Xtories

La mediadora 5

El correo electrónico llegó a su bandeja de entrada un jueves por la tarde. No era un trabajo, ni una amenaza, sino una confesión que la tenía temblando. Ahora, entre la formalidad de su despacho y el deseo prohibido, debe decidir si cierra la puerta o se deja llevar por la oscuridad que Leandro le propone.

danny527K vistas8.8· 15 votos

Capítulo 5

Jueves 17 horas

Alejandra

Han pasado unos cuantos días y recién he podido leer esta historia. A decir verdad, innecesaria para lo que tiene que ver con la solicitud de relatar los hechos acaecidos en este derrotero delictual, con un destino que deberá aclarar, y de lo que dice ser el autor de los mismos. Pero no puedo ponerme inflexible, cuando le he hecho todos los guiños para que el tipo me mande esta historia. Seguro que la intencionalidad es clara, quiere probarme. Si me enfado, pedirá disculpas y todo lo conversado hasta ahora, quedará en el anecdotario de un caso más, con ciertas particularidades, por cierto. Si lo dejo pasar, estaré habilitando una puerta, que puede llevar a tener situaciones imprevisibles. No sé qué podría pasar. Soy una mujer madura, no debería tener aprensión por un chico que, en cuanto le haga saber que no debe traspasar ciertos límites, no lo hará. La que no tiene nada en claro, en donde o cuales son los límites, soy yo. Esto pasa por estar pisando un terreno que no conozco, y es una opacidad que me excita. Otra cosa que queda clara, es que me está probando. Esto de tomarse unos días para continuar, es darme tiempo para que piense como reaccionar. De esa manera saber cómo dirigir y por donde llevar la historia. Querrá saber qué tan receptiva estoy, para poder acentuar algunas partes de la historia.

Puedo ignorar algunas cosas,pero no soy ciega ni tonta, y el muchachito este, lo sabe, por eso me está probando. Lo grave de todo esto es que, siendo tan claro todo, en este preciso momento, estoy pensando en cómo voy a reaccionar.

Dicho todo esto, es claro que debería poner en duda toda la historia. Mi cabeza en su momento dijo que no debía leer la historia, pero otras partes de mi anatomía dijeron todo lo contrario. Debo confesar que me metí en la piel de Mirtha y por momentos me vi zorreando, mientras Jorge miraba muerto de excitación, y yo yéndome a coger a la cochera con un par de tipos

……...

Junio de 2018

Viernes 18,00 horas

Alejandra

Todavía Leandro no me ha llamado, menos mal, es increíble, pero no tengo en claro lo que haré. Esta tarde pasó algo que despejo mis dudas y ahondó mi ya endeble capacidad de volver a ser esa Señora madura, seria, formal, llena de convicciones y con respuestas determinantes para casi todo. Aparece una notificación de whatsapp, la abro y me encuentro con una foto de Jorge, que por el entorno donde ha sido sacada, se trataría de un comercio de ventas de artículos de caza y pesca y lo hace vestido de cazador, con arco y flecha. Me causó mucha gracia, hacía mucho que no le veía hacer una payasada. Siempre fue alguien muy atractivo y ese equipo de caza le sentaba muy bien.

Pasaron unos minutos, suena una llamada, es Jorge, atiendo y escucho que me dice:

-Hola putita

- Mire señor, usted debe estar equivocado, porque yo soy la Doctora Alejandra Marquez abogada, esposa del contador y Doctor en economía Jorge Cornelio Aguirre

-¿Cornelio?

-Ay disculpe usted, se me pasó que mi honorable esposo tiene apellido compuesto. Cordero Aguirre

-Ahhh, no me asuste señora. Y… dígame cómo es que la zorra que tengo que cazar tiene su teléfono

-Es que compartimos algunas cosas con la putita esa

-¿Son socias?

-No, sosias

-¿Son idénticas?

-En casi todo

-y cual seria la diferencia

-Yo soy más seria y formal

-¿Y en lo demás son iguales?

-Absolutamente

-Guau. Bueno Doctora Marquez dígale a la zorra esa que en dos horas voy a estar en mi coto de caza para cazarla y convertirla en mi presa y hacer con ella lo que me dé la gana. Ahh y está usted cordialmente invitada

-Allí estaremos: prestas, predispuestas, ansiosas y deseosas

-Eso espero, porque puedo ser despiadado jaja

……..

