Forzándola a ponerme los cuernos
Descubrió que su mujer lo engañaba y, en lugar de dejarla, decidió pagar para que otro hombre la posea. Ahora, cada noche espera los videos de su esposa follando con un desconocido, atrapado en una espiral de celos y lujuria prohibida.
1.- Mi problema por haber sido infiel.
Cualquiera que nos viera esa mañana en el parque pensaría que somos una pareja normal y corriente, integrantes de una familia más de una urbanización de las afueras de la ciudad. Mientras mi mujer empuja a mi hija en el columpio la miro detenidamente, maravillado de lo bien que se conserva a los 45 años: Piernas largas y fuertes que te llevan hasta un culo firme y fuerte, a juego con un buen par de tetas, no excesivamente grandes pero si muy redondas y, como diría un entendido, en su sitio. Todo eso quedaría en un segundo lugar si además no lo acompañara un rostro muy agraciado, con una nariz respingona ideal, pómulos redondeados y un pelo lacio rubio precioso. En resumen, una madre (tipo milf dirían los modernos) que tenía a medio parque masculino, e incluso femenino, pendiente de sus movimientos, de cómo se tensaba su falda al agacharse, remarcándose el contorno del tanga, o como, a través de su amplio escote, podía atisbarse la forma de sus maravillosas tetas, que pugnaban por salirse del sujetador negro de encaje transparente.
Medio parque me envidiaba sin duda, imaginando como sería follar a ese pedazo de hembra, como sería ponerla a cuatro patas y montarla cada noche hasta soltar la última gota de leche en su coño, en su culo, en su boca, entre sus tetas………… Ummmmmmm, se me pone dura recordando tantos momentos pasados con ella desde que la conocí hace unos 10 años. Ya era una mujer con experiencia cuando nos enamoramos y comenzamos a salir. Había sido durante casi un año la novia de un buen amigo mío, así que tuve mucha relación con ella desde el primer momento, llegando a hacer varios viajes juntos.
Yo salía en aquella época con Mayte, una morena realmente guapa, muy delgada, en un maravilloso contraste con el mejor par de tetas que he tenido el gusto de catar: dos tetas de talla 105, pezones enormes, redondas y firmes…… ummmmmm, que delicia. Le encantaba chupármela y hacerme gozar metiendo mi polla, para finalizar, entre sus maravillosas tetas, con las que me exprimía hasta que no quedaba ni una gota de semen en el interior de mis testículos. Sin embargo, mientras esto pasaba mi mente no podía evadirse del ruido de la habitación de al lado, de cómo el golpe del cabecero era indicativo de como mi amigo montaba con fuerza a la que acabaría siendo mi mujer y de cómo los gritos de ella eran prueba del placer que recibía. Cuando ya estábamos juntos, para darme celos, siempre me describió a Oscar, mi amigo, como un semental insaciable, dotado de una verga grande y fuerte………. y por lo que oía, a través de la pared,debía ser verdad, pues los gritos de ella eran más que evidentes.
Cuando nos unimos como pareja iniciamos un viaje desde el plano sexual maravilloso, pués encajábamos en la cama como un guante. Pronto conocía su cuerpo mejor que el mío, siendo rara la noche que no probaba sus “tres entradas”, como nos gustaba decir. Fueron años de un sexo maravilloso, donde llegamos a probar más de una vez un trio con otra mujer (Gema no era bisexual, pero disfrutaba ocasionalmente con el sexo con otra mujer…………… y yo, ya os imaginareis como disfrutaba viéndolas besarse, acariciarse, turnarse en mi polla y, finalmente, follándolas a las dos). Increíble………………… Más de una vez tuvimos ofertas para hacer un trio con otro hombre, pero Gema, pese a estar muy excitada con la idea, nunca acabó de decidirse.
