Xtories

La limpiadora

Ella esperaba un uniforme seco; él esperaba una excusa para tocarla. Cuando el agua moja la ropa y la toalla cae, la distancia entre el empleador y la empleada se desvanece en una habitación cerrada.

Macareno197222K vistas7.6· 16 votos

Me alojé en una mosesta pensión. El día lo pasaba trabajando. Salía despues del desayuno y volvia para cenar. De acuerdo con mi gefe, quedamosen que yo pagaba la mitad de la factura, pues me quedé el fin de semana. El sabado, que no trabajaba, me desperté tarde, despues de una noche de copas. Me levanté sobre las 11:30 de la mañana, me fumé un cigarrillo y me dispuse a ducherme. Cuando salí de la duche, me di cuenta que no había cogido la ropa interior, por lo que salí desnudo y me llevé la sorpresa. Frente a mí, de espaldas, estaba la limpiadora agachada remetiendo las sabanas de la cama. En esa postura, y dado que el uniforme le quefaba apretadito, se le notaba un delicioso culito muy bien formado. mi polla empezó a reaccionar. Muy despacio, volví al baño y cogí la toalla para liarmelaen la cintura. Cuando salí me encontré de frente con la limpiadora.

.- UPS, perdone... Comentó cortada... No sabia que estaba aun en la habitación.

.- No se preocupe... Contesté... Yo tampoco la oi entrar.

.- llamé, pero no contestó... Explicó más calmada... Por eso entré.

.- Con el tuido de la ducha, no me enteré... Comenté... Voy a coger la ropa y la dejo seguir en la habitación.

Mientras hablabamos, me fijé en su cuerpo. La blusa del uniforme le estaba un poco ajustada, por lo que se le notaban dos buenos pechos y el pantalón se le pegaba a sus piernas torneadas y en su entrepierna se notaba el triangulo del monte de Venus. Mi polla estaba a punto de estallar, y formaba un bulto en la toalla, que no pasó desapercibido por la chica, pues notaba como lo miraba de reojo. Cogí la ropa y me metí de nuevo en el baño.

Salí al rato, ya vestido, y la chica continuaba recogiendo la habitación. Volví a recrearme en sus curvas y como se le marcaba el culito con el uniforme. Uf, me entraban ganas de bajarle el pantalón y penetrarla allí mismo.

.- Ya terminé en el baño... Comenté... Voy al balcón a fumar y así no estorbo.

.- Vale... Contestó ella... Ahota termino con el baño.

Salí al balcón y mientras fumaba recordaba la silueta bien formada de la chica. 1´70 de altura, pelo moreno y como dije antes, dos buenos pechos y el pantalón se le pegaba a sus piernas torneadas y en su entrepierna se notaba el triangulo del monte de Venus. De pronto escuché como un grito. Entré en la habitación y fui al baño de donde sonó el grito. Cuando entré, me encontré a la chica de la limpieza, totalmente empapada, pues abrió el grifo de la ducha, sin darse cuenta de que estaba en posición de ducha y le cayó el agua, dejando su ropa empapada y más pegada aun a su cuerpo, por lo que sus pechos parecian querer reventar la blusa drl uniforme.

.- Perdona... Me excusé... Dejé el grifo en posición de ducha.

Le acerqué auna toalla.

.- Gracias... Comentó, mientras cogia la toalla... No se preocupe, tenía que haverme dado cuenta.

Mientras se secaba, con la ropa puesta, no pude apartar mi vista de sus pechos, cuando los subia con sus manos para pasar la toalla. Yo salí del baño y ella se quedó secandose. Dejó la puerta entreabierta y por la ranura pude ver como se desnudaba, quitandose el uniforme y quedandose en ropa interior. Así confirmé que tenía un culo delicioso, pues las braguitas negras se le metian entre las nalgas y unos pechos de infarto. Mi polla queria salir de su escondite, pues iba a reventar mi pantalón. Salió drl bañi liada en la toalla.

