Xtories

Enredos de cables - parte 6

Sabe que ella está en una reunión importante, pero el control en su mano tiene otros planes. Cada vibración es un secreto compartido, un hilo invisible que conecta su escritorio con el de ella, hasta que la curiosidad lo lleva a descubrir que los secretos de la oficina son mucho más profundos de lo que imaginaba.

Informaticx9.7K vistas9.2· 10 votos
Este relato queda fuera de tus preferencias actuales. Lo mostramos porque llegaste por un enlace directo.

Ella era jefa de un departamento de unas 30 personas y siempre o casi siempre tenía reuniones con los diferentes equipos e incluso con jefes de otros departamentos o su propio jefe. Eso me llevó a pensar si a ella le habría dado alguna vibración por leve que fuera cuando active el juguete y lo mejor, donde estaría ella cuando eso hubiera ocurrido. Cuando estaba llegando recibí un mensaje suyo con un emoticono de una cara babeando y el texto:

Eres un cabrito, estaba con Irene tomando algo y casi salgo volando de la vibración que ha pegado el juguete y se ha debido de asustar un poco porque al poco rato se ha marchado diciendo que tenía una reunión.

Yo le mandé un audio de voz diciéndole que me había puesto muy cachondo pensando en la situación en la que pudiera estar cuando lo active.

Ella me respondió:

Espero que siga este juego, creo que Irene también tiene ese lado cachondo y me gustaría sacarlo poco a poco.

Aparqué el coche y antes de salir le contesté:

Así que si lo enciendo te hago vibrar como el aire mece al trigo, ¿no?. Esto va a ser muuuy divertido. Espero provocar algún orgasmo con este jueguecito.

Cerré el móvil y me fui a trabajar. El día pasaba rápido cuando Irene me llamó para que fuera a revisar el equipo a su puesto. Le dije que ok y me dirigí para allí. Cuando entré en su despacho iba de infarto… No hacía mala temperatura pero ya comenzaba a apretar el calorcito y llevaba un vestido muy ajustado y largo, botas altas de piel y algo maquillada como era costumbre en ella. Me imagino que tendría alguna reunión medianamente importante y se había arreglado para ello.

Hola Javier, mira me falla el equipo, va raro. Se reinicia de vez en cuando y con el proyecto nuevo que tenemos necesito que esté a punto.

Vale, vamos a hacer una cosa. Te voy a preparar un equipo y te paso toda la información mientras te diagnosticamos este. Guarda todo lo que necesites de información en esta carpeta en la nube y así no la perderás.

Ok, dame unos minutos para que guarde lo que necesite.

Claro. Conteste mientras sonreía levemente.

Ya está. Dijo

Vale pues dame unos 15 minutos que ahora te traigo el nuevo equipo y me llevo este.

Cuando salí del despacho de Irene me encontré con su secretaria Julia, una rubia de unos 25 años algo gordita pero de cara muy guapa con esos ojos marrones y brillantes. Sería de alta como Gema aunque ella llevaba unos tacones altos que la daban ese extra de altura y que estilizaban sus piernas ocultas en un vestido largo.

La saludé con la vista y una sonrisa algo pícara. Ella me devolvió el saludo con una bonita sonrisa, mostrando sus blancos dientes mientras arqueaba un poco sus cejas haciendo que su rostro brillara de una manera espectacular.

Al pasar por el despacho de Gema me fijé que estaba en una reunión con alguien en su portátil ya que se le veía hablar sin que hubiera nadie dentro. En ese momento en mi cabeza se encendió una luz diabólica, que bien me lo iba a pasar con ese nuevo juguetito.

En el ascensor entré en Teams y vi que aún seguía en llamada así que acto seguido entré en la app del juguete y me quedé pensando unos segundos con cual de los dos quería jugar. Debía tener un poco de cuidado ya que podía ser una reunión algo importante pero mi lado salido ganó la partida y activé el panel del vibrador anal. En ese momento se activó una pantalla que tenía una cuadrícula en ella. Tenía dos ejes, uno que sería la fuerza de vibración y otra la velocidad de la misma. Pensé que ya solo con el respingo que debía haber dado con la activación ya habría calentado bastante a esa diosa, con lo que elegí ir poco a poco moviendo el cursor un poco en el eje y haciendo que solo vibrara un poco hasta un tercio de lo que podía hacer ese juguete, cuando llegué a mi puesto deje el juguete activado y bloquee el móvil.

