El paciente de la 24
Entre las curas y las rondas nocturnas, la enfermera descubre que su paciente no es solo un caso clínico, sino una tentación irresistible. Lo que empieza como una atracción contenida en el silencio de la noche, pronto estalla en una pasión que cruza los límites del profesionalismo.
Llevo trabajando de enfermera varios años, es la profesión que elegí porque me gustaba el ayudar el sentirme útil y saber que estaba haciendo algo por la gente.
Pero esta semana me ha sucedido algo que cambiado por completo mi vida y mis conocimientos de la vida
A finales de la semana pasada ingreso unos cuantos pacientes en mi planta. Como todas las semanas siempre la misma rutina pacientes que entran, les operamos de sus dolencias y en un par de días se marchan a su casa, pero en esta ocasión destacó uno de ellos. Juan un tipo de mas de cuarenta años algo atractivo y con una penetrante mirada de ojos azules. Venia como todos los pacientes a operarse de su dolencia y marcharse en un par de días.
Al empezar mi turno, como siempre revisamos las historias de nuestros nuevos ingresos para ir preparando la medicación que les tenemos que suministrar y ya que tenemos todo hecho ya empezamos a realizar nuestra ronda.
Al repartir la medicación tengo el primer contacto con el
Buenas noches. Soy la enfermera de esta noche, te vengo a darte tu medicación
Era un paciente de unos 40 años de pelo gris con voz grave y una mirada penetrante que te llegaba al fondo.
Muy buenas noches, muchas gracias.
Mañana antes de tu operación me tengo que pasar a sacarte un poquito sangre.
Vale, no te preocupes.
Bueno descansa.
Igualmente.
Parece simpático el hombre ya veremos que noche nos dan.
Ya por la mañana bastante pronto me dirijo a su habitación a por la analítica que me habían pedido los medicos.
Buenos días. Juan. Siempre me gusta personalizar con ellos para que se sientan mejor en los días que están aquí.
Muy buenos días
Vengo a la analítica que me han pedido
Sin problemas, espera que te encienda la luz para que veas mejor. Me sorprendió que ya estuviera despierto.
Madre miá como tienes el brazo que te ha pasado
Pues nada chica, una pruebas previas al ingreso que me han destrozado las venas con las vías y tengo el brazo un poco tocado. Pero tu busca que algún hueco encuentras.
Bueno vamos a ver que puedo hacer tu relajate.
Ok
Venga un pinchacito relajate.
Mierda la vena esta colapsada y no le puedo extraer sangre. Haber como reacciona.
Me parece que la vena esta muy mal porque no me deja.
Tranquila, pues buscas otra y ya esta
Bien el hombre no se lo ha tomado mal y no me ha montado un drama.
Vamos a ello haber si esta me deja. Un pinchacito, mira esta si va perfecta, dame un par de minutos y te tomo la tensión y te dejo que te duermas un ratito antes de que te vengan a buscar.
Vale.
Le tome la tensión, termine con el resto de pacientes y ya solo faltaba que llegara mi compañera de la mañana para contarle las novedades de la noche y se acabo turno.
Llego el día siguiente y como siempre la misma rutina. Primero hablar con mi compañera del turno de la tarde, luego ver los partes de los pacientes, preparar las medicaciones y las curas y ya hacer las rondas.
Al iniciar la ronda, llegue a la habitación de Juan.
Buenas noches. Juan, que tal nos encontramos
Bueno no estoy mal, solo algo dolorido
Me alegro de que estés bien. Pues haber dejame ver que te han hecho que tengo que revisarte la herida
Pues dame un segundo que me coloco y te dejo.
Haber el vendaje se te ve limpio y el drenaje se ve bien. Perfecto.
Genial y ahora que me vas a poner.
Pues un poquito de suero y un calmante para que puedas dormir bien y mañana te tengo que volver a sacar sangre otra vez que me lo pide el especialista.
Perfecto
Buenas noches Juan y si necesitas algo nos llamas.
No te preocupes que no soy paciente de daros guerra.
Bueno pero si lo necesitas nos llamas no te aguantes.
Perfecto, no trabajes mucho. Buenas noches.
Buenas noches Juan.
Termine la ronda ya me dirijo al control para ir preparando los informes que teníamos que hacer y a comentar con mi compañeras de turno.
