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Mi esposa argentina 2 parte 9

La policía golpea a tu puerta con una acusación imposible y la única salida es un precio que nunca imaginaste pagar. Cuando la autoridad se convierte en tu verdugo y tu amante, la línea entre el miedo y el placer se desvanece en la oscuridad de tu propio hogar.

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MI ESPOSA ARGENTINA 2 Parte 9

__ Hola Carlos ¿Cómo estás? Soy el inspector Trigueros, Edu para ti, no vengo en forma oficial o casi__

__ Disculpe Oficial o joder, disculpa pero tú eres el de la mesa de juego con Alfonso y…_

_Si, si claro_

_ ¿Y qué estás haciendo aquí? Disculpa que te lo diga pero.. _

_Mira macho te dejo esta documentación, consulta con tu abogado si lo tienes, hay una investigación y una posible causa contra ti, bueno que llegó esto a mi oficina y me dije pero si este tío es el esposo de la Alexia aquella. Ahí están mis datos también para que chequees todo, cuando lo hagas me llamas creo que puedo ayudarte_

_Pero disculpa, pero ¿esto es una notificación oficial? _

_No… no, no te preocupes es solo el favor de un amigo, si quieres llamarlo así_

_Pero ¿Esto no es muy irregular? ¿El favor de un amigo?_

_ Tú chequea esta información y me llamas_ y se dio la vuelta para irse

_Pero perdóname macho pero ¿Por qué coños haces esto?_

_ La respuesta es obvia ¿no?_ me dijo con una gran sonrisa en ese rostro ancho y un poco simiesco.

Consulté con mi abogado, él tenía un amigo en la policía. Todo era correcto, había una investigación por una red de pedofilia, estaba mi nombre y el fiscal de la causa esperaba los resultado de esa investigación para procesarme o no.

_ ¿Pero cómo puede ser?_ Le dije desolado

_ ¿Tu diste tus datos en alguna web porno o algo así últimamente?_

Tuve que confesar que sí.

_Puede ser eso o no, tuve un cliente al que le sucedió algo así, finalmente todo se aclaró, pero las pasó feas, hasta estuvo en prisión_

_ ¿En prisión?_

_Solo tres días, luego le saqué bajo fianza_

__ Pero ¿Qué hago? ¿Denuncio a este tío?_

_Bueno pero ¿Él te está extorsionando? ¿Quiere algo de ti?_

Ya habíamos confirmado que efectivamente era inspector de policía, tenía 43 años y era de Pamplona.

_Bueno si es un amigo de un amigo y tal, tal vez pueda ayudarte oficialmente y extraoficialmente. No es estrictamente regular pero tampoco es todo lo contrario ¿sabes?, vamos que no debería hacerlo la verdad_

Yo no podía contarle que era un tío que estaba queriendo follarse a mi esposa porque la conocía de una página web y toda la historia.

_Ahora si está usando esto contra ti para extorsionarte de alguna manera lo denunciamos y a tomar por culo, no va a ser fácil, eso también te lo digo_ terminó mi abogado.

Fernanda me esperaba impaciente, hacía tres días que solo hablábamos de eso.

_Llámalo Carlos que venga aquí, quiero confrontarlo, que sepa que lo podemos denunciar_

_No amor voy a dejar que todo siga su curso, soy inocente, es más hablamos con mi abogado de presentarme espontáneamente o algo así_

_Pero ¿Y si todo sale mal? ¿Y si vas a la cárcel? Todo por esos juegos eróticos de mierda, si salimos de esto tenemos que prometernos no meternos en nada más, nunca más mi amor ¿sabes?_

Decidí no llamar a este tío Edu.

Pero en cambio Fernanda llamó a Alfonso.

Y Edu me llamó a mí como en una comedia de enredos.

“¿Pero tú eres tonto tío? Alfonso es un amigo y es mi mentor pero aquí no pinta nada ¿sabes? Que tu mujercita habla con él y le pide ayuda y le llora un poquillo y tal. ¿Qué hace el viejo zorro?

Se la lleva un hotel y se la folla de todas las maneras posibles que a tu esposa le encanta ya sabes.

Y te digo, ya no sé si te ayudo o mañana mismo voy a tu casa en un procedimiento y te secuestro móvil, portátil y te saco esposado de tu casa y luego además me termino follando a tu Fernanda que tan difícil no me va a resultar después de todo. Así que tienes una última chance, esta noche voy a tu casa y hablaremos claramente, tu esposa, tu y yo”

_Joder amor ¿Por qué lo hiciste?_

_Tengo miedo Carlos, de que vayas a la cárcel, de que todo se complique, joder, joder que putada es esto_

La abracé, estábamos esperando a Edu de un momento a otro¨.

