Este verano 1
El reencuentro en Ibiza no es solo un abrazo, es una promesa de carne y deseo compartido. Cuando la playa se vacía y los miradas de los extraños se convierten en cómplices, los límites entre lo privado y lo exhibicionista se desvanecen. ¿Hasta dónde llegarán cuando el mar y la arena sean testigos silenciosos de sus fantasías más crudas?
Este verano, como casi siempre hemos regresado a nuestra amada Ibiza y hemos vuelto a disfrutar de la belleza natural, desenfadada, liberal, de nuestra Ibiza.
En una de nuestras visitas, la hicimos coincidir con nuestros amigos Ingrid y Peter que hacía 2 años que no los veíamos (maldita pandemia), no los veíamos en personas, nos habíamos limitado a tener algún encuentro vía webcam, teníamos muchas ganas de volver a encontrarnos y volver a disfrutar de ellos. Ya nos habían advertido que ni se nos ocurriera buscar hotel, nos alojaríamos en su precioso barco, os acordareis de ellos ya que fueron los protagonistas de uno de nuestros primeros relatos.
Soy Juan: Llegamos a Ibiza con nuestro coche ya que ellos no tenían podríamos utilizarlo cuando no fuéramos en su barco, podríamos ir a cenar a alguno de los preciosos restaurantes del interior de la Isla. Directamente nos dirigimos a “Marina Ibiza” el club náutico donde nos esperaban, posiblemente el club más exclusivo del puerto, el lujo es realmente insultante, barcos, tiendas, locales. El encuentro fue muy emotivo, todos nos fundimos en estrechos abrazos, volvimos a sentir el contacto con sus cuerpos del que tanto habíamos disfrutado, todos nos dimos unos profundos besos, como si deseásemos compartir nuestros cuerpos hasta lo más profundo. Los 2 estaban perfectos, parece que el tiempo no pasara por ellos, los pechos de Ingrid seguían tan impresionantes, había adelgazado y aun eran más prominentes, estaba muy apetecible con el sexy bikini que llevaba, con una braga brasileña que dejaba su culo completamente a la vista. Después de charlar un rato tomando una cerveza fuimos a nuestro camarote para deshacer las maletas y ponernos también el bañador. “Ya te he visto, al ver a Ingrid tus ojitos se perdían”, me dice María mientras me toca la polla, se agacha y empieza a mamármela, mientras su mano recorre mi miembro de arriba abajo “para, para que me voy a correr”, pero ella no hace ni caso y para colmo empieza a tocarme el culo con la otra mano, su dedo recorre mi agujero y poco a poco va introduciéndolo, no puedo contenerme y descargo dentro de su boca, se lo traga todo y con una sonrisa pícara se levanta y me besa, sabe a esperma, me lo restriega por mis labios.
Nos ponemos los bañadores, bueno, yo por lo menos, el de mi esposa casi ni se ve ya que no llevaba nada arriba y abajo solo un pequeñísimo trozo de tela tapaba por delante y la tira trasera era un fino hilo que se metía completamente entre las nalgas, encima llevaba un kaftán que transparentaba bastante. El Ohhh y el repaso que le hicieron fue de los más elocuente, “estas super sexy” dijo Ingrid, “te comería entera ahora mismo”.
Retomo yo, María: El reencuentro con nuestros amigos fue emocionante y excitante a la vez, no deja que fueran nuestros iniciadores en la apertura sexual y la verdad es que les añoraba, a los dos, solo recordar me excitaba y el primero que lo sufrió fue mi pobre marido. Por eso, mientras me cambiaba, decidí ir directa y no perder demasiado tiempo, por eso elegí mi indumentaria para volver a la cubierta del barco. Ver la cara de ambos al salir me confirmo mi elección, ambos tenían cara de lujuria al verme, pero en medio del club náutico y a pleno día, era excesivo dar un espectáculo, por eso y siendo aun antes de medio día, decidí tomar la iniciativa “¿y si vamos a pasar la tarde a Cavallet?, tengo muchas ganas de ir y nosotros ya estamos listos”. Nadie puso objeción y los dos bajaron rápidamente a buscar toallas al interior del barco, bueno, Ingrid aprovecho para cambiar su indumentaria y no quiso ser menos que yo, apareció también con un kaftan blanco bajo el cual se marcaban sus pechos y un micro tanga naranja. Nos dirigimos a nuestro coche y durante el trayecto fuimos objeto de todo tipo de miradas y comentarios, seguro que encendimos la lujuria de más de uno y de una.