Jorge me has convertido en la versión pornoerotica de Norman Bates, dos personalidades e una sola jajaja

No entiendo cómo hemos perdido tanto tiempo de no practicar estos juegos, y yo creía que la que estaba sacada y lanzada era yo, pero ahora veo que Jorge también. Si esto va a ir in crescendo, va a ser muy divertido, pero en algún momento tendremos que hablar. Si esto queda en estos juegos, está todo bien, pero el juego recién empieza, y no quiero arriesgar nada. El problema lo tengo yo, que abrí esta caja, sin fijarme si decía Pandora. Si la historia de Leandro tuviera algo de realidad, el amor cubre y repara todo, pero Jorge no es como Santiago y lo amo a morir, no podría hacerme a la idea de despertar y que no esté a mi lado. Pero esto estaría chocando de lleno, con andar fantaseando de revolcarme con otro u otros tipos. Si, el problema soy yo

-Leticia ¿tengo algo pendiente para hoy?

-No Alejandra, no tengo nada, es viernes a la tarde, ya todo pasa para el lunes

-Entonces me voy, ahora bajo y te dejo algunas cosas que me las organices para el lunes

-Ok Alejandra, ya no queda nadie, en cuanto salgas me voy yo también

-Entonces retirate ya, porque tengo que acomodar algunas cosas,y lo que te tengo que dejarte lo dejo en la bandeja de tu escritorio

-Bueno, gracias Alejandra, hasta el lunes

-Chau Leti,

Sábado 10,30

-Mmmm Jorge mi amor, café con tostadas, ¿cuánto hace que te despertaste?

-No hace mucho

-Pensé que primero me iba a despertar yo, teniendo en cuenta que anoche tuviste que atender a dos señoras muy salidas. Cuando llegó la Doctora, la desnudaste con los dientes y eso que la doctora siempre es muy formal y lleva bastante ropa

-Tuve que atenderla bien, estaba un poco excitada y un tanto angustiada, porque no logra conciliar su rol de mujer seria y formal con su condición de puta

-Me parece que es más puta que la otra

-No, que dices, a la escurridiza presa, cuado logré darle caza, cosa que me costó, conoce bastante el terreno y sabe ocultarse bien, pero cuando la atrapé uff

-¿Qué hizo?

-Lo que nunca antes me había hecho la doctora

-¿Y qué fue?

-Me pegó una mamada impresionante, no se desde cuando a adquirido tamaña destreza

-Es probable que tenga un buen aprendizaje teórico, que le ha permitido un buen desempeño en el aspecto práctico. Y a propósito, mi amor, de donde viene tu capacidad para juzgar dichas destrezas

-Debe ser como tu dices, mi vida, la correcta interpretación de la teoría

-Mmmm

-Mmmm

-Y la doctora no responde a esos estímulos, llamémosle “teóricos”

-Para la doctora tengo preparada estos adminículos, y nunca mejor expresado el término,

-¿Qué es eso mi amor?

-Crema dilatadora con anestésico y unos plugs de distintas medidas para darle a la dilatación una secuencia de progresividad

-Y con todo eso que es lo que le vas ha hacer a la doctora

-Se la voy a meter por el culo.

Qué pasó mi amor¿ te ahogaste?

-No, mi vida, es sólo una miguita que se me metió en la garganta y casi me quemo con el café

…………..

Martes 16,00 horas

-Hola Alejandra, ¿me extrañaste?

-Hola Leandro, que sorpresa, ya estas de vuelta o todavía estás de viaje

-Si, ya regresé y estoy tratando de reacomodarme, después de varios días alejado, tengo que ponerme al tanto de lo ocurrido en mi ausencia

-Todo anduvo bien, pudiste resolver los inconvenientes que tenías

-Si, por supuesto, no eran complejos, pero por cuestión de formalidad debía estar yo ahí

-Que bien, entonces cuando podemos reiniciar lo que a quedado pendiente

-Bueno, te voy a enviar en forma inmediata, un texto de los hecho, que explican el devenir de los sucesos y la razones que en cierta manera, explican el por qué de lo sucedido,e inmediatamente, comenzamos con todo lo que te he prometido

-Entonces es posible que a la brevedad iniciemos esto, que se está dilatando más de lo que esperaba

-Si, Ya te mando esto que sería algo así como una introducción, e inmediatamente podemos comenzar

-Bueno, está bien, si vamos a comenzar en lo inmediato vamos a tener que acordar el horario conveniente para que no interfiera en nuestras actividades

-Eso manejalo tú yo puedo diferir mis actividades

-Perfecto, veo mi agenda y te aviso

-Ok, una última cosa, no me hiciste ningún comentario sobre la historia, que te pareció

-Literariamente hablando, no me atrevo a abrir ningún juicio de valor, pero la historia en sí me pareció ¿cómo decirlo? Si, interesante.

