Aventuras 41.
Tito no es un hombre que se conforma con lo que tiene; su vida es un continuo desborde de deseos. Desde la seducción de una joven maestra hasta los encuentros crudos con la esposa de un conocido, cada encuentro es una nueva conquista donde el dinero, el poder y el placer se entrelazan sin límites.
Aventuras 41.
Bautismo de Juan y Pablo.
Sé que lo saben, sé que no quieren averiguar ni hacer nada, tal vez sea por nuestras importantes contribuciones a la iglesia, que siempre estamos colaborando, o con dinero o con actuaciones de canto o baile.
O será que nos conocen demasiado y saben que lo hacemos todo de buena fe, que el acuerdo que tengo con las madres de mis hijos es honesto y que somos gente trabajadora y solidaria.
Lo cierto es que en la iglesia nunca me dijeron nada, ni a Josefina, ni a Silvina, así que el bautismo de Juan y de Pablo, transcurrió normalmente, si bien ahora caigo, fue único, estaban solamente los parientes y amigos nuestros, ya que ese día los bautismos eran los de ellos nada más…
De Juancito, el padrino fue Pedro y la madrina Yésica, y de Pablito, Ernesto y Lumila, hicimos una comida en casa, después subimos a bailar a la academia, hacía un frío de cagarse…
Actuación distinta.
Estaba repleta la bailanta, al principio solamente ese grupo que está siempre arrimado al escenario prestaba atención, cuando el locutor anunciaba la presentación del grupo “Banda 12”.
Pero cuando empezó a sonar la música, es música grabada, con Josefina que hace las variaciones y comenzaron a entrar chicas y más chicas, a arrimarse a la cantidad importante de micrófonos desparramados por el escenario, se empezaron a acercar los que en principio no daban bola
Estaba con los muchachos al costado, entre las cortinas.
Haríamos de seguridad, igual había como cuatro muchachos de casi dos metros que si te acercabas mucho a los artistas te tiraban a la mierda…
La silueta de Silvina se destacaba entre las de Luisa y Rosa, una criatura entre dos pechugonas y culonas, el asunto es que al rato de cantar, toda la bailanta enloquecida, nadie bailaba, todos escuchando, vivando, alentando, gritando, un éxito total.
La entrada era de media hora, salió todo justo, noté algunos desacoples del canto con la música, pero Josefina los corrigió con variaciones, sabe bastante de acomodar cagadas, ante semejante quilombo, nadie se dio cuenta…
Y lo más importante, lo que llamó la atención, los shorcitos y camisolas llamativas, mostrando culos y tetas de las chicas, ja, ja…
_Como la próxima entrada era dentro de dos horas, las que tenían hijos chicos se fueron a verlos, habían quedado en casa a cargo de la madre de Vanesa y la de Nacha.
_Con lo que ganamos esta noche nos vamos al bingo dijeron…
Los demás estábamos en un costado de la barra, casi apartados, en eso escuchó.
_Tito! Tito!, mis compañeras de la universidad, Sigris y Nelly.
_Hola papi, qué hacés acá y la vieron a Silvina, vos también sos compañera nuestra…
_Silvina, no, vos sos la cantante! estuviste genial, todos estuvieron geniales, van a ser una banda que la va a romper! y vos Tito, qué tenés que ver con ellos.
_Soy guardaespaldas dije.
_Ah…
_No, no es cierto dijo Luisa, es nuestro director! el jefe! el que nos tiene cagando! el que nos hace llorar de lo guacho que es! ese es tu compañero!…
Me quedaron mirando…
_Bueno chicas tomen algo, las invito, para romper un poco la situación…
Otra situación fue la de un grupo de muchachos, que me llamó y me ofrecieron sus servicios, eran para que nadie nos molestara, para que pudiéramos llegar y salir sin ningún problema y que la cosa no estaba en discusión, era de aceptación obligatoria.
Yo, la verdad me gustaba y disfrutaba la negociación, peleábamos por cuánto teníamos que poner en cada presentación, hasta que llegó el jefe de ellos…
_Tito, dijo, vos sos el amigo de Pantera, el que se la dio al Enrique antes de que el Tarta lo boleteara, no.
Me quedaron todos mirando, eran como siete…
_Si, Pantera es un amigo.
_Y sos el que nos pagaste las cervezas y los lechones en el súper de Cristina, claro sos el macho de Cristina.
_Dónde anda que no la vimos más por el barrio, ni a la Gladys tampoco...
_Están viviendo en las cataratas, Silvina, la cantante es su hija…
_Queee!!!, esa es Silvina, la más mala de las pendejitas, la que si le decías algo te ladraba ja ja.
