Demasiado Tarde Cap. 3
La noche cae sobre el parque y el frío no es lo que más les quita el sueño. A solas en una cabaña abandonada, los años de negación se rompen en besos urgentes, pero la realidad los acecha a cada paso y la vergüenza de ser descubiertos los deja al borde del abismo.
CAPÍTULO III Abriendo caminos nuevos
Luego de manejar por horas se acercaban al parque que tendrían que cruzar para encontrarse en con el resto de su grupo, deciden que para no levantar sospechas es mejor continuar a pie y entrar por los laterales y no por la entrada principal esto con el fin de no dejar rastros en ningún lado de los tres.
J: ¿Qué pasó? ¿Dónde estoy?
A: Bella durmiente tenemos que caminar, en el camino te iré explicando lo que sucedió
Alfonso y Julieth bajaron del carro, Carlos le dijo que esperaran allí mientras el se deshacía del carro
J: qué va hacer
A: Probablemente lo dejará que caiga en alguno de los barrancos que pasamos
J: por qué estoy aquí no se suponía que me traerían con ustedes
A: los tipos que están detrás de nosotros ya estaban en el pueblo incluso es posible que siguieran a Carlos, así que no tardarían en dar contigo
J: mi casa, la foto de
A: está en el bolso y borre tu rastro de esa casa no podrán relacionarte con nosotros, usé el escondite que me dijiste y guarde todo allí, será muy difícil que lo encuentren, por lo pronto tu identidad es un misterio para ellos
J: ojalá, gracias por guardar la foto, fue la última que le tome (apretó el bolso contra ella)
J: ¿Qué haremos ahora? ¿qué va pasar conmigo? ¿Dónde estamos?
A: preguntas más que un policía, esto es difícil tomando en cuenta nuestro historial, pero necesito Julie que confíes en mí sin importar nada más (lo dijo tomando sus manos y mirándola a los ojos)
J: esta bien, pero necesito que me respondas al menos estas preguntas necesito saber
A: estamos en el parque nacional el Tamá lo cruzaremos hasta llegar a las coordenadas que recibió Carlos
J: entiendo, conozco este parque he venido varias veces
A: en serio? Tu?
J: que te pasa? Crees que no puedo, quizá soy débil pero cuando me propongo algo lo hago y ya, tome un curso para senderismo de principiantes con algunos guardaparques (claro después de perderme dos veces aquí, pensó)
A: estas llena de sorpresas (no dejaba de tomar su mano)
Estuvieron esperando casi una hora hasta que finalmente carlos apareció brindando todo un reporte a Alfonso sobre lo que había hecho, entraron a terrenos del parque pero decidieron esperar al amanecer para continuar y evitar perderse, no faltaba mucho así que con los primeros rayos del sol reanudaron la caminata, Julie recordaba algunos de los senderos estuvieron caminando casi todo el día, comieron alguno que otro tentempié para mantener el paso, hasta que casi se iba el día, el parque era inmenso parecía no tener fin.
J: se que tienen que cumplir con su programación y todo eso, pero yo estoy un poco preocupada si mal no recuerdo en esta zona pueden aparecer cunaguaros y de verdad no estoy lista para morir de esa forma, preferiría una menos violenta, además por lo que entiendo debemos llegar al otro extremo y honestamente no estamos ni a la mitad
C: Señor tiene razón vamos a buen ritmo, afortunadamente esta mujer es una guerrera pero no es suficiente y permanecer de noche a la interperie no creo que sea buena idea en esta zona
A: no podemos regresar solo nos queda avanzar además ven alguna casa o lugar donde podamos quedarnos, qué querían un hotel cinco estrellas
J: si tu quieres que te coman los cunaguaros o cualquier otro animal nocturno bien por ti, yo me voy en esta dirección
C: Julie pero el sendero continua por aquel lado mira las marcas
J: lo sé Carlos, pero por esta dirección a más o menos media hora se encuentra una cabaña abandonada
C: cómo lo sabes
A: si, se que me voy a reir con esto, dinos reina del excursionismo como sabes de una cabaña en una zona que no pertenece al sendero
J: la primera vez que visite este parque me distraje tomando algunas fotos, nunca había venido y quise guardarlas y pues no me di cuenta que el grupo en el que estaba se había ido y me fui por allí recuerdo perfectamente el camino, tengo buena memoria fotográfica, pues para hacer el cuento corto no me regrese, sino que avance y cuando ví que iba anochecer me percaté de la cabaña y me quedé allí toda la noche hasta que al día siguiente me rescataron
A: jajaja, típico, eso si me lo esperaba, y estás segura de que recuerdas como llegar allí
J: puedes desconfiar de muchas cosas de mí, menos de mi memoria fotográfica nos vamos por allí seguimos derecho nos encontraremos un árbol gigante tomaremos la izquierda y veinte minutos mas de caminata veremos los restos de la cabaña
Siguieron las instrucciones de Julieth, Alfonso no hacía más que burlarse de que seguramente habría gritado pidiendo ayuda, Julieth y el discutían y Carlos sentía que se iba a volver loco si los seguía escuchando
J: ven allá está, se los dije
C: gracias a Dios, pensé que nunca llegaríamos
Entraron a la cabaña que a duras penas se mantenía en pie, Julieth les explicó que debido al poco personal en muchos de los parques nacionales abandonaban algunas estructuras por no poder hacer mantenimiento, no tener insumos o personal que lo hiciera, así que la naturaleza se apoderaba de esas estructuras, ella les mostro que había dejado una marca en una de las paredes como recuerdo de haber estado allí, les explicó que esa noche trato de colocar trabas para evitar que entrara algún animal y que no durmió solo se quedó allí hasta que escucho los gritos de las personas que estaban buscándola.