-Gracias linda. Ya te mando la introducción. Un beso

-Otro para ti.

……….

Martes 16,30 horas

Alejandra

Mentiría si dijera que no estaba esperando la llamada, mentiría doblemente si dijera que no tenía deseo de escucharle, pero tuve la serenidad y la templanza como para mantener cierta distancia, para que le quede claro que no soy tonta, y me doy perfectamente cuenta a lo que está jugando

Como abogada penalista, vivo analizando conductas, y he tropezado con casos, y estudiado tantos perfiles de personalidad de mis clientes, como de las partes enfrentadas. Se que se trae cada uno con sus medias palabras, sus gestos, sus silencios,sus euforias y sus decaimientos.

Cuando me preguntó que me había parecido la historia, interesante le respondí, dándole a las palabras un tono de complicidad, para que se de cuenta, que yo sabía que todo esto era un juego, y que yo también quería jugar. El viernes con Jorge me di cuenta que tenía margen para intentar algún juego. Si la historia que me contó Leandro, tuviera algún viso de realidad, yo con Jorge la tengo mucho más fácil que Mirtha con Santiago.

………

…….

Leandro

Lo sabía, lo sabía No es quién es, ni está dónde está, por ser una caída del catre. Después que le mande la historia, pensándolo bien, me dije: no se la va a creer, y pensé: si se lo cree o no, las señales iban a ser claras y vaya si lo fueron. En el diálogo inicial, marcó una distancia que nunca habíamos tenido en nuestras charlas anteriores. Me hizo notar con ese tono, que algo no estaba bien, pero cuando le pregunté qué le pareció la historia, dio todo un rodeo, y cambiando el tono de las palabras me dijo: interesante. Cuando me dijo que no iba a juzgar el costado literario, me hizo saber, que no tenía ningún prurito en la terminología utilizada en la historia. Bueno, vamos a enviar mi primera vez con Mirtha, noche inolvidable, la mejor que tuve hasta ese momento, solo superada por la que voy a tener con vos Alejandra.

Martes 18, 00 horas

Santiago y Mirtha 2

email

Después de almorzar los spaghetti a la boloñesa que preparó la cocinera nudista, muy sabrosos por cierto, decidieron irse a su casa para consolar las angustias de Santiago y las culpas de ella, con unos buenos polvos

A todo esto me quedé intentado reconciliarme con mi ofuscada chica, pero no hubo caso.

Así que tuve que apelar a alguna sustitución, y de las que consulté, la más factible, me dijo: que un sábado a la noche sería imposible, porque sale con su novio, entonces acordamos extender la siesta en casa. Tenía que sacarme el calentón que me produjo Mirtha.

Guau, me dijo Zulma nunca te vi tan entusiasmado. Si supieras diría para mí.