Sin embargo, un día todo eso cambió, concretamente un día que, mientras me duchaba precisamente después de haber tenido una intensa sesión de sexo con mi mujer, Gema aprovecho para coger mi teléfono e investigarlo. Hacía unas semanas que estaba “con la mosca detrás de la oreja” sobre mi comportamiento, habiendo detectado algunas contradicciones en mis explicaciones sobre donde había estado a lo largo del día; posteriormente me enteré que una “buena” amiga suya le contó que me había visto ese día a la entrada de un Hotel cercano a mi trabajo, cuando yo le había dicho que estaba en una convención en la otra punta de la ciudad. El teléfono acabó de confirmar sus sospechas, pues en uno de los chats con un tal Eduardo Torregrosa se ocultaban realmente mis conversaciones con Leticia, una compañero de trabajo con la que llevaba acostándome mucho tiempo. La conversación no dejaba ninguna duda al respecto, pues en ella se detallaba casi todo lo que hacíamos en aquel hotel, pero es que además había varias fotos de Leticia desnuda y hasta un video donde, aunque no se me veía la cara, si se veía la de ella mientras se metía un polla (muy conocida para mi mujer) en su boca.
En resumen, fueron tres semanas (las siguientes) viviendo en casa de un buen amigo, hasta que poco a poco logré convencerla que lo de Leticia había sido un error ocasional y que nunca más volvería a pasar; afortunadamente nunca se enteró que tuve un apartamento arrendado en una zona periférica de Madrid, donde Leticia y yo llevábamos casi un año viéndonos a menudo, pasando tardes completas e, incluso noches, cuando fingía irme de viaje………….. Aún hoy en día, recuerdo el culo de Leticia, absolutamente virgen hasta que yo le metí mi polla hasta la empuñadura, mientras veía como mordía la almohada para no gritar, primero de dolor, luego de placer….. Tenía un culo grande y fuerte, muy mediterráneo e, incluso, caribeño, que era un verdadero placer follar una y otra vez. A pesar de que casi me cuesta mi matrimonio, recuerdo a Leticia con verdadero cariño……
Aunque me costaron semanas de “pico y pala”, al poco tiempo la situación fue normalizándose, aunque debo reconocer que lo sucedido marcó mi matrimonio para siempre y que más de un altibajo sufriría todavía nuestra relación a lo largo de los años siguientes. Aunque todo fue estabilizándose y el sexo volvió a nuestra vida, debo reconocer que Gema ya no era la misma y que la mujer increíblemente pasional, que quería experimentar con todo, se volvió mucho más previsible, limitándose casi a cumplir en la cama, de tal modo que, si ella ya se había corrido, en cuanto yo terminaba, ella daba por finalizado el acto, se daba la vuelta y…… se dormía o, al menos, fingía dormirse. Antes de descubrir mi relación con Leticia, no era extraño que, tras correrme en su boca, siguiera lamiéndome el pene hasta devorar la última gota de semen y aun así seguía chupando, introduciéndome un dedo en el culo, que rotaba con suma pericia, por lo que muchas veces lograba que volviese a tener una erección rápidamente y me hiciera montarla nuevamente, lo que, por otra parte, yo hacía con sumo agrado. Sin embargo, ahora, llevaba mucho tiempo sin que me dejara encularla y cuando me la chupaba había dejado de permitir que me corriera en su boca, por lo que siempre acababa masturbándome con la mano hasta que mi leche caía sobre mi tripa y mi pecho. El chupar había pasado de ser algo maravilloso al recurso preferido de Gema para terminarme con rapidez; reconozco que me es imposible aguantar cuando se mete la polla en su boca………..
Como echaba de menos sentir como mi polla entraba con dificultad en su estrecho culo, sintiendo como se retorcía de dolor y excitación, hasta que comenzaba a cabalgarla con fuerza creciente, hasta arrancar su placer. O lo maravilloso que era correrme en su boca, sintiendo como uno tras otros mis chorros de semen se estrellaban contra su garganta, mientras me apretaba los testículos como si quisiera exprimirlos.
Tenía que recuperar como fuera aquella mujer, pero no sabía cómo hacerlo, pues lo había intentado todo (Viajes, regalos, amor constante,………). O, al menos, casi todo, pues una tarde, en una cafetería escuche una conversación que cambiaría mi vida completamente. Dos hombres hablaban con un tono de voz más alto de lo normal, animados por alguna copa en exceso y, además, propiciado por creer que nadie les escuchaba, pues una frondosa planta les impedía verme:
…… ya sé que es una barbaridad, pero me excitaba mucho verla follar con otro, pero, no había forma; se negaba a probar cualquier cosa nueva en el sexo y menos aun a acostarse con otro hombre……. Pero se que todo hombre o mujer tiene un precio, así que, busque en internet y encontré un gigolo, Lucas, con el que quedé una tarde- El tío flipaba, pues pensaba que yo era gay y que quería una sesión de rabo argentino para terminar la semana. Cuando le dije que lo que quería era que ligará con mi mujer, Lucas estuvo a punto de irse, pero cuando supo que le iba a pagar y pagar muy bien se tomó en serio la conversación.
