Xtories

Aventuras 30.

El viaje comienza con una conversación incómoda sobre el sexo y termina en la cama con una mujer que no debería ser suya. Cuando la noche cae, las barreras morales se derrumban y la noche se vuelve una sucesión de cuerpos y secretos que no se pueden guardar.

TONY23115.9K vistas9.4· 14 votos

Aventuras 30.

Viaje de ida.

Cuando íbamos a ir al aeropuerto me avivé que no tenía autorización para viajar con Silvina, es una menor, así que metí la moto y saqué el auto.

Las valijas con la ropa que pensábamos dejar, arriba del auto, se llevó todo, dijo que si volvía otra vez la tendría que llevar a comprar de vuelta…

Y partimos, le dije que preparara sanguches para el viaje y gaseosas en la heladera portátil, partimos a las diez de la mañana, comimos sanguches…

Cada dos horas o un poco más paraba, o a cargar nafta o ir al baño, Silvina en ningún momento se durmió me daba charla, a veces me metía en unos temas complicados,.

Qué se siente tener sexo, que si duele cuando te la meten, temas casi siempre relacionados con lo mismo…

Conversaciones que creo que debería tener con la mamá.

Ella me dijo que el padre, por Ernesto, le hacía hacer la paja cuando tenía seis o siete años, que la madre lo amenazó con matarlo con un cuchillo, si la volvía a tocar, él la violó cuando tenía 15 y la dejó embarazada de mí (esta criatura sabe todo, pensé).

Que la abuela se dejaba hacer de todo por Ernesto, a veces cuando mi mamá no estaba traía a dos amigos que se la cogían a la abuela, yo volvía de la escuela y los encontraba en la cama…

A veces mi abuela lloraba, otras me parece que le gustaba…no sé…

Y seguíamos conversando y viajando, trajo hasta el equipo de mate, cada dos o tres horas hablábamos con Cristina, le contábamos por dónde íbamos.

Silvina me comunicaba con Teresa… como podía hablar por el altavoz del auto, iba entretenido, con Marcos, con Débora, aproveché y hablé con todos, me puse al día, hasta con Soledad en El Remanso, le pedí al novio, encargado de la carpintería, mesas y sillas, puertas, ventanas, todo igual que el pedido para la construcción anterior.

Cuando estaba anocheciendo llegamos a Bella Vista Corrientes, busqué el mejor hotel, la mejor habitación, nos bañamos y salimos a cenar.

Silvina parecía de quince, bajamos al restaurante del hotel, algo liviano y a dormir.

Había una cama matrimonial y una sola, le dije de dormir en la individual.

_No, no yo duermo con vos.

Bueno me acosté con una bermuda, ella con un shorcito y una camiseta, nos pusimos a ver televisión un rato, escucho que le dice a la madre:

_Está allá durmiendo…

_En la otra habitación mamá…

_Con un short y una camiseta…

_No sé con una bermuda me parece…

_Mañana a las seis dijo…y…a las seis de la tarde…

_Todavía hay sanguches y gaseosas en la heladera…

_No ma, ninguna mujer, únicamente los Camilos…

_Y no sé no voy a estar escuchando con quién habla…

_No sé si está durmiendo…querés que me vaya a fijar.

_Ninguna ma…hasta mañana…

Apagó la televisión y se abrazó a mi pecho.

_No te hagas el dormido que escuchaste todo, abrazame un poco…

Así hice, (tiene 30 pensé) y me dormí…

La alarma del celular sonó a la seis menos cuarto, ella abrazada en corpiño a mí, la desperté.

_Silvina, Silvina, vamos que tenemos que salir.

Me costó muchísimo que se levantara, también estaba en tanga, se le marcaban los labios vaginales, mocosa, todavía no desarrolló y mirá el cuerpo que está echando…

_Dale Silvina…andá a bañarte.

La levanté, ella se agarró de mí, nos pusimos debajo de la lluvia, abrí el agua fría:

_Ay la puta madre!!! Dijo.

_Ja, ja, despertate Silvina y más agua fría…

_Si, si, pará fanático…

_Bueno te dejo seguí bañándote yo me voy a vestir. Bermuda, remera, sandalias listo, ella tardó como diez minutos y sale con una toalla que le tapaba muy poco, tampoco mucho que mostrar no tiene pero quiere hacerse la mujer fatal…ni bola le di, prendí la televisión.

_Apurate Silvi…

Bajamos a desayunar, pagué y nos fuimos, seis y media…otra vez a conversar.

_Cuándo me haga señorita como dicen y me venga la regla, me va a doler.

_Mirá Silvi, mucho no entiendo, pero me parece que es de acuerdo a cada mujer, a algunas ni las afecta, a otras las vuelve locas…

_Deberías preguntarle a tu mamá, a propósito qué te preguntaba anoche.

_Que dónde estabas durmiendo, le dije en la otra habitación, qué ropa tenías, una bermuda, yo short y camiseta, que nunca te visitó una mujer, los únicos los de la carpintería, los Camilos.

_Así que vos decí lo mismo, mentí por vos, me debés una…

Y a conversar con Teresa y con todos otra vez, parábamos de nuevo cada doscientos o trescientos kilómetros a cargar nafta, ir al baño.

