Mi esposa argentina 3 parte 9
Aitor no se fue. Regresó a la oscuridad de la habitación con una navaja y una orden: mirar. Mientras mi esposa gemía bajo el peso de un desconocido, yo permanecía inmóvil, fingiendo dormir, atrapado entre el horror y un deseo que no podía controlar.
MI ESPOSA ARGENTINA 3 Parte 9
Aitor se acercó lentamente, estaba con una camiseta y calzoncillos.
Fernanda fingía dormir. El chaval se colocó a su costado y comenzó a tirar de las sábanas con timidez.
Me incorporé y le hice un gesto de silencio poniéndome el dedo sobre los labios.
Se tocó un poco la polla sobre el calzoncillo, miró un poco como dudando que hacer y entonces se giró y salió de la habitación.
Al fin había actuado con cierta timidez.
_ ¿Se fue?_ dijo Fernanda
_Si, no se cumplió tu fantasía_
_Mejor, estoy cansada, necesito dormir_ dijo ella
A la mañana siguiente desayunamos ella y yo, Aitor dormía.
Yo me iba primero al trabajo y luego ella llevaba a Sol a la guardería.
La niña cantaba algo inentendible, Fernanda le hacía una especie de coro mientras le daba de comer.
Estuve tentado de decirles que cantaran más bajo que iban a despertar a Aitor.
Una hora después recibí un mensaje de Fernanda
_Lo dejé durmiendo y le dejé un juego de llaves sobre la mesa_
_Ya es oficial entonces, está viviendo con nosotros_ le contesté
_Si se pasa un pelo, lo ponemos de patitas en la calle_ contestó Fernanda
Que absurdo pensé, “Si se pasa un pelo”.
Si por ejemplo rocía con cerveza las tetas de mi esposa en plena habitación
Esa noche, ya era viernes, teníamos una cena, un hijo de una amiga de Fernanda había sacado su título de abogado, era en un sitio elegante.
Fernanda llevaba un vestido blanco, bastante corto y ceñido que era muy cerrado por delante pero dejaba a la vista sus hermosas piernas.
Aitor había estado fuera toda la tarde, la niña se quedaba con Amaia.
Le advertimos que seguramente Aitor cenaría con ella y con la niña.
Era toda una situación muy rara aún para nosotros que como pareja ya habíamos vivido bastantes situaciones fuera de lo común.
Finalmente queríamos ser de una manera pero éramos lo que éramos.
Siempre es así pero esta vez esta rareza se estaba imponiendo de un modo totalmente natural, lo nuestro no era normal, aunque creía yo que en cualquier momento podíamos dejar las excentricidades de lado y retomar un cierto cauce de normalidad.
En la cena no pasó mucho que contar.
Es más, creo que nos aburrimos bastante y que nuestros pensamientos estaban más pendientes de lo que nos esperaba en casa.
Ya en el coche de regreso, Fernanda habló desde el móvil con Amaia.
_Dice que la niña ya está acostada y que Aitor acaba de llegar y está en su cuarto con un amigo _
_ ¿Que?_
_Lo que oyes, me parece que hay que ponerle un fin a todo esto_
_joder, ya invita amigos, como si fuera su casa_
_Se acabó Carlos, se tiene que ir esta misma noche, le damos dinero para un hotel y listo_
Llegamos a casa, Amaia estaba visiblemente incomoda, rápidamente le pague lo suyo y dijo que esperaba a su novio abajo.
Fernanda fue como una tromba al cuarto de Aitor, yo la seguía por el pasillo, veía su culo bambolearse ceñido por el vestido, llevaba unas sandalias en los pies que dejaban ver sus dedos de uñas barnizadas.
Vi como abría la puerta y escuché un gemido ahogado de mujer.
_ ¿Qué mierda es esto?_ dijo mi esposa
Me asomé sobre su hombro y vi a Aitor despatarrado en una silla frente al ordenador mirando un video porno, sobre la cama pegada a la pared había otro tío que yo no conocía.
Fernanda dio dos pasos en la habitación y yo tras ella.
_Hola ¿cómo vais? Él es Robert_ dijo Aitor señalando al tío tirado en la cama.
Este era un hombre de unos cuarenta años calculé, con el rostro aindiado y moreno, su cara estaba muy poceada como si hubiese tenido una viruela muy fuerte.
