Xtories

El presidente de la comunidad-1-

Javi solo quería mirar, pero la puerta entreabierta de la casa de al lado le ofreció mucho más que una vista. Escuchó cómo su vecina gemía su nombre mientras su propio marido la usaba como si Javi estuviera allí. Ahora, la promesa de repetir la fantasía cuelga en el aire, prohibida y ardiente.

spain7.4K vistas9.1· 7 votos

Este año me ha tocado ser el presidente de la comunidad de vecinos, un excelente regalo de año nuevo como podéis imaginar, (por mi reciente jubilación, como además me vacilaban algunos).

Y además con varias obras menores, pero urgentes, que tenemos pendientes de hacer desde el pasado año.

El caso es que convoqué una reunión nada más pasar las fiestas para ver como iniciábamos todo esto. Os podéis imaginar la junta de vecinos ya que todos las sufrís, vecinos que cooperan, los menos, otros que pasan de todo, los más, y unos cuantos que lo único que saben hacer es dar por culo. El caso es que salimos como pudimos del berenjenal, con unas mínimas cosas acordadas, por lo menos para ir empezando. Una charla informal en los corrillos que se forman siempre al acabar y al ascensor para irnos todos a casa.

Para aprovechar el viaje nos subimos los cuatro que estábamos hablando en él, otros dos vecinos, una vecina y yo. Ella es una mujer de las que no te fijas necesariamente en ella, cincuenta y tantos años, sobre el 1,60 de altura, algún kilillo de más, media melena color castaño, modosita, pero, conmigo por lo menos, simpática.

El caso es que como yo me bajaba el último, pasé el primero al fondo del ascensor y ella medio delante de mí, con los otros dos vecinos delante mirando a la puerta. Según subíamos me iba fijando que, bueno, no estaba tan mal Toñi, que así se llama. Me fijé en el escote que llevaba, normalmente es una mujer recatada, y hoy, sin ser demasiado llamativo, pero bueno, dejaba adivinar un buen par de tetas, como una 95, un pelín caídas, pero lo que me llamó la atención es que se le iban marcando los pezones.

Como íbamos un poco apretados nos íbamos rozando por el costado con un brazo y una pierna, y creo que se dio cuenta de cómo, desde arriba, yo me estaba fijando en sus tetas. No dijo nada y simplemente bajó un poco la cabeza, aunque creo adivinar que me miró desde abajo por el rabillo del ojo.

Paramos en los dos pisos donde se bajaron los otros dos vecinos quedándonos solos.

--Bueno, parece que no ha ido mal del todo la reunión, ¿verdad?, le dije

--Si, para otras veces, hoy no nos podemos quejar, sonrió al contestarme

--¿y Fran como es que no ha bajado?

--Debe estar a punto de llegar, hoy venía un poco más tarde.

--Pues casi igual que mi mujer, pero, al contrario. Como en estas fechas de fiestas estaba todo a tope, ha quedado hoy a cenar con unas amigas y se ha marchado hace un rato.

Charla intrascendente, pero como a mí se me escapaban los ojos a su escote, a ella se la veía un poco incómoda, nerviosa.

Paró el ascensor en su planta, se abrió la puerta, nos dijimos un hasta luego, y al salir ella casi choca con su marido que subía en el otro ascensor y llegaba en ese mismo momento.

--Vaya, hola Javi, hoy no he podido estar en la reunión, discúlpame, ¿qué tal ha ido?

--Ehh, bien, algo hemos avanzado. Bueno, subo andando el piso que queda y dejo el ascensor libre que hay gente abajo esperando, dije saliendo al rellano, ¿no ha estado mal, verdad Toñi?, por lo menos hemos sacado autorización para una pequeña derrama y poder empezar la obra más pequeña.

Nos quedamos hablando unos minutos de la reunión y alguna otra cosa intrascendente, y, yo no sé por qué, pero no podía evitar el mirar los pezones que se le marcaban a través del vestido,

incluso creo que Fran en algún momento se dio cuenta, aunque muy educado él, no dijo nada.