¡¡¡Que huevos tienes Paco!!! ¿Y qué paso? ¿Lo consiguió?
¿Qué si lo consiguió? No te imaginas, como trabaja ese cabrón y el éxito que tiene con las tías. Metro noventa, noventa kilos, todo musculo, un pelazo increíble, bronceado todo el año, muy simpático y bastante culto para lo que se estila en el sector….. y, como luego pude comprobar, dotado de un rabo enorme y de una resistencia en la cama propia de atletas. Gracias a él tengo un par de horas de video donde a mi mujer la está montando más que a una yegua del hipódromo. Gracias a él, mi mujer es otra, se ha abierto al sexo y quiere probarlo todo. ¡¡¡¡¡¡Esta noche vamos por primera vez a un club de intercambio de parejas……Estoy deseando que lleguen las 12!!!!!!
Aprovecho que se marcha el interlocutor, para acercarme a su mesa.
Discúlpeme, pero no he podido evitar escucharles y, se lo voy a decir sin darle más vueltas, estoy buscando un hombre que seduzca a mi mujer.
Escuchar las conversaciones de los demás no es nada correcto, pero, en fin -añade, viendo mi cara de desesperación- siéntese por favor y cuénteme exactamente que quiere.
Cuando acabo de contarle mi historia, incidiendo especialmente en la necesidad que tengo de compensar la balanza y así gastar mi última bala para recuperar a mi mujer, me mira y sonriendo me pregunta:
Entiendo tu postura, vamos a tutearnos si te parece, pero debes tener claro un tema: Lucas es una autentica maquina y, aunque no conozco a tu mujer, ya te digo que acabará cayendo en sus garras. Yo disfruto viendo a la mía mientras la folla un semental como ese y la hace gozar como una autentica perra. ¿Tu podrías hacer lo mismo? ¿Estás seguro que vas a disfrutar, o al menos soportar, viendo como le meten a tu esposa una polla de no menos de 22 cm, gorda como una berenjena? Disculpa que te hable con esa crudeza, pero esa es la realidad de lo que podrías encontrarte. Si estás seguro de tu decisión, ahora mismo le llamo y casi seguro que, a estas horas, podría estar aquí en un cuarto de hora.
Llámale por favor, estoy seguro……………….. -contesto, aun cuando internamente no tengo tan clara la decisión que estoy tomando, pues la imagen que me ha descrito mi interlocutor es apabullante.
Efectivamente, 20 minutos después lucas se sienta en nuestra mesa, Es un hombre enorme, en una forma física envidiable, de más de 1,90, pinta de chulazo, vaqueros ajustados y camisa blanca abierta, con las mangas remangadas hasta medio antebrazo, lo que permite apreciar parte del tatuaje de un león. Debe tener unos 40 años, aunque prácticamente no tiene ni una arruga en su rostro bronceado. Tras las debidas presentaciones, aunque mi compañero (Carlos) ya le explico por teléfono lo que quería, me cede la palabra para que yo repita mi historia.
…………….. y eso es todo. ¿Crees que puedes ayudarme?
Pienso que si, no es la primera vez que lo hago…. Pero, una pregunta, para que me quede claro y no haya discusiones entre nosotros: ¿Quieres que me limite a tontear con ella o quieres -perdona la crudeza- que me la folle?
Quiero que la seduzcas, que tengas una aventura con ella y que te la folles……. Sin limite -añado, no pudiendo evitar que la voz se me quiebre un poco, al otorgar esa amplia autorización.
Ok, ok, pues entonces cerremos el precio y cuéntame todo lo que puedas sobre ella, para ver como organizo el ataque.
