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Fany, la cornuda, capítulo 4. Final primera saga

—¡Te gusta más su culo! — decía Fany histérica mientras Mario la hacía saltar sobre su verga. —¡Sí, tiene mejor culo que tú! Respondía Mario con el mismo tono, sosteniéndola de su plano trasero y clavándola en su miembro con velocidad.…

Homelander9.4K vistas9.4· 7 votos
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—¡Te gusta más su culo! — decía Fany histérica mientras Mario la hacía saltar sobre su verga.

—¡Sí, tiene mejor culo que tú!

Respondía Mario con el mismo tono, sosteniéndola de su plano trasero y clavándola en su miembro con velocidad.

Ella perdía el control, llegaba rápidamente al orgasmo y él comenzaba a llenar el condón enseguida. Recuperaban la respiración, reían un poco, se besaban tiernamente y ella se levantaba de ahí. Siempre hacían lo mismo, ella iba al baño, regresaba, luego él iba también ahí a tirar el condón y regresaba para recostarse con su chica y ver algo en Netflix.

Podrás pensar que las cosas se volvieron más claras, ¿Correcto? Que después de esa gran noche entre Mario y Eliza, ahora todos lo aceptaban y eso era parte de su vida, Julián y Fany son unos cornudos en toda la extensión de la palabra, mientras que Mario y Eliza los dominantes, está claro, ¿No? Ellos dominaban y los cornudos obedecían, todo debería estar claro ahora, pero no, nada más lejos de la realidad.

Fany no preguntó nada con la cabeza fría, no mencionó ni una sola vez nada sobre aquella noche, y de nuevo no hablaba sobre Eliza con Mario mientras estuvieran vestidos, como si de pronto su mejor amiga solo existiera para comentarios guarros mientras follaban y nada más, ella no comentaba nada sobre su mejor amiga a Mario con la cabeza fría. Pero cuando follaba con su Mario, ella preguntaba todo, incluso hacía afirmaciones de la superioridad física y sexual de su amiga sobre ella, solo para que su Mario le echara sal en la herida, le gustaba especialmente decirle que le gustaba más el culo de Eliza que el de ella y que Mario le dijera que sí, la hacía llegar demasiado pronto al orgasmo. Pero apenas se enfriaban, volvían a la normalidad, Mario sabía que, si decía algo sobre el tema sin tener la verga dentro de su chica, causaría un drama.

Por el contrario, Julián. Mientras Fany escapaba de su naturaleza cobardemente, Julián se desesperaba para que su Eliza lo concretará aún más. Lo mencionaba mientras se la follaba, también en el desayuno en la preparatoria, cuando hablaban por teléfono y le enviaba memes de cornudo. Mientras que Mario lidiaba frustrado con que su chica fingiera que nada había pasado si estaba vestida, Eliza estaba algo asustada de cómo se comportaba ahora su Julián.

Pero Julián y Eliza tenían algo claro, ningún otro chico los emocionaba. Lo intentaron, charlar cachondamente sobre Rafael, sobre la posibilidad de que ella lo invitara a salir, sobre que contestara esos sucios comentarios que Rafa le hacía en Facebook en las fotos que ella subía mostrando el culo, fotos que el mismo Julián le hacía a veces con la intención explícita de que Rafa reaccionara en redes sociales.

Meh, funcionó un par de veces, pero luego Rafael dijo esa estupidez sobre Dragon Ball en clase y no podían mencionarlo de nuevo sin reír. Platicaron sobre la posibilidad de si ella conocía a algún chico agradable en alguna fiesta, esa fantasía duró un poco más, les dio algunos buenos orgasmos, pero ella tenía demasiado miedo de follar con un desconocido random y él lo entendía. Además, dentro de ellos sabían que conocer a otro chico de manera random que se acoplara a su fantasía y que fuera tan increíble como Mario, sería lo que le sigue de difícil.

Al final, no lo dijeron, no se atrevían a mencionarlo en voz alta, era tabú incluso teniendo en cuenta la retorcida situación, pero ambos lo sabían y sabían que el otro lo sabía, que fuera Mario quien se la follara y que Fany lo supiera, que fuera su mejor amiga y toda la morbosa situación, lo hacía más divertido, insuperable por un simple tarado al azar, no tenía que ser otro, no, tenía que ser Mario, y esta vez, no tenía que ser cosa de "una vez", querían todo el pastel y no solo una rebanada.

—Solo habla con él, ahí está — decía Julián ansioso, miraban a Mario formado a solas en la fila para tomar el desayuno en el descanso entre clases.

—Pero... Es que Fany no ha dicho nada, nada de nada, ni siquiera me habla de él ya, sí te dije — respondía Eliza nerviosa viendo al impresionante chico.

—Pero también dices que ella no está enojada, a lo mejor no sabe cómo sacarte el tema, deberías sacarlo tú y ahorita solo es platicar con él — decía Julián empujándola, figurada y literalmente también un poco, reían nerviosos, Eliza echaba la mirada por todo el comedor — Fany no anda cerca, quién sabe, a lo mejor solo necesitas platicar con él y él mismo le dice algo a Fany — rogaba Julián nervioso.

—Ok — respondió emocionada la linda aperlada.

Caminó hacia el asombroso chico dejando atrás a su novio, cuando estaba tan cerca que podía alcanzarle el hombro con la mano, Fany apareció de la nada.

—Hola, mensa — saludó con aparente naturalidad, aunque nerviosa viendo que su amiga se acercaba a su hombre.

—¡Hola! — respondió Eliza sobre reaccionando y fue dolorosamente obvio.

Fany tomó de la mano a Eliza y se alejó de su novio varios metros, Eliza sabía que vendría algo malo, Fany paró a una distancia segura de Mario y la vio fijamente.

—¿Que ibas a hablar con MI NOVIO? — por supuesto que remarcó esas 2 últimas palabras.

—¡Nada! ¡O sea...! — balbuceaba torpemente, Fany la miraba fijamente, una extraña mueca de furia y curiosidad total.

—No puedes traicionarme así — dijo Fany y pasó de ese extraño y macabro rostro, a tristeza total, le rodó una lágrima.

—¡No, no! — dijo Eliza aterrada — ¡Solo quería platicar con él! — dijo mintiendo a medias, pero de hecho sintió que daba en la diana, tomó aire, Fany esperó — Follé con él, ¿Ok?, Los 4 lo sabemos, los 4 lo aceptamos y... Y estuvo increíble — dijo débil, pero claramente la última parte, Fany torció la boca — Es tu novio, te ama y yo amo a Julián, ¿Sabes? Antes creía en esas pendejadas del amor absoluto, ¿Me entiendes? — le daba un segundo, Fany solo la miraba — Que, si amas a alguien no tienes ojos para nadie más, que, si amas a alguien quieres hacer todo con esa persona y solo con esa persona todo sale bien, ¡Es mierda! — decía Eliza, creía cada una de sus palabras — Ahora me doy cuenta de que amo a Julián, tuve miedo de no amarlo cuando pensaba en todo esto, fue demasiado confuso... — dijo parando, miraba a la lontananza.

—Yo... Yo también dudé de si amaba a Mario, pensé que si lo amaba no permitiría nada de esto o que todo cambiaría o que si él te follaba era porque no me amaba realmente — decía la más fea dándole un punto.

—¡Pero ahora sabes que sí! ¿Verdad? — dijo Eliza aliviada.

—Sé que lo amo y me ama, me alegra saber que las cosas entre tú y Julián están bien también... Perdón por no preguntar — dijo al final torciendo la boca.

—Me alegra que ustedes estén bien también, perdóname por no preguntar tampoco, tenía miedo.

Dijo la más guapa y se quedaron calladas, Julián miraba todo a la lejanía, haciéndose el idiota con su celular, pero vigilando a las chicas, emocionado, nervioso, mientras Mario las miraba de pie completamente congelado a 10 metros de ellas y notó a Julián.

—De hecho... Estamos mejor que antes de algún modo — dijo Fany sentándose en una jardinera, Eliza se sentó a lado de ella.

—Nosotros también — dijo y reían nerviosamente.

—Como más cachondos, no sé — agregaba Fany y reían más.

—¡Ya sé! Julián no me quita las manos de encima jajaja.

—Mario habla todo el tiempo de tus "preciosas nalgas" — dijo Fany, sabiendo que si él lo mencionaba era porque ella preguntaba, pero le pareció divertido decírselo a su amiga, Eliza sonrió inconscientemente.