C: ¿prendemos una fogata?
J: qué te pasa, eso está prohibido aquí, además si nos están persiguiendo no es bueno alertar a nadie con una fogata
Alfonso estaba fascinado, una de las cualidades que le encantaban de ella era eso, su inteligencia y su prudencia cuando la situación lo ameritaba, las palabras de Julieth eran las más acertadas
A: tenemos las bolsas especiales para el frío y las carpas igual así que no haremos la fogata, pero ya que nos metiste en esta situación dormirás hasta las 12m y luego me relevaras afuera vigilando el perímetro resguardando de que no llegue nadie
Julieth y Carlos conversaron largo rato mientras Alfonso vigilaba afuera
C: todos admiramos al Oso, ha hecho muchas hazañas en las misiones, todo el grupo lo sigue ciegamente
J: ¿y quién es el Oso?
C: Alfonso
J: ¿Por qué oso?
C: porque es grande, suele estar calmado, sin embargo, cuando lo molestas puede destruirte en segundos y es mejor que te rindas
J: sí, le queda
C: ¿qué hay entre ustedes?
J: no te gusta el chisme pero te entretiene no?
C: anda que te cuesta prometo no decir nada
J: no tienes que prometer nada porque no hay nada que contar
C: si, supongo que me equivoqué además el…
A: Carlos te toca, será mejor que no te quedes dormido, o te haré lamentarlo
C: dormí lo suficiente, en cambio alguien más no ha querido dormir así que decidí quedarme el resto del tiempo hablando con ella
Carlos tomo sus cosas y salió, Julieth se puso de pie y miró por la ventana, se sentía nerviosa de estar a solas con Alfonso y más aún porque no recordaba qué había pasado la noche anterior mientras bebían
A: por qué no quieres dormir (se acercó hasta ella y le habló desde atrás)
J: no puedo pienso que en cualquier momento vendrá cualquier animal y me da pavor, esta zona es peligrosa me lo dijeron mucho, pero es la única donde esta este refugio y donde no habría nadie haciendo preguntas
A: ve a dormir tranquila me quedare despierto y te cuidaré
La tomo de la mano y la llevó a donde estaban las bolsas de dormir, Julieth abrió la bolsa y le dijo que se quedara allí con ella un rato, mientras se dormía, Alfonso accedió y se acostó a su lado mirándola con ternura sin poder evitarlo
J: me estoy muriendo de frío, este clima no es para mí
A: ¿si no te gusta el frío por qué te mudaste a esta zona?
J: exactamente por eso, quien me conoce jamás pensaría que me iría a vivir a un lugar frío y no quiero que me localicen
A: de qué huyes?
J: de las caras largas y los reproches, me sentía juzgada y atormentada, nadie me apoyo, nadie pensó en cómo me sentía solo se dedicaron a culparme de todo
La acercó a su pecho mientras le decía que entendía como se sentía
J: tu también huyes?
A: sí pero de algo diferente
Julieth se separó y lo miró con una expresión de extrañesa el se incorporó acarició su rostro y sin mediar palabras la beso con la misma intensidad que la noche anterior, Julieth quiso separarse al principio pero cedió al deseo, Alfonso comenzó a acariciar sus hombros su espalda entre cada beso, mientras ella acariciaba su nuca, las manos de Alfonso recorrían centímetro a centímetro el cuerpo de Julieth y ella acariciaba los brazos y espalda de ese hombre, el cuerpo de ella reaccionaba a sus caricias pero cuando el intento quitarle la ropa lo detuvo de golpe
J: no puedo Alfonso, esto no puede ser, no (decía con la respiración acelerada)
A: no me hagas esto, se que quieres por qué te niegas por qué siempre te niegas a mis besos mis caricias
J: no estoy lista aún para esto
Un molesto Alfonso golpeo la pared con el puño cerrado, Carlos entró para saber que sucedía
C: Señor pasó algo entró alguien?
