Xtories
Dominaciónjun 2022

Una novia dominante (7)

Isa no solo quiere dominarlo en la cama; quiere destruir su orgullo frente a todos. Este fin de semana, el autobús se convertirá en su escenario y los desconocidos, en su público. ¿Podrás soportar que te usen como juguete mientras el mundo te mira?

martin21K vistas9.1· 16 votos
Este relato queda fuera de tus preferencias actuales. Lo mostramos porque llegaste por un enlace directo.

Una novia dominante 7

Me desperté el primero. Apenas pude dormir en verdad. Entre los nervios, el morbo y los gemidos y gritos de Isa hasta altas horas de la noche, no pude pegar ojo.

Intente no hacer ruido para no despertar a mi madre, pero en cuanto salí de la cama, ella se levantó.

-Buenos días cariño- me dijo

-Buenos días mamá- respondí

Si la relación con mi madre se había estrechado mucho estos días, después de esta noche me sentía totalmente unido a ella, de una manera muy distinta a como lo estaba hacía apenas una semana pero, aunque era extraño, me sentía mucho más agusto e identificado con ella.

-¿Desayunamos?- preguntó.

- Claro mami- dije dando un beso en su mejilla.

Salimos de la habitación con mucho cuidado, Isa y mi padre aún dormían, después de su agotadora noche de sexo.

Preparamos un café para cada uno en silencio, pero ambos con una gran sonrisa y mucha complicidad.

Justo cuando nos sentamos en la mesa para tomarnos nuestros cafés apareció mi padre, totalmente desnudo, con su polla larga y gorda en estado de flacidez.

-Buenos días mis zorritas- dijo

-Buenos días- contestamos las dos

Mi madre sonriente como siempre, yo asustado, pues no sabía si después del calentón de ayer mi padre, ya en frío, me odiaría y despreciaria. No parecía que fuese así, se sentó en la mesa, le quitó el café a mi madre y con un gesto con su mano le indico que se metiese bajo la mesa.

Mi madre obedeció al instante y se arrodilló ante mi padre para llevarse su polla a la boca.

-Angelita, prepara unas tosatadas-

-Sí, papá -

Me levanté y preparé cuatro tostadas, con mantequilla y mermelada, como a mi padre le gustaban. Le serví dos y cogí las otras para mí, sentándome de nuevo en mi silla.

-¿Qué haces?- preguntó serio

-de...desayunar papá - respondí nervioso.

-Tú desayuno está aquí debajo, junto a tu madre-

-Perdona- respondí y acompañe a mi madre en la mamada.

Ella tenía la polla en la boca, yo lamía sus huevos. Intercambiamos el puesto, mi madre agarraba mi cabeza para que me entrase más trozo en la garganta, enseñandome a chupar bien, explicando cómo le gustaba más a mi padre, nuestro hombre.

-Vaya, veo que ya os estáis divirtiendo- dijo Isa que acababa de llegar a la cocina.

- Si gustas te presto una de las zorras- dijo mi padre

-Son tan mías como tuyas, no me las tienes que prestar, las cojo si quiero. Pero tengo el coño reventado de anoche. A demás debo que irme, tengo otras zorras que atender-

Se tomó mi café y cogió mis tostadas, le dio un beso a mi padre y se fue.

-Bueno pues las dos zorras para mí- dijo mi padre

- Van a cambiar muchas cosas en casa a partir de ahora. He pensado y habado con Isa esta noche, es una chica muy lista, el hijo que no he tenido. Bueno el hijo que es una tía que está buenísima jeje-

- Me decepciona tener una hija en vez de un crío. Aunque supongo que dentro de mí lo sabía, nunca has salido a mí, el carácter siempre como el de la puta de tu madre y bueno luego esa mierda de polla que tienes...-

-Pero, recapacitando, puede estar bien tener una niña, una niña zorra como su madre. Dos putas, dos putas a mi servicio todo el tiempo. Por una lado mamá guarra ya no tendrá que disimular y parecer una mujer decente en casa. Por otro tengo una zorra aún más vulgar y deprimente para mí-

-A partir de ahora en casa serás Ángela, Angelita la zorrita, vestiras solo con ropa de tu madre. Ella te enseñará como debes hacer las cosas, por ejemplo a comerte una polla en condiciones, que lo haces de pena. Fuera de aquí seguirás siendo Martín. No quiero que en el barrio se sepa que mi hijo salió maricón, que deshonra para mí y la familia-

-Tambien he hablado con Isa, que os compartiremos. Ella me a entregado a mi nueva zorrita y a cambio me ha pedido poder usar a su "mamá guarra". Así que nos obedecereis a los dos por igual ¿De acuerdo con todo zorras?-

-Sí- respondimos mi madre y yo que no habíamos dejado de chupar la polla de mi padre.

