su hijo y a su amiga Cristina. No dijo nada, se limitó a observar cómo su amiga se corría a chorros y como se vació en la boca de Cayetana cuando Tomás le sacó la polla. Pilar con rapidez se fue hacia Tomás para ocupar el sitio de Cristina, se sentó encima de él y de un solo golpe se metió todo el rabo dentro.
Cayetana y María Fernanda secuestraron a Cristina y la tenían estirada en el suelo sumida en una catarata de orgasmos como los que provocaba Cayetana a sus amantes. Cristina lloraba de placer y ahogaba sus jadeos en el coño de María Fernanda. Ángela no pudo contenerse más y se fue angustiada del lugar, su coño se encharcó ante el espectáculo de su hijo con sus amantes y busco la calma a su calentura, escondida y con sus dedos. Carmen y Pilar estaban fundidas en un morreo cuando ella se corrió. Tomás la descabalgó y se levantó con la polla más tiesa que un cantimpalo. No se corrió.
- Cayetana, María Fernanda, dejad de amar a Cristina.
- Sí Tomás. Cristina tiene una mini pollita muy sabrosa.
- Sí, pero ahora déjala que respire un poco, ayudadla a levantarse.
- Sí Tomás.
Cuando Cristina se levantó, Tomás la abrazó y la besó. Ella estaba en la gloria.
- Tomás, te amo, te necesito, ya no puedo vivir sin ti, quiero ser una de tus señoras, te obedeceré en todo, no te fallaré, por favor acéptame, puedo ayudar además en muchas cosas.
- Cristina, para entrar en la Familia debes de desprenderte de la mochila del pasado de tu vida, no es tan fácil como parece.
- Tomás, me estoy divorciando, mi ex marido hace años que ni me toca, ni convivo con él, no he encontrado a nadie que me ame mejor y más que tú. Mi vida es un aburrimiento. Los hombres solo se acercan a mí por mi poder económico y desde que te he conocido, ninguno se puede comparar en lo más mínimo de lo que tú me haces, me das y me hace sentir. Por favor acéptame. Sabes los recursos económicos que tengo, los manejas tú, no quiero saber nada de mis patrimonios, que sean para el bien de la familia, pero por favor acéptame.
- Te veo muy entregada, te voy a mandar un contrato, te lo lees, y si estás de acuerdo, quizás te demos la bienvenida. En el caso que aceptes, deberás ser adiestrada, Raquel será tu señora, la deberás obedecer en todo, de ella dependerá que te quedes, si ella te acepta, todos te aceptaremos. Serás su esclava hasta que ella decida.
- Lo que tú quieras Tomás, haré lo que tú me digas.
- Y lo que Raquel te diga.
- Sí Tomás la obedeceré en todo lo que me diga y aprenderé de ella a ser una de tus señoras.
- Bien, después te mandaré el contrato, si aceptas me lo dices y empezarás a ponerte a las órdenes de Raquel.
- Sí Tomás, lo deseo.
Llegaron del taller Amparo y Rocío, cargadas de carpetas y trabajo, todas las ayudaron. Tomás dio la orden de que todas empezaran a arreglarse que se iban a comer al club de golf. Llamó y reservó mesa para todos. Ángela se dirigió a su hijo.
- Tomás cielo ¿Vamos a cenar todos otra vez?
- Claro mamá, cena familiar ja, ja, ja…
- Mamá, le he conseguido un contrato con ZORRA a papá que alucinará, y AFRODITA ha obtenido un beneficio en transacciones de sesenta millones de euros. Hoy las señoras de la familia han cobrado su primer millón de euros cada una. Hay que celebrarlo.
- ¡Un millón! Hijo, imagino que sabes lo que haces, dime la verdad, pero dímelo sinceramente y mirándome a los ojos ¿Es legal lo que estás haciendo?
- Tiene una legalidad moral absoluta, que me salto algunas normas y blanqueo el dinero de manera un poco ortodoxa, también, la moneda digital es también un riesgo y asumo riesgos en las inversiones, si salen bien y si no salen tampoco es la ruina. Además ahora ingresaremos todo el patrimonio de Cristina, se quiere unir a la Familia y lo aporta voluntariamente. Y otros patrimonios que gestionamos.
