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Mi esposa argentina 3 parte 10 (Final libro 3)

La puerta cerrada no es un límite, es una invitación. Carlos escucha cada gemido, cada orden, y siente cómo su voluntad se disuelve en la humillación más absoluta. Ya no es su esposa, ni su casa; es el territorio de Aitor.

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MI ESPOSA ARGENTINA 3 Parte 10

A Aitor ya lo conocíamos, pero estar así desnudos y humillados frente a un perfecto extraño era más humillante aún.

_Vamos a comenzar de nuevo con la presentación, Robert ella es Fernanda_ dijo Aitor

_Encantado señora_ dijo Robert

_En…encantada Robert_ dijo Fernanda titubeante, con las tetas desnudas y enrojecidas por las bofetadas de Aitor, sentada en el regazo del chaval, conmigo al lado con el calzoncillo embutido en el culo.

_ No seamos tan formales, joder, dale un besito Robert anda_ dijo Aitor

Y uniendo la palabra a la acción, le dio él mismo, un largo beso en la boca a mi esposa metiendo su lengua bien dentro de la garganta de ella.

_Venga dale un besito a mi amigo_ dijo otra vez

Robert era bastante bajo de estatura, como Aitor quizás, me corrí para darle paso, se puso al lado de Fernanda y lentamente acerco su cara morena a la de ella y le dio un beso suave y corto en los labios.

_Carlos ve a traer un poco de leche para Robert, es el tío que más bebe leche de los que conozco_

Fui hasta el frigorífico.

_Mírala, si habrás soñado veces con estos tetones_ le dijo Aitor a su amigo

_Son maravillosos_ dijo Robert embelesado de pie al lado de ellos

Fernanda parecía querer esconderse en Aitor, se pegaba bien a él y cuando volvieron a besarse cerró los ojos como tratando de quitarle entidad a Robert.

Llevé la leche y un vaso a la barra.

_Agradécele a Carlos_ le dijo Aitor

_Gracias señor_ dijo Robert

_No así no, dale un azote en el culo que eso es lo que a él le gusta_

Fernanda tenía una cara de auténtico estupor, pensé otra vez en decir la palabra clave antes de que todo se saliera de control.

No tuve tiempo de hacerlo.

Plass! Robert me había dado un azote en el culo a mano llena, me pareció que su mano era más pesada que la de Aitor.

Aitor se rio y también Robert, luego le dijo algo al oído a Fernanda, esta me pareció que estaba a punto de llorar.

Me di cuenta entonces que tenía yo una gran erección y que era inútil negármelo a mí mismo, me habían excitado los azotes de Aitor y ahora el de Robert.

_Dale otro, que le gustan al maricón_ dijo Aitor

Robert me dio otro azote bien fuerte, definitivamente tenía la mano más pesada que Aitor.

Al tercer azote se me escapó un gemido, fue algo totalmente involuntario.

_Veis como le gustan_

Entonces fue Fernanda la que buscó la boca de Aitor, con ansias tal vez para que no siguiera dándole órdenes a Robert, pero fue inútil porque ese gesto de ella me excitó más aún si cabe.

Plass!! Otro azote de Robert y yo volví a gemir más desembozadamente.

Tal vez por primera vez pude entender lo que sentía Fernanda cuando el deseo la dominaba, porque era innegable que no quería que Robert parara de azotarme el culo y es más, quería que me tocara el culo, sentir su mano y sus dedos en mis nalgas.

Miré a Robert, su cara aindiada, una nariz como un pimiento un poco torcida, los ojos pequeños y oscuros, este tenía fija la vista en Fernanda, en los pechos de mi esposa.

_A ella en cambio le gusta que le azoten las tetazas que se carga_ dijo Aitor y le dio una bofetada en los pechos, Fernanda otra vez parecía a punto de llorar.

Otro azote de Robert sobre mi culo, yo gemí más fuerte como pidiendo atención.

También gimió Fernanda porque Aitor estaba pellizcando y estirando uno de sus pezones.

_Métele un dedo en el culo, seguro que le gusta también, además ya me has contado que a ti te va lo de follar maricones_ le dijo Aitor a Robert

Este ahora si me miró, sonrió torvamente y me acarició el culo, metió la mano por debajo del calzoncillo.

_ ¿Eres maricón?_ me dijo, no pude responder

Sentí un escalofrío cuando el dedo comenzó lentamente a penetrarme y gemí de placer como un auténtico maricón.

_Ves ya te decía yo que le gusta la polla_ le dijo Aitor a Fernanda

_No Carlos no……… paremos esto, di la palabra o la digo yo_ dijo Fernanda

Pero la verdad es que no quería parar.

Entonces Aitor tomó la botella de leche y dejo caer un pequeño chorro sobre los pechos de mi esposa.

Esta lanzó un grito

_ ¿Qué haces?_

Aitor se rio _Te dije que a Robert le gusta la leche_

_Ven Robert deja ya al cornudo que esto te va a gustar más_

Robert también rio y sacó el dedo de mi culo violentamente.

Aitor desparramó la leche que caía blanca sobre los pechos alucinantes de Fernanda y como obedeciendo a una orden tácita, Robert se inclinó sobre ella para chupetear las tetas de mi esposa embadurnadas de leche.

