Cerrando etapa como Scort capítulo final
Luz no debía saber que Julián la engañaba con ella. Pero cuando la puerta se cerró y el silencio llenó la sala, la venganza no fue un grito, sino un beso largo y una promesa de caos. Esta noche, la humillación sería mutua, y el placer, la única moneda válida.
A las nueve en punto pasó a buscarme, el aroma de su loción siempre me había gustado pero en ese momento me causó repulsión, su sola presencia me provocaba nauseas, le pedí que me esperara unos minutos mientras terminaba de arreglarme, lo hice pasar a la sala y le ofrecí algo de beber, de antemano sabía que Luz no dejaría pasar la ocasión de saber lo que había sucedido, no me equivocaba, en cuanto escuchó la puerta al cerrarse y se cercioró de que yo me había metido a mi cuarto salió y en voz baja preguntó- que pasó? Que te dijo? Se enojo muchísimo conmigo- en esas estaban cuando salí de nuevo ya con bolsa en mano, me costó mucho controlar el tono de mi voz al decirle: estoy lista mi amor, nos vamos? Se hará tarde, me acerqué a el y lo besé como pocas veces, la cara de ella fue un poema, había dado justo donde dolía.
El no supo que hacer en ese momento y ella simplemente se quedó ahí parada mirándome comerle la boca y ponerle un buen faje, antes de salir, le dije que no nos esperara ya que lo mas seguro es que no llegaríamos esa noche, ya en el carro me costó aún más intentar mantener una buena cara, el engaño me había calado y creo que una parte de mi se sentía celosa, ella que simplemente había llegado con su cara de inocente se lo había llevado a la cama, sin bronca, sin esfuerzo y me lo habían ocultado, las dos únicas personas en quienes había confiado, el me miraba de reojo sin saber que decirme y sabía de sobra que no era momento de hablar, mi mandíbula tensa y mi silencio gélido daban una señal clara de que no quería escuchar nada de el, pero podía adivinar que se preguntaba para que lo había invitado.
En mi mente había comenzado a tomar forma la revancha, pero… y si no salía como lo planeaba? Bueno al menos me la pasaría bien y podría sacar algún provecho, poco antes de llegar al lugar de la fiesta le pedí que parara en una calle lo bastante sola, me acerque y comencé a besarlo, bajando peligrosamente por su cuello y hasta el torso que había ido dejando al descubierto, el no sabía que hacer, estaba inquieto y nervioso al no saber interpretar mi acción, el había esperado enojo y una explosión de mi ya conocido mal carácter, en cambio estaba ahí lista para darle una mamada dentro del carro, jadeaba muy a su pesar al sentir mis labios juguetones en su cuerpo, desabroché su pantalón con manos ya por demás expertas dejando su verga libre que comenzaba a babear, pase mis labios por la punta jugando con ella, el movía la pelvis intentando meterla a mi boca y a pesar de las muchas ganas de hacerlo me retiré con la excusa de revisar un mensaje en mi movil.
Vamos, ya es tarde, no están esperando-seguí tranquilamente mensajeando mientras el me miraba con cara de chinga a tu madre, se arregló la ropa de mala gana y por fin se animó a preguntar – dime la verdad, por que me invitaste? Si es obvio que estas molesta, no sería mas fácil que lo dijeras de una vez? Le sonreí de la manera mas pinche que pude haciendo que se notara el sarcasmo en la mas mínima expresión- de que hablas mi amor? Hoy nos la vamos a pasar súper, verás que te vas a divertir, me sumergí de nuevo en mi mutismo, mientras el se atormentaba pensando en lo que sucedería después, aunque no tenía ni la mas mínima idea de que sería.
La música se escuchaba hasta afuera, desde lejos pude ver a algunos amigos caras conocidas se mezclaban con algunas desconocidas, la vi y algunas imágenes acudieron a mi mente, una chica alta de cabello rizado y senos prominentes se acercó dándome un sonoro beso en la mejilla-pensé que no vendrías, llegas tarde- me dijo mientras se colgaba de mi brazo, apenas hizo caso de mi acompañante, con una mirada desdeñosa le dejo claro que no estaba de acuerdo con su presencia y es que pocas horas antes, había hablado con ella sobre lo sucedido, había estado tentada a no ir a la fiesta y ella me había disuadido a acompañarla una vez mas.