- ¿Cristina te da su patrimonio para estar en la familia?
- Así es, es su voluntad mamá. No la mía. De momento estará en adiestramiento, la adiestrará Raquel, será su esclava, si ella le da el visto bueno la integraremos en la Familia.
- Hijo, esto me suena a secta, me das miedo, eres mi niño Tomás, me asustas.
- Comprendo que tengas este miedo, yo quizás también lo tendría en tu lugar, pero estate tranquila mamá, verás cómo todo irá bien. Además ya pronto tendré que ir a la universidad y todo será tranquilidad y armonía.
- Eso espero hijo, a ver cómo lo ve tu padre mañana todo esto, llega por la tarde, iré a recogerlo al aeropuerto.
- Le encantará, por cierto ¿Cómo te ha ido el día?
- La verdad que bien, aunque mucho trabajo, ya han montado la sala de prensa para mañana y el día de la presentación, de momento hay veinte medios de comunicación autorizados por Amparo. Rosalía llevará el control de las luces, a Carmen le faltan luces para entenderlo ja, ja, ja…
- Ja, ja, ja. Carmen es así. Vamos a casa a cambiarnos y al club de golf a cenar.
Tomás se despidió de todas, obligó ir también a cenar a Pili, le dijo que para él estaba guapa y buena igual y que lo que los demás opinaran, le daba absolutamente igual. Pili le agradeció la muestra de amor a Tomás.
Llegaron al club de golf y se fueron directamente a la mesa, donde ya estaba el resto de la familia sentada. Tomás ya había encargado la cena y el menú, y solicitó celeridad en el servicio debido a la hora que ya era, por lo que fue llegar y cenar. Tomás comunicó a la familia el ingreso de su primer millón. Todas aplaudieron y se entusiasmaron. Empezó a correr el cava. Ángela se divertía hablando y riendo con Carmen y Ruth. Apareció Cristina en escena, su enganche había llegado al extremo de ir al club de golf porque oyó en la villa que la Familia iba, y ella quería ser de la Familia. Tomás pidió un cubierto más para ella y la sentó al lado de su madre. La cara de felicidad que puso Cristina fue enorme al ver que a Tomás le agradaba su presencia. También apareció Carolina, otro cubierto, se sentó al lado de Carmen. A Tomás le gustaba ese idilio de la inspectora con Carmen, además Carmen era pícara y se hacía desear. Le gustaba ser centro de atracción y ya tenía a Raquel y a Carolina enamoradas y babeando por ella. Y como si hubiera sido anunciada la cena por el ángel anunciador apareció también Glend. Tomás ya se descojonó de risa.
Pidió disculpas al maître por ser más personas y cubiertos en la mesa, disculpas que fueron bien recibidas, la mesa en si hacia lucir al club de golf. Algunas de las personas que se encontraban en el club se acercaban a la mesa a saludar a Tomás o a conocidas comensales. Una de las personas que se acercó a saludar a Tomás fue Luisa, la política se encontraba cenando también en el restaurante con dos políticas más de su partido, quiso presentárselas, eran diputadas en el congreso y se encontraban en la ciudad debido al ajetreo de las detenciones y se quedarían también para la presentación del proyecto AFRODITA junto con el ministro de economía.
- Tomás, Dolores y María
- Mucho gusto en conocerlas, las flores de la ciudad seguro que reviven de luz y aroma con su presencia.
- Ja, ja, ja, esta sí que no me la habían dicho nunca, ja, ja, ja.- Dijo Dolores.
- Ja, ja, ja, recibir esos halagos de un joven tan guapo como tú, es un privilegio.- Dijo María.
- No le hagáis caso, él es así, la verdad es que es encantador, en la ciudad lo queremos mucho.
- Gracias Luisa por la estima que me tienes.
- Ja, ja, ja, mejor me callo.
- Sí ja, ja, ja.