Que tal chicas como a ido la ronda.
Pufff yo tengo dos abuelos en la 11y la 13 y una señora en la 2 que me parece que nos van a dar la noche y tu. Me comento Olga mi compañera de turno
Bueno creo que en mi lado no voy a tener problemas a lo mejor quitando un señor en el 20 que no me quitaba ojo del culo. Y luego me ha llamado la atención en la 24 otro hombre muy amable.
El de la 24. Os habéis fijado que ojos mas bonitos que tiene, y que voz fuerte tiene. Madre mía.
María no empieces como todas las noches.
María era una de las auxiliares que estaban en el turno de noche, era una mujer de 30 años, que siempre que venían pacientes nos hacia el parte de quien era el mas guapo de esos ingresos.
Pero tu no te has fijado Inés que ojos tiene.
Si claro, azules.
Y como te mira. Madre mía, me encantan hombres así.
Joder María, no se te escapa ni uno. Me voy a tener que pasar yo luego mas tarde haber si es tan majo como dices.
Pues mira Olga, si quieres le haces tu la extracción de sangre a las 6.
Que jodía, ya me podías pedir otra cosa.
Jope tía que el ayer le tuve que pinchar y tiene el brazo echo polvo y encima para colmo en la extracción se me colapsa la vena y le tuve que pinchar otra vez.
Hostias que faena. Y que paso, se enfado.
Que va majisimo ni se enfado se lo tomo de buen rollo.
Bueno ya veremos, a las 6 que tal se lo toma.
Llego las seis y acompañe a mi compañera a que le hiciera la analítica.
Buenos días. Juan, que tal has dormido.
Muy buenas, hoy bueno con el calmante bien, pero bueno hasta que pillas la postura ya es otra cosa.
Hoy viene mi compañera Olga que te va a hacer la analítica. Que como yo ayer te acabe pinchando dos veces.
Bueno son cosas que pasan pero no hacia falta que te trajeras refuerzos, que soy un buen paciente.
Bueno así te pinchamos dos y ya valoras para la tercera vez quien quieres que te pinche. Pero vamos tienes el brazo echo una pena con tantos pinchazos.
Si la verdad que te lo pongo difícil.
Pero no te preocupes que ya tengo un sitio, vamos a ello. Un pinchacito Juan. Ya esta. Ya te dejamos descansar.
Perfecto chicas, descansar.
Al salir de la habitación, Olga me comento.
Pues si la verdad que el hombre es bastante amable y también como dice María tiene una mirada muy penetrante.
La verdad que si que el paciente es majete, lastima que esta tarde lo mas seguro que le darán el alta.
Si es verdad.
Ya a la noche siguiente, llegue como de costumbre a mi puesto y recibir las novedades de mi compañera del turno de tarde.
Buenas Carmen. Cuéntame las novedades.
Pues haber te cuento la paciente de la 15 se queda porque lo ha pedido el medico así, pero que mañana la dan el alta y el de la 24 se queda unos días mas porque sus analíticas no son favorables.
Vaya, Y por lo demás el resto de ingresos que tal.
Pues la verdad que muy bien.
Ya una vez iniciada mi rutina me dirigí a hacer mi habitual ronda, hasta llegar a la habitación de este paciente.
Buenas noches. Juan, como estas, que paso.
Pues nada niña que la cosa no funciona como debería y me dejan unos días mas aquí para daros la lata.
De lata nada. Ojala todos los pacientes fueran como tu.
Bueno si porque, tenéis a algunos ingresados que menuda noche os han tenido que dar
Bueno hay pacientes especiales.
No niña, Que ya tengo callo en esto de estar estar ingresado y ya los veo venir de lejos a los pesados.
Jajaja. Si ya vamos conociendo. A esos pacientes especiales. Y si puedo preguntar, de que tienes tanta experiencia de estar en el hospital.
Pues si claro, yo te cuento.
Estuvimos un buen rato hablando comentando sus operaciones y sus dolencias, y la verdad que tenia un historial muy extenso y la conversación era muy agradable.
Perdona Juan te voy a quitar el antibiótico que con la charla ya se ha terminado.
Es verdad. Anda tira que te van a echar la bronca.
Bueno seguimos en otro rato, buenas noches.
Buenas noches, no trabajes mucho.
Salí de la habitación y me encontré con Olga en el pasillo.