Me puse a preparar el equipo de Irene y mientras miraba Teams y el estado de Gema seguía siendo, en llamada. No se como de dilatado tendría el agujero del culo pero se le tenía que estar abriendo de lo lindo. Entré en el móvil y bajé un poco la intensidad del juguete a un poco menos de una décima parte de la barra. Cuando tuve el equipo de Irene listo la avisé por mensaje y me acerqué con el equipo a su despacho. Al pasar por el de Gema no había nadie y eso me extrañó, revisé Teams y ya estaba en verde. Eso me dió a entender que igual había ido al baño. Seguí hasta el despacho de Irene, saludando de nuevo a Julia con una sonrisa y un simple hola.

Aquí traigo el equipo nuevo, ahora lo configuramos.

De acuerdo, deja que guarde una cosa y te lo puedes llevar.

Claro. Me senté enfrente de ella al otro lado de la mesa mientras ella terminaba de guardar lo que fuera.

Terminamos de configurar su nuevo equipo y le dije que me diera un tiempo para devolverle la información que había guardado previamente.

Lo haré desde mi puesto que es bastante más rápido y así no te entretengo más y con este nuevo ya puedes trabajar con normalidad.

Al salir de su despacho me despedí de Julia y en ese momento me llegó un mensaje de Gema al móvil, era una foto.

Mira como me pusiste el tanga guarro. Decía el mensaje

Se veía claramente mojado en la zona de los labios.

Por lo que veo el masajito anal que te has llevado te ha sentado muy bien, ¿no?.

Conteste mientras mi polla se iba irguiendo dentro de mi pantalón. Sin darme cuenta me había quedado delante de Julia contestando y ella se dió cuenta de ese detalle y me miró fijamente. Yo en ese momento me puse bastante colorado e intenté disimular como pude y me marché con el equipo tapando mi entrepierna como pude.

En ese trayecto recibí un mensaje de Gema diciendo:

Uff estaba en una reunión un poco importante y cuando lo has activado casi llego al techo del respingo que he dado, no tengo el culo acostumbrado a esas sensaciones y ya cuando lo has puesto en marcha creí que perdía el sentido del placer inicial y me he puesto un poco calentita y al final ha sido cuando ya me he tenido que ir al baño a hacerme un dedo porque no podía más de lo cachonda que me has puesto.

Al final del mensaje había dos emoticonos de caras diabólicas.

Me alegro de que te haya gustado tanto. ¿Nunca te lo habían hecho por detrás?

No, a mi marido nunca le interesó ese agujero y después tampoco he conocido a nadie que quisiera probarlo, supongo que con la parte delantera del escaparate se conformaban.

Pues entonces voy a ir poco a poco preparándote para cuando entre yo ahí.

Me estas volviendo a poner cachonda con ese comentario. Haz lo que quieras conmigo, tu tienes el control del juguete

La verdad es que tu me has activado con el primer mensaje y Julia la secretaria de Irene me ha visto empalmarme y la he pillado mirándome en ese momento. Y ahora con lo que me acabas de decir creo que voy a tener que ir al servicio yo a desahogarme la verdad.

Pues vé e imagina que te la estoy chupando como hice ayer. Quiero que te grabes y me lo mandes después. Me encanta ver como chorrea tu polla.

La dejé en visto y me fui al baño directo. Eché el pestillo de la puerta del servicio privado que tenía y me bajé los pantalones y el calzoncillo y me puse a grabar como me la cascaba. Cuando termine de correrme paré el video, limpié los restos de semen de mi pene y salí del cubículo y me lavé las manos. Se lo mandé y seguí con el equipo de Irene. Llevaba un rato seleccionando la información que tenía que devolver a su equipo cuando un archivo al hacer la copia dió error. Era un video con una nomenclatura un poco rara. Quité el volumen del equipo y lo reproduje. Yo me sentaba de espaldas a una pared solo así que nadie veía lo que hacía. Cuando el reproductor se abrió después de unos 40 segundos lo que apareció fue la señora Irene siendo destrozada por un rabo negro bastante grande. El ángulo de la cámara les enfocaba perfectamente desde una distancia adecuada la total penetración de ese chaval mientras ella estaba totalmente abierta de piernas tumbada en su sofá.

Pausé el video, duraba 1 hora y yo solo había avanzado hasta el minuto 10. En ese momento cogí un pendrive que llevaba en la cartera y lo copié ahí. Eliminé el video de la copia del ordenador y lo dejé que terminara. Quien iba a pensar que a doña Irene le iba el sexo salvaje. No es que me pareciera una señora mojigata pero nunca pensé que le gustara tanto la marcha, la verdad. En algún momento se lo contaría a Gema para poder llevar a cabo su plan de meter a esa hermosa mujer en nuestros juegos.

Continúa en