Ambas diputadas intuyeron un algo entre Luisa y Tomás y se rieron con ellos de la situación creada. Agradecieron la invitación al evento y esperaban que el proyecto tuviera éxito. En la despedida Luisa discretamente envió un beso en el aire para Tomás, a la vez le guiñó un ojo.
Alrededor de Glend, siempre había risas, Tomás se acercó detrás de su asiento para abrazarla por la espalda y besarle el cuello. Eso a Glend, siempre le erizaba la piel, y se dejó fundir en un beso apasionado que Tomás le dio en la boca que provocó el aplauso de todas ¡Como querían a Glend! Y a ella le emocionaba y se llenaba de orgullo y felicidad de sentirse tan querida por la Familia. Tenía a un lado a Cayetana, que nunca se desprendía de ella cuando estaba, en el otro a María Fernanda, sus niñas como ella las denominaba.
Ángela, su madre hablaba con Cristina, Ruth y Pili, Pilar se reía con Eloísa, Carmen y Raquel, que hacían corro con Carolina. Rosalía con su hermana Rocío, también se estaban partiéndose el culo, a saber de qué con Amparo.
En la mesa había una felicidad tremenda, buena comida y buena bebida y una belleza enorme. Quince mujeres brillaban a los ojos de Tomás, eran su posesión, todas como primer lema; el de obedecerle absolutamente en todo y nunca preguntarle el porqué de una orden.
En un momento en el que todas estaban distraídas entre ellas, Tomás se fue al servicio. En la distancia Luisa lo vio dirigirse allí y se levantó de su mesa para ir detrás de él. Antes de llegar al interior de los aseos lo llamó.
- Tomás, Tomás
- Hola otra vez Luisa.
- Tomás ¿Cuándo podrás dedicarme algo de tiempo?
- ¿Algo de tiempo? No te entiendo Luisa.
- Tomás, no te hagas el tonto, ya sabes, si quieres te lo digo más claro; tengo ganas de sexo contigo, quiero follar contigo ¿Entiendes? No puedo dejar de pensarte.
- Vaya ¿Ahora tienes el coño mojado?
- Sí.
Tomás sin decir nada solo la miró y con un guiño le indicó que lo siguiera. Entraron en el habitáculo de cambiar los pañales a los bebes, él se sacó la polla y ella se agachó a mamar, ya la tranca bien lubricada la hizo levantar y la sentó sobre el tocador. La empezó a besar a la vez que le sacó los pechos, se alegró de verla sin bragas y sujetador, y así se lo hizo saber. Ella se sintió satisfecha en estar de su agrado. Tomás no disponía de mucho tiempo para grandes preámbulos, le comió ligeramente el coño para lubricárselo bien y apuntó su polla enseguida a la entrada de la vagina. Le metió la polla de golpe obviando la estrechez del coño de Luisa, ella quiso gritar y su expresión de aguante doloroso no tenía desperdicio. Enseguida empezó a gozar del rabo dentro de su cuerpo. Tomás aceleró el polvo, el tiempo y el lugar lo requerían, el mete saca frenético conejero vibrador tuvo suficiente para que Luisa alanzara rápidamente un orgasmo. Tomás no se paró al contrario, aumento la velocidad de su sacudida y su vibración de polla, Luisa estaba enlazando ya orgasmos. Cuando tuvo el orgasmo cerca, miro a Luisa y la beso, aplicó a su orgasmo las contracciones de tendones y contracción muscular para eyacular hacia adentro suyo, y lo volvió a conseguir. El chispazo de placer recorriendo su columna vertebral hizo saltar lágrimas a Luisa, la polla se había hinchado tanto que creía que estaba pariendo cuando Tomás la sacó de su coño. Increíble la cantidad de flujos que salieron de dentro de la vagina.
Tomás la volvió a besar, ella suspiraba aún fuerte, se estaba restableciendo a base de espasmos que aún soltaba su palpitante coño. La ayudó a ponerse en pie y a vestirse, la volvió a besar y con la yema de los dedos la peinó. Se besaron profundamente.
- ¡Dios santo! ¡Jesús bendito! ¡Madre de la virgen santísima Tomás!
