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Dominaciónene 2024

Tetas y su papi 1

Una chica de 22 años se ofrece como 'otra cerda disponible para servir al hombre'. Sergio, un desarrollador de 37 años, acepta el reto y comienza a dictar órdenes desde la distancia. La tensión crece mientras ella escribe sus fantasías más guarras y él se masturba leyendo cada palabra. ¿Qué pasará cuando la pantalla se apague?

Sergio13K vistas7.6· 5 votos
Este relato queda fuera de tus preferencias actuales. Lo mostramos porque llegaste por un enlace directo.

Me llamo Sergio, tengo 37 años. Vivo en Madrid donde trabajo como desarrollador informático. Soy moreno y de ojos negros. Tengo el pelo corto, un poco de barba y un cuerpo atlético trabajado en el gimnasio y de hacer deporte ya que desde joven juego al fútbol y salgo a correr 2 o 3 veces por semana.

A mi, desde la adolescencia, siempre me ha gustado la pornografía. Sobretodo cuando llego Internet a mi vida y empecé a consumir videos de todo tipo. A modo de confesión, mis favoritos son los de dominación, sobre todo aquellos en los que humillan y usan una chica como un juguete sexual.

Lo que os voy a contar sucedió hace algunos años después de descubrir una aplicación de citas BDSM. Al principio cuando me registré veía algunos perfiles y me escribía mensajes con algunas de las chicas que me mostraba la aplicación. Mi criterio de búsqueda eran chicas a las que les gustase la dominación y la misoginia en el sexo, sumisas, esclavas y mascotas.

Un día mientras ojeaba algunos perfiles en la aplicación uno llamó mi atención. Era el perfil de una chica de Madrid de 22 años que se describía como "otra cerda disponible para servir al hombre". Tenía puesta una foto donde aparecía de pie posando de perfil en la calle. Complexión normal, buenas piernas y un culo respingón. Y ¿sus tetas? Pues unas buenas tetas que apenas le cabian en la camiseta que llevaba.

Le abrí un chat con el siguiente mensaje:

- Hola pequeña cerda, cuando estés disponible para contestarme a algunas preguntas escríbeme esto: "Oink Oink" -. No tardo en llegar la respuesta.

- Oink Oink.

- Buena cerda - le volví a escribir - Lo primero, ¿tienes 22 años y eres de Madrid? - le pregunté.

- Sí.

- Yo también soy de Madrid y tengo 34 años.- le dije. - A algunos coñitos os gusta que hombres más mayores como yo os demos órdenes y os usemos. Os encanta ser nuestras mascotitas me equivoco? - le escribí

- No se equivoca señor. - me contestó

- Lo sé. Casi todas las chicas jovenes con las que he chateado por aquí son sumisas, obedientes y estúpidas- Y continué diciendo: - Tú no eres diferente, te lo voy a demostrar. Vuelve a escribir "Oink Oink" otra vez. Gruñe cerda

- Oink Oink.

- Jajajajaj, qué divertido - dije. -Ahora voy a escribir un número y tú escribirás Oink ese número de veces, así solo tengo que pulsar un par de teclas cuando quiera divertirme, ¿es fácil verdad? Vamos a ver si lo has entendido cerda... -

- 3 - escribí

- Oink Oink Oink.

- jajajaja... 5! - escribí

- Oink Oink Oink Oink Oink.

- Muy bien! Buena chica, aprendes rápido.-

-. Descríbeme que ropa llevas puesta puta. La ropa interior también, quiero detalles. - le dije

- Llevo solo un bra y tanguita negro y una camiseta azul de tirantes, estoy en mi habitación - me respondió

- Muy bien, ahora repíteme qué ropa llevas puesta pero esta vez tienes prohibido usar la primera persona o decir "Yo" - le expliqué: - "Yo" es para personas respetables y tú no eres eso, tú perfil dice que eres "otra cerda disponible para servir al hombre" - Hay que buscarte un nuevo nombre personal - añadí.

Me quedé pensando un nombre adecuado para ella. Estaba pensando entre varios nombres para que dijese "esta cerda" o "esta puta" en lugar de "yo" cuando se me ocurrió un nombre que encajaba con su foto de perfil.

- Ya sé, a partir de ahora te llamarás Tetas, y a ti te prohibo decir "yo" - le dije. - Debes decir "tetas" en lugar de "yo". - A ver si tu cerebro de zorra lo ha entendido, dime ¿Qué ropa llevas puesta? - le pregunté

- Tetas lleva bra y tanguita negro y una camiseta azul de tirantes.. - me dijo

Empecé a acariciarme la polla por encima del pantalón. Ya había chateado con otras chicas de este modo antes, pero yo lo que buscaba era algo real una vez hubiese confianza. De momento se me había puesto dura y tendría que ocuparme de eso, o mejor que se ocupase Tetas. Estaba pensando qué hacer con ella cuando me llegó un nuevo mensaje de la susodicha.