El ruido de succión y los gemidos de Fernanda era todo lo que se escuchaba, Aitor la besaba en la boca a la vez que Robert se daba un festín amasando, sobando y chupeteando las tetas de mi esposa.

Por un momento parecía una de esas películas de zombis, cuando dos de ellos comienzan a devorar a una persona, así la tenían a Fernanda esos dos.

Robert también, recorría con sus manos, las piernas y el vientre liso de mi esposa.

Finalmente Aitor se apartó para que el ecuatoriano pudiera besarla en la boca a gusto y placer.

Este tomó la cara de Fernanda con esas manos pesadas y le dio un lambetazo por todo el rostro, varios lambetazos así y luego comenzó a besarla.

Veía yo las dos caras juntas, la cara delicada y perfecta de mi esposa y la cara poceada por la viruela de ese infeliz.

Las bocas juntas y Fernanda correspondiendo a esos besos, porque Aitor seguía pellizcando y estirándole los pezones y con su otra mano acariciaba el chocho de mi esposa sobre el pantalón.

_ Ponte de pie, anda_ le dijo Aitor

Mi esposa tenía puestas unas botitas con tacón, parada así le sacaba una cabeza a Robert.

_Date el gusto, toca este culo que te volvía loco_ dijo Aitor

Robert llevó sus dos manos al culo de mi esposa y aferró sus nalgas sobre el jean

_Que durito lo tiene_ dijo el ecuatoriano en un susurro

Fernanda lo miraba desde arriba con estupor.

Comenzó a besuquearle las tetas, la blancura de la piel de Fernanda contrastaba con su cara morena

Aitor se sonreía, en su papel de espectador.

_ ¿A quién decías tu que se parecía Fernanda, que nos partíamos de risa?_

Robert sacó su boca de un de los pezones de Fernanda

_ A Sharon Stone_ dijo

_ Joder, le estás chupando las tetas y magreando el culo a la Sharon esa_ dijo Aitor

Yo miraba alucinado como Robert tenía apresada a Fernanda con sus dos manos en el culo y su boca perdida en las tetas y el cuello de mi esposa quien le acaricio el pelo renegrido con una mano.

_Mira Carlos como la tiene a tu mujercita_ dijo Aitor risueño

Se levantó del taburete. Se paró detrás de Fernanda y metió sus manos por delante para desprenderle el jean, comenzó a tirar para abajo.

Con la ayuda de Robert se lo bajaron hasta las rodillas, cuando sintió la piel del culo, cubierto apenas por el tanga, las manos del ecuatoriano estrujaron las nalgas de mi esposa con auténtico fervor.

_Que culazo, mejor que el del maricón este ¿No?_ dijo Aitor

_Esta mujer es un sueño_ dijo Robert

Tomó la cara de mi esposa con sus dos manos y la besó en la boca, Aitor acarició el chocho de mi esposa por detrás.

_Está mojada que te cagas_ dijo

Aitor se quitó la camiseta y el pantalón de chándal.

Su panza sebosa y sus piernas gordas quedaron al descubierto, luego corrió el plato y las tazas de la barra desayunadora, se quitó el calzoncillo también, quedando enteramente desnudo.

Su polla venosa y gruesa, le daba un aspecto grotesco a todo su cuerpo.

Se sentó sobre la barra, sus piernas quedaron colgando, apoyó un pie regordete sobre el taburete.

_Tráela aquí Robert, ya has tenido bastante macho_

Robert hizo girar a mi esposa y así con los tejanos en las rodillas un poco a los trompicones quedó de frente a Aitor.

Sus tetones quedaron a la altura de la polla del chaval.

Este se inclinó para besarla en la boca.

_Ponte mi polla entre las tetas_ le dijo

Mi esposa me miró, yo estaba filmando con el móvil.

Su boca entreabierta, gimió hermosamente, su cara enrojecida, estaba bellísima, en su elemento.

Robert estaba bajándole el tanga con delectación y arrodillado detrás de ella, daba besos en sus nalgas

Mi esposa volvió a gemir profundamente y con sus manos comenzó a envolver la gran polla de Aitor con sus pechos.

_Joder es la ostia… la ostia_ dijo el chaval

Los tetones de Fernanda aprisionaban la verga y la hacían deslizar por ese canal.

Mi esposa gimió otra vez porque Robert le estaba destrozando el coño con su lengua, arrodillado en el suelo, metía su cabeza entre las piernas de ella como un perrito que busca su alimento.

_Es hora de que me comas la polla, lo deseo desde que te conocí, desde ese día que te ayudé con la compra_ dijo Aitor

Se besaron en la boca, siempre ella con la polla entre sus tetas.

Fernanda tomó la verga con una mano y se la metió en la boca.

El cuerpo regordete del chaval sobre la barra del desayuno, una de sus piernas apoyadas en el taburete, una de sus manos sobre la nuca de ella, marcando el ritmo de la mamada.

Veía la boca delicada de mi esposa succionando esa gran polla que apenas le cabía en la boca, la mueca de placer deformando su exquisito rostro.