Fuimos hacía el interior de la casa saludando a algunos de los viejos amigos, intercambiando comentarios y bromas, realmente no estaba de humor pero… quien sabe igual y podía divertirme con la situación, algunos de mis amigos estaban algo mas que alegres y mi generoso escote les daba una vista amplia de mis pechos y algunos chistes sobre ello comenzaron a circular yo simplemente me reía, el se había mantenido detrás de mí, se mostraba molesto y lo hizo mas notorio cuando me tomo de un brazo jalándome hacía un rincón-Puedes decirme de que se trata? Porque esa bola de pendejos te dicen todo eso y tu simplemente les das alas? Comencé a reírme ante su reacción, su cara de pendejo se me hizo de lo mas hilarante y pensé en que la cosa iba a ser mucho muy fácil- relájate, son mis amigos y solo están jugando-estas celoso? Le pregunté poniendo la cara mas inocente que pude, No deberías, yo estoy contigo, si notó el tono de burla en mi voz no dijo nada, simplemente se quedó ahí parado incrédulo ante mi comportamiento, mientras yo me acercaba nuevamente con ellos caminando provocativamente mi mejor amigo hizo su entrada(se hizo mención en algún relato anterior) en cuanto llegó me colgué de su cuello repengando mis senos a su pecho y un cosquilleo en mi entrepierna me hizo recordar lo bien que la habíamos pasado en algunas ocasiones y sin gota de vergüenza lo besé metiendo mi lengua dentro de su boca, el me abrazo de la cintura pegando su cuerpo al mío y dejándome caldearlo a mi antojo.
Miré a Julian por sobre el hombro de mi amigo sonriéndole descaradamente y el supo en ese mismo instante que de que iba todo el asunto, caminó hasta donde estábamos y evidentemente molesto me dijo – me voy, es claro que quieres molestarme.
-no mi amor, si quisiera molestarte ya estaría cogiéndomelo aquí mismo, simplemente lo saludo como se debe, además no se por que te enojas hace apenas unas horas te encontré cogiéndote a mi amiga en mi propia cama, me di la vuelta y regresé con mis amigos, el se quedó mirándome incrédulo, tratando de adivinar mi siguiente paso, el no sabía que ya estaba por iniciar la parte divertida del asunto, una de mis amigas se acerco a el con la intención de hacerle la plática, momento que aproveché para desaparecerme de su vista, yo sabía que el estaba muy molesto y no tardaría en ir a buscarme.
Minutos después me encontraba en una recamara desnuda de la cintura para arriba rodeada de 7 cabrones, de rodillas abría la boca animándoles a que me la dejaran ir hasta la garganta, poniendo la cara mas puta que tenía, sabía que el observaba y que no perdía detalle y en parte eso me ponía muy caliente, el juego apenas comenzaba y yo ya estaba a mil.Unos minutos antes y como lo habia previsto fue a buscarme, yo estaba con mi amigo dentro de la recamara tenía tiempo que no nos veíamos y nos poníamos al tanto mientras esperábamos su entrada, cuando finalmente llegó.
Lo que sucedió después fue algo confuso en la oscuridad de la recamara, alguien lo sometía, manos que lo ataban, la música afuera ahogaba las voces, poco después se encontraba atado a una silla en el centro de la recamara conmigo a un lado preguntándole si le gustaba mi sorpresa, me acerqué a el sentándome a horcajadas dejando mis pechos desnudos, estaban hinchados y calientes, al acercarlos a su cara la sensación de su piel me erizo completamente, pensar en lo que venía me tenía mojada, total y completamente mojada y jadeaba al respirar, al sentarme en sus piernas el roce de la tela del pantalón con mi rajita desnuda provocó que comenzara a escurrir, creo que el se daba cuenta de lo caliente que estaba.
