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Confesionesjul 2023

El hermano de mi amigo Mario (II)

La vergüenza lo paralizaba, pero el deseo era más fuerte. Cuando Rafa lo invitó a volver, supo que ya no podría negarse a la tentación prohibida.

Rubenhot5.1K vistas9.3· 8 votos

Tras el encuentro con Rafa, el hermano de mi amigo Mario, en el cual le mame el pene hasta que se corrió en mi boca, no había regresado a casa de Mario.

Le daba largas para no ir. Tenia sensaciones en encontradas. Por un lado, pensaba que había traicionado a Mario, me daba vergüenza que se enterase que había chupado el pene de su hermano, tenía miedo a que se enfadase conmigo. Además, me daba vergüenza ver de nuevo a Rafa, como reaccionaria.

Por otro lado, me gustaría verme de nuevo en la situación, me había másturbado pensando en ese encuentro, y deseaba que volviese a ocurrir, algo que pensaba era improbable. Un par de semanas después, ya no pude evitar a Mario, y le acompañe a su casa.

Parecía que no había nadie, bien, no tendría que ver a Rafa. Entramos a su habitación, y Rafa estaba allí, en su cama, acostado. Nos miró y nos dijo

:- Ya están aquí las mariquita, jaja, que vienen, a tocarse? Jajaja

- ja, ja. Que gracioso, no tienes nada que hacer? Vete por ahí, anda! Le espeto Mario. Yo no podía mirar a Rafa de la vergüenza, me hacía el distraído. Vi que se levantaba.

- Os dejo, nenitas

Al salir, se detuvo junto a mi, y en un tono medio, me dijo:

- Te espero el Jueves

Me quedé petrificado. Muerto de la vergüenza y miedo a que Mario nos hubiese oído. Además del hecho, que Rafa quería volver a verme

Mario me hizo una seña, como preguntándome que ocurría.

- eh.. No...nada... Tu hermano, no dice más que tonterías... Le dije casi tartamudeando.

La semana se hizo larga, no estaba dispuesto a ir. Que querría? Que le mamase de nuevo? Burlarse de mi? Contárselo a Mario? Por otro lado sentía curiosidad de ver que quería, excitacion por qué se repitiese el encuentro.

Mario, ese Miércoles me dijo que Jueves se tenía que ir con su padre, no estaría en casa. Rafa lo sabía, por eso me había invitado, para asegurarse de que iría y estaría solo.

Llegó Jueves y fui a casa de Mario. Me parecía mala idea, pero quería saber que pretendía Rafa.

Llegue a su casa y toque como tantas veces, solo, que abrió Rafa. Al verme, la cara le cambió.

Se le dibujo una sonrisa.

- Has venido, me alegro. Pasa

Entré a su casa.

- ven, pasa al cuarto. Me señaló Rafa

Entre al cuarto, y como de costumbre, me senté en el borde de la cama de Mario.

Rafa, allí de pie, me contemplaba, sonriente.

- ven, ponte aquí. Me dijo

Me levante y fui donde estaba él. Me indicaba que me colocase sobre el reposabrazos del sofá. Me recoste, el cuerpo sobre el sofá, y los pies, fuera de el, de espaldas a Rafa.

- Bájate el pantalón. Me dijo sin más.

Enseguida comprendi la situación. Quería tomarme, encularme, penetrarme. Ahí dude que estaba haciendo allí. Pero a la vez, quería probar, ver que se sentía, me excitaba la situación. Así que me baje el pantalón, dejando mi culo expuesto a Rafa.

Se acerco a mi, note como palpaba mi culo, separaba mis cachetes... Como algo duro trataba de entrar en mi ano. Sentí un dolor.

Rafa trataba de dedearme, pero no entraba nada en mi ano. Estaba tan nervioso, sin experiencia, que lo tenía muy cerrado.

Rafa comprendió enseguida la situación, y en lugar de pasar a otra cosa, me dijo:

- Espera, ahora regreso.

Al rato, lo vi regresar con un bote metálico, azul, redondo de Nivea.

De reojo, vi como lo abría, y metía dos dedos en el. De repente, note algo húmedo, resbaladizo, en mi ano, algo más duro que deslizaba, que entraba dentro de mi.

Eran sus dedos! No dolía, era un poco molesto, pero había conseguido introducirlos.

Me relaje con satisfacción que no había dolido. Vi, que continuo con su pene. Su pene ya estaba totalmente parado, grueso, mirando hacia arriba. Estaba exitado De lo unto de crema, casi dejándolo blanco.

Cuando terminó de ponerse crema, se puso detrás mío.

Note algo hurgar en mi ano... Era la punta de su pene

Sentí una presión en mi ano, Rafa empujaba. Note como mi ano se abría, como algo duro entraba dentro de mi.

Más que dolor, sentí que mi ano se abría mucho, que me llenaba algo, sentí ganas de hacer caca.

Me notaba lleno Rafa entraba despacio, se iba ajustando. Dejaba que mi ano adaptará.

Note que me mojaba, me había corrido solo con sentir el pene de Rafa dentro de mi.

Rafa comenzó a moverse, despacio, profundo. Notaba su peso, su presión contra mi. Sus jadeo.

Empujaba, salía, empujaba, salía.

Despacio, rítmicamente, llegando muy dentro de mi.

Recuerdo como me sentía lleno, vacío, lleno, vacío. Como si hiciese caca.

Rafa aumentó el ritmo. Me empalaba profundo, su enorme pene entraba sin problemas ya. Apenas sentía nada, solo los embistes de Rafa y sus gemidos.

Cada vez más rápido, y más, y más... Su peso sobre mi. Su pene taladrando mi ano.

Hasta que se tumbó sobre mi, y totalmente dentro, lo oí gemir, gruñir, casi gritar.

Sabía que se había corrido dentro de mi.

Me había tomado, me había follado, me penetrado y había dejado sus restos dentro de mi culo. Se levantó, y me dejó ahi. Exhausto. Regreso limpiandose el pene

- Toma.

Me ofreció papel para que hiciese lo mismo.

Me miraba mientras me limpiaba.

- No estaba seguro si vendrías, y si lo has hecho. Ahora, vendrás cada vez que te lo pida

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