Xtories

Aventuras de una Latina Casada en Alemania - 1

El tren frena, sus manos se posan en sus caderas y el aire se vuelve eléctrico. No sabe su nombre, no sabe si volverá a verlo, pero esa noche, entre la lluvia y la soledad, la fantasía se vuelve más real que la realidad.

Tequila Kat20K vistas8.3· 15 votos

Me contemplaba en el Espejo y solo pensaba en lo Buena que era mi vida, tengo un excelente esposo, ambos tenemos un excelente trabajo y recientemente me mude de Colombia a Alemania; entonces… Que es lo que me hace falta?

Ah sí.. un poco de chispa en la cama… Y ni hablar ahora que me encuentro en Alemania y mi esposo en Colombia y quien sabe cuándo logre venir de nuevo, sí que me hace falta entre las piernas.

Me conformo con lo que veo en el espejo y salgo.

Mientras espero el tren mi imaginación va a millón, hace más de 6 meses que no sé lo que es si quiera un beso, y mi esposo al final del día es poco fogoso; le van otras cosas no tan sexuales. Lástima para mí, mi esposo que tiene un cuerpazo por el Crossfit lo deseo cada minuto, así que me conformo con tener relaciones entre 1 y 2 veces cada semana y media… Dios solo tengo 28 y el 30.

Mientras pienso y pienso lo mucho que quiero tirar veo a un chico ponerse a unos cuantos metros de mi a esperar también algún tren con lo que puedo observar un excelente y trabajado cuerpo a través de la camiseta semi ajustada y pantaloneta que lleva. Mi mente no puede evitar mirarlo fijamente, como boba (solo me faltaba tirar la baba), desde que estaba en Alemania ningún hombre había logrado captar mi atención de esa manera. El nota mi presencia (y mirada) y nuestra miradas se conectan.. Por dios, son los ojos azules más sexys que he visto en esta vida, lo juro, sus labios se ven rosados al igual que sus mejillas y yo comienzo a hiperventilar, él se ve completamente delicioso.

El tren llega y me saca de mis pensamientos, el entra por la puerta más cercana a él y yo hago lo mismo, busco instintivamente puestos del lado donde el entro y veo 2 cabinas vacías, él se sienta en una y yo sin pensarlo 2 veces tomo la otra y noto por el vidrio como mira mi cuerpo mientras organizo mis cosas para sentarme. Lo cual me hace sentir caliente inmediatamente y feliz por usar un pantalón que acentuara mi cuerpo, y es que yo tampoco estaba nada mal, cuerpo típico latino, gran trasero, buen busto, piernas largas, cuerpo tonificado por el arduo ejercicio.

Ambos usamos el cubre-boca, que tiempos para seguir con lo del COVID, así él no puede ver mi entrecortada respiración y las ganas que hay en mi boca por probar un poco de él.

Me reprocho enseguida ante esos pensamientos, debería solo pensar en mi esposo pero… La falta de acción y la apariencia irresistible de este chico no me ayudaban en lo más mínimo.

Saque un libro y leí todo el camino, a través del vidrio podía ver cómo me lanzaba miradas, varias veces estas se cruzaron y yo solo deseaba saber su nombre, su número y quedar con el esta misma noche y desquitar todas mis ganas.

Cuando se anunció mi parada, me levanto y camino hasta la salida más cercana y me volteo para darle una última mirada antes de perderlo de vista. Nuestras miradas se encuentran de nuevo fijamente, y para mi sorpresa se levanta de su asiento y camina hacia mí, de una me volteo hacia la puerta y siento como otras personas también caminan hacia mí y caigo en cuenta que van hacia la salida.

De repente lo siento detrás mío, tan cerca que podía sentir su olor embriagador, el tren frena bruscamente y pierdo la estabilidad, siento sus manos en mis caderas atrayéndome hacia él, llevaba una blusa algo corta que deja espacio entre el pantalón.. sentí sus manos calientes en mi piel, como electricidad. Me pregunto poniendo su cara en mi oído con una voz tan ronca y sexy

- “estas bien?”. Yo quede petrificada, solo pude asentir con la cabeza.

El tren se abrió y salí caminando rápido, el llevaba mi paso e iba caminando a mi lado. Mi mente es un caos de emociones y podía sentir mi humedad. Nos dimos una última mirada antes del doblar hacia la derecha y yo hacia la izquierda hacia el edificio de mi trabajo y quede muy contenta al saber que él se dirigía al edificio del frente.

Paso el día en la oficina pensando en xXx, y se me ocurre que a lo mejor está en Tinder, solo quiero saber su nombre.

Abro una cuenta más o menos falsa y navego en la aplicación, otros hombres llaman también mi atención y les doy “like” no pretendo que algo pase.. Solo tengo curiosidad.

En menos de una hora tengo muchas notificaciones de “like” y nada de xXx

Salgo del trabajo y me doy cuenta del clima tan horrible que hace, no llevaba caminando ni 2 minutos cuando una intense lluvia cae, mojándome por completa.

Busco refugio en la parada y.. Ahí está de nuevo xXx, completamente seco e igual de delicioso que en la mañana. Maldigo por dentro, debo lucir horrible.

La Lluvia para justo cuando llego a la caseta de la parada, me mantengo de pie y siento que se ubica a mi lado, lo miro y me extiende su chaqueta mientras dice:

- “Tienes que tener frio”, yo petrificada no me sale ni una palabra, y el solo pone la chaqueta encima de mis hombros.

Otra vez el roce de su piel con el mío, pura electricidad.

El tren llega en ese mismo momento y nos adentramos pero esta increíblemente lleno, sin darme cuenta en qué momento xXx se había perdido en la multitud.

Del tren a la estación principal son unos 20 minutos y solo hay unas 4 paradas. En cada una entra más gente de la que se baja y se me hace imposible localizar a xXx; decido bajarme en la estación principal para buscarlo pero nada, ni rastro de él.

Llego a casa y comienzo a conversar con Olie, un chico de Tinder muy guapo aunque no tanto como xXx. Tomo una copa, me sirvo un vino y me pierdo en sus mensajes sugerentes.

Me manda una foto de su miembro erecto, venoso ygrande; quedo extasiada pensando que de hecho pertenece a xXx y comienzo a masturbarme.

Me toco con avidez y siento cada parte de mi cuerpo pidiéndome más, tomo mi eterno compañero mi Satisfyer y me toco el clítoris; en menos de 2 minutos llego a un orgasmo delicioso pensando en xXx.