July y yo 8
CAPITULO VIII PRIMERA VISITA A LA ROTONDA MACA EN SU LUNA DE MIEL Pero no obstante tenía una deuda con Isabel que tenía que ver con mis huevos. Me fui una tarde /noche a la rotonda de entrada a su barrio, y vi que efectivamente había…
CAPITULO VIII
PRIMERA VISITA A LA ROTONDA
MACA EN SU LUNA DE MIEL
Pero no obstante tenía una deuda con Isabel que tenía que ver con mis huevos. Me fui una tarde /noche a la rotonda de entrada a su barrio, y vi que efectivamente había varias chicas en la rotonda, más bien en un entrante que hacía la rotonda hacia un pequeño descampado.
Estuve un rato esperando a ver si veía a algún tío con pinta de chulo. Alguno que otro se acercó a hablar con alguna chica, pero era complicado saber si era o no el chulo. Aunque parezca mentira no llevaba un cartel en el pecho.
Me cansé y me fui. Al día siguiente, volví un poco antes a ver si ahora lo encontraba, pero tampoco, así es que decidí acercarme a una de las chicas y preguntarle.
Me dijo que al chulo no había forma de localizarle. Que si quería hablar con él tendría que esperar hasta las dos o las tres de la mañana que es cuando pasaba a hacer la recaudación, y que, si quería por un módico precio, ella me hacía más amena la espera. Le dije que no lo dudaba, pero que ya volvería otro día.
Y así lo hice, pero esta vez fui un sábado y me llevé a los dos armarios con la disculpa de acercarlos a su casa. Cuando llegamos a la rotonda y me pare, me preguntaron que hacíamos allí, y en pocas palabras se lo dije.
Ousmane me dijo.,
"El chulo es hermano nuestro. Yo llamo y viene ahora".
Joder, que puta suerte. Lo llamó y a los diez minutos estaba allí.
Le conté que quería saber si era posible traer a una mujer a trabajar a la rotonda. Me dijo que normalmente no, pero que él sabía de mi por sus hermanos y que haría una excepción, pero para no enfadar a las otras chicas su porcentaje lo repartiría entre ellas. Le dije que, sin problemas, pero que al menos un 5% tenía que dejarla, para que supiera que ese dinero lo había ganado de puta.
Me dijo que ok y me dio su número para que le avisara un día antes de venir.
Decidí esperar al lunes para hablar con Isabel. No me parecía apropiado llamarla el domingo.
La llame el lunes a media mañana. No tenía ni idea de si trabajaba o no, pero seguro que era una hora oportuna.
"Sí?", contestó.
"Isabel?", pregunté.
"Si, y tú eres.", dijo ella sin estar segura de quien era yo.
"El que no tenía huevos, ¿recuerdas?", le dije.
"Ja, ja, como para no acordarme, aún me duele todo", me dijo.
"Ala, exagerada", le dije.
"He estado un montón de veces a punto de llamarte, pero me daba reparo", me dijo.
"Bueno, pues por eso te llamo yo”, le dije, “y que tal maca, se enteraron, ¿se casó al final?".
"Si, si. Se casaron y aún están de Luna de Miel en Bali. Yo creo que los dos tienen una duda razonable, pero se la callan", me dijo Isabel.
"Hacen bien. Oye, hay una rotonda que te está esperando", le dije.
"No me digas que has hecho algo con eso", preguntón expectante.
"Pues si, he hablado con el chulo que lleva a las chicas en la zona, y puedo llevarte cuando quiera", le dije.
"Joder, si todo era una fantasía", me dijo.
"No lo dudo, pero las fantasías están para cumplirlas, ¿sino para que tenerlas?, le dije.
" Ayyy, no sé. Me da un palo tremendo ", me dijo ella.
" Bueno, yo no voy a presionarte. Cuando te decidas, si lo haces, me das un toque y quedamos", la dije.
"Espera, espera, ¿cómo sería?, me preguntó.
" Me dijo el chulo, que lo que, si tenías que estar es una jornada completa, empezar a las once de la mañana, y hasta las dos de la madrugada. No verías más que un 5% de lo que ganaras, deberías ir vestida como las otras, con medias con liguero, tanga, zapatos de tacón, un top arriba sin sujetador, y si acaso una micro falda, que deje al aire la parte baja del culo ", la dije. Me lo había inventado, pero la imaginaba vestida así y me partía el culo.
" O sea, que casi en pelotas. Pero yo no puedo salir así de mi casa", me dijo dejando más que una puerta abierta a hacerlo.
"No mujer, te puedes cambiar en mi coche ya allí", la dije.
"Y cuando sería? ", me preguntó.
"Básicamente depende de ti, de cuando puedas", la dije.
"Esta semana la tengo libre, mi marido está fuera", me dijo.
"Tendría que ser lo más cerca posible del fin de semana, es cuando más ambiente hay", le dije.
"El sábado estaría bien", preguntó.
"Estaría genial. Estuve allí el pasado sábado y había coches esperando a que las chicas se quedarán libres", le dije.
"Buff. Pues entonces quedamos para el sábado", me dijo ella.
"Vale prepara la ropa, y una especie de neceser con toallitas húmedas, condones, agua, y cosas para arreglarte, Peine, maquillaje, colonia, etc.", le dije.
"Buff. No voy a vivir en toda la semana. Que hago, ¿estoy allí a las once menos cuarto?, me preguntó.
" Mejor a las 10:30, así te puedes cambiar tranquila y charlamos un rato ", la dije.
" Vale, pues en eso quedamos. Si no aparezco es que he infartado", me dijo.
"Vale putita, un beso", le dije.
"Otro para ti", me dijo ella y colgamos.
Llamé al chulo y el dije que si podía ser el próximo sábado.
"Si, yo entendí que quieres darle caña fuerte a puta y he pensado dejarla en la rotonda sin mis chicas. Así todos follaran ella. Un sábado puede tener más de 60 clientes", me dijo el chulo.
"Vaya, eso es genial, ¿pero no se perderán clientes por no poder atenderlos a todos?", le pregunté.
"Eso problema puta. Yo le diré que, si no me da 1000 euros al cabo del día la mato a palos", me dijo el chulo.
"Si, parece convincente", le dije riéndome.
Quedé con el chulo las once el sábado en la rotonda.
Me vi en la obligación de contarle esto a Isabel, no quería sorpresas cuando llegara allí.
La llamé y la dije lo que me había dicho el chulo. Omití la frase de que la mataba a palos, porque sabía que solo era una frase.
"Vaya, pues sola no me apetece ir. Me daría hasta miedo", me dijo.
"Ya, por eso te he llamado para decírtelo. Si hubiera estado Maca, te hubiera dicho de decírselo a ella, pero así, no creo que a tu otra hija la interesara", la dije.
"No, no la otra no es como Maca, pero estoy pensando en una amiga que tengo mucha confianza con ella. Me ha contado siempre sus experiencias extra matrimoniales., y yo la conté lo de la despedida, y me dijo que la próxima vez que fuera la avisara para ir ella también. Se lo puedo decir alguna vez hablamos sobre el tema. Pero no te garantizo nada, al margen de querer, tiene que poder ", me dijo Isabel.
" Vale, pues lo dejo en tus manos. Cuando tengas una respuesta me llamas y me la dices ", la dije.
" OK. Luego te llamo", me dijo ella.
Ese luego de Isabel, se convirtió en un par de días. Hasta el jueves no me llamó.
"Hola, soy Isabel, para decirte que mi amiga se apunta", me dijo.
"Ah, genial. ¿La has convencido?", la pregunté.
"Convencerla no me hizo falta, desde el lunes me dijo que, si podía solucionar un tema que tenía el sábado, si, y lo ha solucionado", me dijo.
"Genial, pues dile que vaya vestida como tú", le dije.
"Si, ya se lo he dicho, y como yo, se cambiará en el coche".
"Genial pues quedamos entones a las 10,30 en la rotonda", le dije.
Me interesaba la amiga de Isabel, podía ser otra candidata al fuckhole. Al final me trajeron la máquina de vending. Bueno Era una cosa más.
Le dije a July que el sábado se tendría que hacer ella sola cargo del local, y le conté lo que había con Isabel y la amiga. Me dijo que si no resultaría peligroso, y le dije que el chulo era amigo de los armarios.
Llegó el sábado. Yo estaba en la rotonda a las 10 de la mañana. Quería echar un vistazo al entorno. De la rotonda salía una carretera que iba hacia casa de Isabel, y un camino rural de tierra. En el entrante de la rotonda, también había un pequeño descampado, en el que ya me había fijado la primera vez que estuve allí. Me pareció un buen sitio para que las dos putas se cambiaran. El suelo estaba lleno de condones de muy diversa antigüedad, de toallitas o clínex, en fin, reflejaban bien la actividad que había en la zona.
A las 10:30, vi llegar un coche con las dos marías dentro. Conducía Isabel y la hice señas de que entrará en el descampado. Aparcó a un lado que no se veía desde la carretera, y salieron del coche.
