Xtories

Por descuido de mi marido 3

El timbre suena a las diez de la noche. Del otro lado no está su esposo, sino la ejecución de una fantasía prohibida que ella misma autorizó. La puerta se abre y la realidad supera cualquier pesadilla o deseo: cinco hombres la esperan para convertir su hogar en un escenario de sumisión absoluta.

Jana Maison36K vistas8.5· 19 votos

Primero como siempre agradecer a todo relatos por el espacio, segundo, un saludo enorme a todos mis lectores y sus comentarios. Destacar que toda crítica es bien recibida.

Luego de contestar el mensaje de PABLO, me dispuse a elegir lo que me iba a poner esa noche. Por supuesto siguiendo las directivas explicitas que él me había dado. Elegí un conjunto semitransparente, con una tanga de esas que tienen abierto abajo, ideal para la ocasión, haciendo juego con unas medias de licra y portaligas. No tenía pensado ponerme nada arriba, ya que de forma específica, PABLO pidió solo eso. Por ultimo me dispuse a embellecerme. Me bañe, me pinte y me hice dos coletas trenzadas a cada lado. Me dirigí rápidamente a la despensa, y coloque “4” pack de cervezas en el refrigerador.

Ya eran las 21:30 y mi corazón latía muy rápido. Sabía que en un par de minutos, mi vida entera cambiaria. Por dentro sentía un fuego por el morbo que generaba la situación. Por otro lado, mi mente no dejaba de repetirse, que todo esto estaba mal. Pero ya era demasiado tarde para arrepentirme. Mire al espejo, y me vi verdaderamente como una actriz de película porno. Sexy sedienta de sexo, y a punto de cometer una locura, que hasta una semana atrás, ni en mis más oscuras fantasías, me habría imaginado que haría.

22:00 en punto sonó el timbre de casa. Temblorosa y llena de miedo, pero animada por el morbo y curiosidad, me asome por la mirilla de la puerta. Casi me caigo de espaldas cuando vi lo que se me venía. Afuera se encontraba PABLO, con cuatro chicos, de su misma edad aparentemente. Me quede helada por un segundo, sin poder reaccionar, hasta que escuche la vos de PABLO.

- Sé que estás ahí putita. Vamos abrí la puerta…

Temblando como una hoja, abrí la puerta.

- Hola mi puta hermosa. Ven lo que les dije, esta hembra es una verdadera puta, hoy la vamos a enfiestar, tienen permitido hacer con ella lo que quieran muchachos, eso si, no quiero golpes….

- Pasen por favor, siéntanse como en su casa (les dije a todos, con la cabeza mirando al piso de la vergüenza).

Al momento ingresaron todos a la casa, acomodándose en los sillones del living. PABLO, en el acto me ordeno traer las cervezas. La verdad no me lo podía creer, no podía explicar que razón me motivaba a obedecer a ese cerdo. Pero sin decir una sola palabra me dirigí a la cocina a traer las bebidas. Cuando volví, los cinco estaban completamente desnudos. Y juro por dios, que mi visión fue épica. Todos con vergas enormes, como si PABLO los habría seleccionado, con la única razón de hacer que al final de la velada yo termine rota. Lo único malo de esto, es que a pesar de que mi mente todavía se resistía un poco, mi cuerpo ya no me respondía. Mi conchita estaba haciendo agua, y mis pezones duros como piedra. Mi calentura se volvía infinita. Ver a esos hombres sobando sus vergas, mirándome con deseo, y haciéndome sentir el centro de atención. Era una sensación única.

- Bien putita, así me gustan las hembras, que hagan caso a todo lo que su macho ordena. Deja las cervezas en la mesita. Y como buena puta vas empezar chupando vergas.

- Como tú digas PABLO (le respondí, con vos entrecortada).

Luego de mi respuesta sentí una fuerte cachetada en mi culo. Causándome un leve dolor. No pude evitar dar un pequeño grito. Asombrada, me di la vuelta y lo mire con el ceño fruncido.

- Que mierda te pasa puta. -Cuando tu macho te ordene algo, vos como buena puta vas a contestar fuerte y claro. ¡SI MI MACHO!. Entendiste perrita.

Sin más que responder, y por supuesto para evitar ser castigada nuevamente, conteste fuerte y claro:

- ¡SI MI MACHO!....

- Bien, así me gusta. Ahora como te ordene primero. Te quiero a cuatro patas como una perra. Hoy vas a chupar estas cinco vergas, hasta sacarnos toda la leche.

- ¡SI MI MACHO!..

