Xtories

Mi ex (1 de x)

Santiago nunca imaginó que una simple cita online lo llevaría a descubrir que Alicia no buscaba solo amor, sino una experiencia visceral. Lo que empezó como una noche de prueba se transformó en un juego de poder donde ella marcaba el ritmo, y él, sin saberlo, aceptaba cada regla.

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Muchos autores conocen esa sensación que produce un relato que empiezas y lo borras, lo vuelves a empezar y no te gusta como lo expresas porque es una historia tan personal que ni las palabras lo pueden describir, porque está lleno no de sentimientos, sino de dolor, de sufrimiento y de experiencias.

Esa clase de relato que quieres contar, pero es tan personal que prefieres no escribirlo o que te cuesta años, pues ese es mi caso y este relato lo llevo queriendo escribir 10 años.

Y porque 10 años, pues porque lo que voy a contar es 98% verdad, el 2 % que queda, van a ser suposiciones mías y cambio de nombres. Más que nada porque no se si habrá delitos que no hayan prescrito. Me llamo Santiago y esta es mi historia.

Todo empezó en 2012, mi prima María me comento un día que una amiga suya estaba utilizando una página web de citas, yo había oído anuncios y conocía alguna página o app. Pero nunca me había interesado por ellas. Así que cuando me dijo que su amiga en un mes había tenido 3 citas pensé, bueno una chica siempre va a tener más citas que un chico. Pero, aunque no sean 3 al mes, puedo ser uno de esas citas de una chica o una cita de varias chicas.

Soy un chico normal, del montón tirando para abajo, con algo de sobrepeso y me rapo la cabeza porque las entradas ya me hacían clarear bastante la frente. En aquel entonces tenía 30 años. Estudié teleco en la universidad y el índice de chicas en la carrera fue del 6%, y no tenía tuve ningún lio con ninguna de ellas. y tampoco tuve novia como tal, perdí la virginidad con 25 con una amiga de la novia de un amigo, yo creo que los dos estábamos tan desesperados que al final nos liamos una noche y nos fuimos a un hotel, 2 horas después salíamos del hotel. Volví a quedar con la chica 5 veces, pero al final encontró novio en el trabajo y me dijo que lo había pasado bien, pero que necesitaba algo más que sexo. Lo malo de eso, que nunca me dijo que quería algo más que sexo, yo se lo hubiera dado.

Pero la historia no es de mi primera vez, comienza con Pof, la página que me recomendó mi prima. Era una página como tantas otras, rellenabas un test de personalidad, hobbies, como querías a tu chica, donde vivías, metías un par de fotos a ser posible que fueran las mejores y a pescar. Cuando se lo conté a mi grupo de amigos y a mis amigos de internet todos me dijeron que suerte, que el índice de locas era muy alto y que la mitad de las chicas eran hombres a los que querían que le enviaran dinero.

La página si mal no recuerdo permitía mandar mensajes, ver los perfiles ajenos y demás. Me encontré a compañeras del cole, a alguna dependienta de las tiendas donde hacia la compra, y si me preguntáis, si también las escribí, pero no hubo respuesta. Al final tuve que ampliar el radio. Yo vivo en las afueras de las afueras de Madrid, asi que le indique el rango de 50 km cruce los dedos y a esperar.

De vez en cuando alguna chica me contestaba y yo mejoraba un poco la manera en la que había que entrar a las chicas, mejore el perfil para que fuera algo interesante, porque las chicas tenían un montón de perfiles de chicos a los que entrar, así que, si yo no era el guapo de la página, al menos tener algo que los otros no tuvieran. Hice mi perfil menos friki, que le vamos a hacer soy teleco y virgen hasta los 25, era muy friki.

Pasadas unas semanas, un viernes por la noche me conecté, había pasado hacía poco el puente de la constitución y encontré el perfil de una chica que no estaba mal para mi nivel, y cerca de mi casa, en las fotos parecía una chica normal.

Alicia, media algo menos que yo, si yo mido 1.73 ella media 1.61, pelo rizado castaño, con algo de peso por las fotos que puso, se le notaban bien los mofletes, y bueno no pintaba mal, algo de delantera y culo que había donde coger.