Isabel vino hacia mí, y me dio dos besos,
"Mira Rafa, esta es mi amiga Rocío de la que te hablé", me dijo
"Encantado Rocío", le dije dándola también dos besos.
"Igualmente", me dijo ella visiblemente nerviosa.
"Bueno chicas, ¿estáis listas?", las dije.
"Supongo que si", dijo Isabel",
"Bien, pues empezar por cambiaros. Esperar que arrimo mi coche y os cambiáis entre los coches", les dije.
"Rafa, vamos a trabajar de putas. No podemos ahora hacernos las remilgadas”, dijo Isabel quitándose la camisa que traía y el sujetador, se quedó un momento en tetas esperando que Rocío hiciera lo mismo. Se quitó el jersey y el suje quedándose igual en tetas. Las tenía bonitas. Algo más grandes y firmes que Isabel.
"Quítate los vaqueros", le dije a Rocío.
Lo hizo sin rechistar.
"Isabel, tú también", la dije, y también lo hizo.
Se quedaron las dos en tanga.
"A Isabel no le hace falta porque ya se lo conozco, pero tu Rocío, quítate el tanga que te vea bien el coño y el culo", le dije.
Se quitó el tanga y se abrió para que pudiera verla el coño bien. Al menos ésta estaba depilada en condiciones.
"¿Que edad tienes, Rocío?, le pregunté.
"45", me respondió.
¿El culo que tal?, te lo usan?, le pregunté.
"Si, sin problemas", me respondió.
En ese momento apareció el chulo.
"Hola hermano, has traído dos. Muy bien, y veo que las tienes preparadas. A ver putas, empezar a mamarme la polla mientras os digo las reglas", les dijo.
Las dos se arrodillaron delante del chulo, le sacaron la polla y por turnos empezaron a comérselas. Tenía un buen rabo el negro.
"Regla 1.- El cliente siempre tiene razón. Mirarme”, les dijo y según lo hicieron las dio una buena bofetada a cada una.
Regla 2.- después de cada servicio, la puta se recompone para el siguiente cliente. Mirarme”, y otra bofetada a cada una.
Regla 3.- Servicio completo, que incluye boca, coño y culo, 50 euros. Mirarme,” y otra bofetada.
Sólo boca, 15 euros.
Boca y coño sin culo, 35 euros, mirarme, y otra bofetada.
Ahora os voy a follar y luego a trabajar.
Las puso a las dos a cuatro patas y las fue follando alternativamente coño y culo a las dos.
No paró de darles azotes mientras se la metía.
Cuando se fue a correr las mando poner las caras juntas con las bocas abiertas y se corrió en ellas. Las mandó jugar con se leche pasándola de una boca a otra y al final tragarlo.
"Y ahora arreglarlos que ya hay coches esperando, y está noche quiero mil euros, sino nos muelo a palos", les dijo el chulo.
Me asomé y efectivamente había tres coches esperando.
Cuando salieron el chulo les dijo que fueran hacia los coches, muy sonrientes y que negociaran con el cliente.
Cada una se fue a un coche, estuvieron un momento hablando, y las dos se subieron al coche yéndose por el camino de tierra.
Volvieron a los 20 minutos. Las esperaban cinco coches. Se acercaron las dos a mí, y me dieron el dinero. 100 euros.
Venían ya arregladas se ve que en el camino de vuelta aprovecharon para hacerlo.
Isabel venía sin tanga, me dijo que el cliente se lo había quedado de recuerdo.
Se fueron a por dos coches más. Al momento, estaban en el camino de tierra. Se ve que allí los tíos iban con las ideas muy claras. Iban a meter y punto. En este servicio ya se descompensaron. Isabel volvió antes que Rocío. Se acerco me dio 35 euros y se fue a por otro coche. Uno de los coches que esperaba se había ido, tendría prisa. Según subía de nuevo Isabel, bajo Rocío. Me dio 50 euros y se fue al coche que quedaba. Se subió y se perdieron por el camino. Cuando volvieron las dos con otros 100 euros, no había coches, así es que les dije que se pusieran de pie en el borde de la rotonda. Eso era lo que realmente resultaba morboso. Todos los vecinos que fueran al barrio de Isabel tenían que pasar por esa rotonda.
A Rocío se le marcaban cantidad los pezones en el top. A Isabel se la veía de frente el coño al no llevar tanga.
No tardó mucho en llegar otro coche y parase a la altura de Rocío. Hablaron un momento se subió y se fueron donde siempre.
Al poco apareció una furgoneta y se paró ante Isabel. Venían dos tíos e Isabel se subió poniéndose entre los dos. Estos a diferencia de los otros, vinieron hacia el descampado. Se separaron como a 20 metros de la entrada. Los vi salir a los tres. Se quitaron el mono de trabajo y la pusieron a chupar después de haberla quitado el top para poder sobarle las tetas. Pronto estaba apoyada en la furgoneta y los tíos follándola por detrás. Luego se tiró uno al suelo ella encima y el otro por detrás, haciéndola un sándwich.
Volvió Rocío, me dio 50 euros y se fue a la rotonda.
Los dos de Isabel se corrieron en su cara, se montaron en la furgoneta y se fueron.
Isabel volvió andando limpiando se el semen de los tíos de la cara y el pelo y me dio 75 euros.
"Descuento, por ser dos", me dijo.
Se fue para la rotonda junto a Rocío. Me acerque y la dije que explotara el no llevar tanga y se sentara en una caja de plástico de frutas con las piernas abiertas, con los que pasaran por la rotonda a una velocidad reducida podía verla perfectamente el coño.
Efectivamente se veía a los coches aminorar la velocidad al llegar a su altura mirando bien, incluso alguno de daba una segunda vuelta a la rotonda para saber si realmente se la veía el coño.
Alguno paró y subieron otra vez. Se perdieron camino arriba. Al ritmo que llevaban iban a conseguir los 1. 000 euros del chulo antes de lo que pensaba.
Tardaron media hora en volver, y me dieron 100 euros. Le pedí a Isabel las llaves de su coche. Si había que moverlo por lo que fuera, no podría hacerlo.
Esperaban más coches, así es que se volvieron a montar y subieron otra vez.
Aproveché que tenía las llaves para cotillear un poco en el coche. Cogí los bolsos que estaban en el asiento de atrás. Abrí uno, era el de Isabel. Le cogí el monedero donde llevaba la documentación. La hice fotos con mi móvil al D. N. I., así tenía su dirección. Cogí el móvil. Estaba apagado. Lo encendí. Si tenía bloqueo no podría ver nada.
Bingo. No lo tenía. Mire la galería. Había muchas fotos de la boda estaba muy guapa Maca, ella y la hermana. Eran las que conocía, con menos ropa, pero las conocía. También creí reconocer a Lucy y a Clara, pero iban tan maquilladas que costaba reconocerlas.
No había nada más interesante. Mire en el wasap. Localice el número de teléfono del marido, también tenía en los contactos a Marco y a Rocío. También me quedé con sus números. No había nada más interesante pese a que miré las conversaciones con Marco por si acaso había algo interesante.
Deje de husmear porque no tardarían en bajar. Cuando volvieron, me dieron 100 euros y se volvieron a subir a coches que esperaban, y yo a mirar ahora el bolso de Rocío. La hice fotos igualmente al DNI. Por el bolso, lo normal, algún tampón y en un bolsillito unos cuantos condones. La mujer iba preparada. Luego cogí el móvil, estaba encendido y sin protección. Lo primero que vi fue un icono que me resultó nuevo. Era un control remoto para un lush. Luego mire en la galería, muchas fotos tontas de las muchas que se hacen con los móviles. Nada que llamara la atención.
Mire los wasaps y los contactos. A través de ellos logre ubicar al marido, al hijo y a la hija. Ahora entendían unas fotos de cumpleaños en que dos soplaba una tarta que ponía 19 con los padres detrás. Debían ser gemelos, o mellizos.
Estaba ya a punto de dejarlo cuando me salió el aburrido anuncio de dispositivo casi lleno, etc., etc. Le di por curiosidad, y vi que la carpeta de descargas tenía un número de gigas excesivo. La abrí y me encontré un buen montón de pelis porno, aunque la actriz principal era siempre la misma, Rocío, pero los actores cambiaban en cada película. Me llamó la atención una en que estaba con tres negros, otra en que estaba atada a una columna, otra en que la estaba follando uno muy joven. Coño yo creo que era el hijo. Tenía que hacerme con esas películas. Volví a dejar todo en su sitio y salí a esperarla. Volvieron al rato con 50 euros cada una. Ya llevaban 500 euros las dos putillas.
Isabel me dijo que al menos ella estaba agotada. Yo las dije,
"Vamos putitas un último arrean y a las tres nos vamos a comer y descanso hasta las cinco".
Aquello parece que las motivo y se fueron a por dos nuevos coches. Se adentraron en el camino, y yo aproveche para apagar el móvil de Isabel y dejar todo como estaba. Espere pacientemente a que volvieran, mirando en Google algún centro comercial cercano para comer y que tuviera una tienda más o menos decente para intentar comprar un cable para unir el móvil de Rocío y el mío, y pasarme las películas.
