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Sentimental - Charla de café

La confianza se rompe en un segundo, pero la evidencia puede ser eterna. Juan guarda fotos que no deberían existir y una verdad que quema más que cualquier mentira. Ahora, el único consuelo está en los brazos de quien lo esperó, pero el precio de la redención tiene un costo carnal.

danny5211K vistas9.5· 19 votos

Charla de café

Sentimental

Juan y Atilio discuten sobre el futuro deportivo del equipo del barrio, que participa en el campeonato de la liga local. Atilio tiene que retirarse y, en ese mismo momento, llega Martín, el amigo del alma de Juan y se da una conversación donde Juan, con sus sentimientos a flor de piel, le cuenta a su amigo, el porqué de la ruptura y separación con su amada e infiel mujer

J - Te digo, apostá lo que quieras, el Centro Deportivo, este año, no va a clasificar para el regional

A- No, ¡no podemos quedar afuera!, este año lo trajimos al gringo Giuliano y al negrito Aguilera ¡no podemos perder!

J- No estoy hablando de los jugadores

A- ¿Entonces?

J-El Lechuga Gonzales, ese como técnico, es un buen verdulero

A- No seas malo, el año pasado clasificó al deportivo, que estaba recién ascendido

J- Sí, le trajeron de refuerzo medio plantel de muy bueno jugadores y, se mandó un extraño cuatro, cuatro, dos

A- porque decis extraño

J- Porque en definitiva estaban todos metidos en el arco, esa táctica es para que no te hagan goles, pero para ganar, los goles los tenes que hacer vos, en el arco contrario

A- No creo que sea para tanto

J- ¿Que no? El Lechuga, como jugador de fútbol, fue el que inspiró al escritor Eduardo Sacheri, cuando escribió, que era tan defensivo, que una vez cruzó la mitad de la cancha y se dio cuenta, que existía otro mundo del cual él ignoraba su existencia

A- jajaja es muy bueno. Sos fatal. Ahí viene Martín y yo voy aprovechar para irme

J- ¿A qué se debe este relevo?

A-Ultimamente te veo triste y melancólico, desconozco cuál es el problema, pero te vi sentado solo y me vine a hacerte compañía, para animarte un poco, sabés como te aprecio. Me tengo que ir. Nos vemos Juan

J- Nos vemos Atilio, y gracias por este masaje al corazón, te quiero mucho amigo

A- Hola Martin. Nos vemos chau

M- Chau Atilio nos vemos

M- Como andas perdido, hace no se cuantos meses, que no te veo

J-Hola Martincho, sabes que, ahora que lo decis, me doy cuenta, que hace una pila que no nos vemos

M-Yo vengo casi religiosamente dos veces por semana a tomar un café o una birra, aquí en este templo del querido Anselmo, refugio de los corazones heridos, por culpa del Centro Deportivo y de borrachos empedernido

J-No generalices, no todos somos borrachos

M-Si, es cierto, pero convengamos que algunos episodios de difícil olvido han ocurrido y, me han tenido a mí, como partícipe necesario de dichos eventos jajaja

J- gracias por hacerme sonreir Martincho querido. Siempre dando una vuelta por el barrio

M- Nací y me crié en este barrio y no puedo alejarme tanto.

Cuando murieron mis viejos vendimos la casa para que con esos recursos mi hermana se pudiera instalar cerca de donde da clases

J- ¿Está bien Carlita?

M- Si, está en lo suyo, que es la docencia

J- El dia que la vuelva a ver, seguro que no la voy a reconocer

M- Si, ella también extraña el barrio, pero vive muy lejos, y la mayoría de sus amigas también se han ido. Yo me fui a vivir al barrio de mi esposa, tengo la suerte de trabajar bien y me pude comprar mi propia casa, pero no puedo pasar mucho tiempo sin venir.

J- yo siempre viví acá, y me pasaría igual que a vos, no encajaría en otro lugar

M- por eso te hiciste la casa acá

J- Una gran felicidad en su momento pero….

M- Cuando venía hoy para el barrio, antes de llegar hasta aquí, pasé por tu casa, quería verte. Somos como hermanos y hace mucho que no te veía. Estaba tu señora, me hizo pasar, y ahí me enteré que están en problema ¿ son graves?

J- Ningún problema es grave si hay amor y comprensión, creo que el problema es ese, falta de amor y comprensión

M- Juan, nos conocemos de toda la vida y siempre hemos sido compañeros inseparables en todo. Se que Zulema te ama y tú a ella, porque una cosa es un enojo, una desavenencia pero vos hace ya un tiempo que te has ido de tu casa, y ella al contarme, no ha parado de llorar

J- Ella dejó de amarme, llora porque despues de lo que hizo, no sabe qué hacer y pretende que las cosas sigan como si nada hubiera pasado, pero pasaron y pasaron por lo que te digo, dejó de amarme.

