Xtories

Diario de mi emputecimiento (1)

Sabe que su marido la está mirando. Sabe que hay tres hombres esperando en el baño. Y aún así, esta noche ella decide no detenerse.

SoniaMadura17K vistas9.1· 13 votos

Este relato es la continuación de mis dos relatos anteriores “Ya no quiero ser Pretty Woman”. Muchísimas gracias por leerlos y por todos vuestros comentarios.

Antes de seguir con los relatos quiero dejar muy claro que casi todas las personas que los protagonizamos tenemos un seguimiento médico continuado de nuestra salud y nos hacemos con frecuencia las pruebas de ETS/ITS, teniendo la máxima higiene corporal antes y después de follar. Es por eso que aquí apenas veréis preservativos u otros medios de protección, completamente imprescindibles cuando no se puede comprobar la salud de l@s compañer@s de juego.

******************************************************************

El fin de semana transcurrió muy tranquilo después de todo lo sucedido. La verdad es que yo no estaba para nada acostumbrada a tanto stress sexual y mi cuerpo y mis agujeritos necesitaban descansar.

Liberada de la dictadura autoimpuesta de “Pretty Woman” y después de haber probado con Pablo y con mi marido las mieles de follar, me sentía invadida por una refrescante sensación liberadora de querer disfrutar del sexo sin prejuicios ni tabúes. Me sentía súper bien, muy feliz, tanto que no podía callarme, así que el domingo por la tarde llamé a mi amiga Raquel y le conté con todo detalle las folladas que me habían regalado y las ganas que tenía de seguir disfrutando del sexo y de experimentar sensaciones morbosas, prohibidas, inmorales. No os podéis imaginar cómo se alegró Raquel, sus gritos se oían al otro lado del teléfono como si le hubiera tocado la bonoloto. Estuvimos hablando un montón de tiempo, finalizando la conversación ella me dijo:

RAQUEL: Si realmente Fran y tú estáis decididos a ser una pareja liberal a Nacho y a mí nos haría mucha ilusión que lo hicierais de nuestra mano, estaremos encantados de enseñaros todo lo que sabemos y de que lo disfrutemos junt@s.

YO: Claro que sí, no se me ocurren mejores maestr@s y encima con la ventaja de que ya sabéis de que va todo esto y conocéis gente y sitios.

RAQUEL: Aaaayyy… qué contenta me pones de oírte decir eso, no lo tenía claro del todo si ibas a querer. Ni te imaginas lo bien que lo vamos a pasar, jijiji.

YO: No te lo vas a creer, pero ya me noto un poquito cachonda con solo oírte decir eso… ¿empezamos ya mismo?… jajaja.

RAQUEL: Esa es la Sonia que yo quiero y la que tod@s vamos a querer mucho… la Sonia que permite que su sexualidad fluya sin miedos ni prejuicios. Yo también me estoy poniendo cachonda de pensar en que voy a ser tu maestra, jijiji. Lo primero que vamos a hacer es ir a mi ginecóloga para hacerte una buena revisión, mañana intentaré conseguirte cita y paso a recogerte cuando acabes de trabajar. Podrás contarle todo lo que quieras y preguntarle cualquier duda que tengas… no te preocupes que además de mí van otras chicas liberales y ha visto de todo, jajaja.

Al día siguiente Raquel consiguió cita y me acompañó a la consulta. La verdad es que la doctora, aparte de ser muy simpática y enrollada, es toda una profesional: me hizo una exploración súper completa de los pechos, la vagina y el ano; me explicó los pros y los contras del sexo liberal y de las prácticas sexuales no convencionales; me recetó pomadas y cremas para el ano, los pezones y los pechos, así como cápsulas vaginales para prevenir infecciones y cuidar la vagina; me recomendó ponerme un DIU de cobre para evitar sorpresas y yo le dije que me lo pusiera; y nos pidió cita en su laboratorio de confianza a mi marido y a mí para hacernos nuestros primeros análisis de enfermedades ETS/ITS y comenzar el seguimiento.

Sexualmente la semana transcurrió sin penetración de mis agujeros, por delante tenía que dejar pasar unos días hasta que mi matriz se adaptara al DIU y por detrás tenía que cerrar las pequeñas fisuras de mi culo recién desvirgado. Lo que sí hubo fue sexo oral todas las noches, Fran y yo estábamos decididos a recuperar los años perdidos, él me regaló sus fabulosas comidas de coño que me llevaron a unos cuantos orgasmos y yo le hice intensas mamadas de polla, mejorando como mamona día a día. A falta de follarme por el coño o por el culo, Fran se deleitaba follándome las tetas, le hice unas cuantas cubanas y terminaba corriéndose en mis tetonas, yo aún me resistía a que se corriera en mi boca, ya había probado mi propio flujo del coño pero aún me resistía a probar los fluidos de otra persona, aunque cada día tenía más claro que eso iba a suceder muy pronto.

El sábado a mediodía la cosa se puso interesante, Fran y l@s chic@s fueron al súper a hacer la compra semanal y yo me quedé en casa preparando la comida. Me sonó el móvil y era Raquel preguntándome si podía pasar por casa, yo le dije que claro, y al rato llamó al timbre. Raquel entró en casa con un paquete en la mano y me saludó, yo fui a saludarla con dos besos pero ella movió su cabeza y me dio un beso en los labios, intentando meter su lengua dentro de mi boca. No puedo negar que se me electrizó toda la espina dorsal y dejé que su lengua entrara en mi boca, aunque me separé de ella rápidamente.

YO: Raquel, creo que en esto te estás confundiendo… no… no me van las tías…

RAQUEL: Ssssshhhh… calla bombón… aún tienes pensamientos rondando en tu cabecita que te dicen que esto o aquello no te puede gustar. No les hagas caso y céntrate en lo que sientes… ahora mismo… ¿de verdad no te gusta que te bese y te acaricie?...