Yo había sido previsor y había cogido la pócima que me dio Abdou por si acaso, y ahora la iba a necesitar.
Volvieron al cabo de la media hora.
Me dieron otros 100 euros.
"Muy bien chicas, cambiaros y vamos a comer, he pensado en este centro comercial", les dije.
Les pareció bien se cambiaron y le dije a Isabel que se llevara también el coche por no dejarlo ahí.
Fuimos al centro comercial y me dijeron que pasaban derechas al baño. Aproveche para ir a la tienda de móviles y comprar el cable USB y el adaptador al enganche del móvil.
Me fui en busca de las dos putillas. Aún tardaron un rato en salir. Cuando lo hicieron hasta les había cambiado la cara.
"Ay chico no sabes lo bien que sienta refrescarse los bajos", me dijo Isabel.
Nos metimos en un restaurante italiano. Pedimos la bebida y la comida y mientras lo traían les dije,
"Porque no vais a compraros unos tangas, tu Isabel no tienes y tu Rocío, supongo que no te vendrá mal cambiártelo".
"Oye, pues tiene razón. Vamos a esa tienda mismo y compramos media docena. Así nos cambiamos las veces que queramos", dijo Rocío.
Y se fueron las dos a la Tienda momento que aproveché yo para sacar la pócima y echarse la con disimulo en la bebida en cuanto las trajeron.
Ya de vuelta, y sentadas y todos más relajados, las pregunté,
"¿Bueno, y que tal la mañana?
"Para mí, lo peor son los ratos de espera y el entrar a los tíos en el coche. Luego ya es como siempre más o menos. Pero esos ratos en los que pienso que todos los que pasan son vecinos míos, y yo allí enseñando el coño. Realmente no sé qué hacer más si ponerme histérica o excitarme. Y luego el tener que venderme, pero vamos que ahora mismo, no sé está noche cuando terminemos, pero ahora mismo no me importaría repetir", dijo Isabel.
"Y tú Rocío, que opinas?", le pregunté.
"En líneas generales suscribo lo que dice Isa, y añado que es la culminación de la guarra. Que toda la que quiera sentirse una guarra deben pasar por esto. Te llaman de todo y cada uno es nuevo. Muy excitante.
Estuvimos hablando el resto de la comida de nosotros. Yo les conté como empezó todo esto, los shows que hacía July, etc. el que mi suegra también estaba metida en esto, la preñada. Le recordé a Isabel que, solo llamándome, podía ir cuando quisiera, que además estaba escaso de chicas. Y que teníamos que convencer a Maca de que fuera algún día. A Rocío le dije que ella también podía ir cuando quisiera que, aunque no lo había conocido aun, su coño tenía pinta de interesante.
Me dijo que si, que eso de que te follen un puñado de tíos sin tener que pensar ni hacer nada, tenía que ser la ostia.
Así, charlando nos dieron las cinco menos cuarto. Había que volver a la rotonda. Bueno fueron ellas las que me avisaron de que seguro que tenían un puñado de clientes esperándola. La pócima no fallaba. Tenía que pedirle más a Abdou.
Llegamos al descampado y efectivamente ya había varios coches medio aparcados esperando. Se cambiaron nuevamente ahora de pusieron los tangas de hilo que habían comprado. El resto igual que antes, y salieron hacia los dos primeros coches. Yo me quedé de nuevo con las llaves del coche de Isabel, y en cuanto se metieron por el camino de tierra, enganché el móvil de Rocío al mío y le puse a copiar las películas. Me decía que iba a tardar 7 horas y había, batería. Pero bueno hasta que aguanten. Luego los pondría a cargar uno en el coche de Isabel y el otro en el mío.
Al cabo de media hora volvieron con otros 100 euros.
Prácticamente fue cambiar un coche por otro. Se volvieron a subir por el camino de tierra. La tarde se presentaba bastante aburrida, viendo a las dos putas salir de un coche y meterse en otro.
Me dio por coger el móvil de Isabel, lo había encendido comiendo para ver los wasaps y no lo había apagado, y me entretuve viendo fotos de la boda. Estando enfrascado en eso empezó a sonar el móvil. Era Macarena. Me dieron unas ganas tremendas de cogerlo, pero estaría con el marido, y tendría que dar explicaciones.
Insistió varias veces y se me encendió la bombillita. Si no la contestaba lo mismo se pensaba que le pasaba algo y la liaba o con la otra hermana o incluso con el padre, así es que le devolví la llamada y colgué.
Al momento volvió a llamar. Ahora sí lo cogí, pero no hablé.
"Mamá", dijo ella.
"Hola Maca, soy Rafa el del local de la despedida. ¿Puedes hablar?", le dije.
"Si, ahora mismo estoy sola, ¿pero ¿dónde está mi madre?, porque tienes tu su móvil?", preguntaba sin parar.
"Ella está trabajando y yo lo he cogido al ver que insistía, para que no te preocuparas", le dije.
"Como trabajando?, ¿en tu local?", me preguntó.
"No, en la rotonda que hay en la entrada a su barrio", le dije.
"Queeee?, ¿dónde las putas?", me preguntó.
"Así es aquí lleva desde las once de la mañana con su amiga Rocío, no sé si la conoces", le dije.
"A Rocío, si claro, pero explícate como ha sido eso", me dijo.
"El día aquel me dijo que no tenía huevos a llevarla a esa rotonda a ejercer, y bueno, he querido demostrarla que si los tenía. Era una fantasía suya, y ya ha hecho ocho servicios, y más contenta que unas pascuas", le dije.
"No me lo puedo creer. Ahí la puede ver cualquier vecino", dijo Maca.
"Si, eso es lo que dice que le da más morbo", le dije.
"Esta mujer se ha vuelto loca", dijo ella.
"Si, ya le he dicho que tenía que haber esperado que volvieras de tu viaje por si querías acompañarla", la dije picándola.
"Que?, no, yo no. A tu local no te digo que no repitiera, pero de puta en la calle que te pueda ver cualquiera no", dijo ella muy digna.
"Mira aquí vienen las dos a darme el dinero, ¿quieres saludarla?", le dije.
"Claro. Que se ponga", dijo Maca.
"Mamá, ¿todo bien?", le preguntó.
"Genial hija, aquí zorreando como una campeona. Te dejo, mañana hablamos, que tengo muchos clientes esperando. Un beso hija. Adiós", dijo Isabel dándome el móvil.
"Tiene cojones la cosa", me dijo Maca", mi madre follando como una loca, y yo de Luna de Miel lo hecho tres veces en 13 días", dijo casi lloriqueando Maca.
"Pero que me estás contando. Menos mal que te fuiste bien follada que si no..”, le dije.
" Ya sí, pero no es eso. Me dice que con dos veces a la semana es suficiente y yo pues imagínate", me seguía lloriqueando.
"Bueno Maca, si él tiene bastante con eso, y tú no, búscate la vida", le dije.
"Si, me pongo en la rotonda de entrada al hotel", dijo de coña.
"Ja, ja, tanto no, pero no me digas que no hay alguno que te haya puesto ojitos", le dije.
"Ya Rafa, yo en tu local muy bien no te ve nadie, pero así es distinto", me dijo.
"Ya bueno ahí te ven, pero te vuelves mañana o pasado, como si no te vieran", le dije.
"Bueno, si eso si es verdad", me contestó.
"Dónde está ahora tu maridito?", le pregunté.
"Jugando al pádel, y se tira por lo menos dos horas", me contestó.
"Ya veo. ¿Y tú dónde estás?", pregunté.
"En la habitación. Me iba a bajar un rato a la piscina", me dijo.
"Vale, ponte el bikini más pequeño que tengas y vamos a la piscina", le dije.
"Como?", respondió.
"El más pequeño, Maca, ese que no te pones porque te da vergüenza", le dije.
"Cómo sabes que tengo uno así?, me preguntó sorprendida.
" No lo sé, lo he supuesto. A todas os pasa ", le dije.
" Pero es que casi se me salen los pecho, y la braguita se me mete toda por el chichi ", me dijo.
" Ideal, póntelo", le dije.
"Seguro?", dijo ella.
"Vamos. Maca. Mira ya vuelve tu madre con otros 50 euros ya llevan casi 900 entre las dos, y vuelven a subir a un coche", la dije para darle envidia.
"Ya me lo he puesto", me dijo.
"Pues venga ponte un pareo y a la piscina", le dije.
"Llevo algo?", preguntó.
"Condones, si tienes", le dije.
"Hala!, no sé si tengo. Llevaba en el bolso por si acaso. A ver... Si, aquí tengo cuatro", me dijo.
"Pues cógelos y vamos", le dije.
"Los cuatro?", preguntó.
"Los cuatro. Nunca se sabe", le contesté.
"Bajando", "Ya estoy. Ahora me quito el pareo y me muero de vergüenza", me dijo.
"Muéstrate segura de ti misma. Quítate el pareo y ves al bar a pedir un combinado", le dije.