M- ¿Qué pasó?

J- ¡Cuernos!

M- ¡No me jodas!

J-Si, así como suena

M- A ella la vi mal en cambio a vos no te veo tan mal.

J-Yo estoy pésimo, no se me nota, porque a diferencia de ella, no estoy lleno de culpas, y porque de a poco voy saliendo de este tormento que me tuvo meses y meses hecho un guiñapo, pero cuando me quedo solo, más de unas lágrimas y llantos se me han escapado y aún se me escapan, tantas ilusiones destruidas te quiebran el alma.

M- Y ¿ donde estás parando?

J- Si te cuento te vas a morir

M- Si, bueno contame.

Con mi primer amor

M- ¿con Jimena?

J- Bueno, si, pasa que estoy muy vulnerable y tocado por todo esto, y ella está tratando de levantarme el ánimo, además, con Jime nunca nos peleamos. Ella tenía que asistir a la universidad, tenía que trabajar y, en ese momento, su madre que aún vivía y ella la tenía que cuidar, porque ya estaba enferma, no disponía de tiempo y no podíamos encontrarnos, así que casi nunca podíamos coincidir y sin querer, sin proponernos, un día dejamos de vernos

M-Si, la recuerdo, era muy linda y muy inquieta, es prima de Lucia

J- Si fue lucy la que nos presentó

M- ¡Qué tiempos aquellos!

J- Si y dentro de ese grupete de minitas que estaban muy buenas, estaba zulema

M-Realmente estaban todas muy buenas jaja

J- Si me permitís, ya que te tengo acá y, porque necesito contárselo a alguien, todo lo que me está ocurriendo en este momento. Si me podes escuchar te puedo contar cómo empezó todo y, además, Martincho, siempre hemos sido uno solo en todo y me va a venir bien poder desahogarme contigo.

M- Si, dale hermano, que te escucho

J- Bueno como vos conoces todo muy bien, Zulema, ni bien se recibió de enfermera, vino a trabajar al centro de salud que está aquí en el barrio y, con los años, se convirtió en algo así como jefa de enfermeras y, también con los años, la madurez le ha mejorado lo buena que siempre ha estado

M-De eso no hay discusión, la morocha es muy linda y atractiva.

J-Hace algo más de un año, que llegó al centro de salud, un pediatra nuevo. No iba a ser el médico definitivo, pero resulta que este tipo, está casado con la hija del doctor Martinez, que es el director y dueño del Sanatorio Santa Clara, un nosocomio importante. Por cuestiones de vinculación política y, a solicitud del secretario de salud de la Municipalidad, al que se le estaba demorando el nombramiento de un médico pediatra, Martinez le pidió a su yerno, que por un tiempo, se hiciera cargo de la atención pediátrica, dos veces a la semana, en horario de tarde, en el centro de salud del barrio, y así lo hizo. Parece que de entrada tuvo un trato muy gentil y afectuoso con la jefa de enfermera, es decir, con zulema

M- Ya veo por donde va lo que me cuentas y, te digo la verdad, me va a costar creerlo

J- Si, a mi también me costó creerlo, pero fundamentalmente me costó darme cuenta. Bueno continuo. Supe lo del nuevo pediatra, por las charlas que tenía con Zulema, cuando me contaba de sus rutinas y la cotidianeidad en el trabajo. Después que me comentara el inicio de las actividades de este médico, durante algunas semanas, todo siguió su cauce normal. Pero, siempre hay una primera vez, de pronto, en vez de llegar, como lo hacía siempre a las seis de la tarde, empezó a llegar a casa pasada las ocho de la noche

El pretexto que me dio, es que el pediatra, venía solo dos veces por semana y, a la tarde, es el único pediatra, y eso, hace que tenga muchos niños para revisar, y tiene que quedarse, y yo, me dijo, como responsable del centro en ese horario, tengo que permanecer en mi puesto por si surge algún inconveniente.

M- El argumento es sólido y creíble

J- Si, muy creíble. Había pasado un tiempo que se podía medir en meses y, comenzó a suceder algo, no raro, sino que poco habitual. Cada vez que regresaba, en esos días de pediatría, a las ocho y, a veces, bastante más tarde, lo hacía vestida con su uniforme de enfermería, me desató la curiosidad y le pregunté. Me dijo que: debido a lo tarde y a lo cansada que está a esta hora, lo único que quería es llegar a casa, sacarse la ropa y darse una ducha.