- Si sigues así harás bajar a todos los santos del cielo ja, ja, ja…
- ¡Ahhhh! Madre mía como me has abierto, no voy a poder ni andar.
- Lamento que no haya sido de tu agrado Luisa, no volverá a ocurrir.
- ¿Cómo que no ha sido de mi agrado? Si no vuelves a follarme te secuestro y te obligo a follarme cada vez que yo quiera ¡Ufff! Si aún me tienes vaciándome ¡Ahhhhhh!
Al correrse para adentro a Tomás la polla se le hinchó por la gran circulación de sangre concentrada en las venas, dentro del coño de Luisa, eso provocó un efecto de vacío que como una ventosa al sacársela arrastró el interior del útero y todo lo que dentro de la vagina había. Este efecto también la hizo mear y correrse con una sensación que nunca había experimentado antes.
- ¡Joder Tomás! Cada vez es un sorpresa más agradable follar contigo, siempre nuevas sensaciones y placeres ¿Sabes una cosa?
- - No, dime.
- No dejo de pensar en ti y lo bien que se siente una cuando folla contigo. Sé que es inviable y no me hago ninguna ilusión, tienes a demasiadas mujeres y competencia, ja, ja, ja, pero me he enamorado de ti y te deseo.
- Es bueno sentirse amado, como amas a tus electores, venga, vámonos que estoy en una cena y tú también. Otro día que te pille, te abriré el culo y así después te desenamoraras de mí. Ja, ja, ja…
- Que bestia eres, ni se te ocurra olvidarme, ya verte cada día es una obsesión que no puedo evitar.
Tomás y Luisa salieron del habitáculo y cada uno se fue a su mesa. Al llegar, su madre le preguntó por su ausencia, él le respondió que ninguna de sus señoras se atrevería a preguntarle lo que hace o deja de hacer, a ella se lo permitía como madre. Ángela se rio, se creía que le estaba diciendo una broma. Llegaron los postres, la copa de licor y se dio por finalizada la cena, mañana era un día con mucho ajetreo, quedaba poco para la media noche y Tomás antes no acabara el día quería hacer aun otra transacción, al menos intentarlo. Quería averiguar si aún podría acceder a la cuenta del banco del profesor.
Tomás decidió llevarse a Rocío y Amparo para repetirles el proceso y que vieran y aprendieran como se efectuaba la transacción de fondos. Para mencionarlo de otra manera como robar al banco. Si él faltaba ellas debían ser los cerebros de la Familia.
El taxi se llevó a las señoras, Cristina se fue con Glend, y Tomás, su madre, Rocío y Amparo se fueron a su casa.
- Mamá, Rocío, Amparo y yo debemos hacer unos trabajos en el ordenador antes de acostarnos, mañana nos iremos a las siete de aquí, si deseas venir con nosotros te despertaré.
- No, hijo, mañana voy a descansar de ti, ja, ja, ja, por la tarde cuando haya recogido a tu padre vendremos a la rueda de prensa y al cumpleaños de esta niña, ya no sé si es de la familia o no, o quien es ja, ja, ja…
- De acuerdo mamá, buenas noches
- Buenas noches hijo.
Una vez en la habitación se conectó al ordenador del profesor. El proceso estaba tardando, parecía que el programa no encontrara la ubicación. Al rato largo de espera se abrieron tres pantallas, el programa había encontrado dos programas espías más conectados al ordenador del ex marido de Eloísa, seguramente de la policía o el juzgado. El virus de Tomás era más potente, y además de pasar desapercibido para estos programas, los pudo controlar descifrando sus contraseñas y los dejo inoperantes y ciegos, en stand by.
Tomás iba explicando a Rocío y Amparo lo que estaba aconteciendo en el ordenador, ellas miraban fascinadas el proceso y escuchaban con atención a su amo.
Una vez accedió a la cuenta del profesor y a la misma central que operaba esa cuenta empezó a manipular las cantidades de la misma. Usó la clave que disponía de Carol y efectuó otro traspaso de dinero por valor de sesenta millones de euros en compra de criptomoneda. A la vez, mandó la clave para que se efectuara la compra de dólares y a los diez minutos una sociedad americana le envió la clave por valor en acciones de una empresa de armas por valor de cincuentaicinco millones de dólares.