"Sin pareo?, me muero", me dijo.
"Vamos Maca que estoy deseando verte en acción", le dije.
"Voy. Me mira todo el mundo. En la barra. He pedido un combinado a base de ron, me han dicho que me lo llevan a la tumbona así es que voy para allí”, me decía.
" No había ningún tío en la barra?, siempre hay", le dije.
"No me he fijado, estoy muy nerviosa. Si hay un tío mayor que por cierto no deja de mirarme. Ya viene el camarero. Joder que corte", decía.
"Que pasa?", pregunté.
"Me ha dicho que me invita el señor de la barra. Que me mira, me sonríe y levanta su copa como queriendo brindar", me dijo.
"Devuelve le la sonrisa y el brindis", le dije.
"Ya lo he hecho. Joder, viene para acá. Me muero", me dijo
"Déjate llevar y deja el móvil que pueda oír la conversación. Si tengo que decirte algo colgaré y te llamaré", le dije.
"Vale ya está aquí", me dijo.
Empecé a oír la conversación.
"Discúlpeme señorita por mi atrevimiento en invitarle a su bebida", le dijo.
"No, muy amable, pero no soy señorita, soy señora, estoy de Luna de Miel", le dijo Maca.
"Vaya, no he querido importunar", le dijo.
"No lo hace", contestó Maca.
Le preguntó dónde estaba su marido ella le dijo que, jugando pádel, el alucino. Le dijo que se llamaba Octavio, que tenía 47 años. Que era de México df, que llevaba casado 23 años, y tenía dos hijos, y que estaba allí de viaje de negocios con otros dos compañeros. Maca le dijo que ella era española, y que ya volvían a casa en dos días. El hombre dijo que pena que le hubiera gustado conocerla más. Ella le dijo que es lo que había. Le pidió disculpas un momento, para ir al lavabo, y me habló.
"Rafa, estoy contadísima. No para de mirarme la entrepierna y llevo un labio fuera", me dijo.
"Vale pues vuelve del baño y asegúrate de llevar los dos labios fuera y de ponerte con las piernas hacia él, ligeramente abiertas, que pueda vértelos bien", le dije.
"En serio quieres que haga eso?", preguntó.
"Yo si, ahora la pregunta es, ¿quieres hacerlo tú?", era una forma hábil de que se decidiera a sí o a no.
"Buff, vale está bien los dos fuera. Vuelvo", me dijo Maca.
Seguí escuchando,
Maca le pidió disculpa y le dijo que, si le importaba que le tuteara, que ella se llamaba Macarena, aunque todos le llamaban Maca, que tenía 26 años.
El hombre casi tartamudeando le dijo que no, que podían tutearse, y que, si no le apetecería tomarse una copa de champagne en su habitación, bueno le aclaro que era una suite y que estaban allí los tres compañeros, pero cada uno tenía un dormitorio. Inimaginablemente Maca dijo que bueno.
Se les oyó andar, subir en el ascensor y al final, entrar en la suite.
Maca le preguntó si no estaban sus compañeros él dijo que estarían tomando algo. Llamó al servicio de habitaciones y pidió el champagne.
Volvieron las dos putitas con otros 100 euros ya tenían los mil para el chulo. El resto para ellas. Al móvil le faltaban aun tres horas. Al final estaba yendo más rápido.
El tal Octavio le dijo a Maca que se pusiera cómoda que él iba al baño un momento
Aprovechó para hablarme,
"Lo estoy haciendo Rafa. Se me sale el corazón del pecho. Me ha dicho que me ponga cómoda. ¿Que hago?, preguntó.
" Quítate el bikini y quédate solo con el pareo ", le dije.
" En serio? Que va a pensar de mí ", me dijo.
" Tanto tu como él sabéis que no habéis ido a jugar a las cartas así es que el tema es no perder mucho tiempo", le dije.
"Vale, vale, lo hago, Ya está, se me ve todo", me dijo.
"No te preocupes, seguro que el sale con un albornoz", le dije. En ese momento sonó el timbre de la habitación y a continuación se oyó un SERVICIO DE HABITACIONES.
El hombre, desde el baño dijo,
"¿Maca, puedes abrir tú?
" Joder, tengo que abrir medio en cueros", me dijo.
La oí abrir, saludar y dejar pasar al camarero diciéndole póngalo ahí. Desde el baño se oyó al hombre "Un momento que ya salgo", supongo que el camarero agradeció la espera, así pudo disfrutar más de la visión del cuerpo de Maca bajo el pareo. Le oí al hombre supongo que tan perplejo como el camarero. Le daría una propina y se fue, aunque de propina se llevaba el cuerpo de Maca en la retina.
Se oyó al hombre decirle, ohh que hermosa, Maca. Bebe un poco de champagne. Se oyó el ruido de las copas brindando, y a continuación el hombre dijo, con permiso. Al momento empecé a oír a Maca suspirar y jadear.
Volvieron las putis y me dieron otros 100 euros.
Cuando volví al teléfono oí al mexicano que decía, muy bien Maca la chupas muy bien. Aquello estaba en marcha. Poco después oí el clásico chapoteo y golpeo de cuando se folla, y a Maca jadeando cada vez más fuerte. Yo mientras mire los móviles. Estaban aguantando las baterías. Aun le quedaba hora y media para pasarse todos los videos.
Volvieron a bajar las dos putitas, esta vez con 85 euros. Le dije a Isabel escucha como gime Maca.
“Que te esta, ¿retransmitiendo un polvo con Marco?, me dijo
"No, es con un mexicano. Ampliando mercado, ja, ja", le dije.
"No jodas", me dijo.
"No, si aquí el único que no jode soy yo", les dije, "y a ti, te tengo que probar", le dije a Rocío.
"Cuando vaya a tu local. Hoy no vamos a terminar para muchas pruebas", me dijo Rocío.
"Mira, mira,", me dijo Isabel oyendo el móvil, "Parece que han venido más tíos". Han entrado diciendo hijo de la chingada, te estas cogiendo a una hembra y no avisas".
"Cogí el móvil y se oía un gran alboroto, y a uno diciendo" Venga compadres démosle verga todos a esta gachupina. Lo siguiente ya fue un continuo jadeo, gemidos suspiros de Maca, que sin duda la estaban dando polla por todos lados. Al cabo casi de una hora y de haberme traído las putas otros 200 euros, volvió a hablar Maca,
"Rafa?, sigues ahí", preguntó.
"Aquí me tienes al pie del cañón o del móvil en este caso", la dije.
"Gracias por no dejarme sola. Ha sido una puta pasada. Me han follado tres y parecía que no habían follado en su vida. Me han dado con ganas inusitada en el coño y en el culo, y por supuesto la boca. Y todos a pelo. Han dicho que de condones nada. Me han llenado de leche. Estoy saciada", me dijo. Se la oía exultante.
"Me alegro, seguro que te has corrido más en esta hora y media que en toda la Luna de Miel", le dije.
"Cómo lo sabes. Me voy a la habitación, antes de que vuelva este, y nuevamente muchas gracias. Un beso", me dijo. "Otro para ti guapa, y colgamos".
Los vídeos estaban a punto de terminar de pasarse y los móviles a punto de quedarse sin batería.
Las putis llevaban ya 1.300 euros y aún quedaba tarde y noche. En la siguiente vez me dijeron que a ver si les conseguía agua fresca. Me venía genial, así podía añadirles más pócima para el arreon final.
Me acerque a un bar cercano y les compre el agua. Ya de vuelta los videos habían terminado, así es que puse a cargar los móviles. Abrí las botellas de agua y les eché a cada una la mitad de lo que me quedaba de pócima.
Cuando bajaron les di a cada una una botella diciéndoles que las había abierto por si no tenían fuerza. Se las bebieron de un trago. Eran ya las nueve. Llevaban ocho currando. Ya había anochecido, y pensé en que algo tendrían que cenar que aún les quedaban 5 horas allí. Ya los coches eran menos y empezaron a pasar más tiempo en la rotonda. Las dos sentadas en cajas de plásticos espatarradas, ofreciendo producto.
Llamé al chulo a ver a qué hora iba a venir para cobrar. Me dijo que si las perras ya tenían su dinero. Le dije que si. Me dijo que a las diez estaría allí y que quería que las dos perras estuvieran desnudas, a cuatro patas, y que tuviera cada una la mitad de su dinero en la boca. Curiosa forma de cobrar, pero no dejaba de ser morboso y pensaba inmortalizarlo para añadirlo a las pelis porno de Rocío. Aún hicieron dos servicios más antes de las diez. Cuando bajaron del último, les dije que el chulo cobrar y que estaba al venir.
"Quitaros la ropa, y en cuanto veamos que viene, os ponéis a cuatro patas cada una con 500 euros en la boca”.
Casi no me dio tiempo a terminar. Llegó un coche del que se bajaron dos tipos tan negros como el chulo, se dirigieron hacia nosotros. Las putis adoptaron la posición acordada desnudas. Los tipos sin decir nada las pusieron unos protectores en las rodillas, un collar con correa de perro en el cuello y cada uno cogió una correa llevando a las perras hacia el coche, de donde en plan majestuoso salió el chulo acariciando la cabeza a las perras.
