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Match Point - Parte Final

Oscar creía estar persiguiendo a un ladrón, pero al sostener la navaja contra el cuello de su víctima, descubrió que sostenía a su propio hermano. Ahora, con los videos de la traición de su esposa en la mano, no busca justicia, sino una forma de explotar la tensión acumulada. La noche se cierra en una oficina vacía, donde el rencor se transforma en un trío desenfrenado que cambiará para siempre su

canibal0411K vistas8.8· 33 votos

Match Point

Parte Final

-- Oscar, lo que tengo en mente es algo complicado. Ya le he estado dando vueltas antes, pero el contacto que tengo no estaba disponible antes. Se los vamos a quitar por la fuerza, una vez en nuestro poder, nos va a ayudar en todo. Con suerte, no va a tener muchos problemas.

-- Bueno, lo que tenga que ser, pero espero que sea algo seguro, si nos atrapan estamos cagados.

-- Siempre hay un riesgo, pero ni modo, tenemos que hacerlo, sino la cosa se puede poner mucho peor, estamos contra el tiempo.

Al día siguiente, se reunieron con el contacto. Oscar se comenzó a preocupar cada vez más, el tipo tenía una pinta muy intimidante, aunque estaba vestido decentemente, tenía corte de cabello al estilo militar muy pequeño, en su cara tenía una cicatriz cerca del ojo derecho. Luego de quedar a reunirse esa misma noche, Oscar y Fernando se alejaron hablando.

-- De dónde sacaste a ese?

-- Se llama Rolo, no sé si es su nombre o le dicen así. Lo conocí en una mina, los dueños en ese entonces lo trajeron para que investigue a una mafia que cobraba cupos, que estaban causando bastantes problemas. Lograron disuadirlos, no sé los detalles, pero no volvimos a saber de ellos.

-- Y es de tu confianza?

-- Si... hicimos amistad y conservé su contacto. Convivimos varios meses. Es confiable.

-- Bueno, espero tengas razón.

Llegó la hora acordada. Fernando ya había hablado con Rolo un par de veces antes de la pelea, y ya sabían la rutina de su víctima. Esperaron un momento y lo vieron salir con ropa de deporte, haciendo estiramientos en la puerta de su domicilio, se notaba que iba a salir a trotar. Empezó su carrera y Fernando lo seguía en la van que habían conseguido a una distancia prudente, siguiendo las instrucciones de Rolo. Luego de un rato, a orden de este lo adelantó, dobló la esquina y se estacionó esperando.

-- Está tomando la ruta dos de las tres que acostumbra a hacer, pasará por acá en cinco minutos. Yo saldré y tú Oscar servirás de apoyo. Fernando mantén la van encendida, lo reduciré y meteremos atrás. Apenas pase eso, sales manejando a una velocidad prudente. Oscar, ponte la pasamontaña-- Decía tranquilo Rolo mientras se ponía la suya.

-- Qué es lo que vas a hacer exactamente?-- preguntó un muy nervioso Oscar.

-- Ya lo dije, lo reduciré y lo subiré.

-- Pufff... No puedo creer que esto esté pasando.

Mientras esperaban, vieron doblar en la esquina a su víctima, llevaba auriculares y un parche en la nariz, se le veía muy concentrado en su ritmo de trote. Cuando estaba a la altura de ellos, Rolo salió como un rayo y lo tomó desde atrás tapándole la boca y colocando una navaja en su cuello, Marco se quedó paralizado del susto. Oscar no sabía muy bien que hacer, sólo mantuvo la puerta de la van abierta.

-- Entra, y no intentes nada que te rajo el cuello y te dejo en un basurero-- Dijo en forma fría Rolo. Asiente con la cabeza si es que entendiste.

Marco estaba muy asustado y no dudó en hacer lo que le pedía. Una vez dentro, lo puso boca abajo y le hizo señas a Oscar para que tome su lugar. Oscar tomó la navaja y la mantenía en el cuello de Marco. Se quedó mirando fijamente, comenzó a tener imágenes de su esposa mamándole la verga o pidiendo que se la meta como una perra, imaginando a los dos riéndose de él. Apretó el puño tanto que la navaja se apretaba cada vez más al cuello de su víctima y que le hizo sangrar un poco.

-- Por favor por favor no me mate por favor, no soy nadie, no tengo dinero, por favor!-- le rogaba un aterrorizado Marco ya con las lágrimas cayendo de sus ojos.

Esto hizo reaccionar a Oscar quien bajó la presión de su mano. Rolo regresó con unas cintas y un pañuelo, que usó para amarar manos y pies, taparle la boca y con el pañuelo le tapó los ojos. Luego de eso le hizo señas a Oscar para que se quitara el pasamontaña haciéndolo él también. A esta altura, se olía a orina procedente de las ropas de Marco, quien ya temblaba.

