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Mi esposa argentina parte 4 Parte 11

El motor está apagado, pero el silencio del coche se rompe con gemidos ahogados y el sonido húmedo de la carne. Desde el asiento del copiloto, no puedes apartar la mirada de lo que sucede atrás: tu esposa, entregada a extraños, ha perdido el control y te implora que no te vayas.

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MI ESPOSA ARGENTINA 4 Parte 11

Fernanda no podía ver que era Dany quien le estaba comiendo el coño de esa manera.

Tal vez debí avisarle, pero el morbo de la situación me había ganado por completo, veía las manos sarmentosas del cuidador aferrando los finos tobillos desnudos de mi esposa.

_Mmmm….. si….._ dijo ella sacando la polla de Aitor de su boca por un momento. Noté que quiso voltearse pero el chaval no la dejó y volvió a guiar su cabeza hacia adelante.

No supe si era algo pactado entre ellos, entre Dany y Aitor o surgió en el momento.

Me inclino más a creer lo segundo. Gonzalo había bajado del coche, ella estaba en la posición propicia, con el culo en pompa hacia la puerta entre abierta.

La cabeza del vagabundo se perdía dentro del coño y el culo de mi esposa, su lengua hacía un sonido acuoso y casi ridículo.

Fernanda gemía poseída por el placer de esa intrusión en lo más profundo de su intimidad.

Dany se arrodilló en el asiento trasero y se bajó el pantalón, iba a suceder eso y a la par que me horrorizaba me fascinaba también.

La penetró casi de un solo envión, supongo que ella estaba bien abierta y lubricada.

_Aaaay!.....si….la puta madre si…… cógeme pendejo_ dijo ella

Dany no se hizo rogar y se tiró a fondo varias veces en penetraciones profundas y rápidas

Cada vez que Fernanda quería voltear la cabeza, Aitor se lo impedía y hacía que comiera su polla.

Plass!!, el azote en el culo propinado por ese puto vagabundo sonó impiadoso y peor fue para mí cuando ella respondió.

_Si…si así…… cojeme como quieras hijo de puta….cogeme como quieras_

Nuevos azotes y nuevas embestidas de Dany.

Fernanda se estaba volviendo loca de placer y solo gemía e insultaba en argentino.

_Como me coges pendejo…….. pendejo forro…hijo de puta _

Entonces Dany cogió un brazo de ella y luego el otro y los juntó en su arqueada espalda con una mano.

Ella quiso voltear a mirarlo, Aitor se lo volvió a impedir, obligándola a mamar su polla.

Con su otra mano Dany comenzó a sacarse el cinturón del pantalón, pensé que iba a azotarla con él y el corazón se me congeló, aunque mi polla estaba a punto de explotar.

Pero me equivocaba, ató las manos de mi esposa a su espalda con ese pringoso cinturón gastado y grasoso de tanto uso.

Fernanda casi sollozaba de placer y de morbo.

Plass!! Plaass!! Los azotes en el culo sonaban como pistoletazos, mientras Dany con la otra mano sujetaba el cinturón anudado en las manos de ella como si fuera una rienda.

Fue entonces cuando ella quiso voltearse una vez más y esta vez Aitor se lo permitió con una gran sonrisa.

_Mira quien te está follando zorrita_ le dijo

_No…no… _ dijo mi esposa

Dany tomo la rubia melena carre con esa mano mugrienta y le hizo levantar la cabeza.

_ ¿Cómo está usted señora? El gusto es mío, todo mío_

_ Hijo de puta…….Ahhh!!_ dijo ella

Plass!! Plass!!

_ ¿Te estoy follando bien rubia? Cualquier queja la pones en el libro de quejas que está en la entrada_ dijo Dany

_Ahhh!! Cabron…._ dijo ella

_ ¿Te estoy follando bien cariño? Anda díselo al menda_

Fernanda me miró con la mirada extraviada y cierto reproche

_Si…hijo de puta..si_ dijo casi sollozando

_Bueno amigos, es hora de rematar la faena, pido el rabo y las orejas_ dijo Dany muy chulo.

Echó hacía atrás la desgreñada melena canosa y sacando su polla del coño la apuntó con decisión al culo de mi esposa.