La playa está muy cerca de la ciudad, si no hay tráfico se tarda unos 15 minutos y como conocemos a los empleados del aparcamiento, fue rápido el pisar nuestra playa favorita. Dejando atrás “El Chiringuito”, caminamos hasta pasar la zona donde hay unas pequeñas rocas en el agua y encontramos el lugar ideal, no muy lejos de otro chiringuito, centrado en clientes gay, la verdad que al ser un día entre semana hay poca gente, estamos casi solos ya que los más próximos están a más de 10 metros de nosotros. Rápidamente nos tumbamos completamente desnudos en las toallas y nos colocamos las dos mujeres juntas y los también juntos al lado de Ingrid. Lo de poner crema protectora del sol es de lo más provocativo, le pido a Ingrid que me ponga, se pone de rodillas y sus manos recorren mi cuerpo, enseguida se centran en mis pechos y en mi inglés, lo hace con tanto arte que me pone a mil, joder como me toca, miro hacia los hombres y los veo embobados mirando el culo de mi amiga y tocándose las pollas. Ahora me toca a mí y me voy a aprovechar, reparto la crema en su espalda y la voy extendiendo con suavidad, bajo hasta su culo y me entretengo, metiendo mi mano hasta su agujero y sigo hasta encontrar los pliegues de sus labios vaginales, recorro sus laterales mientras ella abre las piernas. Se da la vuelta y vuelvo a embardunar mis manos, empiezo por sus hombros, voy bajando y recorro sus pechos, los aprieto y redondeo sus pezones, me pongo más crema y sigo bajando, ella ya tiene abiertas sus piernas, las recorro de arriba abajo y vuelvo a subir, me coloco de rodillas entre sus piernas, su vagina queda completamente a mi merced. Me giro hacia ellos, los dos siguen mirando y veo que se están tocando entre ellos, se tocan las pollas, Juan acaricia los testículos de Peter mientras él está acariciando la punta del pene de mi marido. Me doy cuenta que en el otro lado, dos chicos se han acercado a nosotros y están observando mientras se están masturbando también el uno al otro. Me noto excitada y mojada, por lo que me levanto y salgo directa hacia el mar, seguida de los otros tres, entre risas y comentarios nos juntamos y noto la polla de mi marido en mi trasero, se restriega aposta y además lo hace en conciencia, no me queda más remedio que cogérsela y estirarla hacia mí, me doy la vuelta y la noto en mi pubis mientras sus manos se apoderan de mis tetas y su boca se aproxima a la mía, menudo morreo, al acabar busco a Ingrid y Peer, estos dos ya están en acción, ella está entrelazada a esposo, sentada sobre su miembro y cogida a su cuello, el movimiento los delata, el agua del mar les llega a medio cuerpo y no se aprecia más. De golpe me siento penetrada, Juan ha encontrado mi entrada y no ha dudado, mi humedad y el agua del mar le ha ayudado, nos acercamos a nuestros amigos, noto sus cuerpos, alargo mi mano bajo el agua y la introduzco entre sus dos cuerpos, palpo la polla de Peter y noto como se introduce en el coño de su mujer, acaricio ambos como puedo ya que los envites de Juan no me dejan. Eso es una de las cosas que más me excita, tocar un coño mientras está siendo penetrado me produce una sensación que me descontrola. “¿Y si salimos y continuamos en las dunas?”, mi propuesta genera una respuesta inmediata, los cuatro salimos de agua y tras coger dos toallas, saltamos la cuerda que limita la playa con las dunas y cruzamos la línea de matorral, un claro nos permite colocar las toallas y casi sin pausa las dos mujeres nos ponemos de rodillas y empezamos a lamer las pollas de los maridos, al poco se cambian y ahora tengo la polla de Peter frente a mí, me la trago entera, llego hasta sus testículos y agarro su culo.