_Que bien la chupas… que mamona eres…. Qué bueno_ dijo Aitor

Robert mientras tanto había quitado una de las botitas de los pies de Fernanda y estaba haciendo lo mismo con la otra.

Fernanda recorría la polla besándola toda a lo largo, dándole besos en el capullo, luego comiéndole los huevos con delicadeza, su lengua limpiándole los cojones como una gatita mimosa.

Robert comenzó a quitarle los tejanos, le hizo levantar un pie desnudo y luego el otro para retirar la prenda, finalmente estaba desnuda.

Le hundió toda la mano en el chocho recorriéndolo completamente y luego le dio un azote en el culo.

Mi esposa se estremeció y hundió su boca en la verga de Aitor provocándole un gemido.

En un santiamén el ecuatoriano se desnudó. Tenía un cuerpo pequeño, delgado, no demasiado musculoso, su polla era como la mía, un tamaño normal.

Volvió a recorrer todo el coño de Fernanda con su mano y luego la penetró con un dedo.

Se sobó la polla luego de escupirse en la mano. Se la iba a follar.

_ Follátela Robert, follate a tu Sharon Stone de los cojones_ dijo Aitor

Este puso sus dos manos sobre la nuca de Fernanda aprisionándola sobre su polla.

Robert se acomodó y lentamente fue penetrando a mi esposa que gemía ahogadamente con la polla de Aitor en su boca.

_Joder Carlos, le estamos cumpliendo un sueño a este chaval_ dijo Aitor

Liberó la nuca de mi esposa quien sacó su boca de la polla y lanzó un grito de placer.

Robert la embestía a ritmo parejo y le soltó un azote en el culo.

Fernanda hundió su cara en la panza de Aitor con la polla de este en la mano.

_ Follátela Robert, esto me lo debes a mí, cabrón_

_Si…… te lo debo a ti, hermano, te lo debo_ dijo Robert

_Sigue comiéndome la polla, anda_ le dijo a Fernanda, esta se la metió en la boca acatando la orden.

_Ve a buscar el lubricante que usáis para el culo, Carlos…. y trae unas almohadas o algunos cojines_

Fui a cumplir la orden de Aitor, solo en la habitación me masturbé y me corrí dentro del calzoncillo con las imágenes de lo que había visto y el sonido de los gemidos de Fernanda desde la cocina.

Cuando regresé Robert seguía follándose a mi esposa con el dedo pulgar hundido en su blanco culo.

_Robert voy a dejar que le des por el culo antes que yo, así se lo preparas un poco a esta guarra_

Dijo Aitor, mientras Fernanda seguía comiéndole la polla.

Le pasé el lubricante al ecuatoriano, quien con sus dedos gruesos y morenos comenzó a embadurnar el ano de mi esposa.

_Un tío más que le va a dar por el culo a tu Fernanda_ me dijo Aitor

La polla de Robert era de un tamaño normal y no le costó demasiado esfuerzo abrirse camino en el ano de mi esposa. Igualmente ella detuvo la mamada un momento, frunció los labios con los ojos cerrados, Aitor le dio un chupón en los labios.

_Luego te voy a dar yo por el culo zorrón ¿estás de acuerdo?_ le dijo

_Si….…-contestó mi esposa con un hilo de voz mientras era sodomizada

_Me lo suponía_ dijo el haciendo el chulo

_ ¿Qué se siente Robert? No te lo puedes creer cabrón_

_Es increíble…. Es increíble….._ dijo el ecuatoriano entrecerrando los ojos

_ ¿Te folla bien mi amigo ese culito tragón?_ dijo Aitor

Fernanda no, respondió lo miró con la cara congestionada por el placer

_Que si te folla bien el culo, mi amigo te pregunté_ le dijo tomándola de la barbilla

_Si… me encanta…._ dijo ella

_Sigue comiendo polla entonces_

Estuvieron así un rato

_Tu esposa esta por correrse cornudin_ me dijo

Y fue así, Fernanda explotó en un largo orgasmo, sus piernas temblando, gritando su corrida sobre la panza de Aitor. Con la polla de Robert taladrándole el culo.

_Ve a comerle la polla a Robert que se lo merece_ dijo Aitor

Mi esposa se arrodilló y se engulló la polla del ecuatoriano quien no tardó mucho en correrse dentro de su boca.

_Te lo has tragado todo, que mamona eres_ le dijo Aitor

_Dame ese cojín_ dijo el chaval y se lo puso a Fernanda en las rodillas

Luego se colocó detrás de ella y se puso una almohada bajo sus propias rodillas

Quedaba un poco bajo, Fernanda tenía piernas largas, así que me pidió otra almohada.

Le dio un azote en el culo con las dos manos

_Joder como he soñado con esto, vas a ser la primera a la que le doy por el culo_

_Hazlo despacio_ dijo mi esposa

Verdaderamente Aitor tenía una gran polla, comparable a la de Sebas o tal vez más grande (Mi esposa argentina cap 12).

Le untó la entrada del culo con más lubricante.

Intentó apuntar la cabeza del pollon sobre el ano, mi esposa se movió hacia adelante.

