Un despiste me condujo a mi sumisión (10)
El olor de sus desechos se convierte en un premio para el esclavo, quien debe limpiar cada gota con sumisión absoluta. Mientras tanto, las dos mujeres se preparan para un encuentro íntimo que dejará al esclavo al borde de la excitación.
Mi Ama Merche salió del baño propinándome un bofetón por lo bien que me había portado, según me dijo.
Eres un encanto de esclavo, nunca hubiera imaginado que existiera alguien como tú sin ningún tipo de límites. Sigue así que nosotras nos encargaremos de que cada día que pase seas más feliz.
¿Has terminado?, estaba ya que no aguantaba más. Voy rápido al baño. Por cierto ¿dónde está nuestro esclavo?
Esperándote en el baño. Me parece que no ha tenido bastante con lo que yo le he dado.
Allí en el suelo del baño me encontraba yo. Como un vulgar perro esperando a su Dueña. Nada más entrar se bajó su falda, la tiró a un lado y lo mismo hizo con sus bragas. Así desnuda intento llegar a tiempo al wc pero fue dejando un reguero de gotas de pipí que en lugar de sentarse en el wc colocó su piernas a ambos lados de mi cara, se puso en cuclillas y me grito.
¡Esclavo, no te has dado cuenta de que no puedo aguantar más! ¡A que esperas para abrir bien la boca o si lo prefieres te meare en tu cara y todo tu cuerpo.
Abrí la boca y la pegué a su coño recibiendo un fuerte chorro de orina caliente y concentrada.
Ahora voy a hacer de vientre y mientras quiero que dejes bien limpio el suelo de las gotitas de pipí que se me han escapado. Antes tráeme un cigarro que siempre me ayuda a hacer mejor de vientre.
Fui y le traje un cigarrillo. Mientras fumaba me dediqué a limpiar el suelo con mi lengua.
Me encanta ver lo bien que obedeces y como cumples mis órdenes y deseos. Sigue limpiando el suelo y cuando termines, aquí a mi lado está todo lleno de ceniza.
Al acercarme al wc abrí mi boca para que la usara y después de hacerlo y aplastar la colilla en el suelo con su bota, la levantó mostrándome la suela. Sabía que deseaba que sus botas estuvieran siempre limpias por lo que mi boca y mi lengua se dedicaron a limpiarla totalmente y disfrutar de su sonrisa de satisfacción.
Termina ahora de limpiar el suelo que deseo darte un premio, mi esclavo.
Terminé y permanecí con la mirada fija en Ella. Entonces se levantó del wc.
Mi cerdo, ahí tienes tu premio.
Tiró de la correa acercando mi cara al wc, haciéndome ver como estaba lleno de su caca recién hecha. Mientras una de sus manos mantenía tensa la correa de mi cuello con la otra presionaba mi cabeza contra el wc haciendo que toda mi cara estuviera dentro del él.
Disfruta de mi regalo. Quiero que aprendas a valorar todo lo preparado para ti. ¿Te gusta el olor de mi caca? Recién hecha es como mejor puedes apreciarla. ¿No lo crees así?
Si mi Ama me encanta el olor de su caca. Quiero darle las gracias mi Ama. Es un honor para mi el llenarme de su aroma que me hace sentirme muy orgulloso de pertenecerle.
Disfruta, este regalo no lo tienes todos los días así es que no pierdas el tiempo.
En ese momento Merche se asomó al baño viéndonos como estábamos.
No te lo vas a creer Carmen pero acabo de decirle que algún día me encantaría alimentarlo de nosotras mismas, con nuestros desechos. ¿Tú me entiendes, no?
Si claro pero por ahora solo le haremos que disfrute de nuestros aromas y se vaya familiarizando con todo lo nuestro como yo lo estoy haciendo yo ahora.
Déjame verle bien. Ufffm que peste, parece que has comido podrido, ja, ja, ja. Seguro que a él le sabe a gloria verdad, cerdo.
Solo pude mover la cabeza para afirmarlo ya que ahora era su pie el que presionaba mi cuello. El olor de su caca era, para cualquier otra persona, nauseabundo y asqueroso. Sin embargo el disfrute que yo estaba sintiendo oliéndola era algo difícil de expresar. El interior de mi cuerpo a través de mi nariz se estaba llenando de Ella, de la persona a la que voluntariamente me había entregado y de la misma forma me había aceptado.
Bueno cerdo mío, por hoy creo que ya has disfrutado bastante. Es algo que te lo tendrás que ganar si lo quieres seguir gozando de mas premios. Ahora quiero que me limpies.
Creía que iba a poder saborear su culo, tan sucio como estaba después de haber cagado. Sin embargo cuando acerqué mi cara a su culo se giró y me miró.
Que piensas hacer perro. ¿Te he dado yo permiso para hacerlo?
No mi Ama. Creía que era lo que Usted deseaba.
¿Es que tu, mi esclavo, tienes derecho a pensar o a imaginar o a desear?
No mi Ama, perdón.
Ese perdón que has solicitado lo obtendrás más tarde. Ahora límpiame joder, eres muy tonto e imbécil.
Tomé un poco de papel higiénico y con mucha suavidad lo fui pasando por su culo limpiando los restos de su caca que tenía adheridos a su culo y ano. Cuando terminé le miré volví a mirar al wc y tiré de la cisterna. Realmente me costó hacerlo ya que no sabía cuándo volvería a permitir que gozara de sus más íntimos restos.