-A que estas jugando? Suéltame- me dijo, pero su voz se notaba vacilante,abrí la boca para recibir la primer verga de la noche, una mas en cada mano, me entretuve una buen rato rodeándolas con la lengua, lamiendo desde la base hasta la puntita ya mojada mientras sentía a Julián revolverse e intentar quitarse las ataduras, estaba caliente de eso estaba segura la situación lo estaba excitando a pesar de su enojo, pude sentir su verga dura debajo de su pantalón y yo tenía tantas ganas de sentirme llena que sin pensarlo dos veces me acomode en el piso invitando al primero a metérmela, uno se acomodó debajo de mi metiéndola en mi rajita caliente, me dejé caer sobre el permitiéndole llegarme hasta el fondo, mmmmm delicia!!! Alguien, no supe quien fue me recostó sobre mi otro compañero dejando mi culito empinadito, introdujo un dedito ensalivado intentando abrirlo poco a poco, yo gemía mientras me movía ondulando mi cadera, pidiéndole que la metiera de una vez, él notó la urgencia de mi voz por que un escupitajo y un golpe de pelvis después y ya estaba yo bien ensartada, no me la esperaba, el wey estaba bien dotado, entre los dos me movían como muñeca, el aroma a sudor y sexo comenzaba a impregnar el ambiente, una botella de algún tipo de alcohol comenzó a rodar de mano en mano hasta que llegó a mi que inmediatamente abrí la boca esperando recibír un poco de licor, alguien vertió un poco intentando atinar el resultado fue que se derramó por mi mentón, cuello y pechos, mi amiga quien había estado de espectadora se puso de rodillas a un lado de mi acercándose para beber directamente de mis pechos lo que se había derramado, su lengua sedosa hacía maravillas en mi piel y me hacía soltar verdaderos gemidos de placer y pensé: que no haría ella en mi rajita? Eso pensaba cuando un tirón de cabellos me obligó a levantar la cabeza lo suficiente como para que una verga ocupara mi boca, de reojo vi que alguien se masturbaba viendo la escena y también a Julían que intentaba desviar la mirada, muy a su pesar la erección era mas que evidente.
Siguiendo a mi petición Mariana(así le llamaremos) se acercó a Julián dejando libre su verga ya babeante, su mirada traviesa se topo con la de el al mismo tiempo que abría su boquita para darle unas lamiditas en la punta, el intentó mover la cadera para meterla mas al fondo pero estaba inmóvil en su silla y su gemido agónico fue música en mis oídos, estaba ansioso y excitado, Mariana soltó una risita al mismo momento que le acomodaba una buena bofetada que lo dejó mas que atónito, tal vez fue mi impresión pero vi un brillo de excitación en sus ojos cada que Mariana le daba bofetadas, sus largas uñas se paseaban libres por su pecho al igual que su lengua traviesa, ese juego lo estaba volviendo loco, podía ver su verga escurrir fluidos, escuchábamos su respiración agitada y su mirada implorante buscaba desesperada la de ella esperando lo dejara penetrarla, el muy perro quería un premio a pesar de todo.
Momentos después y ya cansada de jugar Mariana me daba unos buenos tijerazos mientras mi boquita se ocupaba de chupar vergas, ahora éramos dos bocas y dos pares de manos libres para dar placer, ellos estaban mas que encantados y por turnos nos iban ocupando, salían de un agujerito y ocupaban otro, el olor a cuerpos sudados y a sexo impregnaban el ambiente, los gemidos de Julián habían dejado de escucharse, había dejado también de intentar zafarse de sus ataduras simplemente disfrutaba del espectáculo, su verga dejaba caer goterones de liquido y no pude resistirme las ganas de ir a chuparla un poquito, mi lengua se paseó por todo su tronco recogiendo con la puntita esos hilos que me sabían a gloria, lo miré directamente a los ojos y no supe descifrar el sentimiento que lo dominaba.
Unas horas después y mientras yo dormitaba en los brazos de Mariana alguien puso en libertad a Julián, sentí un suave empujón en el hombro y entre sueños escuche que alguien decía mi nombre, al abrir los ojos lo vi parado a un lado de la cama completamente vestido, no estaba fúrico a diferencia de lo que había previsto, sin embargo me miraba de una manera muy perturbadora –me voy a casa, adiós- su voz fue gélida y sus palabras cortantes, me levanté de la cama e hice el ademan de acercarme a el sin embargo antes de que lo alcanzara salió de la habitación y se fue.