_Quédate quieta joder_ le dijo

Apuntó nuevamente y empujó un poco

_Esperá..esperá……. la tenés muy grande… Carlos trae el consolador de la pieza por favor_ dijo ella

_Joder, que bueno, no se me había ocurrido_ dijo Aitor riendo

Fui a la habitación, busqué el consolador en la mesilla de noche, si, era un tamaño intermedio entre una polla normal y la de Aitor.

Cuando regresé a la cocina, Aitor se estaba follando a Fernanda por el coño, a buen ritmo

El cuerpo rechoncho del chaval parecía pequeño al lado del cuerpo imponente de mi esposa, con sus muslos musculados, los pies delicados, el arco perfecto de su columna y su cintura, los tetones golpeándose entre sí un poco ridículamente tal vez.

Le pasé el consolador a Aitor, Robert estaba con un botellín de cerveza que había sacado descaradamente del frigorífico.

_A ver cómo funciona esto_ dijo Aitor

Comenzó a introducir el consolador en el culo de mi esposa.

_Más despacio, Aitor, por favor_

_Si perdona_ le dijo el

Nos hizo cara a Robert a mi como diciendo “como le entra”

Fernanda se estaba masturbando para aliviar el dolor.

_ ¿Sigo metiéndolo?_ dijo Aitor sonriendo cómplice a Robert y a mi

_Ahhhh… sigue… sigue_ dijo mi esposa

_Este culo tuyo siempre quiere más_ dijo él y le dio un azote en el culo

_Ahhh…….si…..si….. seguí……..segui hijo de puta….seguí_ dijo mi esposa

_ ¿Sigo entonces? No me queda claro_ dijo Aitor irónico

Empujó otro poco a la vez que hizo un mete y saca más lento sobre su coño

_Seguí rompiéndome el orto….forro….gordo forro hijo de puta…._ dijo Fernanda cada vez más salida

El consolador ya estaba bien metido en su culo

_ ¿Así que soy un gordo forro o lo que sea? Ahora te vas a enterar tú para que sirve mi tripa_

Entonces acomodó la base del consolador sobre su panza y acompañando el movimiento pélvico

comenzó a follar así a Fernanda por sus dos orificios violentamente.

Mi esposa seguía masturbándose

_Ahhhh…. Como me coges hijo de puta….que bueno… que bueno_

Aitor le soltó otro azote en el culo.

_ ¿Te gusta verdad, que te follen duro eh?…eres una guarra…una zorra…. Una mamona_

_Ahhh si…si…... si Ahhh… dios…si…….._

_Toma…toma….polla_

_ Voy a acabar….. voy a acabar….acabo…Ahhhhh…acabo….._ dijo mi esposa con los ojos en blanco

_Joder como se corre esta putona_ gritó eufórico Aitor y le dio otro azote en el culo

Fernanda se corría de un modo descontrolado, su frente toco el suelo de la cocina, tomé un cojín y se lo puse en la cabeza mientras Aitor seguía follándola salvajemente, su panza haciendo presión sobre el consolador en el culo de mi esposa.

_Pará Aitor…pará……….. por favor…_ le dijo ella tirando una mano hacia atrás para detenerlo

El chaval bajó el ritmo de las embestidas.

Mi esposa buscaba aire por la boca.

Aitor le sacó el consolador del culo de golpe

_Ay!_ dijo ella

El chaval salió de su coño, se echó lubricante sobre la polla y en el culo de Fernanda, le acarició la espalda, le dio otro azote en el culo

_Bueno ahora sí, no hay excusas_ dijo él y afirmó su enorme pollon en la entrada del culo

Fernanda apoyo su mejilla sobre el cojín en el suelo y estiró su mano de largos dedos delicados.

_Despacio Aitor por favor…… que la tenés muy grande.._ dijo

_Vale…vale tu tranquila_

_Ayy!....despacio mi vida….despacio…._ dijo ella cuando la polla comenzó a abrirse camino

_Me cago en la leche ya me cansé de escucharla, Carlos métele las bragas en la boca a ver si se calla un poco_

Por dios, cuando dijo eso mi polla dio un respingo ya estaba empalmado de nuevo.

Recogí el tanga del piso, lo llevé hasta la boca de Fernanda y comencé a metérselo hecho un bollo.

Ella no opuso resistencia, sabía que era parte del juego.

Mi esposa quedó amordazada así con sus propias bragas, asomándole por la boca.

Aitor seguía abriéndose camino en su culo, echó otro chorreton de lubricante y siguió empujando.

Fernanda gemía sordamente amordazada, comenzó a masturbarse de nuevo.

_Ostias lo estoy logrando, estoy follando mi primer culo… no puedo creerlo_ dijo el chaval entusiasmado.

_...Mmmmmm…mmmm_ decía Fernanda con los ojos bien abiertos y la cara apoyada sobre el cojín

_Pensar que hace unas semanas te estaba ayudando con la compra y ahora estoy dándote por el ojete_ dijo Aitor

Robert se arrodilló al lado de Fernanda y le acaricio la cabeza dulcemente.

_ Es una princesa, mi hermano hay que bancarse una picha como la tuya en el culito_ dijo

_Ya casi está, tengo más de media polla adentro de su culo_ dijo Aitor agitado

_Mmmm….Mmm!!_

_Disfrútalo, mi princesa, disfrútalo_ dijo Robert acariciado con su mano morena y tosca la rubia cabeza de mi esposa.