-Bien, pues ahora haced que me corra de una puta vez-

Colocó más atrás su silla para dejar más espacio y mi madre y yo aumentamos el ritmo de la mamada. Ella me guiaba, como una gata enseñando a su cachorra, sin hablar, ella hacía y yo imitaba su técnica, copiaba sus gestos, sus manos, su boca, aprendiendo los gustos de mi padre.

-Cada vez lo haces mejor Angelita, pero te queda mucho- dijo mi padre y empujó mi cabeza intentando llevar su polla hasta el fondo de mí.

Casi vómito, me soltó la cabeza entre arcadas y tos. Agarró a mi madre e hizo la misma operación. La nariz de mi madre tocó la pelvis de mi padre y la barbilla sus huevos y ella pareció ni inmutarse.

-Pero te queda mucho que aprender de esta puta-

Mi padre se folló la boca de mi madre mientras yo le trabajaba los huevos de nuevo.

-¡Me corro zorras!¡Me corro!-

Mi madre se sacó la polla de la boca y puso su cara con la lengua fuera para recibir el premio y yo, de nuevo, hice lo mismo que ella.

Mi padre soltó una buena corrida en nuestras caras, no tan abundante como la de la noche anterior, pero soprendente para llevar toda la noche follandose a mi novia.

Tragamos lo que teníamos en la boca y nos besamos y lamimos la una a la otra hasta no dejar restos de la leche de mi padre en nuestras caras.

-Muy bien, ya habéis desayunado, ahora a limpiar, yo voy al gimnasio luego vengo-

Mi madre y yo recogimos la cocina, fregamos y limpiamos a fondo toda la casa, vestidas solo con los tangas de la noche anterior y sin ducharnos, ni tan siquiera quitar los restos de corrida de nuestra cara, que yo notaba pegajosa en mi cara.

Al terminar todas nuestras tareas nos sentamos en la cocina.

-Hijo todo esto...¿Te parece bien? Aún creo que podría convencer a tu padre de volverse atrás en lo referente a ti-

Pensé un segundo, el cambio de vida era enorme, de ser el hijo a la zorrita de mi padre. Pensé en todo lo que me hacía Isa, era humillante y denigrante, pero morboso y sentía más placer que nunca en mi vida, me gustaba sin duda. Recordé como fui incapaz de correrme cuando mi madre se sentó sobre mi polla y como sí lo hice cuando ella me penetró a mi ¿Era mi naturaleza ser chica? No lo sé, pero desde luego si lo era sentirme dominado. Pensé en que tendría preparado mi padre para mí ¿Sería más duro que Isa? Podría ser, pero cada cosa que ella me hacía me gustaba más que la anterior, así que no tendría por qué ser diferente.

-Todo bien mamá y llámame hija. Soy Ángela-

-Muy bien Angela. Me alegro mucho de tener una hija entonces. Yo te enseñaré todo lo que debes saber para ser una buena zorra para tu padre y para Isa

-Gracias mamá. No te decepcionaré-

Pasaron dos o tres semanas acostumbrándome a mi nueva vida, mucho más divertida y morbosa que la anterior y,pese a las humillaciones y la dominación que debía soportar, mucho más de mis gusto.

En casa solo vestía ropa femenina, a los tangas y bragas que ya estaba usando, alguna vez sumaba alguna minifalda o vestido de mi madre e incluso un uniforme de sirvienta que mi padre había comprado, a juego de uno para mi madre.

Cuando mi padre comía o cenaba en casa, lo hacía primero que nosotras, mientras nosotros le atendiamos bajo la mesa. Siempre estábamos a su servicio y era extraño que una de las dos no tuviese su polla en la boca, mientras la otra hacía las tareas de casa. A veces, al despertarme en mi mesita tenía un tanga lleno de semen de mi padre y era ese con el que debía pasar todo el día, incluso para ir a clase. Otras mi padre, antes de ir a trabajar, venía a mi habitación y me despertaba con un pollazo en la cara o metiéndola directamente en mi boca y se la chupaba hasta que se corría en mi cara, luego él se iba y yo seguía durmiendo hasta que me tocaba levantarme para ir al instituto.

