El día que mi mujer probó con una amiga
Nunca imaginó que salir de fiesta con sus amigas derivaría en un juego de poder tan intenso. Cuando su esposa decide que la noche no terminaría con una simple cena, Fabián descubre que su papel no es el de protagonista, sino el de espectador obligado de un deseo prohibido.
El día en que mi mujer probó con una amiga.
Después de todo lo que había pasado con Pablo, Natalia tenía la mente mucho más abierta. Era más extrovertida y ya no le molestaba hablar de sexo abiertamente con cualquiera, en especial con una amiga nuestra llamada Nuria que ya sabía todo lo que había pasado con Pablo.
Nuria era una chica bajita, muy bonita de cara, tetas normales y lo que más llamaba la atención de ella que era su increíble culo. Un culo que cualquiera que la viera en la calle, se quedaba embobado mirando.
Aquel día habíamos quedado para salir de fiesta con sus amigas, estábamos en casa arreglándonos cuando Natalia, me dijo mientras se maquillaba:
Natalia: Que pena que no venga Pablo, hoy podríamos rematar bien la noche los tres. – Decía mientras se reía.
Fabián: Bueno, por lo menos, vienen tus amigas. Estaría bien que pudiéramos pasarlo igual de bien con alguna. – Dije esperando que se molestara por el comentario.
Natalia para mi sorpresa me preguntó:
Natalia: ¿Ya te has fijado en alguna?, ¿En cuál de ellas?, ¿María? – Dijo muy seria y con una sonrisa picarona.
Fabián: Ya sabes que mi obsesión por los culos hace que no me fije tanto en María.
Natalia: Entonces estoy segura de que te has fijado en Nuria, ¿Verdad? – Me dijo mirándome fijamente.
Fabián: Bueno... Es inevitable mirar el culo de Nuria. – Dije nervioso esperando a ver la reacción que tendría Natalia.
Natalia: Es normal cariño, en ese culo nos hemos fijado hasta nosotras. – Dijo mientras se reía a carcajadas quitándole hierro al asunto.
Natalia: Bueno, vámonos ya que se nos va a hacer tarde.
…
*Natalia ya estaba maquillada y vestida con un vestido negro, corto y que dejaba lucir sus increíbles pechos. Yo iba con un pantalón de vestir que, no estaba seguro de llevar, porque si me empalmaba, se me notaba muchísimo a simple vista.
Fuimos a recoger a sus amigas ya que, como yo no solía beber cuando salíamos, siempre acababa conduciendo.
Primero recogimos a María. Siempre ha sido (después de Natalia) la que más llamaba la atención de sus amigas ya que, era alta, rubia, ojos azules, extrovertida y con un cuerpazo de escándalo. Lo que más llamaba la atención de ella eran sus increíbles tetas naturales y su preciosa cara. Cualquiera que la conozca se ha imaginado llenarle la cara de leche alguna vez.
Fuimos hablando de cosas banales hasta llegar a recoger a Nuria.
Nuria iba vestida con una camisa que dejaba ver bastante sus pequeños pechos y una falda que recogía bien esa cintura y ese maravilloso culo del que nadie podía quitar ojo.
Muchas veces me había imaginado cómo sería ver botando ese culo, aunque, creo que esto nos ha pasado a todos los que hemos coincidido con ella.
...
Nuria: ¿Qué tal chicas? – Dijo Nuria mientras se subía al coche
Natalia: ¿Qué tal tú? Que ya me he enterado que por fin vuelves a estar soltera, ya sabes lo poco que me ha gustado siempre Álvaro. – Natalia tenía razón, Álvaro siempre fue un hijo de puta con Nuria, le había puesto los cuernos muchísimas veces, pero Nuria seguía perdonándolo.
Nuria: Sí, la verdad es que aún hablamos, pero intento que sea lo más mínimo. – Dijo Nuria entristecida.
María: Claro Nuria, todas tenemos necesidades. – Dijo María quitándole importancia y consiguiendo hacer reír a Nuria.
Nuria: Pues si te soy sincera, cada vez que nos vemos intenta follar conmigo, pero no quiero que piense que puede hacerlo cada vez que quiera, aunque esto me está jodiendo más a mí que a él, seguramente. – Dijo Nuria dando por hecho que Álvaro follaba con otras.
Natalia: Bueno cariño, siempre hay que tener el satisfyer a Mano.
Nuria: No, eso está claro.