Raquel puso una mano en mi nuca y agachó mi cabeza hasta la suya para volver a besarme y a meter su lengua dentro de mi boca. Mientras que con esa mano me acariciaba suavemente la nuca y los hombros, con la otra me acariciaba una mejilla y el cuello. Yo sentía la electricidad recorriendo mi espinazo sin parar, se me puso la piel de gallina y la respiración se me aceleró. La suavidad y sensualidad con la que me besaba eran increíbles, muy diferentes a los besos de un hombre, y dejé que me comiera los labios y que nuestras lenguas jugaran dentro de mi boca durante un rato.

RAQUEL: Contesta ahora si puedes… ¿te van las tías o no te van?, ¿qué sientes?

YO: Pues… es que… a ver, qué quieres que te diga… yo… ufff… vaya lío… lo que siento es que me has puesto la piel de gallina y los escalofríos recorren mi espalda…

RAQUEL: Muy bien bombón, acabas de aprender tu primera lección: probar las cosas antes de decir si te gustan o no y hacer caso sólo de lo que sientes. Es una lástima que tenga prisa y no me pueda quedar para seguir jugando contigo… venía por otra cosa.

Raquel abrió el paquete que había traído y resulta que era un kit con plugs dilatadores anales de varios tamaños, yo me quedé sorprendida, aunque no tanto porque ya comenzaba a conocer de verdad a Raquel.

RAQUEL: Te he traído mi kit de iniciación al sexo anal. Le tengo mucho cariño porque es el que utilicé yo para abrir mi culo. Quiero que lo uses para que tu culito se vaya dilatando día tras día y en nada estará listo para recibir la visita de una polla, de esta forma evitarás sensaciones molestas y fisuras como te pasó con tu marido.

YO: Ya, cariño… pero Fran y yo estábamos tan calientes que no pudimos ni quisimos evitarlo…

RAQUEL: Claro que sí, hicisteis muy bien en romper tu culo… por eso ahora no hay que dejar que se vuelva a cerrar, hay que ensancharlo y mantenerlo abierto día a día… Y, ¿cómo está ese culito, se han curado las fisuras? La pomada que te recetó la ginecóloga es buenísima… yo la uso muy a menudo cuando mi culo va de fiesta y esa pomada parece mágica…

YO: Sí, es verdad, no me noto ninguna fisura y ya no tengo molestias al andar. Y la crema para los pezones también es muy buena, ya casi no me duelen.

RAQUEL: Ya lo suponía, venga pues vamos a colocarte el primer plug… jijiji…

YO: Pero todos esos plugs ya los has usado tú… ya han estado dentro de tu culo…

RAQUEL: Jajajaja… claro… y de dentro de mi culo irán a dentro del tuyo… ese es el morbo… venga ponte a cuatro patas en el sofá y dame tu culo que empieza la segunda lección.

Sin más titubeos me quité los pantalones del pijama y las bragas y me puse a cuatro patas sobre el sofá, ofreciendo mi culo en pompa a Raquel, que me dio unas cuantas palmadas en las nalgas que me calentaron bastante.

RAQUEL: Vaya culazo que tienes… se lo van a rifar…

Raquel cogió el plug más pequeño de todos, me lo enseñó y se lo metió en la boca chupándolo un buen rato. Yo estaba alucinando, y más aluciné cuando cogió otro plug más grande, lo acercó a mi cara y empezó a frotármelo por los labios.

RAQUEL: Vamos, aprendiz de puta, chúpalo… chúpalo entero… piensa que estuvo dentro de mi culo… qué morbazo… de mi culo a tu boca…

Mi amiga tenía razón, vaya morbazo chupar algo que sabía que estuvo dentro de su culo. Aunque realmente el plug ya no tenía sabor a nada, cuanto más lo pensaba más morbo sentía. El pensamiento tiene un poder increíble, puede multiplicar por 1.000 el morbo y el placer o puede encerrarte en una película romántica.

Raquel cogió uno de los tubos de lubricante anal que venían con el kit y me lubricó el ojete, después lubricó el plug que estaba chupando y me lo metió con bastante facilidad en el culo ya que era el plug más pequeño de todos.

RAQUEL: Si no me tuviera que ir ya mismo te lubricaría el agujero del culo con mi lengua… joder, qué putada. Pero no me voy a ir sin probar a qué sabe tu culo.

Entonces Raquel movió el plug dentro de mi culo adelante y atrás y hacia los lados, lo sacó y se lo metió en la boca para chuparlo como un caramelo. Después me lo volvió a colocar dentro del culo. En ese mismo momento recibió un wasap de su novio Nacho que le decía que bajara ya.

RAQUEL: Joder Sonia, qué bien que te sabe el culo… voy a parar que esto me pierde. Tienes que llevar este plug unas horas al día, mañana te lubricas el culo y te metes el siguiente plug por orden de tamaño, también unas horas al día, y el lunes el siguiente y así hasta llegar al más grande, que tiene el tamaño de una polla respetable. Ya verás cómo sin que te des cuenta tu culo se va ensanchando y adaptándose progresivamente a los tamaños más grandes. Ahora me voy ya…

Yo me levanté del sofá muy excitada y, con el plug dentro de mi culo, me puse las bragas y el pantalón del pijama y le pregunté a Raquel el porqué de tanta prisa.

RAQUEL: Nacho y yo nos vamos de orgía… Nos han invitado a una orgía en una casa de campo y tenemos que salir ya mismo. Queríamos que tú y Fran vinierais con nosotros, pero ya vamos invitados por otra pareja y no podemos invitar a nadie.

