Xtories

La vida de Sara. Parte 3

El viaje en Blablacar prometía ser solo un traslado, pero la tensión sexual entre los cuatro pasajeros estalla en una casa abandonada. Sara, acostumbrada a la discreción, descubre que la libertad y el riesgo de ser vista la excitan más que cualquier relación estable. ¿Qué pasará cuando el teléfono suene en el momento más prohibido?

SaraRe9415K vistas9.3· 26 votos

El resto de Junio y lo que llevábamos de Julio transcurrieron tranquilos, entre los exámenes para recuperar en Septiembre y que mis padres estaban muy encima de mi pese a tener 19 años por los suspensos. Entre semana apenas hacía más que estudiar por las mañanas y bajar a la piscina de la urbanización por la tarde, alguna vez venía alguna amiga o Adrián. En el transcurso de aquello había quedado alguna tarde con Adrián en su casa y habíamos follado bastante. Realmente aunque le hubiese engañado el sexo con él era igual, polvos muy intensos y duros, nuestros cuerpos estaban muy compenetrados y me follaba cada vez mejor sintiendo mucho placer con él, pero no me terminaba de llenar y en mi cabeza estaban otras cosas. Con Fer no había quedado y habíamos dejado de tener contacto y con Iván el guardia civil maduro hablaba de vez en cuando pero estaba todo el mes de Julio en Asturias de vacaciones ya que él era de allí y su novia vivía allí de hecho. La había visto por Instagram y se parecía fisicamente a mi, aunque era algo mayor que yo, pero mucho más joven que él. En torno a 30 años. Él seguía insistiendo en que en cuanto volviese quedábamos y me compensaría por el polvo fallido de casa de mis padres donde apenas me duró 5 minutos. A mediados de Julio tenía el plan de irme con Laura a Gandía un fin de semana y por tanto estuve sin salir los findes de antes para intentar estudiar y contentar a mi madre que llevaba enfadadísima desde que suspendí 3. Adrián por su parte se había ido a su pueblo de Soria por vacaciones con su familia asi que no le vería hasta Agosto. Mi familia y la suya sabían de nuestra relación pero ni él habia entrado en mi casa ni yo en la suya, aunque él había venido a la piscina de mi urbanización y mis padres le habían visto e incluso saludado alguna vez.

La idea para irnos a Gandía era en un Blablacar, un coche particular de una persona que cede plazas por un dinero determinado y que suele ser bastante más barato que irse en tren o en autobús. Pero a mis padres no se me ocurrió decirle que nos íbamos en ese plan, les dije que nos llevaba la familia de Laura porque se que la historia Blablacar no les agradaría demasiado, ya que ellos son un poco antiguos y no lo verían bien.

A Adrián el plan de irme con Laura las dos solas no le hizo ninguna gracia como os podéis imaginar y conociéndola a ella más. Porque de mi realmente no tenía ninguna sospecha de que hiciese algo malo. Llevaba tenso conmigo dos semanas antes del viaje, contestando muy seco por Whatsapp.

Reservamos en un coche con 2 chicos que aparentemente en la aplicación eran jóvenes, quedamos en Madrid el mismo Viernes. Laura solía viajar mucho de esta forma. Se iba muchos findes a la playa, a Valencia o Alicante de esta forma. Al llegar nos estaban esperando los dos chicos. Eran bastante atractivos de unos 25 años o así. Se llamaban Rubén y Héctor, Rubén más definido que Héctor ambos de una altura normal en torno a 1,75, y muy de nuestro estilo. Llevaban un audi que conducía Héctor y eran amigos. Entablamos una buena conversación entre los cuatro. Laura estaba muy suelta y se notaba que la gustaban cualquiera de los dos. Yo también estaba muy abierta a cualquier cosa aunque más tímida que ella. El viaje que dura unas 4 horas fue entetenido. Más de lo que esperábamos. En las primeras 2 horas estuvimos hablando con mucha confianza gracias a Laura que sin ningún pudor les había dicho que éramos dos chicas muy liberales y se les había insinuado diciendo que eran muy guapos y estaban muy buenos sin demasiados rodeos. Ellos tampoco es que se cortasen y nos decían claramente que iban a Gandía a ligar diciéndonos que vaya dos chicas más guapas y que suerte habían tenido de compartir coche con nosotros. Pasamos en poco tiempo a hablar cosas de sexo entre risas y que nos pusieron a los 4 cachondísimos, se intuía en el ambiente que la cosa entre los 4 prometía. A las poco más de 2 horas de viaje paramos en una vía de servicio. Me sorprendió cuando giré la cabeza mientras Héctor paraba porque no era una zona donde hubiese una gasolinera o un bar, había una casa en obras abandonada y no había nadie ni cerca, lo demás era campo, y además la casa estaba algo alejada de la carretera. Hacía muchísimo calor, en torno a 40 grados, algo muy propio a esas alturas de verano.