—Yo le hablo todo el tiempo de la vergota de Mario a Julián y él feliz, créeme — las amigas reían.

—Qué onda — decía Mario tímidamente a Julián, sus chicas hablaban, le parecía natural que ellos hablaran también.

—¡Qué onda! — respondió Julián tomado por sorpresa, miraban a las chicas — ¿Crees que sean malas noticias? — agregó riendo forzadamente.

—No parece que peleen.

—No... — respondió débilmente Julián, pensó si decir lo que quería decir — Eliza quedó fascinada jajaja — reía nervioso y forzado, Mario sintió un escalofrío, pero decidió actuar cool.

—Lo sé — dijo presumiendo y ambos rieron fuertemente — La pastilla que me diste... Funcionó de maravilla — agregó rápidamente — Me follé a tu novia hasta que nos quedamos dormidos de cansados, literal — por supuesto que dijo "tu novia" a propósito.

—Y la despertaste en la madrugada metiéndole la verga mientras aún estaba dormida jajaja esa estuvo buena — decía Julián ofreciéndole el puño para chocarlo, Mario lo hizo, sonreían.

—Te contó todo, ¿Eh? — respondió el más guapo sin mucha sorpresa.

—Todo, cuántas veces te la follaste, el mañanero, que se bañaron juntos, que la hiciste sufrir cabrón cuando se la metiste de perrito... Dijo que no lo disfrutó, que le dolió como el carajo, pero que quería complacerte y por eso aguantó — soltó Julián emocionado, la mitad de la diversión para un cornudo es revivir y exponerse.

—Lo sé, me daba cuenta por cómo se quejaba — dijo Mario sin miramientos — Pero tu novia se ve demasiado bien en cuatro patas como para perdonarla — elevaba su ego y le daba su dosis a Julián, reían.

—¿Cuándo te la cojes otra vez? — preguntó Julián emocionado, intentando conseguir información.

—Dime tú — dijo Mario igual de emocionado — Fany se hace mensa con el tema, ¿Crees que lo estén hablando? Creo que Eliza iba a decirme algo cuando Fany se la llevó — agregó, había visto nervioso de reojo a Eliza acercarse a él, se puso más nervioso cuando vio que Fany se la llevó.

—No lo sé — respondió Julián decepcionado al darse cuenta de que el asunto estaba lejos.

—¿Y qué opinas? — dijo Eliza nerviosa sin mirar a Fany.

—¿Sobre qué? — respondió haciéndose la idiota.

—Sobre emmm hacerlo de nuevo.

—No — dijo firmemente — Es que... — balbuceaba nerviosa — No, Eliza... Por favor, ya no saques el tema — finiquitó nerviosa y Eliza solo asintió débilmente.

Y así las parejitas siguieron viviendo su nueva realidad incómoda y extraña, aunque Fany intentó ser firme, de algún modo sabía que cualquier mínima circunstancia podría precipitar una serie de eventos que los llevarían a eso de nuevo, por eso estaba nerviosa por la fiesta, más que cualquiera de los otros 3 que no pensaban en eso, ella era más astuta, siempre lo fue.

Confirmó algo aterrada que Eliza iría también, pensó en no ir, pero tenía más miedo de que Mario fuera solo, Eliza parecía decidida y Julián definitivamente no iba detenerla, Mario no lo sabía, pero solo bastaba una charla, ¿Y cómo prohibirle que fuera? ¿Decirle directamente que no fuera por qué tenía miedo de que algo pasara? Eso sería una insinuación demasiado peligrosa para Mario, así que se alistó y acompañó a su hombre a esa fiesta.

Intentó mantenerse alejada de la otra parejita, no fue difícil al principio, cuando ellas estaban con sus hombres en esas fiestas, pasaban el tiempo cada quién con su novio, no era extraño, pero ella sabía que llegaría ese momento de la fiesta donde se juntarían grupos de amigos, sabía que Eliza y Julián estarían ahí, y así fue.

Una silla vacía a lado de Mario, miró nerviosa el lugar, llamó a Raúl para que se sentara ahí, no la escuchó y tuvo que mirar en cámara lenta como Eliza tomó ese lugar, a lado de su novio, por supuesto que Julián no hizo nada por detenerla y se sentó al otro lado de su novia, la morena de lindo trasero.

—¡Cállate, no es cierto! Jajaja — reía Eliza histéricamente ante un comentario cómico de Mario, le tocaba el hombro, el atractivo jovencito se apoderaba de la plática.

—¡Obvio sí! — decía Mario alargando el chiste — ¿Sí o no, amor? — Mario hacía parte a Fany, sostenía su mano.

—Definitivamente — remataba Fany y los 4 reían.

De pronto los 4 estaban en una charla fluida y amena, bastante divertida y agradable, junto del grupo que estaba ahí, pero ellos 4 en sus asuntos, los 4 pensaban que era divertido que los demás no tuvieran idea de que sucedía, actuaban con completa naturalidad, como si nada hubiera pasado entre ellos o como si fuera completamente normal lo que sucedió, se sentían cómodos. Eliza miraba la entrepierna de Mario de vez en cuando de manera furtiva, Mario el escote de la chica y cuando ella se acomodaba un poco en la silla, intentaba mirar la curva de sus nalgas sentadas a lado de él y aunque eso era erótico, también era natural, como si fueran pareja y eso no necesariamente los llevará a ponerse cachondos como el carajo y los hiciera salir corriendo de ahí a follarse desesperados, solo como algo a lo que tenían derecho y hacían casi sin morbo, los cornudos lo notaban y lo permitían, mientras la charla fluía y también el alcohol.

Eliza miró la morbosa, pero discreta escena, ellos estaban ahí junto de los demás, a plena vista sin que los demás sospecharan nada, si alguien se hubiera fijado bien tal vez hubiera notado algo, pero nadie está tan al pendiente de nosotros como nosotros creemos paranoicamente. Eliza y Mario en medio de los cornudos, ellos 2 sin duda eran los protagonistas, el 90% de la charla fluía entre ellos, Eliza mantenía esa sonrisa coqueta permanentemente, se tocaba el cabello sin darse cuenta, Mario sonreía sin notarlo también. Julián sostenía la pierna de su novia, la acariciaba un poco, pero la linda morena estaba dándole el hombro de medio perfil, casi la espalda, todo por estar hablando de frente a Mario, Julián se asomaba desde un lado, Fany pensó que era patético, pero casi tierno verlo querer ser parte, Fany se aterró al darse cuenta que, aunque sostenía firmemente la mano de su Mario, él también estaba corporalmente más cerca a Eliza que a ella, se dio cuenta de que era igual de patética que Julián. Cuando Fany vio a su amiga inclinarse riendo hacía el chico, se recostó en su pecho y él la abrazó por encima de los hombros fugazmente, le dio una punzada en el coño tan fuerte que se mordió el labio.

—Vayan a bailar — le dijo Fany a la pareja, interrumpiendo la charla, los otros 3 la miraron un segundo.

—Emmm ¡Sí! — dijo Eliza espabilando rápidamente, Mario miró suspicazmente a su novia.

—Sí, vayan, yo iré por cervezas para Fany y yo — dijo emocionado y rápidamente Julián, levantándose, para que Eliza pudiera salir y para presionar más la situación.

Julián desapareció y Eliza se levantó, miró a Fany y esta le evitó la mirada, entonces miró a Mario esperando. Mario agachó el rostro hacia su chica y habló en voz muy baja.

—¿Todo bien? — preguntó Mario mirando a su chica, ella tenía una pokerface de miedo.

—Sí, ¿Por qué? Solo es bailar, ya te la follaste, ¿Qué más da? — dijo Fany sin revelar ni un solo sentimiento en su rostro.

—No lo haré sino quieres, si estás enojada porq-

Decía Mario, pero su chica lo interrumpió, Eliza se daba una idea de lo que ellos hablaban y que era importante, se hacía la idiota en su celular, pero intentando escuchar.

—Sé hombrecito de una buena vez, ve a bailar con ella — le dijo Fany con un semblante ominoso, Mario la miró confundido — Pero donde pueda verlos, quiero ver — dijo claramente, Mario sonrió aún confundido, pero se levantó sin decir nada, tomó la mano de Eliza y se fueron.

Julián regresaba apenas la pareja se iba, estaba esperando a 5 metros viendo que sucedía, abría 2 cervezas, una para él y otra para Fany, se sentaba a lado de su compañera de cuernos sin decir nada.