Fernanda no dijo palabra.
_Robert es mi amigo ecuatoriano, él que me habló de ti_ dijo Aitor
Al observar el ordenador vi que estaban viendo un video de Fernanda, era lo que yo había filmado en el hotel con Remigio y Álvaro (Mi esposa argentina 2 cap 17).
Se hizo un silencio, se escuchaban los gemidos de Fernanda en el video, empalada por Remigio.
_Aitor te doy cinco minutos para que este hombre se vaya y luego debemos hablar_ dijo Fernanda
_Ya la has oído_ dije yo
Salimos de la habitación escuché risas antes de cerrar la puerta
Fuimos a la cocina, Fernanda se sirvió un vaso de agua y se sentó en la barra desayunadora.
Habrán pasado unos minutos y se apareció Aitor.
_Oye Robert ya se va, pero antes quiero que lo saludes como se debe, has estado borde que te cagas_
_ ¿Que?_ dijo mi esposa, sus ojos se achicaron de rabia
_Que es la primera vez que traigo un amigo y ni siquiera le dices hola ¿Qué? ¿Es un perro que no le saludas?_
_ Escuchame una cosa pelotudo de mierda, juntas tus cosas y salís ya mismo de mi casa, vos y el forro de tu amigo_
Aitor la miró duramente, por un momento temí una escena de violencia.
_Ya la has oído Aitor, haz tu bolso y te vas, te doy dinero para un hotel si lo necesitas_
_Metete tu dinero por el culo cornudo_ me dijo
Nos quedamos con Fernanda en la cocina unos cinco minutos mirándonos sin decir nada.
Escuchando las voces de Aitor con su amigo, nuevas risas.
Escuchamos la puerta del piso al cerrarse
_Ve a ver Carlos_ me dijo Fernanda
Fui, la habitación, estaba vacía, se habían ido, Aitor había hecho el bolso a las apuradas, había ropa tirada por el suelo de la habitación, estaba también el juego de llaves que Fernanda le había dado.
_Se ha ido_ dije
_ Por fin_ dijo ella y fue a nuestro cuarto
Fui hasta la sala me serví un whisky con hielo, bebí un sorbo y debo decirlo todo, sentí una especie de vacío, llevaba con este juego de Aitor varias semanas y todo había concluido.
Cuando fui a la habitación Fernanda ya estaba en la cama, leyendo un libro
_Como nos complicamos la vida al pedo_ me dijo ella, un poco cabreada dejando el libro.
_Es verdad, pero así somos_
_ Que desfachatez la de este pendejo, mirá que pedirme que lo vaya a saludar al otro_
_Es un niño muy lanzado y el otro debe ser el albañil que estuvo trabajando aquí_
_ Que forro, lo arruinó todo, se jodió solo_ dijo ella mientras yo me desvestía
Mi esposa hablaba solo en “argentino” lo que me daba una idea de su estado de ánimo.
_Estuvo muy cerca de follarte, la verdad_
_ Mejor así, se lo perdió por idiota_ dijo ella
_Tenía un pollon el cabrón_ dije
_Si espera que me pongo a llorar también_ dijo mi esposa.
Tardé un poco en dormirme, ella lo hizo enseguida. De costado mirando a mí.
Por un momento contemplé el rostro de mi esposa volcado hacia mí, dormía plácidamente, con serenidad, también yo me gire de cara a ella y logré dormir.
Me despertó el peso en la cama.
Sentí claramente el colchón hundirse, alguien había subido a nuestra cama y solo podía ser una persona.
Miré con el rabillo del ojo, Fernanda seguía entre dormida, me pregunté si no habría tomado alguna pastilla para dormir.
Estábamos en penumbras solo llegaba la luz del pasillo por la puerta entornada
Fernanda hizo un gesto raro con la cara y vi como el brazo de Aitor se deslizaba por su cintura.
El corazón me dio un vuelco.
Decidí fingir que dormía, era absurdo.
_ ¿Qué hac…_ comenzó a decir mi esposa pero Aitor la amordazó con una mano.
_Mira el cornudo como duerme o se hace el que duerme_ le dijo en un susurro
Sentí como Fernanda se debatía un poco todavía.