_Jode…joder, ya está tío me la he follado por el culo, ya está hecho_

_Que bueno mi hermano, así princesita así_ dijo Robert y con su mano pellizcó un pecho de mi esposa.

Aitor le dio un azote en el culo y como que se hundió en ella en una estocada final

_Pásame el móvil Carlos quiero filmar esto_

Incrementó el ritmo del mete y saca, ahora haciendo deslizar su polla en el culo.

Robert se había situado delante de ella de rodillas y le sobaba los pechos, pellizcándole los pezones, estirándolos. Fernanda seguía gimiendo amordazada por el tanga

_Ábrete el culo Fer como en las pornis_

Ella no le entendió, entonces él le tomo una mano y se la puso en la nalga, para que se abriera el culo.

Ahora si ella puso su otra mano en la nalga y se abrió bien el culo.

Aitor sacó su polla lentamente como en una película porno.

_Mira Carlos el boquete que le he dejado_ dijo

El ano de Fernanda se veía enrojecido y abierto.

Aitor volvió a meterle la polla.

_Joder que bueno, no me lo creo_ dijo Aitor y me pasó el móvil.

Comenzó a follársela fuerte, destrozándole el culo como era su fantasía, tomándola de la cintura con las dos manos

Vi que Robert le sacaba el tanga de la boca, la cogía del pelo con una mano y la besaba en los labios, abriéndolos como una flor.

Aitor se concentraba ahora en culear a mi esposa a buen ritmo

_Ahhh por dios…. Hijo de puta me estás matando…_ dijo ella

Robert la volvió a besar sosteniéndole la cara con una mano mientras que con la otra seguía sobando y pellizcando sus tetas.

De pronto la volvió a coger del pelo con una mano y con la otra la abofeteó en la cara.

_ ¿Te gusta que te peguen princesa?_

Fernanda no contestó

_Te gusta eh_ volvió a decirle y le pegó otra bofetada

_Que princesita argentina más puta eres_ le dijo

_Que te coma la polla, que te la mame mientras la enculo _ dijo Aitor frenético

Siempre tomándola del pelo, Robert llevó la cabeza a Fernanda hasta su polla, ella comenzó a mamársela.

Estuvieron así unos minutos.

El cuerpo de Fernanda comenzó a temblequear otra vez, los dedos de sus pies se contraían como garras.

_Se corre otra vez con mi polla en el culo, que bueno macho, que bueno_ dijo Aitor

También Robert de rodillas comenzó a correrse, Fernanda tragó su leche por segunda vez ese día.

_Que mamona eres_ dijo Aitor y sacándole la polla del culo, la hizo girar hacia su lado.

Fernanda tomó su polla con las dos manos y se la metió en la boca.

_ Cómeme los huevos_ dijo él

Ella lo hizo mientras lo pajeaba fuerte sacudiendo ese pollon con violencia.

_Abre la boca jodeeeer_ dijo Aitor. Acto seguido se corrió e hizo que ella tragara toda su lefa.

_Por dios que bueno, mi primer culo ha sido el tuyo_ y la besó en la boca.

Fernanda estaba hecha un guiñapo, se abrazó al cuerpo rechoncho de Aitor, volvieron a besarse, ambos de rodillas en el suelo de la cocina, por primera vez sentí como una punzada de celos.

Ella se levantó lentamente, recogió sus ropas del suelo y fue a la habitación a ducharse.

Robert también recogió su ropa.

Aitor le acompañó hasta la puerta riendo y comentando chorradas al estilo

_Como nos follamos a esta zorra, fue la ostia_

Recogí las almohadas y los cojines del suelo, también el consolador y el lubricante, fui a la habitación, esperé a que Fernanda saliera de la ducha.

Ella salió de la ducha estaba solo con una toalla sobre el cuerpo.

_Ahora si Carlos, dile que se vaya, creo que ya estarás conforme_ me dijo ella muy seria

_ ¿Estas enojada conmigo? Los dos lo disfrutamos ¿no es cierto?_

Ella me miró de forma inexpresiva.

_Si……me follaron duro, como a mí me gusta, ya sabes_ dijo mientras se ponía unas bragas

_Estas enojada_

Fernanda se puso una camiseta corta.

_Carlos nunca pensé que fueras homosexual, menos que menos por las cosas que uno puede llegar a hacer en una orgía, pero hoy…_

_ ¿Hoy qué?_ pregunté

_ ¿Alguna vez tuviste sexo con un hombre?_

_No….. jamás me han gustado los hombres, pero hoy el morbo de la situación, bueno tu sabes…_

_ ¿Yo sé qué?_

_Bueno tu sabes lo qué es que el deseo te domine_

_Claro que lo sé y tú también lo sabes ¿O no?_

_Claro_ dije

En eso llegó Aitor con un botellín en la mano y desnudo, su enorme pollon le colgaba debajo de la panza.

_Aitor estábamos hablando de ti, que debes irte_ dijo Fernanda

_ ¿Irme? ¿Ahora? Pero si recién estamos comenzando con esto_

_Creo que todos disfrutamos de lo que pasó, pero debemos continuar con nuestras vidas, tenemos una hija y…._

_La niña no va a notar nada extraño, se comportarme_ dijo él y se sentó en la cama.

