Los baños de la facultad
El alcohol, el disfraz y la vergüenza se mezclan en un baño equivocado. Cuando Yamil la acorrala entre los urinarios, la timidez de Sara se rompe y descubre un placer prohibido que cambiará su vida universitaria para siempre.
Cuando todavía no había cumplido los dieciocho años y me quedaban unos pocos meses salí de casa. Llegué a Salamanca, a una nueva ciudad, empecé la universidad y empecé a vivir fuera de casa. Comencé en un colegio mayor femenino, cerca de la Plaza Mayor, era la forma de dejar mi casa pero no meterme de lleno en la vida adulta sin ayuda. Un lugar donde no me tocaba cocinar y podía hacer amigas desde el inicio.
Nunca he sido una chica especialmente deseada, estoy rellenita, con algún kilo de más, con curvas, aunque siempre me he considerado guapa. Llegué a la universidad habiendo mantenido ya relaciones sexuales, después de haber estado un tiempo con un chico pero había sido bastante tardía en comparación con mis amigas. Algunas habína hecho cosas mucho antes y casi todas habían perdido la virginidad con quince o dieciseis. Yo lo hice a los diecisiete, con un chico con el que estuve más de medio año.
Vuelvo a la universidad donde empecé la típica vida universitaria, con mucha fiesta, con muchos nuevos amigos pero siendo yo bastante tímida. La "vida" en el Colegio Mayor era un no parar. NO podían entrar chicos nunca pero muchas chicas no dormían en el colegio la mitad de las noches, ya me entendeis jaja
Dicen que en Salamanca es imposible pasar el primer mes de Universidad sin ligar pero bueno, yo lo conseguí jaja. Sin embargo antes de mi 18 cumpleaños, en un bar de fiesta me acabó liando con un chico de mi facultad. Un chico de segundo de Publicidad. Le dejé con el calentón porque, aunque el quiso más solo nos acabamos liando.
Me acompañó hasta el Colegio Mayor, me dijo varias veces de irme con el a su piso pero yo, muy cortada, decidí dejarle con el calentón porque no quería yo, sin apenas experiencia, irme con un tio la primera noche. Cosas de la juventud y de la inexperiencia.
Sin embargo, nada más llegar al COlegio Mayor le conté todo a mi compañera de habitación. Zuriñe, Zuri, había llegado igual que yo a una nueva ciudad. Tenía novio en Barakaldo pero.. bueno, no le importó mucho. Me había dejado dormir sola unas 3 o cuatro veces. Zuri me dijo que estaba tonta, que como no me había ido con él y que tenía que espabilar. Me lo dijo de buenas, animándome, porque ella sabía como era yo.
Estuve un tiempo arrepintiéndome de no haberme ido con él esa noche, de no aprovechar la vida universitaria, de no ser más echada para adelante.
Pasó una semana, ya metidos en noviembre y en la facultad se hacía una especie de fiesta de bienvenida. Ya había habido fiestas los jueves en varios bares para sacar dinero los mayores para el viaje de fin de curso, había habido alguna fiesta universitaria de otras facultades pero ese día se hacía un botellón a las afueras de la facultad y luego se iba a clase antes de volver por la noche.
Era unas "novatadas" sin que nadie se pasara, sin pasar vergüenza, sin nada más que algún juego de beber, disfraces y poco más. Hicimos varios juegos de beber, el mítico yo nunca, el penúltimo... todo para coger el puntillo y bueno, yo algo bastante más. Mis "amigas" de clase y yo íbamos todas disfrazadas de cheerleaders porque unos chicos de clase iban a ir de jugadores de fútbol americano.
Ese día, antes de que llegara el COVID, la facultad era bastante laxa con que entrara gente ese día disfrazada a los baños o al bar a comer algo. Así que era habitual entrar a los baños que estaban en la planta de abajo, bajando unas escaleras junto a la entrada así no se molestaba a las pocas personas que tenían prácticas y no se las perdían. Creo que nunca en mi vida he subido y bajado tantas veces esclaeras para mear.
Una de esas muchas veces bajé, fui a mear y al acabar me intenté colocar un poco el disfraz, peinarme un poco y me arreglé el pintalabios. Entró en el baño Yamil, uno de los chicos de mi clase que además iba con la misma temática que yo, es decir, de fútbol americano. Parece ser que, aunque había bajado más de 5 o 6 veces ya al baño me había metido en el baño de los chicos porque el alcohol cada vez hacía algo más de efecto. Yamil entró, se extrañí un poco pero no se lo tomó a mal y directamente lo que hizo, no se si totlamente en serio o en broma, fue tirarme la caña:
Yamil: - Joder Sara, que tetas te hace el disfraz.