- "Pues vamos a estirar las piernas no?"

Salimos los 4 del coche. Y los dos chicos se aproximaron a la entrada de la casa en obras, apresuradamente y nos quedamos solas Laura y yo. La pregunté que que hacíamos y me dijo que si me apetecía follarme a alguno.

- "Pues claro tia y a los dos si hace falta" le dije orgullosa

Ella empezó a reirse. Parecía que la situción no era desconocida para ella.

Entramos detrás de ellos y yo la preguntaba que si se había follado alguien en bla bla car.

- "Pues no es la primera ni la tercera" dijo ella riéndose. Y la miré sorprendida a la vez que cachonda.

Cuando pasamos la entrada, ambos estaban sin camiseta separados por unos metros, Rubén apoyado en una especie de ventana de una habitación interior y Héctor en una escalera a medio construir y sin barandilla. Hacía un calor soporífero, y eso que dentro de la casa en obras al menos no daba el sol. Sin hablar Laura se acercó a Héctor y empezó a besarse con él en la escalera y a meterse mano. A mi la situación de follar delante de gente me daba bastante corte y más de esta forma sin beber alcohol y sin nada de drogas, y en medio de un viaje. Era raro pero estaba muy caliente. Se que Laura había hecho trios y había participado en orgías porque me contaba todo pero yo nunca había hecho más que lo que os he contado durante esta historia. Tardé bastante en acercarme a Rubén mientras observaba a Laura y pensaba en la situación que estábamos a punto de vivir. Pero en cuanto empecé a besarme con él se me olvidó que estaban a unos metros y delante nuestra follando Laura y Héctor. No tardé demasiado en inclinarme y ponerme en cuclillas hacia él y empezar a chuparle la polla con muchísimas ganas, y como el suelo no acompañaba porque estaba sucio y con restos de la obra estaba completamente desnuda pero con mis air max para no cortarme ni mancharme con nada. En un momento dado y mientras Rubén me puso a cuatro patas de pie miré hacia Laura y Héctor que estaban follando muy duro. Laura cabalgaba sobre él y de repente miró hacia atrás y me descubrió mirándoles, y me guiñó el ojo. Laura era una máquina follando, lo que hace la experiencia pensé. Y eso que a mi mal no se me daba pero ella tenía una forma de cabalgar y de moverse que me dio cierta envidia. Lo hacía todo muy sensual, era una zorra inmensa pensé. A voces y sin cortarse nada decía; "Fóllame cabrón", "Vaya polla tienes reviéntame", "Te gusta como entra en mi coño a que si?" A mi aquello me ponía más cachonda si cabe.