_Quedate quieta joder o lo vas a despertar, tengo una navaja, si se despierta lo mato_ le dijo Aitor al oído
Mi esposa quiso gritar pero solo logró un mmmmm
_Ya sabes lo celoso que es_ dijo Aitor con ironía
_Siente mi polla como está ¿la sientes?_
Abrí un poco el ojo, en la penumbra, vi que mi esposa asentía con la mano de Aitor sobre la boca.
Entonces le giró la cara y la besó en la boca. Mi esposa giró todo su cuerpo y ahora me dio la espalda, seguía besándose en la boca con Aitor, escuchaba el sonido ahogado de las bocas al chocar.
El chaval la besó en el cuello, nuestras miradas se encontraron, lo vi sonreír con su cara regordeta, ese flequillo ridículo, a punto de follarse a mi esposa en nuestra propia cama.
Aitor corrió la sabana, pude ver el culo de mi esposa, la mano del chaval bajando sus bragas.
Mi esposa engancho con un pie sus propias bragas y termino de dejarlas enrolladas en uno de sus tobillos.
Aitor subió una de las piernas poderosas de Fernanda sobre su cadera, la polla del chaval emergió por debajo del culo de ella, frotándose por toda la raja del chocho.
_Pídeme perdón por lo de hace un rato y pídeme que te folle, anda_ le dijo
_Perdóname y follame_ dijo mi esposa en un susurro mientras la enorme polla de Aitor seguía frotándose sobre su coño.
Vi como la cabeza rubia de Fernanda hacia un movimiento hacia adelante y escuché el chuic! del beso que le dio.
_Di que eres una estúpida y te perdono_ dijo él
Escuché el gemido de mi esposa y varios chuic!! De los besos que se daban.
_Perdóname soy una estúpida de mierda_ dijo
Dejé de ver la punta de la polla del chaval y escuche un gemido ahogado de mi esposa sofocado por el beso que se estaban dando.
Estaba dentro de ella.
Un chaval de 18 se estaba follando a mi esposa de 35.
Ahora pude ver los huevos depilados y la polla penetrando el chocho de mi esposa, la pierna de ella subida sobre el cuerpo de él.
Una mano de Aitor sobre una nalga de ella, la atraía hacia si para empalarla bien.
_Ay, ay, ay_ dijo ella al Aitor abandonar su boca para comerle las tetas, la camiseta de mi esposa era tirada hacia arriba, ella mismo ayudo a sacársela.
La espalda desnuda de ella y nuevos Ay..ay…. mientras el chaval la penetraba.
_La tenes muy grande hijo de puta_ dijo Fernanda con un sollozo.
_Ya me contaras cuando te dé por el culete_ dijo él muy chulo
La mano de Aitor en la nuca de ella cuando la besaba.
El mete y saca era más violento, era imposible que yo no me despertara. Pero los tres fingíamos de maravilla.
Nuestras miradas volvieron a encontrarse.
Pude ver como Fernanda echaba sus dos brazos al cuello de Aitor y se aferraba fuertemente a su cuerpo regordete, estaba a punto de acabar.
Los músculos de su espalda se tensaron, ella misma parecía que hacía un esfuerzo supremo para clavarse dentro de él.
Hizo dos gemidos largos, casi sollozos, vi como su cuerpo se tensó y luego comenzó a temblar, una mano de Aitor seguía aferrando, como una garra, la nalga de mi esposa.
La pierna de Fernanda sobre la cadera de él temblequeó un poco también.
_Si acabame adentro mi vida, lléname toda_ dijo de pronto.
Sentí como Aitor se estaba corriendo dentro de mi esposa, con bufidos de animal herido.
Estaba hecho finalmente, mi juego se había completado, mi polla estaba a punto de reventar, apenas me rocé y yo también me corrí dentro del calzoncillo.
Sentí un alivio indescriptible.
Como a través de un velo vi como Aitor se levantaba de la cama mientras se volvían a besarse.
Cuando se hubo marchado mi esposa se giró hacía mí.
_ ¿Te gustó mi amor?_ me dijo.
Seguí fingiendo que dormía.
_Dale boludo sé que estas despierto_ dijo Fernanda
Abrí los ojos, ella me besó.