Se empezaron a reír las tres. Estaba claro que era como si yo no estuviera.
…
Llegamos a la discoteca y empezaron a beber. María se empezaba a perder por la discoteca porque era muy popular y conocía a mucha gente que la invitaba a copas y quería hablar con ella.
En cambio, Nuria no se despegaba de nosotros y Natalia aprovechaba esto para añadirla a nosotros mientras bailábamos. Nuria siempre mantenía la distancia conmigo, en cambio, con Natalia bailaban prácticamente pegadas y parecía que en cualquier momento se iban a besar.
Yo viendo el espectáculo y con el culo de Natalia pegado a mi polla me empecé inevitablemente a empalmar. Natalia apoyó su culo más todavía y, al notarla, se giró, me miró y me dijo al oído:
Natalia: ¿Esto es por mí, o por el culo de Nuria? – Me dijo mientras se reía.
Estaba claro que el alcohol empezaba a afectarle y ya no le importaba lo que la gente pensara.
Fabián: ¿Cómo quieres que esté si parece que queráis follaros entre vosotras? – Dije sabiendo que ya no aguantaba más de lo dura que la tenía.
Natalia: Esto habrá que bajártelo, porque sino, se va a dar cuenta cualquiera la empalmada que llevas. – Dijo mientras me cogía la polla sin miramientos delante de Nuria.
Nuria se empezó a poner roja, no sé si por el alcohol o porque nunca había visto a Natalia comportarse de esta manera.
Natalia: ¿Qué te parece como tiene la polla Fabián, Nuria? – Dijo marcandome la polla entre sus manos por encima del pantalón sin cortarse ni un pelo.
Nuria: Ay Natalia, no me preguntes esas cosas. – Dijo Nuria sin quitar la vista de la mano de Natalia que, para esos entonces, ya la estaba moviendo.
Natalia: No te preocupes, no hace falta que tengas vergüenza con nosotros.
Natalia se dirigió hacia Núria y ni corta ni perezosa empezó a comerle la boca delante de mí.
Nuria no sabía como actuar, pero no parecía importarle lo que estaba pasando y seguía besando a Natalia como si yo no existiera.
Natalia nos cogió de la mano a ambos y nos dijo:
Natalia: Bueno, la fiesta para nosotros empieza ahora.
Nos llevó agarrados de su mano para fuera de la discoteca. Nuria no paraba de recordarnos que María seguía dentro a lo que Natalia le dijo que María ya estaba entretenida, que no se preocupara. Señalando a María que para esos entonces se estaba comiendo la boca con un chico.
Natalia nos llevó hasta mi coche, miró a Nuria y dijo:
Natalia: Nuria, a mí y a mi marido nos gusta tu culo, yo ya lo he visto pero Fabián no, quiero que se lo enseñes.
Yo a estas alturas ya no sabía como actuar, estaba claro que Natalia tenía el control total de la situación y por lo que parecía a Nuria no le importaba nada dejarse llevar.
Nuria: ¿Aquí?, por qué no mejor no nos vamos a mi casa. – Dijo Nuria mirando para todos los lados sin saber si hacerlo o no.
Natalia: Eso viene después, ahora enséñanos lo que guardas debajo de la falda. – Dijo Natalia casi ordenando a Nuria lo que debía de hacer.
Nuria, sin rechistar, se apoyó sobre mi coche y se levantó la falda dejando ver ese increíble culo. Yo a estas alturas ya lo único que quería era follarla, pero, estaba claro que Natalia quería seguir jugando.
Natalia: Buena niña, ahora, quítate el tanga y súbete a la parte de atrás del coche. – Nuria sin preguntarse ni el por qué estaba haciendo esto, hizo caso a todo lo que Natalia le estaba diciendo.
Se quitó el tanga mostrando un coñito depilado y aparentemente muy estrecho y un agujerito del culo todavía más estrecho.
Se subió al coche y Natalia me miró y dijo:
Natalia: Ahora tú, nos vas a llevar a casa. ¿Era esto lo que querías?, Ya sabes que lo primero, siempre es mi placer.
Miré a Natalia y sin pensar me subí al coche. Natalia se subió a la parte trasera también.
Cuando ya empecé a conducir, por el espejo retrovisor veía como Natalia y Nuria estaban liándose entre ellas como si no importara que yo estuviera allí delante.
La mano de Nuria se deslizó por el escote de Natalia y la dejó con las tetas al aire. Empezó a chuparle los pezones como si de un helado se tratase.