Pues nada, como tantas otras veces abrí mi Word de presentaciones (dependiendo de la chica escribía una u otra presentación ya preparada) copie y pegue el texto y añadí su nombre y los gustos que compartíamos, y se lo envié.

Si, intentaba pescar no con caña sino con dinamita.

Al día siguiente tenía contestación de la chica, y empezamos a hablar. La chica era arquitecta, pero no trabajaba de lo suyo, recordemos la crisis de esos años, que llevo a un montón de gente joven al paro, afortunadamente Alicia encontró algo de administrativa, unas veces tenía turnos de mañana y otros de mañana y tarde, así que las conversaciones iban cambiando unos días más por la mañana y otros por la tarde.

Tardamos poco en pasar a WhatsApp y después de eso las conversaciones aumentaron, el intercambio de fotos también y las ganas de conocernos aumentaron también. Me envió alguna foto más moderna que las que se había puesto y yo hacía lo mismo. Hablábamos de cine, de la comida que nos gustaba, lo típico.

Recuerdo que llegaron las navidades y claro hubo un pequeño parón, pero no fue impedimento para mandarnos fotos vestidos bastante elegantes.

Me acuerdo que la suya me encantó, se había puesto un vestido negro y me mando un par de fotos, una de ellas muy sensual, con un tirante bajado, mordiéndose un labio y algo inclinada para que le viera el escote. Yo le mande alguna con traje y otras con la ropa de deporte, que después de las cenas copiosas un poco de ejercicio nunca viene mal.

Al final nuestra primera cita fue el 28 de diciembre, los santos inocentes, si es que ya me tenía que haber imaginado algo así.

Quedamos en un centro comercial, ni cerca de su casa ni de la mia algo intermedio y con gente, yo no sabia si me iban a venir a atracar o si seria de verdad una chica. Fue en la puerta de los 100 montaditos, como siempre a mí me gusta llegar antes, así que estaba esperando sentado viendo las chicas que venían, y las iba desnudando con la mirada, paso una rubia un poco plana pero muy guapa, una chica rumana con unas tetas que me hubieran alimentado durante una semana, y de lejos la vi, pelo rizado, vaqueros ajustados marcando cartucheras y un jersey rosa, de lejos parecía poco lleno así que calculaba una 85-90 de pecho, pero bueno no pintaba mal, un 6 de 10.

La presentación fría, dos besos, nos sentamos y empezamos a hablar, la verdad es que fue un rato agradable, al final seguimos con el plan inicial que era ir al cine, su plan, yo hubiera preferido seguir hablando y conociéndonos.

Se que algunos pensareis que quien va al cine en la primera cita, si lo normal es quedar y hablar para conocerse, bueno ya he dicho que la chica era algo rara.

La peli ni me acuerdo, sé que nos sentamos en el medio de la sala, y no estaba muy llena la sala. Hablábamos pegándonos a la oreja del otro, tengo que decir que olía muy bien, yo espero que también, porque me ese día me puse la de Hugo Boss.

Al final de la película salimos de nuevo y tomamos algo, no fue una cena sino una caña con una ración de bravas. Unas risas con alguna anécdota y la acompañe a su plaza de aparcamiento, me acuerdo que en las escaleras mecánicas quedamos a la altura, ella un escalón más alto que yo y nos fuimos acercando fue un pequeño pico, seguido de otro y ya el fin de las escaleras mecánicas.

La acompañe a su coche un pequeño corsa, y apoyados en la puerta del conductor nos comimos a besos. Fueron 3 minutos, pero buena sensación. Además de un beso de despedida también me lleve un calentón a casa lo suficientemente importante para dos pajas, una normal y una mirando sus fotos.

Al día siguiente volvimos a quedar, esta vez sin cine, un pequeño paseo por la ciudad para ver las luces de navidad y cenar. Me acuerdo que esa noche hablamos de nuestra experiencia en la página, la mía, aunque le pareció mentira era nula, ella era la primera con la que quedaba, y de las que había intentado hablar, me habían contestado pocas y las que lo hicieron no pasaron de eso.

Ella sin embargo había sido más activa, llevaba casi 9 meses, y según ella era para encontrar pareja, no para un polvo de una noche, y en ese tiempo había salido con un chico un mes, lo dejaron, paso otros dos meses sola y con otro chico 3 meses. Lo había dejado hacia un mes y justo aparecí yo. Me contaba que bueno al principio los chicos bien, pero que habían cambiado con el tiempo y que había cambiado las preferencias de búsqueda para encontrar a alguien más normal.