Yo me giré extrañada por su presencia, un poco cortada por lo que me había dicho y con algo de verguenza.
Yo: - ¿QUé haces Yamil?
Yamil: - Entrar a mear, como todos.
Yo: - Yaa, pero porqué aquí.
Yamil: - jajaja Sara, que estás en el baño de tios.
En ese momento me pudo aún más la vergüenza mientras seguíamos hablando yo mirando el espejo y el en uno de los habitáculos del baño meando.
Yo: - Joder, perdona jaja. Es que voy un poco ciega
Yamil: - No, si no pasa nada, si al menos me has alegrado con tus tetazas.
Yo: Oye tio, te estás pasando ya eh.
Yamil: Perdona Sara, perdona. Es que de normal no se notan tanto pero hoy...
La realidad era que el disfraz hacía que lógicamente mis curvas se notaran más. Me quedaba bastante apretado por todos los sitios, la vida universitaria me había hecho ganar algunos gramos más y yo de por sí ya era rellenita. Mis pechos también se notaban más con el disfraz.
Yo: Bueno, es el disfraz, a todas se nos nota me imagino.
Me disponía a irme tras habermi pintado los labios, haberme repasado un poco el rimel y tras pasar vergüenza por haberme equivocado de baño cuando otro chico, en este caso de otra clase, entró al baño, miró, no dijo nada más y entró a uno de los habitáculos a mear. Yamil salió se rió, se me acercó y dijo:
Yamil: - No, a todas no. Pero a ti te hace unas tetas espectculares.
Mientras decía eso se me acercó y me besó. En un primer momento no sabía que hacer, como reaccionar ni que decir. Me quedé paralizada hasta que sin pensar mi lengua empezó a jugar con la suya y eso el lo notó como la posibilidad de poder poner su mano en mi culo. Fueron 10-15 segundos. No más.
Me agarró de la mano y me metió al baño con él, cerró con el cerrojo y volvió a besarme. Ahí ya me dejé llevar totalmente. Mis manos, las suyas, mi boca. Notcaba como su mano pasaba por mi culo, por mis piernas, subía a mi espalda y de pronto me tocaba los pechos, esos que tanto le habían gustado con mi disfraz. Su otra mano pasó de mi culo a mi pierna y de ahí a mi entrepierna.
Le paré.
Yo: - No, no. No vamos a hacer nada.
Yamil: - Joer tía. A ti te apetece, a mi también. Vanmos a disfrutar Sara.
Yo: - No, no vamos a follar. No. No lo vamoso a hacer.
Yamil: - Joder tia, mira que dura la tengo (mientras se señalaba y se tocaba la polla)
Parecía bastante grande, al menos con lo que yo podía comparar. Mi ex tenía una polla estandar. Tenía una buena polla para desvirgarme. No muy ancha, no muy grande. Normal. Esta parecía mayor.
Yamil mientras seguía besándome seguía insistiendo. Cogió mi mano y la metio debajo de su pantalón de lycra. Estaba muy caliente su polla. Era bastante grande.
Yamil: - Si no quieres follar, al menos... una mamada si me podrías hacer.
Se bajó el pantalón, sesentó en la taza y noté su polla erguida, erecta. Más grande que la de mi novio, aunque no mucho más. Algo más gorda. No me lo pensé. Pensaba que a eso si que me atrevía. Mi ex novio me decía que la chupaba bastante bien así que me decidí.
No fue una mamada muy larga. El estaba bastante excitado. muy cachondo. No recuperdo perfectamente como fue aunque me supo algo mal al inicio. Había meado hace unos minutos. Pasé ese mal trago y la empecé a saborear bien. Empecé a disfrutar de su calor en mi boca, de sus manos en mi cabeza empujando.
Fueron apenas un par o tres minutos hasta que me avisó y se corrió prácticamente en la pared, donde le dio tiempo.
Yamil: - Vete y en un rato subo.
Me fui, salí rápido, no miré atrás subi y no dije nada a nadie, como si no hubiera pasado. Sólo se enteró Zuri y alguna amiga más del Colegio Mayor. Lo comentamos algún día pero quedó un poco en el olvido. La relación en clase fue normal y nada más parecía cambiar hasta que un día de la siguiente semana recibí un whatsapp de un número que no tenía: "Hola Sara. ¿Es verdad lo que pone el mensaje del baño?" No tengo clase de 11 a 12".
CONTINUARÁ....
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