Mi madre me follaba a menudo con el arnés, decía que debía estar preparada para cuando mi padre decidiese desvirgarme. Pero nunca lo hacía con un consolador demasiado grande

- A tu padre le gustan los coñitos apretados, no te lo podemos dar de si- me decía

Mi padre traía alguna mujer a casa, yo siempre debía quedarme en mi cuarto cuando esto pasaba. Mi madre a veces participaba en la ecuación y otras mi padre la mandaba a dormir conmingo. Esas veces mi madre solía follarme con más dureza de lo habitual, supongo por despecho.

Con Isa la relación de "novios" parecía mejor que nunca, ella era mucho más cariñosa conmigo en la calle, incluso un día llegamos al instituto y entramos de la mano presentandonos como novios. Ella dijo que ya llevábamos dos meses juntos, las risas y miradas burlonas, así como chistes sobre mis cuernos fueron muchas ese día, pues todos conocían las andanzas de Isa cuando salía sola los fines de semana.

-¿Como que estáis saliendo?- me preguntó Pablo

-Pues eso somos novios-

-Pero si este sábado vi como se llevaba a dos al baño tío -

-Tenemos una relación abiertas- mentí

-Sí, ella se abre mucho de piernas-

-Bueno estamos juntos y punto- respondí enfadado

-Vale tío, si a ti no te importa que se folle a media ciudad, mientras tú te matas a pajas en casa-

En la intimidad seguía sacando su lado, cada vez más dominante y duro. Había comprado un arnés, como el de mi madre, y ella también me follaba, respetando el tamaño para que no fuese mayor que la polla de mi padre. También compró una funda de silicona para mí polla, que hacía que está pareciese de un buen tamaño. Para mí era mucho más cómodo que sujetar a "Paco" y nos dejaba variar más la posición. Aunque yo no sentía nada y no me podía correr.

Estando en su cuarto, muchas veces, podía oír como compañeros del instituto venían a la casa a follar con María. Incluso el depravado de Antonio vino una vez. Luego me enteré que Isa les cobraba 20 euros por follarse a su hermana.

También nos usaba a las dos juntos alguna vez, hacíamos dúos lésbicos, haciendo la tijera o metiéndonos un consolador doble las dos en el culo en cuatro patas. Y por supuesto Isa nos follaba a las dos.

Así llegamos a Julio, se acercaba mi cumpleaños, yo nunca lo celebraba, más allá de salir a comer con mis padres. Pero con los cambios de este año no me atreví a preguntar qué haríamos.

-Esta fin de semana es tu cumple cariño - me dijo Isa con la voz dulce que sabía usar cuando quería.

-Sí, no creo que haga nada distinto-

-Pero para eso está tu novia, para organizar un gran plan de cumple -

-¿Y que plan es ese?-

-Pues tu padre me ha dejado dinero para alquilar un apartamento en la playa. Pasaremos allí todo el fin de semana tu y yo solitos. El viernes no iremos a clase, tenemos el autobús por la mañana. Ah y ya le he dicho a ti madre que te prepare la maleta así que no tienes que preocuparte de nada cariño ¿A que es genial?-

-Sí cariño- respondí

Me daba mucho morbo pero también muchísimo miedo que tendría preparado Isa en un sitio donde nadie nos concia. Era un pueblo cerca de nuestra ciudad conocido por su ambiente festivo en verano.

Llegó el viernes, mi madre me dio mi maleta que yo no había visto hacer y fuimos en coche a recoger a Isa.

-Hola zorras- dijo al vernos.

Mi madre ya llevaba las tetas fuera y yo iba en el asiento de atrás solo con mi tanga desde que salimos del garaje por orden de Isa.

María venía detrás con la maleta de Isa y la metió en el maletero.

-Adios puta, esta tarde vendrán a verte, tu verás como te libras de mamá y que dejen el dinero antes de irse-

-Sí, ya me apañaré con mamá-

Isa se sentó a mi lado y mi madre nos llevó a la estación del autobús. Aparcó justo en la puerta,sin guardarse las tetas, yo hay pude vestirme y fuimos nuestro autobús después de despedirnos de mi madre. Yo con un beso en la mejilla, Isa con un morreo con lengua y un pellizco en sus dos pezones.