Oscar soltó un poco de lágrimas, la presión y ansiedad se lo provocaron, como también el hecho de que casi asesina a un joven. Todo esto lo había superado, parecía que estaba en una película policial o de narcotraficantes. Se preguntaba si valía la pena todo esto, pensaba en sus hijos, en lo que sufrirían si toda esta locura salía mal, se maldijo por ser tan estúpido.

Rolo comenzó a rebuscar en todos los bolsillos de Marco, en los cuales encontró la billetera, dos celulares y las llaves de su departamento, los cuales guardó en su saco todo menos las llaves que se las dejó. Luego de esto tomó los teléfonos y le preguntó las contraseñas, que logró entender después de que Marco se las repitiera varias veces ya que tenía la cinta amarrada en la boca. Luego procedió a asegurarse que todas las aplicaciones que necesitaba estuvieran operativas. Por suerte no tuvo problemas.

Luego con toda esa información en su poder, Rolo se acercó a Marco y le agarró los huevos con fuerza haciendo que Marco gritara desesperadamente, aunque la cinta reprimía bastante el ruido.

-- Escúchame bien concha tu madre, se donde vives, donde frecuentas, donde cagas y hasta con quien sueñas. Te voy a estar vigilando, si intentas ir con la policía, te rajo, si le cuentas a alguien esto, sea a quien sea, te rajo, quizás no mañana, quizás no en una semana, pero te rajo un día de estos. Asiente si me entendiste.

Marco no dudo un momento y lo hizo. Luego de un rato más dando vueltas, la van paró en una parte oscura, se abrió la puerta y sacaron a Marco cayendo al piso, sólo le habían quitado el amarre de los pies. Rolo le dijo que cuente hasta cien antes de quitarse la venda, amenazándolo con matarlo si no obedecía. Luego se alejaron bajo la oscuridad de la noche.

-- Vamos a la casa del viejo, vive sólo-- Dijo Fernando

-- Espera Fer, esto ya se fue de las manos, hoy ha podido ocurrir una desgracia, y ya no depende ni siquiera de mi o Claudia, si no de mis hijos.

-- Entiendo Oscar, pero tenemos que recuperar esto, si joden a Claudia, joden a tus hijos. Ya estamos en esto, terminemos.

Fueron hasta su objetivo. La zona de Vasco estaba en una de las zonas antiguas del distrito, aunque mantenía su cuidado. Se estacionaron en una zona oscura y aguardaron un momento. Luego Rolo se bajó para hacer un reconocimiento, ellos lo vieron escabullirse por el costado de la casa y desapareció por un rato.

-- Oscar, tranquilízate, ya está cerca de acabar. Esto era urgente, esos no iban quedarse conformes. Esto ni siquiera asegura nada, pero tenemos que intentar todo, con suerte sólo vamos a tener que aguantar un tiempo lo de la foto pero seguro que no dura mucho... mira ya viene Rolo.

Rolo venía sigilosamente, siempre atento a su entorno.

-- Según la descripción de la foto que me diste, está sentado en su sofá frente a la TV, aparentemente muy borracho según las botellas que tiene al rededor, además está roncando. Vamos Fernando, es mejor para que reconozcas los dispositivos por si no es el que buscas.

-- Yo... yo los acompaño-- Dijo Oscar.

-- Seguro?

-- Si, vamos.

Ambos siguieron a Rolo por la ruta que ya tenía definida, rodearon la casa y llegaron hasta una ventana que ya estaba abierta. Entraron sin hacer ruido, luego se dirigieron donde estaba Vasco dormido. Fernando comenzó a buscar y tantear en las ropas del viejo pero no encontró nada. Le dijo a Rolo que le acompañe a otros ambientes para ayudarlo a buscar.

Oscar aguardó frente a Vasco mirando como dormía, comenzó a analizar la escena, las botellas tiradas, el vaso derramado en la alfombra, un desastre, el tipo era ruin hasta en su aspecto. Mientras meditaba se inclinó para levantar el vaso, y al hacerlo vio debajo del sofá un celular, un Iphone parecido al suyo. Se acercó lo suficiente para tomarlo y analizarlo, comprobó que no tenía contraseña de seguridad, “típico a esa edad” pensó. Luego dirigió la vista al rostro del viejo comprobando con sorpresa como este lo estaba mirando con los ojos achinados, transpirando y hasta babeando un poco. Se quedó quieto sin saber que hacer, hasta que Vasco comenzó a balbucear.

-- Miserable... traidor, eras... eras mi mentor... eras mi amigo... y te la llevaste, te llevaste al amor de mi vida... a Isabel.. y por... por tu culpa está muerta. Yo... yo la amaba, la amaba tanto que... quería conservar una parte de ella... por eso... por eso crié a Marco... tu hijo. No... no te importó que muriera... no querías que tu familia se entere que eras un miserable, un cobarde, tú el dizque gran Oscar Álvarez Calderón.