Las cogió el dinero de la boca.
"Buenas perras habéis trabajado duro y eso se merece una recompensa. Los dos colegas le dieron las correas al chulo, y del maletero del coche, sacaron cuatro cuencos grandes de los habituales para la comida y agua de los perros y los pusieron en el suelo delante del coche para que pudieran ser vistas las perras. Yo no paraba de grabar. Se paró algún coche más, pero les dijeron que ya había terminado.
Uno de los tipos sacó dos latas grandes de comida natural para perros. Las abrió y vacío una en cada cuenco de comida. Luego el chulo se sacó la polla, y meo en los cuencos de bebida llenándolos.
"Comer y beber bien perras, os quedan unos servicios muy perros y necesitaréis mucha fuerza".
Las dos se miraron como diciendo que aquello se lo iba a comer y beber la puta madre del chulo.
Viendo que no comían, el chulo sacó del coche un látigo,
"Veo que las perras necesitan educación y doma", dijo haciendo estallar el látigo contra el suelo en medio de las dos.
Entendiendo que el próximo latigazo iría para su cuerpo, las dos bajaron la boca hasta el cuenco y empezaron a comer.
"Bien perras, bien. Beber también no os atragantéis", les dijo.
Lo de beber era más complicado, pero con la lengua cogían lo que podían del cuenco.
Mientras, los dos satélites se habían puesto detrás de ellas, y polla en mano empezaron a follarla coño y culo con ganas y a pelo.
No debía estar tan mala la comida porque comían sin parar, lo del beber lo llevaban peor por el asco y la dificultad para hacerlo. Todo aquello era un espectáculo para los que pasaban por la rotonda, que aminoraban para ver mejor la escena.
Terminaron con la comida de los cuencos y los dos tíos también terminaron corriéndose en los cuencos de la bebida.
El chulo las cogía por la mandíbula y decía,
¡Ay! mis cachorritas que no beben y se van a deshidratar".
Los dos tipos sacaron del maletero dos trozos de manguera le metieron a cada una un extremo en la boca y el otro extremo en el cuenco de la bebida.
"Chupar perras", les dijeron.
La manguera tenía como un centímetro de agujero, y en muy poco tiempo, vaciaron los cuencos.
"Bien, perras bien, pues ya comidas, bebidas y folladas, vamos al fin de fiesta. Meteros en el maletero. Las dos se metieron en el maletero tumbándose dentro.
"No, no. Poneros de rodillas con las piernas separadas mirando hacia atrás, las manos con los puños debajo de las tetas, levantándolas hacia arriba un poco. Perfecto. Ahora abrir la boca", les dijo. Le metió a cada una un hueso de jamón que tenían que llevar sujeto con los dientes. Las sujetaron por la cintura con unos arneses para que en caso de un frenazo o un giro brusco no salieran despedidas.
Nos subimos los cuatro al coche e iniciamos un recorrido lento por las calles del barrio de Isabel. Fue un show. Me extraño que no aparecieran los municipales o la nacional, pero también supuse que al hacerlo el chulo es porque estaba acostumbrado. Y cuando paraba en algún semáforo, algún transeúnte se acercaba y las tocaba las tetas o el coño, y por supuesto las decían de todo.
Cuando el chulo se cansó de exhibirlas por todo el barrio, volvió para la rotonda
En la rotonda me dijo que yo cogiera mi coche y que uno de sus colegas cogería el otro para luego no tener que volver a por ellos, y que le siguiera.
Me puse detrás de él y emprendimos un corto viaje hacia las afueras del barrio. Allí se metió por un camino de tierra, con innumerables baches que hacían divertido ver a las dos perras botando en el maletero. Sus tetas botaban también en cada bache.
Al final se veía un edificio que a medida que nos acercamos, debía de ser una granja o almacén abandonado. Fuera, aparcados, había una docena de coches, algunos tenían enganchados remolque jaula para perros. Me temí que las fueran a meter en esas jaulas y se las llevaran por ahí, pero no. Las quitaron los arneses de la cintura, las hicieron salir y ponerse a cuatro patas con el hueso en la boca y así de la correa, las fueron llevando dentro del cobertizo aquel. Cuando entramos, las condujeron hasta unos cepos que había en la mitad del recinto. Allí las sujetaron las manos y la cabeza en el cepo. Estaba a escasos 20 cms del suelo, con lo que el culo les quedaba totalmente en pompa. También las sujetaron con unos arneses por las inglés, para que no pudieran bajar las caderas. No me gustó lo que veía y busque al chulo.
"Hermano, que va a pasar aquí?", le pregunté.
"Tus mujeres buenas putas y han tenido muchos hombres para follarla, y tambor en buenas perras, y tengo también muchos perros para follarlas", me dijo con todo su desparpajo.
"Espera, espera, espera. Eso no podemos hacerlo sin contar con ellas. Tengo que decírselo y si no aceptan nos vamos. La zoofilia no le gusta a todo el mundo", le dije.
"Está bien, está bien, pregunta", me dijo.
Me acerqué a las dos putis.
"Chicas yo no tengo nada que ver con esto. Me ha pillado tan de sorpresa como a vosotras. Quiere que os follen perros. Yo le he dicho que sin vuestro consentimiento nada", les dije.
"Cómo? Pero que dice este tío, ¿está loco?, saltó Isabel.
"A mí no me importa", dijo Rocío, "yo ya he follado con perros".
"Qué?", dijo Isabel, "en serio?
"En serio. Y está bastante bien. Yo me apunto, pero solo si tú quieres".
"Joder, joder, esto si que no me lo esperaba. Follar con un perro. Rafa, de esto nada a nadie, y sobre todo a Maca", me dijo Isabel dándome también su consentimiento.
"Está bien chicas. Voy a decírselo al chulo", les dije.
Me dirigí hacia él y le dije "Adelante".
Me chocó la mano y saco de una bolsa una botella y una especie de gamuza. Impregnó bien la gamuza con el contenido de la botella y se lo restregó a las dos putis por el coño.
"Es extracto de flujo de perra. No hay macho canino que se resista. Los dos primeros”, grito el chulo.
Salieron dos de detrás de una puerta. Uno con Gran Danés, y el otro con un Mastín. Los perros iban como locos a por las putis, solo contenidos por la fuerza de sus dueños que se acercaron al chulo a pagarle. Le dio cada uno 200 euros me dio a mi dos mil. La mitad.
"En el precio también incluido manada de la perra, mientras el macho la monta", me dijo el chulo.
Una vez pagado, los dueños soltaron la correa de los collares de los perros que salieron como dos fieras a por ellas. Los dos olisquearon los dos coños, y luego no sé porqué razón, cada uno se centró en una. El Gran Danés con Isabel y el Mastín con Rocío. Empezaron a lamerlas frenéticamente el coño. Cada lengüetazo de los perros les movía el coño entero.
Las putis, no tardaron en acusar tal nivel de estimulación empezando a suspirar profundamente a cada lamida de los perros.
Los perros fueron intensificando sus lamidas y su nerviosismo, hasta que el Gran Danés se subió las patas delanteras en el cepo y empezó a puntear con su polla el coño de Isabel. Ahora eran cuando volvían a actuar los dueños que guiaba la polla del perro al coño que tenía delante. Una vez que el perro encontraba el agujero, ya era imparable. Se movía a una velocidad de vértigo nombrando el coño de su "perra". No estuvieron más de diez minutos follando las. La dos putis además de recibir las embestidas de los canes tenían también que aguantar a los dueños que les follaban la boca. Los perros se pararon y continuaron encima de ellas.
"Ves? Buenas perras", me decía el chulo, "el macho se ha quedado pegado a su coño".
Es cierto que algo había oído sobre eso, pero pensé que no dejaba de ser leyenda urbana. Pero no, ahí estaban los dos canes unidos a los coños de las putis y ya quietos, esperando que pasará lo que tuviera que pasar. Los dueños se corrieron, las putis se tragaron toda su leche, y aun tuvimos que esperar un rato hasta que sonó casi seguidos dos ruidos como de descorche de una botella de cava, y las dos pollas de los perros salieron del coño de las putis. Eran dos pollas morcillosas y largas, pero el bulto que tenían al final se llevaba la palma, y eso también había salido de sus coños.
"Siguientes", grito el chulo. Los dueños se llevaron a los que acaban de follar y entraron otros dos un Dogo canario y un rottweiler. Se repitió todo.
"Estos tíos pagan muy bien porque sus perros follen. No pueden hacerlo con perras, porque los dueños no quieren. Son machos muy poderosos, y temen que las dañen. Por eso cuando se les ofrecen estas oportunidades, no lo dudan", me explicó.
Pasaron por sus coños, todo tipo de razas, desde husky hasta San Bernardo, un total de 20 perros, 10 para cada una que las supuso llevarse a casa cada una 1.000 euros. Yo me quedé con 700 que por aguantar todo el día poco era. Se cambiaron ya a como habían venido. Las seguí en el coche, para asegurarme que llegaban bien a casa. Les dije que al día siguiente las llamaría a ver que tal. Y me fui para casa.
