Xtories

La vida de Inma. A mis espaldas

No esperaba encontrar a su vecino follando con su esposa en la cama matrimonial. Pero la sorpresa se transforma en placer cuando comprende que ella no solo lo permite, sino que lo desea. Ahora, la pregunta no es si lo hará de nuevo, sino cuánto más profundo quiere adentrarse en este secreto.

david23K vistas8.6· 17 votos

Colocándonos ambos en la cama, uno al lado de otro nos empezó a chupar, alternando la polla que tenía en la boca, agarrando las dos. Yo estiraba el brazo y empecé a meter un dedo en su ano, fallándoselo sin ninguna resistencia. Desde mi posición, veía como la boca de mi mujer engullía el pollon de Paco. Era increíble ver a mi mujer comiendo otra polla con ese placer.

Paco se colocó al lado de ella, tumbándose, y agarrando de su muslo, la atrajo hacia detrás para tumbarla de lado, sin soltar mi polla, y empezando a restregársela entre los labios de su sexo, para habiéndolo humedecido lo suficiente, meterla de nuevo en esa posición. Termino por colocarse completamente paralela a él para facilitar la follada que le estaba dando en su posición favorita. Empezó a moverse fuertemente, agarrado a su cadera, haciendo en cada penetración que ella gimiera al golpear sus pelotas en ella.

- Que rico nena, decía

Te gusta que te follen duro? Le dijo

- Sigue, me encanta lo llena que me dejas. Le contesto sin soltarme ni abrir los ojos

Se notaba que estaba sintiendo mucho placer, apenas podía contener una media sonrisa pícara cuando sacaba mi polla de la boca para respirar, con la mirada casi perdida o con los ojos cerrados. Estaba disfrutando.

Estuvimos así unos minutos, hasta que dije que en ese momento cambiáramos. En esa misma posición, coloco su culo pegado a mi durísimo miembro, brillante y mojado por la cantidad de saliva que tenía, a juego con su cara, brillando por la mezcla de babas y sudor. Me beso usando ampliamente su lengua en mi boca, con la cara girada, justo antes de abalanzarse sobre Paco que la esperaba agarrando su pecho con más intensidad que antes.

Coloque mi polla en su ano y lo introduje despacio pero de una vez hasta las entrañas. Mi mujer dio un suspiro profundo de placer y volvió a meterse la polla de Paco en la boca. Ella en ese momento no se movía demasiado, todo el movimiento lo hacía yo con mi pelvis. Mi polla entraba y salía de su culo a un ritmo que tenía que cortar cada poco en una penetración profunda y lenta para no correrme.

Estuve follando su culo durante unos minutos hasta que Paco se colocó tumbado y la cogió de las caderas, sacando mi polla y colocándola sin más preámbulos en la suya. Su coño volvía a ser penetrado por el vecino. Esta vez, el ritmo lo marcaba ella, cabalgando, subiendo y bajando a un ritmo pausado, disfrutando del polvo que le estaba pegando. Yo no deje la oportunidad y la incliné empujando su espalda. Sus movimientos ahora se tornaron a delante-detrás, dejando su ano a la vista. Mi polla se metió en el sin mas espera. Notaba como la polla de paco cerraba en esa posición parte de su ojete, por lo que le hice sacarla un poco para metérsela yo entera y alternar unos movimientos que casi hacen desvanecerse a mi mujer víctima del placer que le estábamos provocando. Un orgasmo sacudió su cuerpo haciendo caer su pecho sobre paco, que la abrazo para que no se levantase de esa posición, sema inconsciente, para empezar a bombear con mas ansiedad que antes, provocando que la alternancia de penetraciones se convirtiera en una follada a la vez, dilatando sus agujeros completamente y haciendo como ella nos avisó a voz en grito que se volvía a correr si apenas moverse desde el anterior. Su culo se inundó con mi leche, mas liquida que la anterior vez, lo que hizo que al sacarla, cayera sobre las pelotas de paco, que en ese momento seguía bombeando con fuerza su coño. La tumbo sobre la cama, rendida ya Inma en ese momento, para ajustarla a su culo. Ella no vio venir el pollon que le iba a taladrar su enrojecido culo, pero apenas un gemido de placer salió de su boca cuando paco empezó el mismo ritmo frenético que antes, pero esta vez por el culo. No tardo en avisar que se corría, cuando trepo sobre mi mujer para poner su polla junto a sus tetas y vaciarla esta vez sobre la cara de mi mujer que solo emitía gemidos de placer incluso después de sacar las pollas de su cuerpo.