Seguí follando con Rubén como pudimos evitando rozar el suelo y sin poder sentarnos en ningún sitio, asi que Rubén ya cansado de estar de pie, me cogió en vilo y me llevó a la escalera donde estaba Laura cabalgando y 3 escalones más arriba se sentó y me puso encima de él a cabalgarle. Estábamos ambas parejas sobre la escalera follando. De repente vi que Laura y Héctor paraban y que Héctor subía hacia donde estábamos Rubén y yo. Rubén me apartó de encima suya y se bajó con Laura, y Héctor se quedó conmigo. Menuda polla tenía Héctor no pude evitar chupársela durante un minuto antes de cabalgarle. En la parte de abajo de la escalera ya cabalgaba Laura sobre Rubén. Después me puse a cuatro patas y Héctor me dio bastante fuerte. Cuando Héctor terminó me levanté y me echó toda la leche en las tetas y el cuello. Rubén tardó algo más, y mientras me limpiaba los restos de Héctor vimos como le echaba toda la leche en la boca a Laura y ella se lo tragaba todo como si nada.

No recuerdo haber sudado tanto en mi vida entre lo mojada de lo cachonda que estaba, los nervios de un momento que yo no había vivido ni de lejos y el calor soporífero que hacía. Salí casi desnuda de la casa en obras la primera de los cuatro sin ponerme el vestido que llevaba, solo con el sujetador y con el tanga. Y eso que al salir cualquiera que pasara por allí me podía ver pero me dio igual. Estaba cerca de tener un golpe de calor. Era horrible. Les dije que por favor fuéramos a una gasolinera a por agua y a los 5 minutos paramos. Ya cuando recuperé un poco los sentidos bebiéndome media botella de litro y medio yo sola volví a pensar en lo que habíamos hecho, Laura en cambio estaba como si nada hubiese sucedido puesto que para ella era lo normal.

Llegamos a Gandía y nos dejaron cerca del apartamento que habíamos reservado, el viaje nos salió barato y además tenía incluido un polvo con intercambio de pareja. Nos despedimos de ellos quedándonos con los teléfonos de los dos. Ellos iban a estar una semana, y se reunirían allí con más amigos. Nosotras solo estábamos hasta el Domingo y dando gracias porque nuestra economía no daba para más.

Cuando ya me asenté en el apartamento escribí a Adrián para decirle que había llegado, él solo me decía que tuviese cuidado. La verdad es que irme con Laura era sinónimo de zorreo total, en nuestro grupo de amigos todos salvo Adrián se la han follado, y además ella no ocultaba que la encantaba quedar con otros delante de los chicos del grupo. Era una chica digna de admirar porque al contrario de la gente de mi edad no intentaba aparentar una cosa que no era. Le dije a Adrián que si, que no se preocupara. Mientras pensaba pero si no he llegado a Gandía y ya me he follado a dos tios...

La primera de las dos noches que íbamos a estar allí salimos a tantear el terreno, en la zona de las discotecas. Bebimos mucho y nos drogamos, no es que nos soliésemos drogar mucho, pero a veces alguna raya de cocaina o chupar mdma (cristal) si lo hacíamos, el Mdma además nos ponía cachondísimas. Entre risas Laura y yo recordábamos lo de la tarde, sobre todo yo, y me contaba anécdotas que la habían pasado en distintos viajes. Se acercaban muchos tios y entablábamos conversación con ellos. Me despisté un momento y Laura se empezó a besar con un chico bastante guapo y fuerte, yo me quedé un poco sola pero enseguida tenía a varios pretendientes preparados para hacerme compañía pero realmente ninguno me convencía, alguno de ellos eran muy pesados y no me agraban para liarme con ellos y los iba dando largas. Laura sin embargo cada vez estaba más caliente, y se acercó a mi con el chico con el que estaba de la mano.

- "Nena ahora vengo" con una sonrisita pícara

Se le iba a follar claro, salieron hacia fuera, yo me quedé sola y me acerqué a la barra a pedir otra copa. De repente allí se acercó un chico que sinceramente a primera vista no me gustaba demasiado y no me hubiese fijado en él, era sudamericano morenito de aproximadamente 1,65, poco más alto que yo, y en esta historia habréis comprobado que los tios que me gustaban eran altos, aunque este chico que se acabó presentando y se llamaba Hugo era muy sexy, se notaba que estaba curtido en el gimnasio y no resultaba incómodo como otros que anteriormente habían estado ahí intentando liarse conmigo. Él tenía una conversación interesante, era de Colombia, aproximadamente tras casi una hora charlando y bailando, pues tenía muy buen ritmo y se arrimaba mucho, me lancé a él y le besé. Me hizo sentir cómoda y muy caliente, me susurraba cosas al oido muy calientes, y yo le volví todavía más loco entrando en su juego:

- "Me vas a meter tu juguetito" le dije.