La cara de Oscar era de sorpresa total al escuchar el nombre de su padre, no podía ni procesar lo que estaba pasando. Vasco lo seguía mirando fijamente, en las deplorables condiciones en las que estaba.

-- Pero... ya... ya cobré justicia. Tu hijo... tu hijo pagó tu deuda, arruiné su matrimonio, y fue... fue con la ayuda de su hermano menor... Marco-- Decía con una ligera sonrisa en el rostro.

Oscar lo miraba con lágrimas en sus ojos, apretando los puños, respirando entre cortadamente. Se le venía a la memoria recuerdos de su fallecido padre, algunas discusiones con su madre, con frases que en ese momento no entendía pero que ahora cobraba sentido. Se levantó y caminó unos pasos. El viejo seguía sentado mirando al vacío. Luego bajaron Rolo y Fernando en silencio pero con apuro. Fer se acercó a Oscar diciendo en voz baja que no habían encontrado ningún celular, hasta que vio uno que sostenía Oscar.

-- Ese es, ese es el Iphone de Vasco, que bien que lo encontraste, dónde estab...?-- Dijo Fer mirando el rostro de su amigo.

--....

-- Qué te pasa? Por qué esas lágrimas?, qué ha pasado?

-- Nada... mejor vámonos, ya tenemos lo que queríamos, vámonos cuanto antes.

-- Ok ok, vamos Rolo-- Dijo un extrañado Fernando.

Salieron de la casa manteniendo la cautela y se subieron a la van para luego salir de ahí. Rolo estaba en el volante, para ambos comenzaron a revisar los celulares empezando por el de Vasco, revisaron profundamente pero no encontrando nada más que la foto de Claudia. Luego revisaron de igual forma los celulares de Marco y alucinaron con todo lo que iban encontrando. Descubrieron varios videos y fotos de mujeres teniendo sexo con él, incluso tríos o cuartetos, algunas hablaban en inglés y otras en español, por lo que dedujeron que venía haciendo esto desde que vivía fuera del país.

Revisaron un poco más hasta que se encontraron con el de una chica que Fernando reconoció.

-- Ella es la hija de Baroni el directivo, creo que se llama Sonia. La ha filmado bastantes veces, y como las otras, se ve que ninguna se daba cuenta-- Dijo Fernando.

Siguieron revisando hasta que se toparon con un video donde salía también Sonia pero como si ella misma se estuviera filmando. Se notaba que estaba acomodando la cámara para que filme en determinada dirección. No se escuchaba mucho ruido. Cuando se quitó de ahí, ambos se sorprendieron porque vislumbraron a Claudia, estaba de espaldas a la cámara acomodando su vestuario en su casillero, se notaba que era un camerino, y supusieron que era en el club.

Luego de un rato viendo expectantes, se escuchó el ruido de una puerta viendo como Claudia ponía cara de extrañada, para que luego de un momento apareciera Marco en escena. Ambos presenciaron y escucharon como se iba desarrollando todo. Fernando cada cierto rato volteaba a ver a su amigo quien miraba serio el video, apretando los dientes, sin emitir comentario.

-- Siento que tengas que ver esto amigo, no tienes que hacerlo, no te atormentes más.

-- Quiero verlo todo.

-- Pero...

-- Quiero verlo, no jodas.

Siguieron viendo la escena, los besos, los diálogos, las caricias. Oscar seguía serio, transpirando un poco más de la cuenta, asimilando lo mejor que podía lo que miraban sus ojos.

-- Sonia también está involucrada, tenemos que hacer algo.-- dijo Fernando tratando de bajar la tensión del momento.

-- No se que decirte la verdad, he presenciado mucho hoy.

-- Tenemos que hacer algo, quizás...

-- No vamos a secuestrarla ni meternos en su casa Fer, eso es indiscutible.

-- Ok ok, entonces que propones?

El video llegó a su fin cuando regresó Sonia a para la grabación. Oscar luego de un rato en silencio respondió:

-- Vamos a hablar con ella.

-- Tú crees que colabore?

-- Bueno, tenemos estos videos...

-- Quieres chantajearla?-- Fernando sonreía extrañado.

-- No no, quiero hacerle ver como la han usado, los videos que le han hecho sin su consentimiento, y podemos usarlo a nuestro favor.

-- Y si se niega?

-- Ya veremos, pero no hay forma de que volvamos a repetir lo anterior.

Siguieron pasando los videos. Habían más mujeres en diversas situaciones de índole sexual. Pero Oscar ya no le sorprendía nada, sólo quería saber cuales involucraban a Claudia. Siguieron deslizando el dedo hasta que se toparon con el que les interesaba. Estaba en una parte elevada enfocado una cama y al fondo una ventana. Transcurrieron los minutos hasta que apareció Marco desnudo cargando a Claudia para luego depositarla en la cama. El video según la leyenda, duraba casi tres horas. Con sólo esa información, Oscar se puso las manos en la cara, sobándosela en círculos. Le dijo a Fernando que lo deje en su oficina. Llegando, acordaron en que Fernando lo recogería temprano para ver como hacer con Sonia.