- De aquí, cuando se blanquee el capital, se destinará un millón más para cada miembro de la Familia. Eso es lo que debéis hacer en el reparto de beneficios, una parte igual, para cada miembro de la familia de una tercera parte de los beneficios, el resto invertirlo ¿Entendéis?
- Perfectamente y de acuerdo Tomás, me he quedado con todo, puedo asegurarte que lo haría con los ojos cerrados.
- Por si acaso Rocío, es mejor siempre tener los ojos bien abiertos un pequeño error es dinero y el riesgo de ser descubierto. Veis ahora desinstalaremos ya el programa del ordenador, aquí ya no vamos a rascar más. Desinstalaremos también los de la policía, que crean que ha sido un error del mismo programa y archivaremos la contraseña del banco en este otro programa instalado, que es un descifrador de contraseñas, para que el banco crea que se ha manipulado la cuenta desde este programa. Igualmente van a detener por pederasta y pedófilo al ex marido de Eloísa por lo que no le vendrá de una condena más y la dejará a ella y a María Fernanda tranquilas unos buenos años.
- Además se lo merece.- Dijo Amparo.
- Sí, Eloísa se hubiera quedado sin nada y en la calle, como Carmen y Pili, por ejemplo, su contrato matrimonial la dejaba en caso de divorcio sin nada, todo era de él, menos mal que intervenimos a tiempo y la hemos rescatado de quizás un suicidio, amadla mucho, al igual que a María Fernanda, este cerdo había hecho fotos y videos desde que era pequeña, chupándole la polla y haciéndole tragar su semen.
- Se lo merece.
- Eso es precisamente el verdadero control del desarrollo social de la vida de Eloísa, por eso la he aceptado en AFRODITA.
Una vez Tomás vio que había transcurrido sin incidentes todo el proceso, les dijo que se fueran a dormir. Los tres se tumbaron en la cama. Tomás les dijo que no habría sexo, necesitaba descansar y dormir al igual que ellas. Con un poco de frustración aceptaron el deseo del amo y abrazadas a él se durmieron los tres.
Cinco horas habían bastado a Tomás para descansar y dormir lo necesario para la recuperación de su cuerpo. Siguiendo el mismo proceso habitual en él, se levantó de la cama con sigilo para no despertar a sus señoras y se fue a la cocina, a por un café. Piscina, nadar, gimnasio y desayuno, tostadas, zumo y dos piezas de fruta.
Ángela se había despertado y desde su balcón lo vio nadando en la piscina. Se puso un short, una camiseta y se bajó a desayunar con él. Tomás cuando terminó sus sesión en el gimnasio se encontró en la cocina a su madre preparándole el desayuno.
- Vaya, el dios con la polla tiesa, ja, ja, ja…
- ¿Te hace gracia mamá?
- Ya no sé lo que me hace gracia o no de ti. Me das miedo, eres mi hijo, tengo miedo, debes entenderme, aunque por otro lado te veo tan feliz, tan adulto y tan responsable en todo, que me enorgullece enormemente ser tu madre. Te amo.
- Yo también te amo mamá, a ti y a papá, sois lo más importante en mi vida, el orgullo es mío por ser vuestro hijo y por tener a la más bella de las mujeres como madre.
- Ja, ja, ja, no se te escapa la oportunidad para el piropo, así las tienes a todas embelesadas, pero ¡Joder Tomás! Es increíble a las mujeres con las que te acuestas, no sé cómo absorber en mi cerebro esto, además de mi edad o más, y ellas ¡tan felices de ser tus esclavas! no lo entiendo, la verdad. Me lo explican y no lo creo, pero lo he visto y es la realidad. Tengo que reírme.
- Me alegra que te divierta, la vida tiene estos buenos momentos de “divertimento” ja, ja, ja… No me negarás mamá que todas están buenísimas, todas tienen algo que las diferencia una de la otra, pero todas son bellas y con glamour. Y menos en el carácter, Amparo y Carmen físicamente son casi idénticas.