Ha pasado algo con el de la 24
No, que va es un hombre muy agradable, hemos estado hablando un rato de sus dolencias y sus operaciones, que lleva el pobre unas cuantas.
Vale. Es como tardabas pensé que pasaba algo.
Muchas gracias compi, voy ver si sigo con la ronda.
De camino al resto de habitaciones iba pensando en Juan y esa naturalidad que hablaba y sobre todo que te miraba a los ojos mientras te hablaba.
Paso la noche y volví a realizar la extracción a Juan antes de cerrar mi turno.
Buenos días, Juan, que tal hemos dormido.
Muy buenas, espera que te encienda la luz. No ha estado mal con muchas menos molestias. Y que tal tu noche.
Bien no hemos tenido mucho lio.
Pues te noto cara cansada
Bueno si es que son muchos días, Pero esta noche libro.
Pues de miedo niña a descansar a tope
Eso haré, Bueno Juan ya he terminado, descansa
Igualmente descansa mucho y nos vemos en un par de días.
Bueno no se a lo mejor tienes suerte y te dan el alta.
Que va tengo para unos días mas, por eso te lo decía.
Pues nada te veo mañana por la noche.
Termine mi turno y de camino al coche me encontré a María.
María te vienes que te llevo al autobús.
Genial así llego antes a casa. Por cierto que tal con el paciente de la 24.
Bien la verdad muy majete.
Ya me he enterado de que estuvisteis hablando anoche.
Bueno si, pero de cosas de sus enfermedades y sus ingresos
y de algo mas.
De que quieres que hablemos.
Es que a mi cuando me mira con esos ojos azules la verdad me derrite y si te soy sincera no me importaría tener algo con el.
Pero María que es un paciente por dios
Y que, porque contigo ha congeniado muy bien.
Si la verdad es muy fácil hablar con el, es muy amable. Pero no. Y antes de que me digas algo mas ya hemos llegado anda tira que pierdes el autobus.
Jajaja. Te veo mañana por la noche.
Llegue a casa me acosté y por la tarde me arregle porque había quedado con unos amigos a tomar algo.
Pero esa noche me ocurrió algo que me descoloco bastante.
Había quedado con mis amigos y conocí en el bar donde estábamos a un chico bastante simpático, congeniamos y nos fuimos a su casa a tener sexo.
En un momento que me encontraba encima de el se me apareció en mi mente de que era Juan quien estaba debajo miá y que me agarraba los pechos con su manos grandes y fuertes. Eso en principio me distrajo pero esa imagen suya seguía por mi mente hasta al punto de tener un orgasmo gritando su nombre. El chico con el que estaba obviamente se enfado y me fui a mi casa, y ya por la noche como por el resto del día no entendía que por lo que me había pasado y mas porque mientras me duchaba acabe masturbándome mientras pensaba en Juan haciendo el amor allí mismo.
Llego el día siguiente y me volví a incorporar a trabajar y como siempre inicie mi ronda, hasta llegar a la habitación de Juan. No sabia como reaccionar después de lo que me sucedió.
Buenas noches. Juan, que tal estas como ha ido todo.
Bien y tu que tal, como ha ido tu día de descanso, has descansado mucho y has salido mucho.
Si digamos que de las dos he echo de todo.
Eso suena muy interesante.. Mirándome a los ojos y con su voz fuerte y grave. Cosa que hizo que me subiera un escalofrió por la espalda
Y si quieres seguir con la charla del otro día, cuando quieras que en las próximas noches no voy a tener planes.
No fastidies que aun te vas a quedar por aquí
Si mi niña, mis valores parecen una montaña rusa y ya me han dicho que me quedo unos días mas en mi suite a pensión completa.
Vaya no me digas, que te quedas mas días, que fastidio.
Bueno como bien sabes estoy acostumbrado estar aquí
ya claro.
Y aparte mis enfermeras me cuidan muy bien, sobre todo el turno de noche.
Si ese sobre todo que te despierta pronto para sacarte sangre. Jajaja.
Pero se que lo haces con cariño que eso se nota.
No se porque pero al decírmelo mirándome y a los ojos al instante me puse colorada.
Bueno Juan, Voy a seguir con la ronda, mañana te veo,y descansa.
Igualmente te veo mañana no curres mucho.