YO: Pero si aún no hemos hecho un trío o un intercambio de parejas… y ya queréis meternos en una orgía… jajaja

RAQUEL: Jajaja… Sí, eso mismo, el domingo pasado tenías mucha prisa por empezar, ¿no?… En serio, era para que vierais el buen ambiente que hay en las orgías y participarais solo en lo que os apeteciera. No te creas que voy a ser una maestra blandita, te voy a poner exámenes de mucho nivel, jajaja. Ahora sí que me tengo que ir…

YO: Y me dejas aquí toda excitada, jajaja

RAQUEL: ¿Qué excitación? ¿No decías que no te iban las tías? Jajaja

YO: Eres una hija de puta… y lo sabes… jajajaja

Raquel soltó una gran carcajada, me dio un morreo mientras me acariciaba el pelo y las mejillas y salió pitando de mi casa. Yo me quedé aturdida pero inmensamente feliz de ver cómo mi sexualidad iba saliendo de mi interior sin ningún complejo ni vergüenza.

Después de comer le conté a Fran la visita de Raquel y le enseñé el plug que me había dejado dentro del culo. Mi marido se puso cardiaco, jugó un rato con el plug y con mi culito, aunque con l@s hij@s en casa poco pudimos hacer. A media tarde dijo que podríamos salir a cenar esa noche y pasarlo bien…

FRAN: Hay una cena de la gente del gimnasio, les he dicho que no iba a ir, pero estoy pensando que te vengas conmigo, ponte guapa y vístete con algo que te marque bien las tetonas y todas tus curvas, que quiero ver como babean con mi mujer algunos del gimnasio que están más salidos que el rabo de una sartén.

A mí la idea de provocar a los colegas de gimnasio de Fran me pareció muy excitante, además si queríamos jugar al sexo liberal había que empezar a probar ya. Me saqué el plug del culo porque ya lo había llevado bastante hratooras, me peiné y me maquillé para estar bien guapa y me puse una falda de tubo y un suéter con cuello de pico que realzaban toda mi figura, sobre todo mis tetas.

Os recuerdo cómo soy físicamente: soy rubia de bote, con ojos expresivos de color marrón oscuro, mi cara es redondeada y dicen que guapa. Soy alta para ser mujer, mido 1’75 descalza, con piernas largas, muslos redondeados y un culo respingón y carnoso. Tengo barriguita, la edad y dos embarazos pasan factura, jajaja. Peso unos kilitos de más, que se han quedado a vivir en mis muslos, cintura, barriga y culo. Pero lo que más destaca de mi físico son mis dos grandes tetazas, con dos aureolas grandotas y oscuras y dos pezones abultados y oscuros en el medio. Mi contorno de pecho oscila entre los 111 y los 114 centímetros. A pesar de mi edad y de su gran tamaño mis tetas no están demasiado caídas, desde adolescente que hago ejercicios diarios para mantenerlas firmes y erguidas. Mi coño es de labios cortos, marrón por fuera y rosadito por dentro y está coronado de pelo oscuro, en verano me lo rasuro bastante, aunque nunca al completo. El color de mi ojete es marrón, a juego con mi coño.

Acudimos al restaurante donde era la cena y, efectivamente, cuando me quité el abrigo los chicos no dejaron de mirarme, aunque no solo a mí… allí miraban a todas las chicas, el ambiente se notaba cargadito en todas las mesas. Nos sentamos en una de las mesas más animadas, nos reímos mucho, comimos, bebimos y lo pasamos muy bien. Noté cómo los hombres no me quitaban ojo, dos de ellos en especial, uno era Víctor, de cuarenta y tantos años, rapado y nada guapo pero alto y fuerte, y el otro era Sergio, un chico de 20 años, rubio y guapo, de estatura media y bastante fuerte.

Como había muy buen rollo después de la cena nos quedamos en el mismo restaurante a tomar unas copas. Fue pasando el tiempo y al final nos quedamos Sergio, Víctor, Fran y yo en una mesa. Las miradas a toda mi anatomía y sobre todo a mis tetas por parte de los tres eran más que descaradas y a mí eso me estaba excitando mucho. Vi que mi marido y Sergio hablaban bajito entre ellos y se reían, mientras yo conversaba con Víctor. Finalmente, Fran me dijo:

FRAN: ¿Te apetece que hagamos algo que no hemos hecho nunca?

YO: Pues claro que sí… ¿algo excitante?

FRAN: ¿Tienes ganas de follar?

YO: Mmmmm… siiiii… con tanta mirada que me estáis echando me estoy poniendo cachonda…

FRAN: Pues ven, que vamos a follar en el lavabo…

YO: No me jodas…

FRAN: Claro que te voy a joder… en el lavabo… jajaja… ¿vienes?

Mis niveles de excitación subieron hasta el techo, la idea de follar en un lavabo público con riesgo de ser pillados me parecía de lo más morbosa, y si a eso añades que iba a ser la primera vez, pues… morbo total. Me levanté con rapidez y Fran me cogió de la mano y me llevó hacia los lavabos.

SERGIO: Pasadlo bien pareja… ahora me acerco a saludaros… jajaja…

YO: ¿Qué dice este?

FRAN: Jajaja, no le hagas caso. Vamos a meternos en el lavabo para personas con discapacidad. He estado mirando y no he visto a nadie con discapacidad en todo el restaurante, no creo que nos interrumpa nadie… y además este lavabo es más espacioso que los otros y estaremos más cómodos, jajaja

YO: Madre mía… somos unos pervertidos… jajaja…

Total, que nos metimos en el lavabo para personas discapacitadas y sí que era más espacioso que los lavabos para hombres o mujeres y además estaba muy limpio. Fran echó el pestillo y yo me quité la falda y me bajé las braguitas, me senté en la taza del váter para sacármelas por los tobillos, pero cuando me quise dar cuenta ya tenía la polla de mi marido dentro de la boca moviéndose con fuerza. Fran me sujetaba la cabeza con sus manos mientras me follaba por la boca con mucha energía, yo no podía ni chupar, ni lamer ni casi saborear la polla de mi marido, así que acomodé mi boca y mi lengua para disfrutar de la polla que me taladraba la boca mientras se me remojaba el coño.