Almorzamos los sanguches que quedaban y a las cuatro de la tarde entrábamos a los departamentos en Iguazú.

Cristina salió corriendo a recibirnos, mi tía estaba en la escuela trabajando, me tiré un rato a dormir la siesta, al rato entró Cristina, se sacó el vestido y se acostó a mi lado, estaba cansado, me abrazó, sentí sus semejantes tetas en mi pecho.

_Cristy es mucho pedir una mamada, que estoy muy cansado, a la noche festejamos.

_Siii, mi macho lo que me pidas.

Y mi bajó la bermuda y el calzoncillo y me la chupó, se tragó todo, yo me dormí…

_Tito, Tito, son las seis menos cuarto, vas a ir a buscar a mamá…

_Si voy.

Y salí con la moto a la escuela, llegué cuando ya se estaba por ir…

_Hola mi tía preferida…

_Andá si soy la única que tenés.

_Subí que te llevo, querés que vayamos a tomar un café. _Tengo muchas ganas de conversar con vos.

_Dale vamos.

Paramos en una heladería de la plaza, hace un montón de años también estaba acá, miré el cartel, ahí, en la Secretaría de Inspección, parece que han pasado cien años. _Decime tía, estas enojada conmigo, no me amás como siempre, no me querés como yo te quiero…

_Qué pasa.

_Nada Tito, cosas mías.

_Mirá tía, sabés que yo siempre quiero cogerte no.

_No se nota…

_Tía estoy tratando de armar algo con tu hija, tenés un novio que te ama, es una excelente persona, esperá que se acomoden las cosas.

_Vos no podés ser mi pareja, lo que si podés ser, es mi amante de vez en cuando.

_Yo te voy a coger hasta que tengas ochenta años.

_Pero aflojá un poco, no te pongas celosa de Cristina, al contrario ponete contenta, volvé a ser la alegre y preciosa mujer que sos.

_Siempre te arreglabas, yo me hacía cada paja por tu culpa cuando era pibe, dale más bola a Jacinto, te quiere mucho, no todos son como el hijo de puta de Ernesto…

_Tenés razón Tito, estoy siendo una egoísta de mierda, se me está dando la posibilidad de ser feliz y la estoy desperdiciando…

_Te prometo que voy a cambiar.

_Y vos prometeme que va en serio eso de hasta los ochenta, ja, ja.

_Si tía, tomá comprá helado para esta noche e invitalo a Jacinto a cenar…

La construcción de los nuevos departamentos camina a paso acelerado, para las vacaciones de invierno creo que van a estar terminados…

Me pasé dos días con Teresa en el diario, la tuve que coger en su escritorio.

_Nada de chupar, me dijo, con éstas pendejas estoy de que me chupen hasta acá, quiero tu verga y por los dos lados, dale, metémela…

No hay caso es una mandona, siempre tengo que hacerle caso…

Viaje de vuelta.

_Tito, soy Gioconda, te quería pedir un favor.

_Mis hijas tienen que hacer un curso en la capital, quería pedirte si le podés conseguir un hotel no muy caro por dónde vivís vos.

_Sé que no es pleno centro, así que debe salir más barato creo…

_Y cuándo tienen que hacer el curso.

_Es todo marzo.

_Y ellas cuándo piensan viajar...

_Y el mismo primero para no gastar…

_Andan muy cortas, pero necesitan hacer el curso para sus carreras.

_Con ese curso pueden aspirar a una jefatura, no sé dónde, ni de qué…

_Y no pueden viajar pasado mañana.

_No, no tienen dinero no te lo digo.

_Y qué hacen en éstos días.

_Nada… están de vacaciones y me rompen las pelotas, les hace falta otra vez alguien como vos para que las coja bien cogidas…

_Bueno Gio, el viernes a la tarde esperame en tu casa, decile a tus hijas que no salgan que quiero hablar con ellas. _Siii, dale, te esperamos…

Con todo acomodado el jueves después de pasar una noche a todo sexo con Cristina y desayunar con las tres, le di un beso a cada una y partí.

A las siete de la tarde paré en un hotel, me bañé y me acosté, ni cené…

Al otro día salí a las seis de la mañana emprendí el viaje a Córdoba, y a las seis de la tarde estaba metiendo el auto por el portón de la casa de Gioconda.

Me estaban esperando las cuatro mujeres, Cecilia con su hijita Camila, Natalia y Gioconda…

Cenamos y les propuse que se vinieran conmigo mañana, que no tenían que pagar nada, ni por dormir ni por comer.

Les encantó la idea.

_A vos qué te parece ma, te vas a bancar a Camila...

_Me hacen reír si yo soy la que la cuida siempre, ustedes no están nunca…

_Así que vayan a preparar las valijas.

_Si pero vos y yo Gio volvemos mañana a las seis, esperen con todo preparado, nosotros venimos desayunados, vamos dije.

_Esperá que me cambio me dijo.