Salí de la habitación bastante nerviosa, no se que me ocurría y porque me pongo así. Termine mi ronda y ya mas relajada y ya en el control con mi compañera, se lo quise comentar.
Olga te puedo comentar una cosa en privado ahora que esta María con la ronda.
Si claro cuéntame.
Le conté lo que me había pasado la noche anterior con el chico que conocí y luego lo sucedido en la habitación.
Hostias tía que fuerte. Pues a mi me paso con un enfermero de trauma, y no veas lo que corta el rollo.
Ya Olga, y como se resolvió.
Pues muy fácil al final me acosté con el y se me quito.
Pero que dices Olga como me voy a acostar con este hombre que podría ser mi padre.
No es tan mayor Inés solo tiene 45 años y tu acabas de cumplir 25. no seria como acostarse con tu padre o si no se.
No tía no, en serio no me voy a acostar con el.
Bueno a lo mejor pronto le dan el alta y se te olvida.
Pues de momento se va a quedar unos días, por lo que me ha dicho.
Pues tu veras.
De que habláis chicas que ya he terminado.
Nada importante María, de sexo con Inés, Jajaja.
Sexo, no me digáis eso que cada vez que vengo de la 24 vengo con unos calores que flipo con este hombre que manera de hablar como te mira. Ufff.
Joder María siempre estas igual.
Que no chicas que el otro día se incorporo de la cama y aunque se tapo le vi el rabo y madre mía.
Bueno la verdad que el hombre no esta mal armado.
Pero Olga. Tu también.
Venga Inés tía que pasa no me dirás que cuando le has echo las curas no te has fijado.
Bueno si la verdad que el hombre tiene un buen aparato. Jajaja.
Pues tías no sabéis lo que me paso el otro día. Estando en la cama con mi chico mientras estábamos al tema me imagine que era Juan que estaba encima miá y tuve que morder la sabana para no gritar su nombre mientras me corría.
Vaya parece que no eres la única.
Perdona Olga que no te entendí.
Nada cielo que me voy que me llaman de la 10.
Siguieron los días y las visitas con Juan eran mas amenas ya había una complicidad entre nosotros e incluso nos permitíamos hacer algunos chistes de algunos pacientes que había en las habitaciones de la planta. Hasta que un día en mi rutina diaria. Juan me dice que le dan de alta al día siguiente. La verdad que me sentí triste por ello pero era hora de que saliera de mi cabeza.
Ya por la mañana mientras hacia mi ultima ronda me despedí de Juan el me dio la gracias por lo bien que le había atendido y me dio su teléfono por si alguna noche quería seguir con alguna charla.
Pasaron un par de días y yo no le escribí me sabia mal porque era un hombre interesante pero no creía que fuese bueno. Hasta que una mañana al terminar el turno saliendo del hospital me cruce con el
Juan que haces por aquí y sobre todo tan pronto.
Muy buenas Inés, pero que guapa estas sin el uniforme, casi ni te reconozco.
Muchas gracias.
Pues nada he venido a traeros unos bombones a las chicas por lo bien que me habéis tratado.
Pero que majo que eres. Y no pude evitar tocarle un brazo.
Bueno a ti si no estas muy cansada te invito a desayunar que has sido la mejor que se ha portado conmigo
Hubo un momento de guerra interna entre aceptar esa invitación o no. Pero finalmente acepte
Venga vale. Si quieres sube y te espero en la cafetería de la vuelta..
Genial. Pues en unos minutos voy para allá.
Me fui a la cafetería pero me encontraba como nerviosa. A los diez minutos apareció Juan y como siempre con su sonrisa. Pedimos un par de desayunos y estuvimos hablando durante un buen rato.
Bueno niña no te voy a robar mas tiempo que al final no te dejo dormir.
Ostras, que ya ha pasado una hora. Pues si que si no no me da tiempo a nada.
He traído el coche si quieres te acerco algún sitio.
No hace falta no te molestes me cojo el autobús y llego a casa.
No es ninguna molestia. Permite ya que he sido el que te ha quitado una hora de sueño.
No te puedo pedir eso que yo vivo en la otra punta de la ciudad y te desviás mucho.
Para nada, ademas yo estoy de baja y tengo todo el tiempo del mundo.
Bueno vale.