Y así lo hice, me puse a cuatro patas, uno tras otro le fui chupando la verga. Chupaba como nunca antes lo había hecho, me agarraban de las coletas y me empujaban hasta ahogarme. Solo uno me acabo en el fondo de mi garganta, sin dejarme tan siquiera respirar, su leche me salió por la nariz, ahogándome. PABLO fue el primero en pararse, y haciendo a un costado mí tanga, me la clavo por la concha de un solo golpe, haciendo chocar sus enormes huevos en mi clítoris. Pegue un grito ahogado, ya que todavía tenía una verga en la boca. En ese momento todo se descontrolo, me tiraban de los pelos, me pellizcaban los pezones, sentía como dos dedos se habrían paso por el agujero de mi culo. Realmente era una violación grupal. Yo simplemente me sentía un trapo, no podía hacer nada. Pablo me embestía con fuerza y a fondo, mientras mi concha se mojaba más y más, mi culo ya estaba dilatado a tres dedos, y mis pezones rojos de tanto que me pellizcaban.

- Toma puta de mierda, yo sabía que esta fiestita te iba a gustar.

- ¡SI MI MACHO!, HAAAA QUE RICO ME COJES, SOY TUYA. HACEME LO QUE QUIERAS……

- Claro que sos mía. y como te dije la primera noche. Vas a rogar que tu macho te coja.

En ese momento la saco de mi conchita, y sin medir consecuencias me la clavo por el culo. De una sola estocada me la metió hasta el fondo. Sentí un dolor único, mi culo me ardía…

- Haaayyyyyy, haaayyyyyy (un solo grito, y con lágrimas en los ojos)….

- Así puta de mierda. Voy a romperte el culo. Para que el cornudo de tu marido, cuando te lo mire, sepa que lo tenes abierto de par en par.

Sin parar ni un solo segundo, empezó un mete y saca furioso, rompiendo literalmente mi culo, mientras los demás se turnaban para darme verga en la boca. Poco a poco mi culo se ensancho. Mientras PABLO me sodomizaba, con una mano masturbaba a uno de los chicos, con mi boca chupa cuanta verga se ponía en frente, y mis tetas ya ni las sentía de tan hinchadas que estaban.

PABLO me dio una embestida final, y descargo toda su leche caliente en mi culo. En eso me levantaron por los aires, y me sentaron en la verga de uno de los chicos. Comencé a cabalgar sin parar, la tenía bien parada, y la sentía más grande que la de PABLO. Otro de los chicos se puso atrás de mí, y tal cual lo hizo PABLO, me la clavo en el fondo de mi culo. Que placer, todo ese maltrato me tenía en las nubes. Mis orgasmos eran incontrolables.

Dos horas de puro sexo salvaje, tratándome como una golfa. Perdí la cuenta de las veces que me habían llenado la concha y el culo de leche, para luego hacer que se las limpiara con la boca. Me clavaron dos pijas en la concha, dos pijas en la boca, pero el momento más intenso y de peor dolor fue cuando PABLO, junto al chico más alto, me ensartaron sus vergas juntas en mi maltrecho culo. Sentí como si me lo habrían desgarrado. Fue tanto el dolor, que en un momento perdí noción de tiempo y espacio. Mi cuerpo estaba agotado a cero por ciento, era directamente una marioneta, ya no tenía control de nada.

A las 05:00 de la madrugada termino mi fiestita. Yo tirada en el sueldo del living con leche en todo mi cuerpo. Mi culo abierto, mi concha hinchada llena de leche, mi mandíbula cansada de tanto chupar vergas, mis tetas rojas con mis pezones a carne viva por las mordidas y pellizcones. Por ultimo uno de los chicos agarro dos latas de cerveza que todavía estaban llenas, y sin esfuerzo metió una en mi concha. Y la otra la vacío encima mio. Era una imagen patética de verdad, pero no podía hacer nada, mis brazos no me respondían.

PABLO y los chicos se cambiaron. Siempre burlándose y riendo de todo lo que me habían hecho. Por ultimo PABLO me miro a la cara, y con vos cortante me dijo:

- Espero que tu fiestita te allá gustado putita. Nosotros estamos secos, nos sacaste hasta la última gota de leche, sos una belleza de hembra. Ahora nos vamos cuando te despiertes mándame una foto de tu culo y tu concha que estoy ansioso de ver cómo te quedan.

- ¡SI MI MACHO! (FUE LO UNICO QUE PUDE DECIR)

Hasta acá la tercera parte, como siempre espero que les allá gustado. Están invitados a efectuar sus comentarios y críticas. Por supuesto esta historia continuara con las consecuencias de ser una puta sumisa, desde ya un beso enorme a todos y gracias por leer mis relatos..

Fin…

Continúa en