Oscar entró, se aseó y se acomodó en el amplio sofá. Puso el video a correr. Pasó el tiempo viendo los orgasmos de Claudia. Sufrió verla así tan desatada, como si fuera otra persona. Se maldecía continuamente pensando en como es que llegó a este punto. Pensaba en como todo fue una fachada, una falsa fachada, por los malditos perjuicios de ella y el maldito conformismo de él. Sin esperarlo se vio con una erección, Claudia estaba cabalgando salvajemente a Marco, con las manos en su pecho, con la boca abierta, gimiendo fuerte. Marco le sobaba las tetas, se las chupaba, le sobaba el culo, se lo agarraba fuerte, le metía un dedo en el ano y Claudia gritando su orgasmo. Oscar se agarraba la verga por encima del pantalón, “Quién es esta perra?, con quién he estado casado?”, pensaba amargamente ya con el pene en la mano. Mientras transcurría el video Oscar se masturbaba mirando el video, se sentía patético pero no podía evitarlo, hasta que largó un largo chorro de esperma que cayó el la mesa de centro donde se encontraba el celular, “que acabo de hacer?” pensaba poniéndose la mano en la frente.

Mientras se recuperaba, vio la pantalla, Claudia estaba en la ventana viendo la calle, quieta sin decir nada. Vio como Marco sacó el celular que ella le había devuelto y le tomó una foto para luego volver a guardar el aparato rápidamente. Luego se levantó y se acercó a ella, se notaba que le decía algo al oído, ella parecía que se quería resistir pero débilmente. Se fueron a la cama. La puso de costado y detrás como cucharita, se puso un rato a jugar con su culo, para luego intentar clavarla, “Claro, para eso me diste el culo no perra?, porque ya lo tenías bastante usado” pensaba Oscar. Vio de pronto como Claudia saltaba de la cama retorciéndose de dolor, llamando de todo a Marco y este excusándose, luego se puso la ropa y se fue sin decir nada, se le notaba furiosa. Todo terminó con Marco tratando de agarrar el celular mientras sonreía, como si le sonriera a él, “al final, todo quedó en familia” pensó Oscar con una sonrisa forzada.

Luego de terminar la revisión del celular y comprobando que no había nada más, se quedó meditando y procesando todo. Lo que había visto y lo que había escuchado del viejo. Sin pensarlo más se cambió y salió a la calle, era tarde pero no podía esperar. Tomó su camioneta y salió en forma rápida. Estuvo un rato por las calles hasta que llegó a su destino. Se bajó, se dirigió a la puerta y tocó el timbre. Luego de un rato, contestaron.

-- Quién es?

-- Soy yo mamá.

--Oscar?-- Dijo mientras abría la puerta.-- Qué haces aquí?, mira la hora que es, pasa... ha pasado algo?, digo, fuera de lo tú y Claudia...

-- No mamá, todo sigue igual... bueno, no tan igual. Quería preguntarte algo.

-- Algo?, a estas horas?, no podías llamar?

-- No mamá, esto... es importante, es... delicado, no creo que te guste lo que voy a preguntar.

-- No se que pueda ser, ya me estás preocupando, sólo dime...

-- Mamá... quién... quién era la amante de mi papá?

Su mamá se quedó muda mirándolo sorprendida

-- Quién... quién te ha contado eso?

-- Eso no importa mamá, dime quien fue por favor.

-- Oscar... pero es que no entiendo, a que viene esto?-- Dijo ya con lágrimas en los ojos.

-- Mamá, entiendo que esto te pueda traer recuerdos dolorosos, pero necesito saberlo, es importante.

-- Fue el señor Valentín Vasco no?, es el único que ha podido ser.

-- Mamá por favor, contesta.

-- Oscar... está bien... tu... tu papá tuvo... una aventura con la esposa de un trabajador de su empresa, la mujer de Valentín... quedó... quedó embarazada, pero luego ella... falleció en un accidente. El... me lo confesó.

-- Lo perdonaste?, cómo pudiste?

-- Oscar... yo... decidí hacerlo, puse por delante a mi familia, además lo amaba.

-- Lo amabas?, cómo pudiste rebajarte así?, es que no tienes amor propio?, tan poca cosa te sientes?-- Dijo ofuscado Oscar.

Paaffff!!!-- sonó la bofetada que le dio su mamá. Luego ella apretó el puño, se limpió un poco las lágrimas y le tomó cariñosamente el rostro a su hijo.