-Adios mamá -

-Adios guarra-

El autobús iba bastante vacío, en la parte delantera iban un par de señoras mayores, justo delante de nosotros, sentados bastante atrás pero no del todo, iba un grupo de chicas algo mayores que nosotros y atrás del todo un hombre de unos cuarenta sentado solo.

-Toma el primero de tus regalos- dijo al poco de arrancar el autobus

-¿Primero?-

-Sí, cariño va ser un fin de semana lleno de regalos y sorpresas-

-Gracias cariño-

Abrí el paquete que me dio y dentro había un plug acabado en joya, como el que lleve de compras pero en color verde y más gordo.

-Pruebalo, a ver cómo te queda-

-¿Aquí?- pregunté nervioso

-Claro mi amor-

Ya había aprendido que discutir era pero para mí. Me baje los pantalones, eche mi tanga a un lado, pose el plug en el asiento y me senté sobre el hasta que mi culo lo tragó por completo. Después me incliné para que Isa pudiese verlo.

-Así no veo nada. Mejor ponte de pie-

-Isa por favor...-

No dijo nada, solo puso un gesto serio y yo me levanté con mi pantalón justo debajo de las nalgas.

- Te queda muy bien cariño. A ver inclínate hacia delante-

Hice lo que me decía, dejando mi culo en pompa hacia nuestro asiento. Pude ver cómo el hombre me miraba sin perder detalle y también una de las chicas se había girado y miraba pero disimuladamente.

- Separa las nalgas con las manos-

-Muy bien así. Ya puedes sentarte-

Me senté a toda prisa antes de que más gente del bus pudiese verme. La chica que me había visto no dejaba de mirar en nuestra dirección, al hombre no podía verlo al tenerlo a mi espalda, pero Isa de vez en cuando miraba para él.

-Creo que a ese tío le has gustado. me parece que se está haciendo una paja en tu honor-

Me giré y era cierto que parecía estar masturbándose pese a no verle las manos.

-Sí, yo diría que sí- dije

-¿Por qué no vas y le ofreces tu ayuda?-

-Joder...- protesté pero me levanté y fui a la parte de atrás del autobús.

Me senté al lado del hombre, que efectivamente se estaba haciendo una paja, ni siquiera se guardo la polla ante mi presencia. Era una polla de buen tamaño, sin ser una locura, y ya estaba totalmente dura.

-Hola- dije

-Hola-

-¿Puedo ayudarte con eso?-

-Claro, me has puesto muy cachondo, guarra. Menudo culo tienes-

-muchas gracias- dije agarrando su polla con mi mano.

Le estaba masturbando, cuando vi que las chicas miraban divertidas en nuestra dirección. Isa se levantó y se sentó con ellas. Las pequeñas risas se transformaron en carcajadas con lo que Isa les estuviese contando.

El hombre agarró mi cabeza y me llevo a su polla, dos embestidas y su leche a mi garganta.

-Gracias- dije después de tragarme su corrida

-De nada marica-

Me levanté, Isa me hizo un gesto para que me acercase a donde ella estaba.

-Cariño, no se creen que comes polla porque la tienes tan pequeña que no sirves como hombre¿Por qué no se lo demuestras?-

-Claro- dije, sabiendo que llevarle la contraria delante de ellas sería peligroso para mí.

Me baje el pantalón y saqué mi polla por un lado del tanga.

-Joder sí que es enana, bonito tanga por cierto-

-Gracias- dije

-¿Y con eso podéis follar?-

-No, claro que no, le he comprado una funda para que tenga una polla decente. De todas formas casi siempre me lo follo yo a él. Le gusta más recibir que dar ¿A qué sí, cariño?-

-Sí, me gusta más-

Otra carcajada.

-Oyez antes vi que llevaba algo en el culo ¿Qué es?-

-Un plug, para que siempre tenga el culo bien abierto y preparado. Enseñaselo cariño-

Me di la vuelta y me separé las nalgas.

-¿Puedo? - preguntó la chica

-Claro- dijo Isa

Agarró el plug con su mano y tiro hasta sacarlo.

-Joder a mí eso no me entra en el culo- dijo otra

- Créeme la zorrita está traga mucho más -

La chica me volvió a introducir y sacar el plug, parecía que se estaba poniendo cachonda.

-Joder que morbazo, quiero una así para mí -

- Dame tu número y te lo presto un día, este fin de semana lo tenemos bastante liado ¿Es su cumpleaños sabes?-

-Que bien. Pues felicidades zorrita-

-Gracias-

Otra de las chicas empezó a cantar el cumpleaños feliz y las demás le siguieron, cosa que hizo que las señoras de delante se girarán y me vieran con mi pantalón en los tobillos y la polla por fuera del tanga.

