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Casada infiel con su nuevo jefe (1)

Verónica siempre creyó que su matrimonio era perfecto, hasta que la mirada de su nuevo jefe le hizo sentir lo que había olvidado. Ahora, cada toque en la oficina es una promesa prohibida y cada noche, la tentación de traicionar a su marido es más fuerte que su conciencia.

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Verónica era una mujer casada, de 31 años, que trabajaba en una empresa financiera, se había casado hace ya 4 años, era una mujer hermosa, de cabello castaño, piel blanca, de estatura promedio 1,72, ojos color miel, sin embargo lo que mas destacaba eran sus curvas de infarto, con un culo redondo y firme, sus tetas eran de talla normal pero bastante apetecible. Sin embargo su cuerpo era desaprovechado por su marido, Tomas, que era un medico que dada su profesión prácticamente solo se veían a la hora de dormir, por lo que eran contatadas las veces en las que tenían relaciones durante el mes, si bien a Tomas no le molestaba demasiado, su mujer era un caso diferente, tenia un gran libido y la frustración sexual de la fémina era tan grande, que se masturbaba durante horas y horas, si bien durante un tiempo era suficiente para ella, con el paso de los meses la situación empeoraba para ella.

A pesar de eso la mujer jamás había pensado en serle infiel, pues a pesar de la situación, era un marido maravilloso que cumplía con cualquiera de sus peticiones sin protestar, por lo que de cierta forma la mujer no tenia planes de cometer adulterio, sin embargo la situación cambio completamente cuando se llegaría un nuevo comité, y con eso llegaría su nuevo jefe, Máximo.

Máximo era ya un hombre de unos 40 años que tenia una forma que dejaba suspirando a sus empleadas, además tenia un gran fortuna, por lo que constantemente iba de viaje por el extranjero, y vestía elegante.

El día de presentación del nuevo comité, Verónica y Máximo habían hecho amistades en parte debido a la increíble labia de Maximo, por lo que Maximo llamaría a la mujer al área de bebidas, invitando algunos tragos.

-Eres la mujer mas hermosa que hay en el edificio,

-Tu también eres bastante atractivo

-Aunque lo mejor de ti son tus curvas… mientras tocaba la cintura de la mujer

-¿Dijiste algo?

-Solo decía la verdad jejeje

Verónica soltó una risa incomoda, sin embargo el toque de Maximo había despertado algo en ella, algo que no sentía hace mucho tiempo, por lo que dejo que la tocara durante un tiempo mas, por otro lado para la mente de Maximo, solo podía pensar el día en que esta mujer caería bajo sus pies, el solo pensarlo lo emocionaba bastante, por lo que antes de tener una excitación soltaría a la mujer y volvería a la reunión.

Al finalizar la misma, Maximo se ofrecería a llevar a Verónica en su auto de lujo, cosa que la mujer si bien dudaría al inicio eventualmente aceptaría, en el auto tuvieron una conversación bastante agradable, ahí Maximo sortaria otro comentario algo subido de tono.

-Sabes, podríamos ir a mi casa y mostrarte algunos de mis vinos de lujo mientras tocaba la pierna de la mujer.

-No podría, mi marido esta por llegar

-Vaya que pena

A pesar de su comentario a Verónica le causaba emoción ir con Maximo. Podría ir y tomar algunos tragos… No! Que estoy pensando

Eventualmente llegarían a casa de Verónica y al salir del auto Maximo le daría un ultimo apretón a sus piernas, cosa que Verónica exclamaría

-Espero que nos asignen a trabajar juntos

-No te preocupes dalo por un hecho

En un inicio Verónica pensaba que había actuado de esa forma debido al alcohol, sin embargo mientras mas pensaba en como Maximo la tocaba en la esta y en el carro por algún motivo que todavía no conocía, le causaba excitación hasta el punto que intento tomar una ducha en frio para intentar bajarse la calentura, en el baño ella se restregaba las partes de había sido tocada, aunque el solo recordarlo se excitaría a un mas por lo que procedería a masturbarse.