Cuando llamé a Mirtha, la madrugada del sábado, quedó registrado mi número, en el celular de ella, y al parecer, esta le pasó mi número a Santiago, porque ese mismo domingo me llamó para agradecerme y disculparse por todas las molestias. Le contesté que no tenía que agradecer ni disculparse que me había encantado conocerlos y esperaba poder encontrarnos alguna otra vez, y ahí le pregunté por Mirtha, me dijo que con todo lo que cogió la noche del viernes, y el paseo que pegamos ayer a la tarde y anoche, hoy no se levanta en todo el dia. Hey le dije, que estuvieron haciendo. Cuando llegamos a casa nos acostamos y me contó lo que hizo la noche anterior. El calentón fue tan grande, que nos echamos un par de polvos. A la noche salimos a cenar, después salimos y dimos algunas vueltas, en determinado momento estacionamos en un parque y nos dispusimos a caminar por los paseos del mismo, ya se podían ver en el césped las primeras tonalidades ocres del otoño. Caminamos con mi brazo tomado de su hombro y ella abrazada de mi cintura, cada tantos pasos nos deteníamos para besarnos, y sin darnos cuenta, o sí, íbamos caminando por un sector bastante oscuro. Ya estaba decidido, nos echariamos un polvo de parado como cuando éramos jóvenes. Pero cuando llegamos al lugar soñado, se trataba de una suerte de galpón, aparentemente, el depósito de los jardineros, que hacen el mantenimiento del parque. No teníamos la intimidad buscada, porque sobre la puerta de entrada del depósito, estaba encendida una lámpara de escasa iluminación. Mirtha agarró algo que no se que fue e hizo mierda la lámpara, al momento se escuchó, no muy lejos, el grito del cuidador del parque y salimos corriendo como chicos, llegamos al auto y salimos a toda velocidad. Cuando hicimos un buen tramo, y encontré un lugar tranquilo para serenarnos. Mirtha, se abalanzó sobre mi excitadísima, y me decía: cogeme por favor. Arranqué el auto, llegamos a casa lo más rápido que pude y para tranquilizarla, después de varios polvos, tuve que tomar viagra para poder seguir y terminé pajeandola hasta que en algún momento se durmió y no se levantó hasta la hora de la cena. Adrenalina, excitación y desborde. No paro de descubrir cosas de Mirtha.

El lunes volví a mi rutina de siempre

El miércoles, en medio de algunas cuestiones que tuve que atender en mi oficina, trate de tomar contacto con mi amiga con derechos extendidos, pero seguía intransigente en su enojo.

El jueves, ya entrada la noche, recibí una llamada de Santiago invitándome, para el viernes a encontrarnos en el boliche. Le dije que Sí, que no había logrado armar nada para el finde, y me parecía muy divertido pasarla con ellos.

Lo primero que pensé es: mañana me voy a coger a Mirtha. Me puse a elucubrar algunas ideas para homenajear a esa Diosa y se me ocurrió que la casa quinta de mis padres que para esta época, ellos se instalan en CABA, para asistir a eventos artísticos y sociales. Dicha casa está en un barrio de casas quintas, no es un barrio cerrado, pero tiene sistema de alarmas y vigilancia privada, suena una alarma, y en cinco minutos tienes un móvil de seguridad encima.

El viernes me comuniqué con Santiago para sugerirle que nos viéramos en un boliche que está cerca de la zona de quintas.

Cuarenta minutos pasada la hora doce entré al boliche mire para la barra y ahí estaba Santiago, me miró levantó la copa para saludarme, y me acerqué, cuando llegue lo saludé y pedí una copa, que rápidamente me la despacharon. Tomé mi copa, la levanté a modo de brindis, y Santiago respondió también levantando la suya. Bebimos un buen trago y pregunté por Mirtha, me señaló para un sector de la pista, y ahí estaba, haciéndome señas para que vaya. Estaba rodeada por tres gavilanes deseosos de poder levantarla, a medida que me fui acercando pude ver como estaba arreglada: putisimamente vestida, una diosa total, cuando llegué a donde estaba, ella se colgó de mi cuello y empezamos a comernos la boca como si fuera el reencuentro de amantes de toda la vida, algo dentro de mí hacia ruido, no podía creer lo que estaba sintiendo en ese momento. En el próximo año y medio iba a ser la única mujer con la que iba a tener relaciones. Bailamos, bebimos, nos metimos manos. Serían cerca de los dos, le digo: de haber sabido que me iban a invitar, hubiera podido cambiar algunas cosas. Tengo que hacer algo, y es ahora, y no es lejos, ni tampoco mucho tiempo. Me dice con lo caliente que estoy no me podes dejar, ven conmigo le dije, ni lo pensó, vamos me respondió. La tomé de la mano, y cuando pasamos frente a Santiago le comió la boca, y le dijo: nos vamos al estacionamiento, ya sabes.