Tras acordar un precio (como era esperable, caro de cojones, aunque trato de bajarlo fijando un 50% a éxito…… sin lograrlo -me asegura que no falla nunca y que el precio, por tanto, debe ser fijo), doy todos los datos que se me ocurren sobre Gema, sus gustos, aficiones, su horario semanal, etc. Parece que lo que más le convence es intentarlo a través del gimnasio, pues es fácil hacer el contacto y, además, Lucas es, entre otras cosas, entrenador personal, así que no desentonará, ni mucho menos, en ese ambiente. Quedamos en que me irá informando por watsapp según haya novedades, advirtiéndome que será muy detallista, por no decir muy crudo, en sus descripciones, para que yo pueda decidir en todo momento un cambio de estrategia. Me pregunta si voy a querer videos, a lo que le contesto que “por supuesto”.
Cuando nos despedimos en la puerta, me dice:
No te quiero engañar compañero. Vas a iniciar un camino peligroso. Soy un profesional y cumplo siempre los encargos…… con toda dedicación.
2.- La caza de la presa.
El primer watsapp lo recibo una semana después, al que seguirán muchos más como os cuento a continuación, seleccionando para vuestro conocimiento solo los más relevantes, sin alterar nada de su contenido para que vosotros, como lectores expertos que sois, conozcáis como se fueron desarrollando los acontecimientos, sin que yo ponga o quite coma:
LUCAS. Buenos días compañero. Ya he contactado con tu mujer. Me he apuntado al gimnasio y ya he coincidido un par de veces con ella en clases de Zumba. Hay veces que me toca lidiar con temas mucho peores, que me obligan a motivarme, pero esta vez no será necesario. Debo reconocer que tu mujer está bien buena. Muy guapa, muy buenas tetas y un culo para darse más de un homenaje. Además, le gusta lucirse. Lleva unas mallas que no dejan nada a la imaginación. Hoy he estado en clase detrás de ella y me he puesto más que bruto obsevando como el tanga se dibuja en su culo firme cada vez que se agacha. Además, parece muy simpática. La he pillado más de una vez mirándome. Para eso me he puesto un pantalón muy ajustado, que permite “apreciar la calidad del material” que ofrezco. Seguiré informando.
YO. Gracias Lucas. Parece que la cosa pinta bien. Y ya se que está muy buena… deberías rebajarme un poco el precio. Ja ja ja.
LUCAS. Buenos días compañero. Hoy he logrado tomar un café con ella y con tres compañeras más. Estas mamis son fáciles de agradar. Estaban deseando conocerme y están muy interesadas en todo lo que cuento. Si quisiera, modestia aparte, me parece que me las podría tirar a las cuatro. Al terminar acompaño a tu mujer hasta el parking y nos quedamos un rato hablando mientras le enseño mi Porsche. Tengo la sensación que si la digo de ir a tomar algo a otro sitio, lo conseguiría, pero no quiero correr más de la cuenta….. aunque al despedirme no puedo evitar, mientras la doy dos besos, comentar como me gusta el olor de su piel. Mientras me contesta con la marca de su colonia, noto como su voz se entrecorta un poco y como un leve estremecimiento recorre su cuerpo.
YO. Gracias Lucas por la información. Todo va ok. Que sepas que, al llegar a casa, me ha ocultado que estabas tú en ese café. Me ha dicho que se había quedado con Ana, Rosa y Carlota a tomar algo…… pero de la existencia de Lucas, ni palabra. En cierta medida, ya me está engañando.
LUCAS. Buenos días compañero. Hoy, por fin, hemos ido a tomar algo juntos (solos) al salir del Gym. Me ha dicho que tu estabas de viaje, así que no tenía problemas hasta las 10, cuando tenía que ir a buscar a tu hija a un cumpleaños. La he llevado en mi coche hasta un bar que conozco, muy de parejas, dando a la montaña, con un ambiente muy propicio para el relax….. Hemos hablado de todo; incluso me ha contado que le fuiste infiel con una compañera de trabajo y que eso le había dolido de un modo terrible, que aún no había podido superar del todo. La he animado, mientras te criticaba, aludiendo a que no entendía como un hombre podía llegar engañar a una mujer como ella…. porque yo, desde luego, nunca lo haría. Al despedirnos, cuando he ido a darla dos besos, nuestras bocas se han encontrado (algo he forzado yo para conseguirlo, ja ja ja) y nos hemos morreado durante unos segundos. Obviamente quería que yo siguiera, pero me he separado de ella, me he despedido y me he marchado, dejándola, espero que haya sido así, muy sorprendida. Estoy seguro que no va a dejar de pensar en lo sucedido y que el jueves vendrá al gGm con ganas de sudar….. en clase y fuera de ella.