Por primera vez en años se masturbaba pensado en otro hombre que no era su marido, Ohm Maximo sigue así uhmmmm… debido a la excitación de imaginarse con otro hombre y el morbo de ser infiel, tendría su mejor orgasmo en años.

Luego de haber salido de la ducha, se proponía a dormir, ya calmada estaba convencida que había sido por el alcohol, y solo fue por un momento, y no podría volver a suceder.

-Solo fue un calentón de una noche

Sin embargo cuando reviso su celular por ultima vez, vio que alguien le había mandando una solicitud de amistad en Facebook, era Maximo, inmediatamente acepto y este le enviaría un mensaje

-hey!, ¿estas despierta?

-Si, esperaba a mi marido

-Amas mucho tu marido

-Así es, es la persona que mas amo en este mundo

-Como quisiera ser tu marido…

-¿Por qué?

-Cualquiera quisiera estar con una mujer como tu…

-hay! Maximo haces que me avergüence…

Los dos estuvieron chateando durante horas, Verónica se emocionaba con cada nuevo mensaje que Maximo le enviaba, se sentía como una adolescente hablando con su primer novio, hasta que Tomas llegaría, cuando el llegaría, Verónica procedería a despedirse de Maximo, sin embargo cuando Maximo le envió el ultimo mensaje, le envió una foto suya en la cama, esto le parecía tierno a Verónica, por lo que también le enviaría una foto.

Debido a que se encontraba bastante feliz Tomas preguntaría a su mujer porque estaba tan feliz, esta le mentiría diciendo que estaba muy feliz de verlo antes de dormir y que estaba esperando su llegada, Verónica se había excitada nuevamente durante su conversación con Maximo por lo que tendría relaciones con Tomas, aunque en su mente, solo podía imaginarse que lo hacia con Maximo, cosa que la excitaba a un mas.

-Vaya Vero estas mas húmeda de lo normal!

-Claro que si mi vida estaba ansiosa esperando este momento aunque si solo supiera…

Ambos tendrían un orgasmo pero sobre todo Verónica era la que mas lo había disfrutado.

Al día siguiente Verónica iría al trabajo mas emocionada de lo habitual, hasta saldría mas pronto que Tomas, cuando llego a su trabajo solo quería pensar que iba a trabajar junto a Maximo, cuando llegaría a su área de trabajo se había presentado el nuevo jefe, y tal como lo había soñado anoche, era Maximo, su nuevo jefe.

-Buenos días Verónica, te ves increíble, saludando con un beso

Verónica igualmente saludaría y correspondería al beso de su nuevo gerente, ahí se había presentado los nuevos trabajadores, y la nueva oficina de Verónica estaría en la misma que la de Maximo, cosa que la emocionaba mas a la mujer.

Verónica se había acostumbrado rápidamente a su nuevo jefe, sin embargo, no podía trabajar tranquila pues la sola presencia de Maximo hacia distraer a la mujer, cosa que Maximo sabia de antemano, y solo para “molestarla” seguía con sus apretones, y toqueteos cosa que la hacia sentir joven y atractiva.

Con el paso de los días y posteriormente semanas la relación de Maximo y Verónica, evolucionaria pasando de ser una relación algo platónica, a convertirse en una amistad que incluía salidas a fiestas, cenas, almuerzos, invitaciones a conferencias a otras partes del país, para Verónica esto era lo mejor, pues después de varios años volvía a tener vida social, cosa que luego del matrimonio, se había reducido considerablemente en parte debido a que ella sentía que si salía sin su marido le estaba siendo infiel, sin embargo con Maximo era lo contrario sin bien tendría algo de remordimiento, se sentía alegre.

En un sábado Maximo tendría que hacer un importante documento, por lo que llamaría a Verónica para que vaya a ayudar, si bien Verónica estaba con su marido en casa, le pareció mas emocionante ir con Maximo

-Vero, ¿crees que puedas venir cuando antes?