- ¿Y yo como debo llamarle: amo, señor, papi..?? - me preguntó. Me hizo reir.

- Jajajaja ya veo que tienes muchas ganas de ser mi puta. Seguro que te encantaría tener ya mi rabo entre tus piernas- le contesté

Me hizo gracia que se ofreciera a llamarme papi, seguramente le gustaba chatear con algunos hombres mayores y le gustaba usar ese tratamiento con ellos.

- Me gusta Papi. Tetas y su papi - le dije. Y añadí: - Ahora mismo a papi le apetece una cerveza. Si estuvieses aquí te mandaría a la cocina a por una cerveza bien fría para mi. ¿Me desobedecerías Tetas?.

- No papi

- Por supuesto que no - le dije. - Me has demostrado que eres una puta muy obediente y eso es lo único que quiero ver de ahora en adelante.

- 5 - escribí

- Oink oink oink oink

- Eso son cuatro oinks. Espero que no seas tan estúpida como pareces, no me gusta repetir las cosas dos veces.

- Lo siento papi. Oink oink oink oink oink.

- Eso está mejor. Si estuvieses aquí podría usarte para traerme cerveza pero también para apoyar los pies mientras veo la tele, chuparme la polla, los pies, el culo, follarte, o simplemente tirarte una pelota para que me la traigas con la boca como una perrita, a ti te parece bien porque eres muy guarra y te encanta servir a los hombres, no me habras mentido no? - le dije.

- No papi, me encantaría hacer todo eso, ojalá estuviera allí ahora.

- Ya veo ya, eres una guarra ¿Con qué frecuencia te masturbas? - le pregunté

- Todos los días.

Eso me gustaba. Me gustan las chicas muy pervertidas que piensan mucho en el sexo

- Pronto le dedicarás a papi un dedito.- le dije

- Me encantaría - me contestó

Pero antes de dejarla hacer un dedito tendría que ocuparse de mi polla que ya estaba bien dura. Eso era lo que había decidido hacer con "Tetas" de momento, usarla para hacerme una paja. Le escribí:

- ¿Crees que estoy aquí para darte placer?

- No papi.

- Muy bien ahora viene tu primera prueba, Demuéstrame las ganas que tienes de obedecer. Voy a sacarme la polla y voy a hacerme una paja y tú vas a decirme todo lo que podría hacer contigo si viviésemos juntos un fin de semana. Las fantasías más guarras que hacen que mojes las braguitas. Humíllate bien o lo haré yo. -. le advertí, y añadí -. Cuando me corra desconectaré sin decir nada y tú me darás las gracias. Si tienes suerte volveremos a hablar en otro momento.

Me desabroché el pantalón y me lo baje a mis muslos junto con mis calzoncillos.

- Empieza puta. AHORA - le ordené mientras cogía mi polla y empezaba a masturbarme

- Si viviéramos juntos tendrías control total sobre mi, podrías usarme y adiestrarme para servirte cuando quieras y cómo quieras - me dijo. Continuó escribiendo mensajes: - Siempre estaría pensando en tu polla y siempre querría chupártela -.... - Haría las tareas domésticas desnuda, y cuando esté cocinando tú podrás venir por detrás y simplemente podrías meter tu polla y empezar a follarme, puedes follarme cuando quieras -...- Podrías correrte en mi boca y yo me lo tragaré todo y te daré las gracias -... - Puedes escupirme, azotarme el culo o abofetearme cuando no estés contento con mi desempeño -...- Puedes correrte en mi cara y prohibirme que me la limpié -... Puedes escribir Tetas o Puta sobre mi cuerpo y después usarme a tu antojo... - Puedes compartirme con tus amigos...

Estuve masturbándome leyendo los mensajes de Tetas. se notaba que le encantaba que los hombres la dominasen y humillasen y estaba cachonda perdida. Era un diamante en bruto y yo pensaba pulirlo y sacarle todo su potencial si me dejaba.

Cuando estaba a punto de correrme fui al baño y terminé de pajearme allí. Me corrí y me volví a colocar la ropa. Me lave las manos y fui hacía la cocina para servirme una cerveza mientras notaba el móvil vibrar en mi bolsillo cada pocos segundos con cada mensaje nuevo de Tetas. Cuando llegué al salón con mi cerveza me senté y puse la tele y desbloquée el móvil para mirar el chat. Tetas aún seguía haciendo el trabajo de puta virtual que le había encomendado y seguía escribendo nuevos mensajes humillándose pero yo cerré la sesión en la aplicación para que el móvil dejase de vibrar mientras veía si echaban algo en la tele.