Xtories

Mi amante lo presento a mi marido.

La cena ya estaba servida y el vino, vertido. Pero bajo la mesa, las piernas de Mónica ya no pertenecían a su esposo. Habacuc sabía exactamente cómo jugar con el fuego sin que las llamas consumieran la fachada perfecta de la familia.

Monica Cruz23K vistas7.7· 6 votos

Hola como están, yo aquí de nuevo saludándolos, me presento soy Mónica Cruz, 43 años, casada por segunda vez, aprox 1.74 mts, me gusta el Gym y comer bien, fitness como dicen.

De la planeación de como conocería Habacuc y Rubén a mi marido, quedo pendiente la planeación después de la sesión tan rica que me dio Habacuc la primera vez que vino a desayunar a mi casa, se comió el postre antes de la comida jeje, pero quedo satisfecho, ese día se fue después del mediodía o más tarde creo.

Él quiso que también lo conociera Rubén, supongo que lo excitaba ver como reaccionaban ambos a eso, aunque Rubén no me había confirmado que asistiría, quedo pendiente esa parte, pero había aceptado de primera impresión y le había gustado la idea, aunque con el pasar de los días me había hecho muchas preguntas acerca de ese día.

Habacuc venia seguido a mi casa a “desayunar” ya era un hábito bajar en bata sin nada debajo de ella, incluso había dejado un juego de llaves oculto en las cosas del garage por si hubiera algún día que mi marido tuviera que regresar de improvisto y pudiera salir sin que lo viera, jejeje.

Vino a hacer el plan ahora sí, jejee, tocó la puerta y me avisó por WhatsApp que estaba abajo, de esa manera podía bajar con confianza y no ponerme nada debajo de la bata, lo salude con el beso en la mejilla fingiendo una plática normal – Hola que tal el tráfico- y el respondía de la misma forma –Normal, es temprano-. Cruzando la puerta, el mismo sabía que no llevaba nada debajo de la bata, la dejaba caer y me besaba toda, era donde perdíamos lo casual del saludo en la puerta, besaba mis senos, bajaba y me hacía un oral delicioso, en la calle se escuchaba que iban y venían, era excitante que me diera oral y oír eso solo cruzando la puerta, Me recargo sobre el cofre de mi coche, mmmm y darme oral sobre mi coche que rico, después de eso le dije que quería probar su palo en mi cofre. Dicho esto, lo empujé y empecé a desabrochar su cierre del pantalón.

El me detuvo y me pidió que no bajara su bóxer, que le pasará mi boca por encima del bóxer despacito, que quería sentir mi boca caliente encima de su bóxer, no lo entendí al momento, pero cada vez que pasaba mi boca él se retorcía, le estaba encantando mmmmmm, yo ya quería tenerlo en mi boca y me vestí con la bata y lo dirigí a la escalera, subimos delo más casual porque ya había vecinos y platicamos jovialmente de nuevo – El calor esta terrible ¿no? – dije con dificultad porque estaba hirviendo por dentro, él contestó – Si, está muy caliente todo – Esto lo dijo tocando mi pierna y notando mi temperatura.

De inmediato cuando entramos a mi casa, el ya llevaba sus manos en mis nalgas, levantando la bata, la quito de mi cuerpo, yo de inmediato tome su pene por encima del pantalón, con cierre abierto, ojalá nadie haya notado eso, ya quería probar ese manjar entre sus piernas, él me pregunto - ¿Y si hacemos un 69? – yo sé lo que es, y me gustó la idea – ok amor, vamos a mi cuarto- el me detuvo y me dijo – Lo hacemos aquí en tu sala mi amor, ya quiero sentirte, dio esto se desnudó y se recostó boca arriba en mi sillón, de inmediato yo me voltee y busque su pene, dándole mi vagina en su cara, mmmmmm era delicioso buscar su pene y sentir su respiración en mi vagina mmm

En cuanto yo siento su lengua en mi vagina, yo meto su pene en mi boca mmmmmm, lo más delicioso, empecé el mete y saca de tu pene, y diciendo con mi boca – Me encanta, sigue sigue – yo con mi boca lo agradecía mmmmm.

Él tampoco podía hablar, entre balbuceos se escuchaba – Que rico me lo mamas chiquita hermosa – él sabe que eso me encanta, que me digan que bien lo hago, se escuchaba la saliva de su boca y mi vagina, me encanta eso mmmmmm, yo me había ya venido en su boca, me gustaba como succionaba mis jugos, el quería venirse, pero sabe que no me gusta el semen en mi boca, de inmediato me dijo – voltéate mi amor, quiero cogerte – obedecí de inmediato, como no hacerlo si me acababa de hacer subir al cielo y de inmediato subí mis piernas en sus hombros mmmmmm, me la metió de golpe, estaba tan mojada que no me dolió, solo lo sentí todo en mí, era rico sentir todos sus cuerpos venoso de su pene en mí, tomaba sus manos era un rico misionero y me besaba de vez en cuando, que rico tenerlo dentro de mí y su lengua en mi boca, no quería que me la sacara, éramos uno mismo en ese momento.