_Y terminaste follando con el_

“Quedamos en que iba a hablar con este tío, que lo conoce desde hace mucho y tal y de pronto me dice _Hay un hotel aquí cerca, te deseo, pienso en ti todo el tiempo_

Yo estaba un poco desesperada y aturdida _Está bien, vamos _ le digo.

Pensé que íbamos al hotel de la última vez pero en lugar de eso me llevó a un hotel de lo más cutre que te puedas imaginar. En el portal había unos tíos hablando que daban miedo la facha que tenían, uno lo saludó a Alfonso y este respondió con la cabeza y lo miró muy serio.

El conserje parece que era un antiguo conocido, todo el tiempo Alfonso esto o lo otro, a mí me miraba de reojo y te digo que también asustaba.

En ese estado de cosas llegamos a la habitación y casi agradecí que la puerta se cerrará.

Él lo notó porque me dijo _No te preocupes estás segura conmigo_ con el ego de macho por las nubes. Y bueno, se dio el gusto me folló como la vez anterior en plan un poco violento pero yo no lo disfrute tanto, no podía relajarme con todo esto. Igual me corrí varias veces. “

En eso me sonó el móvil, Edu me avisaba que estaba abajo.

Esta vez iba de civil, era alto como yo y se lo veía bastante fibrado y con una violencia siempre contenida. Tenía los ojos muy claros.

Ya en el elevador.

_Que mujer que tienes, es espectacular_ me dijo

_Si_

_Nos vamos a entender muy bien los tres, ya lo veras_

No dije nada, de pronto caí en la cuenta que era muy parecido a Pachi, un poco más alto, con los ojos muy claros iguales a los de Alfonso. Casi que podía pasar por hermano de Pachi aunque el rostro era más brutal, la nariz gruesa y rota como de boxeador y el mentón cuadrado.

Fernanda estaba de pie, recién había acostado a la niña, tenía puesto un pantalón de mezclilla color beige y un jersey con botones.

Se dio la mano con Edu, nos sentamos, este tenía unas carpetas en la mano.

_Mira aquí está. Todo resuelto, aquí dice que se completó la investigación que se te revisó el móvil y el portátil que todo era una confusión, está la firma del perito y la mía como oficial a cargo de la investigación_

__ ¿Y todo esto a cambio de qué?_ le digo

_Todo esto a cambio de que ella y yo nos conozcamos un poco mejor_ dijo sonriendo y mirando a mí esposa.

Fernanda estaba sentada a su lado con las piernas cruzadas y cuando se sentaba así en el sofá, era imponente, sus piernas parecían medir kilómetros

_Perdóname ¿Y tú vas así por la vida, extorsionando a la gente, usando tu cargo de esa manera?_

Le dijo ella.

_ Bueno encanto, no siempre, pero con una guarrilla como tú, sí, me gusta así_

_ ¿Y esta es tu manera de estar con una mujer? ¿No eres capaz de seducir a una mujer de otra manera?_

_ Mira ¿sabes qué? con una putilla como tú me encanta así, que la va muy de digna y ya sabemos lo que eres_

_No hace falta que la insultes tío, no te pases_ le dije yo

_Tu aquí no pintas nada cornudo, esto es entre ella y yo_ me dijo cortante

_ ¿Y que soy según tú?_ le dijo Fernanda con el rostro sereno

_ Eres una puta calientapollas, eres una perra en celo que vas dejando ese olor a perra en celo por donde pasas, por eso te van todos los machos detrás_

_Creo que debes irte ya mismo tío_ le dije

Edu se levantó del sofá muy chulo, sonreía torvamente.

Fernanda se paró también, al lado suyo, él era ligeramente un poco más alto que ella.

Pensé que Fernanda le iba a dar una ostia o le iba a insultar pero en lugar de eso dijo

_Espera, deja esos papeles en la mesilla_

_ ¿Tenemos un trato entonces?_ dijo Edu con la carpeta esa todavía en sus manos

El caso es que, todo era un farol, pero eso lo supimos meses más tarde. En el momento en que hablaba con nosotros este tío estaba siendo investigado, con un sumario por corrupción y finalmente acabó siendo echado de la policía unos meses después. Todo era falso, la denuncia en mi contra, la causa judicial, todo. Pero este hijo de puta lo había amañado tan bien que había conseguido engañar a mi abogado y a su contacto en la policía.