_Mirá las gomas que tiene…
_Tito, para vos y para Silvina van a tener servicio especial y gratis.
_Avisame dónde actúan y nosotros te despejamos lo que venga…
_Gracias jefe, pero me parece que si trabajan tienen que cobrar, no tanto como me pedía acá el socio, pero le vamos a pagar, ja, ja…
A dónde íbamos ellos “nos despejaban” la entrada y la salida, es que a veces se amontonaba mucha gente para ver a “los artistas” ja ja…
Como este tema de la actuación era para divertirse, que cada uno tenía su trabajo, actuábamos dos veces al mes.
Se hizo famoso en el ambiente el grupo, quedamos que no saldríamos para hacernos muy conocidos, ni televisión ni espectáculos filmados…
No queríamos publicidad ni que nos conocieran…
Quedarnos en las penumbras de los escenarios bailanteros…
La distribución de los ingresos, era entre Yésica, Lumila, sus madres, Chichí, Ceci y Nacha, el resto teníamos lo suficiente…
Título de Silvina.
En el medio del patio del colegio habían armado un escenario inmenso, de esos tubulares, con paredes y techo de lona.
A los invitados nos habían hecho sentar frente al mismo, cada alumno podía llevar cuatro invitados, estaba con Josefina, con Pablito en brazos, con Vanesa, con Juancito en brazos y con Nacha, que tenía a Linda a upa.
Mi hija Silvina Mendoza se recibió de profesora de enseñanza primaria (maestra) y yo tenía que subir al escenario a entregarle el título…
Fotos por todos lados…
Cuando terminó el acto académico, Josefina y yo hicimos el dichoso baile de salsa, aplausos por todos lados, josefina aprovechó para pasar el aviso de la academia.
Después hicieron una reunión con unos sanguches, gaseosas y algunos vinos, éramos muchos para lo chico del salón, algunas chicas pasaban convidando los sanguchitos. Una era Cecilia, la hija de Miriam, está hecha una bomba, además de un cuerpo perfecto tiene una cara angelical, debería ser modelo la chica…
Me sonrió y me dijo.
_Hola Tito, te acordás de mí.
_Claro Cecilia, cómo iba a olvidarte, cómo andás y tu madre.
_Estoy en magisterio, termino el año que viene y mi madre regular, tendríamos que hablar.
_Vos podrías dedicarme un tiempito, que tenemos un problema importante.
_Tomá mi tarjeta, llamame y combinamos…
Cuando la llamé me dijo de ir a su casa, allí me encontré con Miriam, está venida a menos, no quiere salir, no quiere comer, solo fuma y se está haciendo mierda… (Me cago, ahora qué hago, pensé).
Como estaba todo bastante sucio pensé en traer a Luisa y a Rosa, fue un acierto, Dios las mandó.
En cuanto la vieron, la entraron a cagar a pedos, (la conocían de haberse visto en el bingo), la desnudaron, la bañaron, la llevaron a la peluquería, al bingo, a la bailanta, a todos lados.
Ahora son un trío inseparable, ella problemas económicos no tiene, su difunto marido les había dejado tres locales muy bien ubicados que le rendían lo suficiente para vivir sin mucho apremios…
Cecilia para agradecerme lo mucho que había hecho por ellas me llevó a un hotel, me entregó un fin de semana para no olvidar nunca…
Si es una hermosura vestida, cuando se va desvistiendo, te agarra taquicardia, se me aceleraba el corazón, debe ser también por la pastilla azul de cien que me tomé.
Tuvimos sexo en todas las posiciones, por todos lados, oral, vaginal, anal, cubana, 69, la chica sabe y no se achica a nada.
Me contó que estuvo de modelo, pero era más lo que tenía que estar cogiendo que modelando y encima no ganaba bastante.
_Si quisiera hacer esa vida, me pondría de puta de lujo y listo…
_Ya estoy haciendo algunas suplencias de maestra en algunas privadas y el año que viene en el parroquial, me prometieron un cargo, no ganaré mucho pero me gusta, soy feliz…
Se puso de novia con el profesor de educación física, quedó embarazada, se casó y está viviendo con la madre…
Nace Roberto Mendoza.
Como Jennifer tenía la cesárea programada, ahí estábamos, con la casa rodante habíamos ido todos, hasta las chicas con sus criaturas, parecía una sesión del concejo deliberante.