.- Tengo que llamar, para que me traigan un uniforme seco... Comentó, algo cortada por la situación.

.- Claro, no te preocupes... Comenté, sin dejar de mirar el escote... No puedes seguir trabajando así mojada.

Mientras llamaba, yo disimuladamente miraba su entrepierna por debajo de la toalla, notando un delicioso coñito, con un bosque de pelillos negros cubtiendo los labios vaginales. Mi polla estaba a tope y se me notaba el bulto en la entrepierna.

.- Me traen el uniforme limpio en 30 minutos... Comentó, colgando ej telefono... Gracias por dejarme llamar.

.- No podía dejar que siguieras así... Contesté.

Se levantó y se abrió la toalla, dejando ver su cuerpazo con la lenceria color carne, que al estar aun mojada, dejaba transparentar su bosque de pelillos negros y sus rosados pezones. Parece que se dio cuenta de mi erección, pues ni apartaba la mirada de mi entrepierna. Sin pensarlo me acerqué a ella y abrazandola por la espalda comencé a pasar por su cuello con suaves besos. Intentó hacer como que se apartaba, pero la atraje hacia mí, colocando mis manos sobre sus pechos, sin dejar de besar su cuello. Ya no había marcha atrás. se dejaba acariciar por mis labios y mis manos. Le di la vuelta y sin dejar de besar su cuello, bajé mis manos a su culo, metiendolas por las braguitas. Su reacción fue colocar la mano sobre mi polla, por encima de la ropa, notar mi erección, y comenzar a desabrochar el pantalón, dejando salir mi polla como un resorte, que estampó contra su vientre. La cogió entre sus manos, y colocandose de rodillas, comenzó a lamer desde el glande a los huevos y viceversa, hasta que se la metió en su boca y comenzó a dubir y bajar con sus labios, mientras lamia con su lengua.

Estuvo un tiempo subiendo y bajando con sus labios, mientras acariciaba mis huevos, hasta que sin poderla avisar solté varias descargas de leche que le inundaron la boca y que tragó remaniendose. La aupé, la coloqué sobre la cama y quitandole las braguitas, bajé por su vientre besando cada centimetro, hasta llegar a su coño y jugar con mi lengua entre sus labios vaginales, recorriendolos de arriba a abajo y viceversa, hasta llegar a su clitoris y succionarlo con mi lengua, mientras le iba metiendo un dedo o dos en su coño. Cuando llegó al orgasmo, me incorporé y me coloqué encima de ella, apunté con mi polla a su coño y la penetré suavemente hasta casi la mitad de mi polla, de una sola vez. Soltó un gemido y continué empujando hasta clavarsela entera, comencé el bombeo suavemente disfrutando de su coño mojado y caliente. Cuando noté que me iba a correr, saqué mi polla y solté toda mi lefa en los pelitos de su coño. La coloqué boca abajo, y con mi polla aun dura, y apuntando a su ojete le metí mi polla en el culo, bombeando hasta que solté una nueva corrida dentro, mientras jugaba en su coño con mis manos haciendola llegar al orgasmo. Esperé hasta que mi polla se salió sola, ya flaccida por la corrida, volví a colocarla boca arriba y quitandole el sujetador, comencé a besar, lamer chupar y mamar sus deliciosas tetas, se incorporó y volvió a cogerme la polla para mamarmela y volver a inundar su garganta con mi corrida, aunque menos por las folladas anteriores.

Se recompuso la lenceria, y sonó como llamaban a la puerta. Yo me escondí, mientras ella abria y le daban un uniforme seco y limpio. Cuando cerró la puerta, la agarré, la llevé al sofá, mientras acariciaba su culo, la coloqué boca arriba y bajandole las braguitas, comencé a comerle el coño, chupando su clitoris y mordisqueandolo, hasta que llegó al orgasmo inundando mi boca con sus jugos.