YO. Sabía que algo había pasado, porque ha estado toda la cena muy distraída, alternando momentos de euforia, con otros en que se quedaba mirando al vacío. Además, no te voy a engañar, esa noche echamos un polvo, casi como los “de antes”. La note excitada como hace mucho tiempo que no estaba, suplicándome al oído que quería que la empotrase cada vez más fuerte, que la montase “textualmente” como una perra. Y al final, me cogió la polla, se la metió en la boca y no paró de mamármela hasta que descargué dentro de ella una corrida enorme, como hacía años que no echaba. Ni una gota cayo de su boca………………. así que solo puedo decirte que sigas así, necesito recuperar esta versión de mi mujer.
YO. Buenos días compañero. Llego a casa y lo primero que hago, nada más ducharme, es escribirte este watsapp. Hoy, después del Gym, nos hemos ido a tomar algo los dos y nada más entrar en el coche dentro del parking, Gema me ha dicho, con voz que lo del otro día no podía volver a pasar. No le ha hecho caso y sin dejarla continuar he acercado mi boca la suya y la he besado con pasión. Se ha dejado llevar, así que la he agarrado las tetas por encima de la camisa, mientras mi lengua exploraba su boca. Una de mis manos se ha introducido por el escote, agarrando con fuerza una de sus tetas (duras como piedras, parecen las de una adolescente), mientras mi otra mano, sin dejarla reaccionar, bajaba, entraba a través de su falda y comenzaba a acariciar su coño a través del tanga; estaba muy húmeda y caliente, así que no he tenido dudas: he sobrepasado el tanga y he comenzado a acariciar su coño, deteniéndome en el clítoris.
A estas alturas tu mujer estaba ya como una moto, gimiendo como una posesa, a punto de correrse, así que he ralentizado el movimiento de mi mano. Como ha podido, ha logrado bajar mi cremallera y me ha metido la mano agarrándome la polla a través del boxer. No quiero que te enceles, pero me ha dicho con los ojos muy abiertos “!!!Es enorme amor, es enorme, una maravilla!!! mientras trataba de sacarla, para lo que he tenido que ayudarla un poco, bajándome el vaquero, dejando mi polla, dura como una roca (tu mujer me pone mucho, no lo niego, es un placer este trabajo) a su entera disposición, lo que no ha desaprovechado porque ha comenzado a masturbarme lentamente, mientras repetía ¡Es enorme amor, es una preciosidad de polla!, la quiero para mi -añadió, mientras se la iba metiendo en la boca. Oye, no es una profesional, pero tu mujer la chupa de fábula: con mucha saliva, bajando y subiendo con la presión justa, tu mujer ha chupado muchas pollas, puedo asegúratelo; a chupar así no se aprende solo con una o dos pollas. Me estaba poniendo como un burro, así que la quite el tanga como pude, la subí la falda la cintura, me la puse encima, agarrándola con fuerza ese culazo que tiene, mientras ella me suplicaba que la partiese en dos, que quería mi verga bien dentro….. pero, cuando iba a calzármela, metiéndole la polla hasta los huevos, un segurata del parking nos dio en el cristal, diciéndonos que dejásemos el tema, porque allí no se podía hacer eso. Que si no nos daba vergüenza. Nos vestimos como pudimos, sin poder evitar reírnos como niños pequeños.
YO. ¿Cuando volveréis a veros? -pregunto secamente, sintiendo como un ramalazo de celos me traspasa, aunque también muy excitado, con una erección casi dolorosa.
LUCAS. Hemos quedado en comer el miércoles y luego subir a mi piso.
YO. Quiero que lo grabes todo. No dejes nada sin grabar. Quiero verlo todo, todo, todo………………………….. contesto, mientras me masturbo con violencia, imaginando como ese semental va a montar a mi mujer
LUCAS. Cuenta con ello. No vas a quedar insatisfecho de mi trabajo………. Ni mucho menos ella. Estás a tiempo de echarte atrás, pero si no lo haces que sepas que la voy a obedecer en sus deseos y que la voy a empotrar como a un perra, hasta me suplique que pare, hasta que no pueda más, hasta que le arda el coño de la verga que la voy a meter.
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