Comencé a buscar mi ropa entre el regadero del piso, mientras me vestía repasé las imágenes de la noche anterior y logré poner en orden algunas ideas, lo había humillado obligándolo a ver cómo me cogían entre varios cabrones, algunos de ellos completos desconocidos, había mamado verga a montones mientras el atado y amordazado era ridiculizado y azotado por una chica.
Debería sentir culpa? Esa pregunta rondó mi cabeza por un buen rato mientras el taxi me llevaba de vuelta a casa, cansada revisaba el móvil algunos mensajes habían llegado durante la noche, algunos sin importancia pero había uno de la agencia de scorts en el que me solicitaban para un evento, rechacé la invitación mas que nada porque no tenía animo de salir, quería estar en casa y pensar lo sucedido, no había tenido tiempo de meditar seriamente en todo y la realidad me estaba cayendo como balde de agua fría.
Llegue a casa y encontré a Luz tendida a lo largo en el sillón de la sala, teléfono en mano mensajeaba supongo que con Julián, apenas entre y se sentó de un brinco, pensé en que el le estaría contando lo sucedido o al menos una pequeña parte, entré directo a mi recamara sin apenas dirigirle una mirada, las sabanas habían sido cambiadas y olía aún a aromatizante, sin duda ella habría limpiado como se lo había pedido el día anterior o había estado jugando con mis cosas tal y cómo era su costumbre.
Después de darme un baño súper relajante me tiré boca abajo en mi cama y dormí el resto de la tarde, mis sueños estuvieron poblados por el innombrable y lo extrañé mi vida había comenzado a quebrarse desde que no estaba conmigo y comenzaba a sentir que me doblaba, recordar la forma en la que me cogía, sus caricia, su aroma y sabor!! Mi rajita se mojó de solo imaginarlo entre mis piernas inconscientemente mis deditos comenzaron a buscar mis jugos tarea que fue fácil al estar desnuda, hice círculos hasta que comencé a jadear, me acomodé boca arriba y abrí lo mas que pude mis pernas, estaba caliente de nuevo deseaba sentirlo una vez mas, introduje uno a uno mis deditos en mi caliente y chorreante vagina, gimiendo cada vez mas alto hasta que no pude mas y un hilillo de fluidos salió de mi, relajada y satisfecha descansé por un rato mas hasta que medio adormilada escuche ruido en el pasillo y al abrir los ojos vi a Julián parado a un lado de mi cama no se por que instintivamente jalé la toalla que estaba sobre mi cama aún estaba húmeda y me cubrí sintiendo la frialdad de la tela sobre mi piel aún caliente, gesto que le provocó una extraña sonrisa.
Con la toalla aún medio cubriendo mi cuerpo le pregunté que hacía ahí en mi cuarto y me dijo que simplemente quería hablar conmigo de lo sucedido la noche anterior, sus palabras me dejaron en claro que a pesar de mi esfuerzo por darle un castigo había sido en vano pues le había resultado demasiado excitante el verme recibiendo tantas vergas, la parte del sometimiento había sido un poco excesiva sin embargo le había puesto su parte de morbo al asunto, caray creo que el castigo no había funcionado como yo esperaba, así sin mas se me fue encima cubriendo mi boca con su mano, de un tirón me sacó la toalla con la que intentaba cubrir mis pechos y su boca se apoderó de mi pezón, me besaba con desesperación, me había tomado por sorpresa, cuando reaccione y quise quitarlo de encima el ya estaba lo suficientemente caliente como para entender de razones, me revolví en la cama quedando boca abajo, su peso me impidio moverme y usando sus piernas fue separando poco a poco mis muslos, el sonido del cinturón al desabrocharse, sus jadeos y la manera en la que me apretaba, me hacía hervir la sangre y comprendí que le excitaba sobre manera la idea de obligarme, seguí resistiéndome y sentía la punta de su verga ya libre en mis nalgas, estaba babeando y temblando ansioso por metérmela de golpe y hasta el fondo, el golpeteo de mis nalgas al moverse lo estaba volviendo loco, como pudo se acomodó en la entrada de mi culito y de un solo movimiento la dejó ir toda, la sorpresa y el dolor que me causó me hicieron gritar, se dejó caer sobre mi espalda y tapando mi boca me dijo al oído- te acuerdas que anoche jugabas a ser putita?, por qué no serlo ahora mismo y para mi?- la puerta de mi cuarto estaba entre abierta y vi que Luz estaba ahí parada mirando como Julián se divertía con mi cuerpo, deje de darle importancia a su presencia cuando el comenzó a moverse, el sonido de mis nalgas contra su pubis comenzaba a excitarme y de repente me movía a su mismo ritmo- tómame del cabello- le pedí, inmediatamente sus manos se enredaron en mi cabello y tiraba de el hacia atrás dejándome en una posición algo forzada- pégame por que me porte mal- igual que antes, sus manos ejecutaron al instante, su palma estrellándose en mis nalgas provocándome un ardor delicioso que recorría mi espina dorsal iniciándose en mi culo.