FRAN: Traga polla… traga polla, zorra. Hoy no vas a chupármela, te voy a estar follando esa boquita de mamona aficionada hasta reventártela y convertirla en la boca de ¿quién?... vamos… dilo…

Mi marido, que estaba desbocado, sacó un momento su polla de mi boca, justo lo necesario para que yo pudiera coger algo de aire y decir

YO: En la boca de una puta… quiero tener la boca de una puta… vamos vuelve a metérmela… fóllame la boca… fóllamela sin ningún miramiento…

Aquello hacía crecer mi excitación por momentos y cuando Fran volvió a follarme la boca con el mismo ímpetu que antes yo empecé a masturbarme y a deleitarme tragándome mis propias babas, que no dejaban de aparecer al mismo ritmo que mi boca era taladrada.

Pasamos un rato fenomenal de esta manera hasta que de repente mi marido me sacó la polla de la boca y dio un paso atrás, se ve que estaba a punto de estallar. Me levantó de la taza del váter y se sentó él para sacarse los pantalones, yo enseguida aproveché para abrir las piernas y colocarle el coño delante de su cara.

YO: Ahora te toca tragar a ti, cabronazo… Me vas a follar el coño con la lengua hasta que me corra y te llene la boca de flujo.

La lengua de Fran no tardó ni un segundo en meterse dentro de mi coño y comenzar un frenético mete y saca mientras yo me frotaba el clítoris como podía. Un intenso placer comenzaba a poseerme y el flujo no paraba de rebosar de mi coño, cayendo directamente en la boca de mi marido que lo tragaba todo. La maravillosa lengua de Fran no me daba tregua, me follaba el coño sin descanso hasta que me arrancó un gran orgasmo, con abundancia de flujos que él se encargó de limpiar con la lengua, mi coño quedó limpio y su cara brillante por mi flujo.

YO: Cariño, tengo el chochito a punto de caramelo… fóllate a tu puta

Fran se levantó y me colocó delante de la taza del váter mirando hacia la pared, me levantó una pierna para que apoyara el pie sobre la taza, el otro pie quedó apoyado sobre el suelo. Entonces él se situó detrás de mí y acomodó sus caderas lo justo para apuntar a mi coño con su polla. Se acercó un poco más y me la fue clavando fácilmente hasta que sus cojones chocaron con mi vulva. Rápidamente empezó a bombear dentro de mi coño a un ritmo que comenzó muy suave, pero que rápidamente fue acelerando. En esa posición la polla de mi marido se clavaba por entero dentro de mi coño y me hacía sentir maravillas a cada embestida.

YO: Sigue, cariño… sigue, sigue… fóllame así de bien… cómo me gustaaaa…

El ritmo al que me follaba Fran era cada vez más rápido y fuerte, yo me puse a gemir como una perra y no podía parar. Eso puso más burro a mi marido que empezó a darme todavía más fuerte, con lo que era difícil mantener la postura y tuve que echar el cuerpo hacia adelante y apoyarme con las manos en la cisterna del váter, Fran por su parte seguía embistiendo mi coño desde atrás con una energía increíble.

FRAN: ¿Te gusta cómo te estoy empotrando, puta?

Empotrada, esa era la palabra exacta. En ese momento mi marido me estaba empotrando contra la cisterna del váter y un intenso placer se apoderaba de mi cuerpo.

YO: Claro que me gustaaaa… empótrame, vamosssss… hazme sentir una puta… vamos, fóllame, empótrame… quiero ser emputecidaaaaa…

FRAN: Menudo cambio, esto es increíble… que pidas a gritos ser emputecida mientras te empotro contra un váter como a una vulgar furcia.

Todos los insultos que me dedicaba mi marido eran música para mis oídos, el cabrón no aflojaba para nada el ritmo al que me estaba follando y no paraba de resoplar, yo por mi parte no podía dejar de gemir y jadear, intentando hacerlo lo más bajito posible para que no me oyeran afuera, aunque la idea de que nos pillaran era tremendamente excitante. Pasados unos minutos Fran no pudo aguantar su propio ritmo, resopló como un toro y se pegó una buena corrida dentro de mi coño, yo llevaba sin sentir su semen bañar el interior de mi coño desde que estaba buscando quedarme embarazada de mi hijo, la sensación fue maravillosa y aceleró la llegada de mi orgasmo.

YO: Aaaaahhhh… qué bueno tu leche dentro de mi coño… me voy a correr, me voy a correr… no pares de follarme, cabrón, que me corro yaaaaaaa…

Fran siguió empotrándome durante unos segundos más hasta que mi espalda se tensó y sentí los azotes de un fuerte orgasmo, un enorme placer recorrió todo mi cuerpo y aceleró mi respiración. Me sentía muy satisfecha y… muy puta.

YO: Esto es fantástico cariño, vaya morbo… follar en el baño de un restaurante con riesgo de que nos pillen y empotrada encima de un váter como una zorra cualquiera… cómo me va gustando esto de ser emputecida…

FRAN: Sí, ha sido fabuloso, menudas corridas que nos hemos pegado, qué gusto… entonces… ¿te vas sintiendo más puta cada vez?

YO: Mmmmmm… siiiiiii…

FRAN: ¿Te sientes tan puta como para seguir follando sin salir de aquí?

YO: Uy, uy, uy… tú tienes un plan, cabronazo… ¿qué estas maquinando?