A: regresa a tu puesto no pasa nada
J: Alfonso
A: no me digas nada, es mejor que te duermas mañana debemos caminar
Julieth se acostó confundida, sintiéndose mal por la situación, quería que estuviera con ella pero Alfonso permaneció de pie junto a la ventana sin mirarla. Julieth terminó por quedarse dormida y Alfonso tomo una cámara colocó un poco de luz y le tomó fotos, serían para el, no podía entender los cambios de actitud de Julieth pero ella lo atraía como los imanes al metal, era imposible para el resistirse. La noche siguió su curso hasta casi amanecer, Julieth comenzó a dar vueltas hablando entre sueños, tenía muchas pesadillas
J: no, yo soy su mamá, es mía, devuélvemela, soy una buena madre, yo la amo, alejo a todos, no por qué (se despertó sudando y alterada)
A: ssshh shh, tranquila, fue una pesadilla, todo está bien, toma un poco de agua
J: era tan real, no está…
A: calma, fue un sueño, ya despertaste, tranquila
J: perdona por lo de hace rato, yo…
A: tenías razón lo mejor es que no haya pasado nada y mantengamos nuestra distancia, hiciste bien
J: es que…
A: ya no quiero hablar de eso, mejor vuelve a dormir Julieth por favor, ya te disculpaste, disculpa aceptada regresa a tu lugar
J: no soy uno de tus soldados o como se llamen entre ustedes yo no tengo por qué seguir tus ordenes y no quiero dormir no puedo dormir, tranquilo no me acercaré a ti te daré todo el espacio que quieras porque prefiero quedarme afuera con los osos y los cunaguaros
A: claro siempre prefieres cualquier cosa que estar conmigo, quieres que me sienta mal, vienes me provocas y luego cambias de parecer y yo debo ser paciente y hacer como si nada, lo que haces genera consecuencias, pasan los años y sigues siendo la misma caprichosa
J: no soy caprichosa, solo no me puedo dejar llevar, así como así, crees que me tienes en tus manos rendida a tus pies pues no
A: tu crees que yo soy un monigote, un payaso (la tomo de la cintura y la beso a la fuerza, ella forcejeaba y el la besaba con mas rudeza mientras intentaba quitarle la chaqueta, los besos se suavizaron cuando ella comenzó a corresponderle)
Ella le quitó la chaqueta, se acariciaban mutuamente por encima de la ropa, el calor que sentían por esa pasión a la que le estaban dando rienda suelta los hizo olvidarse del mundo, el acariciaba sus senos, su cintura sus nalgas sin reparos mientras ella mordía sus labios y acariciaba su espalda, tomo su mano y la llevo hasta donde se encontraba la bolsa de dormir, la ropa comenzó a sobrar el besaba su cuello mientras acariciaba la punta de sus senos, los besos iban bajando lentamente por el cuerpo de Julieth, quien sentía como el interior de su vagina se estremecía y humedecía, le quitó parte de la ropa a Alfonso y observó su cuerpo un tatuaje de un oso feroz en el pectoral derecho otro tatuaje en el brazo izquierdo y algunas cicatrices pequeñas, casi imperceptibles en aquel cuerpo bien cuidado, terminaron de desnudarse viéndose uno al otro con deseo, un deseo que en el se había presentado desde hacía años y solo estaba guardado y en ella era algo que recién descubría
Alfonso le susurró eres preciosa soñé muchas veces con verte así, la mano de Alfonso se poso sobre la vagina de Julieth sintiendo su humedad mientras que ella por primera vez veía su pene, largo y de buen grosor, se entregaron a los besos mientras se masturbaban mutuamente, sentir el calor y las venas de aquel pene entre sus manos mientras Alfonso movía sus dedos con gran destreza haciéndola gemir de placer en ese momento se sentía en la gloria, Alfonso movía sus dedos mientras olfateaba el cabello de ella y besaba y mordía sus hombros, las manos de Julieth eran suaves y el notaba lo bien que sabía masturbarlo estaban en éxtasis hasta que Carlos entró y Alfonso por instinto se acostó sobre ella y se cubrió con el saco.
