Xtories

Los albañiles me cogen II

No esperaba que los albañiles que trabajan en su casa tuvieran tanto fuego. Pero cuando la puerta se cierra, el trabajo se detiene y el deseo toma el control, descubriendo que su casa se convierte en un escenario de placer prohibido y doble penetración.

Briandarx229K vistas9.2· 12 votos

¿Que dicen otra más?

+ Claro que sí mi reina. - Respondió don Ramiro.

Mientras Hilario no perdía nada de tiempo ya me estaba tomando por la cintura, para comenzar a levantar ese vestido que me había puesto especialmente para ellos, lo subió hasta mi cintura para darme dos nalgadas más.

- Vamos a mi cuarto.

+ No mami, aquí está bien, te queremos coger aquí.

Mientras Hilario seguía dándome azotes y acariciaba mi culo, don Ramiro me bajaba los tirantes del vestido para liberar mi tetas, las cuales comenzó a comer como loco, por momentos me daba unos ricos y rudos besos, me llevaron hacia el sillón.

Me colocaron en cuatro recargads sobre una codera (creo que así se llama) mientras Hilario me sacaba la tanga, Ramiro se sacaba su verga, cómo me gustó esa verga, me la puso en mis labios para que yo comenzará a chupar su verga, comencé cerrando mis ojos, senti como su glande se despegaba de mis labios, así que pensé que era hora de abrir mi boquita para que el metiera su verga en ella, pero sorpresa... Comencé a sentir como colocaba sus dedos en ella.

+ Vamos mamita, cometelos, chupalos.

Comencé a chuparlos suavemente, mientras el los metía y sacaba de ella, cómo si estuviera mamando su verga, mientras Hilario me comenzaba a pasar su lengua por toda mi vagina y por todo mi culo, que rica sensación, mientras chupaba los dedos del señor su ayudante me comía toda.

Esos dedos seguen jugando dentro de mi boca, pero sobre todo con mi lengua, mi saliva ya comenzaba a escurrir por toda su mano, saco sus dedos, toda esa saliva la comenzó a esparcir por mis pechos, dándoles también como una especie de cachetada a estos.

Lo bien que lo estaba sintiendo en cómo se comían mi vagina también me encantaba, sobre todo sentir sus manos sobre mi culo abriéndolo lo más posible para que pudiera pasar su lengua sin problema alguno.

Me encantaba sentir como entraba su lengua dentro de mi vagina por momentos y por otros como intentaba abrirse paso por mi culo, Ramiro regreso a lo suyo una vez más con sus dedos, era la misma tónica, yo estaba desesperada por mamarsela, pero no quería decirle eso.

Cuando una vez más su mano estuvo llena de saliva, le pidió a Hilario cambiar, el obviamente no lo pensó se sacó su verga e inmediatamente la metió dentro de mi boca, por fin podía mamar nuevamente una verga, pero lo que pasó después me fascinó, metió sus dedos llenos de mi saliva dentro de mi culo, que glorioso fue esoo, mi ojos lo voltee demostrando el placer que estaba sintiendo, eso lo aprovecho Hilario para tomar mi cabeza e introducir su verga hasta el fondo, ya sentía su verga en mi garganta.

Ramiro seguía masturbando mi culo, mientras me daba de nalgadas, estaba sientiendo mucho placer por parte de ambos.

+Creo que ya se lo puedo meter - dijo Ramiro.

- Espera, Hilario ¿puedes ir por unos condones a mi cuarto?

+ Claro hermosa.

El subió por los condones, bajo 5, me emocione, pensé que me van a dar hasta para llevar, eso me excito aún más, rápidamente Ramiro se colocó uno y como había ocurrido unos minutos antes me metió su verga sin avisar, pero está vez por mi vagina, que glorioso pero un poco doloroso, comenzaba a gemir un poco fuerte pero la verga de Hilario me impidió gritar aún más, me estaba cogiendo delicioso y yo se la estaba mamando delicioso.