La parejita de alfas se posicionaba cerca donde los cornudos pudieron verlos desde la mesa como la retorcida Fany pidió. Eliza quiso preguntarle a Mario, pero se dio cuenta de que los cornudos miraban atentos, comprendió el morboso juego, estaba dispuesta a jugarlo.

Comenzaron con una bachata con mucho ritmo, Mario movía con maestría a Eliza de aquí a allá y la repegaba un poco a su cuerpo de vez en cuando, intentaban mejor no voltear hacía la mesa, no conscientemente al menos. En la mesa Fany agarraba su cerveza y se la tomaba de golpe, Julián la miraba, no sabía si decir algo o solo mirar el pequeño espectáculo.

—Quiero shots — le dijo Fany de pronto.

—Sí, claro — respondía Julián mirando a los lados.

Se levantó y tomó una botella de otra mesa y el caballito de cristal, lo sirvió a tope sin sentarse, se lo dio a Fany y se sentaba, ella lo bebió de golpe.

—Wow — expresó Julián sin saber que significaba eso.

—Sirve — le exigió la morena fea sosteniendo el caballito vacío en la mano.

—Pero... — expresó preocupado, la morena agitó de mala gana el caballito y él lo llenó hasta arriba, ella bebió de golpe otra vez.

—Otro — dijo sintiendo aún el quemante líquido cristalino bajarle por la garganta.

—No, ya es mucho — dijo preocupado, ella lo miró como si mirara a un niño tonto.

—Créeme, te conviene que me ponga peda y valiente — le dijo sosteniéndole la mirada y él sirvió a tope — Y ahorita te vas a tomar tú unos 2 o 3, necesito que estés igual — le advirtió Fany y bebió de golpe.

Miraban a la pareja bailar después de que Julián bebió 2 shots de golpe a órdenes de Fany, el tequila hace efecto rápido, comenzaban a sentirse mareados unos 15min después, mientras miraban el baile que en momentos se ponía más erótico, el reggaetón los presionaba un poco, pero Eliza le restregaba el culo en la verga con fuerza innecesaria a Mario, cuando miró eso Fany, volteó a ver fijamente a Julián.

—¿Estás cachondo? — le preguntó viéndolo directamente a los ojos.

—Sí — respondió rápidamente y nervioso — Y ya me están haciendo efecto los shots tequila, me siento pedo jajaja — reía nervioso, Fany no dejaba de mirarlo, se le ladeaba la cabeza, parecía más ebria que él.

—¿Pero realmente cachondo? — preguntó y él casi respondió.

Pero enmudeció cuando Fany le pasó la mano por la entrepierna para sentir su erección, estaba ahí, discreta, pero evidente, ella retiró la mano tan rápido que ni le dio tiempo a Julián para reaccionar, la miraba atónito, pero ella le perdía interés de inmediato, buscaba a alguien con la vista.

—¡Mariana!

Gritaba Fany y llamaba con una mano a la dueña de la casa y cumpleañera, la castaña alegre se acercaba. Murmuraban, Mariana parecía pensar y le respondía en el oído, le indicaba las escaleras, Fany asentía y Mariana se retiraba con desinterés.

—Necesito que por nada del mundo te rajes, ¿Ok? — le dijo Fany a Julián poniéndose de pie, él asintió nervioso sin levantarse.

—Pero ¿Qué harás o qué haremos? — preguntó aún nervioso.

—Haré algo para que ellos tampoco se acobarden — dijo decidida.

Ella le indicó con la mano que se pusiera de pie y la siguiera, él lo hacía, no sabía que sucedía, pero de algún modo sabía que ella no diría más. Fany tomaba la botella de tequila a la mitad y el caballito vacío, llamaba con una mano a Mario y comenzaba a caminar cuando se aseguró de que él la seguía junto con Eliza de la mano.

Caminaron en silencio y subieron las escaleras igual, el ruido de la música se alejaba bastante detrás de la puerta del cuarto al que entraron tras la cornuda, nadie decía nada porque no estaban seguros de que pasaba, pero todos querían averiguarlo. Fany se aseguró de echar el seguro a la puerta, todos lo notaron. Sirvió un shot y se lo ofreció a Eliza, lo bebió sin rechistar, en el silencio absoluto de los otros 3, seguía dispuesta a jugar el morboso juego, la cornuda sirvió otro y se lo ofreció de nuevo, Eliza río nerviosa, la miró incrédula, Fany reafirmó su gesto de entregarle el shot con la mano, Eliza lo tomó nerviosa y lo bebió más lentamente esta vez, tosió un poco al final. Fany servía otro, Eliza veía aterrada el caballito llenarse, no era la mejor bebedora.

—Ya basta, Fany, ¿Qué pasa? — dijo Mario molesto, jaló de la mano a Eliza hacía él, protegiéndola, Fany no supo que pensar.

—Este es para ti, no te preocupes — le dijo su novia extendiéndole el vasito, él negó con la cabeza — Te vas a beber este y otro, o nos vamos y ESTO... Se acaba definitivamente — dijo Eliza mirándolo fijamente, él volvió a negar con la cabeza, sonreía incrédulo.

—Tómatelo y ya — le dijo Eliza desesperada.

Mario tomó el vasito decidido y se lo empinó de golpe, se lo devolvió a su novia y este le servía otro.

—No me lo beberé sino me dices que pasa — exigió Mario mientras la chica servía.

—Esta es la primera prueba de 4, si pasan otras 3, te vas a follar a Eliza varias veces con la bendición de Julián y yo — le dijo fríamente su novia extendiéndole el shot, él sintió un escalofrío, miró a Fany un segundo, tomó el shot y lo bebió de golpe.

—¿¡En serio!? — preguntó Eliza demasiado emocionada mientras Mario bebía con decisión, sonrió sin darse cuenta, miraba a Fany y a Julián de ida y vuelta — ¿Están los 2 de acuerdo? — dijo más tranquila para no herir a su hombre.

—Sí, no lo hablé con Julián, lo traje aquí también sin decirle que iba pasar, pero estoy segura él está de acuerdo — dijo Fany con desinterés, su miraba de ebria era evidente.

—Sí, estoy de acuerdo — dijo Julián torpemente, también afectado por el alcohol, le evitó la mirada a su novia.

—Es qu-¿Que pruebas? — respondía la más guapa de la mano de Mario aún.

—No te diré, solo pueden aceptarlas según vayan viniendo o no — dijo Fany con frialdad.

—Pe—pero — balbuceaba su amiga.

—Pero no habrá problemas por esto, ¿Verdad?

Preguntó Mario, más ansioso que nervioso, le acariciaba el culo a Eliza, había querido hacerlo toda la noche y la morbosa situación no lo dejó resistir más.

—No, pero aún faltan 3 pruebas — decía Fany mirando por medio segundo la mano de su novio ir detrás de su amiga.

—Ok, acepto... Aceptamos — dijo Eliza envalentonada por el manoseo de Mario, lo miró de reojo emocionada.

—Es una cuestión de justicia primero — dijo Fany nerviosa, daría un gran salto, no estaba segura de como aterrizaría, pero quería lanzarse, los 3 la miraban — Nosotros no hemos gozado — agregó rápidamente, apuntando a Julián.

—¿Quieres algo así como un cuarteto? — preguntó Eliza torpemente, sin saber si le agradaba la idea, Mario miraba detenidamente.

—No, no quiero interrumpirlos a ustedes, es algo aparte — dijo Fany, quería acobardarse, era una mala idea, incluso su ebrio cerebro lo sabía.

—Dilo de una vez — dijo Mario casi molesto, Fany lo miró y sonrió con malicia.

—Primero, haré gozar a Julián con mi boca y ustedes 2 verán — dijo nerviosa, pero con determinación.

—Estás loca — dijo Mario, molesto de inmediato, los otros 2 la miraban sorprendidos.

—Es solo para que él goce también, no tiene caso que Eliza le dé una mamada porque lo hace diario y dudo que tú quieras dársela — dijo riendo nerviosa.

—No, esto causará problemas, se acabó — respondió él mirando hacia la puerta.

—¿Que dices, Eliza? — le preguntó Fany, dejando de mirar a su novio rápidamente y mirándola a ella, la chica le sostuvo la mirada fijamente.

—5 veces... — dijo Eliza débilmente y ahora los otros 3 la miraban fijamente a ella — No, 10, si se la chupas a mi Julián, me dejarás follar 10 veces con Mario — dijo con el corazón a tope, Fany sonrió sorprendida, Mario las miraba fijamente.

