Xtories

La invitación de mi amiga

La cafetería era solo el pretexto; el verdadero encuentro ocurría donde nadie pudiera verlos. Con la casa vacía y el calor sofocante, la barrera de la amistad se derrite bajo el agua, revelando que el 'probador' fue solo el comienzo de una tentación que ya no puede ignorar.

Jhosua11K vistas

La invitación de mi amiga

Lleva una amiga unas semanas intentando quedar conmigo, amiga que no es del agrado de mi mujer, aunque hace años eran de las mejores, ruptura que vino de la mano de un malentendido. Pero bueno, vamos a lo que vamos, vale...

Deciros que finalmente hemos quedado para desayunar el martes, quedando en una cafetería cerca de donde ella vive, fijando la hora entre las nueve y nueve y media. Hora que debo decir que mi amiga finalmente ha cambiado la hora, pues le da por soltarme eso de... ‘que es muy temprano’, acabando por quedar sobre las diez en la cafetería.

Y bueno lo dicho, tras llegar a dicha cafetería, nos sentamos en unos de los veladores, pidiendo al camarero mi amiga... 'cola cao, vaso de zumo de naranja y media de aceite, jamón y tomate', tocándome a mi pedir, y le hice saber al camarero, que, en mi caso, pediría 'café, y media con aceite y tomate en rodaja'.

Comenzando a conversar, contándome mi amiga sus vivencias en éste tiempo de confinamiento, donde entre otras cosas ha engordado hasta diez kilos, y eso que dice que desde que dejaron vía libre para salir, no ha dejado de hacer ejercicios, ya sea caminar como correr, hasta que pudo ir al gimnasio. Y soltarle yo sarcásticamente...

"Bueno, habrás echo otro tipo de ejercicio, pues bien recuerdo que tú eras de alternar... 'pescado y carne'".

Ella ríe, y me dice...

"Malo... malo".

Continuando con contarme que, desde el inicio a su vida cotidiana tras el confinamiento, una de las primeras cosas que hizo, bueno puntualiza, hizo su novio compañero sentimental, es romper, quedándose ella en ese contexto a dos velas, acabando por cambiar la carne con pescado. Y decirme que ha cambiado incluso su trabajo laboral, pues la empresa donde estaba acabado cerrando, acabando ella por acabar pluriempleada en otras cosas. Cuenta y prosigue, cuando me da por preguntarle por sus padres, y contarme ella...

"Pues mis papis se han ido a la playa durante dos semanas, no vienen hasta principios de agosto, o sea que tengo la casa para mi solita".

Y tras acabar de desayunar, cosa que me da por decirle que debo de marcharme, pues tengo muchas cosas entre manos, mi amiga me dice...

"Pues entonces, me voy a la piscina, yo no tengo nada que hacer, además por mi trabajo no hay nadie que me ponga horario".

Acaba, y tras mirarme, le da por soltarme...

"Entonces no te apetece venir a mi casa, y darte un chapuzón".

Dice, y me vuelve a pedir...

"Venga anímate hombre, no me digas que no te apetece darte un chapuzón con este calor tan sofocante que hace".

Y aunque me da por decirle...

"No tengo bañador".

Y soltarme mi amiga...

"No te preocupes por eso, si es esa es la pega, podemos hacer varias cosas para solucionarlo, primero el bañarte con los calzoncillos, aunque es una ordinariez y supongo que te negaras porque luego no tendrás ropa interior".

Continuando con su segunda opción...

"También podría ponerte la parte inferior de algunos de mis bañadores, pues recuerdo que, en una ocasión, te dio por llegar a hacerlo".

Y tras unas risas picaronas, continua con su tercera opción...

"Aunque también te podrías bañar desnudo, te prometo que no mirare, aunque la verdad no tienes que ocultar, pues bien sabes que ya te he visto desnudo, e incluso llegamos a catarnos en más de una ocasión".

Suelta, y le da por decirme...

“Uuuffff!!, aún recuerdo aquella vez en que llegamos a hacerlo dentro del probador, creo que fue semanas antes de casarte, o fue otra...”.

Dice, y tras meter cizaña, le da por continuar, volviendo a contarme...