--Bueno, me subo, que me toca prepararme algo de cena

--ah, sí?, y eso?, dijo él

--Ya le he dicho a Toñi, hoy Sonia se ha ido a cenar con unas amigas y me ha dejado solo

--Ahh, mira que bien!! Yo se lo digo a Toñi muchas veces, siempre vamos juntos a todos los sitios, queda con amigas y sal por ahí a divertirte un poco mujer, pero nada, que no quiere.

--Anda tonto, ¿dónde voy a ir yo, vamos mejor juntos, o es que te molesta ir conmigo?

--jajajajaja, ya ves como es, yo que la dejo libre y no quiere, si es que vaya tela, dijo sonriendo y dándole un beso en la mejilla.

¿Oye, una cosa, ya que estás solo esta noche, quédate a cenar en casa, pinchamos cualquier cosa, charlamos y me pones al día de la reunión, verdad cariño?

--Ehh, bueno, sí, pero no tengo nada preparado

--No, por favor, no quiero molestar para nada

--Ninguna molestia, pinchamos lo que haya y ya está. Venga vamos, pasa.

--Vale, pero esperad un momento que subo a por una botella de vino y bajo ahora mismo, no admito negativas.

--jejeje, vale como quieras

Bajé con la botella y entré a su casa. Fran había sacado unas cervezas y estaba poniendo un mantel sobre la mesita baja del salón. Cosas de picoteo como habían indicado que fuimos colocando entre él y yo mientras nos tomábamos las cervezas.

Abrí la botella de vino porque Toñi dijo que a ella no le gustaba la cerveza y le serví una copa.

Nos sentamos a la mesa, Toñi y yo en el sofá, y Fran en un sillón en un lateral de la mesa. Ella se había puesto algo más cómodo, unas mallas negras y una camiseta blanca donde se le marcaban más, si eso era posible, el par de tetas y de pezones que tenía, y que, no sé por qué, porque nunca me había llamado especialmente la atención, hoy me tenían ya un poco palote.

Fuimos comiendo lo que habían dispuesto, hablando de la reunión de la comunidad, poniendo verdes a algunos vecinos y riéndonos, la conversación fluía, Fran dijo de preparar unas copas y ya íbamos hablando un poco de nosotros, nuestros gustos, aficiones, etc....

Toñi y yo, al estar sentados juntos, de vez en cuando se juntaban nuestras piernas y al principio la separé pidiendo disculpas, pero alguna otra vez la dejé pegada a ella sintiendo su calor, sin notar ningún otro movimiento por parte de ella.

--¿y Sonia sale habitualmente ella sola, con amigas y demás?, preguntó Fran

--Si, bueno, a tomar un café y cosas así, bastante a menudo, siempre quedan una u otra, viven relativamente cerca unas de otras. Y a comer o cenar, y tomarse algo, son un grupito de cuatro o cinco amigas, y una vez al mes siempre quedan, un día de chicas, ya sabéis.

--Ves?, si yo se lo digo a Toñi, que empuje a las amigas que tiene, o que se busque otras y salga ella a divertirse un poco.

--Pero que no me hace falta, ¡qué pesado!, Ya quedo alguna vez a tomar un café, que va a parecer que soy una sosa sin vida propia.

--No, cariño, claro que no, pero bueno, mira lo que dice Javi, que su mujer sale por la noche a divertirse, vosotras eso nunca lo hacéis, y sabes que a mí no me importa.

--Ya, ya sé yo lo que no te importa, dijo ella con una mirada de recriminación hacia él.

--Bueno, no os vayáis a enfadar, si a ella no le apetece salir, pues nada, porque si quisiera seguro que se lo pasaría muy bien. Mira tú que liga con alguien, ¡y a ver luego!, jejejejeje.., dije yo.

--Jajajajajaja, no, eso no pasaría, Toñi es muy puritana para esas cosas, y tremendamente fiel.

--Pero qué tonto eres!!!, anda, cállate ya, que se está subiendo la copa

--No, a ver, que cariño, que estamos en confianza con Javi. Mira Javi, si eso pasara, que no lo creo, pues mira un ligoteo sin importancia, unas risas y ya está, ¿no? Sonia y sus amigas seguro que han tonteado con alguien alguna vez.