M-Nada que objetar es perfectamente entendible

J- Eso me dije, pero una noche, por esas casualidades, debido a que me llegó una compra que hice por internet, unos faroles de una luz muy intensa, para un trabajo que tenía que terminar, los estaba probando y, en el momento que ella volvía con su uniforme de jornada pediátrica, al pasar frente a los faroles, el traslúcido de su delantal, dejó ver que lo que tenía puesto debajo, era de un tamaño breve pequeño, no es que tuviera bajo del uniforme su ropa intima, cosa bastante habitual. No, debajo estaba vestida con ropas ínfimas y otra cosa, tenía puesto zapatos de taco alto, que estoy seguro, que no los usa cuando trabaja, por más que por ser jefa, tenga algunas prerrogativas.

M- Sí, suele ocurrir, que por ejercer cargos de supervisión, no están obligadas a el uso estricto de uniforme, como si lo están, los que tienen contacto directo con los pacientes

J- A pesar, que tome esta posibilidad en consideración, me quedé con la intriga y, una noche que ya había excedido cualquier posibilidad de dar una excusa creíble, llegó a las nueve y media de la noche. Un rato antes, fui y dejé mi teléfono en el dormitorio, sobre la mesa de luz, y me volví a la cocina

Cuando entró, me saludó desde el comedor y se fue para el dormitorio. Esperé a que entrara, y cuando calculé que había empezado a desvestirse, entré a buscar el teléfono, estaba vestida como una reverenda puta, intentó cubrirse con el delantal, y yo, hice como que no la vi, tomé el celular, y salí como si nada, y ya, de espalda mientras me alejaba le dije: voy a poner la mesa así cenamos. Si mi amor, enseguida voy, me respondió.

M- Estaba claro que nada estaba claro.

J-No volvió más con el uniforme puesto, pero comenzó a usar un bolso, que los días pediátricos se notaba de un volumen superior al habitual. Estuve esperando hasta hace unos pocos meses un cambio y, con la certeza de su infidelidad ya no pude detener la pena, el dolor, me escondía a llorar, la amaba tanto, que me quedé esperando un milagro, pero todo siguió con su rutina habitual. Cansado de sufrir y viendo su indolencia, porque le hacía notar mi malestar y ella no se daba por aludida.

J- Un jueves, le pedí al ruso que me prestara el auto, me fui al centro de salud y, a cierta distancia, esperé que salieran. Lo hicieron a la seis de la tarde, como lo deben haber hecho desde siempre. Los seguí, cuando llegaron a la ruta, se detuvieron en una estación de servicios, de esas que tienen servicios de duchas para viajeros. Ella se bajó con su bolso, entró, supongo que al servicio de duchas, y al rato salió toda hecha un puton de temer. Cuando subió al auto se tiró encima del tipo, y se comieron la boca y se metieron mano por todos lados. Arrancaron, recorrieron unos pocos metros, hasta un lugar bastante discreto, y ahí se perdió Zulema entre las piernas del tipo, que tiraba su cabeza para atrás. Una mamada en toda su regla, entonces me pregunté ¿cómo serán las mamadas de Zulema? Se la debe estar haciendo bien, porque el tipo no podía ni abrir los ojos. Volvieron a la estación de servicios y entraron al bar a tomar algo. Despues de un rato, ella salió del bar y se paró cerca del macadam de la ruta, él salió con su auto y fingieron que ella era una puta rutera y él, un cliente. Ella subió al auto y salieron, hicieron unos dos mil metros sobre la ruta y entraron por un camino rural, habrán hecho unos cincuenta metros e ingresaron a una suerte de paraje, dejé el auto al costado de la entrada de camino y me fui caminando

J- No se podía ver desde el camino, el auto estaba oculto entre la vegetación del lugar, pero se podía escuchar los gemidos de la puta. Cuando pude acercarme lo suficiente, pude ver como la tenía: boca abajo sobre el capot del motor del auto, mientras le perforaba el culo. Por supuesto que saqué fotos de todo. Me volví a casa, saqué mis cosas personales, las cargué en el auto del ruso, corrí el auto del frente de nuestra casa. Me quedé esperando. Llegó casi a las nueve de la noche, vestida muy modosita como si nunca hubiera roto un plato.

M- Te repito lo que te dije al inicio de esta charla, me está costando creer, lo que me estás contando

J- Si, cuesta creer y fue muy doloroso, le entregó todo lo que a mi me negó siempre. Sigo: no pasó mucho tiempo cuando me llamó, no le tomé la llamada, entonces me mandó un whatsapp preguntándome qué había pasado, le mandé todas las fotos que saqué de todas las zorrerías que se mandó esa tarde y, le agregué el siguiente texto. Esa casa es mía tómate el tiempo que sea necesario pero te quiero fuera de ella y fuera de mi vida, puta de mierda.

M-Juan ¿cómo es que no me llamaste? La falta que te debe haber hecho una palabra de consuelo tener a un amigo cerca.