Fernanda estaba sentada en la cama recostada sobre las almohadas y con las piernas flexionadas debajo de la sábana.

_ Tú y la niña estáis seguras conmigo.Lo sabes ¿O no?_ le dijo él acariciándole la mejilla con el dorso de la mano.

Mi esposa me miró cohibida y entonces sucedió algo extraño

_Si lo se_ dijo ella con voz muy queda

_ ¿Ves? no hay nada de qué preocuparse_ dijo Aitor y volvió a acariciarle la mejilla con el dorso de la mano.

Fernanda tomo la mano del chaval y le dio un beso en el dorso que la acariciaba.

_ ¿Ves? ¿Quieres que me vaya realmente? ¿Prefieres quedarte con este maricon?_ dijo Aitor y se aproximó más a ella y le acomodo un mechón de pelo detrás de la oreja

Dos lágrimas cayeron de los ojos de mi esposa.

_Carlos ve a traerle un vaso de agua a Fernanda_ me ordenó

Vi que le secaba las lágrimas con un dedo y se aproximaba más a ella.

Me giré para ir a la cocina a buscar el agua.

_Carlos sabes que debes meterte el calzoncillo bien en el culo como te dije_

No contesté, salí de la habitación, me paré en seco en el pasillo.

¿Qué coño estaba pasando? ¿Esto era el efecto de la dominación que podía ejercer una persona sobre otras?

Teníamos que parar esto, la actitud de Fernanda no era normal ya y la mía tampoco a decir verdad.

Serví el vaso de agua, iba a llevarlo a la habitación y entonces, me quedé paralizado allí en la cocina como dudando que hacer.

Lentamente fui introduciendo el calzoncillo en mi culo, hasta formar una especie de tanga, lo subí más aún y lo apreté bien en la raja.

Sentí un placer enorme, un placer eléctrico me recorrió todo el cuerpo, el placer de obedecer.

¿De tener un amo? ¿Era eso lo que estaba pasando?

Iba con el vaso de agua en la mano y el corazón me palpitaba enloquecido, por dios tenía 41 años era un profesional exitoso ¿Me había convertido en sumiso de un chaval de 18?

Otra vez pensé que teníamos que parar esto.

Cuando entré en la habitación, Aitor estaba besando en la boca a Fernanda suavemente, besos dulces y suaves. La boquita de Fernanda se entregaba plácidamente, tiernamente, con los ojos cerrados, el corpachón obeso y grasiento de Aitor bien próximo a ella, quien todavía tenía las piernas bajo las sabanas.

_Deja el vaso de agua sobre la mesilla_ dijo Aitor

_Fernanda tendríamos que hablar _ dije yo

_Carlos date vuelta, quiero que Fernanda te vea bien_ dijo Aitor

Puse el vaso de agua sobre la mesilla y lentamente me giré.

_ ¿Ves? Te lo dije_ escuché la voz de Aitor a mis espaldas

_ Está bien Carlos puedes irte, déjame solo con ella, necesitamos un poco de intimidad_ dijo el chaval

_Pero……_

_Si Fernanda te ordena algo debes obedecerla también, anda dile tu que se vaya, que se acostumbre a obedecer_ dijo Aitor

_Déjanos solos Carlos_ dijo Fernanda

_Cierra bien la puerta al salir_ dijo Aitor

Cerré la puerta.

Escuchaba sus voces con bastante claridad, hablaban bajo pero lograba captar frases sueltas

_ ¿Te gustó como te di por el culo recién?_

_Si pero la tienes muy grande_ dijo ella

También escuchaba el chuic! sonoro de los besos que se daban.

_Quiero comerte el coño, todavía me falta eso_ dijo Aitor

_Yo también quiero_ dijo ella

_ ¿Por qué lloras?_ dijo Aitor

_No lo se _ le escuché decir a mi esposa, estuve a punto de entrar al escuchar eso

_No pienses en ese maricón_ le dijo él, más besos, los besos resonaban de un modo que me enloquecían de placer y dolor al mismo tiempo

Me arrodillé, intenté ver por el ojo de la cerradura.

Fernanda estaba al borde de la cama, podía ver sus pies delicados apoyados en el borde de la cama.

Solo veía parte de su cadera, su pierna flexionada y su pie, de pronto asomó la mancha negra de la cabeza de Aitor, seguramente de rodillas en el suelo, con su boca metida en el coño de mi esposa.

Ahora podía ver parte del cuerpo de Aitor también, su panza sebosa.

Comenzaron los gemidos de mi esposa, el ruido de la succión y los lambetones que Aitor le propinaba en el chocho.

Apareció en escena una mano de Fernanda acariciando la cabeza del chaval y un brazo de este abrazando la pierna de mi esposa.

_Ahh…Ahh… seguí, así seguí no pares hijo de puta… no pares…_ dijo ella

Vi como el pie de Fernanda se contraía.