—Ok — dijo con sencillez Fany, se arreglaba el cabello de inmediato, Julián miraba a su novia, no sabía si estar decepcionado o jodidamente cachondo.

—Pero... O sea — dijo Mario nervioso, la mirada al piso — No 10 folladas, 10 tardes follando, sin contar cada follada, más bien follar 10 tardes o noches, lo que sea — agregó Mario nervioso.

—Sí, eso — apoyó de inmediato Eliza.

Fany miró triste a Mario, no podía creer que hubiera pasado de estar supuestamente celoso a negociar en un segundo por el culo de su amiga, Eliza y Julián sí notaron la mirada de Fany, pero no dijeron nada y Mario no alzó la vista.

—Sácate la verga — le dijo Fany a Julián mirándolo solo de reojo, pero mirando mayormente aún a su novio — Tienes que verlo, no vale que te voltees — le dijo dispuesta a al menos torturarlo un poco, Mario asintió.

Julián desabrochaba torpemente su zipper viendo al techo, Fany se recogía el cabello por completo y se ponía de rodillas de inmediato, guiada únicamente por alguna clase de furia contenida y retorcida. Mario se servía otro shot y se lo empinaba de golpe, Eliza le extendía la mano y él le servía otro a ella también, que se lo bebía de un solo movimiento con el codo.

Cuando Julián se sacó la verga y se la puso en la cara a Fany, estaba claro que llevaba un rato cachondo, llevaba la punta húmeda y estaba completamente erecto, también quedaba dolorosamente claro que había una diferencia abismal en tamaño con Mario, los 4 ya lo sabían, pero VERLO era triste de algún modo. Una verga más bien delgada, algo corta y completamente lisa, con un discreto par de bolas ahí debajo, al menos la erección era más que firme. Mario sonrió inconscientemente y se despreocupó en un segundo, igual que Eliza, quedaba claro que así no se equilibraba la papeleta ni un poco y que ellos se llevaban la mejor parte, sabían que Fany solo quería joderlos y no se lo iban a permitir.

Pero a Fany no le importaba en lo más mínimo el tamaño, ni Julián en sí, nunca había querido hacer nada con ese gris chico, ni quería hacerlo ahora, porque ella tenía un alfa absoluto en su cama, hasta la novia del mismo Julián ahí presente prefería follarse a su Mario, no había razón alguna para que Fany quisiera hacer nada con ese tarado... La única razón para hacerlo era presionar la situación y ver qué sucedía, como hacía ahora mismo.

Sin pensar fue profundamente en la verga de Julián, la metió de golpe en su boca por completo sin problema alguno, ella tenía la misión de complacer a una anaconda todos los días después de clases desde hace un par de meses, el insignificante gusano de Julián no era problema. El chico se retorció de golpe y gimió de inmediato, la pareja de pie sintió una punzada, ellos estaban claros en que no les agradaba lo que veían, a diferencia de sus cornudos ellos definitivamente no sintieron nada confuso ni cercano a nada agradable, aun así, miraban atentamente sin poder despegar la vista, era hipnotizante, como un evento cósmico, Eliza al rostro de su Julián que gozaba como loco segundo uno, Mario miraba como la verga de Julián desaparecía dentro de la boca de su Fany.

Fany utilizaba sus mejores técnicas con habilidad, le devoraba la verga entera a Julián y se la acariciaba por dentro de la boca con la lengua, Julián gemía profundamente y trastabillaba, Fany le desabrochó desesperaba los pantalones y se los bajó hasta los tobillos rápidamente, metía la cara debajo y le chupaba las bolas ruidosamente, ponía las manos de Julián sobre su cabeza dándole el control y las suyas propias sobre las nalgas del chico para lucir más desesperada.

Comenzaba a chuparle la verga como histérica, haciendo ruidos húmedos a propósito y usando mucha saliva, escurría espesa por las bolas de Julián, mientas él le follaba la cara lo más fuerte y rápido que podía, mientras Fany se empujaba a sí misma contra el novio de su amiga sin soltarle las nalgas, el pubis de Julián golpeaba violentamente la cara de Fany y su frente golpeaba contra su ombligo, en el vaivén frenético y los gemidos desesperados de Julián. Mario casi lo detiene todo con furia, pero miró la cara de Julián y sabía que no duraría mucho más.

Le clavó la verga con fuerza y comenzó a correrse dentro de la boca de Fany violentamente, demasiada estimulación, una mamada demasiada buena y una situación demasiado morbosa lo hicieron terminar en apenas unos 4 minutos. La discreta verga de Julián se retorcía con fuerza en la boca de Fany y lo que no era la gran cosa en largo o grosor, sí que lo fue en abundancia de lefa, él en serio se descargó ahí dentro. Gemía como loco, le sostenía la cabeza con fuerza y sus piernas temblaban, Eliza veía atentamente su rostro distorsionarse del placer que le daba su amiga, y la abundante lefa del chico hacía que Fany hiciera arcadas escandalosas honestas y caras de asco excesivas mientras tragaba, desesperada por respirar, y el abundante, espeso y amargo jugo de Julián hizo que Fany no tuviera que fingir en lo más mínimo el asco y obtuvo exactamente el impacto que quería causarles a los que miraban.

Tragó con esfuerzo real, la carga enorme y espesa de Julián le bajaba lentamente por la garganta, los ojos le lagrimearon, hizo una arcada, seguida de un pujido de asco y por fin pudo tragar. Lamió a Julián desde las bolas hasta la punta de la verga solo para dar final al mórbido espectáculo y se puso de pie.

La pareja de pie miraba incrédula, Mario observaba de cerca la lágrima que le rodaba por la mejilla a Fany debido al asco de tragar la lefa de Julián, ella la limpió rápidamente y le sostenía la mirada fijamente con semblante serio. El recientemente complacido jovencito guardaba su verga torpemente, estaba aturdido por la mamada y algo desorientado por el alcohol, no notó como lo miraba su Eliza de cerca mientras él recuperaba la respiración aún agitado.

—¿Y bien? ¿Ahora qué? — preguntaba Mario retándola, no retrocedería después de eso, Fany quería causar exactamente eso, sacarle su bestia interior de una vez por todas, lo lograba de a poco.

—Ahora me toca gozar a mí — dijo Fany con sencillez.

—No — dijo Mario firmemente sabiendo lo que eso suponía — Él no va tocarte — agregó con decisión.

—Ni siquiera sabes lo q—

—No me interesa — la interrumpió rápidamente Mario — Nos quedamos con las 10 cogidas que ya acordamos — dijo hábilmente, Eliza y Julián solo observaban, era evidente que los ánimos se caldeaban.

—No, dije que si pasaban las pruebas podían follar esas 10 veces, si abandonan ahora, se acabó y ya, aún faltan 2 pruebas — dijo Fany fríamente, Mario la miró incrédulo, sonrió cínicamente y negaba con la cabeza.

—Lo haré rápido — dijo Julián nervioso, no es que se muriera por hacerlo, su Eliza era bastante más sexi, solo no quería perder lo que ya había "ganado".

—¡No! — dijo Mario con decisión mirándolo fríamente, el tarado incluso retrocedió un paso inconscientemente.

—Entonces lo hará Eliza — dijo Fany con el corazón a tope.

El cuarto enmudeció, los otros 3 la miraron atentamente, Eliza no comprendía si realmente escuchó lo que se supone que escuchó, Fany la miró y ella resopló sarcásticamente.

—Estás loca — dijo Eliza volteándole la mirada.

—Ustedes deciden, lo hace Julián o Eliza o se acaba todo — dijo Fany con desinterés encogiéndose de hombros.

—Que lo haga mi Julián — dijo Eliza débilmente miró de reojo a Mario sabiendo que no le gustaría.

—No — respondió él.

—Solo será sexo oral y rápido — argumentó Julián rápidamente.

—¡No la vas a tocar! — le respondió con firmeza mirándolo a los ojos.

—Pero, Mar— decía Eliza.

—Hazlo tú — le dijo Mario sin mirarla, apretando su mano solo un poco.

—¡No! — respondió ella rápidamente soltándole la mano — ¡No seas cabrón! ¡Tú quieres todo para ti nada más! — agregó Eliza molesta.

—¡Claro que quiero todo! ¡Todo mundo quiere todo! — dijo Mario elocuentemente y Fany rio un poco, Eliza la miró furiosa.