Mi marido sacó el móvil de sus pantalones y llamó a alguien solo para decir un “ya podéis entrar”. Yo enseguida até cabos, mi marido deseaba que le crecieran los cuernos y sus colegas de gimnasio le iban a ayudar a conseguirlo. No me dio tiempo a hablar nada con él porque al instante Víctor y Sergio entraron apresuradamente en el lavabo y ambos clavaron sus ojos en mí, que estaba con cara de no creerlo sentada en la taza del váter y con el semen de Fran comenzando a salirse de mi coño.

FRAN: Holaaaaa chicos. Para que veáis que no iba de farol, aquí os ofrezco a la zorra de mi mujer, que desea ser emputecida. Yo os he allanado el camino y le he dejado el coño abierto y tierno… aunque un poco sucio… jajajaja…

VÍCTOR: De puta madre, qué ganas de echarte un polvo Sonia…

SERGIO: Hostias, que sí que era verdad… por fin me voy a follar a una MILF… y con lo buena que está…

Fran me dio un morreo y me susurró al oído:

FRAN: Quiero ver con mis propios ojos lo puta que se está volviendo mi mujer, por eso te he ofrecido a mis dos colegas de gimnasio para que te follen delante de mí. Estoy seguro de que estarás encantada y que dejarás que te follen como la puta que eres…

La verdad es que Víctor no me atraía mucho y Sergio, aunque era muy atractivo, solo tenía 20 años. Pero en mi interior la semilla del morbo no paraba de crecer y me hacía sentir capaz de todo, centrándome sólo en las sensaciones que me empujaban hacia el goce y el placer.

YO: Mmmmm… pues claro que sí… dos machos más para mí… hoy estoy de récord absoluto… ¿quién va a ser el primero?...

SERGIO: Yoooooooo… yo primeroooooooo…

El chaval se quitó rápidamente los pantalones y el bóxer y se colocó un preservativo, mi marido sabía que ni Sergio ni Víctor tenían hechas las pruebas ETS/ITS y había acordado con ellos usar preservativo si querían follar conmigo. Sergio agachó su cabeza hasta la mía y enseguida empezamos a morrearnos y a enredar nuestras lenguas, fue algo buenísimo y él alucinaba cuando yo le chupaba la lengua y le pasaba mi saliva a su boca.

SERGIO: Quiero comerte el chochito…

YO: Mmmmmm… muy buena idea cariño, pero ya te digo que no está limpio… entre lo mojada que estoy y que mi marido acaba de correrse dentro…

SERGIO: Uauuuu… pues creo que mejor así… cuanto más azúcar, más dulce…

VÍCTOR: Serás maricón. Un tío con dos cojones no se come ningún coño por muy limpio que esté… y tú te lo quieres comer aliñado con la leche de Fran… jajaja…

SERGIO: No soy maricón y me muero de ganas de comerle el coño a esta diosa, huele de maravilla y no me importa si me como alguna gota del semen de Fran… aunque aún no tengáis los resultados de las ETS, estoy convencido de que sois una pareja totalmente sana.

FRAN: Bien dicho Sergio, devórale el coño a Sonia, disfruta de su aroma y de su sabor… ya verás que rico… y pasa del cavernícola de Víctor…

YO: Claro que sí chaval, haz lo que más te guste y pasa de lo que diga la gente… Aquí tienes mi coño pringoso todo para ti…

VÍCTOR: Iros a la mierda los tres…

Sergio se arrodilló ante mi coño que efectivamente estaba muy pringoso con la mezcla de mis flujos y la leche de Fran, aunque la mayor parte se había salido ya y goteaba por mis muslos. Empezó a chupármelo como si no hubiera un mañana, su lengua entraba y salía de mi agujero con demasiada velocidad, aquello no me daba ningún placer y hasta me producía alguna molestia. Tuve que pedirle que parara y que hiciera lo mismo pero mucho más lento, Sergio se aplicó rápidamente y no tardé mucho en comenzar a sentir placer, ahora me comía todo el coño de forma tranquila, disfrutando él y haciéndome gozar a mí, los chupetones al clítoris eran muy intensos y placenteros y su lengua se hundía dentro de mi coño para explorar todo su interior.

YO: Así, así… nene… mmmmmm… ves como así es mejor… mmmmm… no pares…

Sergio siguió comiéndome el coño durante un rato más, a cada segundo que pasaba lo hacía mejor y el goteo de flujo de mi coño era incesante, Sergio se esforzaba por no dejar ni una gota sin chupar. Cuando noté que comenzaba mi orgasmo sujeté fuerte su cabeza contra mi pubis y descargué una buena ración de flujos y líquido en su boca, seguramente también le descargué el semen de Fran que aún quedaba dentro de mi coño.

YO: Vamos nene… traga, traga… traga caldo de MILF… a que te gusta…

SERGIO: Mmmmm… está buenísimo… mmmmm… qué suerte tienes Fran, hijo puta…

Sergio se levantó sin parar de relamerse y puso su polla delante de mi cara, era una polla juvenil muy bonita, de tamaño medio y totalmente descapullada. Yo empecé a besar el capullo y el tronco de la polla y el chaval enseguida se estremeció, estuve así un ratito hasta que me la metí en la boca y comencé a mamarla, la verdad es que no me gustó nada chuparle la polla con el preservativo puesto, prefiero sentir en mi boca el sabor y la textura de la carne del glande y la piel del tronco, pero la precaución es lo primero. Sergio, en cambio, sí que estaba disfrutando mucho con mi mamada a juzgar por los espasmos de su cuerpo y los gemidos que daba. La situación era muy morbosa: yo con mis 51 años mamándole la polla a un jovencito de 20 en el lavabo de un restaurante, mientras mi marido y su colega de gimnasio disfrutaban de vernos en primera fila. Seguí mamándole la polla hasta que

SERGIO: Aaaagggg… para que me corro… la chupas de puta madre, Sonia, de puta madre. Ahora te voy a comer ese pedazo de melones que tienes… llevo pensando en ellos desde que te he visto…

Sergio me sacó la polla de la boca y tiró de mi suéter hacia arriba, yo no me resistí y levanté los brazos para que me lo sacara por la cabeza, después yo misma me quité el sujetador para no perder tiempo y se lo lancé a la cara de mi marido que miraba embobado.

