Xtories

Compartida con sus amigos

Llevaban años fantaseando con esto, pero nunca se atrevieron. Hasta que una noche de fiesta, la alcohol y la provocación rompen las barreras. Ella no solo mira; ella se entrega. ¿Qué pasa cuando la fantasía se vuelve realidad frente a los ojos de quien más quieres?

afrika24K vistas9.1· 13 votos

Llevábamos saliendo 5 años. Ambos 33 años. Él guapo, con planta, buena espalda, piernas atléticas y una polla gorda. Yo bajita, delgada, tetitas pequeñas y un culito redondo y respingón. Habíamos vivido en el sexo en pocos años lo que cualquier pareja tarda muchos. La complicidad y la confianza siempre habían estado presentes.

Solíamos fantasear con tener relaciones con otras personas. Concretamente, a él le exitaba muchísimo imaginarme comiéndome otra polla y exhibiendome delante de otros hombres. Y para qué mentir, a mi eso me ponía muy cachonda, ya que mi mayor fantasía era hacer un trio con dos hombres. Pero en el último año de relación la monotonía había hecho mella y el sexo cada vez era menos frecuente. Él se cansó de tener iniciativa y yo decidí que había que hacer realidad nuestras fantasías. Por lo que una noche que él salió con sus amigos de fiesta decidí salir yo también con mis amigas y ponerme un mini vestido de infarto. Un vestido que se ceñía a todas las curvas de mi cuerpo, marcando el buen trasero que tengo. Objetivo: provocar a mi novio hasta que se volviera loco.

Después de estar bailando con mis amigas en algunos bares y flirtear con varios chicos que se acercaron a hablarme me encontré con mi novio, sus amigos y algunas novias de sus amigos. Estaban todos bastante animados y alguno al verme con ese vestido no pudo evitar comentar lo guapa y sexy que estaba. Como yo también estaba un poco borracha me sentí desinhibida para bailar con ellos y contonearme moviendo el culo de manera provocativa. Alguno si podía me agarraba de la cintura e intentaba arrimarse, siempre con un ojo puesto en mi novio, que observaba la escena con una sonrisa pícara y ojos brillantes.

- Estás un poco suelta, no?- me dijo mi novio con aire provocativo cuando en un momento me acerqué a bailar con él.

- Sí, me apetece zorrear un poco con tus amigos delante de ti.- le contesté, a lo que él me agarró fuerte del culo levantando inevitablemente el vestido y dejando ver parte de mi cachete por unos segundos. Entre risas tiré del vestido hacia abajo para colocarlo en su sitio y pude observar como dos de sus amigos se habían fijado en que mi trasero se había quedado a la vista por un instante.

- ¿Te has fijado como tus amigos no paran de mirarme? incluso a alguno lo noto más cariñoso de lo habitual...su novia se está poniendo celosa yo creo.

La verdad que sentirme deseada siempre me había excitado. Lo necesitaba. Y sentir como sus amigos comentaban entre ellos mirándome con ojos de deseo hacia sentirme un poco húmeda.

Seguimos la noche bailando, el alcohol ya había hecho mella en todos ya que nos dábamos abrazos cariñosos, nos hablábamos entre todos muy cerca y alguno agarraba más de lo normal. Ya de madrugada las novias de algunos se fueron a casa pero otros querían seguir con la fiesta. Así que para los que no tenían hora de irse a dormir mi chico y yo ofrecimos nuestra casa. Finalmente sólo se animaron dos. De camino a casa los tres me iban vacilando con sus comentarios, que si enséñanos el culo, que si ya vas a poder con los tres...Yo ni corta ni perezosa me levanté el vestido y les enseñé el culo entre risas.

Al llegar a casa pusimos música y nos servimos unas copas. Yo aproveché para ponerme cómoda, me quité las medias, los zapatos, el vestido y me puse una camiseta grande que justamente tapaba el culete. Me puse las bragas más sexys que tenía. Y salí de la habitación luciendo piernas y marcando pezones. Javi, uno de los amigos de mi novio me había preparado una copa y al sonar una canción puso su mano en la parte baja de mi espalda y me arrimó hacia su pelvis. Noté como su miembro estaba duro, pero en vez de asustarme aproveché el baile para frotar mi pubis contra él. Miré a mi novio que se había sentado en una silla y se agarraba el paquete mientras sonreía, estaba exitado con la escena. Animé a Miguel, el otro amigo, a ponerse detrás de mí y así bailar entre los dos, ellos miraban a mi chico buscando su aprobación a la vez qué tampoco se cortaban mucho en manosearme las piernas y la cintura.

-¿Está buena mi chica eh? ¿Queréis volver a ver su culo?- se levantó de la silla y se acercó hacia mi, me dio un beso muy húmedo a la vez que me giró de manera que me quedé de espaldas a sus amigos. Siguió besándome humedamente y levantó mi camiseta dejando a la vista mi pompeta. -Toca Javi, mira que duro está.