Edu dejó lentamente la carpeta sobre la mesilla de la sala de estar. Quedaron frente a frente con mi esposa.

_ ¿Nos vamos a entender tu y yo?_

Fernanda no contestó, en lugar de eso bajó la vista, los brazos cruzados sobre el pecho como intentando proteger esos tetones.

_ Nos vamos a entender tú y yo a que si_ le repitió el

_Si_ le dijo ella muy queda

_Quiero escucharte decirlo, venga_

_Nos vamos a entender_

_ ¿Tú y yo?_ le dijo él

_Si tú y yo_ dijo finalmente mi esposa mirándolo a los ojos.

Entonces la tomó de la nuca y la besó en la boca con fuerza, hacía mucho tiempo que no veía a Fernanda con otro tío así in situ y me chocó un poco. La abrazó de la cintura y pegó su cuerpo al suyo mientras continuaba besándola. Comiéndole la boca con saña, metiendo bien su lengua dentro de su boca.

La tomó del culo con las dos manos y la levanto un poco del suelo

_Que buena estás, eres una jamona_ le dijo y golpeo con las dos manos sobre las nalgas de mi esposa, sobre el pantalón.

_Venga quítate la ropa, quiero verte en pelotas, fuera toda la ropita cariño_

Comenzaron a desvestirse uno frente al otro de pie, Edu rápidamente y mi esposa más lentamente.

Él tenía un cuerpo muy musculado realmente, muy fibroso y trabajado, en su vientre se marcaban las famosas tabletas y tenía una polla como la de Alfonso, tal vez menos gorda pero igual de grande.

_ Sé que te gustan las buenas pollas Fernanda_ le dijo llamándola por primera vez por su nombre y sonó más insultante que cuando le decía guarrilla o putilla.

Mi esposa estaba muy seria y no hablaba. Mientras terminaba de desvestirse él le acariciaba los pechos y se los pellizcaba suavemente.

Cuando a Fernanda solo le quedaba puesto el tanga, Edu que ya estaba completamente desnudo, la giró hacía mí y la abrazó por detrás.

_Toma mi móvil y filma que ya sé que es lo tuyo_ me dijo. Por lo que deduje que Alfonso le había contado y pensé si esto no era un engaño de todos ellos, de Pachi y Lara también.

Mientras la tenía abrazada por detrás le besaba el cuello y le sopesaba una teta y la otra, también pasaba su cabeza por debajo del hombro de ella para besar y chuparle un pezón, luego se erguía otra vez detrás de ella y la morreaba fuerte. Mi esposa estaba como ausente, fría y distante.

_Tu esposa tiene cuerpo de Stripper de los 90 como esas porni viejas americanas_ me dijo.

Podía tener razón, especialmente por esos muslos tan potentes y musculados, aunque en general las de esa época llevaban tetas operadas y las de mi esposa eran bien naturales

_Ven Fernanda ponte aquí, en tu sofá vamos_ e hizo que se recostara boca arriba sobre el sofá, tomándola de una mano, casi gentil con ella. Luego se recostó sobre su cuerpo como para hacer un 69 apoyándole los cojones en la cara a mi esposa quien giró el rostro hacia un costado. Pensé que le iba a ordenar que se la mamara pero no lo hizo.

Hacía mucho tiempo que yo no veía a mi esposa con otro hombre en vivo por así decir, desde hacías un año y medio por lo menos y la situación me desbordaba a la vez que me hacía revivir todo aquello.

El morbo de verla así en vivo era superior al de ver un video o escuchar un relato no cabía duda, yo estaba como en trance y con una erección tal que seguí filmando con una mano y bajé mis pantalones para masturbarme.

Edu le estaba haciendo una comida de coño en toda regla, chupeteando y estirando su clítoris y por momentos pasando toda la lengua por la raja, una mano sobre su nalga, jugando con sus dedos sobre el ano y el coño de mí esposa, penetrándolos suavemente a uno y otro.

Fernanda tenía las piernas flexionadas y en un momento uno de sus pies se bajó del sofá al suelo, entonces él tomo todo el pie de ella y lo subió nuevamente al sofá.

Entonces ella gimió por primera vez, él sonrió y siguió aprisionando el pie delicado de mi esposa con una mano tosca y nudosa a la vez que seguía destrozándole el coño con su lengua.

Entonces volví la cámara al rostro de mi esposa y vi que le estaba lamiendo los huevos con timidez y vergüenza, con movimientos cortos de su lengua.