-azótame mas, por favor- le pedí con voz entrecortada, podía sentir mis jugos corriéndome libres por la entrepierna y sabía que estaba a punto de lograr un rico y anhelado orgasmo, de repente y asi como había iniciado se detuvo, la saco dejándome a punto de alcanzarlo de un tirón me sentó sobre la cama y una cachetada cruzó mi cara- wow- aún no me recuperaba de esa cuando tomándome del cabello me acercó a el, su verga se metió a mi boca provocándome nauseas, la sentía estrellarse en mi garganta y quise retirarme pero me tenía fuertemente sujeta, no me dejaba respirar y comenzaba a sentirme desesperada, le pegaba en las piernas queriendo soltarme mi nariz pegada a su pubis no dejaba que respirara y las arcadas que me provocaba su verga en mi garganta me tenían al borde de las lagrimas.
De repente descargó, unos hilillos de semen resbalaron por mi garganta su sabor me tenía fascinada, me gustaba tanto esa combinación dulce salado tan característica, la limpié con la lengua así como me gusta dejarla es cuchando sus suaves gemidos, siempre le había gustado la manera en la que se la mamo, al retirarse levantó mi barbilla con la punta de sus dedos y mirándome directamente me dijo- anoche te pasaste, me las iré cobrando poco a poco- sin mas subió su pantalón y se fue, me quedé atónita, no había terminado aún y el simplemente me dejaba a medias.
Al salir de mi cuarto vi a Luz entrar a su recamara, estaba evitando encontrarme de frente y es que aún no habíamos tenido tiempo de hablar de lo sucedido y de alguna manera entendía su temor después de todo, que podría decirme?- Hay perdón me cogí a tu novio sin querer o upps accidentalmente tropecé y caí sobre su verga, yo no quería- cualquier cosa que me dijera y no fuera la verdad sonaría absurda y sabía de antemano que el uso de las palabras no era su fuerte, tan ensimismada en mis pensamientos estaba que no me di cuenta que ya era bastante tarde y aún no había comido nada desde el día anterior, me vestí y decidí salir a buscar algo que entretuviera el estómago, marqué el número de Lily y quedamos de vernos en un lugar de comida rápida, no tenía ganas de comer a solas y su compañía siempre me alegraba el día.
Entre la plática y comentarios salió a flote el tema de Julián y en cómo había intentado hacerlo pagar, su risa no se hizo esperar y me sentí tonta al desperdiciar tanto tiempo y si bien la conocía hasta pensó que lo había hecho pr pura y mera putería, sin embargo me dio una buena idea para desquitarme de Luz y no me pareció tan descabellado, no gastaría mis recursos e igual y hasta un favor le andaría haciendo, necesitaría dinero ya que pronto le pediría que dejara mi departamento, la cena se nos fue muy rápido y al llegar a mi casa le pedí que se quedara a ver una película conmigo como lo habíamos hecho tantas veces cuando aún vivíamos juntos.
La semana se paso mas o menos igual había conseguido una entrevista para un trabajo mejor remunerado y me esmeré en pulirme para quedarme con el empleo, estaba hasta la madre de tener un sueldo miserable y también estaba hasta la madre de complacer cabrones que solo buscaban satisfacerse con mi cuerpo, sabes de antemano que nunca le huyo a una buena cogida, pero de verdad que había estado con tipos que eran asquerosos y tener que soportar sus manos sudorosas en mi cuerpo o sus besos húmedos y torpes no era para nada erótico.