Javi entre risas empezó a sobarme el culo, primero con suavidad, cosa que me empezó a excitar, la piel se me puso de gallina y mis pezones se endurecieron y de repente me dio un azote. Un gemido salió de mi garganta, un gemido que dejó claro que ya no estamos de broma, sino que estamos todos muy cachondos...me giré y empecé a besar a Javi que inmediatamente se metió la mano en el pantalón para sacar su miembro duro y empezó a sacudirlo con ganas. Mientras Miguel y mi novio se habían sentado en el sofá como espectadores de la escena y también estaban masturbandose con bastantes ganas. Un fuego empezó a recorrer mi cuerpo, mi coño ardía, mi mayor fantasía era hacer un trio con dos hombres y no iba a desaprovechar la oportunidad. Me arrodillé delante de Javi y le terminé de bajar los pantalones. Su miembro tenía un buen tamaño, era largo pero fino, escupí sobre mi mano y empecé a acariciarlo y masajearlo pero me moría de ganas de llevármelo a la boca. No estaba segura si a mí chico le molestaría, siempre habíamos fantaseado con situaciones así pero a la hora de la verdad me daba miedo que se echara atrás o se enfadara.

-Chúpamela zorra- me dijo Javi haciendo que saliera de mis pensamientos y pensé es ahora o nunca ya veremos qué pasa después. Empecé a lamer la punta, después el tronco y bajé a los huevos, volví al tronco e introduci finalmente su capullo en mi boca... comencé a chuparsela como nunca se la habían chupado en la vida, el me agarró la cabeza y me la apretaba contra su miembro, haciendo que este pasara de la garganta y bajara por la laringe. Las babas y las arcadas inundaban mi boca. Estuvimos así unos minutos. Su cara de placer y el tembleque en sus piernas decían que iba a culminar pronto así que le hice un gesto a los del sofá para que se unieran y dejarle descansar un poco. Veía a mi novio muy cachondo, su polla estaba muy hinchada y sus venas se notaban mucho, y sobre todo no paraba de masturbarse.

-Me parece que te gusta mucho lo que ves cariño- le dije tanteando.

-Come y calla puta- me quedé sorprendida con la respuesta pero hizo que mi excitación aumentará. Con los tres de pie alrededor mía comencé a lamer sus pollas y a masturbar aquellas que no estaban en mi boca. Jugaba a meterme dos a la vez, a lamerles los huevos mientras les pajeaba, a escupirles en sus miembros...ellos mientras me tocaban los pechos, me tocaban en culo, me metían la mano en la boca incluso me escupían en ella. Javi, que estaba muy cerdo, me levantó y abrió mi culo para empezar a lamerlo. Yo miraba a mi novio que no podía más de placer, por fin después de tantas fantasías veía a su novia dando placer a otros hombres. Tomó la iniciativa de quitarme la camiseta y acompañarme al sofá, me puso a cuatro patas y me dijo

- Enséñales a mis amigos lo puta que eres, enséñales lo húmeda que estás.- yo obedecí inmediatamente, con mis rodillas apoyadas en el borde del sofá y mis manos en el respaldo me arquee lo más que pude, me aparté la braguita que todavía llevaba puesta y dejé asomar mis labios que estaban perfectamente depilados, hinchados y chorreantes de flujo. Empecé a tocarme, mientras me retorcía de placer. Ellos de pié contemplaban la escena masturbándose compulsivamente. Miguel se acercó y me golpeó un par de veces con su miembro en mi culo.

- Eres una pedazo de zorra. Quieres polla?- me preguntó. A lo que le contesté -Quiero que hagas conmigo lo que no puedes hacer con tu novia...

Inmediatamente metió su pulgar en mi ano mientras notaba el capullo de su miembro frotandose en la entrada de mi vagina. Yo solo quería que me penetrara, no podía más de placer. Pero para mi sorpresa noté una pequeña embestida en mi ano. Agarré su polla que era más bien pequeña y le ayude a que taladrara mi precioso culo. El gemido que soltó fue brutal y comenzó a embestirme cómo una bestia mientras me agarraba del pelo hasta que en menos de un minuto se corrió encima de mis nalgas.

-Qué poquito me has durado Miguel....

Mi novio que no podía más le dijo a Javi que se sentara en el sofá, que era su turno. Yo me puse a horcajadas sobre él y me penetró con delicadeza. Empecé a cabalgar sobre su miembro mientras mi novio que se había puesto de pie en el sofá me metía su polla en la boca. No podía ser verdad... Me estaba comiendo una polla mientras estaba siendo follada. Empecé a acelerar el ritmo fruto de la excitación. Javi estaba cachondisimo y mi novio...mi novio estaba a punto de explotar de placer. Notaba su polla tan dura e hinchada en mi boca que sabía que se iba a correr y efectivamente terminó dentro de mi boca.

Mientras Javi aceleraba más el ritmo y miraba como limpiaba el miembro de mi novio con la lengua de repente sentí un calor que me subía desde la vagina por todo el cuerpo, un hormigueo, electricidad que tensaba mi cuerpo, perdí totalmente el control de mi cuerpo y exploté en el mayor orgasmo de mi vida...esto hizo que Javi tuviera que sacar su polla rápidamente y se corriera en mi pubis.

Nos quedamos los 4 allí tirados durante unos segundos. Yo completamente extasiada me di una ducha y me fui a dormir. ¿Qué pasaría a partir de ahora? ¿Iba a ser capaz de mirarles a la cara? ¿Cómo iba a ser la amistad de ellos con mi chico? Yo sólo pensaba en que me volviera a compartir...