-- Oscar, como te dije, decidí hacerlo, puse por delante el amor a mi familia, y no me arrepiento. Fui muy feliz, vimos crecer a un hijo maravilloso, disfrutar de sus logros y su felicidad. El se equivocó y aceptó su error y yo lo perdoné.

-- Está bien... supongo que cada persona es un mundo.

-- Oscar... no te puedo decir que hacer, sólo... date otra oportunidad para ser feliz, sea como sea que decidas tu vida.

-- Te quiero mamá... gracias por recibirme-- le dijo mientras le daba un beso y se alejaba.

Al día siguiente, Fernando pasó por él.

-- Hice un par de llamadas, Sonia entrena temprano en el gimnasio casi todos los días, si nos apuramos la podemos encontrar saliendo.

-- Está bien, espero poder encontrarla.

En el camino Oscar lo puso al tanto de toda la situación.

-- Mierda... hermanos?, pero que hijo de puta ese viejo, más retorcida no puede estar su mente.

-- No es fácil saberlo, el tipo quedó muy jodido con lo que pasó, ahora me explico porque siempre fue así conmigo.

-- Osea que... dentro de su borrachera, pensó que le hablaba a tu papá?, menudo loco.

-- Normal, estaba ebrio y yo me parezco mucho. Con todo esto, ya no se si sentirme mal o bien con lo que le hicimos a Marco. Si hasta se orinó en los pantalones y quizás también se cagó, olía a mierda. Encima casi le corto el cuello... a mi propio hermano.

-- Tranquilo, tú no lo sabías y supiste controlarte, más bien fue mi culpa por exponerte así sin medir las consecuencias, si hago cagada tras cagada.

-- Puta madre, huevonazo, que te digo? Pobrecito?, que te acaricie la cabeza diciendo “no sufras Ferchito”?-- Dijo Oscar sonriendo mientras le acariciaba la testa.

-- Ya ya imbécil-- Mientras se sacaba la mano --Mejor, por qué no me consuelas esta?-- Decía sonriendo también, agarrándose el paquete.

-- Sin problema...-- dijo Oscar acercando su mano.

-- Saca maricón de mierda...-- dijo esquivándolo-- y ponte bien que ya llegamos. Mira ya va saliendo.

Ambos vieron como Sonia salía del recinto hacia el área de estacionamientos. Inmediatamente Oscar se bajó y esperó hasta que llegue a su altura.

-- Sonia.

Ella se sobresaltó y lo miró con sorpresa.

-- H... hola, si?

-- Sonia, estoy seguro que sabes quien soy, necesito hablar contigo, urgente.

-- Ehh... no puedo ahora, tengo cosas que hacer...

-- Sonia, lo sé todo, sé que colaboraste con Marco para filmar a mi esposa en el camerino de mujeres... quieres que te cuente la gravedad de eso?

Sonia se quedó más sorprendida de lo que estaba.

-- Mira Sonia, sólo quiero hablar, mi intención no es amenazarte, si no que colaboremos, créeme que te conviene saber lo que te voy a contar. Podemos ir a mi oficina, por favor.-- decía mientras le abría la puerta de la camioneta.

Sonia miró el asiento, miró a Fernando que la miraba con una ligera sonrisa, “que buena que está” pensaba. Dudó un poco pero se decidió por subir. Oscar dio un suspiro de alivio y entró también. Fernando fue rumbo a la oficina de Oscar.

Una vez llegados a su destino, entraron los tres y se dirigieron al ambiente donde Oscar descansaba. Era domingo, así que no había nadie.

-- Siéntate por favor... Mira Sonia, voy a ser directo. Como te dije antes, sé que confabulaste con Marco para filmar a Claudia. No quiero entrar en reproches, sólo quiero saber porque hiciste tremenda tontería.

Sonia suspiró resignada.

-- Estoy enamorada de Marco. Hice lo que me pedía porque quería complacerlo, así quizás podía corresponderme. Yo no sabía para que era, te lo juro. Cuando vi lo que se había grabado, lo llamé y le reclamé, pero él supo embaucarme de nuevo y se lo mandé-- Dijo mirando el suelo.

-- Sonia... está bien, de todas maneras necesito que no esté en tu celular, que no queden rastros de esa trampa.

-- Una vez que se lo mandé borré todo, no quería saber nada de eso, me dolía mucho, te lo juro, igual toma y verifícalo-- Dijo estirando el brazo ofreciendo el aparato.

-- Está bien, te creo Sonia. Ahora, te voy a enseñar unas fotos y videos, en las que... apareces y es posible que no sepas que existían.

-- Ok...-- Dijo con rostro confundido.

Oscar le comenzó a mostrar todo el material, y mientras lo hacía, Sonia ponía el rostro de rabia, mostrando los dientes, mientras se le caía una lágrima.

-- Es un hijo de puta, no tenía idea que me estaba filmando, es un malnacido, cómo pude ser tan estúpida?-- Decía mientras se tapaba el rostro.