SERGIO: Vaya tetonas, hostiasssss. Joder, eres toda una MILF de arriba a abajo… estoy flipando…

VÍCTOR: Sonia es mucha mujer para ti, Sergio, jajaja… aparta y vete a hacerte una paja… deja que me la folle yo de parte tuya, jajaja…

SERGIO: Y una mierda, ni se te ocurra acercarte a esta diosa hasta que no acabe de adorarla…

Enseguida el chaval me cogió las tetas y les dio un intenso magreo, a cada segundo que pasaba se le veía más excitado, sobándolas y amasándolas con total entrega. Pasamos unos minutos así hasta que le dije:

YO: ¿No te apetece chupármelas?

SERGIO: Hostias, claro que sí, pero me lo estoy pasando tan bien que no puedo parar de sobártelas… No sé qué hacer… sobar, chupar… joder…

FRAN: Jajajaja… Para de sobar y ponte a mamar… ya verás lo que te gusta…

Para estar más cómodos le pedí a Sergio que se sentara en la taza, yo me senté frente a él con las piernas abiertas y lo abracé por el cuello, dejando mis tetazas delante de su cara. Empezó por besarme y lamerme ambas tetas para seguir, como si fuera un recién nacido, por chuparme ansiosamente las aureolas y los pezones, lo hacía con muchísima fuerza, pero a mí eso no me molestaba, todo lo contrario (ya sabéis cómo me encanta que les den caña a mis tetas, sobre todo a los pezones). Sergio me oía jadear de gusto, pero se dio cuenta de la fuerza con la que me chupaba los pezones y las aureolas.

SERGIO: ¿Te gusta? Igual me estoy pasando con los chupetones, pero es que tienes unos melones irresistibles.

YO: Pues no… no me gusta… vas demasiado suave y a mis tetas les gusta que les den caña.

SERGIO: ¿Qué? ¿Te parece flojo esto? Pero si te estoy dando unos chupetones que no veas…

YO: Chupar es de niños… Muérdeme los pezones, estíralos… venga, sin miedo… complace a esta mamá…

SERGIO: Joder con la MILF… yo lo flipo…

Enseguida Sergio complació a su MILF y les dio a mis pezones toda una ensalada de mordiscos y tirones, yo estaba en la gloria, y él más todavía hundiendo su cara entre mis melones. Los pezones se me pusieron duros como rocas. Entonces, aprovechando la postura en la que estábamos, yo me levanté un poco, cogí su polla y la puse a la entrada de mi coño para dejarme caer y clavármela toda de una sentada, los dos dimos un grito de satisfacción. Sergio apenas podía mover la cintura así que fui yo la que llevé el ritmo de la follada, cabalgando al chaval, subiendo y bajando sobre su polla, primero muy despacio y después más rápido. Mi movimiento arriba y abajo hacía que mis tetazas botasen descontroladas delante de la cara de gusto de Sergio, que de vez en cuando conseguía capturarme un pezón con sus dientes y cuando mi teta botaba hacia arriba el pezón se estiraba hasta el máximo, parecía que se iba a salir de la aureola, qué dolor y que placer al mismo tiempo. Fran y Víctor nos miraban embobados, yo le dije a mi marido

YO: Aaaahhhh… qué bien lo estoy pasando… ¿Qué Fran, te gusta lo que ves? ¿No decías que te morías de ganas de verme follar con otro?... Pues por fin lo estás viendo… Te gusta ser un cornudo, ¿eh?... te encanta… Mira bien, mira como una polla de solo 20 años entra y sale de mi coño… mira cómo me estoy follando a Sergio… mira cómo me devora los pezones… ooooohhhhh… qué gusto…

FRAN: Esto es mejor que cualquier fantasía, qué cualquier sueño… mi mujer follando con otro delante de mí… por fin, por fin…

Al oír a mi marido decir eso, aun me puse más cachonda y aumenté el ritmo de mi cabalgada, la cara de éxtasis de Sergio era todo un poema, este chico estaba a punto de correrse y yo aún no había tenido mi orgasmo, así que aflojé bastante el ritmo para que se relajara, él aprovechó para meter su cara entre mis tetas y yo le di unas cuantas bofetadas con ellas. Al cabo de un rato volví a cabalgarlo con más energía, mis tetas volvieron a botar descontroladas y pronto sentí la proximidad de mi orgasmo. Aceleré todavía más el ritmo concentrándome en sentir cómo la polla de Sergio se me clavaba hasta los cojones y no tardé nada en empezar a gritar de gusto, un buen orgasmo estaba recorriendo todo mi cuerpo.

YO: Vamos nene… ahora córrete tú… voy a cabalgarte más fuerte…

SERGIO: Lo que me gustaría es que me hagas una cubana y correrme en tus tetas… ¿me dejas?

YO: Mmmmm… claro que sí… y no pidas permiso, sé un poquito más lanzado…

Intercambiamos las posiciones, yo me senté en el váter y Sergio se puso de pie, se quitó el preservativo y alojó su polla en medio de mis tetas, las cogió con fuerza para llevar él el ritmo de la cubana. Su polla desaparecía, aparecía y volvía a desaparecer en medio de mis tetonas, yo miraba con deleite como me follaba las tetas mientras aprovechaba para retorcerme yo misma mis durísimos y excitados pezones. El chico estaba disfrutando sobremanera de la cubana.