-por supuesto, estaré ahí en media hora

Si bien Tomas protestaría al inicio, dejaría ir a su mujer al trabajo, Verónica fue en su carro, mientras estaba ahí se puso a pensar en su relación con Maximo y como había preferido por delatante a su jefe antes que su trabajo, además la noche donde se masturbaría pensando en el, seguía rondando por su mente, de cierto forma se sentía culpable y excitada, pues sabia que estaba mal pensar en esa noche, pero del otro lado le encantaba pensar en esa noche y todas las emociones que le hizo sentir, además había recordado varias historias de infidelidades, pero siguió pensando en que solo era una relación platónica.

Al llegar al trabajo se dio cuenta que solo estaba Maximo, hasta el conserje había salido, Maximo la saludaría con un beso

-Vero, me alegra que hayas venido

-Sabes que siempre puedes contar conmigo

-Siéntete cómoda, puedes quitarte la camisa si sientes calor

-jejeje tu y tus bromas!

Ambos se pusieron a trabajar y al cabo de dos horas, cuando habían finalizado, Maximo saco una botella de vino bastante costoso

-Una copa para celebrar

-Claro por que no

Lo que un inicio fue una copa, se convertido en otra botella, ambos disfrutaban del vino, hasta que Maximo se levantaría de su asiento y ofrecería a Verónica bailar un poco, la mujer aceptaría, y ambos bailaron lenta y sensualmente, siempre que podía Maximo acariciaba su cadera, y hasta de vez en cuando pasaba su mano muy cerca de su culo, cosa que Verónica gustaba, ambos siguieron charlando, hasta que Maximo le dijo

-Verónica, eres increíble y eh querido hacer esto desde hace tiempo…

Por lo que le daría un apisonado beso, que en un inicio sorprendería a Verónica, pero lo aceptaría de inmediato, luego de unos segundo ambos usarían su lengua, y preguntaría a Verónica

-¿Te gusto?

-Ha sido el mejor beso de mi vida

-Me alegra por lo que esto es solo el comienzo

Maximo besaría nuevamente a Verónica y de poco le quitaba sus prendas, la mujer solo podía jadear, y quedaría en ropa interior, Maximo la cargaría en sus brazos y la llevaría a su mesa de trabajo donde apartaría su computadora y demás cosas, en esa posición, Verónica se sentaría en el borde de la mesa y Maximo le quitaría sus bragas, viendo su hermosa vagina, Verónica se avergonzaría un poco, desde que se había casado solo su marido había visto su intimidad, pero ahora otro hombre la había visto, acto siguiente Maximo procedería a masturbar a la mujer y practicarle sexo oral, Verónica solo se excitaba mas y mas, hasta que no soporto y Lugo de unos minutos se correría en la cara de Maximo.

-Oh dios mío

-Estabas bastante ansiosa de eso, verdad?

-ohm, ohm

La mujer seguía aturdida por tremendo momento

-Te toca a ti preciosa

Maximo se bajaría el pantalón dejando libre su vigorosa polla de 18 cm, al verla Verónica se excitaría nuevamente, Maximo se sentaría en su silla y Verónica se arrodillaría para empezar a chupar tremenda tranca, con el paso de los minutos, Verónica se había puesto a pensar todas las veces que su marido le había pedido que se la chupara y ella lo rechazaba, esto remordimiento la excitaría aun mas, al ver sus movimiento en sus tetas, Maximo le quitaría su sostén quedando a si completamente desnuda, al soltar sus tetas Maximo le pediría

-Usa tus tetas para seguirme complaciendo zorra

Verónica haría caso y usaría sus pechos para hacerle una rusa, si bien no eran de suficiente tamaño para hacerlo la sensación era placentera para los dos, luego de unos minutos, Maximo le ordenaría que volviera a chupársela

-Usa tu boca putita, quiero venirme en tu garganta

Verónica usaría su boca para darle placer al cabo de unos segundos, Maximo la tomaría de su cabello, para empujar mas su cabeza

-Ohm, toma mi leche, puta!

