La vida de Sara. Parte 23
La oficina se vacía, pero la tensión no baja. Con el alcohol corriendo por las venas y el poder de su jefe en sus manos, Sara descubre que el ascenso tiene un precio mucho más carnal del que imaginaba.
Desde que me incorporé de la baja laboral había conseguido estar muy agusto en mi trabajo de camarera. Con el grupo que coincidí tenía muy buen rollo. Había forjado incluso amistad con los demás camareros, y el jefe me tenía en muy buena estima. Víctor era un hombre de unos 40 calculaba, típico pijo adinerado, estaba casado por algún comentario que hacía sobre su mujer y su hijo, físicamente era moreno con el pelo un poco largo y frondoso, alto, algo entrado en kilos, y solía vestir con traje, en verano más casual, con polos y pantalones chinos era un hombre digamos atractivo para su edad y por su forma de ser y vestir. Y por supuesto porque tenía dinero. Él tenía varios negocios de hostelería por Madrid.
Una mañana de Julio me llamó para que me acercase a la oficina que tenía por la zona centro y donde ya había estado a firmar el contrato. La llamada en principio no me gustó demasiado, pensé que podría ser para echarme. Le pregunté:
- "Pero Víctor, no será para nada malo no?"
- "No no ni te preocupes"
Al día siguiente me fui para allá. Me vestí con ropa bastante casual y fresca ante el calor de Madrid. Me recibió su secretaria al salir del ascensor, y me hizo sentarme a esperar un momento.
- "Enseguida el señor Vallehermoso le atiende"
Esperé unos cuantos minutos allí sentada y al rato me hizo pasar a su despacho.
- "Hola Sara. Bienvenida" Me dijo al entrar por la puerta y haciéndome sentar en una silla en frente de él.
- "Lo primero antes de nada, darte las gracias por tu esfuerzo y dedicación al restaurante" Me sorprendió bastante su felicitación. Es verdad que estaba muy agusto, que era bastante buena en mi trabajo, pero en un periodo de unos 9 meses me había dado de baja dos veces, la segunda vez tras la caida fue además bastante larga.
- "Pues gracias a ti por confiar en mi. Estoy muy agusto en el restaurante. Me pilla al lado de casa y el ambiente de trabajo es muy bueno"
- "Me alegra mucho que estés agusto en la empresa. Eso es primordial para mi. Te he llamado porque te quiero proponer algo. Mauro tu encargado va a cambiar de restaurante al que tengo aquí en el centro de Madrid. Y he pensado por perfil que tu seas la encargada"
- "Pero Víctor, hay gente que lleva más tiempo que yo, casi todos los chicos y Marian por ejemplo"
- "A los chicos los descarto. Quiero que haya una encargada en este restaurante. Quiero una mujer con ganas y juventud que aporte nuevas cosas y Marian no es tan joven, y por carácter y lo que me comenta Mauro no la veo de encargada"
- "Pero es mucha responsabilidad"
- "Lo se Sara. Pero vas a trabajar mucho menos. Y vas a cobrar mucho más. Tu función primordial es abrir y cerrar el restaurante todos los días y controlar que cocineros, camareros y limpiezan hagan su trabajo. Y no es difícil. Pues tienes ya una plantilla asentada de gente. No tienes que empezar nada desde el principio ni innovar. Te lo pongo fácil"
- "Déjamelo pensar. Necesito unos días"
- "Te doy una semana. Porque en 15 días me llevo a Mauro y necesito que la persona que le sustituya esté con él unos días antes, además de cambiar tu contrato y demás"
Me fui de allí como en una pompa. El salario obviamente casi se quintuplicaba. Era una locura ganar eso con solo 20 años pero por otro lado era una responsabilidad enorme. El restaurante a mi cargo totalmente porque Víctor por allí no se pasaba mucho. Hasta me dio por pensar que iban a pensar mis compañeros que me follaba a Víctor. Joder para uno que no me he follado..
A los pocos días y tras hablarlo con mi familia y con Aitor (que ejercía un poco el papel de novio sin serlo) le llamé y acepté su oferta. Hicimos el papeleo del nuevo contrato y empecé a ver con Mauro todas sus responsabilidades como encargado. Realmente no eran demasiadas y no me parecieron difíciles y me hice cargo de las llaves y demás. Los compañeros no se lo tomaron a mal o eso pareció, luego lo mismo por detrás me ponían verde pero todo el mundo me colaboró bastante desde el primer momento para que el restaurante funcionase.