SERGIO: Joder, qué tetas Sonia, qué tetonas tienes… Es que mi novia no tiene tetas, son todo pezones y ahora tengo para mí este par de melones y claro…

YO: Claro que sí, bombón… disfruta de mis melones todo lo que quieras.

No pudo disfrutar mucho más porque tardó poco en correrse, pude contar hasta ocho ráfagas de leche calentita cayendo sobre mis tetas, después me restregó con el glande toda su lechada por las tetas. Yo quedé muy satisfecha… le estaba cogiendo gusto a que me bañaran y untaran las tetas con semen.

SERGIO: Ha sido un polvo cojonudo Sonia, te lo digo de verdad. Y lo mejor de todo es que eres tú la que me has follado a mí… joder, me has cabalgado como has querido… y después la cubana y la corrida en tus tetonas… eres una diosa…

YO: Muchas gracias, cariño, eres un amor…

SERGIO: ¿Cuándo te volveré a follar? Me voy a hacer los análisis esos para poder follarte a pelo y vaciar mis pelotas en tu boca… uffff

FRAN: Ya sabía yo que estas tetazas iban a dar mucho juego. Sergio, a ver si te vas a enamorar de mi mujer y de sus melones y vas a tener un problema con tu novia… jajaja…

VÍCTOR: Venga… menos tonterías que ahora me toca a mí… prepárate, Sonia… y no voy a chuparte el coño aunque te lo laves con lejía.

YO: Valeeeee… pero el culo sí que me lo vas a chupar, ¿no?... jajajaja

VÍCTOR: Yo no chupo agujeros… yo los lleno… jajaja

Los cuatro nos reímos mientras Víctor se desnudaba de cintura para abajo. Yo hasta entonces lo había encontrado poco atractivo, pero cuando tuve su polla delante de mi cara quedó claro que el atractivo de Víctor estaba en medio de sus piernas, con una polla larga, gruesa y llena de venas. Según su propietario le medía 20 centímetros, pero enseguida Fran y Sergio se apresuraron a decir que no era para tanto, que 18 ó 18 y medio como mucho, para cabreo de Víctor. Midiera lo que midiera, la verdad es que yo nunca había estado delante de una polla de ese tamaño, de larga sería más o menos como la de Pablo pero más gruesa. Se me hizo la boca agua y me vine un poco abajo cuando Víctor se puso el preservativo, esa maravilla de rabo merecía ser lamido y chupado a pelo.

Víctor me levantó de la taza del váter para que me cogiera con las dos manos a una de las barras de apoyo que había a ambos lados de la taza e inclinara el cuerpo hacia delante, de forma que quedé de pie con las piernas abiertas y con el cuerpo paralelo al suelo de cabeza a cintura. Víctor se colocó detrás de mí y noté su glande cabezón recorriéndome la raja del coño hasta que comenzó a entrar. Yo tenía el coño bien lubricado y abierto por las folladas de Fran y Sergio, así que el glande fue entrando con poca resistencia. Víctor siguió empujando y me ensartó media polla, yo notaba su grosor y cómo mi coño se ensanchaba a su paso, produciéndome un gran rozamiento y también un gran placer a la vez.

VÍCTOR: Uauuu… qué coño más estrechito… ostias cómo me aprieta la polla… qué gusto… Se nota que te follas poco a tu mujer, Fran… jajajaja

FRAN: Si yo te contara… jajajaja…

Sin llegar a metérmela del todo Víctor empezó un suave bombeo, la sensación de rozamiento y de mi coño ensanchándose sin parar con cada mete-saca era maravillosa. Yo no tardé nada en empezar a gemir y esto animó a Víctor a aumentar el ritmo de la follada y a embestirme cada vez más profundo, pasados unos minutos ya podía sentir sus cojones golpeando mi coño, tenía todo ese pollón dentro de mí. El ritmo aumentó y tuve que cogerme a la barra con más fuerza, mis tetas apuntaban al suelo y se balanceaban adelante y atrás al compás de la follada, que Víctor acompañaba azotándome las nalgas sin parar. Fueron pasando los segundos y el placer iba en aumento, mis tetas seguían con su delicioso balanceo y mis nalgas ya debían estar bien rojas. Fran y Sergio nos miraban embobados.

YO: Fran, cariño, ¿lo estás pasando bien? ¿te gusta cómo me está empotrando tu colega Víctor?... A mí sí me gusta… y mucho… Oooooohhhh… qué gusto… Mira cómo me está dejando el culo de rojo… Sigue Víctor, sigue… sigue, campeón… aaaaahhhh… empótrame más… máaaaaaaas…

FRAN: Me has dejado sin palabras… qué puta…

No pasarían ni dos minutos más y me entregué al abrazo de un potente orgasmo que me sacudió, primero hacia las piernas y después hacia la espalda. Noté que mi orgasmo vino acompañado con un poquito de squirt, que mojó mis muslos y el suelo.

Víctor siguió bombeando unos segundos más hasta que él también se corrió, dando grandes resoplidos. Sacó la polla de mi coño y me hizo sentar en el váter, se quitó el preservativo y le dio la vuelta para que su leche caliente me cayera encima de las tetas, lo escurrió bien para dejarlo vacío y con su polla medio dura me restregó también su leche por las tetas.