—No le voy a lamer su asqueroso coño a tu novia — dijo Eliza despersonalizando inconscientemente a Fany.

—¡Solo será eso! ¡Haré que valga la pena! — dijo Mario rogando.

Era el trato perfecto a sus ojos, podría tener el culo de Eliza bastantes veces con la bendición de su novia e incluso podría ver algo de acción interesante chica vs chica, algo que no sabía que le interesaba tanto hasta ese momento.

—No le voy a lamer el coño — dijo Eliza con decisión.

—Y el culo, también quiero que me comas el culo — dijo Fany cruelmente, reía un poco, Eliza resopló con sarcasmo.

—Amor... — comenzaba Julián, pero se calló al recibir una mirada furiosa de Eliza.

—Si lo haces y pasan la última prueba después de esto... — decía Fany lentamente, todos la miraban — Mario y tú podrán hacerlo cuanto quieran todo lo que sobre de la prepa — agregó Fany aún con ritmo lento para que todos escucharan claramente.

El cuarto enmudeció de nuevo, Eliza miraba la pared con los brazos cruzados, los 3 la esperaban, 15 eternos segundos hasta que Mario rompió el silencio.

—No es la gran cosa — dijo débilmente sin saber que más decir, veía el enorme botín frente a sus ojos y se desesperaba por perderlo.

—Las veces que queramos — dijo Eliza nerviosa mirando a Fany con mirada retadora.

—Las que quieran — respondió la más fea mirándole igual.

—Ni siquiera tendremos que preguntarte o avisarte — negociaba firmemente la más guapa.

—Solo avisarme, pero no lo impediré — respondió Fany.

Eliza miró la pared de nuevo, podía sentir como latía el corazón de Mario que de nuevo tomaba su mano, 10 segundos más así en total silencio y la miró de regreso.

—Rápido — le dijo con sencillez.

—El tiempo que tome — agregó la fea fríamente.

—¡Ponte y ya! — dijo Eliza alzando la voz sin soltarle la mirada.

—Valdrá la pena — le dijo Mario extrañamente emocionado, Eliza no respondió.

Fany había pensado todo lo que les pediría a los 3 antes de entrar a esa habitación, pero como todo ebrio no piensas nunca en que harás una vez estando ahí, como el perro que persigue el auto y una vez que lo alcanza no sabe qué hacer y simplemente se va, pero la diferencia es ella no pensaba irse.

Espabiló ante la mirada penetrante de Eliza, miró la cama y no supo cómo acomodarse, miraba su vestido corto primaveral casual y tampoco había pensado en la logística del momento. Ambas sabían perfectamente que Eliza no tenía esas tendencias ni un poco, se dieron aquel tonto beso estando ridículamente ebrias alguna vez y fue torpe, duró medio segundo, apenas pudieron sentir los labios de la otra en los suyos propios y lo que sintieron no fue exactamente agradable. Las chicas tienen menos resistencia a las experiencias "bi-curiosas", pueden tocarles el culo o tetas a sus amigas solo jugando sin sentir absolutamente nada más, muchas de ellas se habrán besado con alguna chica alguna vez, pero esto era mil niveles por encima y Fany lo sabía. Aún recordaba como Eliza hizo esa cara de total desagrado por ese vídeo lésbico tan explícito entre 2 afroamericanas que envío el pendejo de Esteban como "broma" al grupo de amigos en WhatsApp, vídeo que comenzaba con una lamiéndole el coño a la otra, vídeo que Eliza vio 2 segundos con incredulidad, asco y sorpresa antes de voltear la cara y quejarse sobre lo inmaduro que era Esteban.

Fany aún estaba resentida por la primera aventura de Eliza y su novio, ni ella lo sabía, a veces tenemos asuntos pendientes con la gente sin siquiera saberlo, ¿No sabes por qué los chistes de tu padre no te dan risa? ¿Por qué te parece tan ridículo y de pena ajena, mientras todos ríen? Ve a un psicólogo y si puedes, llévatelo a él también, probablemente tengan asuntos sin resolver. Fany seguía dolida sin saberlo por aquel primer desliz de su novio en la casa de Eliza, de pronto vio la cama y decidió joderla bien, darle una imagen fuerte y que no olvidara.

Se puso en cuatro patas con medio cuerpo sobre la cama y las rodillas en la alfombra, apuntándole con su flaco culo, se alzó el vestido hasta por encima del ombligo, dejando sus pequeñas nalgas a la vista en una tanga blanca sencilla, Eliza miraba en shock.

Mario se retiró del lado de Eliza dándole paso, Julián miraba atentamente, la vista de Fany no era la gran cosa, había disfrutado una vista mil veces con su Eliza, pero igual era un culo nuevo en tanga frente a él, y lo nuevo siempre es interesante.

Eliza dio 2 pasos hacia Fany, la fea la miraba con un espejo que tenía delante, se puso ahí para mirarla, sintió un escalofrío cuando la vio descender en sus rodillas detrás de ella. Eliza miraba el pequeño trasero de su mejor amiga, nunca, ni en sus más retorcidos y extraños pensamientos pensó en esto. Se puso detrás de ella al alcance, extendió una mano, casi toca algo, pero regresó la mano.

—Pues... Bájatela — dijo molesta.

—No, bájamela tú — dijo Fany mirándola por el espejo.

Elia apretó los dientes, tomó con fuerza los costados de la tanga de Fany y se la bajó con violencia. Acercaba la cara de golpe, pero al ver los agujeros de Eliza salir detrás de la tanga de pronto, retrocedió.

—Primero el culo.

Dijo Fany, tensaba la situación a propósito, para ella todo era ganar—ganar, aunque también ansiaba que su Mario se follara de nuevo a Eliza, los sentimientos de celos y angustia seguían ahí, si Eliza fallaba ella tendría una enorme razón para no dejar que sucediera de nuevo y si sucedía, le joderia bien la mente a Eliza en venganza durante el proceso y aun así obtendría lo que su cornuda interior quería, todo ganar—ganar para ella.

Eliza iba decir algo, ni ella sabía qué, pero decidió que era demasiado tarde para echarse atrás, simplemente le tomó el culo a Fany con ambas manos, le separó las nalgas, le miró el ojete por 3 segundos, más oscuro mientras más se adentraba en la zona, tan desagradable lleno de arrugas, se preguntaba con vergüenza si el suyo se vería así, acercó la cara, cerró los ojos y le pasó la lengua profundamente entre las nalgas a su mejor amiga.

Fany se retorció un poco por la cálida y húmeda sensación, arqueó la espalda, pero de inmediato le restregó el trasero en la cara a Eliza, la miraba atentamente por el espejo frente a ella, todo era tan retorcido, nunca quiso eso ni le excitaba la idea de otra mujer, pero el poder que sentía al ver a esa chica que se sentía tan superior a ella, con la cara metida en su culo, le puso el coño húmedo de inmediato.

—Nada mal — dijo Fany solo para molestarla, le sonrió con malicia por el espejo, Eliza la vio un segundo y dejó de mirarla.

Metió bien la boca ahí, la nariz le sobresalía, pero la boca estaba bien metida en la línea divisoria de las nalgas de Fany, miraba al frente y se encontraba con la mirada fija de Fany en ella, se miraron 2 segundos, mientras Eliza le acariciaba el ojete profundamente con la lengua y Fany se retorcía un poco.

Le sabía raro, no me mal entiendas, la higiene de Fany era impecable y esta vez no era la excepción, pero un inconfundible sabor ferroso estaba ahí, como si te metieras una moneda a la boca durante algunos minutos y, además, un poco salado, ¿Cómo sudor?, cerró los ojos con asco al pensar en todo eso y le dio una buena lamida a todo lo largo a lo que Fany se retorció y pujó, aunque apenas un poco.

Los 2 afortunados espectadores se acercaban leeeentamente, muuuuy lentamente, para no hacer ningún ruido, a ambos les encantaba la visión de Eliza comiéndole el culo a Fany, ambos completamente erectos no podían apartar la vista.

"El tiempo que tome" pensó Eliza en las palabras de Fany, ¿Eso significaba hasta el orgasmo? Se le hacía estúpido intentar negociar con el culo de su amiga en la cara, metió la cara debajo y por completo en profundidad, Fany veía con gusto como el rostro de su amiga desaparecía en su trasero y cuando sintió la lengua de la chica alcanzándole el coño, gimió genuinamente y le echó el culo atrás.