_Como me cogió ese gordo forro, la puta que lo parió_ dijo ella y me besó más fuerte
_Debe haberse hecho una copia de la llave_ dije yo, mientras ella seguía besándome con ardor
_ ¿Querés que te la chupe?_ dijo mi esposa
_Si cómetela toda_
Fernanda me mamó la polla como enloquecida, fuera de sí, el volcán de sensualidad que llevaba adentro estaba en erupción otra vez.
Al día siguiente, sábado llevamos a la niña con mis padres. Aitor todavía dormía,
Cuando regresábamos de Móstoles en el coche, miraba sus piernas increíbles embutidas en los tejanos, llevaba también, una camiseta blanca de manga corta, pensaba que teníamos toda la tarde para que Aitor se la follara de todas las maneras.
Mi esposa me miró, sus ojos estaban entornados, las mejillas rojas, las líneas de sus pómulos bien marcadas, estaba bellísima y excitada.
_Quiero que lo disfrutemos, sin culpas ni mal rollo_ le dije
_Si, esperemos que Aitor no lo arruine_ me dijo
Llegamos, estábamos nerviosos esta vez.
Aitor estaba en la cocina desayunando, con un chándal, descalzo y el pelo alborotado, estaba sentado en un taburete los codos apoyados en la barra del desayuno.
_Hola_ dijo Fernanda
_Hola guapa ven aquí_ le dijo el chaval
Mi esposa se acercó. Con cierta torpeza Aitor la tomó de la nuca e hizo que se inclinara para besarla, se dieron un largo morreo, la tomó del culo y le dio un azote sobre el pantalón.
_Pienso follarte todo el día ¿Qué te parece?_ le dijo
_Está bien_ dijo mi esposa
_ ¿Te gustó como me la folle anoche Carlos?_ mientras seguía magreando con su mano regordeta el culo de Fernanda sobre los tejanos
_ Si estuvo bien_ le dije
Volvieron a besarse en la boca.
_Ven siéntate encima mío_ le dijo Aitor a mi esposa
El chaval corrió un poco el taburete hacia atrás para darle espacio a Fernanda, esta comenzó a sentarse en las faldas de él.
Parecía gigante encima de él, sus largas y poderosas piernas cruzadas enfundadas en los tejanos.
Los tetones a punto de reventar la camiseta. Ella pasó un delicado brazo por el cuello de él para sostenerse mejor.
Aitor le estrujó las tetas por sobre la camiseta y volvieron a besarse, un morreo largo y profundo, ambos con los ojos cerrados.
Separaron sus bocas, ambos me miraron, mi esposa con la mirada perdida ya.
_ ¿Sabes cocinar una tortilla francesa Carlos?_ dijo el chaval
_Si_
_Hazme una, con jamón de york, voy a necesitar energía para follarme este puton _
Volvieron a besarse.
Fui hasta el frigorífico, saque los huevos y el jamón. Mientras los escuchaba besarse, mi esposa gimió levemente.
Comencé a batir los huevos.
Vi como Aitor le susurraba algo a Fernanda al oído.
_No seas malo_ dijo ella
Me di cuenta que le estaba diciendo alguna estupidez sobre mí.
Habíamos pasado muchas cosas antes pero nunca me había sentido tan humillado y tan excitado.
Volvió a susurrarle algo al oído, mi esposa me miró y sonrió como con cierta culpa.
_A que si_ dijo Aitor
_No seas malo_ volvió a decirle ella
Terminé de cocinar la tortilla, con un nudo en la garganta y la polla a reventar
Puse la tortilla en un plato, los vi de espaldas.
Mi esposa de 35 años en la cúspide de su belleza, sentada encima de un chaval de 18 bajo y rechoncho que le comía la boca y le sobaba las tetas a gusto por debajo de la elegante camiseta blanca.
Llevé el plato a la barra.
_Carlos desnúdate, déjate el calzoncillo vale_
La orden me tomó por sorpresa, pensé que iba a tener un papel pasivo en toda esa escena como siempre.
_ ¿Qué me desnude?_
_Que te quites la ropa coño, pero déjate el calzón_
La palabra clave para dejar el juego, para dejar de obedecerle era Sol, pensé en decirla, mi esposa me miró y pensó lo mismo seguramente.
Entonces comencé a desvestirme.