- No, sé, hijo, hoy llega tu padre, no sé ni cómo decirle todo esto.
- No debes decirle nada, déjalo que él mismo lo vea, hoy podrá asistir a la rueda de prensa y ver en la villa a las señoras y además hay fiesta de cumpleaños, Macarena cumple los dieciocho.
- ¿Tienes el día muy liado?
- Sí, hoy vienen a la fábrica Paula e Isa, para cerrar el contrato de lanzamiento de una línea de ropa que he creado para sus tiendas y distribuidora. Ellas hasta el momento aparte de cuatro camisetas y algún vestido no vendían ropa, pero van a inundar de promoción esta línea.
El despertador del móvil de Ángela sonó a las seis y media de la mañana, empezaba aparecer la luz aún débil del día cuando le llamó Dauphine por teléfono. Tomás descolgó la llamada con los altavoces. Su madre se quedó escuchando.
- Buenos días Dauphine, has madrugado mucho.
- Buenos días Tomás, llevo toda la noche sin dormir. No puedo dejar de pensar en ti, y eso no es lo grave, lo peor es que no puedo dejar de tocarme recordando el polvo que me metiste ayer. Te necesito, quiero follar contigo antes de irme Tomás, por favor.
- Es un día complicado Dauphine, ahora estoy con mi madre desayunando, he de ir pronto a la fábrica, tengo u montón de asuntos que atender.
- Tomás, cincuenta mil prendas más por talla ¿Te harían venir a echarme un polvo? Lo necesito.
- Pero tendrá que ser ahora mismo y haciendo volar al Ferrari.
- Sí, Tomás, date prisa, estoy ardiendo, creo que me voy a volver loca.
- Voy.
Ángela se quedó mirando a su hijo con la taza de café en la mano y la boca abierta. Su expresión era sacada de un film de Fellini.
- Venga, a hacer trabajar la polla, ja, ja, ja… ¡Dios mío! Si no lo escucho no lo creo ¿Esta es la de ZORRA?
- Sí mamá, este polvo mañanero traerá una producción de cincuenta mil prendas más por talla, al final le he vendido doscientas mil, ja, ja, ja… pensar que ella vino a proponerme como algo excepcional cien mil, se irá con un pedido del doble.
- Vaya, a ver como se lo coge tu padre, a lo mejor la fábrica no puede con todo esto.
- Ya lo he pensado, tengo una idea que le encantará.
Tomás se fue a su habitación y Amparo y Rocío ya despertaban. Tomás les contó la situación y ellas quedaron que después de desayunar se irían a los talleres, que a las ocho estarían en la apertura. Tomás se fue al hotel donde se encontraba Dauphine.
Al llegar ella se le echó a los brazos, Tomás le dijo que las cincuenta mil le daban hasta las ocho de la mañana, que después debía irse si, o sí. Ella aceptó, además de feliz y riéndose.
Tomás se desnudó, ella ya lo estaba, le miraba el culo. Darle por el culo lo había dejado pendiente para otra ocasión y le tentó metérsela por ahí, pero desistió por posibles consecuencias negativas. Pero le cortó rápido su hacer en dominar durante el acto, para pasar a dominarla con placer. La tendió en la cama y su ya muy húmedo coño, recibió su boca y su lengua con ansias de ser devorado. Tomás, así lo hizo, se aplicó en comerle la vagina hasta que explotó en un orgasmo con el clítoris pillado entre sus labios. La cantidad indigente de fluidos que salieron le empaparon la cara al muchacho.
Le abrió las piernas y al quedar el coño expuesto a su polla, su mismo rabo buscó el camino entre los labios vaginales para introducirse dentro. Al principio entró despacio, pero Tomás no quería perder mucho el tiempo, ese se le echaba encima y debía apresurarse a dejar a Dauphine satisfecha.