"Venga hombre anímate, así de paso te poder enseñar mi nuevo bañador, pues a pesar de mis kilitos tuve que cambiar de biquikis por bañadores y trikinis, pues los michelines cuesta que me abandonen".

Y aunque no dejo de decirle...

"Bien sabes que para mí eres un monumento, siempre estarás preciosa, y no hace falta que te diga que me gustas estés como estés".

Ella ríe, y no dejando de decirme tonto, vuelve a animarme a que la acompañe, cosa que finalmente hago, y tras pagar, invitándola al desayuno, vamos en mi coche hasta su casa, o sea la casa de sus padres, vivienda que tiene en la motilla, y que tras llegar y entrar. Me indica que me vaya al baño y que me vaya desvistiendo, mientras ella trae algunas de sus viejas prendas, prendas que no son otras que la parte inferior de sus bikinis.

Y que tras escoger una, me da por salir hacia el exterior de la casa, donde está la piscina, saliendo mi amiga con un trikinis precioso, para aquellos que no lo sepan que es un trikinis, pues esta prenda es... ‘básicamente un bikini con la parte superior e inferior unida, prácticamente es un traje de baño normal, cuya diferencia es que no cubre todo tu cuerpo, siendo mucho más sexy’.

Pero debo deciros que el trikini de mi amiga, no es precisamente acto para cardiacos, pues estaba radiante y estupenda, y observando mi rostro primero, y bajar la vista hacia mi entrepierna, supo de sobra que era de mi aprobación.

Y estando en la piscina, la muy cabrona no deja de provocarme, no dejando de darme inocentes 'roces', soltando una sarcástica frase o una picarona sonrisa, y sin poderlo evitar, coge ella y me da un muerdo, labios que no solo no puedo evitar, sino que me da por continuar... uuummm!!. Siendo ella la que se separa, sugiriéndome salir a tomar algo fresco, dándole por nadar hacia la escalera opuesta a la que estamos más cerca. Y minutos antes de llegar, me da por soltarle la parte superior de su trikini, bajando esta y no pudiendo ver sus senos al estar cubierto por el agua, gesto que para nada le importa, pues vuelve a sonreír. Y cuando llega a la escalera, veo su cuerpo y sobre todo el tamaño de sus senos, algo más grande que nuestra última vez... uuuffff!!.

Momento en que ella se sujeta a los soportes de la escalera, comenzando a subir, pero que no acaba por hacerlo, como si esperara que me acercara e hiciera algo. Cosa que me dio por echarle huevos, atreviéndome a colocar mis manos en sus caderas, manos que me da por tirar de su prenda de baño hacia abajo, acabando por quitarle el trikini, mientras mi amiga me mira y me suelta...

"Mira que eres malo".

Comentario que dice, manteniendo sus nalgas a escasos milímetros de mi rostro, y cuando ella retrocede como para volver a meterse en el agua, me da por colocar mi boca en sus labios vaginales, comenzando a comerme ese jugoso coñito... ooohhh!!.

Orificios que saboreo durante unos minutos, tanto su orificio vaginal como el anal, mientras ella se mantiene inmóvil, dejándome que disfrutar de tal manjar. Soltando ella una par de gemidos, suspiros y algún que otro quejido, manteniéndose en ese mismo lugar, no apartándose, y sobre todo animándome a continuar, e incluso suplicar que no me aparte... ooohhh!!.

Y en un momento dado, retiro mi rostro a modo de tomar un poco de aire, y de paso sugerirle el irnos a la tumbona, u otro sitio más cómodo, cosa que mi amiga accede. Siendo ella misma quien acabar por salir de la piscina, me ofrece la mano para ayudarme a salir, tirando de mi hasta la tumbona. Sentándose y sin permitir que me sentara, le da por quitarme mi parte inferior, y tomar mi miembro, verga que esta algo flácida, y que ella sonríe sarcásticamente.

Polla que coge y se la lleva a la boca, comenzando por lamer y chupar mi glande, sintiendo esos labios y la labor de esa lengua, práctica que me hace estremecerme, y notar como mi polla se me endurece... ooohhh!!. Soltándome...

“Vez papuchi, el ‘nene’ tiene ganas de juega, dime... ¿cuánto hace que la zorra de tu mujer no te da una mamada como Dios manda?”.