Ahora que lo pienso, esos chicos fueron más listos que yo y descubrieron su personalidad y secretos mucho antes.

Después de cenar, salimos a dar un paseo hasta un pub y como si fuéramos dos adolescentes nos comimos los morros y nos metimos mano en la zona oscura. recuerdo sus manos explorando mi paquete por encima del pantalón y las mías subiendo y bajando de su culo a sus pechos.

Aunque en el perfil decía que no fumaba, salió un momento a la terraza que había para fumar. después de eso los besos ya no me gustaron tanto, pero bueno la chica me decía que fumaba poco, otra de las mentiras que me trague.

al final nos despedimos en la puerta de su coche otra vez, otra vez con varios besos y con otro calentón, pero ya me dijo que al día siguiente podíamos quedar en su casa para cenar.

en ese momento supe que ese año terminaría follando, no estaba mal, había esperado un poco a 30 de diciembre para estrenar la caja de condones.

El día 30 fue normal, sin muchos mensajes porque tampoco quería atosigarla, ni que pensara que éramos ya algo. Cuando llegué a casa lo primero que hice fue cascarme una paja para ver si eso ayudaba a durar algo más esa noche. Y después de esa fue otra más, al final pensé que ni se me levantaría.

Por fin llegó la hora de ir a cenar, me había puesto unos bóxeres de Los Simpson, eso que no se veía y por encima unos vaqueros, camisa y jersey. Algo clásico, pero de mi estilo.

Recuerdo que me paso las indicaciones por WhatsApp y mire primero el barrio, la verdad es que nunca había ido a ese barrio, y tampoco sabía cómo lo tendría para aparcar. Pensé en llevarle un detalle, una rosa o algo, pero iba a parecer demasiado peli americana. Así que ni vino, ni rosas ni nada. Me presente allí, solo, con dos condones en la cartera, un poco se gusanillo en el estómago y a esperar lo que surgiera esa noche.

Me abrió vestida con una falda de pana y una camisa de manga corta, la radiografíe entera y nos dimos dos besos. pase y lo primero que note fue el calor que había en esa casa, la calefacción debía de estar mínimo a 26 grados. Tarde poco en quitarme el jersey y en notar que poco más y empezaría a sudar.

Nos servimos dos coca colas mientras se terminaba de hacer la cena y me enseño el piso. Lo había reformado mientras aun trabajaba de arquitecta y se notaba la calidad de los materiales, de un piso de 3 habitaciones había dejado en dos, pero la suya la había dejado con un vestidor impresionante, y un buen baño. La cama grande y con un cabecero de metal, más concretamente de barras de metal.

Pasamos al salón y comenzamos a hablar de algún tema que no habíamos hablado o que no habíamos sacado. Me acuerdo de el principal fue los niños, los dos en el perfil había puesto que queríamos tener familia, para mí no era una urgencia, pero parece ser que a ella quería una familia e incluso me conto que había mirado clínicas de fertilidad hacía tiempo, pero con el cambio de trabajo lo pospuso.

Quizás hay tendría que haber saltado alguna alarma en mi cabeza, pero esa noche estaba pensando con la cabeza de abajo y mi mente no estaba muy lucida.

La cena fue muy bien, la verdad es que sabia cocinar muy bien. El mejor el postre, y no lo digo con segundas. Hizo una tarta de 3 chocolates increíble. SI no fuera porque era de noche hubiera repetido 3 veces.

Cuando terminamos la tarta estaba lleno, tanto que sin maldad le dije que no podía más que con tanto azúcar y sin poder hacer nada de ejercicio se me iba a encoger el cinturón. Parecía que ya tenía la respuesta pensada y se levantó, me cogió las manos y me llevo al sofá, me senté en el sofá y ella se puso encima de mí, sus piernas a ambos lados de las mías, puso mis manos en sus pechos y me dijo que sí que podíamos hacer ejercicio.