Me vestí y arreglé de manera muy formal, en el espejo no me reconocía apenas maquillada con esos colores tan suaves y tapé los tatuajes que cubrían mis brazos y pecho, repase mentalmente las posibles respuestas a las preguntas que pense podrían hacerme y me mentalicé a quedarme con el empleo, sin duda lo lograría, era lo que había estado esperando durante estos meses, al llegar a la entrevista los nervios se presentaron sin embargo logré dominarme y me pareció había hecho un buen papel durante la entrevista, solo quedaba esperar una respuesta satisfactoria.
El fin de semana llegó lento muy lento, la situación con Luz era por demás tirante, Julián me visitaba diario, llegaba, me cogía, deslechaba y se iba, las conversaciones con el eran nulas pero me mantenía relajada el sexo así que no me quejaba, ella por su parte estaba cada día mas neurótica y al no tener con quien descargar su mal humor lo hacía evidente con sus acciones algo bruscas, el viernes por la noche estaba a punto de salir a cenar con Lily quien se había mantenido en constante comunicación estos días, mientras me arreglaba para salir escuche voces en la sala, Luz había llegado acompañada de un chico, traían bolsas con bebidas y comida rápida, por lo visto y previendo que saldría había invitado a alguien a pasarla bien, al salir de mi cuarto no pude evitar pasar a saludar a las visitas, por educación mas que por joder,
-hola buenas noches, no sabía que llegarías a casa Luz- me miró intentando adivinar que responderme y al final simplemente me dijo- Si, pasaremos un rato aquí, pensé que ibas a salir-la tensión debió notarse en nuestras voces por que el pobre acompañante intentando quitar tensión me tendió la mano- hola soy Omar, tu debes de ser Rubí la roomie de Luz- mi sonrisa se ensanchó al contestarle, un placer conocerte, aunque me gustaría conocerte mas- le dije mostrándome coqueta, si las miradas mataran seguramente ella me habría fulminado al instante- tomé mi bolsa, ya había perdido algunos minutos con ellos y se me hacía tarde- antes de salir le hice la recomendación- oye, esta vez no uses mi cama por favor, se que te gusta mas llevarlos a mi cuarto pero la última vez dejaste mi cuarto apestando a sexo, me di la vuelta sin esperar a ver su cara pero no pude evitar una sonrisa.
Aquí se desarrolló una historia interesante con Lily que merece su propio relato así que haremos un paréntesis y nos brincaremos unos días mas adelante, después de la salida a cenar y tras arreglar unos asuntos personales recibí la llamada que esperaba, me sentía feliz, por fin regresaba a la normalidad, no tardé en ir a renunciar a la fabrica y ahí me encontré con Diego a quien le propuse un trato a cambio de un buen rato, el siempre había mostrado su interés en Luz pero como ya sabemos (primer parte de la historia) ella nunca le había hecho caso y con buena razón el wey era desagradable y casi sentí lastima por lo que le iba a hacer.
Por la tarde cuando ella llegó a casa me encontró en la cocina esperándola, pude percibir que se sobresaltó al verme ahí sin embargo y con toda tranquilidad le dije- tienes dos días para dejar mi casa, ya conseguí otro trabajo y no necesito mas que me ayudes con los gastos- abrió la boca para decir algo pero el uso de las palabras no era su fuerte, me di media vuelta y me encerré en mi cuarto, pensé si lo que hacía estaba bien y me dije a mi misma que no podía irme por la vida dejando que abusaran de mi buena voluntad, dejé de pensar y decidí entretenerme leyendo un poco hasta que me quedé dormida.
Inicié una nueva etapa en mi vida, regresaba por fin a lo que me gustaba hacer, así que ese día el primero en mi nuevo trabajo me arreglé lo mejor que pude, salí vistiendo un traje azul marino con blusa blanca de maga corta y estilettos haciendo juego, preparaba mis cosas para irme y no me di cuenta que ella estaba ahí en la sala, me miraba indecisa, hasta que antes de salir escuche su pregunta- no irás hoy a trabajar? Ella también estaba por salir – si, ya me voy, encontré un mejor trabajo, recuerda buscar donde mudarte- salí dejándola ahí parada, la angustia era palpable y casi sentí lastima.