Nos fuimos a su coche y partimos rumbo a mi casa. Durante el camino notaba que al cambiar de marcha estiraba un poco mas la mano para rozar la mía, y yo realmente no quería rechazar ese contacto. Cada vez que me rozaba una corriente subía por mi espalda.
Finalmente llegamos a mi casa. Y era hora de despedirnos.
Bueno niña ya hemos llegado a tu destino.
Jajaja. Bueno no soy tan niña Juan.
No, ya se ve que no eres tan niña, poniéndome una mano en la pierna.
Hubo unos segundos tensos entre nosotros, pero me beso en los labios, yo no rechace ese beso al contrario me gusto quería mas, volvió a darme otro pero este ya nuestras lenguas se cruzaron.
Después de varios minutos me dijo que me fuera a su casa que estaríamos mas cómodos. Cosa que acepte porque yo vivía con mis padres.
Tras unos minutos por fin llegamos a su apartamento, subimos y volvimos a besarnos cada vez había mas pasión entre nosotros. Me llevo hasta su habitación y beso a beso me fue desnudando.
Tras acostarme en la cama empezó a besar mi cuerpo desde los pies e ir subiendo de forma lenta pero muy excitante, hasta que llego a mi coño. Ahí empezó con pequeños besos hasta para luego ir pasando su lengua poco a poco por mis labios, se estaba tomando su tiempo quería disfrutar de este momento. Era totalmente diferente a lo que yo conocía, cada movimiento estaba destinado a dar placer, no había prisa. Su cabeza estaba entre mis piernas mientras con una mano acariciaba mis pechos, yo solo podía acariciar su cabeza y gemir de gusto. Poco después mientras su lengua se paseaba por mi clítoris y dos su dedos estaban dentro de mi tuve uno un orgasmos que me hizo chillar de placer. Era la primera vez que me corría con sexo oral, nadie me lo había hecho de esa manera. Quería recompensar a Juan de la misma forma y tras levantarme de la cama me dirigí a su polla. Estaba totalmente dura desafiante ante mi. Dirigí mi lengua a su punta y fui recorriendo poco a poco a pequeños círculos para luego ir recorriendo con la lengua toda ella para luego introducirla dentro.
Llevaba unos minutos deleitándome con mi miembro en su boca, cuando Juan me aparto y tras besarme la boca me tumbo en la cama y tras meterse entre mis piernas, puso su miembro en la entrada de mi coño y fue metiendolo poco a poco. Yo necesitaba que me follara de forma salvaje, pero el quería disfrutar del momento. Acoplo mis piernas a sus hombros mientras e inicio la follada. Yo no paraba de gemir me estaba gustando el como el dominaba el ritmo me hacia llegar casi al orgasmo para luego ir parando lentamente. Me puso en cuatro y ahí la cosa cambio me azotaba me tiraba del pelo mientras me penetraba, eso hacia que mi gemidos cada vez fueran mas altos pero yo quería terminar de otra forma quería ver su cara. Así que me puse encima de el, era tal como lo había soñado en alguna ocasión en mi casa. Yo encima cabalgandole mientras el amasaba mis pechos y me pellizcaba los pezones. Una corriente empezó a subirme por las espalda y un fuerte calor afloro a mi cara, mire a Juan como diciéndole que estaba a punto del orgasmo. El me abrazo y mientras yo gritaba teniendo ese ansiado segundo orgasmo el acabando dentro de mi.
Nos quedamos abrazados unos minutos uno al lado del otro mientras podía notar como su leche aun caliente se resbalaba por entre mis piernas.
Al cabo de unos horas me desperté. Al principio algo desorientada, no sabia donde estaba, pero luego al ver a Juan sentado en una silla enfrente de la cama, ya fui recordando.
Que a pasado, cuanto tiempo llevo durmiendo
Tranquila cielo, te dormiste hace ya unas horas, pero me dio pena despertate, estabas muy guapa dormida.
Ya, pero que hora es.
Son las cuatro la tarde.
No fastidies, es muy tarde y aun sigo aquí, tengo que irme a casa.
Tranquila duchate y ahora te acerco.
Dejalo que me cojo el bus.
No te preocupes que yo te acerco.
No no me cojo el bus
recogí mi ropa apresuradamente me vestí y salí de su casa para coger el autobús de camino a mi casa.
Y ahora me encuentro dentro del autobús pensando en lo que ha pasado.
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