Eliza tomaba el pequeño culo de Fany con ambas manos para hacer espacio ahí, se ahogaba en momentos y ella no le dejaba escapar restregándole bien todo en la cara, el sabor del húmedo coño de su amiga era penetrante, la textura era más bien aceitosa y pegajosa, el sabor era más bien indescriptible, pero potente, de pronto salió de su sopor y escuchaba a Fany gemir libremente, le pasaba la lengua por los pliegues y Fany se retorcía, le escurrían las comisuras de la boca, el olor a "sexo" le invadía los sentidos, levantó la cara y mirar todo el panorama entero de nuevo la hacía dudar, pero no se echaría atrás habiendo llegando hasta ahí.

Decidió que, si ya estaba haciéndolo, lo haría lo mejor posible, no por gusto ni por su amiga, mientras mejor lo hiciera más rápido acabaría todo.

Le empujó el culo contra la cama, se limpiaba avergonzaba la boca y Fany miraba por el espejo preguntándose que pasaba, Eliza le tomó un muslo para darle la vuelta y Fany lo entendió a la primera, las mujeres son expertas en entender el cambio de posiciones, ¿Te has puesto a pensar que los hombres no? Curioso.

Se levantó un poco, se acostó bien y boca arriba en la cama, abrió bien las piernas y tomó del rostro con ambas manos a Eliza guiándola.

Verle el coño de frente era otra cosa, tan mórbido y explícito, tenía demasiados pliegues, estaba demasiado oscuro ¿Eso era agradable para los hombres o era mejor como la suya que básicamente no tenía ni un pliegue? Es curioso como nunca nos preguntamos cosas hasta que estamos en situaciones extremas.

Al menos Fany estaba bien depilada, perfectamente de hecho, menos mal, recordaba que le había preguntado alguna vez como se depilaba ella. Llegó ahí, plantó la boca y comenzó a chuparle y lamer sus labios y pliegues, alzó la mirada y Fany la miraba histérica, se sostuvieron la mirada, mientras Eliza subía la intensidad del acto.

El gentil gesto de tomarle el rostro con ambas manos se fue rápido, ahora Fany le tenía tomada con ambas manos detrás de la nuca firmemente, la mantenía ahí con fuerza y le restregaba el coño en la cara, estaba con medio cuerpo levantada, casi sentada, sin dejar de mirarla, la boca abierta, no emitía ruidos, pero se retorcía bastante ante la lengua de Eliza, movía la cadera en la boca de su amiga y no parpadeaba.

Las amigas se veían intensamente, Eliza iba de lamer a todo lo largo, para luego succionar un poco y después comerle el coño bien otra vez, la textura era casi gelatinosa, muy suave, le dejaba los labios lisos por alguna razón y esa aceitosa sensación no se iba de su lengua. Fany se sentó desesperada, le cerró las piernas alrededor de la cabeza a Eliza y le sostenía aún con una mano firmemente detrás de la nuca, gemía fuertemente y no dejaba de ver a Eliza, le ponía tan cachonda mirarla con la cara ahí metida.

—¡Así, así!

Dijo entre sus gemidos cuando Eliza comenzó a presionarle el clítoris fuertemente con la lengua. La amiga siguió haciéndolo y Fany daba espasmos, Eliza le tomaba las piernas para afianzarse y los 2 jóvenes se resistían con todas sus fuerzas para no masturbarse frente a ellas como psicópatas.

Fany se levantó precipitadamente frente a Eliza, ella casi cae sobre su lindo trasero, pero se mantuvo de rodillas con la cara a la altura, Fany abrió las piernas comenzó a masturbarse rápidamente con la mano derecha concentrándose en su clítoris y con la izquierda atrajo a Eliza para que siguiera atendiéndola en todo lo que sobraba de su oscuro coño.

Se masturbaba desesperada mirando fijamente a Eliza con su coño en la boca, trastabillaba dando espasmos algo histérica, se le escapaban chillidos demasiado eróticos y completamente honestos, lo disfrutaba en serio, Eliza le comía bien el coño y ella sabía exactamente dónde acariciarse fuertemente. Eliza la tomaba del culo para sostenerla a 2 manos y seguía complaciéndola, Fany lo vio llegar cuando sintió el cálido tacto de su amiga en su trasero, era lo último que faltaba, estiró un poco su coño hacia arriba por última vez, lanzó un pequeño chillido, las piernas le temblaron y le salpicó la cara a Eliza.

Disfrutó su orgasmo sin pudor, esa agradable sensación en sus piernas temblorosas, la cálida sensación recorrerle todo el cuerpo de ida y vuelta desde su coño hasta la punta de los pies y la cabeza en apenas unos segundos varias veces, lo delicioso que se sentía su coño palpitando y la liberación de su squirt en la cara de Eliza, la miró desde arriba aun hiperventilando, ella la miraba con seriedad, humillación en el rostro y mucho líquido vaginal por ahí.

Su squirt no fue tan abundante como hubiera querido, como en esos escandalosos videos porno, pero rara vez es así en la realidad, sin embargo, bastó para que todos escucharan el chorro salir de ella y golpear la cara de Eliza que cerró los ojos sin bajar la cara, recibiendo el castigo como si fuera parte del trato, escurriéndole por la cara y mojándole más de lo que hubieras imaginado la blusa, tragándose gran parte en el proceso sin querer.

Fany se sentó en la cama respirando pesadamente aún y mirando a Eliza, ni siquiera se bajó el vestido, eso había sido agotador, pero no de un modo físico, le acariciaba la cabeza sin darse cuenta a su amiga en agradecimiento por ese gran orgasmo y dejó de hacerlo cuando lo notó. Eliza se limpiaba la cara con ambas manos avergonzada y rápidamente, aunque intentaba no hacerlo muy teatral, quería quitarse de inmediato eso de la cara, pero no le daría el gusto a Fany de mostrarse afectada.

Se puso de pie, Fany también y se bajaba el vestido rápidamente, Julián fue en algún momento al baño del cuarto y le extendió papel higiénico a su chica que se limpiaba rápidamente. Fany le miraba, esperando la mirada de vuelta, pero Eliza no alzaba la cara, le veía medio segundo a los ojos y bajaba la vista, había logrado dominarla, el penetrante sabor de Fany estaba en toda su boca.

—¿Y bien... Cuál es la última prueba? — dijo Mario con una erección tan firme que le dolía, pero total decisión en su mirada.

Fany miró el cuarto después de que él preguntó, vio 2 sillas, una a lado de la cama y otra cerca de un pequeño escritorio. Le indicó con un dedo la silla del escritorio a Julián, la otra pareja solo miraba, él la tomó dudando y la sostuvo en alto, Fany le indicó que la pusiera a lado de la otra, a lado de la cama también. La fea se sentó con tranquilidad en una de las sillas a lado de la cama e invitó tranquilamente a Julián a sentarse en la otra.

—Te vas a follar a Eliza aquí, frente a nosotros 2 y vamos a ver todo — dijo Fany retomando la pregunta de su novio.

—Nos dejaras follar en tu casa — contraatacó Mario rápidamente, la última negociación, ponía la cereza sobre el pastel, Fany resoplaba sarcásticamente, a punto de negarse — No tenemos donde follar ella y yo, ¿Dónde follan ustedes? — le preguntó al más feo.

—En mi casa — respondió Julián rápidamente.

—No iremos a su casa a follar — le dijo Mario rápidamente a Eliza como argumento.

—¿Y por qué a la mía sí? — preguntó molesta.

—¡Porque tu casa está sola después de clases! — dijo Mario firmemente.

—Mis papás siempre están en casa, Eliza y yo nos encerramos en mi cuarto y somos discretos, pero entrar los 3 ahí obviamente sería estúpido y raro — dijo Julián rápidamente ayudando a Mario, este miró a Fany, ella torció la boca con descontento, Mario esperó.

—Máximo una vez por semana — dijo por fin la fea.

—Dos — dijo Eliza de pronto espabilando, Fany la miró sonriendo cínicamente.

—Ok, máximo 2 veces por semana — decidió darle una victoria después de hacerle lamerle los agujeros.

—Ok — dijo rápidamente Mario y miró a Eliza, los cornudos sentados sintieron un escalofrío.

—¿Amor... Traes condones? — preguntó tímidamente Eliza, Julián metió una de sus manos rápidamente a una de sus bolsas, alcanzado su cartera.