La semana pasó volando, yo estaba feliz haciendo lo que me gusta hasta que el viernes por la tarde me llegó un mensaje, mi ex supervisor me avisaba que tenía todo listo, solicitaría el servicio como scort de Luz, habíamos acordado que nos pediría a ambas pues quería ser testigo de todo, el día se fue como agua estaba distraída y se notaba, un compañero de trabajo me lo hizo saber así que intenté alejar de mi mente esos pensamientos, mi imaginacion tendría que mantenerse a raya al menos durante unas horas mas.
Llegué al lugar que me habían indicado, era una reunión de amigos, varios hombres de edad madura se divertían y bebían como vikingos, Luz aún no llegaba lo cuál aproveché para intentar hablar con mi ex supervisor, pero cuál fue mi sorpresa que al acercarme a el con descaro alargó una mano para tomar uno de mis pechos fuertemente, lo apretó y pellizcó mi delicado pezón.
Supongo que mi cara reflejó mis pensamientos así que simplemente me dijo que había pagado bien por el servicio y que pensaba desquitarlo, solita me había metido en ese problema, simplemente me habia servido en bandeja de plata y este pendejo no iba a desaprovechar la oportunidad de tenerme, me pidio que sirviera unas copas a sus amigos, la reunión había sido organizada especialmente con la intención de lucirse y que mejor manera de hacerlo que con una mujer cumpliendo sus caprichos.
En cada una de las vueltas sirviendo bebidas mis nalgas habían sido ya bastante mallugadas, pellizcos y nalgadas a diestro y siniestro y alguno mas atrevido no había dudado ni poquito en meter mano entre mi escote, estos tarados no conocían la diferencia entre puta y scort y me estaban tratando como chica prepago, Luz llegó unos minutos después, se había puesto un vestido rojo entallado, su cuerpo se delineaba a la perfección dejando sus bonitos pechos casi al descubierto, apenas llegó y quedó atónita al darse cuenta de quien había contratado su servicio, intento marcharse pero el le impidió el paso diciéndole que había pagado bastante por su compañía y que pretendía disfrutar de ella.
Con brusquedad arrancó su vestido dejándola solamente con las bragas puestas, un par de minutos observando detenidamente su cuerpo bastaron para que el deseo tanto tiempo reprimido saliera a flote, sus manos se aferraron fuertemente a a sus nalgas atrayéndola hacia si, sus labios babosos se apoderaron de los de ella, la punta de su lengua se paseaba libre por sus mejillas, mientras Luz intentaba inútilmente desprenderse de su agresor.
Las bragas volaron a alguna esquina de la sala, los zapatos y el vestido quedaron tirados ahí mismo, la espalda de Luz dio contra el frio del piso soltando un grito de dolor y sorpresa, Diego separó sus piernas dejando su sexo al aire y contrario a lo que pensaba que sucedería acercó su nariz aspirando el delicado aroma que emanaba de ella, besó su vulva y paso la lengua por toda su rajita sacando suspiros de placer, que estaba pasando? Eso no era lo que habíamos acordado, al parecer la brusquedad inicial había sido producto del deseo que sentía por ella desde hacía tanto tiempo.
Sacó su pantalón a jalones quedando únicamente con los calcetines puestos mientras los ahí presentes lo animaban a concluir la tarea, mientras yo en un rincón hacía lo posible para que no recordaran que había otra mujer presente, imposible fue pasar desapercibida uno de los amigos de Diego excitado por la escena se acercó a mi con la intención de tener su parte, lo rechacé con el argumento de que no me pagaban para dar servicio sexual, tomandome fuertemente del cabello me dijo que estaba ahí para complacerlos al poco tiempo estaba rodeada de ellos.