-- Tranquila Sonia... quiero que sepas que este material ya no está en su poder, puedes estar tranquila.

-- Lo siento... lo siento mucho... por haber ayudado en esa barbaridad...-- Decía Sonia muerta de vergüenza.

-- Ya tranquila, no pasa nada.

-- Y ahora qué?-- Dijo Fernando

-- No sé...-- dijo Oscar encogiendo los hombros.

Después de un rato en silencio, Sonia habló.

-- Yo si sé...-- dijo mientras se sacaba el top dejando sus tetas a la vista.

-- Sonia que haces?-- dijo sorprendido Oscar.

-- Qué va a ser?, quiero me me follen y yo follarlos hasta reventar, será una forma de liberarme. Además me ponen los maduritos, y hacer un trío está dentro de mis fantasías, tú estás guapo y tú -- señalando a Fernando-- he escuchado cosas interesantes de ti-- dijo sonriendo.

-- A ver... -- dijo nervioso Oscar-- esto no es necesario, no tienes porque...

-- Pero Oscar...-- Dijo Fernando sonriendo mientras se sacaba la camisa-- Acaso eres sordo?, le ponen los maduritos y los tríos, con qué derecho vamos a truncar sus deseos?

Sonia se acercó a ellos, les acarició el pecho y fue bajando lentamente. Una vez de rodillas comenzó a desabotonar y bajar el cierre de un aún nervioso Oscar mientras Fernando lo hacía por si sólo. Una vez bajado los pantalones, comenzó a dar besitos por encima de la truza a cada uno, para luego bajarle el de Oscar con los dientes y el de Fer con la mano. Oscar estaba al palo, a Sonia le gustó lo que vio y comenzó a darle lenguazos desde los huevos hasta el glande. Luego volteó a hacer lo propio con Fernando.

-- Mierda! Pero que tienes tú aquí, una verga o un bate de béisbol?

-- Tengo un bate de carne, ahora dale cariño-- Dijo Fer mientras la atraía con la mano.

Sonia comenzó a lamer y chupar la cabeza mientras con la mano pajeaba a Oscar quien no se creía lo que estaban haciendo. Sonia se metía a la boca su verga y la de Fernando hasta donde cabía, lo hacía como un rostro lleno de morbo, juntando y apretando sus piernas, super excitada.

Luego de un rato alternando las mamadas, empujó a Fernando para que se siente en el sofá para seguir chupándolo mientras con una seña le dio a entender a Oscar que le de por atrás. Oscar dudó un poco pero luego se puso atrás de ella, se inclinó y comenzó a chuparle el coño con mucho afán. Sonia chupaba y gemía por partes iguales. Luego de chupetearla bien tanto la raja como el culo, se enderezó y le metió la verga de un sólo golpe por el coño.

-- Ahhhhhhhh!!!!!! hijo de puta!!!-- gritó para luego gemir como desquiciada.

Fernando la tomaba del pelo dirigiéndola a continuar con su labor. Sonia seguía gimiendo aún con la enorme verga en la boca. A los dos minutos, tuvo un estremecedor orgasmo. Oscar y Fernando se miraron, el primero con cara de no creerse lo que estaba viviendo y el segundo sonriendo.

Luego, Sonia se levantó y comenzó a sentarse a horcajadas sobre Fernando, haciéndolo en forma lenta. Colocó la cabeza en su ya dilatado coño y comenzó a bajar.

-- Uuuyyyyyy ahhhhhh!!!! la tienes enorme!!!!!-- Decía entre queja y excitación, sin detener su camino.

-- Tú continúa que pronto te lo voy a dejar como coladero.

Luego de un rato avanzando y retrocediendo logró introducirla toda quedándose un momento quieta para acostumbrarse. Fernando ansioso la tomó del culo y comenzó el movimiento, haciendo que Sonia apriete los dientes en cada subida y bajada. Oscar fue detrás del sofá y tomó la cabeza a de Sonia para dirigirla a su verga, esta no dudó en empezar la felación. El ritmo era frenético e hizo que ella tuviera un nuevo orgasmo, temblando y gimiendo mucho.

Luego de eso, Oscar le sacó la verga de la boca y volvió atrás de ella, se inclinó y comenzó a estimularle el culo, chupando y metiendo los dedos, se dio cuenta que ese hueco ya estaba usado.

-- Qué piensas hacerme eh hijo de puta?, me quieres dar por el culo?, me quieren hacer un sándwich?, tan tímido que te veías y ahora le quieres romper la cola a una chiquilla, ahhhhhhhhh!!!!!

Oscar continuaba su labor hasta que después de un rato se enderezó y apuntó su verga al pequeño agujero. Fernando paró la follada para que pueda hacerlo de manera rápida. Sonia iba sintiendo al intruso avanzar e iba frunciendo el ceño y apretando los dientes. Oscar avanzó sin pausa hasta tenerlo toda dentro.