No faltaba ninguno, de la escuela, de la secretaría de inspección, a las 10hs, nació Roberto Mendoza, 3,600kg, pelo oscuro, ojos claros, otra hermosura, la madre preciosa, la tuvimos que entrar a saludar por lapsos chiquitos, para que pudieran todos.
El alta se la dieron al otro día, estuvimos de cumpleaños con Elizabeth y el mío, casi que llamo a Cristina para festejar todos, pero no me dio para tanto.
A la semana viajamos a la capital, había convencido a Jennifer de vivir un tiempo acá en nuestra casa, ella sabía que ya estaba viviendo con Vanesa y Juancito, con Josefina y Pablito y con Silvina, ahora se agregaría Jennifer con Robertito…
Camilo había hecho un tabique dividiendo la habitación de la cama grande, cama que desapareció, ahora yo tenía una cama amplia de un lado del tabique y del otro lado una cuna y otra cama para Robertito y Jennifer…
Lo que digo, parezco un jeque con sus mujeres…
Pasamos unas fiestas de fin de año, de lo más entretenidas, además de la cantidad de chicos y chicas que recibía la academia, estaba el jardín de infantes propio que teníamos en casa…
Y los amigos que siempre estaban…
Asesoramiento contable.
_Vos lo que deberías hacer es dividir las contabilidades de los ingresos, se complica bastante acomodar las finanzas de los departamentos, de las escuelas, del diario, de la representación legal, la clínica de El Dorado, de todo lo de por acá.
_Y si le agregamos lo de la venta de autos, alquileres, academia, local de muebles, de allá…
_Tito, no tenés una contadora conocida cerca de tu casa, en la capital, me dijo Débora, mi contadora…
Yo inmediatamente pensé en Ester, una linda mujer, que hizo la fiesta de terminar la secundaria del hijo acá, en la academia, hace bastante que no la veo…
La contacté enseguida, me dijo de ir a verla a su casa, vivía a unas quince cuadras de la mía…
Parece que somos del barrio…
En su casa tiene su estudio, oficina, es un lugar amplio, primero tenés que pasar por el living (tendría que hacerle una entrada individual para que la gente no se le meta en la casa, pensé).
Me parece que está un poquito más rellenita de la última vez que la vi, me encanta, sigue teniendo esa cola y esas tetas que atraen la vista…
_Bueno, venía para saber si vos podés ser mi contadora. _Tito, de vos, puedo ser lo que quieras, (mierda, se me tiró con todo, pensé).
_Epa!, Ester, mirá que me lo tomo enserio y te invito a salir esta noche, eh!
_Y yo acepto, estoy separada hace casi dos años, y no he salido con nadie ni…bueno vos me entendés no.
_Listo, dejemos el negocio para más adelante, dónde querés ir esta noche.
_Tito, no entendiste lo que te acabo de decir.
_Cierto que idiota, te paso a buscar a las 21, está bien.
_Si, a la hora que quieras.
Fuimos directamente a un hotel alojamiento, uno de súper lujo, que tenía un hidromasaje grandísimo, habitación decorada con diseño oriental, sillones para tener sexo.
Un sillón parece destinado exclusivo para el sexo anal, cuando la acomodé quedó justo, mi pija apuntaba exactamente a su asterisco.
Se resistió un poquito cuando se la estaba metiendo, pero a los segundos gemía y bramaba en forma escandalosa de placer.
Salimos al otro día, bien entrada la tarde, cenamos y almorzamos en la habitación, quedó sellado el acuerdo comercial entre los dos, previos polvos por todos lados y en todos lados…
Si nos pasamos como 20 horas juntos, ya sabíamos todo de cada uno…
Después habló muchísimo con Débora, la contadora de Iguazú y como a la contadora no se le oculta nada…
Su hijo trabaja con el padre, ella vive con su madre viuda, las dos solas.
_Así que cuando quieras venir a comer algo casero, mi madre, italiana, cocina como los dioses...
Una o dos veces por mes almorzaba con ellas, dormíamos la siesta y acomodábamos la contabilidad, fue al principio, por la novedad, después ya no había tanto que acomodar, y creo que está conociendo a alguien, ja ja me está siendo infiel ja ja...
Encuentros.
Estaba sentado en la moto, esperando que abriera el banco, había llegado unos minutos antes de ansioso nomás, tenía que depositar un cheque.
Por la vereda veo una morocha infernal, qué hermoso andar, me miraba y me sonreía, de dónde la conozco a esta semejante mujer.
Cuando llegó a mi lado la ubiqué, Patricia, la mujer de Juan Carlos, el colectivero, compañera de Cristina, cuando estudiaba de noche…
_Hola Tito y me dio dos besos, uno cerca de la boca.