_Ahh…que bueno……. Qué bueno……que lengua que tenés mi amor…..__

Aitor redoblaba la comida de coño al escuchar esto

_Que bueno…. Ahhh… que bien lo haces…… que bien___

Así estuvieron un largo rato, el cuerpo de mi esposa se contraía, su mano aferraba el pelo del chaval y lo acariciaba con pasión.

_Como me chupas la concha… que bien…que bien que lo haces….._

_Me vas a hacer acabar hijo de puta…….. Me vas a hacer acabar otra vez…_

Los gemidos de Fernanda eran como estiletes de dolor y placer.

Se corrió aullando como una loba en celo.

Yo también me masturbé, allí de rodillas ante la puerta de mi propia habitación.

_No quiero engancharme con vos Aitor_ dijo mi esposa un poco compungida

_ ¿Por qué?_

_Me cogés demasiado bien_ dijo ella

_ ¿Te follo bien?_ dijo él

_Sabés que si_ dijo ella

_Cómeme la polla otra vez, me lo merezco entonces_ dijo él

Ahora podía ver la polla de Aitor y medio cuerpo del chaval de pie al bordo de la cama, de pronto la mano de mi esposa aferrando su polla y masturbándolo.

Apareció en el plano del ojo de la cerradura, la cabeza rubia de Fernanda, su boca engullendo la polla.

_Si así cómetela toda como en la cocina_ le dijo

Mi esposa le comía la polla con ansia, recorriendo con su lengua todo el borde, besándole la cabeza y también los huevos.

_Eres una gran mamadora, te gusta con locura la polla ¿No es verdad?_

_Me gusta tu polla_

_ A Robert se la mamaste de maravilla hace un rato_

Fernanda gimió, estaba de rodillas en la cama.

Aitor se inclinó sobre ella y se escuchó el Plass ¡! de un azote en el culo.

_ ¿Cómo puedes ser tan puta joder?_

Nuevos gemidos ahogados de Fernanda

_Con tu maridito escuchando detrás de la puerta, comiéndome el rabo como una guarra_

Más gemidos de Fernanda con la polla en su boca

Estuvieron así un buen rato, Fernanda le comía la polla a conciencia

_Joder vas a tragar toda mi lefa como hace un rato mamona_ dijo ya a punto de correrse

_Ahí te va, traga mamona, traga_ dijo Aitor casi sollozando

Pude ver la rubia melena de mi esposa pegada a la ingle del chaval, tragando hasta la última gota de su leche, el cuerpo obeso temblequeando, sus manos aferrando la cabeza de Fernanda.

_Que bueno, eres la mejor_ le dijo

Tomaron el centro de la cama y ya no los pude ver, escuché como se besaban y susurraban seguramente para que yo no escuchara.

Al poco rato continuaron los gemidos, estuvieron follando toda la tarde, Aitor era incansable.

En un momento cuando le daba por el culo por segunda o tercera vez escuché que le dijo

_Como te queda el culo, que boquete te queda, me encanta_

Escuchaba los gemidos de ella como alfileres que se clavaban en mi cuerpo, nunca me había pasado algo así. Fernanda encadenaba un orgasmo tras otro.

Me masturbé, lloré, gocé y sufrí allí apoyado en esa puerta.

Por último me dormí hecho un ovillo contra la puerta, como un perro.

Me despertó el pie de Aitor sobre mi espalda que me sacudía como un perro que obstaculiza el paso.

_Carlos ve a preparar unos bocadillos, café para Fer y a mi tráeme una cerveza, anda, que luego te dejo estar con nosotros_

Me resulta increíble a mí mismo contar esto, pero estaba feliz de que me dejaran estar con ellos, así que preparé la merienda con esmero. Como el buen esclavo en que me estaba convirtiendo.

Llevé la meriendo, era irreal ver a Fernanda acostada en nuestra cama con Aitor.

_Ponte de rodillas al costado de la cama_ dijo Aitor

Fernanda me miró con pena.

Los miré comer.

_Que Carlos coma algo también_ dijo mi esposa

_Está bien, ven Carlos acércate_

Aitor me acercó el bocadillo, intenté cogerlo con la mano.

_No…. sin usar las manos, mordisquea así_ dijo Aitor

Empecé a comer el bocadillo, sostenido por la mano de Aitor, de reojo vi que en la mesilla de noche estaba el lubricante y el consolador.

Yo estaba de rodillas en el suelo al costado de la cama

_Es un buen cornudo, manso como un cordero_ dijo Aitor a Fernanda

Mi esposa tomaba el café sin decir nada.

_ ¿Le has perforado ya el culo con el consolador?_ le preguntó el chaval

_No…. claro que no_ dijo ella

Yo seguía comiendo el bocadillo sostenido por la mano de Aitor

_Mira como come de mi mano, le va más el papel de sumiso que a ti_

_Cómeme la polla anda_ le dijo a Fernanda

_ ¿Otra vez?_ dijo ella

_No me cansó de follarte, además que estás muy mal follada, ya lo notaba yo_

Mi esposa se colocó entre sus piernas, la polla ya estaba morcillona-

_Tu sigue comiendo el bocata mientras tu esposa me come la polla, que nadie diga que os tengo mal alimentados_

Lo último del bocata lo comí con los dedos de Aitor rozándome la boca, mientras Fernanda se la mamaba lentamente.