Nos empezamos a comer la boca mientras mis manos apretaban su sujetador y daban un masaje a esos pechos encerrados. Como pude le quité la camisa y vi un sujetador negro. Estaba claro que ella también quería y que se había preparado para esa noche. El sujetador era de los que se abren por delante, aunque eso lo averigüe al segundo intento, cuando no note el broce por detrás. Se los quite y aparecieron unos pechos perfectos. pequeños pero perfectos, vamos de clínica. No sé cómo sería antes, pero se había puesto pecho y no mucho. Cuando la mire, me lo confirmo, que había pasado por el quirófano peor que no quería ser una chica siliconada. Así que se puso una talla 90C, a mí me daba lo mismo, me tiré a probar mis primeros pechos de goma y los lamí como si fueran naturales.

Estuvimos un rato jugando con las lenguas, ya fuera en su boca o en sus pechos y ya me levanto y me dijo que fuéramos a la habitación.

Ni un inconveniente le vi a eso. Fuimos a su habitación y en ella nos tumbamos, ella me fue quitando la ropa hasta dejarme en bóxer, yo a ella hasta dejarla en tanga.

Seguimos comiéndonos los morros y metiéndonos mano, ya había poca tela y eso lo hacía más fácil.

Me acuerdo de notarle una línea de pelos encima de los labios, y el resto rasurado. Mis dedos entraron en el tanga y subían y bajaban por su coño, notando la humedad y las ganas de ser penetrada. Ella ya había metido su mano por dentro del bóxer y me dijo que estaba notando algo muy gordo que quería probar.

Yo en ese momento pensé que me la iba a chupar, pero no, en vez de eso me quito el bóxer y ella el tanga y se puso encima de mí.

Estábamos los dos en bolas, con los condones en mi cartera, no me dio tiempo a decirle nada, se la metió hasta el fondo. No mucho porque no son ni 13 cm, pero de golpe se la enterró y empezó a botar encima.

Menos mal que me había hecho dos pajas y pude aguatar el ritmo hasta que se corrió y le pedí cambiar.

Cuando me aparte de ella y se puso ella abajo aproveche para ir a por un condón. Cuando me vio que iba a abrirlo me dijo que no era necesario, que me podía correr dentro.

Esa sí que fue una frase de alarma, no sabía si estaba en sus días, y no quería saberlo, así que le dije que mejor me lo ponía, que no quería accidentes, ella me puso mala cara y me dijo que vale, pero que no estaba en sus días fértiles.

Aun así, me lo puse y volvimos a la faena. Ya fuera porque me apretaba algo el condón, o porque ella apretaba más los músculos de la vagina recuerdo que me costó muy poco llegar, aunque se ve que ella lo disfruto porque decía que también estaba llegando, nunca supe si era de verdad o de mentira. Pero recuerdo que me sentí como un verdadero follador al hacerla llegar dos veces y yo solo una.

Nos tumbamos y me dijo que había sido increíble que le encantaba como nos habíamos compenetrado.

Se levanto y me dijo que iba al baño a fumar un cigarro.

Se encerró, pero me dijo que descansara un momento, que cuando saliera continuábamos.

Y si, continuamos, pero antes de poder hacer yo algo, tuve que darme algo de tiempo, así que mis dedos fue lo que noto después, al menos un poco hasta recuperarme. También me baje a comerle el coño, que por cierto tenía un sabor muy fuerte y un olor aún más fuerte. Lo hice casi más pensando en que ella me devolviera el favor que en darle placer. Pero no me quiso devolver el favor, se ve que no le había gustado mi pobre técnica.

Volvimos a algo más normal, besos y estimular sus pezones y clítoris. Los besos que le daba me sabían a tubo de escape, pero era el precio por meterla en caliente, y sinceramente era un precio muy bajo para lo que estaba consiguiendo. los pezones, los tenía increíblemente tiesos, no sé si por que al ser tetas operadas se le ponían antes o porque ya se había corrido "dos veces".

Se la volví a meter esta vez comenzamos con el misionero, de vez en cuando me chupaba el c de la oreja y me decía que lo más lento y profundo, así que me acomodé a lo que me decía.