A: coño de la madre
C: Señor, eh, ya amaneció y pensé que
A: sal para que nos podamos vestir y luego pasa a recoger todo
Julieth sentía que su cara se ponía roja de la vergüenza, no dijo ni una palabra se vistió rápidamente recogió sus cosas salió casi corriendo del refugio, mientras Carlos y Alfonso terminaban, era un día hermoso, su corazón aun latía aceleradamente, se aseo un poco mientras trataba de no pensar en lo que había sucedido y lo que pudo suceder, cuando iba a entrar de nuevo una mano toco su hombro y volteó asustada.
J: aaaah Fabian eres tu, es que me quieres matar de un infarto
F: ¿por qué te asustas? ¿volviste a perderte?
Desde el interior de la cabaña Alfonso observaba así que dio ordenes a Carlos tomo sus cosas y salió del refugio
A: ya estamos listos (lo dijo tomando la mano de Julieth y mirando fijamente al hombre frente a el, a quien ese gesto no pasó desapercibido)
J: que bueno, te presento a Fabian es uno de los guardaparques
F: mucho gusto
A: Alfonso
F: ¿volviste a perderte princesa?, usted sabe que esta zona es peligrosa
J: te he dicho que no me digas princesa, no es eso estuvimos caminando y nos alcanzó la noche, recordé este sitio y pasamos la noche aquí
F: Lo digo por cariño, ya debería saber que está prohibido pernoctar en el parque sin autorización y más estar en zonas como esta
A: no planificamos quedarnos aquí, el tiempo pasa volando en buena compañía
F: tendré que notificar en ingreso
J: no, no es necesario, anda no seas así, fue mi culpa yo fui la de la idea, se me olvidó lo del permiso tu sabes como soy
F: ¿Cuál es el motivo de su visita? Hicieron alguna fogata, iré a inspeccionar
Alfonso hacía señas disimuladas a Julieth para evitar que entrara ella asintió con la cabeza en señal de comprender
J: fotos, el es fotógrafo y le comenté de las vistas de esta parte, nos emocionamos y se nos fue el tiempo y llegamos aquí, no hicimos fogata no te preocupes, confía en mí (Julieth lo dijo sonriendo a Fabian, cosa que hizo que Alfonso apretara su mano tratando de no perder el control)
F: bueno princesa si me lo dice usted le creo, no daré ningún reporte, ya no te pierdas más no todo el tiempo estaré para rescatarte le dijo acariciando su mejilla
A: no te preocupes ahora me tiene a mí para protegerla, no hace falta que te molestes (dijo retirando la mano de Fabian en un gesto tosco)
J: Aprovechando que estas aquí queremos tomar fotos en un espacio más seguro pero que se vea algún cuerpo de agua
F: la zona de aquel lado es perfecta, allí es menos probable que se encuentren con un animal peligroso y tendrán cerca una salida hacia el otro pueblo que circunda el parque, los puedo llevar
A: no te preocupes no es necesario, tenemos un mapa y una brújula yo la puedo guiar, gracias por la recomendación
F: si me necesita llámeme princesa
J: gracias Fabian, eres muy amable, nosotros vamos a seguir y ya sé que no podremos quedarnos aquí gracias por la información
Fabian se retiró intrigado, en todo el tiempo que compartió con Julieth ella no había mencionado a nadie en particular, de hecho, nunca hablaba de su vida antes de llegar allí, y ahora aparecía con un hombre y se quedaba a dormir con el como si nada, desde que la vió por primera vez le gustó intento que salieran varias veces en vano, Julieth lo rechazaba educadamente, ahora entendía que ese era el motivo de su rechazo
J: por qué no querías que entrara y viera a Carlos
A: quienes nos buscan están buscando a dos hombres y una mujer, si el pasa esa información nos van a encontrar rápidamente, le dije a Carlos que esperara dentro mientras nosotros haríamos que se fuera el tipo ese
J: no le digas así, Fabian me ayudó mucho de hecho el fue quien me dio las clases de senderismo y me explico muchas cosas sobre excursión, claro decidió hacerlo después de perderme una segunda vez jajaja
A: le gustas a ese tipo, por eso su amabilidad
J: o sea que cualquier hombre que sea amable conmigo es porque le gusto, lo dice el mismo hombre que hace dos días dijo que me veía acabada
A: por lo visto te dolió porque no lo olvidas
J: esas cosas las puedo perdonar, pero no las olvido
C: lo hicieron bien, tenemos que irnos hacia el oeste
Recorrieron grandes tramos del parque, hasta que Alfonso los detuvo abruptamente mirando en todas direcciones
A: están aquí, Carlos ve hacia aquel lado, nosotros iremos hacia la salida que dijo el tipo para perdernos en el pueblo, me comunicaré con el grupo y tu deberás reunirte con el equipo e informarles la situación, trataré de comunicarme con Halcón.
C: buena cacería
A: buena cacería hermano
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