_No…no….no lo dejés…._ dijo ella sollozando, supongo que ese ruego iba dirigido a mí.

Pero el destino de mi esposa estaba sellado esa noche, nuestro destino era ese, luego me contó que el morbo la tenía tan dominada como a mí en ese instante.

Nada podía evitarlo, la puerta del copiloto se abrió y Gonzalo se sentó presuroso.

_ ¿Va a darle por el culete?_ dijo

Nadie le respondió, solo una risita ahogada de Aitor.

_ Mmmmm….dios….._ dijo ella de manera sentida y profunda

La polla de Dany se abría paso en su recto, sin prisa pero sin pausa como suele decirse.

Creíamos haberlo vivido todo, pero no habíamos vivido como un vagabundo asqueroso como el Dany le follaba el culo a Fernanda en nuestro propio coche.

No habíamos vivido la humillación de ver a Fernanda correrse con esa polla en el culo pidiendo que le den más fuerte.

_Si…si…damé…dame..dame_ pedía ella.

Mientras las risas salvajes de los dos chavales y del propio Dany llenaban el coche a la vez que se pasaban un porro.

Pero lo que más me impresionó fue ver, en esa penumbra como las manos delicadas de ella aferraban sumisamente la mano del Dany cuando este sujetaba el cinturón como una rienda.

Y luego los hechos se sucedieron sin control, mi esposa ya con las manos desatadas, morreadose con Dany, las manos mugrientas haciendo presión en su nuca mientras se besaban, montada en su polla.

Y luego Aitor dándole por el culo por última vez, su despedida, mientras ella mamaba la polla del vagabundo sentado orondo en el asiento trasero, tragando su lefa y morreándose luego, como sellando el pacto de sumisión y entrega.

Y Gonzalo corriéndose en sus tetas y en su cara y Aitor a continuación bañándola en leche, el rostro perfecto de mi esposa mancillado, ultrajado por el semen de dos chavales de instituto.

Y luego ella limpiándose el rostro con un pañuelo, ya sentada en el asiento del copiloto a mi lado, vistiéndose lentamente, poniéndose el pantalón de cuero negro y el top, pero quedándose descalza.

El viaje de regreso en silencio, solo el cuchicheo de los dos chavales en el asiento trasero, todos un poco cohibidos luego de lo que habíamos vivido.

La despedida con Aitor.

_Espero veros cuando vuelva a Madrid_ dijo el chaval

_Tal vez nosotros ya estemos metidos en otra historia ¿Lo entiendes verdad?_ dijo Fernanda

_Si…..pero…_ comenzó a decir él

_Que tengas suerte Aitor, que toda vaya de lujo_ le dije

_Que tengas suerte_ repitió Fernanda y se dieron un beso, casi tierno, rozándose apenas los labios

Arranqué el coche, era tarde, las luces de la ciudad seguían titilando en su sed de placeres y descontrol, pero cada vez más débiles, como anunciando el final de esa noche de sábado

_ ¿Estás bien?_ le dije.

Ella había apoyado los pies desnudos sobre el tablero y reclinado la cabeza en el asiento.

_Nunca pensé que esto de las orgias y el sexo grupal iba a ser una costumbre_ dijo casi con pesar.

_ ¿Estás bien amor?_ volví a decir

_Una puta y placentera costumbre que debo admitir que siempre me deja ganas de más, perdí la cuenta de los orgasmos que tuve, pero no es solo eso, es…._

_La adrenalina_ completé

_La adrenalina, el morbo, la sumisión, el sentirse deseada como un animal en celo_

_Que personaje ese tío_ dije

_ ¿Dany? ¿El que me dio por el culo aquí atrás? ¿El vagabundo de los malos cuentos eróticos?_

_Si ese mismo, sabes que me dijo que hacíamos bien en ser una pareja liberal, que ya tendríamos tiempo de ponernos serios, que la vida era una puta mierda_

_Era un filósofo al final_ dijo Fernanda.

Nos miramos y sonreímos.

Era bellísima, era la mujer más hermosa del planeta y me amaba.

¿Tal vez yo no la merecía? Ella me amaba y yo a ella

¿Quién podía juzgarnos?

_Por fin hemos terminado con esta historia de Aitor_ dijo ella

_Por fin_ dije yo

FIN

Continúa en