Pero en un momento le dije que quería cambiar, que se pusiera en cuatro. Me miro extrañada de la petición, pero sonrió y se puso. Incluso se pegó un azote en la nalga y me dijo que la montara bien, que lo hiciera a mi ritmo. Y si lo hice a mi ritmo, pero primero quise disfrutar del panorama, el culo totalmente depilado y brillante por los líquidos de su vagina y algo de mi saliva. Le puse la punta en su abierto coño y me fijé en el culito que tenía, ese pequeño asterisco era mi siguiente objetivo, bueno, de su cuerpo del mío era que me la chupara, aunque bueno entonces casi mejor decir que mi siguiente objetivo era su boca, aunque me daba igual el orden.

Se la metí poco a poco como le gustaba, lento y profundo, pero me cogí a su cintura y le imprimí algo de ritmo y fuerza, quería escuchar mi pelvis chocar contra su culo, y repetí la técnica un par de veces hasta que ya por fin note que me iba a correr, seguí penetrándola rápido y al sentir ya la eyaculación me aprete contra ella para que si semen saliera disparado hacia el condón pero que notara los espasmos si es que los sentía.

Alicia no se si llego a correrse, pero le gusto bastante la postura. Al menos eso me había indicado un par de veces mientras aceleraba y ralentizaba.

Terminamos con ese y ya no pude más, la excusa, que había gastado los dos condones que había traído, y que estaba ya seco.

Me acuerdo que eran las 3 de la mañana, y le dije que me iba a ir. NO le pareció mal, supongo porque los dos al día siguiente trabajábamos y porque no había traído otra ropa y no era plan de llegar al trabajo al día siguiente desde allí con esa ropa.

Cuando me pude meter en mi cama eran las 4 de la mañana, y tenía que despertarme a las 7. Aunque afortunadamente el 31 era un día de poco trabajo en la oficina, porque estaba cansado y no creo que 3 horas me hicieran mucho.

Efectivamente, cuando desperté estaba casi peor que cuando me acosté, una taza de café tan negro como el carbón me hizo reaccionar un poco. Una ducha terminada con un remojón de agua fría hizo el resto.

Lo primero que note antes de irme fue que no tenía el reloj, ni lo había dejado donde lo suelo dejar en la mesilla. Recordando los pasos del día de ayer me acorde que lo tenía en la cita y que me lo quite para meterme en la cama. Por lo tanto, ya sabía dónde lo había dejado.

Aunque era pronto para escribirla, además no podía hacer solo referencia al reloj, pero tampoco sabía que decirle del polvo de la noche anterior.

La respuesta vino en mensaje con foto de su parte, me dijo que había encontrado 3 cosas mías en su casa, el reloj y los dos condones usados, aunque esos los había tirado a la papelera del baño, no sé porque los contos.

Le conteste que sí, que me había dado cuenta esa mañana, que por la noche no se si por la rara situación de tener sexo con una chica se me había olvidado de completamente.

Aquí tengo que aclarar que el reloj no era ni bueno ni malo, fue un regalo de la anterior empresa en la que estuve y lo llevaba por no tener nada mejor.

Durante el trabajo seguimos hablando un poco, la conservación no fue en ningún momento por el tema sexual, aunque al menos yo sí que recordaba sus tetas duras en mi boca y su coño apretándome el miembro mientras me corría en el condón.

Ese recuerdo me vino a la mente y pensé que, si no sería simplemente un donante, después de lo que me dijo que había estado hacía tiempo mirando clínicas de fertilidad y que me dijo que me corriera dentro. La verdad es que por un momento me dio por pensar en ponerla en la agenda de locas y no volver a contactar con ella, pero como quería recuperar el reloj no lo hice, y es una cosa de la que me he arrepentido.

Paso el día y llego la noche, la cena con la familia y vestirse bien para el evento. No soy de ponerme traje, afortunadamente en el trabajo solo me lo pongo para ir a reuniones con ciertos niveles de jefes. Pero bueno siempre por tradición hace año que lo hago en nochevieja, y me lo puse. Antes de salir de casa e ir a casa de mis tíos donde nos reuníamos la familia le mande una foto, con una pequeña frase esperando que el próximo año pueda ser mejor que el que terminaba.

Alicia me contesto que ella aún se estaba preparando para ir a casa de sus padres con sus hermanas y sus cuñados. Le dije que aún tenía tiempo, aunque dependiendo de lo que le quedara.