Mamada que continua, tomando mi miembro, ensalivando, deslizando su lengua a lo largo de mi tronco, besando y chupando mis genitales. Sacando su rostro de entre mis piernas, y sin dejar de tragar, darle por mirarme a la cara, mientras adivino que no deja de sonreír... uuuffff!!.

Y volver a su labor, estremeciéndome con cada una de sus delicatesen, poniéndome la piel de gallina, dándole e incluso por dejar un par de gotas que discurran por entre mis muslos. Gotas que siento, como con uno de sus dedos le da por deslizarlo entre mis nalgas, dedo que llega a mi orificio, comenzando a juguetear... ooohhh!!. Y darme por avisarle de mi pronta llegada, sino deja de insistir con mi orificio anal, viendo a mi amiga sonreír, ¡soltando un sonido de satisfacción a modo de... ‘mmmm!!’.

Notando como se detiene, y le veo levantarse, observando sus rodillas enrojecidas de haber estado de rodillas, amiga que levanta su pierna derecha, y la pasa al otro lado de la butaca, acabando por descender. Y como ella misma, tras tomar mi miembro, acaba por introducírselo, no sin antes restregárselo por sus labios vaginales... uuuffff!!. Amiga que le da por decirme...

“¿Tú crees que soy mala?”.

Y me callo, mientras esta continua durante unos minutos más, dándole por detenerse y bajar un poco más, sintiendo mi glande introducirse dentro de su coñito... uuummm!!. Orificio ardiente y empapado, y que traga y engulle mi glande sin problema alguno... ooohhh!!. Y soltarme entre suspiros y gemidos...

“Si te tienes que correr... te corres, no tengo problema tengo puesto el DIU”.

Y acabar por decirlo, cuando se deja caer, penetrándose en su totalidad, sintiendo como mi miembro esta hasta los mismos huevos, comenzando mi amiga a moverse, emulando a la amazona que es... aaahhh!!. Y me da por apartar alguna de mis manos de sus caderas, mano que o manos que coloco en sus senos, cuyos pezones están duros y firmes, y esas mamas están pidiendo lengua... ooohhh!!.

Y soy yo quien en un momento dado, me da por bajar el ritmo, cosa que mi amiga se mosquea, posiblemente porque esté o estuviera a punto de caramelo... uuummm!!. Amiga que se me mosque, y que, tras retirarse de encima de mí, me pide cambiar de posición, siendo yo ahora quien este arriba, mientras ella abre sus piernas. Cosa que hago, tomando mi miembro y metiéndosela, moviéndome con fuerza, dándome por coger de sus cabellos y tirar de ellos, mientras esta grita y me pide... ‘más’.

Y no hace falta que me lo pida dos veces, cuando me da por levantar sus piernas, colocándolas sobre mis hombros, comenzando un frenético mete saca sin que mi amiga dejara de gritar, gemir y suspirar, eso e introduciendo en medio de todo, insultos y amenazas... ooohhh!!.

Sintiendo por su respiración agitada, y otros signos significativos su pronto orgasmo, dándome por acelerar, embistiéndola con fuerza y maldad... ooohhh!!. Acabando mi amiga en un orgasmo más que disfrutado, pero que para nada me detengo, pues conociéndola como la conozco, el segundo está apuntito, y como solemos decir por aquí por el sur, el segundo... ‘está a la vuelta de la esquina’. Cosa que tenía razón, pues en no más de cinco minutos, mientras se revolvía y entre convulsiones, comenzó a tener el segundo, mientras ella misma me ayudaba haciéndose un dedo... uuummm!!.

Y darle por decirme, mientras que me hace retirarme, volviendo ella a colocarse arriba, sabiendo que yo controlo más estando arriba. Decir...

“Eres muy cuco, como me conoces bien y sabes que estando yo abajo, me coges en ese punto que logras de mi todo, ¡aunque también es verdad es que me coges con hambre... uuummm!!”.

Suelta, y continua...

“Que bien me hubieras venido, durante la cuarentena, como hubieras disfrutado los dos, ¡follando todos los días... uuuffff!!”.

Y sentir como acelera, ver como se arquea hacia atrás sin dejar de moverse, sintiendo como mi glande recorre su orificio en su plenitud, mientras ella grita y gime. No dejando de animarme a correrme, no dejando de moverse, y sin poder aguantar mucho más, sentir como exploto... ooohhh!!. Orgasmo que ella misma siente, pues continua moviéndose, no deseando que me saliera, buscando mi segundo orgasmo... uuummm!!.