Ya en casa le conté a July cómo había ido el día y parte de la noche, y ella como había ido en el local. Echamos un polvo y a dormir.
A la mañana siguiente por aquello de ser domingo, me las prometía felices.
Estando aún en la cama, me llamó Isabel, diciéndome que la niña quería hablar conmigo de lo de ayer, y que le había dado mi número para que me llamase, pero que esperara, porque quería ella llamarme antes.
Le pregunté que tal estaba y si sabía algo de Rocío. Me dijo que ella un poco cansada pero que bien y haciéndose cruces de lo puta que se había vuelto. Todo el día prostituyéndose, y luego por la noche de puta de perros pero que le habían gustado las dos experiencias.
Y que, de Rocío, acababa de hablar con ella y que estaba genial. Que se había pasado toda la noche echando por el coño semen de los perros y que tenía alguna fisura en el ano porque un par de perros la engancharon por el culo en vez de por el coño, pero que ella se había corrido con todos los perros. La pregunté que ella con cuantos, y me dijo que no recordaba el número de corridas que había tenido en todo el día, pero que ella creía que más que en toda su vida. Me dijo que el paseo por su barrio en el maletero como dos perras, había sido sencillamente bestial, pasamos por delante de mí portal, incluso parados unos metros más arriba en el semáforo. Vi a varios vecinos, uno de mi bloque y otros del barrio. Tuve que dejar un buen charco en el maletero. Notaba como el flujo salía sin control de mi coño. Bestial, Rafa, bestial. Le dije que me alegraba que se excitara tanto sintiéndose como una verdadera perra. Que seguro que eso nos daba oportunidades de nuevas experiencias.
Quedamos en hablar pronto, y espere la llamada de Maca.
Al rato, me llamó Maca,
"Buenos días Rafa", me dijo.
"Hola, putita salida. ¿Que tal?", le dije.
"Joder, tu encima dime eso. Anoche, prácticamente viole a mi marido, necesitaba más polla, y el muy cabrón se quedó dormido mientras cabalgaba sobre su polla", me dijo.
"Ese chico tiene un problema", le dije.
"Bueno, te llamo, porque esta mañana desayunando, se ha presentado en la mesa Octavio, el de ayer. Me ha saludado, ha saludado a Marco, diciéndole que ayer tarde estuvimos charlando en la piscina, y que era una mujer maravillosa, que le felicitaba por tener esta esposa. El otro tan contento, y cuando se ha ido se ha girado y me ha guiñando un ojo haciéndome una señal con la mano, señalando me los servicios. Dejé pasar unos instantes y le dije a Marco que iba al lavabo y fui. En la puerta me esperaba Octavio, me ha dicho que si había oportunidad de repetir esta tarde lo de ayer. Le he dicho que lo de ayer, fue una excepción, que soy una mujer casada, y que no podía aceptar. Él ha insistido, me ha dicho que tanto a sus compadres como a él les había encantado estar conmigo y que querían repetir estando dispuestos incluso a darme una recompensa económica. Le he dicho que no, que no podía ser, y me dicho que me lo pensara, que ellos me ofrecían 3.000 dólares por estar toda la tarde con ellos, y que si me decidía en la hora de la comida buscaría de nuevo mi mesa y le hiciera un gesto afirmativo, y que nos veríamos directamente en la suite.
Pensando en anoche, hacerle comerme a Marco el coño, después de haber sido penetrado por tres pollas y haberlo llenado de leche, y el lamiendo lo que quedase porque no me lo había lavado, me ha hecho ponerme cerdisima, y no sé que hacer", me dijo.
"Bueno eso dependerá de las posibilidades que te de tu maridin", le dije.
"Le he preguntado y me ha dicho que de 17 a 21 tiene un campeonato de pádel y que si quiero puedo ir a verlo.
Le he dicho que no, que aprovecharé para hacer algunas compras, y me ha salido solo, no he tenido que pensarlo " me dijo.
"Eso demuestra que quieres ganarte 3.000 dólares, y me parece bien. Fíjate que ayer tu madre solo se ganó 1.000, aunque claro el chulo se quedó con el 70%”, le dije.
"En serio?" Joder, joder. Pero es que me parece muy fuerte ser ya infiel en mi luna de miel", me dijo.
"Ya lo fuiste antes de casarte, y como viste, no pasó nada. Es muy difícil ser la compañera perfecta, la pareja perfecta y la amante perfecta. Si tu marido no te da sexualmente lo que necesitas, puedes ser muy buena amiga, muy buena compañera, satisfacer sus aparentemente escasas necesidades sexuales, y luego buscarte tú la vida. No sé si me explico " le dije.
"Si, si, claro que te explicas. Buff, vale, les diré que si", me dijo.
"Esa es mi Maca. Tan puta como su madre", le dije.
"Buff, ya la hemos Jodío. Me ha entrado un calor en el chocho al decirme eso, que voy a tener que llamar al servicio de habitaciones, ja, ja", me dijo haciéndome un chiste.
"No tienes tu ovarios", le dije.
"Joder, Rafa, no me piques", dijo Maca.
"No lo pretendo Maca, sé que no serias capaz", le dije.
"Vale, ¿llamo y cuando me lo traigan digo que si de propina quiere follarme?", me dijo.
"No, a los tíos nos gusta pensar que cuando ligamos con alguna es por nuestros méritos, no porque nos lo pongan fácil. Tú llamas, le recibes ligera de ropa, tontea, eso las putitas lo sabéis hacer bien. Mira tu madre", le dije.
"Pues si que me ayudas mucho", me dijo Maca.
"A ver pide un vermut por ejemplo y algo para picar", le dije.
"Vale", contesto ", pero he pedido un combinado, me lo preparará aquí, así tengo más tiempo". Me dijo
"Perfecto. ¿Que llevas puesto?", le pregunté.
"Pues el bikini", me dijo.
"Quítatelo, ¿ponte un tanga y tienes una bata de encaje?", le pregunté.
"Si, la del conjunto de boda", contestó.
"Póntela", le dije.
"Sin suje, supongo" me dijo.
"Así es", la dije
Vale pues tumbada en la cama a esperar. Cuando llegue le dices que pase, sin levantarte. Ten una pierna estirada y la otra recogida con la entrepierna dirigida hacia la puerta. Ten una revista o un libro para disimular tu descuido, y le dices que te lo sirva en la mesilla. Y luego ya me vas contando", le dije.
"Buff, sabes que haces que realmente me sienta una puta?", me dijo.
"Bueno, no es algo tan difícil. Lo eres", la dije.
"Llaman, escucha", me dijo.
Hablaban en inglés. Traduzco rápido.
'Servicio de habitaciones', 'pase', 'buenos días señora se lo sirvo en la mesita?', 'no, sírvamelo en la mesilla, aquí', 'como desee la señora', 'Uhy, perdón señora lo he derramado', 'claro si no estuvieras mirándome los pechos, no lo habrías derramado', 'yo, no señora, disculpe ahora lo limpio', 'anda mira al natural', 'yo perdón señora tiene unos pecho muy bonitos', 'te gustan?', 'si señora, mucho', 'quieres tocarlos', 'puedo?', 'debes', 'si señora', 'te gustan mis pezones?',, 'si señora, puedo lamerlas?', 'puedes lamerlos, chuparlos, morderlos, lo que sea para darme placer',
'oye y todo este bulto es natural?, o te has metido un plátano antes de entrar', 'no, no señora todo natural'.
Oí perfectamente el ruido de bajar la cremallera y luego a Maca, 'oh, si que grande y que gordo. ¿Tú crees que me cabra todo en mi boquita?', no lo sé señora. Mejor es probarlo., `si tienes razón '. Maca debió de empezar a comerme la polla ya que solo se le oía al hombre suspirar y gemir. Ya al rato, Maca dijo, y en mi coñito crees que cabrá ", 'también tendremos que probarlo señora, pero con preservativos, la dirección del hotel no nos deja sin él.', 'cómo?, dijo Maca, ¿quieres decir que está institucionalizado el que folléis con clientas?', 'es un servicio que se demanda bastante, señora.
'ja pues venga cumple con el servicio', ahora cambio el turno. Quien gemía y jadeaba era Maca ante la follada del hombre. ¿Que puta, te gusta el servicio que damos? ',' cerdo es que no sabes follar con más ganas? Claro zorra española pero antes te voy a romper el culo. Que tu marido vea bien que un macho isleño te lo ha abierto. Ponte a cuatro como lo perra que eres.
Uhm, si me gusta teneros así a cuatro patas, aunque tú culo no es nuevo en estos temas, ¿verdad puta?