Alicia me dijo que mucho, que aún no se había ni vestido y me mando una foto de un vestido negro encima de la cama, un tanga rojo y un sujetador negro.

Le conteste que si lo del rojo era superstición o que no tenía tanga negro para ir a conjunto. Me contesto que era por llevar algo rojo, que lo de los conjuntos negros solo para ocasiones especiales, y como el día anterior lo llevaba le pregunte si había sido una ocasión especial.

Tardo por en contestar, pero me dijo que a lo mejor sí que había sido, pero que habría más y que a lo mejor ni iba tan conjuntada o quizás ni llevaba nada, además que como podía ir ella conjuntada y yo con un bóxer de los Simpson.

le mande un par de emoticonos de risa y le dije que si la próxima vez quería que llevase algo diferente.

Alicia me contesto que no hacía falta, que lo importante no era la ropa sino lo que ocultaba.

En la cena de nochevieja le enseñe la foto a mi prima, la foto del vestido en la cama, me comento cuatro cosillas de la foto, yo solo me había fijado en el vestido y el tanga, pero ella me completo la imagen con los accesorios que estaban sobre la cama, como estaba hecha la cama, detalles de las mesillas. El resumen fue que le parecía ordenada y con un gusto caro, al preguntarle me dijo que era que el cinturón del vestido era de Chanel y que podía costar fácilmente 500 euros. También se fijó en un chupete en la mesilla y me pregunto si es que tenía niños, pero le dije que no, aunque sí que quería ser madre. Me miro y me dijo que tuviera cuidado que me veía en dos años casado y con niños.

Paso la nochevieja y año nuevo sin mandarnos más mensajes, el día 2 pasada media mañana la escribí, no quería ser pesado, pero tampoco pasota.

Me dijo que se había ido de vacaciones con sus hermanas hasta reyes al pueblo. y que a la vuelta me llamaría para quedar de nuevo. Le dije que perfecto y que se lo pasara bien.

Una de las cosas que sí que me acorde al llegar a su casa fue mirar su buzón, donde venían los apellidos, así que mire el Facebook para ver si encontraba a ella a sus hermanas. Es que el día 2 tampoco hay mucho trabajo en la oficina.

Encontré el perfil de una posible hermana menor, que se le parecía mucho y como estaba en abierto encontré a su hermana mayor que había acortado su nombre y apellidos, a Alicia la encontré después de sumergirme en los 700 amigos de la hermana mayor, no sé porque no la tenía la hermana pequeña.

Por supuesto su perfil estaba cerrado, pero bueno tenía ya suficiente, había visto alguna foto de las 3 y poco más.

Por fin paso reyes, y el trabajo había aumentado bastante así que el estar ocupado me había venido bien, no pensaba tanto en Alicia ni en volver a verla.

Fue ella la que me recordó que había vuelto y que me tenía que devolver una de las tres cosas que me había dejado en su casa. Le pedí que fuera el reloj, que las otras podía tirarlas.

Tardo en contestar, pero me dijo que podía ir esa noche a su casa, y volver a dejar otros dos como los anteriores. Por supuesto que me polla reacciono al instante, como si un atleta hubiera escuchado el disparo de salida, mi polla empezó a despertarse y a hincharse.

Le pregunte que a qué hora quería y me dijo que llegaría sobre las 8 que podía ir a las 9 y cenábamos.

Le dije que podía llevar algo de cena, si le gustaba el sushi o prefería otra cosa.

Me dijo que sushi no, que prefería chino. Ese fue otro indicativo que me tenía que haber hecho desconfiar de ella, pero para gustos los colores, y la comida. Aunque quien se puede fiar de alguien a que no le guste el sushi.

Como me había dicho, me prepare y llame a un restaurante chino que quedaba cerca de su casa para recogerlo. Tarde poco en coger el pedido y llegar a su casa, a las 9 estaba en la puerta. Me abrió en pantalón corto y una camiseta de Adidas, toda vestida de negro.

Al entrar volví a notar el calor, normal que estuviera así vestida, si llega a seguir en manga larga le da un mareo seguro.

Me recibió con un pico en los labios, me invito a pasar y me dijo que tenía que prepararse un momento, que volvía en dos minutos.