Fue delicioso cuando se vino en mí, acababa de pasar mi periodo, no tendría problema de embarazarme, él se preocupó por eso, pero lo tranquilizo eso, se dejó ir más libre, mmmm toda su lechita en mi mmmmmm.

Permanecimos abrazados en mi sala, de seguro regó semen en mi sillón, pero ya vería como lo arreglaría después, estábamos descansando después de una sesión rica de sexo, incluso siento que dormimos un espacio de tiempo, era delicioso cansarse así, escuchando una música rica que te guste, tranquila, relajada, desnuda en el sillón con la persona que amó, mmm.

Despertamos y era hora de platicar como conocerían a mi marido, el me pregunto si estaba segura de querer hacerlo porque no quería forzarme a nada, y como decirle no a quien me acababa de elevar al cielo, le dije que sí, que el viernes próximo estaba muy bien, mi marido ya hasta lo había apartado para este suceso, ya le había platicado para que estuviera más tranquilo con quien salgo, el mostro confianza en mí.

Llego el día, Habacuc me confirmo la hora, 7 de la noche estaría ahí sin falta, por su lado Rubén siempre que no quiere decir no a algo, se desaparece y así sucedió, no me contesto ni correos ni WhatsApp, para esto Habacuc me dijo que el sí asistía, aunque Rubén no asistiera, la fantasía era de Habacuc y él era el que me importaba.

Yo estaba viendo la TV con mi marido, ese día no trabajo y estábamos viendo una serie de Netflix, yo estaba con una minifalda, blusa fresca, él sabía que en casa siempre uso ropa fresca, en son de broma me dice – no estás muy fresca para los invitados- yo invite a los dos por si Rubén se decidía. Yo le respondía a mi marido – Para nada, es más creo que la minifalda me da calor jajaja- Porque sabía que por él no había problema, es mas en mis estados de WhatsApp subía fotos en traje de baño o blusa de tirantes y hasta su jefe los veía y nunca tiene problema con eso.

De repente sonó el timbre, yo le dije que abriera la puerta y el me contesto es que eran mis invitados que me tocaba, yo haciendo fingida de resignación baje las escaleras emocionada, cuando abrí la puerta y sabiendo que no nos escuchaba mi marido le dije –Hola como estas- y el me respondió tímidamente – hola muy bien amiga- yo me reí y le dije que si hablaba bajito no nos escuchaba, me beso en la mejilla y cerré la puerta, después de esto el me dio una leve nalgada y me beso el cuello mmm, eso me enloquece y después de esto se bajó el cierre y de la nuca me dirigió hacia abajo – estás loco no lo haré- y el me dice – Hazlo mi amor- solo atine a decir, algo rápido ehh, y de inmediato me metí su pene en la boca, un mete y saca rápido que supo a gloria, solo le dije que ‘platicara para que no se notara silencio y así lo hizo – Esta fatal el tráfico para acá eh, tuve que dejar el coche a unas cuadras, dame oportunidad de refrescarme- yo estaba en su pene fascinada, ya me levanté y le dije al oído – te gusto como tu novia te dio la bienvenida – me dijo que si con una sonrisa y yo sonriendo diciendo – Pero que bueno que ya llegaste-.

Ya subiendo me susurro – quiero que beses a tu marido ahora que me presentes con él, que lo beses después de chupármela mmm- no podía iniciar una discusión ahí en las escaleras a punto de que Habacuc entrara a mi casa con mi marido en la sala, esa sala donde he hecho varias travesuras y justo ahí Habacuc me hizo un 69 maravilloso, habíamos tardado menos de 5 minutos desde que abrí la puerta principal hasta este momento.

Me llevaba del talle, en cuanto abrió la puerta, el me suelta, mi marido estaba en la silla del comedor con su Tablet, de inmediato se levanta y como me había pedido Habacuc, le doy un beso en los labios a mi marido, y les digo, -Habacuc te presento a Raúl mi esposo, amor te presento a Habacuc, la persona que me roba el tiempo en el celular y el café, jaja – dije sonriendo, esperando que no notará mis mejillas rosadas por la excitación de chupar el pene de la persona que le estaba estrechando su mano.

Raúl -Jejeje, así que eres Habacuc quien me roba a mi mujer- dijo sonriendo.

Habacuc – solo unos segundos jejeje

Mónica – Casi no los nota eh, no le hagas caso Hab

Raúl – De hecho, gracias, a veces está enojada conmigo y contigo empieza a reírse de cosas eh

Habacuc- Ves que soy bueno para algo jajaja

Mónica- No le eches flores amor, que luego se va creer mucho

Raúl- Es mi mejor amigo desde que soporta tus cambios de humor

Habacuc-jeje esos días mejor no la dejes salir de casa

Mónica-Ah no, mi marido le toca mis malos días también

Raúl- ¿Tienes buenos días? Jajaja

Todas reímos y yo esperaba que no notara mi cara ruborizada porque si estaba nerviosa.