-- Hijos de puta!!!! me van a romper!!!! ahhhh!!!!! que deliciaaaa!!!!!!

Empezaron el movimiento haciéndolo frenético de forma rápida. Fernando le chupaba las tetas y Oscar le daba nalgadas, ambos le comenzaron a decir puta, zorra y demás cosas haciendo que Sonia entre en un estado de paroxismo que le produjo orgasmos unos detrás del otro, gritando como si la estuvieran matando, temblando como si tuviera un ataque de epilepsia aguda. Fernando no aguantó más y comenzó a terminar dentro del coño abundantes chorros. Oscar duró un par de minutos más y le comenzó a llenar el culo de abundante lefa.

Ambos se salieron con cuidado y se pusieron cada uno a lado de Sonia mirando como esta seguía con las contracciones de sus orgasmos, teniendo sacudones en el cuerpo cada pocos segundos. Luego de estar más quieta, comenzó a negar con los brazos repetidamente.

-- Malditos, me han dejado hecha mierda, nunca... nunca pensé que podría sentir estas cosas. Que locura.

-- Pufff... pues follas de película linda, además de estar buenísima. Ahora prepárate que me gustaría darte por ese rico culito-- Dijo Fernando

-- Tú estás loco no?, esa cosa me mata, ni hablar, seré loca pero no suicida.

-- Jajajajajaja... lo siento Fer, eso es lo malo de ser un burro jajajajaja-- reía Oscar.

-- Pues aunque no lo creas, algunas lo gozan con esta cosa, como Inés jejejeje...

-- Inés te la aguanta por ahí?, mira tú, que fogosa Inesita jajajajaja...

-- Si pues, es buenísima en la cama, hacemos de todo y le gusta hacer locuras... y quizás una de esas pude ser... contigo jejejeje

-- Quéeee?, no seas malo, Inés nunca querría algo conmigo, si es muy amiga de Claudia.

-- Pues no lo sé, como te dije le gustan las locuras, además me ha dicho que estás muy guapo, se nota que le atraes...

-- Te ha dicho eso?.... pufff no me metas esas ideas en la cabeza. Además te aseguro que si se lo propones te manda a la mierda.

-- Quizás, pero para eso se me ha ocurrido algo. Mientras estemos en pleno, podrías entrar de sorpresa, creo que ahí si no se aguantaría. Quizás luego me quite el habla una semana o dos pero valdría la pena jajajajaja.

-- Las huevadas que se te ocurren, mejor dejemos eso... más bien, ahora que hacemos?, Sonia está como desmayada jajajaja.

-- Que desmayada ni que estupidez, a estas ricuritas no se las tiene todos los días, tenemos que aprovechar. Venga linda, vamos por otro-- decía Fernando le manoseaba las tetas, el culo y el coño.

-- Ahhhhhh!!!!!, pero es que no se han saciado? Ahhhhhh!!!!!!

-- De eso nada... vamos por otro.

Así, los tres estuvieron follando por casi tres horas. Al final Sonia se tuvo que quedar a dormir ahí con Oscar porque no podía ni moverse. Fernando se despidió quedando encontrarse al día siguiente. En la mañana, Oscar le metió otro polvo a la jovencita, sorprendiéndose a si mismo como todavía podía hacer gozar a una muchachita. Luego de despedirse, quedaron para futuros encuentros. Oscar sentía que estaba cambiando, todo esto lo estaba cambiando, como si algo en su interior hubiera explotado, “Yo también lo estoy teniendo Claudia, yo también”, pensaba.

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Claudia miraba el disputado partido, estaba cerca del final. Estaba procesando todo lo que le contó su aún esposo.

-- Inés me lo contó al poco tiempo de que pasó-- Soltó de repente Claudia

-- Mmmm no sabía... pensé que no se iba a atrever decírtelo.

-- Pues si, me lo dijo... se sentía muy mal por fallarme. Al principio me dolió mucho, pero supe que no tenía derecho a indignarme ni reclamar nada... por el contrario, le dije... le pedí, casi le rogué que volviera a hacerlo cuando se de la oportunidad. Porqué crees que tuvieron nuevos encuentros?

-- Que hija de puta esa Inés, y yo que creí que te lo ocultaba todo-- Dijo Oscar sonriendo.

Luego de un momento con otro silencio...

-- Lo que si me va a costar superar es lo de Sonia. Me filmó sin yo saberlo la muy hija de puta, además, se la pasa mirándome y sonriendo. Pensé que era por lo que hice, pero con lo que me cuentas ya entiendo todo. Un día de estos le voy a quitar esa mirada de mierda.

-- Últimamente está quedando más con Fer, conmigo ya hace un par de meses que nada. Además, trata de no hacer un escándalo, ya vez lo que me pasó a mi.