J-En ese momento, lo único que quería, era desaparecer de este mundo. Cuando la persona que más amas, te paga de esta manera, no te quedan ganas de nada y, el dolor te aísla y no podes razonar y lo único que queres, es dejar de sufrir.

M-juan estoy destrozado, mi amigo del alma, mi hermano, pasó por todo esto y yo ni enterado

.J- Bueno, te sigo contando. Ella presentó un escrito exigiendo la parte que le corresponde por convivencia, entonces fui a ver a Jimena, mi ex, que ahora es mi abogada. Cuando le hicimos saber que estaba bien, que era lo justo. Le envié un email diciéndole: que esa casa la hice para ella y que tenía derecho al cincuenta por ciento.

M- Si, creo que legalmente corresponde.

J- Sí por supuesto, pero no era lo que realmente quería, era un pretexto, porque cuando comenzamos los trámites intentó por medio de amigos comunes poder conversar, le dije que sí y me dijo que lo único que quería era que intentemos superar esto, que no sabe explicar qué es lo que le paso, que me amaba, y ahí nomás, el llanto. Le dije: despues de todo el sufrimiento y el dolor que pasé, no quiero saber nada, que tenga que ver contigo.

J- Cuando se enteró que Jimena era mi abogada, se bloqueó. No quiere vender la casa y no piensa salir de allí. Quiere que vuelva con ella y se la pasa llorando. Te lo vuelvo a decir, está llena de culpa, si me hubiera amado como dice, no hubiera tenido esa payasesca relación de juegos eróticos, con ese cerdo, durante algo más de un año, porque una cosa es que te cruzaste con Brad Pitt y caíste rendida y chau, si me entero, va a ser factible que pueda entender, un calentón le puede dar a cualquiera, pero con sus mentiras, durante más de un año, se pasó por el traste mi amor, los años de estar juntos, mis esfuerzos por darle un bienestar.

J- Fue durísimo aceptar los hechos. Hasta que apareció este hijo de puta, estábamos pensando en casarnos, e intentar tener un hijo. todo se fue a la mierda y no tiene modo de justificar nada. Está aturdida, para colmo, fue a ver a su amante y le mostró las fotos. Al doctorcito se le pusieron los pelos de punta, si esas fotos caen en manos de su esposa, o su suegro, se le puede venir la noche. La obligó a borrar las fotos, y despues, le dio un patadón en el más hermoso culo de todos los hermosos culos del barrio.

M- Cerraste totalmente cualquier posibilidad de considerar ninguna reconciliación.

J- totalmente. Al principio no lo querés ver, despues no lo querés aceptar, más adelante la culpa: ¿qué hice mal?. Cuando ya no hay modo de no aceptar la realidad: el dolor, la desolación, y con el corazón destruido, lo único que te queda, es el deseo de desaparecer de este mundo.

M-Fue todo un proceso de ir cayendo en el infierno y todo en la soledad más terrible. ¿Cómo no se te dio por llamarme? Como dice el tango buscando un pecho fraterno para morir abrazao.

J-En ese momento no pensaba en nada, solo quería que todo terminara

Y a lo único a lo que atinaba, era a emborracharme.

Han pasado varios meses y me ha costado superar todo esto, pero aquí te respondo la pregunta que me hiciste al inicio de esta conversación. Retomé mi relación con Jimena y estoy viviendo en su casa y realmente me ha sido de gran consuelo y me ayudó a salir de este pozo en el que estuve meses sufriendo y penando.

J-Si lo que vi, la tarde cuando seguí a zulema, lo hubiera hecho al principio de todo esto, estoy seguro, que hubiera intentado suicidarme, pero de todo se sale. Saber que tengo amigos como tú, siempre dispuestos a dar un consuelo y una palabra de aliento y venir a este boliche y juntarse siempre con algún amigo y charlar y discutir de fútbol y de lo que sea y fundamentalmente, haberme vuelto a cruzar con Jimena, que le debo la vida

M-Bueno por lo menos apareció alguien que te ayudó. Cuando me cruce con ella, le voy a agradecer tanto, por lo que hizo por mi amigo

J-Matilde, una abogada amiga de Jime, citando a su padre,ante cualquier problema, por duro que sea, siempre dice: nunca hay que olvidar que la vida es hermosa

J-Secate esas lágrimas querido amigo y vení dame un abrazo, querido hermano. que como decía el padre de Matilde: La vida es hermosa

J-Ahora con Jimena tengo un problema de difícil resolución. Me ha dicho que desde que la dejé, para juntarme con la zorra esa, le estoy debiendo unos quinientos polvos y me los piensa cobrar en términos perentorios.

M- bueno Juan, vas a tener que honrar esas deudas, en términos perentorios, por supuesto jajaja

fin