Cenamos una rica carne asada en el comedor, algo típico de Monterrey, ya en la sobremesa, mi marido se sentó en la silla de la cabecera de la mesa, Habacuc y yo juntos a lado de él, empezamos a platicar de trivialidades, que donde nos habíamos conocido, que cuanto llevábamos de conocernos, pero cuando llegaron al futbol, le dije a Habacuc que siempre dijera que su equipo predilecto eran los rayados de Monterrey y con eso sería de los mejores amigos de mi marido, y así fue, dijo que los rayados era el mejor equipo de México y se lo echo a la bolsa, ya le caía bien am i marido de inmediato.

Ya eran los mejores amigos, Habacuc me acariciaba la pierna por debajo de la mesa, la subía de repente casi a mi entrepierna, casi sintió mi cachetero, mi marido lo invito a brindar, por eso se levantó y nosotros también, así dejo mi pierna, mi marido le pregunto si era casado o soltero, él le dijo que tenía novia, en eso habíamos quedado para que estuviera más seguro mi marido.

Llevamos 4 años, y veremos cómo salen las cosas. De repente suena mi Tablet, era video llamada de Rubén, y llámenme cínica, pero le respondí y los dos vieron que era el ausente, mi marido con copas de más me dice – dile que lo estamos esperando- y le dije que respondería en la habitación, en la habitación le platique que ya los había presentado, que el faltaba y el pidió que le mostrará cómo estaba vestida yo, a Rubén le mostré hasta que cachetero llevaba, estaba caliente con el oral a Habacuc, me pidió que si lo dejaba masturbarse conmigo ahí, sin problema le dije que sí, lo vi como terminaba y ya quería volver a la mesa, solo le dije que si estuviera ahí, podía tener más pero él se lo perdió jejeje.

Cuando llegué seguían platicando de futbol, me también llevaba dos cervezas y me sentía alegre, yo creo eso me alentó a contestarle a Rubén, de hecho, el me dijo que tenía tres penes parados en esa mesa, yo le dije que solo dos, mi marido no creo.

Llegue y cuando me siento, hice como que me caía en señal de ebriedad y me recargue en el paquete de Habacuc, note que la tenía erecta, mmmm. No sé cómo hice para recoger algo del piso debajo de la mesa y se el saque del pantalón, de la vi brillosa erecta, mmm se me antojó metérmela a la boca, pero enfrente estaba mi marido no sé qué me pasaba, estaba fuera de mí. me levanté y me senté como pude. Sonó el celular de mi marido, era del trabajo, cuando eso pasa se encierra en su estudio, que bueno que hizo lo de siempre.

Mi esposo usa lentes, yo creo por la premura de la llamada, entro al estudio sin lentes, y yo ya estaba entre las piernas e Habacuc chupando su pene, dejándolo más limpio de como venía, por esto él no me vio, solo me quede callada, y Habacuc le dijo que estaba en el baño, por eso no le extraño. En cuanto entro al estudio yo seguí chupando ese pene tan rico, me levanto Habacuc y me puso en la mesa y me levanto las piernas, estaban en sus hombros y el mejor oral en mi mesa con mi marido cerca, mmmm, que delicia, de repente quita su boca y pone en la entra de mi vagina su pene erecto, me lo pasa de extremo a extremo de i vagina y solo le digo –ya métemelo mi amor todooooooo- de la manera más baja. Él me tuvo que tapar la boca para que no gritará de satisfacción, lo hizo lo más rápido y termino dentro de mí, el rapidín más rico de la historia, nos tapamos la parte desnuda de nuestros cuerpos, yo arregle la mesa y él fue por el desodorante de ambiente al baño, sabe dónde está todo en esta casa, y lo descarga sobre la parte donde cogimos de lo más rico. Y nos pusimos a platicar cosas triviales, ya había terminado el, yo por supuesto que no pero ya lo haré otra oportunidad.

Me puse del otro lado de la mesa para que no pudiera decir nada mi marido, colgó su llamada y se sentó en la mesa - perdón, era el trabajo- dijo, sin problema, aquí todo ok, tu esposa me está distrayendo mientras vienes y no hay ningún problema.

La cena transcurrió sin incidentes, pero ese día, estaba más que satisfecha.

Se despidió Habacuc hasta de abrazo de mi marido, supongo que fue la cerveza porque los dos estaban muy alegres, me dijo mi marido que lo fuéramos a dejar hasta su coche el cual estaba a unas cuadras pero se quería disculpar por su tardanza al contestar la llamada del trabajo, Habacuc solo dijo –Tu esposa es perfecta anfitriona, excelente servicio 5 estrellas- mi marido manejaría, Habacuc de copiloto y yo detrás de Habacuc, desde que nos subimos, el tomo mi mano a lado del asiento y nunca la soltó mientras platicaba con mi marido.

Llegamos al coche de Habacuc y nos despedimos, mi marido le dice a Habacuc –Fue una noche muy amena, deberíamos repetirla- a lo que Habacuc le dice sonriente viéndome a mi –Pero que sea completamente igual, estuvo perfecta, me la pasé muy bien- yo le dije que sí, completamente igual.

Nos despedimos y ya en el coche me dijo mi marido que Habacuc le había caído muy bien y yo en mi cabeza – si supieras-.

Espero les haya gustado, espero sus comentarios [email protected]