--Pues alguna vez, sí, claro. Cinco mujeres solas tienen mucho peligro, jajajajaja, pero eso, para echar unas risas.

--¿lo ves?, eso es a lo que me refiero

--Ya, que sí, que sé lo que dices Fran, no me vengas, déjalo ya.

--Uyyy, si os parece dejamos el tema, que no haya malos rollos entre vosotros, medié entre ellos, al tiempo de mirar, esta vez un poco más descaradamente a sus tetas, e inmediatamente después a Fran.

Me parece que os estáis hablando en clave y yo será mejor que me vaya que Sonia debe estar a punto de llegar.

Toñi se calló y agachó la cabeza, al tiempo de subirse un poco el escote, se había dado cuenta de mi mirada, no cabía duda, y por contra Fran me dio la impresión de querer haber ido un poco más allá.

No sé, quizás fuera mi mente, pero pensé que en esa pareja había cosas que descubrir. Me levanté, se levantaron ellos también, le di la mano a Fran y me acerqué a darle un beso a ella. Lo hice dejando mi mano en su espalda, muy, muy cerca de su culo, prácticamente tocándolo, mientras miraba a Fran y me despedía. Ninguno hizo ni dijo nada, Toñi, simplemente, volvió a agachar la cabeza.

Sí, definitivamente había alguna cosa más por descubrir.

Nada más cerrar la puerta pude oír como que iniciaban una discusión. Me quedé un momento pegado a la puerta....

--Fran, tú estás gilipollas o qué te pasa????

--¿porqué, ¿qué pasa?

--Ya está bien de tus tonterías y fantasías de tríos y demás, te he dicho mil veces que eso no es necesario para nuestra vida amorosa, pero que encima le digas a un vecino que quieres que me vaya sola a ver si ligo por ahí, ya te vale!!

--Mujer, ha sido una conversación sin más historias, he hablado de salir con amigas, nada de lo que tú dices, aunque... ¿por qué has pensado eso?, eh?, ¿tú si lo has pensado?, le dije, al tiempo de abrazarla por detrás y besar su cuello pegándome a ella.

--déjame!

--si lo has pensado, lo sé!, jejejejeje, y te ha tocado el culo y no has dicho nada que lo he visto!!

--no me ha tocado el culo!!

Pasé mi lengua por su cuello, al tiempo de con una de mis manos coger una de sus tetas y con la otra acariciar su culo,

--sí, sí lo ha hecho, así, ha pasado su mano por tu culo así al despedirse, y te ha gustado

Ummmm, esto podía imaginarlo, pero oirlo, ufffff, mi polla se me empezó a poner morcillona. Pegué un poco más el oído a la puerta porque se habían alejado un poco,

podía seguir oyéndolos, pero sin entender ya del todo lo que decían, debían de estar ya en el salón,

--son imaginaciones tuyas......, dijo ella, pegando más su culo a mi polla, y girando su cabeza hacia mí buscando mi boca. La besé mordisqueando sus labios y apretando sus tetas, pellizcando su pezón, haciendo que gimiera un poco.

La empujé un poco haciendo que se inclinara boca abajo encima de la mesa del salón, bajé sus mallas hasta las rodillas y, juntando los laterales de sus bragas, tiré de ellas hacia arriba haciendo que se metieran en su coño, al tiempo de con mi otra mano pajear ese coño que me encontré empapado,

--ahhhhhhhhhh!!!!

--¿te gusta verdad?, ¿te gustaría que esto te lo hiciera Javi?, ¿te gustaría que viera este culo?, ¿estás así de mojada por él?, preguntas que lancé como disparos, al tiempo de meter un par de mis dedos en su coño y follarla con ellos, pajeándola dentro y fuera. Gemía con el coño chorreando, restregándose sin parar contra mi

--Cállate enfermo, cállate y fóllame ya!!!, chilló, con su mano hacia atrás agarrando mi polla por encima del pantalón.