Ahora me toca a mí, Juan: Mi mujer, cuando se calienta es un volcán en erupción, ella solita se había encargado de encender la mecha. Mientras Ingrid me comía la polla, ella se encargaba de Peter, la veía con toda la polla dentro de su boca, metiéndosela y sacándosela como una posesa, la cara de nuestro amigo era un poema, además mi mujer le estaba jugando con uno de sus dedos en el culo. Noto que no estamos solos, la pareja de chicos que estaban en la playa se habían acercado y colocado muy cerca de nosotros, estaban uno sobre el otro comiéndose las pollas, mirándonos de vez en cuando. María se dio cuenta y sin más les hizo una señal para que se acercaran. Ambos fueron directos hacia María y Peter, ella hizo poner a gatas a nuestro amigo e indico a los 2 chicos como colocarse, uno metió su polla en la boca de Peter, el otro se colocó de rodillas frente a su culo y empezó a pasar su lengua, mientras mi mujer continuaba con la polla del pobre Peter, se le escuchaba rebuznar como un burro. Ingrid, al ver el espectáculo solo me dijo “follame, te necesito dentro”, se colocó de rodillas mirando a los 4 y dejo su coño y su culo a mi disposición, me agaché y empecé a lamer y jugar con mis dedos en ambos agujeros. Ingrid chorreaba, cada vez que pasaba mi lengua por su coño, más rezumaba, acelere el movimiento penetrándola con varios dedos, utilizaba ambas manos al mismo tiempo y notaba rozarlos en su interior. Escuchamos un gemido de Peter, uno de los chicos le está follando el culo, se la mete casi completamente mientras María ha dejado su polla y se ha colocado frente a él, también de rodillas y el otro chico le está comiendo el culo, poco tarda en meterle su polla. Mi reacción, coger mi polla y metérsela de golpe a Ingrid y sin dejar de mirar inicio un violento mete saca, el coño de Ingrid esta empapado. Levanto un momento la vista y observo que tenemos espectadores, normal, esa en esa zona es habitual, media docena de hombres se están masturbando mirando el espectáculo. Y lo que faltaba, María también se da cuenta, ya sabéis como le gusta el ser observada, hace tumbar al chico con las piernas hacia donde hay más espectadores y se sienta sobre su polla clavándosela en el culo, abre sus piernas, la visión debe ser perfecta, para colmo empieza a acariciarse las tetas y su clítoris. “Ingrid, mira a tu amiga, mira lo perra que es, le encanta que la miren follar y cuanto más guarro es, más le gusta”. Me contesta “María es una experta en provocar y disfruta como una perra follando, vamos a hacerle la competencia”. Se levanta y me lleva donde está su marido y uno de los chicos follando, coge la iniciativa, me da la polla de Peter y me dice, “chupa”, metiéndomela en la boca. Saca la polla del chico del culo de su marido, la mira y al verla limpia se la mete en la boca directamente mientras se va girando hasta dejar su trasero frente a mí, aunque tengo la polla de Peter en la boca, veo su intención y cojo mi polla y se la meto en su culo. Mi mano se apodera de la polla y al mismo tiempo que chupo, empiezo a masturbarlo, noto que rezuma, el sabor es peculiar, Peter se agacha y su lengua busca el sabor de mi boca, noto unos dedos en mi culo, algo aceitoso lo embadurna y los dedos entran con facilidad, salen y entran, ahora noto la presión de una polla en mi culo, algo de dolor, pero poco a poco me van perforando el culo. Hacía tiempo que no me metían una polla, pero al sentirla, mi polla reacciona y noto su reacción dentro del culo de Ingrid, se la saco y la meto de golpe en el coño, todo lo que puedo. Los movimientos se acompasan, cada envestida a mi culo repercute en el coño de Ingrid, la sensación es indescriptible, un morbo increíble que aumenta cuando miro a mi mujer, no se cuánto voy a poder durar sin correrme, mis manos recorren el cuerpo de nuestra amiga con pasión, estrujo sus tetas, su pelo y empujo su cabeza para que se trague la polla de su marido. En un momento noto las convulsiones de la polla del chico y mi culo se llena de leche, lo que hace que me corra dentro del coño de Ingrid que casi recibe la corrida de Peter en la boca al mismo tiempo, se lo traga todo como una posesa y rápidamente, saca mi polla de su coño y cogiendo a Peter, le coloca su coño frente su boca y la aprieta para que chupe mi leche que le va saliendo de su interior. Menuda corrida que hemos tenido los 4, noto el esperma en mi culo, aprieto un poco y lo noto salir, Ingrid me ayuda metiendo sus dedos en él.
Escuchamos lo gemidos de María, la vemos como sigue sentada sobre el chico, rodeada de 4 espectadores que se están masturbando sobre ella, va metiéndose en la boca una polla tras otra, su boca chorrea, mezcla de baba y líquido seminal, esta como poseída, su cuerpo salta sobre el chico, tiene la polla completamente ensartada en el culo. Por la expresión de su cara, tiene una cadena de orgasmos, los hombres que la rodean van corriéndose sobre ella que intenta saborear el semen le cae, el chico explota también y debe llenarle el culo, María se queda quieta y sus manos recogen la leche de los espectadores y la reparte por su cuerpo, recorre sus pechos, llegando hasta su coño metiéndose los dedos embadurnados.