-¡!te deseamos zorra!!- cantaron a coro.

-Muchas gracias a todas- dije rojo de la vergüenza.

Isa y la chica intercambiaron teléfonos y poco después llegamos al pueblo.

Fuimos al apartamento, muy bonito, la planta baja de un edificio de tres, con un pequeño jardín detrás, dos habitaciones, cocina, baño y un salón-comedor.

Dejamos nuestras cosas. Isa no me dejó ver el contenido de mi maleta. Me dio un bañador de piscina, de estos cortos y apretados, al menos una talla más pequeña de la mía, una camiseta de tirantes y mi toalla. Ella se puso un bikini negro, con la braga de tanga que le quedaba increíble, un vestido blanco encima y nos fuimos a la playa.

Isa decidió colocar nuestras toallas cerca de tres chicos algo mayores que nosotros que lucían buenos cuerpos.

-Vete a darte un baño cariño- me dijo

-Pero no tengo ganas-

-¿Y desde cuándo importan tus ganas?-

-Esta bien-

-Cinco minutos luego ya puedes volver-

Me levanté y fui a la orilla, el agua en nuestra costa suele estar muy fría y ese día no era una excepción, me llevo un buen rato entrar. Cuando por fin había metido la cabeza, me giré para ver a Isa que estaba rodeada de los tres chicos. Calculé que ya habían pasado cinco minutos y regresé a la toalla.

-Hola cariño, como tenías tanta prisa por bañarte, se te olvidó echarme crema y estos amables chicos me la están echando. Dales las gracias ¿No?-

-Claro... Muchas gracias- dije

- No hay de que. Nosotros encantados de ayudar a tu chica-

Isa estaba tumbada boca abajo y los tres chicos se repartirán su cuerpo para echar crema entre los tres tratando de sobar todo lo posible el cuerpazo de mi novia.

-Creo que está bien chicos- dijo Isa

-¿Segura? Yo creo que aún no estás bien protegida- dijo el mismo chico

-¿Tú crees? ¿y dónde me falta crema?-

-Solo te hemos echado en la espalda, falta toda la parte de delante-

-yo creo que ahí puedo sola-

-Bueno pero así no te manchas de crema-

-Tienes razón pues si no os importa...-dijo mientras se daba la vuelta.

-Para nada-

Los tres volvieron a echarse crema en las manos y a trabajar el cuerpo de Isa.

-Esperad, no quiero que me quedé marcas- dijo quitándose la parte de arriba del bikini.

Sin esperar ni un segundo, los chicos se pelearon por las tetas de mi novia.

-Cariño ¿Por qué no les traes unas cervezas a estos chicos por lo bien que se están portando?-

-Voy- dije asumiendo totalmente el juego de Isa

Tarde unos diez minutos en regresar con las cervezas. Al llegar era Isa quien juntaba crema en el pecho de uno de los chicos, con sus tetas al aire y rozando con ellas su cuerpo.

-Ya están aquí las cervezas -

- Gracias tío- dijeron los chicos

Me tumbé en mi toalla mientras Isa frotaba el cuerpo de los tres chavales, su mano pasaba muy cerca de el paquete de ellos. Estuvo un buen rato restregándose con ellos hasta que decidió dar por finalizado el juego.

-Bueno yo creo que ya estáis listos chicos-

-Esta bien. Pues entonces es hora de darse un baño-

Cargo a mi chica al hombro y echó a correr hacia el agua.

-Tú quédate cuidado las toallas, hay muchos robos aquí - dijo otro de ellos.

Desde mi toalla podía ver cómo Isa era sobada por los tres chavales. Después ellos jugaban a pasarse algo mientras ella trataba de quitárselo, después me enteré que era la parte de abajo de su bikini. Acabo enrollandose con los tres tíos antes de salir del agua agarrando a dos de ellos por la cintura.

-Cariño ¿Que te parece si se vienen con nostros al apartamento? Creo que necesito más crema pero de otro tipo...-

-Esta bien cariño-

-¿En serio vas a dejar que nos folle nos a tu novia?-

-El no os deja. Aquí mando yo. Además es si cumpleaños ¿sabéis? Que vea en directo como le clavó unos buenos cuernos será un gran regalo ¿Verdad cariño?-

-Claro..lo que tú digas- dije humillado y cachondo a partes iguales

-Pues encantados de regalarte unos buenos cuernos pringao-

Regresamos al apartamento con los tres chavales. Isa se puso el vestido sin la parte de arriba de su bikini, que se la había quedado el chico que parecía llevar la voz cantante.