En la transición de camarera a encargada, el tema sexual lo había aparcado, pasaba muchas horas en el restaurante y estaba en proceso de formación y cuando algo me interesaba de verdad me ponía muy a tope con ello. Hablaba por Whatsapp eso si con Aitor el cual se había ido a la playa con sus amigos del fútbol.
Una de mis primeras noches al ir a cerrar el restaurante y ya quedando sola pues todos los empleados se habían ido apareció Víctor, un poco para controlar como iba el negocio conmigo de encargada y un poco para coquetear. Algo que había hecho ya alguna vez que pasaba por allí tanto conmigo como con la otra chica, Marian pero como estábamos al trabajo no le hacíamos demasiado caso. Y más siendo el jefe. Me dio un buen susto porque estaba a punto de apagar las luces y cerrar.
- "Hola Sara. Bueno que bien veo que te manejas" dijo mientras entraba hacia una de las cajas donde estaba yo apagando el ordenador.
- "Hola Víctor qué sorpresa! Pues si ya lo ves. Estoy aquí terminando y apagando todo"
- "Me voy a dar una vuelta mientras acabas por el restaurante vale?"
Y se dirigió hacia la cocina mientras yo terminaba.
- "Joder que limpio lo tenéis todo. Es un gusto con vosotros" a los cinco minutos
- "La verdad es que tenemos un buen equipo Víctor"
- "Me alegra mucho de verdad es una suerte tener mi negocio en tan buenas manos"
- "Bueno pues vamos saliendo que ya tengo todo"
- "Espera Sara tu bebes? Te apetece que nos tomemos una copa aquí tranquilamente?" Me olió rara la situación pero no me disgustó quedarme a tomar algo con él.
- "Pues ultimamente no bebo demasiado. Pero de vez en cuando si"
- "Venga pues sirve unas copas y nos quedamos un rato si no tienes nada que hacer ahora"
La verdad es que no tenía nada que hacer que no fuese irme a casa a dormir. Era más de medianoche.
Me fui a la barra y puse un par de copas. Y empezamos a charlar un poco sobre todo en general. Víctor era alguien interesante, muy educado, y a su vez divertido.
- "Venga pon otra que estas corren de mi cuenta" decía entre risas bromeando ya que el restaurante era suyo.
Quien le iba a decir que no si el que invitaba era él claro..
Llevábamos ya tres copas cada uno, eran más de la una y media de la madrugada y empezaba a coquetar.
- "Y tu Sara el tema de novios como lo llevas?"
- "Pues la verdad a día de hoy no tengo novio. Tuve una relación pero no acabó muy bien"
- "Y eso? Qué pasó?"
- "Pues que nos cansamos un poco el uno del otro"
No le iba a contar mi relación con Adrián primero porque me hubiese tirado toda la noche y segundo porque no me deja muy bien a mi..
- "Es que sois jóvenes ahora para tener relaciones serias. Yo a la gente de tu edad siempre la digo que disfrute"
- "Pues si es lo mejor. Y tu estás casado no? Por lo que te he oido decir alguna vez"
- "Si. Llevo casado 6 años los que tiene nuestro hijo. Andrea (su mujer) es muy joven tiene 30 años" Y me enseñó una foto de ella. Era muy guapa, alta, cuerpo bastante atlético y unos pechos bastante grandes que parecían operados.
- "Qué mujer tan guapa. Y cuantos años la sacas?" Puestos a preguntar pues así sabía su edad.
- "Yo tengo 41. Estuve casado anteriormente hasta que me divorcié. He sido un poquitín golfo"
- "Pero dejaste a tu anterior mujer por Andrea o como?"
- "Más o menos. Me casé y a los 3 años conocí a Andrea mientras estaba con mi otra mujer. Vas a pensar que soy un golfo"
- "No no yo no pienso nada" reí y por dentro pensé si tu supieses de mi..
Seguimos allí bebiendo. Yo ya empezaba a estar borracha y la verdad algo cachonda por la situación y el que me empezase a hablar de relaciones etc..
- "Oye Víctor. Vamos a la cocina porque es muy tarde y haber si va a pasar la policia por la puerta y al ver luz dentro van a pensar que estamos robando o algo. Y ya de paso cierro"
- "Si si vamos"
Cogí las botellas y un cubo con hielos y nos fuimos hacia la cocina.
Eran ya más de las tres de la madrugada. Yo ya iba borracha. Entre que no bebía demasiado ultimamente y que no soy de aguantar demasiado el alcohol la conversación ya se nos fue de madre.
- "Y tu Sara tienes algún rollete o follamigo como lo llamáis ahora?"