Ahora soy María: La visión de mi marido follando a Ingrid y a su vez follado por el culo por uno de los chicos me descontrolo, me siento directamente sobre la polla de uno de los chicos y me la clavo hasta el fondo, empiezo a saltar sobre ella sin miramientos, se me clava entera cada vez mientras no aparto la vista de mi marido. No me doy cuenta, pero de golpe me encuentro rodeada de hombres que se están masturbando a mi alrededor, todos muy muy cerca, no distingo, pero empiezo a chupar la que me cae más cerca e intento tocarlas con las manos, lo que implica que la polla del chico se queda completamente ensartada en mi culo. Noto la corrida dentro de mi ano, mientras me van duchando de semen los que tengo a mi alrededor, intento lamer, pero la mayoría cae sobre mi pelo, mi cara y sobre mi cuerpo. Qué barbaridad, estoy chorreando, mis manos recorren mi cuerpo y esparzo el esperma, mis manos van hacia mi sexo e introduzco los dedos empapados en el mientras intento levantarme y sacar la polla de mi culo. De golpe noto que me levantan y me ponen a cuatro patas, es Peter que aún no se ha corrido, va directo a mi culo y mete su polla, me la mete de golpe, mi culo rebosa la leche del chico, sale a chorro, al mismo tiempo le escucho decir no sé qué, no lo entiendo, pero sus embestidas me taladran, mis brazos no lo aguantan y me tiendo en el suelo, la arena se pega a mi cuerpo ayudada por el esperma que han vertido sobre mi cuerpo. Peter no se inmuta y sigue taladrando mi culo con fuerza hasta que siento su leche salir, que barbaridad, me llena el culo, le escucho rebuznar mientras me coge del cuello, saca su polla, me gira y me mete la polla directamente en la boca, me la trago, la chupo todo lo que puedo, me vuelvo a correr mientras el me masajea el coño metiéndome dos dedos dentro, que pasada.
No me quedan fuerza, como puedo, me levanto y voy directa al mar, necesito sentir la transparente agua, que me acaricie y que baje mi excitación. Sumerjo todo mi cuerpo, mi cabeza y disfruto del relax que me proporciona el mar. No sé cuánto tiempo pasa, escucho la voz de Ingrid y me incorporo, “mira que eres perra, has disfrutado como eso, como una perra, solo verte me ha hecho tener un orgasmo, eres una pervertida”, me da un beso y me acaricia suavemente, “nos tenemos que ir”. Tras levantarnos y desayunar pusimos rumbo a Formentera, donde pasaríamos el día y regresaríamos para cenar y asistir al espectáculo de una muy conocida sala del puerto de Ibiza. Nada más salir del puerto, Ingrid y yo nos acomodamos en la proa del barco y nos liberamos de los pequeños biquinis para tomar el sol mientras los hombres se quedaban en el puente del barco. La travesía transcurrió rápidamente ya que la distancia es corta, en 30 minutos ya estábamos fondeados en S´Espalmador disfrutando del lugar, de sus aguas y de su tranquilidad, no tardamos en bañarnos los cuatro y al rato volver a subir y tomar el sol mientras los maridos cogían la auxiliar y se iban a tomar unas cervezas, así transcurría la mañana hasta que noto los labios de Ingrid sobre los míos. Sus labios se apoyan sobre los míos y me besa suavemente, lo hace con delicadeza y uno tras otro, sus besos se hacen cada vez más intensos y su lengua termina recorriendo mi boca, noto sus manos recorrer mi cara, mi cuello, mis pechos, me encanta. Mis manos acarician sus pechos, me encantan son redondos, duros y desafiantes, al acariciar los pezones, se endurecen; noto sus manos bajar hacia mi vientre, bajan y rozan mi sexo, suavemente, recorren mis labios, los intentan abrir y buscan mi clítoris, todo muy suavemente y despacio, suspiro.