Vamos déjate de charlatanería y romperme el culo como has dicho, aunque con ese pingajo que tienes de gay no creo yo que rompas nada. Así, cerdo, fuerte. Alterna culo y coño vamos a ver si eres capaz de hacer que sienta algo. Por los ruidos que se oían de la carne al chocar debía de estar dándola con todas sus ganas, y ella le decía, vale cerdo, lo estas intentando, sigue más fuerte. Al momento se oyó un largo grito sollozo gélido de Maca, se acababa de correr. Se la oyó decirle, quítate el condón y córrete en mi boca cabrón.
Debió de hacerlo, porque se le oyó decir a Maca, muchas gracias. Ha sido un buen servicio.
"Buff, Rafa, vaya polvazo. Me estoy empezando a dar cuenta que los insultos me ponen cantidad. Eso ya lo sabía yo, putita, la dije.
"Buff, no empieces que llamó a los de mantenimiento, ja ja ja", me dijo.
"Capaz te veo. Hay mucha puta en ti", la dije.
"Callaaaa, que no respondo", me dijo.
"Bueno pues esta tarde a tratar bien a los mexicanos", le dije.
"Vale, ¿oye si tengo alguna cosa puedo llamarte?", me preguntó.
"Claro o mandarme un wasap, o ambas cosas", le dije.
"Uhmm, te quiero, chulo mío", me dijo, y colgamos.
Al rato me llamó Isabel,
"Que quería Maca?", me preguntó.
"Pues ya ves, que me he convertido en su asesor sexual, y los mexicanos de ayer, le han propuesto pasar la tarde con ellos por 3.000 dólares y claro le he dicho que si, que a por ellos", le dije
"Desde luego, que educación me estás dando a la niña, ja ja ja", contestó.
"Si pues hablando se ha puesto cachonda y le he dicho que llamara al servicio de habitaciones, se ha pegado una buena follada con el camarero", le dije.
"No te creo. ¿Y Marco?", preguntó.
"Ahora por la mañana a entrenar, que está tarde tiene campeonato de pádel", le dije.
"Si, así no me extraña que esta se cepille a mexicanos", me dijo.
"Oye ando escaso de chicas, ¿te vienes estar tarde al local?, o estas muy cansada de ayer", le pregunté.
"A que hora hay que estar?", preguntó.
"Ya veo que no estás muy cansada. A las 17:30 estará bien, así te follo yo un poco antes" le dije.
"Después de los veintitantos tíos y los diez perros, esto será coser y cantar. Por cierto, no le habrás dicho nada a la niña de los perros,", me dijo.
"Quedamos en que no y no he dicho nada", le dije.
"Aviso a Rocío por si puede y quiere?, pregunto.
"Si claro, dos mejor que una" le dije.
"Vale pues si quiere, iremos un poco antes porque seguro que a ella también quieres follarla", me dijo.
"Si, y es más cómodo fuera que en las camillas", le dije.
"Vale, hasta luego", me dijo colgando.
Le dije a July que teníamos una o dos más para la tarde, y la pareció genial, porque Gloria estaba con la regla, y solo eran tres.
Llamé a Abdou y le pedí más pócima, le dije que funcionaba muy bien y que se me había terminado. Me dijo que si, que me lo llevaba al local por la tarde.
Me llamó Iván y me dijo que estaba ya cansado de no poder follar y que por la tarde se pasaría. Le dije que por supuesto, que me avisara cuando llegara para que no tuviera que pagar.
Por la tarde nos fuimos para el local, Amparo, July, Vero y yo.
Por fortuna, en la puerta nos esperaban los dos armarios tonteando abiertamente con Isabel y Rocío. Presente a Rocío a todas y July organizó los turnos, mientras lo hacía yo me lleve a Rocío a la cuarta camilla. Tenían ganas de probarla. Empecé a comerle los morros mientras la quitaba ropa. Le dejé las tetas al aire, y empecé a manoseárselas y ella echó mano a mi polla. Estábamos en pleno calentamiento, y sonó mi móvil. Era Maca. Polvo interruptus.
"Rafa?, soy Maca, perdona que te moleste", me dijo.
"Maca, tu no molestas cariño. Dime", le dije.
"Pues resulta que me he cruzado este mediodía con Octavio en un bar del hotel y le he dicho que si. Él me ha dicho que recibiría instrucciones. Que misterioso, ¿verdad?, me dijo.
"Pues si, un poco si, la verdad", le contesté.
"El caso es que acabo de recibir un paquete. Menos mal que se ha ido ya Marco.
Lo he abierto, y dentro hay un sobre, con tres mil dólares, y una nota que me pone que me ponga el uniforme que va en el paquete, y que acuda con el puesto a la zona de cocina del hotel. ¿Que te parece? ", me dijo Maca.
"Que los mexicanos tienen mucha fantasía", le dije.
"El uniforme es igual al que llevan las camareras aquí. Lo único le han añadido unas medias de red blancas y no hay ni tanga ni sujetador. Entiendo que no debo ponérmelo. Además, hay colgando del uniforme unas esposas y un flogger, creo que se llama. Un látigo pequeñito, me dijo.
"Vaya parece que los mexicanos quieren rentabilizar su dinero a tu costa. Lo que no entiendo mucho es que tengas que ir a la cocina, pero bueno, ya veremos que traman", le dije.
"Voy entonces?", me preguntó.
"Ves, mientras todo ocurra en el hotel no hay problema. Pero si te sugirieren Salir, niégate en redondo. Bajo ningún concepto", la dije.
"OK, te voy contando por wasap ", me dijo.
"OK, guapa", aquí estaré.
Al rato, recibí un wasap de Maca.
"El uniforme es extremadamente corto. Me he mirado en un espejo y según ando se me ven
los cachetes del culo. Que vergüenza por Dios. Voy a ver si encuentro la cocina".
Otro,
"Ya estoy en la cocina. He tenido que preguntar a un conserje, y me he tenido que dar toda la vuelta al hotel para entrar en las cocinas por la parte de atrás y después de recibir sus miradas y risas, igual que el resto de la gente que me ha visto. Cuando he llegado a la cocina, había un tío mayor, vestido de cocinero que me ha dicho que le siguiera. Me ha metido en una especie de almacén, se ha sacado la polla y me ha dicho que se la chupara. Que tenía que hacerlo hasta que se corriera, y con la corrida en la boca sin derramar ni una gota ni tragar nada tenía que ir donde el me dijera. La verdad es que no ha tardado nada en correrse, y me ha llenado toda la boca de semen. La he cerrado todo lo que he podido y me ha llevado hasta el office, donde tenía preparada una bandeja con unas botellas de wisky, dos cuencos de salados y cinco vasos. Faltaba una cubitera con hielos que según me dijo había que subir también. Sacó unas pinzas japonesas paso la cadena por el asa de la cubitera y cada pinza me las ha puesto en un labio mayor del coñito. Duele mucho. Te escribo desde el ascensor camino de la suite. Tengo que ir espatarrada para poder llevar la cubitera. A ver lo que me espera en la suite porque llevo cinco vasos. Te cuento en cuanto pueda.
Aquello parecía una telenovela. Mientras, Rocío ya estaba follando en una cabina, junto a Isabel, Vero y Amparo. July atendía a los clientes y hacía de zona de calentamiento donde la pillaba.
Llegó Iván que se puso a follar a todo lo que podía. También vino Abdou con tres negretes más y me pidió un descuento para sus hermanos senegaleses. Le dije que le cambiaba la pócima por la entrada de los cuatro, y le encantó la idea. Además, me regalo un frasquito que según me dijo ahora que tenía más hembras, tomando tres gotitas en la lengua, yo como un toro.
Al rato pasó Raúl diciéndome si me podía pasar a una clienta que necesitaba un tratamiento de shock, le dije que si claro, y se fue a buscarla. Era una mujer de la edad aproximada a Isabel o Rocío. Tenía muy buen tipo, coño muy arreglado con algo de bello en el pubis, haciendo un triángulo, como una flecha dirigiendo a su raja. Como soy un catacaldos, en cuanto estuvo colocada empecé a follarla coño y culo. Se quejó un poco por el culo hasta que le entró toda la polla. Luego ya la tragaba sin problemas. Me corrí en su coño sin condón, y me aseguré de que toda mi leche quedara dentro de su coño. Antes de dejar que la follaran los clientes la pajee a tope para asegurarla una buena corrida. Sacó un poco la mano mientras lo hacía para tocar se ella el pubis y le vi la alianza de casada. A esas alturas yo ya daba por sentado que debía de haber muy pocas casadas que fueran fieles, y hacían bien. Aquella tía no gritaba mientras se corría, aullaba. Pegaba unos botes en la camilla que me temí arrancará las tobilleras que le sujetaban a la pared. Si dejar que terminará me aparte para que el más cercano la follara. Yo creo que el tiempo que estuvo en el local, estuvo en un orgasmo continuo, de mayor o menor intensidad, pero no paro de gritar todo el tiempo.
A las dos horas dijo que tenía que irse, que se llamaba Mariló, y que si era posible volver de vez en cuando. La dije que sí, pero que me avisara el día antes para organizar las chicas. Volvió ponerse Amparo en su sitio.