Maximo se correría un montón dejando sin aliento a Verónica, quien tuvo dificultad para tragar toda la leche, pero la mujer lo conseguiría

-Veo que has estado guardándote

-Llevo cerca de un mes esperando esto, pero es hora de que te haga mía zorra…

Verónica se sentaría a horcajadas sobre Maximo y esta le agarraría las piernas, mientras guiaras su polla en la entrada de su coño, en un inicio le causaría algo de temor meterse tremenda mástil en su interior, al ver que seguía dudando, Maximo la empujaría hacia abajo entrando en seco, Verónica solo podía gemir de placer.

-Que esperas zorra, empieza a cabalgar a tu semental

Verónica recuperándose de la estocada inicial empezaría a cabalgar, empezó despacio pero luego aumentaría su ritmo

-Si puta así, eso es lo esperaba!

-Oh dios. Me vas a partir en dos

Maximo empezaría a chuparle las tetas, cosa que desembocaría en el primer orgasmo de Verónica

-Ohm cabron, me corroooo

Luego de su orgasmo la mujer quedaría rendida, por lo que Maximo la levantaría, cargándola en sus caderas, siguieron así durante varios minutos

En medio de la faena Verónica sintió que Maximo estaba por correrse y recordaria, que recientemente estuvo ovulando, por lo que con las pocas fuerzas que tenia le pidió que lo hiciera afuera

-Maximo hace un par de días tuve mi periodo, por favor hazlo afuera

Maximo se quedo pensando un poco, pero seguiría en lo suyo

-Ohm me voy a venir zorra, prepárate para sentir mi leche

-Oh no, se va a correr adentro!

-Maximo, en serio, debes hacerlo afuera, o me vas a embarazar!

-No me importa, las putas deben hacer caso a su semental, y estar listas para ser preñadas…

Esto preocupo a Verónica, al mismo tiempo que le causaba excitación

-Me vengo toma mi leche puta!!

-ohm me corroo

Ambos se vinieron fuertemente, mientras que Verónica podía sentir los poderosos disparos de Maximo entrando a su interior.

Luego de sus orgasmos Maximo se sentaría en la sillas y su polla saldría de su coño, al sacarlo dejo una abundante carga de semen que salía de la vagina de Verónica

-Oh Maximo, me vas a dejar embarazar con esa cantidad de lefa, ¡Que le voy a decir a mi marido!

-Tranquila, ahora que salimos pasamos por la farmacia y compras una píldora, además ahora vas a tener que empezar a tomar anticonceptivos

-Esta bien, lo hare

-Ahora tu eres mi puta personal y vas a estar dispuesta cuando yo quiera sin importar donde estés, cuando quiera sentirte, vendrás sin protestar

-Si, Maximo ahora yo soy tu puta

Ambos se dieron un beso, luego se pondrían la ropa, pasarían por la farmacia para comprar una Píldora del día después, al llegar a su casa Maximo le daría una nalgada a su nueva puta, al ver esto Verónica le entregaría sus bragas como “regalo” se despidieron con un beso, al entrar a su casa Verónica se apuraría por llegar a darse un baño, mientras su marido lo saludaría, al llegar al baño se daría un baño para limpiarse los rastros de leche que Maximo le había dejado, al bajar a la cocina se tomaría la píldora, y cuando disponía de sentarse al lado de su marido, le llegaría un mensaje de Maximo, diciendo que mañana la esperaría en su casa y que reciba el paquete que le iban a enviar.

Llegaría un paquete, si bien Tomas se proponía a recibir, Verónica, tomaría el paquete diciendo que era parte de su trabajo, al abrirlo en privado, se trataba de lencería de encaje negra con una nota y una dirección, la nota decía

-Te espero mañana

Esto excitaría otra vez a Verónica, esperando con ansias el día siguiente

Continuara……