Salimos del lugar, recorrimos sobre la ruta un breve tramo, para después desviarnos y así ingresar al camino que llega al barrio de las quintas, y en la rotonda, previa a la entrada del barrio. Detuve el auto, y le dije: el lunes tengo que finiquitar un negocio y la condición que me pone el tipo, con el que tengo que cerrar el trato, es que le lleve este jarrón con incrustaciones de plata de origen Etrusco, y que está de adorno en el salón de un chalet en una quinta, y le mostré la foto que había tomado un rato antes.el¿Y qué tienes que hacer? Me pregunto. Respondí haciéndome el serio y temeroso: lo tengo que robar y puse en marcha el auto. Me detuve en la parte de atrás de la quinta simulé forzar la puerta, que había dejado abierta, e ingresé por el fondo de la quinta, me di vuelta, le hice seña para que me siga, se bajó mirando para todos lados, se la veía insegura temerosa pero decidida. Recorrimos la huerta hasta llegar a la puerta de atrás del chalet, es una puerta tablero con vidrios repartidos en la parte superior. Le pegué un codazo al vidrio del tablero cercano al picaporte y la reja, por superpuesta que está siempre colocada, la había quitado antes de ir a encontrarme con ellos.

Metí la mano, abrí la puerta, entramos al salón, tomé el jarrón, me acerqué y le di un beso en la boca, estaba temblando, pero así y todo hizo que su lengua se enredara con la mía. Eso me dio a entender aquello que me dijo Santiago: adrenalina, excitación, y dentro de un rato iré a disfrutar de las consecuencias. Salimos con cuidado, estaba no del todo oscuro, por las luces del frente de la casa que ingresaban por la abertura del ventanal del frente, la escasa claridad, nos hacía tener cuidado para no tropezar. Cuando salimos le di el jarrón para que lo lleve. La noche tenía claridad lunar por lo que, el sendero de cemento de la huerta se vería, pero al ser sinuoso, había que mantener la vista en el mismo. Deje la puerta abierta, tome el control remoto y al activar la alarma, esta empezó a sonar. Me puse delante de ella con una mano tomé el jarrón y con la otra tomé la suya, aceleré el paso, quise correr pero con los zapatos de taco altísimos, bien de puta, que llevaba puesto no podía arriesgarme a que se dé un golpe. Cuando llegamos al auto, conociendo el funcionamiento de la seguridad, pudimos ver las luces del móvil de seguridad que llegaba al frente de la casa. Arranqué el auto y salimos lentamente sin encender las luces, “para no llamar la atención”. Cuando llegamos a la rotonda, le pedí que se fijara si venía alguien por el camino, no podía hablar, me contestó negando con la cabeza. Seguí lentamente haciéndole creer que lo hacía para no llamar la atención. Cuando llegamos a la ruta pegue una fuerte acelerada. Ahí comenzó a respirar profundo y encaré para mi departamento c

Cuando llegamos subimos al ascensor, y cuando íbamos ascendiendo se colgó de mi cuello para comerme la boca, ni bien entramos y traspasamos la puerta, me pegó una cachetada por haberla puesto en riesgo, y automáticamente aflojó mi cinturón,quitó mis pantalones, mi camisa, hasta dejarme totalmente desnudo, y yo me encargué de desnudarla a ella. La agarré del brazo y la lleve para mi dormitorio, cuando entramos al mismo, en vez de ir para la cama, hice que entrásemos al amplio baño en suite, la hice arrodillar, y no tuve que insinuar nada. Con un ímpetu avasallador abrió la boca y comenzó una mamada de antología, mientras con una mano manejaba mi verga con la otra se masturnaba con desesperación, cuando estaba por tener mi orgasmo le dije que iba a volcar en sus tetas, con las dos manos agarró las dos grandes y hermosas tetas,y las levantó como una ofrenda, ahí fue mi semen. No sé porque lo hice, estaba tan salido como ella y le solté la lluvia dorada, entonces ella retomó su masturbación, abrió la boca volvió a meterse mi verga en su boca al tiempo que comenzó con un orgasmo descomunal. Quedó sentada sobre sus talones, el torso inclinado hacia adelante y apoyada sobre las palmas de sus manos en el piso

Abrí la ducha, y la ayudé a meternos bajo el agua. Comenzamos a bañarnos y a besarnos, se volvió a colgar de mi cuello y así mojados como estábamos nos fuimos a la cama y nos echamos un polvo maravilloso

Le dije que le avise a Santiago, para que venga, cuando llegó le abrí para que suba, dejé la puerta entre abierta y seguí con lo que estaba haciendo, cuando entró, estaba penetrando el culo de Mirtha y así, no empezó la noche,sino, todo un fin de semana,que se extendió hasta la tarde del domingo

continuará