El descubrimiento del mete saca conejero vibrador era un recurso genial para sus polvos rápidos. Dauphine no tardó cinco minutos en alcanzar otro orgasmo, y Tomás no paraba en hacer vibrar a su polla entrando y saliendo, hasta que ya empezó a enlazar orgasmos su amante. La giró y la puso en cuatro, sus cachas eran abofeteadas por Tomás durante las sacudidas de coño que continuaban. Las lágrimas en sus ojos advirtieron a Tomás que Dauphine ya había entrado en la inconsciencia consciente en que la catarata de orgasmos dejaba a las amantes de Tomás.
La estuvo volteando sobre sí mismo en la cama mientras la iba follando sin compasión alguna ni delicadeza, cuando estuvo pronto a correrse, Tomás hizo los movimientos y contracciones de tendones tántricos para correrse hacia adentro. Lo consiguió. Dauphine notó como se ensanchaba su coño con la polla que se engordaba dentro y ya el placer y climax que le sobrevino eran la gloria de un orgasmo sublime.
Cuando Tomás sacó la polla de dentro de la vagina de Dauphine, ella se quedó jadeando y suspirando fuerte sobre la cama. La polla ventosa, arrastró de dentro de su coño un río de líquidos que emanaban y provocaron una gran mancha sobre la sábana.
Las lágrimas de Dauphine resbalaban por su mejilla, sus suspiros amainaban y Tomás la cogió con ambas manos y la levantó de la cama. Ya en pie se fue con ella agarrada por la cintura hacia el baño. Debajo del chorro de agua fría de la ducha, ella empezó a normalizar su respiración. Le duró poco, cuando quiso abrir los ojos bien para observar al que ya era su dios, se encontró subida a su polla con las espaldas pegadas a la pared de la ducha y todo el rabo de Tomás metido dentro de su coño otra vez.
- Cincuenta mil bien valen un adicional, ja, ja, ja…
- ¡Qué cabrón! ¡Cómo me haces correr dios mío! ¡Qué polla! Jamás he estado tan abierta ¿Qué haces dios, que se te engorda tanto cuando follas? ¡Qué sensación! ¡Me abres! ¡Ahhhhh!
- Eso es cacho tía buena, córrete, te estaría follando de aquí a New York y andando sobre el océano.
- ¡Ahhhh, ahhhhh, ahhhhh! ¡siiii, ahhhh, ahhhh!
- Esta vez te vas a librar de que te abra el culo, la próxima prepárate.
- ¡Ohhh, dios! Esto en el culo no entra
- No me tientes que te lo abro ahora
Dauphine se libró, porque Tomás se volvió a correr hacia adentro y ya el grosor que alcanzó su polla era algo sobrenatural. Desmayó a Dauphine, que Tomás tuvo que coger en brazos y reanimarla ya sobre la cama para que volviera a respirar. Del boca a boca pasó al morreo y a un beso de despedida.
Tomás se dispuso a vestirse y ella desnuda y rendida lo observaba desde la cama. Miraba su cuerpo fibroso, sus abdominales, su cintura, sus glúteos, sus pechos y ¡Que bello y guapo era! Suspiró satisfecha y feliz. Él le dio un beso en los labios le dijo que le hiciera una llamada a la llegada a su destino, que así estaría tranquilo que el viaje había ido bien. Ella se emocionó agradablemente con esas palabras de interés hacia ella del muchacho, de su ya venerado dios.
Tomás se fue a la fábrica cagando leches, ya eran las ocho de la mañana y se le acumulaba trabajo y quehaceres. Iñigo le había mandado un mensaje citándolo a las doce para ir a la villa a instalar el complejo sistema informático para controlar los accesos de entrada a la presentación. Rosa, lo estaba esperando con los informes para la reunión con Paula e Isa. Llamó a Pilar.
- Buenos días Tomás.
- Buenos días Pilar hermosa ¿Cómo va todo por la Villa?
- Bien, te recuerdo que a las seis hay el cumpleaños de Macarena y a las ocho la rueda de prensa. Todo está ya preparado. Raquel anda con las bebidas, canapés y todo lo demás. Las demás están todas con ella ayudándola y Pili y Ruth están preparando la habitación para Carol, que llega mañana a las once, según ha dicho Glend.
- ¿Glend está aquí?