Después de algunos minutos en esa posición, Ramiro se sentó sobre el sillón, me pidió que lo montará, así lo hice me introduje su verga en mi vagina y comencé a cabalgar, mientras Hilario se paró aún lado mío sobre el sillón, para que yo continuará mamandosela.

+Metesela por el culo no seas wey.

- Si metemela.

Hilario se bajó, se coloco el condón puso un poco de saliva en sus dedos y los esparció por la entrada de mi culo, para así colocar su glande y comenzar a hacer presión, poco a poco fue entrando, ahí está con dos vergas dentro de mi nuevamente.

Me estaba encantando eso de hacer doble penetración, yo gemia como una loca, como una perrita en celo, sentir esa sensación de como me entraba una verga por el culo, mientras salía la otra de mi vagina, era más que delicioso.

Mi corazón y respiración junto a la de ellos estaba a mil por hora, ellos sabían perfectamente el placer que me estaba haciendo tener, de la nada los dos como si estuviesen sincronizados.

+ Me voy a correr, yo también.

Salieron de mi y me hincaron ahí enmedio de la sala, se quitaron el condón y comencé a masturbarlos, a los pocos minutos primero Ramiro me entrego todo su semen en mi cara, enseguida Hilario hizo lo mismo, que rico, semen de dos personas en mi cara al mismo tiempo.

Estábamos apunto de empezar una vez más, yo comenzando a mamar sus vergas para que se pusieran duras nuevamente, cuando a Hilario le entró una llamada, era su novia.

+ Me tengo que ir, mi novia me está esperando, me llevo dos condones, gracias ricura, algún día te volverá a coger. - solo dijo eso mientras se vestía y se fue.

Algo triste pero sabía que Ramiro me podría coger una vez más, así que no pasaba nada.

En cuanto Hilario salió de la casa, Don Ramiro me cargó entre sus brazos y me llevo a la cocina, me recostó sobre la barra de la cocina, ahí comenzó a comerse mi conchita, mientras yo cerraba mis ojos, soltando pequeños gemidos mientras masajeaba y por momentos mordisqueaba mi clítoris, era muy rico sentir su lengua pasar por clítoris, me daba mucho placer, por algunos momentos sentía sus labios tocar mis labios vaginales eso también me ponía a mil.

Mi vagina comenzó a segregar aún más fluidos que me estaban lubricando mucho aunado a su saliva, después me pidió bajar de la barra, me inclinó contra esta y comenzó a comer, pero ahora mi culo, era muy bueno ese señor, su lengua jugaba con mi ano, también entraba en el, se puso de pie nuevamente.

+Déjame darte por el culo sin condón putita.

-No, con condón o nada.

+ Corre perra, déjame.

Por más que intento no se lo permiti, así que se lo coloco, puso su verga en la entrada de mi culo y lo metió de un golpe, poniendo su mano sobre mi boca para que no escucharán mi grito de dolor, estaba vez me estaba cogiendo con mucha más rudeza, el solo abría más mis nalgas, me embestía con mucha fuerza con su verga en mi culo para hacerme sentir mas dolor, fue ahí entoces cuando me pellizcó muy fuertemente los pezones estirándolos, apretándome los senos.

Mi excitación estaba a mil, pero también me dolia cómo me cogía, me ardía un poquito el culo, pasados algunos minutos de fuertes embestidas, yo ya tirada y exhausta por tanta cogida sobre la barra, no note en qué momento se sacó el condón, pero de la nada senti como sus últimos chorros de semen inundaban todo mi recto.

No tenía fuerzas ni para reclamarle, así que no le dije nada.

El solo se vistió, me ayudó a acomodarme el vestido, y sentia como su semen escurría y salía por mi ano hacia mis piernas, también me ayudó a limpiar todo el desorden, y se marchó, me dió un gran beso de despedida, obviamente yo me metí a bañar nuevamente para después dormir un rato más, estaba totalmente cansada, acabada y con dolor de culo.

Mi tío llegó después, no supe a qué hora, solo que cuando baje a cenar ahí ya estaban.

Espero les guste y lo disfruten mucho.