_Eso perrita vamos, dale el gusto al cornudo de tu marido que quiere que te metas mi polla en esa boquita_

Y redobló la comida de coño, enterrando ahora si sus dedos en el chocho de mi esposa con violencia. Ahora se escuchaba el chapoteo de los dedos entrando y saliendo, el chupeteo de la lengua sobre el clítoris y los gemidos de placer de Fernanda ahora si bien definidos.

Ahora lamía los cojones de Edu desembozadamente, con toda su lengüita recorriéndolos y besando y por fin se metió su polla en la boca o lo que pudo de ella. Tenía los ojos cerrados pero los abrió un instante para encontrarse con los míos y los volvió a cerrar como avergonzada y cuando hacía eso me volvía loco en verdad.

_Eso comete mi polla cariño, te dije que nos entenderíamos _

Estuvieron así un buen rato, ella gimiendo cada vez más descontrolada y Edu sin darle tregua a su coño.

Entonces mi esposa comenzó a correrse siempre con la polla de Edu en su boca. Veía el temblor de sus piernas y la expresión de triunfo de Edu y me daba cuenta que ahora si finalmente estábamos de vuelta en el juego que lo de lo Alfonso había sido solo lo preliminar.

Ella seguía con los últimos coletazos del orgasmo siempre con la polla en su boca.

_La puta de tu esposa me la está succionando como una sanguijuela macho_

Fernanda parecía no escucharlo y seguía con los ojos cerrados.

_ Ven ahora vamos a hacerlo al revés _ dijo él.

Mi esposa se levantó tambaleándose del sofá, desnuda y sudada, él la besó en la boca y se recostó boca arriba en el sofá. Fernanda se puso ahora sobre él, acomodó el coño en su boca, aplastó sus tetones sobre el pecho de Edu y engulló esa tremenda polla y su mirada era de vicio, de puro vicio otra vez sorprendiéndome con las expresiones de su rostro que iban variando según el tío que se la estuviera follando.

En esa posición del 69 Edu podía darle unos buenos azotes en el culo, cosa que no tardó en hacer. Fernando gemía ahogadamente con la polla en su boca y esta vez luego de un rato así se corrieron casi al mismo tiempo. Fernanda tragó toda la leche de Edu ya en su papel de esclava complaciente.

El la atrajo hacia sí y se besaron en la boca.

_Tu, cornudo trae el gel ese que usas para darle por el culo_ me ordenó.

Fui hasta el cuarto obediente y humillado, me habían llamado cornudo en una hora más que todas las veces anteriores, los otros corneadores habían sido demasiado respetuosos tal vez, a este le gustaba humillarme.

Cuando volví a la sala de estar Fernanda esta en cuatro sobre el borde del sofá y Edu de pie la estaba penetrando lentamente. Se apoyó con sus dos manazas sobre cada nalga de ella y termino de empujar toda su polla dentro.

Fernanda me miró con la mirada perdida.

_Dile que es un cornudo de mierda_ le dijo el

La bombeó un poco penetrándola rítmicamente y le soltó un azote en el culo.

_Venga díselo_ le ordenó

Mi esposa levantó la cara hacia mí, gimiendo ya por la excitación.

_Sos un cornudo de mierda amor_ me dijo entre suspiros.

Era la primera vez que estábamos con un corneador que buscaba humillarnos continuamente y la sensación era rara, por un lado generaba una bola de excitación en la boca del estómago y por el otro el dolor de la humillación que buscaba rebelarse y enfrentar al humillador, sin llegar a hacerlo claro.

_Dile que es un cornudo y un pajero, vamos desahógate, dile lo que piensas_

Ella dudó y se concentró en como la estaba follando.

De nuevo un azote y la orden de que me humillara.

_ Sos un pajero de mierda Carlos_

Eso, eso, sigue, sigue_ le dijo el mientras le sobaba una teta

__Que buena verga que tiene no como la tuya cornudo de mierda_ me dijo Fernanda, Edu lo festejó porque ella iba más allá de lo que le había pedido

_Joder eso es hablar claro cariño, sigue, sigue_

Ella gimoteo otro poco con los ojos cerrados, de pronto los abrió y mirándome como si yo no estuviera en realidad continuó.

_Como me coge amor, vos no podrías cogerme así cornudo patético_

_impotente de mierda_ me dijo y sentí otra oleada de dolor porque era algo que había sucedido en verdad.

Edu festejaba cada insulto que Fernanda me decía y la follaba más rápido.

_Dile que es un maricón, venga_

_Maricon_

_Sos un cornudo maricón….Ahhhhh, pa…te…ti..co de mierda_ dijo ella y echó la cabeza hacia atrás y comenzó a correrse.