Mi perrito ven que te vea.
Merche me estaba llamando. Carmen soltó mi correa y fui a postrarme frente a Ella.
Voy a quitarte los discos y ver si han cumplido con su función. ¡Acércate y ponte de rodillas!
Ya frente a Ella sus manos se hicieron hueco bajo el traje de látex y retiro los discos que estaban clavados en mis pechos. Por último y tras unos apretones en mis genitales retiro este también.
Merche a mi me gustaría ver el efecto que le han producido. ¡Desnúdate, perro!
Ya desnudo frente a ellas contemplaron como alrededor de mis pezones se había producido un círculo perfecto de marcas rojas por cada una de las puitas que llevaban los círculos. Las manos de Merche se posaron sobre mi pecho repasando las marcas dejadas.
-¿Que te parecen las marcas dejadas?, ¿te gustan, cariño?
La respuesta de mi Ama Carmen fue acercarse a Ella para abrazarla y besarle uniendo su boca a la de Ella y entrelazando sus lenguas.
Son preciosas las marcas, me encantan. Algún día me gustaría poder marcarlo de una forma permanente y clara. Todas esas marcas sólo dejarán unas pequeñas cicatrices que con el tiempo desaparecerán.
¿Te refieres a marcarlo como a los animales?, ¿con un hierro al fuego que contenga nuestras iniciales?
Te voy a enseñar el dibujo de un diseño que he hecho.
Mi Ama Carmen extrajo de su mesita de noche un papel.
Ahora está falto de una m de Merche.
Claro la dibujo ahora.
Cuando terminó me lo enseñó: de {C y M}. Será una forma de que cualquiera que lo vea sepa a quien perteneces.
¿Te gusta, mi esclavo?
Mucho mis Amas, es preciosa la marca.
Pero, ¿sabes que esa marca, el día que decidamos marcarte, será mediante un hierro a fuego? Antes tendremos que encargar ese hierro para después buscar quien se dedica a hacerlo.
Ambas Señoras estaban sentadas sobre la cama mirándome con sonrisas burlonas. Carmen estiró uno de sus pies hasta colocarlo junto a mi boca.
Dame un masaje cerdo, los tengo fatigados.
Comencé a masajear con mis manos sus pies usando una crema relajante dedicándome a sus dedos y su tobillo. Así estuve para después dedicarme a mi otra Ama Merche. Ambas se echaron en la cama para recibir el masaje. Mientras lo hacía podía observarla como se abrazaban e introducían sus lenguas en la boca de la otra depositando sus salivas en ella. La excitación que me producía verlas era brutal.
Ya puedes dejarlo pero quédate cerca por si te necesitamos.
Cumplí su mandato permaneciendo a los pies de la cama escuchando sus gemidos. Un sonido vibrante me hizo asomarme para verlo. Mi Ama Merche había tomado un vibrador y le estaba acariciando toda la vulva a Carmen que emitía gemidos cada vez más fuertes y continuos.
Eres única Merche, sigue, sigue así, más.
Me encanta escucharte jadear como una auténtica perra. Tienes tu coño lleno de flujo blanquecino. Me vuelve loca el verte. No puedo aguantar más.
Vi como Merche a la vez que seguía frotando el vibrador en el coño de Carmen su otra mano se introducía entre sus piernas para separando sus labios buscar su clítoris. Fue su cara y un fuerte gemido el que me dio la señal de que lo había encontrado y lo masturbaba con fuerza. Así siguieron hasta caer rendidas sobre la cama abrazadas la una sobre la otra.
Continúa en
- Relato #198009— title-regex: contiguous parts (9 -> 10)
- Relato #197895— title-regex: contiguous parts (9 -> 10)
Relatos similares
- Hetero: General
Menuda polla, menudas tetas, bienvenida al pueblo.
Llevaba meses intentando olvidar su pasado, pero el destino tenía otros planes para ella en ese pueblo.
Comparte:Bdsm suaveDominacion masculinaFetichismo ropa
- Hetero: General
Mi vecia del 2º C
María siempre fue la vecina perfecta, pero esta noche no busca conversación. Busca algo prohibido, algo que la haga perder el control.
Comparte:Dominacion masculinaBdsm suaveFetichismo ropa
- Dominación
Amanda, en el taxi
El taxista no es quien parece, y el silencio del asiento trasero esconde más de lo que el reloj marca.
Comparte:Bdsm suaveDominacion masculinaFetichismo ropa
- Hetero: Infidelidad
Inmigrante 09
Ana le ha dado las llaves de su vida, pero no las de su cuerpo. Cuando la niñera Marga cruza la línea de la discreción, Jomo decide enseñarle quién…
Comparte:Bdsm suaveFetichismo corporalDominacion masculina
- Sexo con maduras
La señora 5
La noche ya había dado mucho de sí, pero el espejo del techo y la pantalla de la TV encendieron algo más peligroso en Luis.
Comparte:Bdsm suaveDominacion masculinaFetichismo ropa
- Dominación
Mi posesión más preciada (3)
Él decide que hoy es el día de llevarla de compras. No para ver vestidos, sino para verla a ella: desnuda, avergonzada y completamente a su merced.
Comparte:Dominacion masculinaBdsm suaveFetichismo ropa