_Para lo que te va a durar puesta la ropa, vení así que estás hermosa…

Y la llevé a un hotel, me prodigué, me tomé una pastilla de cien y le estuve dando casi toda la noche, no aguantó, a la mañana no quería ni que la salude…

A las seis como había dicho llegamos de vuelta a casa, ellas cargaron las valijas y yo dije.

_Chau Gio, manejá vos Cecilia.

_Y me tiré en el asiento de atrás…me dormí todo el viaje, un montón de horas.

Volví a tomar el manejo cuando faltaban 20 kilómetros para llegar a casa.

A unas cuadras de casa me llama Josefina.

_Si Jose, qué tal.

_Tito no podés venir a mi casa (llorando) que mi mamá no responde y llamé a la ambulancia y no viene y no sé qué hacer.

_Si en dos minutos esto.

Y bajé con las dos doctoras, ellas enseguida fueron a controlar a la madre…luego de unos segundos.

_Josefina, tu mamá se ha ido para siempre, ha dejado de sufrir, ahora está descansando en un lugar lleno de paz le dijo Cecilia.

Jose se largó a llorar, abrazó un rato a la madre, Natalia la levantó.

_Vení Jose tu mamá ya se fue, ya no está más ahí, vamos para la calle, dejá que Tito se encargue.

Bajé a buscar a doña Luisa, vino enseguida.

_Llamá a la cochería de la calle….me dijo, esperá que traigo el teléfono.

Los llamé, que se hicieran cargo, que había que pagar una pequeña diferencia y que mañana desde las ocho hasta las 15 la velaban…

Vinieron a los quince minutos.

_Listo me dijo mañana a las ocho en nuestra sala velatorio…

Cuando salí Cecilia con Josefina estaban sentadas en la parte de atrás del auto y Natalia en el lugar del acompañante.

Me subí di vuelta en la esquina, abrí el portón y metí el auto, bajamos, luces y a sentarse en la cocina…

Le habían hecho un trabajo psicológico a Josefina, ya no lloraba y parecía estar tranquila y en paz.

_Chicas qué desean cenar-

_Lo que tengas dijo Natalia.

_Si lo que tengas dijo Jose, (buena señal pensé).

Y les hice churrascos con ensalada y a dormir.

_Jose vos vení dormí en mi cama.

Y la llevé a mi habitación, le saqué el pantalón y la camisa, la acosté y la tapé…

_Chicas ustedes tienen ahí un dormitorio con dos camas y ahí otro dormitorio con una cama grande pero está ocupado el medio y me señalé…

_Cecilia dijo yo no puedo dormir sola.

_Y yo tengo miedo dijo Natalia.

Me tomé otra de cien y menos mal que dormí como un oso en el viaje, son dos depredadoras las doctoras, y se complementan, se nota que no es la primera vez que comparten, no se enciman para nada, una abajo la otra arriba.

Empleé de todo, lengua y dedos y mi compañero que hasta ahora no me ha fallado, ayudado también con la de cien…

Tuve sexo vaginal con las dos, sexo anal con las dos, todo con las dos pude acabar dos veces después de casi dos horas, quedé fusilado.

A las siete sonó la alarma de mi celular, los tres nos levantamos como bomberos.

Mientras preparaba el desayuno ellas fueron a despertar a Josefina, la hicieron bañar, le prestaron un pantalón y una camisola negra.

Pasamos por frente la casa de Josefina, alguien había puesto un cartel…

”velatorio de doña paca de 8 a 15 cochería….no yegen tarde”.

Hasta a Josefina le causó gracia…

Y ahí estaba doña Paca, la habían maquillado, no parecía muerta, parecía que estaba dormida, Jose lloró un poco.

Y después empezó a llegar gente, doña Luisa, doña Rosa, Nacha, la saludaban todos, cerca de las once llegaron Yésica, Lumila y Vanesa, venían con una facha, se notó que recién llegaban de bailar…

Y nos despedimos de la finada, cerraron el cajón y se la llevaron.

_El miércoles puede venir a buscar las cenizas me dijo.

_Ok…

Y volvimos a casa, se agregó Nacha…

_Chicas quieren comer un asadito.

Nos pasamos toda la tarde del domingo en la pileta, las doctoras les prestaron unas mallas a Josefina y a Nacha…

De todo un poco.

Las doctoras se pasaron todos los días antes de comenzar el curso, en la pileta.

Cuando comenzó, salían de casa a las siete y volvían a la siete de la tarde, se metían a la pileta cenaban y dormíamos los tres, ninguna noche de todas las que estuvieron en casa dejamos de dormir los tres juntos, quedé agotado de tener sexo…

Tuve que comprar más pastillas azules…

Josefina estuvo viviendo en casa como una semana, después se fue a la suya, la hizo pintar y anda bien.

Camilo puso la escalera exterior y Josefina empezó a dar clases de piano y de baile, piano los lunes, miércoles y viernes de mañana, baile los mismos días pero de tarde y los martes y jueves todo el día aeróbic o gimnasia o trabajo en las máquinas, de lo que quisieras Josefina te daba clase, yo daba clases de guitarra los sábados a la mañana…

Con el correr del año llegué a tener once alumnos, Josefina en aerobic, baile y piano más de cien…

Continuará.