- "Jajaja. Si claro siempre hay que tener alguno. Y tu eres fiel a tu mujer?"
- "jajaja. Buena pregunta eh. Pues no, no lo soy la verdad. De vez en cuando peco. No te voy a decir que no"
- "Se te nota"
Estábamos apoyados en una encimera metálica típica de las cocinas de los restaurantes cada uno, el uno en frente del otro y nos mirábamos cada vez con ojos más deseosos además el alcohol ayudaba. Se aproximó a mi y agachándose un poco empezó a abrazarme y a besarme el cuello.
- "Estás riquísima eh. Me encantas" Él guardaba las formas. Y quería ser más pasional y cariñoso de lo que a mi me gusta. A mi me encanta la caña, que me insulten, que me volteen, que me den duro, que suene, como dice Laura.
- "Me vas a follar duro o qué?"
- "Mucho. Te gusta el sexo duro o que?"
- "Soy una zorra salvaje. Lo vas a comprobar" le dije justo cuando empezábamos a besarnos con lengua y una pasión increíble entre los dos.
Me subí sobre la encimera metálica de la cocina y allí empecé a quitarme la ropa, un top negro ceñido que llevaba y el vaquero, mientras él se quitaba el polo y el pantalón la verdad es que tenía buen físico, no estaba fuerte y tenía un poco de barriguita, digamos un físico de lo que ahora llaman fofisano pero era atractivo. Seguimos besándonos estando los dos en ropa interior. De pie frente a mi sentada en aquella encimera iba rozando su polla con mi coño ambos todavía con la braga y el calzón. A los pocos segundos agarró mi cadera y me quitó las bragas mientras iba lamiendo desde el cuello hasta mis tetas y las liberaba del sujetador.
- "Joder qué tetazas" dijo besando la de la derecha.
- "Te gustan?"
- "Joder me encantan son super gordas y grandes. No son operadas no?"
- "Son naturales"
- "Me encantan joder"
No era el primero que pensaba que eran operadas. Al ser tan redondas y tan en su sitio y más ahora que fisicamente tenía el abdomen plano de todo el gimnasio que hacía tras la caida, parecían todavía más grandes y gordas. Fue besándolas y bajando hasta mi coño e inclinado sobre mi, pues seguía sentada, empezó a comerme el coño. Tenía experiencia, lo lamía como a mi me gusta, lamiendo cada parte de él y saboreándolo. Estuvo varios minutos. Cuando ya se incorporó me bajé de un salto de la encimera y poniéndome un trapo en el suelo me puse de rodillas a lamerle la polla, al principio la noté flácida y no se apreciaba demasiado el tamaño real, pero con mi técnica para chupar pollas, enseguida se la puse dura y además tenía un grosor idoneo. Él gemía fuerte y me agarraba del pelo, el cual llevaba suelto.
- "Quiero que me folles" le dije a los pocos minutos de estar lamiendo su polla, levantándome del suelo y sacándome de la boca.
Me volví a subir a la encimera y poniéndose frente a mi me empaló mientras me besaba en la cara y las tetas. Después me agache y me puse a cuatro en el suelo. Me dio bastante fuerte, le frené un momento a los pocos minutos y cuando le hice un par de movimientos con mis gluteos. Me dijo que se corría.
- "Fuera Víctor. Que no tome la píldora" le dije apresurada.
Y según la sacó me lleno toda la espalda y el culo de semen.
Me levanté al momento a por papel del rollo de cocina que había a unos metros. Y me limpié como pude y le ofrecí papel a él para que se limpiase los últimos restos de leche que le quedaban en su polla.
- "Joder que maravilla Sara" dijo Víctor mientras nos vestíamos
- "Te ha gustado?"
- "Mucho. Se nota que tienes experiencia"
- "Bastante la verdad. Me gusta mucho el sexo"
El llevar varias copas y el haber tenido sexo ayudaba a tener mucha confianza con el que era mi jefe.
- "Bueno pues esto si tu quieres lo podemos repetir alguna vez"
- "Pues porque no. Yo no tengo compromiso con nadie"
- "Yo si pero estas cosas me pueden.." dijo riéndose.
- "Pues nada voy a cerrar ya y me voy a ir a casa"
- "Te lo has pasado bien conmigo?" Dijo agarrándome y poniendo su cara frente a la mia muy pegada
- "Claro.. Me suelen gustar mucho los maduros"
Nos besamos antes de salir juntos de allí. Le acompañé hasta su coche, un bmw 4x4 bastante nuevo y me fui hacia casa.
Continúa en
- Relato #194488— title-regex: contiguous parts (22 -> 23)
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