- Sí, es la repera, nos ha traído bizcochos, pasteles y dulces para desayunar, ha hecho venir al propio pastelero a traer el desayuno para todas ja, ja, ja…
- ¿Y que hace ahora?
- La última vez que la he visto estaba con Carmen comiéndose un trozo de tarta.
- Ja, ja, ja… bien ahora llamaré a Isabel a ver como tiene el tema de seguridad.
- ¡Ah! está llegando veo Carolina ahora mismo y se ha parado en el portal de Isabel.
- Bien, ve y dile a Isabel que cuando termine con Carolina me llame.
- De acuerdo Tomás, hasta ahora. Te amo.
- Hasta ahora preciosidad de la villa
- ¡Oh Tomás! Te amo, te amo, te amo… ¡soy tan feliz!
- Eso es bueno Pilar, adiós.
- Adiós Tomás, te amo.
Rosa le trajo las carpetas de los informes y le fue explicando uno a uno todos los puntos importantes a tener en cuenta, a la vez que se los subrayaba le iba enlazando pros y contras mientras los iba razonando. Proveedores, producción, almacén, distribución, todos los detalles en poco más de media hora habían calado en el cerebro de Tomás.
- Contigo Rosa uno se ahorra un tiempo que es oro. Gracias por el trabajo que has hecho, y de la manera que me lo has ido explicando y analizando, es sublime, es digno del mejor master en gestión empresarial que se ha hecho jamás, tenlo por seguro, eres un diez.
- Gracias Tomás, la verdad es que me lo he tomado muy en serio, me dará una satisfacción enorme que te salgan estos contratos, tu padre se enorgullecerá de ti.
- ¿Sabes una cosa Rosa?
- Dime…
- Con ZORRA vamos a firmar las doscientas mil piezas por talla de la colección que les presenté para Alemania. Es un tema del que quería hablarte debes ponerte en contacto con ella para preparar el contrato.
- ¿Doscientas mil? Ja, ja, ja… Tu padre se va a morir, ja, ja, ja.. TE QUIERO TOMÁS.
- Hemos vencido el primer combate, ahora queda el segundo.
- Cuidado, que la producción tiene un límite.
- Lo he previsto y la ampliación de la fábrica y los nuevos turnos mientras dure. Ya tengo los terrenos para construir el almacén y el centro de distribución y el espacio que ocupan aquí será para ampliar producción.
- ¡Fantástico! ¡Genial! Tomás eres un ser excepcional y ¡te amo tanto! Moriría por ti Tomás, no me abandones por favor.
- Hay un himno de un equipo inglés de futbol que reza “Nunca andarás solo” y yo te digo Rosa, que nunca andarás sola.
- Últimamente mi vida ha cambiado, desde que folle contigo, tengo ambiciones y felicidad, aunque sé que una relación contigo es imposible, me agrada verte feliz y vivo, sobre todo esto, lleno de vida, me la contagias. Ya no llevo bragas ni sujetador, voy libre y me he depilado el coño, por si algún día tengo la posibilidad de que tus labios me saboreen.
- Rosa, me estas poniendo caliente, mira y toca como me has puesto la polla con tus palabras.
Rosa, tocó el paquete de Tomás y le sacó la polla. Rápido corrieron las persianas de las cristaleras del despacho para intimar el polvo que se acercaba. No pudo contenerse en agacharse y meterse el rabo de Tomás en la boca. Empezó una mamada jugosa, con la boca muy abierta y dando golpecitos con la lengua al tronco. Se la metía hasta llevarla a la campañilla y la arcada que le provocaba la expulsaba, la ansia de polla la metía para adentro otra vez.
Tomás la subió a la mesa del despacho y se la folló como últimamente en él era habitual; conejero vibrador, dos tandas seguidas de cinco minutos cada una, y a la tercera catarata de orgasmos, inconciencia consciente y lágrimas de gozo. Así ocurrió, quince minutos, y se estaban ya recomponiendo, y a la espera de la llegada de Paula e Isa. Tomás no se corrió.
CONTINUARÁ
Agradezco el seguimiento de la serie. Si les gusta el relato, ya saben, una valoración o un comentario, se agradece.
Continúa en
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