VÍCTOR: Joder, Fran…vaya hembra que tienes, cabrón… qué suertudo. Sonia, ha sido tremendo follar contigo… aquí estoy para lo que me necesites, jajaja…

YO: Lo tendré en cuenta, Víctor, jajaja… La verdad es que ha sido fabuloso follar contigo, igual que con Sergio… y con el cornudito de mi marido, jajaja… Lo he pasado genial con vosotros y… muchas gracias por emputecerme…

FRAN: Ya sabía yo que podía contar con vosotros, jajaja…

YO: Llevamos bastante tiempo aquí dentro… ya va siendo hora de volver afuera, no sea cosa de que alguien quiera entrar…

Nos vestimos con rapidez y yo me retoqué un poco el pelo y el maquillaje

YO: Aprovechando que aún estoy aquí voy a echar un pis… saliros vosotros y ahora voy yo a la mesa

SERGIO: Yo no me voy… quiero ver a mi diosa hacer pis…

Yo me quedé muy sorprendida, no esperaba para nada que alguien quisiera verme hacer pis… aunque parece que Sergio no era el único

VÍCTOR: Eso, eso, a ver cómo meas… hostias sería la caña…

YO: Pero, pero… ¿de verdad queréis verme mear?

FRAN: Vamos cariño… piensa en lo morboso de la situación…

YO: Sí que es algo morboso, sí… mmmmm… creo que os voy a complacer aunque seáis unos cerditos…

Mi sensación de sorpresa dio paso una gran sensación de morbo y me senté en la taza del váter con las piernas muy abiertas para que mis tres admiradores pudieran contemplar cómo hacía pis. Estaba entre excitada y nerviosa y el pis no me salía, pasaron unos segundos y los chicos empezaban a impacientarse, hasta que por fin… pppssshhh… aquí estaba mi chorretón de pis. Los tres me miraban embelesados y a mí me entró mucha risa de ver cómo ninguno perdía detalle hasta que acabé.

Me levanté del váter y terminé de ponerme las braguitas y la falda, salimos los cuatro del lavabo y volvimos a nuestra mesa donde todo seguía igual, parece que nadie había notado nada. Tomamos otra ronda de copas y lo pasamos muy bien comentando todo lo que acaba de pasar.

Cuando volvimos a casa Fran y yo nos acostamos en la posición de la cucharita y volvimos a comentar lo bien que nos había ido en aquel lavabo, sobre todo a mí. Recordando todo lo que había pasado nos pusimos calientes y Fran se empalmó, en la posición en la que estábamos su polla encontró enseguida a mi coño y se metió dentro a la primera. Mientras me follaba me dijo:

FRAN: ¿Te has dado cuenta, cariño? Te la he metido a la primera… creo que la polla de Víctor ha hecho un buen trabajo ensanchando tu coño… ya no te lo noto tan apretado como antes

YO: Mmmmm…sí… yo también me lo noto más abierto… y mucho más receptivo… creo que va a estar encantado de recibir visita… mmmmmm…

Echamos un polvo muy tranquilo y relajado en la posición de la cucharita, mi marido se corrió dentro de mi coño y así nos dormimos.

El domingo por la mañana me coloqué el siguiente plug anal para dilatarme el culo, era solo un poco más grande que el del día anterior y la verdad es que con la ayuda del lubricante anal no me costó nada metérmelo. No me causaba ninguna molestia, incluso había ratos que se movía un poco y me producía una sensación muy agradable en el culo, que notaba un poquito más abierto y elástico. El coño sí que me lo notaba más ancho de lo normal después de todo el folleteo del sábado noche.

El domingo por la tarde me llamó Raquel y me contó lo bien que se lo habían pasado en la orgía, yo alucinaba con todas las cosas que se pueden hacer practicando sexo en grupo.

RAQUEL: Te has quedado flipada a que sí… haceros a la idea de que a la próxima orgía os venís con nosotros. Bueno, y tú ¿qué? ¿tienes algo que contarme?

Yo le conté a Raquel con todos los detalles mi experiencia en el lavabo de discapacitados. Ella se puso contentísima y dijo que iba muy bien, mejor de lo que ella esperaba.

RAQUEL: Vaya puntazo follar en el lavabo de un restaurante, cosas así le dan más picante al sexo.

YO: La verdad es que sí, yo estuve todo el rato atenta por si alguien quería entrar al lavabo, pero al mismo tiempo eso me dio un extra de excitación y creo que me hizo disfrutar más de las folladas.

RAQUEL: La verdad es que esperaba que follaras con algún tío además de tu marido, lo que no esperaba era que follaras con tres tíos de una sentada.

YO: Pues sí, a mí también me cuesta de creer, pero la verdad es que pude bastante bien con los tres.

RAQUEL: Bravo… ahora tendrás que probar si puedes con tres tíos a la vez…

YO: Pero si te lo estoy diciendo, que sí que pude con los tres…

RAQUEL: Claro, pudiste con tres, pero uno detrás de otro… yo te estoy diciendo tres tíos al mismo tiempo, tú en medio de tres tíos follándote los tres a la vez… ¿captas la diferencia?... jijiji…

YO: Joder Raquel… la madre que te parió… me van a destrozar… jajaja…

RAQUEL: Quien sabe… igual los destrozas tú a ellos… jajaja…

YO: Bueno… no hay que decir que no si probarlo, ¿no?

RAQUEL: Esa es mi Sonia. Y no te apures, que eso no va a ser mañana ni pasado… De momento sigue ensanchando tu culo con los plugs que te dejé… que falta te va a hacer, jijiji…

YO: Sí, profe… jajajaja…

RAQUEL: Otra cosa… el sábado que viene, si no tenéis planes, podríais venir tú y Fran a casa a cenar con Nacho y conmigo. Y así seguimos hablando de cosas guarras. ¿Qué te parece?

YO: De momento no tenemos ningún plan, así que contad con nosotros.

RAQUEL: Perfecto, estupendo… jajaja… Nos vemos el sábado.

YO: Sí, prepara una cena rica.

RAQUEL: Ya verás que rica…