- "Claro princesa, lo que quieras, te doy mi lechita"

- "Sígueme que te voy a reventar" Tras decirle eso le palpé por fuera del pantalón y la tenía durísima.

Le agarre de la mano y le llevé hacia el baño de las chicas, entramos en un reservado con pestillo y cerré, dos chicas antes de entrar se quedaron mirando. Casi al momento de cerrar el pestillo me senté en la taza del váter, y con el de pie frente a mi, le desabroche y le empecé a chupar la polla, ya la tenía inmensamente dura tras las cosas que le había susurrado, y además era una polla con buen grosor aunque un poco más pequeña que las de Adrián o Fer. Me sonó el teléfono cuando tenía su polla en la boca, era Laura, se lo cogí:

- "Tía dame un minuto...." Y Hugo me follaba la boca y no podía seguir hablando

- "Laura que ahora voy...." Y me seguía follando la boca y no podía hablar, asi que decidí colgar.

Me levanté me quité el vestido y el tanga y me puse de espaldas a él con solo el sujetador. La puerta del wc no dejaba de sonar por gente que quería entrar

- "Te gusta mi polla princesa, te encanta, tienes un coñito perfecto" Me decía él al oido conmigo a cuatro patas frente a él y apoyada en la taza del wc.

- "Si si quiero que me des más fuerte, quiero que me revientes el coño"

- "Donde quieres la leche cariño?"

- "Me la voy a tragar si quieres"

En un par de embestidas la sacó me giró y me la metió en la boca tragándome toda la leche, y limpiándole toda la polla. No me disgustaba nada el sabor del semen, era algo que había asimilado desde Adrián, y me dejaba un buen regustillo, algo que a otras amigas por ejemplo no les gusta. A mi personalmente lo que más me gusta es un buen facial, llenarme la cara de leche me pone a mil, pero tragármela me gusta mucho también.

Nos vestimos como pudimos porque el baño era muy estrecho. Al salir de allí nos empezaron a jalear porque nos habín oido, y rápido salí avergonzada ante la multitud y volví a la barra donde estaba Laura. Me vio volver con Hugo y se imaginó. Eran cerca de las 6, ella estaba sola y yo me despedí de Hugo, nos dimos el teléfono y Laura y yo nos decidimos a volver hacia el apartamento que estaba a una media hora andando. Mientras íbamos de camino nos estábamos contando la experiencia que habíamos tenido cada una. Ella estuvo en un coche en el parking con el chico con el que se fue. A medio camino me sonó el teléfono, era Héctor el chico del blablacar y al que nos habíamos follado las dos junto a su amigo Rubén la tarde de antes. Me preguntaba que que hacíamos, que si nos apetecía quedar, puse el manos libres hablábamos Laura y yo y ellos dos más otros amigos que se escuchaba al fondo.

- "Pues donde vamos a ir, a dormir" les dijo Laura que no tenía muchas ganas de más y que estaba cansada.

- "Pero vamos a vernos y a tomar algo anda" contestó Rubén.

Tapé el teléfono un momento y la dije a Laura que si no la apetecía, me dijo que no que estaba muy cansada. A mi sinceramente un polvo antes de acostarme me apetecía.

- "Ahora te escribo Héctor" y colgué

- "Tía te importa si quedo con Héctor, tu si quieres me esperas en el apartamento"

- "Me parece bien, yo estoy agotada tia, me he levantado a las 7, llevo casi 24 horas sin dormir, necesito descansar"

- "Vale yo te acompaño al apartamento y mientras voy escribiendo a Héctor"

Y así hice le puse un Whatsapp, que me viniese a buscar a la ubicación que le mandé (La del apartamento) y nos íbamos los dos por ahí. Yo dejaba a Rubén fuera del plan, por un momento pensé en montarme un trio pero nunca había hecho eso y quizás no era el momento, o si? Pensé.. No, no, otro día. De los dos me decanté por Héctor porque era el que tenía pollón de los dos, y quizás Rubén tenía mejor cuerpo pero Héctor aparte de la polla recordaba que me folló mejor.