Recibí otro wasap de Maca,
"Les he dicho que de vez en cuando tengo que mirar el móvil por si me escribe mi marido, que no se preocupe si no le contesto. Efectivamente son cinco tíos. Cuando he llegado, me han hecho dejar la bandeja y la cubitera en una mesa. Para poder dejar la cubitera, he tenido que subirme en una silla, ante la risa incesante de los cinco tíos. Luego me han esposado a una columna y me han ido desnudando para azotarme. No muy fuerte, pero si seguido, los cinco por turnos, y sobre todo en la espalda, los muslos, el culo, el coñito y las tetas. Luego me han hecho tragar la corrida del cocinero con la boca abierta. Es casi imposible, pero al final he podido. Luego me han estado metiendo cubitos de hielo en el coñito, en el culo y frotándome los pezones. Me he corrido, al sentirme tan usada, tan vejada y tan humillada. Me han hecho servirles los wiskis con el hielo. Luego me han tumbado en el suelo, con do cojines levantando mi cadera del suelo, me han puesto un cubito sobre cada pezón y otro en el clítoris, sujetando los con cinta americana y mientras ellos se desnudaban y bebían sus whyskys, yo he tenido que estar metiéndome cubitos de hielo por el culo hasta que he vaciado la cubitera. Me han llamado de todo, se han metido con el cornudo de mi marido, con la puta de mi madre, y cogiéndome del pelo me han sacado a la terraza con el culo hacia la barandilla bien pegado a ella de echo mis piernas salían por los barrotes, y me han quitado la cinta americana de los pezones y el clítoris. Ambas cosas las tenía insensibles yo creo que del frío. Octavio me ha metido la polla en la boca y mientras me la follaba me ha dicho que vaciara el culo. Según ellos ha salido una fuente que ha caído sobre la piscina y los clientes que estaban en ella. Me han metido rápido para que no supieran de dónde venía la lluvia marrón, y me han dicho que ahora ya van a follar a la perra española. Yo creo que el agua no sabido sola, por lo del agua marrón, ya me entiendes. Luego te cuento como acaba esto".
Mientras Iván ya había terminado con sus reservas eréctiles. Se había follado todos los coños y culos que había y varias veces cada uno. No tenía ni idea de si se había corrido una, dos o veinte veces. Los colegas de Abdou y el propio Abdou, también se estaban desfogando bien. En un descanso, Abdou me dijo que estaba pensando organizar otra "Blacknight", que si podía interesarme llevar a alguna. Le dije que excepto July y Vero, las demás no habían participado. Que me llamara cuando lo fuera a hacer y veríamos quien estaba disponible. Me dijo que genial, que quería hacerlo en un par de semanas. Pensé en Laura y en Maca. Ya estarían las dos disponibles.
A las nueve me volvió a llamar Maca, esta vez ya por voz.
"Rafa?", dijo.
"Dime putita", le dije.
"No empieces, porfi. Estoy muy preocupada", me dijo.
"Porqué?, ¿Que ha pasado?", pregunté.
"No ha pasado. Está pasando", me dijo enigmática.
"A ver, cuéntame", le dije.
"Estoy en la escalera del hotel, bajando a mi habitación. Estoy desnuda, meada, lefada, escupida, apaleada, y cachonda perdida. Tengo unas palpitaciones en el coñito increíbles. He lamido culos, me han meado en la boca haciéndome lo tragar, igual que escupitajos, me han tenido un rato en la terraza desnuda, con las piernas separadas y las manos en la nuca. Cuando me han meado he vomitado del asco que me daba, menos mal que era en la bañera, y me han restregado toda la cara y el pelo en el vómito. Ahora estoy cagada porque en las escaleras también hay cámaras, y seguro que me están viendo, y me ha dado por pensar que en cualquier planta me voy a encontrar con todos los empleados del hotel que van a querer follarme", me dijo.
"Más quisieras tú. Pero lo primero que tienes que hacer, es llegar a tu habitación antes que Marco, o vas a tener que darle muchas explicaciones", le dije.
"Si, voy", me dijo Maca.
"Actúa con naturalidad, si te cruzas con alguien, le saludas y sigues tu camino", le dije.
"Vale, vale, la próxima es mi planta. Ah, se me olvidaba, me han dado mil dólares más por los dos extras que había", me dijo.
"Pero que puta eres te has pagado el viaje en unas horas", le dije.
"Oye, porque una lo vale, ja, ja, ja. Ya llego a mi habitación y no me he cruzado con nadie. Ahora que no esté Marco. Bien no está. Me meto en la ducha. Ya hablamos cuando llegue. Un besazo." me dijo colgando.
Bueno, ahora si que me dedique a Rocío. Ya casi no quedaban clientes, así es que la liberé las piernas, y me fui para su cabina.
"A ver putita, que te haces mucho de rogar", la dije mientras empezaba a masajear la las tetas.
"Tú, que me has dejado antes con las ganas", me dijo ella echándome mano a la polla. La sacó y antes de que me diera cuenta ya me la estaba mamando. Lo bueno de estas maduras, es que a poco que supieran, sabían lo que hacían. En nada la tenía sentada sobre mi polla follándome con ganas. Como en el caso de Isabel, era una maravilla follar con ella. Estuvimos así un rato. Además, se abrazaba y morreaba como si de verdad sintiera algo por mí, al final me corrí dentro de su coño. Ella apenas había pasado de jadeos fuertes. En cierta medida era lógico llevaba mucha polla entre ayer y hoy, así es que decidí pajearla, hasta que se corriera. La tumbé en la camilla y empecé a comerle el coño. Esto era nuevo, pero me apetecía. Me di cuenta de que reaccionaba intensamente ante los juegos con su clítoris, así es que me entretuve con él. Se le erectaba, como si de una mini erección se tratara y como sus jadeos suspiros y contorsionamiento de las caderas iban proporcionalmente en aumento cuanto más le chupaba el clítoris. Con gran parte del camino andado, decidí pajearla y seguir con su clítoris. July que lo había estado viendo se lio con sus pezones, pellizcándoselos, arañándoselos, mordiéndoselos, chupándoselos...
Mi mano ya estaba a toda máquina pajeando a Rocío. Con la comida de clítoris y el sobo en los pezones de July, no tardó mucho en empezar a orgasmear echando un líquido blanquecino por la uretra, botando en la camilla como una posesa y aullando. Según sus propias palabras había sido la corrida más salvaje de su vida.
Me llamó de nuevo Maca, esta vez por wasap, así no la costaba,
“Rafa?, esto va a traer cola”, me dijo.
“Por, ¿que pasa ahora?” le pregunté.
“Acaba de llamarme el director del hotel, diciéndome que subía a verme que tenía que hablar conmigo, y estoy acojonada”, me dijo.
“Bueno, seguramente tendrías razón antes, y te hayan estado viendo, y este también quiera follarse a la puta recién casada española”, le dije.
“Si solo es eso, no me importa, aunque no podría ser aquí, no sé lo que tardara Marcos en volver, pero no me ha gustado el tono de voz”, dijo.
“Mujer, te has cagado sobre sus clientes. Lo mismo no le ha gustado, jajajaja”, le dije quitándole hierro al tema, “Ponte un albornoz como si acabaras de salir de la ducha. Así vera que está molestando y no se enrollara mucho”.
Oí el timbre de la habitación y a Maca decir, Un momento.
“Bueno, Rafa, luego te cuento que quería este”, me dijo Maca.
“No, déjame el móvil abierto, si oigo algo que no me gusta, o tengo que decirte algo cuelgo y te llamo”, le dije.
“Vale”, me dijo ella.
Empecé a escuchar la conversación,
“Good evening, I want to congratulate you because you have been declared a hotel whore of the year”, le dijo el director.
“Ehhhh, thanks, but I don't know why you call me a whore”, le respondió Maca.
“I can assure you that not all the clients who come to the hotel fuck five guests, that is good publicity for our establishment, that is why I give you this band that you should arrive during your stay at the hotel, and attend to any sexual request that do it”, siguió el director.
“You are crazy. You don't know that I'm with my husband on honeymoon?”, le dijo Maca.
“Of course I know, and your husband will be informed as soon as he returns, that his wife has obtained such a precious award”, le dijo el director.
Realmente no sabía que es lo que el tío este pretendía, así es que colgué y llamé a Maca.
“Hola”, me dijo.
“Hola, que pretende el tío ese? Dile que te ves en la obligación de dar por finalizada tu estancia en el hotel, y que te preparen la cuenta
“Lady, you don't have to be angry. Maybe we can fix it in another way”, oi contestar al hombre.
“Pregúntale cual es la otra forma de solucionarlo”, le dije a Maca.
Well, madam, I think that with a good fuck between you and me, the matter would be settled.
“Ves?, al final solo era un polvo, y tiene que adornarlo de chorradas. Ya tu veras lo que haces. Cuéntame”, le dije a Maca
No volvía a tener noticias suyas, seguro que llegó el marido y ya no pudo hablar. Bueno ya me enteraría por ella o por la madre.
CONTINUARA
Continúa en
- Relato #185976— title-regex: contiguous parts (7 -> 8)