-- Y tú con ella lo hiciste con protección?

-- Ehhh... no... -- dijo medio avergonzado luego de recordar cuando él le hizo la misma pregunta.

Sonia volvió a estar unos segundos callada.

-- Lo de Fer no te niego, me saca mucho de cuadro, sabía que es un mirón, que le podría atraer físicamente pero no a tal punto de estar como obsesionado. Aún así, nunca se sobre pasó conmigo, a pesar de que comencé a jugar con él esas veces. No sé que decirte la verdad.

-- No tienes que decir nada, él se siente avergonzado la verdad, no puede mirarte a la cara. A pesar de todo, te estima mucho y estuvo decidido a recuperar el material, tanto con Marco como donde Vasco. Luego desde el correo de Marco, mandó la carta pidiendo disculpas por los rumores desmintiendo todo, cambió las contraseñas, ya están inservibles sus cuentas.

-- Oye y... lo del Sr. Vasco... ustedes tuvieron algo que ver?

-- No, luego de que Marco regresara a Eeuu, se deprimió bastante, estaba más sólo que nunca. De buenas fuentes sé que no fue un paro cardíaco lo que le dio.

-- No entiendo.

-- Se sabe que a veces iba a tomar licor en una zona no muy segura. Al parecer cuando estaba tomando, ya bastante borracho en una mesa, una chica se acercó a hablarle bonito, se quedaron un rato ahí y luego se levantaron para ir al estacionamiento. La chica era una “pepera”, son de esas que te drogan para que te desmayes y luego te roban todo. La cosa es que lo que le metió a su vaso parece que fue muy fuerte, y como él no tenía una muy buena salud que digamos, le cayó literalmente fatal, una vez dormido nunca más se despertó. Lo encontraron en su auto sin su cartera, sin reloj ni cadenas, incluso varias partes del auto también se robaron. Cuando atraparon e interrogaron a la chica esta dijo que él le llamaba por otro nombre, le decía “Isabel, mi amor”.

-- Joder, que fuerte. Fue una mierda de persona, pero no deja de darme lástima todo lo que le pasó.

-- Si bueno, es jodido todo, nadie salió bien librado la verdad, pero ya pasó tiempo. Quiero que sepas que en algún momento voy a contactar a Marco, no puedo simplemente olvidarme que es mi hermano.

-- Si... lo entiendo. Lamento lo que pasaste, yo no sé si podría haber soportado todo eso. No soy tan fuerte.

-- Si bueno, fue duro, pero como dije ha pasado el tiempo. Soy otro... somos otros. En este tiempo, me he desinhibido más de lo que al principio imaginé, y eso incluye el sexo, como te imaginarás, estuve con algunas mujeres, algunas veces acompañado por Fer, otras sólo. Yo también exploté Claudia, y no lo digo como reproche ni quiero que lo tomes como algo vengativo. Yo también te estoy abriendo mi corazón, para que sepas todo sin miedos ni secretos.

-- Entiendo Oscar... quiero que sepas que si, todo esto me ha superado por mucho. Pero... sigo convencida en que quiero... deseo intentar retomar el contacto y después... que lo diga el tiempo.

-- Claudia... yo te acepto eso. Yo te sigo amando, pero comprenderás que ahora somos otras personas, somos diferentes a lo que éramos hasta no hace mucho. Tenemos que ir conociéndonos de nuevo, paso a paso. No te puedo asegurar que tengamos éxito, hay cosas que puede que no te gusten en mi nuevo Yo, y las habrá también para mi contigo. Con esto te quiero decir que entiendo perfectamente cuando me dices que no te quieres desvivir por mi, y lo agradezco, porque no quiero que me acepten por culpas o remordimientos, quiero algo abierto y sincero, lo demás, como dices el tiempo lo dirá.

-- Está bien Oscar, yo también te amo, y quiero conocer a tu nuevo Yo. Estoy dispuesta a continuar este camino. Después de lo que me contaste, si estoy segura.

-- Bueno, aún no termino jejeje... dentro de estas nuevas sensaciones, le estuve dando vueltas a algo. No quiero que lo tomes como una prueba o algo parecido, es parte de lo que siento, de las cosas que quiero experimentar contigo, eres libre de responder y eso no va a afectar lo demás. Tampoco quiero que pienses que siempre va a ser así, sólo sería una vez...

-- Oscar... dilo de una vez.

-- Ehhh... es Fer... quiero... me gustaría poder los tres... digo, ya te dije, no quiero que te sientas presionada ni nada por favor, yo no me voy a...

Claudia miró a Oscar seria, luego se acercó a su oído para decirle algo. Oscar mientras escuchaba abrió mucho los ojos en dirección a la cancha.

-- Match Point!-- Se escuchó a lo lejos a alguien que miraba atento el final del partido.

FIN

Continuará un pequeño epílogo.