Pero el mismo cansancio de ella hizo que lo dejáramos, amiga que no dejo de disculparse, echando las culpas a la edad o la falta de sexo, mientras le da por coger mi miembro y volver a metérselo en su boca... uuuffff!!. Chupa una y otra vez, sacándoselo de su boca y decirme...

“No me digas que no sabe bien mi coño, a que sí... ‘papuchi’”.

Suelta, volviendo a metérsela en la boca, mientras yo disfruto y me da por aprovecharse de su postura, tendida en esta ocasión sobre la tumbona, postura que me da por juguetear con su orificio anal... uuummm!!. Volviéndome ella a soltar...

“No me seas malo cabrón, que te veo venir, mi culito lleva mucho tiempo sin tragar una polla”.

Dice, pero me deja que ese primer dedo se sustituya por dos, mientras con mi otra mano acaricio su nuca, amiga que disfruta y que su piel de gallina, me hace comprender que no tardará mucho en venirse de nuevo... uuummm!!.

Amiga que, tras el orgasmo, acabo por quedarse dormida, no sin antes la lleve a su cama, metiéndola desnuda dentro entre las sabanas. Dándome por marcharme, no sin antes darme un chapuzón en la piscina, aprovechando por retirar alguna prueba de haber mantenido sexo con ella, pues mi mujer no la puede ni ver... uuummm!!. Y todo porque mi amiga no pudo callarse, acabando por contarle parte de lo que hicimos en aquel probador, llevándose la peor parte mi amiga, pues supuso su ruptura parcialmente, y en mi caso, me perdono.

Y dejando esto aparte, puedo decir que mi amiga me whatseó esa misma tarde, haciéndome saber lo mucho que lo disfruto, y que me echo de menos cuando despertó. Pues le hubiera gustado repetir, pidiéndome que me acercara cuando saliera de mi trabajo, sabiendo perfectamente que es tarde, picándome con fotos de cómo estaba ahora, poniéndome ese aliciente de poder clavarla en su culito. Y darme por contestarle...

“No me seas calientapollas, que eres una guarra... so mala”.

Y ella acabar, poniéndome...

“Venga ‘papuchi’, anímate, te prometo que en esta ocasión no le diré nada a la cabrona de tu mujer”.

“Venga anímate que conmigo si echaras un buen polvo, ¡y de paso me follaras el culo como tanto te gusta... uuummm!!”.

Y bueno, que queréis que os diga, me vi toda esta tarde caliente perdido, tentado con la posibilidad de llamar a mi mujer y decirle que echaría un par de horas más, pero vamos que ya os contaré. Y bueno, creo que toda despedirse, ante todo pido disculpas por haber tardado tanto en publicar, ya que me es difícil cuando esta la parienta por medio.

Pero lo dicho, espero que os haya gustado, no marchándome sin hacer mención, hacia aquellos lectores que desean compartir conmigo sus críticas, que obviamente acepto todas, ya que me enseñan a ver mis defectos. Pero eso sí, no siendo mi intención entrar en un intercambio dialéctico al respecto, tampoco pido que nadie se crea mis vivencias, solo que me gusta compartirlas.

Y, aunque les moleste a más de uno, debo decir y recalcar que estos son tan reales como la vida misma, y no pido que me comprendéis, ni porque debo explicar, o justificar porque me dio por ahí. Simplemente digo que me gusta disfrutar, y vivir al límite mis aventuras, aunque a veces no me controle, o mejor dicho no controle las situaciones. Pues es verdad que, me dejo perder por el morbo y las tentaciones, aunque en más de una ocasión, me haya llevado más de una ‘ostia’ bien dada.

Así que, aquellos que me leáis esto y no me crees, pienso que es tu problema, pero pienso que la vida es muy corta, y hay que disfrutarla y vivirla, como uno sepa mejor. Y lo dicho, agradecer a todos aquellos que me seguís y me leéis, deseando que os haya gustado. Si queréis saber más de mí, me lo hacéis saber a mi email es: jhosua 1974 @ Gmail. com (obviamente todo junto).