_Hola preciosa, cómo andás, qué linda se te ve, siempre tan hermosa, qué es de tu vida y Juan Carlos.
_Eh, pará fanático, de a una…de mi vida, trabajo acá a la vuelta en una inmobiliaria, de ese señor que mencionaste no sé absolutamente nada ni quiero saber…
_Epa, me parece que metí la pata preguntando
_Si, y vos, cómo anda Cristina.
_Epa, pará fanática, de mi vida, estoy esperando que abra el banco para depositar un cheque y de esa mujer no se absolutamente nada y ni quiero saber…
_Ja, ja, parece que los dos hemos metido la pata, necesitaríamos charlar…
_Siii, qué te parece si te invito a almorzar.
_Dale, terminemos los trámites bancarios, me llevas a la inmobiliaria que pongo un cartelito y vamos, querés.
Con la moto es todo más fácil, no necesitás mucho para estacionar, directamente la subís a la vereda y listo.
Puso un cartel, vuelvo a las 17 (mierda, vamos a tener un almuerzo largo, pensé)…
Apenas arrancamos para alguna parrilla, me apretó, clavándome las tetas en la espalda.
_Tito, llevame a un hotel, sé que vos lo menos que querés hacer conmigo es comer y yo lo mismo, desde que venías a buscar a tu mujer que te tengo ganas…
Y claro, cómo iba a ser tan poco caballero de no cumplir con un deseo de la señorita…
Si vestida parece infernal, no tenés idea de lo que es desnuda, cuando se va sacando la ropa, creo que de hierro se me puso el miembro…
No quiso que me pusiera forro.
_Yo estoy muy sanita y hace como un año que no cojo, espero que vos también te cuides…
Estuve como media hora comiéndole los labios vaginales, el clítoris, chupando, lamiendo, mordiendo, acabó dos veces, me empapó la cara con sus fluidos.
Después la agarré de los tobillos y le puse sus piernas en mis hombros, se la metí muy despacio pero hasta el fondo, hasta que mis huevos chocaron con su culo…
_Aggg, siiii, acabó otra vez.
Se notaba que hace mucho no tenía sexo, era una máquina, cuando la puse boca abajo con una almohada en la panza para levantarle más la cola, y en base a saliva, lengua y dedos le fui dilatando el culo…
_Despacio Tito que nunca lo hice por ahí, despacio.
Primero gritaba de dolor, después gritaba de placer.
_Pará, pará, sacámela…dale más, más fuerte metémela con todo…
Si llevé bien la contabilidad, creo que acabó siete veces, yo dos, quedamos destruidos.
Era de noche cuando la llevé a su casa, vive a veinte cuadras de casa, dijo que iba a venir a la academia y que seguiríamos viéndonos…
Todo se cumplió…
Continuará.
Relatos similares
- Hetero: Infidelidad
Mi Nuevo Amante Josè
Yanny nunca imaginó que su soledad se rompería con el sonido de los gemidos de su empleada. Pero cuando el deseo se apodera de ella, decide no ser…
Comparte:Infidelidad consentidaRelacion jefe subordinadaSoledad y deseo
- Hetero: Infidelidad
EL REGRESO DE OBIL, parte I
La cena de negocios era solo el pretexto; ella lo esperaba en la habitación 315, desnuda y con ganas de follar.
Comparte:Infidelidad consentidaRelacion jefe subordinadaTransgresion moral
- Hetero: Infidelidad
PUTA ADICCIÓN 12. El jugador.
Bajo la fachada de un hombre respetable, esconde una vida de encuentros secretos y transgresiones.
Comparte:Infidelidad consentidaErotismo romanticoRelacion jefe subordinada
- Hetero: Infidelidad
En silencio
Él tiene esposa, ella tiene silencio. En la penumbra de un hotel en París, la jerarquía laboral se desmorona bajo el peso de un deseo prohibido.
Comparte:Infidelidad consentidaRelacion jefe subordinadaErotismo romantico
- Hetero: Infidelidad
La vecina del 19 H
El ascensor es el único testigo de sus miradas, pero la soledad de la noche tiene otros planes.
Comparte:Infidelidad consentidaErotismo romanticoSoledad y deseo
- Hetero: Infidelidad
Sucedió en las fiestas de Valladolid... parte 3
Toñi creía que su secreto con Nines era solo entre ellas, pero Juan tiene otros planes. Ahora, mientras el teléfono suena y las voces se mezclan,…
Comparte:Infidelidad consentidaRelacion jefe subordinadaSoledad y deseo