—No, sin condón, quiero ver gozar a mi hombre al máximo — dijo rápidamente Fany, Eliza la miró, balbuceó algo, Fany prosiguió — Te compramos una pastilla de emergencia saliendo de aquí, pero ahora... Dale el culo a mi novio y hazlo bien — dijo fríamente la fea cruzándose de piernas, la humedad en todo el lugar le recordaba lo recién sucedido, le gustaba.

Mientras Fany hablaba, Mario ya estaba detrás de Eliza, desesperado su verga lo gobernaba por completo como nunca en su vida, todo había sido demasiado y su mente divagaba por todos lados, necesitaba tranquilidad y paz, la concha de Eliza se la daría. El apuesto chico besaba por el cuello a Eliza para desarmarla y se le entregara de una vez, le restregaba la erección en la espalda y ella cerraba los ojos rindiéndose.

Mario le quitaba la blusa por encima de la cabeza a Eliza rápidamente y esta cooperaba sin rechistar, las agradables tetas de la chica se veían muy bien en su sujetador púrpura, le hacía un chupetón en el cuello, Eliza se quitaba el sostén y sacaba sus lindas tetas a pasear, Mario las tomaba con ambas manos desde atrás, jugando con los pezones y magreandolas con poca delicadeza, para que su novia viera la superioridad de su nueva amante, esa retorcida cornuda quería un espectáculo y él iba dárselo.

Se quitó desesperado su propia camisa y la arrojó por ahí, le daba la vuelta agresivamente a Eliza para encararla y comenzaba a desabrocharle los jeans rápidamente, ella admiraba el pecho del chico, grueso y firme, le gustaba, no se aburría de eso, nada parecido al escuálido cuerpo de su Julián. Mario terminaba de pelearse con el botón de los pantalones de ella, abría el zíper violentamente y se los bajó con ambas manos con la misma violencia hasta los tobillos, se miraron los amantes, se sonrieron tímidamente, olvidando por al menos un segundo que sus parejas estaban ahí detrás. Ella se quitó los tenis usando sus propios pies, no los llevaba apretados, descendió un poco y se sacó los pantalones por completo, cuando alzó la mirada Mario se acababa de quitar los suyos propios.

La cama separaba a ambas parejas, Eliza se acercó a Mario, pero él pensó por un segundo viendo a su novia mirándolo fijamente, tomó la mano de Eliza y la llevó lentamente del otro lado de la cama, frente a los cornudos, apenas a medio metro de distancia. Fany y Julián miraban detenidamente, la pareja se besaba de pie frente a ellos, Eliza dándoles la espalda, su precioso culito bien levantado y redondo era un espectáculo en su tanga púrpura con encaje, Mario le magreaba las nalgas de mala manera con ambas manos.

Eliza la sacaba la verga a Mario, estaba desesperada, se sentía tan bien y tan enorme contra su ombligo, no se cansaba de ver ese enorme pedazo de carne, llevaba la punta húmeda, le seguía impresionando lo jodidamente gruesa que era y le daba un pequeño escalofrío al recordar la pequeña y deliciosa tortura que era soportar eso en la concha. Él estaba en serio cachondo de ver como ella le comió todo a su novia, una erección tan firme como pocas, aún le dolía un poco. La aperlada se ponía de rodillas de inmediato, hundía la cara y le lamia las pelotas desesperada, amaba el olor fuerte y profundo de Mario, le chupaba la verga de inmediato y saboreaba su líquido pre-seminal, quería quitarse el sabor salado y ferroso de Fany, para reemplazarlo por ese viscoso y amargo de Mario.

El chico gimió de inmediato ante la cálida boca de Eliza, daba un violento espasmo cuando llegaba hasta la base y le acariciaba la verga con la lengua por dentro de la boca, miró a Fany y ella lo estaba mirando fijamente, él tomó la cabeza de Eliza sin dejar de mirar a su novia y comenzó a follarle la cara agresivamente, proyectando en Eliza ese mal rato que le hizo pasar su novia, mientras Julián miraba sin parpadear las caras de asco y dulce sufrimiento de su Eliza, causadas por el enorme madero de Mario que desapareciendo violentamente en la boca de su chica, le obsesionaba cuánto tenía que abrir ella la boca para abarcar el grosor de ese asombroso falo.

Mario le sostenía la miraba a Fany, ella hiperventilaba, golpeaba con violencia la campanilla al fondo de la boca de Eliza, "la pobre chica" daba una arcada escandalosa, él retorcía la cara sin dejar de ver a su novia, gemía, Eliza se retiraba un poco, pero Mario la regresaba ahí de inmediato, entre sus jadeos histéricos y toda la saliva que le escurría de la verga.

—¿Que esperas? Follatela de una vez, quiero verla saltando en tu verga como la puta que es — le dijo Fany con voz firme.

Mario sonrió con sorna, no se iba achicar. Se sentó, Eliza seguía con la cabeza hacia Mario para no dejar de chuparle la verga de una manera casi cómica, no se despegaba de su riata, podría chuparle la verga todo el día, Mario tuvo que quitarla de ahí con firmeza, la puso de pie frente a él, de espaldas a ellos, tomó delicadamente su tanga con ambas manos por los lados y la bajó lentamente. Eliza solo empinó el culo sin doblar las rodillas para darles una vista maravillosa a los cornudos, Fany torcía la boca con frustración al ver las preciosas nalgas de Eliza, una cadera no más ancha que la suya, pero esas nalgas estaban definitivamente más rellenas de carne y no perdían la deliciosa redondez cuando la chica se doblada frente a ella, mientras era su novio quien le bajaba la tanga, era evidente que estaba en desventaja y porque su propio novio prefería ese precioso culito tan redondo y firme, le molestaba la curva tan pronunciada que hacían hacía atrás las lindas nalgas de su amiga, miraba atentamente.

Mario le arrojó la tanga a Fany, está la tomó con la punta de sus dedos solamente, como con asco, pero sin hacer caras y se la dio a Julián, quien la llevó a su nariz para inhalar profundamente sin pudor, ¿Ya que más daba?, a ninguno le importó.

Eliza se subió lentamente a Mario, para no caer más que nada, el alcohol estaba golpeándola con más fuerza cada minuto, Mario la tomó por el culo con ambas manos y la guio para subir a salvo en él, los cornudos miraban como Eliza se acomodaba en la punta de la verga de Mario, Julián no podía creer que ESO fuera a entrar en su novia, porque mientras Eliza se posicionaba arriba de ESO parecía una de esas mórbidas escenas porno de "tiny girl vs huge BBC guy".

Mario la tomaba del culo, ella se colocó bien encima de su verga y estaba dispuesta a bajar poco a poco, como incluso hacen las expertas actrices porno con una verga especialmente grande, pero Mario puso sus manos en la cintura de la chica, empujó hacia abajo con todas sus fuerzas y alzó la cadera agresivamente, Eliza abrió los ojos histérica, quiso decir algo, pero Mario era bastante fuerte y la ensartó de golpe.

Lo que iba a decir Eliza siempre será un misterio, pero el alarido que soltó nunca lo olvidarían ninguno de los 4, se retorció como gusano encima de Mario, lo miraba desesperada, él se afianzaba, acomodando su verga dentro de ella, gimiendo con placer cuando sentía sus nalgas sentarse sobre sus pelotas, la calidez y humedad internas de Fany eran asombrosas, casi le quemaban la riata, mientras la chica gimoteaba dando espasmos violentos y le clavaba las uñas en los brazos con ambas manos, queriendo huir, pero la sensación era tan abrumadora que no podía hacer otra cosa más que retorcerse y sufrir con placer el enorme falo de Mario en ella violentamente de golpe.

Mario chupaba sus lindas tetas por gusto propio, pero le daba algo de alivio a Eliza, la tomaba firmemente de la cadera y la hacía subir y bajar una vez más en su verga por completo, Eliza hacía otra vez ese extraño ruido con la garganta que definitivamente no era un gemido, Julián nunca había escuchado ese ruido, sudaba frío, escuchó en aquella llamada como ellos follaban histéricamente en el motel, pero ya habían tomado ritmo, había algo de quejas por parte de su Eliza, pero no se parecía en nada a esos gruñidos guturales desesperados de dolor y placer.