Casi a las 7 de la mañana y ya casi de día acompañé a Laura hasta el apartamento y tras unos minutos esperando, apareció Héctor, me monté en el lugar del copiloto y según entré le besé, fui al grano.

- "Donde te apetece ir?, conozco un sitio por un bosque que hay aquí cerca que podemos estar tranquilos me dijo"

- "Claro, vamos"

- "Estaba muy caliente y como con Fer la primera vez que me le follé, mientras conducía me agaché y le empecé a comer la polla, casi 10 minutos conduciendo conmigo agachada y lamiéndole el rabo y poniéndosele duro, yo estaba borracha y él no demasiado. Al parar alrededor de un camino rodeado de árboles, nos bajamos los dos del coche, me puso encima del capó, me quitó el vestido y me dejó en sujetador y tanga, el tanga me lo quitó con la boca mientras me besaba por la ingle. De repente empezó a lamerme el coño.

- "Tu has follado hace un rato" dijo Héctor levantando su boca de mi coño y mirándome hacia arriba

No sabia si eso le gustaba o no, y me quedé mirándole con una medio sonrisa y un poco cortada.

- "No pasa nada pero yo estas cosas las noto" insistió

- "Pues si no te voy a engañar, me he follado a uno hace un rato"

- "Has hecho muy bien" y siguió lamiéndome el coño

Se tiró muchos minutos comiéndomelo, de repente se incorporó, se bajó el pantalón porque desabrochado ya lo tenía por mi, y de repente empezó a meterme la polla bruscamente mientras me agarraba desde las caderas al ombligo con sus manos, sentía mucho placer y eso que había follado hacía unas dos horas.

De repente me sonó el móvil.

Mientras me penetraba duramente le dije a Héctor que me diese un segundo que iba a ver quien era, me levanté del capó y desnuda me fui hacia el asiento del copiloto donde tenía mi bolso. Era Adrián!!!

Se lo voy a coger pensé, porque si no se va a empezar a preocupar y me va a estar escribiendo todo el rato.

- "Si"

- "Donde estás Sara que he visto tu conexión y es hace 20 minutos"

- "Pues en el apartamento que voy a dormirme ya que acabamos de llegar"

Después de decirle eso, le hice a Hector un gesto de que viniese hacia mi, él desnudo se acercó a la puerta del copiloto y yo mientras hablaba con Adrián agarré su polla y empecé a chuparla mientras hablaba con él con Héctor de pie frente a mi. Adrián me preguntaba que si había ligado y cosas de novio celoso, y en el momento que hablaba él, le lamía la polla a Héctor y cuando callaba me sacaba la polla de la boca y le contestaba. A Héctor esto le puso cachondísima y a mi ni te cuento. Cuando ya conseguí colgarle tras casi 5 minutos nos volvimos locos y pegamos una follada bestial en el asiento conmigo cabalgándole y con corrida facial incluida. Fue increíble. Eran más de las 8 de la mañana. Héctor me acercó a mi apartamento. Por el camino estaba alucinando conmigo:

- "Pero a ver entonces tu tienes novio? y esta tarde has follado conmigo y con Rubén, hace un rato con otro y ahora conmigo y has hablado con él mientras me chupabas la polla" y se reía desconsoladamente.

- "No se que decirte pero si, es un buen resumen de mi vida ahora mismo"

Por fin llegamos al apartamento, me despedí de él, subí y conseguí dormirme cerca de las 9 en la única cama del apartamento la cual compartía con Laura, la cual ya estaba profundamente dormida y completamente desnuda sobre la cama, me acosté con ella también desnuda tras una primera noche como podéis comprobar movidita...

Continúa en