Retomo yo, Juan: Tras fondear en S’Espalmador, Peter y yo nos dispusimos a disfrutar de unas cervezas en tierra, cogimos la lancha auxiliar y nos acercamos hasta uno de los xiringuitos de la playa de Ses Illetes. Ahí pasamos un buen rato disfrutando del ambiente y deleitándonos con la visión de las chicas y mujeres que había a nuestro alrededor. Casi a la hora de comer, regresamos al barco, donde al subir nos encontramos a nuestras esposas haciendo de las suyas, Ingrid, recostada en el sofá del puente, con las piernas completamente abiertas y mi mujer comiéndole el coño y metiéndole un juguete por el culo. Ingrid nos mira y vio la reacción de nuestras pollas, su boca se abrió y nos dio a entender lo que deseaba, los 2 nos acercamos a ella, uno por cada lado y acercamos nuestros miembros a su boca, sus manos se apoderaron de ellas, de nuestros huevos, acariciaba frenéticamente y se iba metiendo en la boca, alternativamente una u otra, es una experta en mamadas, sus labios se apoderan de la polla y las estruja, la ensaliva y sorbe, hay que hacer un esfuerzo para no correrse. Peter no tarda en apartarse y tumbarse detrás de María y literalmente se come su culo, ella aumenta la intensidad en el coño de nuestra amiga, lo noto en el ansia con que me chupa la polla. Desde luego el culo de mi esposa vuelve loco a Peter y no es para menos, la verdad que María tiene un culo respingón y muy bien formado. No tarda Peter en apuntar su polla hacia el culo de mi mujer, poco a poco se la va ensartando y la reacción de María es intensificar las lamidas al coño de Ingrid, yo ya no puedo más y aparto a Ingrid, la tumbo en el sofá, le abro las piernas y le meto mi polla hasta el fondo de su coño, ella gruñe y grita, intenta mover sus caderas, pero no le dejo, la follo rítmicamente mientras escucho los gemidos de mi mujer. No podéis imaginar el placer que me provoca ver como una polla se mete en el culo de mi esposa, los tengo justo delante y veo como la polla de Peter entra y sale del coño de María, ella me mira con cara desencajada y de golpe hace sentar a nuestro amigo en el sofá que esta frente al nuestro y se encarama encima y se mete la polla en el coño. Mi reacción, hacer lo mismo con Ingrid, ahora estamos los 4 frente a frente y tenemos un primer plano de la follada de la otra pareja. Pienso que, si no te encuentras en una situación similar, no se puede expresar lo que se siente, se excita, el morbo es total, está follando a una mujer y enfrente ves como un macho se está follando a la tuya, ves como su polla entra y sale del coño de tu esposa, como la acaricia, le toca sus tetas, bufffff, no se puede narrar. Si a eso le añades que te está follando una alemana como Ingrid, que la verdad, está muy buena, voluptuosa, con unas tetas que da gusto acariciar, un culo espectacular y un coño que te estruja la polla, es casi imposible no dejarte llevar por el inmenso morbo que produce esa situación, mi polla entraba y salía de ese jugoso coño.
Vuelvo a ser María, la situación estaba fuera de control, tener la visión de mi amiga y mi esposo follando era excitante, tener la polla de Peter dentro de mi sexo, hacia que mi placer creciera continuamente, me quería correr, pero necesitaba más, me levante y agarre la polla que me estaba penetrando y la dirigí hacia mi culo, Peter no lo dudo, enseguida note su polla entrar en mi culo. Estaba húmedo los jugos de ambos y entro sin dificultad, me la clavo hasta el fondo y empiezo a sacarla lentamente para dejarme caer otra vez de golpe. Nuestro amigo no pierde el tiempo y una de sus manos se apodera de mi coño y acaricia mi clítoris enérgicamente, acelero mis movimientos, su polla entra y sale de mi culo, miro a Juan, su cara es de vicio total, estruja los pechos de Ingrid con pasión y hace volar a Ingrid sobre su polla, mi visión es perfecta, el coño de mi amiga está completamente abierto, taladrado por la polla de mi marido, miro su cara, ya no puede más, de golpe se la clava y la aprieta, los dos se corren, en especial Ingrid, brama como una cerda. Esa imagen me excita, me levanto, la polla de Peter sale de mi culo y me pongo a gatas frente el coño empapado de Ingrid, me lanzo a lamerlo y chupar tanto el coño como la polla de Juan, la mezcla de sabor de los jugos me encanta, noto como Peter no ha tardado en volver a penetrar mi culo y me embiste enérgicamente, siento como su leche me llena el culo y yo exploto en un largo orgasmos, que pasada, como dura, mis piernas no aguantan y caigo al suelo empujada por el peso de Peter que se niega a sacar su polla.
Quedamos los cuatro extenuados y casi al unísono nos tiramos a la transparente agua, que maravilla, la relajación es total y al rato nos subimos al barco para disfrutar de unas refrescantes cervezas.
Terminamos aqui la primera parte del relato, esperamos que disfruteis y lo reflejeis en vuestros comentarios, nos encanta leerlos.
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