-Baja al super a por bebida, mientras mis amigos se ponen cómodos - me dijo Isa

Teníamos un súper muy cerca del apartamento, por lo que no pude tardar en volver más de 15 minutos. Lo chavales ya estaban totalmente desnudos, rodeando a Isa que de rodillas alternaba que polla pasaba por su boca y que dos pajeaba.

-Hola cariño ¿Que has traído?-

-Cervezas-

-Pues reparte ¿No?-

Fui uno por uno dando una lata de cerveza, sin que Isa dejase de chupar y masturbar.

-¿Has visto que buenas pollas tienen? No se creen que tenga que buscarme hombres porque la tuya es tan pequeña que no puedes ni follar con ella-

Los tres se partieron de risa en mi cara.

-Enseñasela cariño. Que vean la mierda que tienes entre las piernas por la que tú novia tiene que buscarse pollas para todos sus agujeros-

Clavé mis ojos en el suelo mientras me bajaba el bañador que aún llevaba puesto. Mi polla salto totalmente dura ante las carcajadas de los tres chavales.

-Joder sí que es verdad-

-¿En serio no te crece más-

-Yo creo que la tenía más grande con cinco años-

-¿Me creéis ahora? Y encima se corre solo con que se la mire. La única forma de follar que tenemos es cuando yo le doy por el culo a él -

-Jajaja ¿de verdad?-

-Claro. El cornudo no me sirve para otra cosa. Además a él le encanta que le rompa el culo ¿A que sí cariño?-

-Sí...- dije en voz muy baja

-¿Si qué?- se recreó Isa

-Me encanta que me rompas el culo-

Otra carcajada más.

-Bueno vamos a regalarle un buen espectáculo al cornudo de tu novio- dijo el de siempre

Se colocó detrás de Isa, que levantó su cadera quedando en cuatro patas y lentamente clavo su polla en el coño de mi novia.

-Ahhh que bien se siente una buena polla joder-

Isa seguía chupando y masturbando a los otros dos mientras era follada. Yo me senté y me agarré la polla pero Isa me detuvo.

-Así no cariño. Tienes tu juguete sobre la cama, ve a por el-

Obedecí a Isa, traje el consolador, saqué el plug que aún llevaba y me senté sobre el.

-Joder que lamentable eres chaval-

-Si es que encima de cornudo es maricón, mira como le traga el culo-

Sus comentarios, lejos de molestarme, mes ponían a cien.

Ellos cambiaron de posición. Uno se tumbó en el suelo, Isa se clavó su polla, otro se colocó detrás y penetró su culo, mientras el tercero disfrutaba de una mamada.

Yo sentado enfrente disfrutaba del espectáculo saltando sobre mi juguete. Cambiaron los puesto un par de veces, hasta que el primero se corrió en la cara de Isa.

-Dame un beso cornudo-

Me levanté de la silla y besé a Isa que compartió conmigo la corrida, mientras los otros bombeaban sus dos agujeros.

-¿Te gusta la leche de mis machos, cornudo?

-Sí cariño-

-¿Te gustan como me follan como tú nunca harás?-

-Sí mi amor-

Creo que la humillación a la que Isa me estaba sometiendo fue demasiado para ellos que anunciaron la llegada de sus corridas.

-Echadlo en mi cara y la del cornudo vamos-

-Joder que asco, pero vale, ya sale ¡Joder!-

Se corrió el primero echando un par de chorros en Isa y otro en mí.

-Yo también voy ¡Ahhh!-

Este me echó más leche a mi que a Isa. Ella agarró mi cabeza y nos enrollamos y limpiamos la leche uno al otro.

- Ha estado bien, ahora largaos de aquí- dijo Isa

-Adios y feliz cumpleaños cornudo- dijeron antes de irse.

Isa agarró el consolador que aún estaba dentro de mí culo y me penetró con violencia hasta que me corrí.

-¿Te ha gustado cariño?- me dijo

-Sí mi amor-

-Pues créeme que tú cumpleaños solo acaba de empezar. Vamos a vestirnos que nos vamos de cena-

Continúa en