A Natalia se le escapaban pequeños gemiditos y entonces yo al acomodar bien el retrovisor para verlo todo me di cuenta que no solo le estaba comiendo las tetas, también Nuria, había metido su mano dentro del coño de Natalia sin vergüenza ninguna. La estaba dedeando delante de mí y yo solo podía mirar.
Natalia agarró del cuello a Nuria y le dijo:
Natalia: Quiero probar mi primer coño.
Nuria ni corta ni perezosa puso una pierna en el reposacabezas de mi asiento y dejó su coño bien a la vista. Natalia se agachó y empezó a besar el clítoris de Nuria.
Nuria hizo contacto visual conmigo en el retrovisor y dijo:
Nuria: Para ser la primera vez que come coño, tu mujer parece que tiene práctica. – Natalia dejó de lamer y dijo en voz alta.
Natalia: Tranquilo cariño, solo lo estoy preparando para ti.
Yo para esos entonces lo único que quería era parar el coche y follarlas a las dos hasta llenarlas de leche, no podía aguantar más.
Natalia empezó a lamer su coño como si fuera un helado y Nuria empezó a correrse en la cara y boca de Natalia. Podía ver por el retrovisor como estaba dejando todo el asiento del coche manchado de corrida.
Nuria acto seguido después de correrse, apoyó la espalda de Natalia contra su pecho y empezó a masturbarla.
Natalia no paraba de gemir y a mí me iba a estallar la polla viendo todo esto.
Nuria seguía masturbando a Natalia cuando dijo:
Nuria: Fabián, abre la ventana, quiero que todo el mundo pueda ver como la puta de tu mujer se corre en mis manos mientras tú conduces. - Las palabras que dijo Nuria parece que encendieron más todavía a Natalia que para esos entonces ya no podía aguantarse el orgasmo.
Abrí la ventana trasera y tal cual lo hice, Natalia empezó a correrse en las manos de Nuria. Nuria con todas las manos manchadas de corrida y con, todavía Natalia apoyada sobre ella, le metió los dedos llenos de corrida en la boca a Natalia.
Natalia empezó a lamer sus dedos como si de una polla se tratara.
Nuria: Eso es, prueba lo rica que está tu propia corrida.
Natalia me miró por el retrovisor y me dijo:
Natalia: ¿Era esto lo que querías, cariño?
Justo después de correrse las dos, llegamos a casa.
Pero creo que eso lo dejaremos para la siguiente parte.
PD: Agradecemos de corazón todos los mensajes y comentarios que nos enviáis, nos encantaría tener el tiempo suficiente para contestaros a todos. Iremos poco a poco.
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
En el bazar de Túnez ii
Estela siempre ha sido tranquila, pero esta vez sus órdenes son imperativas: no preguntar, no juzgar, solo mirar.
Comparte:Voyeurismo ocultoDominacion femeninaExhibicionismo accidental
- Hetero: General
No todo es verde en florencia
La lluvia los atrapa en el cine, pero la verdadera tormenta no es la que cae afuera. En la oscuridad de la última fila, las miradas se cruzan y las…
Comparte:Exhibicionismo accidentalTrio fffVoyeurismo oculto
- Hetero: Infidelidad
Amigos con derecho a roce (capítulo 4)
El spa es el escenario perfecto para esconderse y exponerse al mismo tiempo. Con las esposas urdiendo un plan para excitar a sus maridos, Carlos y…
Comparte:Voyeurismo ocultoTrio fffDeseo reprimido
- Hetero: Infidelidad
El invitado de mi marido
Sabe que su esposo está a metros de distancia. Sabe que el riesgo es parte del juego. Y aún así, esta noche decide no detenerse.
Comparte:Exhibicionismo accidentalVoyeurismo ocultoTrio fff
- Hetero: Infidelidad
Se han follado a mi novia
Isabel sabía exactamente lo que él necesitaba ver. Mientras él jugaba en su casa, ella dirigía el espectáculo en el hotel, asegurándose de que cada…
Comparte:Trio fffVoyeurismo ocultoDeseo reprimido
- Hetero: Infidelidad
Nada es lo que parece
Luis creía conocer a su esposa, pero las conversaciones ocultas de Julia lo dejan helado. Mientras la duda lo consume en la cena de empresa, una…
Comparte:Trio fffExhibicionismo accidentalDeseo reprimido