_Chúpame los dedos, anda, que los tengo pringados_ me dijo Aitor.

Dudé, no sabía qué hacer, pero mi esposa gimió al escuchar esto, me miró de reojo mientras se metía la polla en la boca

Comencé a meterme los dedos regordetes del chaval en la boca.

_Joder no me creo como os tengo, estáis enfermos los dos, pero no me quejo_ dijo Aitor gimiendo

_Móntate en mi polla_ le ordenó a Fernanda

Vi como Fernanda pasaba sus piernas a los costados del obeso cuerpo de Aitor y se sacaba la camiseta por encima de la cabeza.

Yo tenía ahora el pulgar del chaval en mi boca y lo chupaba como una polla, él lo revolvía dentro de mi boca, yo estaba completamente excitado ¿tenía que aceptar que era homosexual? ¿O era el morbo de toda la situación? ¿De qué se estuvieran follando a mi esposa delante mí? Verme humillado delante de ella.

Fernanda se empaló con un largo suspiro, Aitor le sobó las tetas con la otra mano.

Las piernas poderosas y musculadas de mi esposa contrastaban con la panza grasosa del chaval.

Le dio un azote en el culo a ella y me dio una bofetada en el rostro a mí.

Estuvimos así unos minutos, a veces me cogía del pelo y me sacudía la cabeza y alternaba con una bofetada a mi esposa en el rostro o un pellizco fuerte en un pezón.

_Te pone que Carlos sea mi esclavo ¿No es cierto?_

_Si…….. Ahhh…… me excita ver como lo dominas_

Aitor tomó el lubricante y el consolador de la mesilla y se los pasó a Fernanda.

_Póntelo en el culo como hoy_ le dijo

Mi esposa le hizo entrecerrando los ojos mientras se lo enterraba.

_Tu desnúdate y ponte de rodillas al lado de ella_ me dijo

Me saqué el calzoncillo, estaba completamente empalmado, sabía lo que estaba a punto de pasar.

Me situé al lado de ella, estaba bellísima, su cuerpo increíble, metiéndose el consolador en el culo mientras estaba con la polla del chaval en el coño.

_Hola_ le dije estúpidamente

Me miró con los ojos entornados, cachonda a más no poder.

_Ahora te metes mi polla en el culo y le pones el consolador en el culo a Carlos_

Fernanda me miró como dándome una última oportunidad de parar todo esto.

Lo que hice a continuación fue mi respuesta

Me puse en cuatro patas, apoyé mis manos en la cama.

El frío del lubricante en mi culo, los dedos de mi esposa en el ano, la humillación, cierto dolor y el intenso placer que sentí, inenarrable.

El consolador empujado por Fernanda se adentraba en mí lentamente, ella lo hacía con cuidado, mi culo se abría y mi mente estaba a punto de explotar.

Fernanda y yo gemíamos como perras, ella se estaba empalando por el culo en la polla del chaval, éramos las perras de Aitor.

_ ¿Lo tiene bien enterrado?_ preguntó a Aitor

_Si…._ dijo quedamente mi esposa

_Gírate Carlos, mirando hacia la puerta_ me ordenó

Me di vuelta siempre en cuatro patas, con el consolador en el culo, quedé de frente a mi esposa.

Sin que Aitor me dijera nada me puse al alcance de la mano del chaval.

Me dio un azote en el culo y luego sentí como me follaba con el consolador, penetrándome con él con su mano.

Mi esposa gimió, yo también, nuestras miradas se encontraron.

_No me lo creo como os tengo, os estoy dando por el culo a los dos, sois mis perritas_

Mi esposa y yo gemíamos sin control.

Fernanda se estrujo sus pechos con una mano, se estiró un pezón hacía arriba.

_Decid que sois mis perras, anda tu dilo primero Carlos_

Aitor me estaba dando un mete y saca tremendo con el consolador, entraba y salía de mi culo a gusto.

_Ahhh soy tu perra Aitor….. soy tu maldita perra_ grité

Fernanda se estaba masturbando el coño, mientras era empalada por el culo

_Ahora dilo tu zorra_ le dijo a mi esposa

_Soy tu perra hijo de puta…. Soy tu puta…pendejo forro de mierda_ sollozó mi esposa

_Tú también pajeate maricón, vamos a corrernos lo tres, a que si_

Comencé a pajearme, mientras miraba a mi esposa botar sobre la polla de Aitor, mientras el chaval me penetraba sin tregua con el consolador.

Nos corrimos los tres casi al unísono, nuestros gemidos se entremezclaron de un modo increíble y aterrador.

Fernanda se volcó sobre el chaval y se besaron.

_ Vení amor vos también_ dijo mi esposa, nos besamos ella y yo, largo y profundo.

Aitor nos miraba. Por un momento tuve la tentación de besarlo en la boca y sé que él también la tuvo.

_ Os dejo solos un poco_ dijo por fin el chaval, sacó su cuerpo rechoncho de la cama

Mi esposa y yo teníamos mucho de qué hablar y además debíamos decidir cómo iba a seguir todo esto, si es que todavía podíamos decidir algo.

Pero esa será cuestión del libro siguiente de esta saga.

FIN

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