_Dame de comer en la boca como un bebé, anda_ dijo Aitor a Fernanda
Ella cortó un trozo de tortilla con el tenedor, lo pinchó y se lo llevó a la boca.
_Está buena, es buen cocinero el cornudo_ dijo
Yo me quité los zapatos y las medias
_Vamos a hacer como los pájaros, como las madres con sus pichones_ dijo Aitor
Pinchó tortilla y tomó un trozo con los dedos, lo llevó a la boca de Fernanda.
Esta abrió la boca maquinalmente y el chaval le metió el trozo de comida con los dedos.
_No lo tragues, mastícalo un poco y liego me lo pasas cuando me beses_ dijo Aitor
Ahora Fernanda me miró a mí, también ella pensando en decir la palabra de seguridad supongo.
Pero masticó un poco y luego besó a Aitor, vi cómo le pasaba el trozo de tortilla a medio masticar. De boca a boca
_Eres una buena pájara_ le dijo el chaval
Mientras ellos repetían el jueguecito hasta terminar con la tortilla, terminé de desvestirme, solo tenía puesto un calzoncillo bóxer.
_Ponte aquí a nuestro lado Carlos tengo que hablar seriamente con vosotros_
Le hice caso. Me sentía vulnerable y humillado de estar así desnudo
_Ayer os habéis portado muy mal los dos y voy a tener que castigaros_
Nos quedamos en silencio
_Ayer me habéis hecho quedar mal con mi amigo_
Nos miramos incrédulos con mi esposa.
_Tu Carlos metete el calzoncillo bien en el culo, te lo embutes bien y tu cariño quítate ya la camiseta_ Nos dijo
Nos miramos otra vez con Fernanda, pero no tuve ningún apoyo porque comenzó a quitarse la camiseta, tenía un sujetador negro de encaje.
Entonces me empecé a embutir el calzoncillo bien dentro de mi culo, dejando las nalgas expuestas.
_Vamos a dejar claro quién manda aquí_ dijo Aitor y le dio una bofetada en el rostro a Fernanda
Esta abrió muy grandes los ojos y el chaval le dio un beso violento en la boca, luego otra bofetada en el rostro y otra y otro beso. Mi esposa gimió
_ ¿Quién manda aquí? Dilo_ dijo Aitor
_Tu… tu mandas_ dijo mi esposa. Aitor le dio una bofetada violenta en las tetas, mi esposa gimió.
_Vos mandas hijo de puta, vos sos el amo _ le dijo ella en argentino porque ya estaba muy excitada.
Aitor le dio otra bofetada en el rostro y en las tetas y otro beso.
_Ponte aquí más cerca Carlos_ yo ya estaba filmando con el móvil, me puse pegado a ellos, tenía un primer plano del rostro de Fernanda con la mejillas enrojecidas por las bofetadas.
Quedé pegado a ellos, de pie al lado del taburete.
Plass!! El azote en el culo que Aitor me dio me sorprendió tanto como pocas cosas en mi vida lo han hecho.
Recuerdo que Fernanda abrió la boca como pidiendo aire, sorprendida igual que yo.
_Tu quítate el sostén_ le dijo
Volvió a azotarme el culo, una nalga y otra mientras Fernanda se quitaba el sujetador.
_A partir de ahora cuando no esté la niña en casa, vas a andar siempre así con el calzón metido en el culo como buen esclavo que eres ¿Lo entiendes cornudin?_
_Si……si Aitor_ le dije
_Te gustan los azotes en el culo eh, además de cornudo eres un poco maricón me parece_
_Si_ le dije, me dio otro azote en el culo
_Si amo debes decir… maricón_ me dijo
_Si amo_ le dije. Me dio otro azote en el culo más fuerte que los anteriores y apreté los dientes para no gritar.
El rostro de Fernanda estaba desencajado, ahora Aitor le abofeteo las tetas desnudas y la cara, luego le dio otro beso en la boca y mientras la besaba, volvió a azotarme el culo.
_ Bueno ya es hora de que saludéis a mi amigo Robert como corresponde_ dijo Aitor
_Robert!!_ gritó
No estaría muy lejos el tal Robert porque asomó inmediatamente su rostro moreno aindiado y con pozos de viruela
Continúa en
- Relato #199949— title-regex: contiguous parts (8 -> 9)
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