Edu me miraba con expresión de triunfo y haciendo una mueca por el esfuerzo.

Finalmente él se sentó en el sofá e hizo que ella se sentara en su polla de frente a mí, la penetró así un rato, ella con las piernas flexionadas a cada lado del cuerpo de él.

Luego la fue girando hasta tenerla casi acunándola, de costado a mí y con los rostros de ambos casi pegados.

Le juntó sus piernas imponentes con una mano, Fernanda se tomó de su cuello. Era como si la estuviera acunando, realmente porque la sostenía de la cintura con su otra mano y la penetraba lentamente.

_Te dije que nos íbamos a entender tu y yo ¿Lo ves?_

_Si…_ dijo ella con los ojos cerrados

_Abre los ojitos que te voy a follar el culito amor _ le dijo

Le alcancé el gel, se lo esparció en el ano y comenzó a acomodar su polla en él.

_ No cierres los ojos, mírame todo el tiempo, así mientras te la meto_

Ella le hizo caso, con los ojos entrecerrados por momentos a medida que la polla iba penetrando su culo.

_ ¿Ves que bien nos entendemos tu y yo?_ se lo dijo un par de veces mientras la polla se abría camino en el culo. Era como su mantra, su frase de cabecera.

_Ahora pídeme que te folle el culo, vamos_

_Fóllame el culo, venga, rompeme el culo hijo de puta_

El entonces comenzó un mete y saca violento, la frente de él pegada a la frente de ella y besándose en la boca por momentos, siempre en esa posición de estar acunándola en brazos.

De esa manera podía besarla en la boca y también en un pezón o darle un azote en la grupa cuando quería.

_ ¿Ves que bien nos entendemos tú y yo? ¿Ves que amigos que somos ahora zorrita?_

_Si..Si….si_ gimoteaba ella casi sollozando.

Entonces en medio de esa excitación recordé algo que me había dicho Javi cuando estábamos solos en el hotel (Cap 13 Mi esposa argentina).

El macho dominante podía ser cualquiera, podía ser Alfonso y ahora era Edu.

El macho dominante que ponía a Fernanda era un fantasma sin rostro que se corporizaba según el momento. Es decir que tenía yo que estar tranquilo a ese respecto ella no se había encoñado con Javi ni con Alfonso y tampoco lo haría ahora con Edu por más que pareciera que sí, con la follada salvaje que le estaba dando.

_Mira al cornudo ¿Dile donde está mi polla puton díselo?_

Fernanda giró su cara hacia mí, el rostro sudado y contraído por el placer y el dolor.

_Tengo la pija de este forro en el culo mi amor y me encanta….Ahhhh, me encanta la puta madre_

_ Ven aquí_ la besó

_ ¿Te corres otra vez?_

_Si…si…._ le dijo ella gimiendo

_ ¿Te corres otra vez zorra?_

_Si…si…si_

__Entonces córrete de una vez puta de mierda__

_Acabo, acabo la puta madre__ dijo ella estremeciéndose.

No había terminado ella de correrse cuando él se salió de su culo, se puso de pie en el sofá y empezó a eyacular en el rostro de mi esposa como nunca había visto yo hasta entonces.

Gruesos chorros de semen pegaban en sus ojos, su frente, su naricilla perfecta, sus pómulos, su boca. Su cara quedó literalmente bañada en semen, luego él lo desparramó con la mano y le metió dos dedos en la boca

_ Chupate mi leche guarra_

Luego de eso Fernanda se levantó y fue a nuestro cuarto sin decir palabra. Edu comenzó a vestirse.

_Que buena que está, ha sido la ostia. Por supuesto que no es la última vez, yo decido cuando está concluido el trato, vale_

_Supongo que sí, pero la carpeta se queda aquí, quiero que mi abogado la vea_ dije yo poniéndome firme, absurdamente quizás.

_Si, no hay problema, si quiero joderte tengo mil maneras_

Cuando descendíamos en el elevador me dice

_Oye no se lo ha pasado mal tu esposa, despídeme de ella_

_Vale_ le dije

Fernanda se había duchado y salía con una toalla en el pelo.

_ ¿Estás bien amor?_

Ella me miró. Nos abrazamos.

_Perdóname las estupideces que te dije. Lo hice para darle el gusto a ese idiota_

_Si…. lo sé, no hay problema_

Pensé que ese darle el gusto a su macho del momento era lo que a ella le excitaba.

Ya era muy tarde nos acostamos, una historia nueva estaba comenzando y que papel jugaban o jugarían Alfonso, Pachi o Lara estaba por saberse.

Continúa en