Xtories

El cornudo y yo muy puta, calentando a mi esposo

Octavio creía que solo lo esperaba una cita discreta, pero Cristina tiene otros planes. Esta noche, no solo será testigo de su propia humillación, sino que aprenderá que su esposa prefiere la pasión de otros sobre el silencio de su matrimonio.

esposopicaro57K vistas7.5· 17 votos

Eran casi las nueve de la noche y yo salía de la regadera y Octavio me esperaba en la recamara,

-¡octavio!, ¿que ropa quieres que me ponga para salir con víctor?,

Octavio al escucharme reclino su cabeza y comenzó a rascarse la frente, momento que yo aproveche para burlarme de su actitud,

-¿que pasa octavio? acaso te pican los cuernos...jajaja,

el de inmediato levanto la cabeza y con voz tambaleante me dijo,

-eee...estee... ¿te parecerían bien las pantaletas semitransparentes?

-¿no lo se octavio?, quiero que seas tu quien decida como quieres que me vista para ver a mi amante,

-si, esas están bien,

-bueno, entonces sacalas tu del ropero,

aun titubeante abrió el cajón del ropero y cuando se disponía a sacar la prenda sonó el timbre,

-mejor ve a abrir octavio, seguro es víctor,

mi marido salio presuroso de la recamara y yo mientras tanto aproveche para terminar de secarme el cabello y a los pocos segundos escuche la voz de víctor en las escaleras,

-¡ya estas lista cristina!,

-¡eso quisiera!, pero el cornudo de mi esposo no se decide que ropa interior quiere que lleve,

víctor al llegar a la entrada de la recamara se quedo parado observándome y después miro a mi esposo y le comenzó a decir,

-vamos octavio, encójele a tu esposa una prenda lo suficientemente sexy para que yo pueda disfrutarla,

octavio ya con el rostro enrojecido de vergüenza se volvió a acercar al cajón del ropero y después de hurgar un poco entre la ropa saco las pantaletas semitransparentes y extendió su mano para dármelas pero yo lo detuve diciéndole,

-¡pero dáselas a víctor!,

octavio con la cabeza reclinada se la dio a víctor que de inmediato se las arrebato y le dijo,

-¡dame eso cornudo! y deja que sea yo quien se las ponga a tu esposa,

víctor me tomo por la cintura y me llevo hasta la orilla de la cama y me comenzó a poner las pantaletas a la vez que le decía a mi esposo

-¡mira cornudito!, que bien se le ven las nalgas a tu mujercita,

mi esposo levanto la cabeza y fijo su mirada en mis nalgas mientras que víctor comenzaba a tocármelas lentamente,

-mira cornudo, están tan transparentes que parece que no lleva nada...jajajaja,

Octavio con el rostro enrojecido solo miraba como las manos de víctor recorrían mi cuerpo, pero a el también le encantaba humillar a mi esposo,

-voltéate cristina, quiero que tu esposo vea bien como te meto mano,

me gire hasta quedar frente a mi esposo y víctor comenzó a frotarme lentamente los muslos, mientras le decía a octavio,

-mira bien como le meto mano a tu esposa cornudo,

las manos de víctor comenzaron a subir y bajar por mis piernas y sus labios rozaban mis caderas dándome ligeros mordiscos y chupetones que me hicieron gemir un par de veces,

-¡aayy..victor!..¡que rico me besas cariño!,

-se que te encanta que te meta mano, pero creo que a tu esposo le gusta mas,

mire a octavio y le pregunté,

-te encanta ver como víctor me manosea ¿verdad?,

-si cristina,

-y dime cariño ¿te estas excitando?,

-si cristina,

víctor y yo comenzamos a reír pero yo quería humillar aun mas a mi esposo y tome la mano de víctor y la lleve hasta mi entrepierna a la vez que le decía,

-vamos cariño tócame, quiero que mi esposo vea como me haces gozar,

víctor lentamente metió su mano bajo mi pantaleta y comenzó a frotar mi vagina,

-mira cornudo, a tu esposa le encanta que le meta los dedos,

mi esposo centro su mirada entre mis piernas y yo aproveche para continuar humillándolo,

-¡si víctor así!, ¡méteme tus dedos!,

víctor comenzó lentamente a introducirme sus dedos mientras que mi esposo con el rostro enrojecido observaba todo,

-mmhh..¡siii...cariño!..¡asiiii!

los dedos de víctor se movían dentro de mi vagina provocando que me estremeciera pero decidida a que aquello fuera mas humillante para octavio le dije,

-acércate octavio,

el de inmediato me obedeció y se comenzó a acercar hacia mi y cuando lo tuve lo suficientemente cerca recargue mis brazos sobre sus hombros y mirándolo fijamente le dije,

-sabes cariño, los dedos de víctor me vuelven loca de placer, me provocan sensaciones que tu jamás lograrías,

en ese momento note que la respiración de octavio se comenzaba a acelerar y como siempre logre que cayera en mi juego y sin soltarlo comencé a gemir y a mover mi cuerpo,

-mmhh...¡siii..asiii!..¡no te detengas víctor!,

los dedos de víctor entraban y salían de mi vagina y su otra mano no dejaba de frotar mis nalgas, mientras que octavio me miraba fijamente y su respiración se agitaba cada vez más y mas,

-¡siii..victor!..¡asiii..asiii!...¡no te detengas!,

mi vagina estaba tan lubricada que los dedos de víctor entraban y salían fácilmente haciéndome estremecer,

-¡mmhh..siii!..¡que bien siento!..mmhhh...dime cariño, ¿te gusta verme tan excitada?,

octavio con mirada compungida observaba como mi cuerpo se movia de un lado a otro y con voz entrecortada me dijo,

-eee..ssii..si cristina, me encanta verte tan excitada,

satisfecha me quede quieta unos instantes disfrutando las caricias de víctor,pero a pesar de que todo aquello era tan gratificante para mi no deseaba que mi esposo tuviera aun el placer de verme gozar y muy a mi pesar le dije a víctor,

-ya detente cariño, que hoy solo quiero complacerte a ti,

víctor entendió perfectamente lo que yo deseaba y retiro su mano de mi vagina, pero deseaba darle la ultima humillación a mi esposo y le pregunte a víctor,

-cariño, ¿invitaste a tus amigos para que se unan a nuestra fiesta?

-claro que si cristina, están ansiosos por penetrarte y quieren hacerte gozar como loca,

-y ¿cuantos son?-

-tres cristina,

Pude ver como octavio me miro asombrado y le dije,

-mmhhh...que bien, pues ya escuchaste octavio, esta noche tendré cuatro ricas vergas que me van a hacer gozar como loca,

octavio solo agacho la cabeza y yo me hice a un lado y comencé a respirar tratando de calmar toda esa excitación que sentía,

-puufff...bueno cariño ahora sal y deja que víctor termine de ayudarme a vestir, mientras puedes lavar los platos de la comida,

octavio aun con el rostro enrojecido dio media vuelta y salio de la habitación

Continuara...