Me lo desabroché como pude y liberé mi rabo que saltó como un resorte.

Como digo, no podía oír del todo bien, pero sí, había oído mi nombre, y había oído como ella le pedía que la follara con urgencia. Mi mano ya acariciaba mi polla por encima del pantalón, que definitivamente se me había empalmado totalmente.

--Cógelo, cógelo y métetelo tú misma. Es el rabo de Javi, cógelo y fóllate con él. Hazlo tú. Hazlo, la susurraba en el oído.

Sus gemidos no paraban de subir en intensidad, la conocía y sabía que estaba perdida.

--Coge la polla y clávatela, vamos, lo estás deseando...

--........

--Vamos, vamos…te mueres por ella...

Echó su culo para atrás, y agarrando mi polla buscó con el capullo la entrada de su coño, y en cuanto la tuvo ahí apretó hasta clavársela totalmente,

--ummmmmm, diosssssssssssssssssssssss, fóllame, vamos fóllame másssssssssssssssss!!!

La situación me tenía totalmente fuera de mí, mi polla era hierro ardiendo, agarré sus caderas y empecé a follármela con violencia, una y otra vez,

--sí, sí, sí, así, mássssssssssssssss, dame más!!!!, dame más por favor!!!!

--Di su nombre, dilo, pídele que te dé más polla!!!!

--Eres un gilipollasssssssssssss!!!, fóllame!!!, no pares!!

--Dilo....vamos, dilo....

--Ahhhhhhhhhhhhhhh, fóllame Javi, fóllame delante de este cornudo!!!!

--Diossssssssssssssssssssss, no pude evitarlo, fue oír su nombre y me clavé en su coño corriéndome como nunca!!!, ahhhhhhh!!

--No!!!, no te corras todavía!!!, fóllameeeeeeeeee másssss!!, chillaba ella moviendo sus caderas, buscando mi polla, pero ya no había remedio,

me quedé echado encima de ella ya sin poder moverme. Me temblaban hasta las piernas...

--No me lo puedo creer!!!, te has corrido y me has dejado a mediasssss!!, Vete a la mierda!!!!!, chilló ella empujándome, con una mirada de querer matarme, y yéndose hacia el baño.

Oí los pasos de ella acelerados que pasaron justo al lado de la puerta y yo me subí por la escalera a mi casa, donde rememorando lo que había oído y lo que había podido intuir, me casqué una paja tremenda pensando en esa parejita.

Pasaron tres días hasta que volví a coincidir con ella en la calle, traía unas bolsas de compra y me ofrecí a ayudarla.

--Hola, ¿qué tal?, deja que te ayude.

--Hola, gracias, dijo, bajando un poco la cabeza. Definitivamente esta mujer era todo, menos lanzada. Te lo agradezco, he cogido más cosas de las que pensaba del super y la verdad es que pesan.

--Gracias por la cena del otro día, y espero que no terminarais discutiendo por mi culpa.

--No, no te preocupes, para nada, es este Fran que muchas veces no sé qué piensa con esa cabeza loca que tiene algunas veces.

Creo que se ruborizó al decir esto, huyendo de mis ojos.

--Jajajajaja, ya sabes, los hombres cuando se nos mete una cosa en la cabeza vamos a piñón fijo, y en este caso tú tienes suerte. No es lo habitual que sea el marido el que empuje a su mujer a que se desmadre un poco, no? Un poco o un mucho, vamos, que una vez en harina....

--Yo hago lo que me parece, no tiene que decirme si tengo que desmadrarme o no, vamos lo que me faltaba.

--Jajajajajajaja, vale, vale, eso desde luego mujer, contesté ya en el portal y entrando al ascensor. Eso sí, si lo haces alguna vez avísame, ¿vale? Me gustaría estar cerca.

Se quedó callada ahora sí, totalmente ruborizada.

--Hemos llegado, gra...gracias por ayudarme.

--De nada Toñi, siempre un placer, contesté sonriendo, y apartándome un poco para que pudiera salir.

--Continuará--