Ahora sí, con Inma casi dormida, me levante de la cama, sudando. Vi como Paco se escurría las últimas gotas de su morcillona polla sobre la boca de mi mujer, que aun con los ojos cerrados, lamia y abría la boca para recibirlas. Salí de la habitación colocándome un pequeño pantalón de deporte, para coger algo de beber, y Salí con el vaso a la terraza, notando como el aire húmedo y fresco de la noche, hacía que mi cuerpo reviviera casi en el momento. Solo me quedo sentarme en el sofá, bebiendo una coca cola y mirando no se dónde, con una sensación de haber echado el polvo de mi vida con mi mujer y el vecino. Una sonrisita se me escapo al pensar en Paco. Le había dejado goteando semen en la cara de mi mujer y yo me había ido, una verdadera locura si lo pensaba detenidamente, o al menos como lo hubiese hecho meses atrás.

Cuando regrese al dormitorio, ambos dormían en pelotas sobre la cama, cerré la puerta y salí para volver al sillón, yo no podía dormir, pensaba en muchas cosas para dormir.

Vi el móvil de mi mujer sobre la mesita y no pude más que cogerlo y echar un vistazo. Aparecían varios mensajes de Charo en telegram y el ultimo que era el que se podía leer sin abrirlo y que ella supiera que lo había hecho, decía: “que bien te lo pasaste, eh? Hay que repetirlo. Jjjjj”

No sabía qué hacer. Solo era apretar la pantalla y vería los mensaje y las fotos, pero, como explicarlo luego. Y si me hacía un telegram en mi portátil?

Cogí mi portátil y lo abrí. Instale el telegram en el y metí el teléfono de mi mujer. Me arrepentí al momento, debería abrirlo para confirmarlo, pero ya tendría ocasión cuando telegram no tuviera mensajes.

Al despertar por la luz de primeras horas del día, fui a la habitación de nuevo antes que los críos se levantaran.

Abrí la puerta despacio para no hacer ruido y despertar a los niños de la habitación. Abrí y vi a Paco de rodillas en la cama, de espaldas a la puerta, follando a Inma. Casi me sale un grito en ese momento pero no lo hice. Me quede mirando como la sudada espalda del vecino me decía que llevaban un rato follando. Sus palabras eran soeces hacia ella que se dejaba hacer entre pequeños gemidos y suspiros de placer.

- Te gusta que te follen, eh guarra.

- Me encanta. Decía casi en susurros

- Necesitas polla eh?

- Dame, me encanta como follas

- Quieres que te follen cada día, eh. Eres una guarra de cuidado

- Si, follame fuerte,

- Vas a hacer que me corra.

- Córrete, dame tu leche.

Salió y se colocó a su lado en la cabecera de la cama cogió su cabeza e hizo que tragara completamente su polla, estando en esa posición veía como mi mujer le comía la polla al vecino hasta que el la sujetó la cabeza a la vez que le decía que se corría, con convulsiones iba notando como su leche inundaba la boca de Inma, que a duras penas engullía con la nariz en el pubis de Paco. Al sacar el rabo de ella, vi como había tragado toda la leche sin dejar rastro en su boca. El vecino era incansable.

Se levantó de la cama, acariciándose las pelotas y hablando con Isa algo que no pude llegar a escuchar. Ella se levantó de la cama, imponente, recién follada estaba radiante y esa mañana estaba espectacular. Sus tetas brillaban con la poca luz que entraba por la ventana, corriendo por su canalillo bien pronunciado las gotas que terminaban su camino en su coño. Sus labios se veían bien separados mientras terminaban su conversación, dando por finalizada con un cachete por parte de Paco en el culo de Inma mientras se metía en el baño del dormitorio quedando este, mirando como entraba. Se vistió con su pantalón, momento que aproveche para salir al balcón de nuevo. Allí se reunió conmigo saludándome cordialmente. Se nos unió Inma que parecía que no hubiera hecho nada, estaba completamente radiante y su sonrisa al besarme dándome los buenos días, me decía que realmente estaba encantada de la noche que se había pegado. Desayunamos primero nosotros y luego los niños, antes de que Paco y el crio se volvieran para su casa.

Ese día trascurrió tranquilos, hablamos un poco en la playa de lo que había pasado, pero Inma casi evitaba la conversación, alegando que nos podían oír las personas de nuestro alrededor, muchas de ellas, vecinas.

A la vuelta a casa después de comer, vi como el móvil se había quedado de nuevo en la cocina, mientras ellas se acostaba un rato de siesta. Comprobé que dormía profundamente, lo cual no me extrañaba nada, y cogí el teléfono. Entre en su telegram y vi que no había mensajes. Cogí el portátil, y entonces si, cogí el teléfono e hice la copia de telegram, aceptando y borrando cualquier rastro en el teléfono de ella. No estaba bien, pero tenía el telegram de Inma en mis manos.

A media tarde, después de venir de la playa, nos quedamos en la piscina. Inma se quedó tomando el sol en las hamacas que a esas horas empezaban a estar disponibles, mientras yo me subía para casa con los niños. Encendí el portátil y vi que había varios mensajes para Inma. Estaban leídos pero no borrados. Dude si entrar o dejarlo pasar, pero al final entre en la conversación con Charo.