Mario tomaba ritmo, miraba a Eliza al rostro y la llevaba de arriba a abajo en su enorme verga dura, la chica seguía gimoteando y mirándole pidiendo clemencia, pero Mario estaba más allá de eso, todo había sido demasiado, Eliza decidió soportar, él lo valía, cerró los ojos y comenzó a saltar en su verga junto con el ritmo de él, suplicando que él placer llegara pronto. Los cornudos miraban debajo sin pudor, a ambos les obsesionaba la vista de la enorme verga gruesa de Mario entrando firmemente en Eliza, se ponía algo blanquecina y espumosa, Eliza hacía esos ruidos que los otros 3 comenzaban a disfrutar, luego un gruñido profundo de Mario y la sentó con violencia en su verga, la imagen trasera de las bolas debajo de las lindas nalgas de Eliza le encantaba a los cornudos, mientras Mario tomaba con ambas manos su lindo culo y seguía follandosela de nuevo.

De pronto Mario se ponía de pie decidido y Eliza apenas cayó de pie, le dio la vuelta, la encaró con Fany, la empinó agresivamente con una mano sobre la espalda y el rostro de Eliza quedaba básicamente frente al de Fany, se sostuvo como pudo de los descansa brazos de la silla de la cornuda, Mario disfrutó la vista por 2 segundos del precioso par de nalgas de Eliza empinadas frente a él, posicionó su verga en la entrada y se la ensartó de golpe sosteniéndola firmemente por las caderas.

Eliza dio un alarido igual que el primero, le escupió un poco en la cara a Fany y al final un gemido profundo de Mario, acompañado de un gimoteo de Eliza después, las piernas se le doblaban, pero se esforzaba por mantener la posición, bajó la cara, pero Fany se la levantó con ambas manos para verle el rostro.

—Mírame, tranquila — le decía con voz dulce a su amiga, sabía lo que era soportar la verga como piedra de Mario entrando en esa posición, Eliza asentía, Fany le acariciaba las tetas delicadamente — Respira — le dijo mientras jugaba gentilmente con sus pezones y miro a Mario.

Mario lo tomó como una señal y comenzó a follarse sin piedad a Eliza, la embestía tan fuerte que los aplausos del lindo culo de Eliza seguro se escucharían hasta 2 cuartos de distancia, Eliza gimoteaba, pujaba, miraba pidiendo clemencia a Fany y esta le acariciaba la espalda, las tetas y el cabello delicadamente, "tranquila, solo un poco más", le decía y Eliza asentía entre sus ruidos histéricos, mientras Julián se masturbaba sin pudor con la verga de fuera y Mario miraba atentamente el precioso culo de Eliza y como su verga desaparecía dentro de ella con cada embestida, gimiendo como loco, azotándole el culo y llamándola puta frente a Julián.

—¡Me encanta meterte la verga! — dijo desesperado entre los frenéticos aplausos del lindo culo de Eliza contra su pubis y los histéricos ruidos de la chica.

Ante el histérico ritmo de Mario, unos minutos después Eliza comenzó a hacer una cara que Fany reconocía en sí misma, la más fea le sonrió con sorna, se abrazaron, Fany miró a su nombre con aprobación y las piernas de Eliza comenzaron a temblar en un firme orgasmo y el coño le estrujaba la verga a Mario con fuerza, él gimió desesperado, le clavó la verga de golpe dando un firme y seco aplauso, los apretones de verga que le estaba dando la concha de Eliza fueron demasiado para él y comenzó a estremecerse dentro de ella, queriéndole meter aún más la verga y restregándole desesperado las bolas en el coño.

Eliza tenía un segundo orgasmo inmediato sintiendo la firme, larga y gruesa verga de Mario saltando dentro de ella, gimoteaba en el oído de Fany, Mario miraba a su novia por fin, gimiendo aliviado dándole la verga el último salto dentro de Eliza, le sonreía y ella sonreía de vuelta, mientras Eliza peleaba por mantener el equilibrio, Fany le acariciaba la espalda hasta las nalgas delicadamente, le empezaba a tomar gusto, Julián salía corriendo al baño para correrse en el lavabo.

Mario salía de Eliza lentamente, disfrutando el camino de salida, se sentaba en la cama y Fany le miraba la verga llena de espuma blanquecina, aún sin perder la erección, Eliza se reincorporaba lentamente, las piernas flojas, el coño tan adolorido como complacido, le escurría la lefa de Mario, estaba aturdida. Por eso no notó cuando Fany se ponía de rodillas y le pasaba la lengua por el muslo derecho, recogiendo aquel espeso y abundante río blanco que le escurría del coño, recuperaba el aliento, no tenía fuerzas ni para preguntarle que qué carajos hacía, solo la miraba, Fany llegó hasta su coño, puso la boca abierta ahí y Eliza lo dejó salir, Fany cachó la espesa carga con la boca abierta y le pasó la lengua por el coño cuando se ponía de pie.

Fany la encaró, abrió la boca delicadamente y la besó en los labios, Eliza siguió el morboso juego, se besaban de lengua apasionadamente jugando con la espesa y amarga carga de Mario entre sus bocas, Fany le tomaba el culo desnudo a su amiga con ambas manos y ella hacía lo mismo, se besaron durante una eternidad de 30 segundos y cuando se separaron se rieron nerviosas y ya no había lefa de Mario por ahí, mientras los 2 chicos las observaban sonriendo como idiotas.

Los 2 alfas se vistieron mientras los cornudos observaban, los alfas se besaban y tocaban un poco como si fuera lo normal, cuando terminaron, los cuatro salieron de ahí sin decir mucho.

Por supuesto que algunos escucharon ruidos viniendo de ahí, así que todos terminaron sabiéndolo, hubo muchos chismes y teorías, sobre un cuarteto, un posible intercambio de parejas, pero el chisme más predominante era que cada quien folló con su pareja y simplemente compartieron el cuarto sin pudor, "porque no había otro lugar donde follar y ellas como quiera son mejores amigas", incluso Esteban se inventó una historia "igualita que le había pasado a él", sobre como él folló con una nalgona hermosa en una silla en un cuarto a oscuras, mientras otra pareja estaba en la cama debajo de las sabanas, historia que jamás sucedió obviamente y nadie creía, pero tenía sentido para la mayoría sobre la situación de esos 4 ahí dentro.

Cada quien en la clase creyó lo que quiso, pero nadie se acercó a lo realmente retorcido que pasó ahí dentro, menos aún nadie preguntó directamente, como con cualquier chisme, porque los chismosos son cobardes por naturaleza y siempre es más divertido el chisme que la realidad, bueno, excepto esta vez.

Pero eso fue después, esa noche estaba Julián, Eliza y Fany esperando afuera de una farmacia a Mario, eran las 2:30am, pero era de esas farmacias 24/7, Mario compraba una pastilla de emergencia para la que los 4 cooperaron, no decían nada, Julián no soltaba la mano de Eliza.

—Me caga la cara con la que te ven siempre que compras algo relacionado con sexo — decía el guapo acercándose al grupo y dándole la pastilla a Eliza.

—Eso es porque quisieran usarlo contigo — le decía Fany riendo y dándole un pico.

—Si era chica probablemente sea verdad — decía Eliza y todos reían, abría la cajita y tragaba la pastilla de una sin agua.

—Pediré nuestro Uber — decía Mario a Fany y ella asentía, Eliza miraba dudando, Fany esperó.

—Entonces cuando queramos y en tu casa... — dijo emocionada con voz baja, Mario miraba de cerca.

—Pero máximo 2 veces por semana — le recordó la fea.

—Sí, sí, per-

—Sí, cuando quieran — la interrumpió Fany riendo y Eliza sonrió.

—Ese es nuestro Uber — dijo Mario sonriendo apuntando un auto.

—Eso fue rápido — dijo Julián sorprendido.

La parejita se despedía, Mario de beso en la boca a Eliza y un buen apretón de culo, Fany y Julián solo del protocolario beso de mejilla.

Viajaron en el auto sin decir mucho, solo dando indicaciones al conductor del primer destino, la casa de Fany. Cuando ella bajó, él la acompañó a la puerta, ella abrió la puerta, la dejó así y después del "te amo" y un buen beso, ella lo miró fijamente, estaban abrazados muy cerca, cara a cara.

—No quiero que te límites con Eliza, ¿Ok? — le dijo seriamente, él esperó — Si quieres su culo, le dices, lo tomas y ya, sin miedo, ¿Ok? Estaré bien — le dijo la chica acariciándole el cabello.

—Me la follaré cuando me dé la gana.

Dijo Mario, le dio un pico, le apretó el culo con ambas manos y subió al auto sin mirar atrás, Fany miró emocionada el auto hasta que desapareció en el horizonte.

Continúa en