Me tenían sujeta de manos y piernas, alguien tironeaba de mis vestido mientras yo intentaba forcejear con ellos, finalmente me desnudaron y ahí de espaldas en el piso igual que Luz hicieron de mi lo que quisieron, no diré que no disfruté de mamar vergas y una buena cogida, simplemente no era lo que esperaba, quería un desquite pero al parecer ella también la estaba pasando bien, diego le hacía el amor de una manera dulce y al mismo tiempo apasionada, sus piernas abrazadas a su cadera lo empujaban marcándole el ritmo de la embestidas, sus labios exploraban su pecho y cuello diciéndole no se que cosas, me había salido el tiro por la culata una vez mas, los amigos de Diego se estaban divirtiendo de lo lindo conmigo, en un momento me rodearon formando un círculo y vendándome los ojos me hicieron dar vueltas, cuando me detenía la persona que estaba frente a mi me decía como tenía que ponerme, tenía cinco minutos con cada uno de ellos y tenía que hacer lo que me decían de lo contrario podían asignarme un castigo.
En una de esas “vueltas” quedé en medio de dos weyes, como buenos amigos que eran decidieron que podía atenderlos a ambos, uno se acostó debajo de mi mientras que el otro me la metió por el culo, con los ojos vendados no supe sus intenciones hasta que sentí un escupitajo en mi culito, sabiendo lo que me esperaba me dejé hacer, lo que serían cinco minutos se fueron alargando por no se exactamente cuánto tiempo, solo se que terminaron dentro de mi dejándome escurriendo leche por mis dos agujeros, los demás ya envalentonados se olvidaron de las reglas del juego pidiendo su turno para meterse a su antojo.
Diego había terminado hacía rato y tomandola de una mano se habían retirado a su recamara llevando consigo una botella de no se que(eso me habían dicho cuando pregunté por mi “amiga”) eran 6 weyes que no tardaron mas de una hora en terminar bufando y sudando como puercos, me dejaron llena de semen a uno de ellos se le había hecho travesura terminarme en la cara dejándome los chorros escurriendo por mis mejillas, otro mas sobre mi espalda, mis pechos sufrieron la misma suerte, en fin estaba hecha un asco y quería irme ya, me sentía sucia y cansada, necesitaba un baño.
Antes de salir llamé a la puerta del cuarto de Diego, escuche su voz preguntando quien interrumpía, al escuchar mi voz me dijo que pasara, estaba oscuro pero pude ver las siluetas de ambos recostados en la cama, ella abrazada a el recargaba la cabeza sobre su pecho, el la rodeaba con sus brazos en actitud protectora, me acerqué y valiéndome lo que ella pudiera pensar lo encaré diciéndole que ese no había sido el acuerdo, el sonrió y cínicamente me agradeció por haberle hecho realidad la fantasía de estar con ella, me dijo que si no hubiera sido por mi idea nunca hubiera podido estar con ella.
Pfff si que me había salido el tiro por la culata, me di la vuelta pero antes de salir alcancé a escuchar cuando me dijo que me reembolsaría el dinero, vaya, al igual que con Julián me había equivocado y simplemente les había regalado una buena noche, camino a casa pensé: que bien me la había pasado tal vez y me gustaba más la putería de lo que me atrevía a admitir.
Al llegar a casa lo primero que hice fue llamar a Lily, quería contarle como había salido nuestro mal elaborado plan, uno, dos, tres timbrazos y no contestaba su teléfono, tal vez estaría ocupada, volví a intentar y nada, desinhibida o descarada no se como llamarle le hablé por teléfono a mi ex, al escuchar su voz las piernas me temblaron, aun causaba ese efecto en mi- hola, que haces? Estoy sola…
Como termina la historia? Simplemente diré que Luz la pasó muy bien y consiguió patrocinador así que supongo que no puede quejarse, así como le pedí dejo mi casa lo mas rápido que pudo, dándome mi espacio y tranquilidad, Julián aún me visita cada que tiene ganas y realmente la pasamos genial, ahora que sabe de lo que soy capaz esta mas que entusiasmado, sin embargo establecimos reglas y límites que nos son propicios para llevar una relación amistosa sana, dejé el trabajo de scort y me dedico únicamente a mi profesión después de todo sexo y placer en cualquier lado se pueden encontrar.
Y con esto terminamos esa pequeña etapa del triangulo entre Luz, Julian y yo
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