Me quedé en el salón, y estuve mirando intentando observar los detalles, la decoración, el color del sofá, que ni me acordaba de cómo era. Dos cosas que me sorprendieron fue la colección de libros de novelas colección y algunas fotos que tenía con un grupo de amigos vestidos de carnaval, el mismo grupo, pero diferentes años, más que vestidos de carnaval, con máscaras venecianas. Porque, aunque la mayoría iba con traje o vestidos negros, ninguno era el típico traje de carnaval de Venecia.

Como la mesa estaba puesta, en cuanto termino de lo que estuviera haciendo, porque no le note ningún cambio nos sentamos a cenar. Nos pusimos al día, rápidamente desde que no nos veíamos y cenamos. Al terminar me dijo que iba a un momento a preparar el postre, pero en vez de ir a la cocina fue al dormitorio. Cuando me dijo que fuera yo ya tenía la polla como un mástil. Y lo que vi me dejo con la boca abierta.

La habitación estaba a oscuras solo iluminada por velas, Alicia estaba en la cama con un conjunto demasiado sexy para cualquier día del año que no fuera el desfile de Victoria Secreto. Era negro, de encaje, pero con transparencias, o sea algo que realmente una mujer tiene en su cajón de la ropa, pero no se lo pone para el día a día.

Lo primero que me dijo es que si le gustaba. Mi cara fue la respuesta. Alicia estaba increíble, una chica desnuda está bien, pero sugiriendo en vez de enseñando está mucho mejor. me dijo que me desnudara y así lo hice, evitando que con la rapidez con la que lo hacía se apagaran las velas o prendiera algo. Me quede delante de ella con mi miembro señalándola y gracias al calor estaba muy bien.

Se fue acercando, gateando por la cama, mirándome a los ojos y a mi miembro, y solo tres palabras. ¡Quiero mi postre!

Y se lo tomo entero, acerco su boca a mi polla y le dio un beso al glande para después abrir la boca, sacar la lengua y poco a poco chupar desde la base hasta la punta. Cuando termino de hacerlo y se metió un poco el glande en la boca me pareció ver el paraíso, joder, como la chupaba, si hubiera cerrado los ojos estoy seguro que me parecería estar en una peli porno, y es que lo hacía muy bien. El primer pensamiento que tuve fue, quien la habrá enseñado, y el segundo también igual de sucio, cuantas pollas se habrá metido dentro.

Se saco el capullo de la boca, pero lejos de parar únicamente me dijo que prefería que no tuviera pelos, que así lo haría mejor, y lo segundo que me dijo fue que no la cogiera la cabeza que ella marcaba el ritmo.

Tome los dos apuntes mentalmente y la deje hacer. Paso poco tiempo hasta que empecé a pensar en mi profesora de electrónica digital, una mujer de 50 años lo más anti sexy del mundo, y es que si seguía disfrutando de la mamada me hubiera corrido en segundos.

Surtió efecto, porque paro de lamerme y me dijo que ahora era su turno. que la desnudara y la comiera.

al quitarle las bragas vi que estaba algo mojada, supongo que le encantaba lo de lamer pollas. Eso jugo a mi favor, porque fui directa a por su clítoris al estar ya algo húmeda. Alicia se tumbó y abrió las piernas mientras yo le hacia un trabajo casi tan bueno como el que ella me hizo a mí. Mis manos buzaron sus pechos aun encerrados en el sujetador. Cuando ya llevaba un tiempo y sus gemidos me decían que estaba lista le dije que se colocara en cuatro. se puso en la posición y me coloque el condón y le quite el sujetador. El coito fue breve, estábamos tan excitados los dos que al poco llegábamos juntos.

Esa noche volvimos a repetir, esta vez ella encima. Sabia poco de ella pero que le gustaba estar encima y a cuatro lo tenía claro. Pero esa noche aprendí una cosa más, y es que al intentar cogerle una teta mientras ella botaba le di un golpe, y paro, pensé que le había dolido, pero en vez de eso me dijo que si quería que la podía pegar. Al preguntarle si le gustaba que la azotaran, sonrió, se marido el labio y le dijo que le encantaba ser azotada.

-- Bueno hasta aquí la primera parte, llevamos poco más de una semana de historia y hay mucho más que contar. Pero no quiero hacer muy largo el relato así que lo contare en varias partes. No sé cuántas me saldrán.