Mi morena
Los mensajes se volvieron más picantes y los paseos por la montaña, excusas para besarse en la oscuridad. Ella era la mujer de su amigo, pero su cuerpo gritaba lo que su matrimonio callaba. Esta vez, no iban a detenerse en los besos.
Hola, soy José y os voy a contar mi historia, estoy felizmente casado con una mujer pelirroja de pechos normales y buen culo, tenemos 2 hijas y mis relaciones sexuales se resumen a lo mínimo, en mi pueblo se hace una prueba por la montaña con la consecuencia de que tienes que salir a entrenar las noches que se puede y hay conocí a mi morena, ella es la mujer de un participante que también va a la prueba y le gusta andar, ellos tienen un hijo y ella pues sale poco hasta que me conoció. Primero hablábamos por WhatsApp en el grupo de todos los participantes, ella es la única que daba un poco de picante al grupo, pues ella es extrovertida, alegre y muy simpática, hicimos una quedada en el campo para pasar un día todos juntos y allí estaba ella, jugaba con los hombres al fútbol y pasaba del royo que hablaban las mujeres, yo al principio no me fije en ella pues es la mujer de un buen amigo, pero como jugaba de defensa y tenia que cubrirla alguna veces pues ella aprobechaba para refregar su culo por mi polla me ponía a 100 y encima me miraba y se reia, mi mujer como estaba a otro royo no se daba ni cuenta.
Fuimos cogiendo confianza y de mensajes en el grupo pasamos a mensajes por privado, me preguntaba por mi relación con mi mujer y yo a ella por la relación con su marido, los dos iguales, follabamos poco y los mensajes fueron más cariñosos, ya era un me estas empezando a gustar y un te quiero, yo soy un tío normal 38 años, 1'80 de altura 105 kilos y de picha en el estándar normal 18 cm, ella es bajita respecto a mi, 1'65, un culo fuerte de gimnasio, unas buenas tetas 120 como minimo morena, ojos negros, labios carnosos y muy ardiente.
Pasaros semana y seguíamos con nuestro tonteo juvenil, pero ya los mensajes empezaron a subir de tono ya eran fotos del culo, tetas, coño, fotos de las partes intimas, videos masturbándose diciendo mi nombre, yo me hacia videos pajeandome y se los mandaba, hacia videos donde se metía consoladores y me los enviaba y así hasta que un día decidimos salir los dos andar.
La recogí en su casa y empezamos andar, hablábamos de nuestras relaciones hasta que llegamos a un rincón oscuro de nuestro paseo,donde había una plataforma y me dejaba su cara enfrentada a la mía y fue hay cuando nos besamos con amor le cogí del culo para traerla hacia mi ella se agarro a mi cuello y seguimos basándonos por largo rato hasta que decidimos dar media vuelta en nuestro paseo, miramos la hora y todavía nos quedaban como 30 minutos hasta volver a su casa, vimos entre una arboleda un banco y encima casi oscuro, allí nos dirigimos, nos sentamos y como dos adolescente empezamos a basarnos y a tocarnos por nuestro cuerpo, yo le apretaba el culo contra mi, ella rozaba su entre pierna con la mía, yo la quería, la deseaba, la coloque en el banco boca arriba empecé a besarla y subirle el top deportivo que llevaba, toque sus tetas sus bonitas y dulces tetas, esas con las que más de una paja me hice.
Ella paso sus piernas al rededor de mi cintura y como dos críos yo empujaba como si me la estuviese follando, jadeabamos los dos, nos besábamos, pasaron varios minutos y decidimos irnos con el calentón, en nuestra defensa debo decir que no llevábamos condones y no era plan de peligrar algo tan bonito, camino a casa de vez en cuando le tocaba el culo ella respondía con una sonrisa, llegamos a un camino oscuro la invite a entrar, la cogí como a una niña y empezamos a besarnos de nuevo, se movía para restregar su coño por mi verga, así estuvimos largo rato hasta que decidimos irnos para casa.
Cuando llegue mi mujer ya estaba dormida y no le gusta que la molesten para nada, hubiese sido una buena ocasión para follar pero en fin, yo entre al baño me hice una de mis mejores pajas pensando en lo sucedido, me duche y me acoste. A la mañana siguiente siguieron los mensajes que si te quiero, que lo de anoche fue especial, que no dejo de pensar en ti, eso era mutuo, estaba viendo que poco a poco me estaba enamorando de ella.
Los días siguiente salíamos andar con algunos compañeros pero nunca los dos solos, siempre la recogía yo y cuando se montaba en el coche empezábamos acariciarnos y si parábamos en algún semáforo y veíamos que no nos podían ver nos besábamos furtivamente como dos adolescentes, hasta que un día decidimos irnos antes, paramos en un camino y empezamos a basarnos con frenesí le metí la mano debajo de su maya, empecé a frotar su depilado coño y a chupar sus tetas, ella gemía y me decía que se iba a correr, cuando termino me agarro mi verga y empezo a menear con mucha fuerza al tiempo que me besaba hasta que eche una abundante corrida encima de mis mayas de correr, nos limpiamos y la lleve a su casa con una sonrisa de oreja a oreja.
Los días sucesivos seguimos con nuestros encuentros para andar con más amigos, hasta que un jueves no quedamos con nadie y la lleve al campo, cuando llegamos aparque el coche y empezamos a besarnos y desnudarnos, nos deseábamos mutuamente, empecé a chupar los pezones y ella agarro mi dura verga con la mano y empezó hacerme una paja, se agacho y empezó a chuparme desde la base hasta el glande y vuelta empezar de abajo arriba, se entretenía moviendo su lengua en mi capuyo, cuando note mi corrida la quite y ahora me agache yo a comer ese dulce manjar depilado uuuummmm ella se retorcía de gusto y yo no paraba de pasar mi lengua por toda la raja y pararme en su deseado botón, mientras le pellizcaba los pezones ella me decía, más más, pero yo quería terminar de otra forma, me metí entre sus piernas y como ya estaba bien mojadito no me fue difícil penetrarla, con un ritmo suave pero constante estuve un buen rato, la cambie de posición y ahora tenía su duro culo para mi, le fuy lubricando su agujero con saliva y sus jugos vaginales, le metí un dedo y entro sin problema, le metí el segundo y sin problema, estuve un rato con un mete saca de dedos hasta que apunte mi verga hacia el, ella me pidió que con cuidado y yo lo hice con cariño, cuando tuve metido el glande pare para que se acostumbrara, le pregunte si quería sacarla y me dijo que no, se la metí hasta la mitad, ella temblaba de gusto, se la metí entera y empezó a decirme que la gustaba mucho que su marido nunca la había echo por hay, empecé un mete saca suave para coger un ritmo algo más fuerte, me agarre a sus tetas y ella solo gritaba y me decía que no parara nunca, pero como todo lo bueno acaba pues se corrió y yo que estaba apunto se la saque del culo le di la vuelta y me corrí en su boca, ella saboreaba mi corrida al tiempo que me seguía frotando mi verga, le dije que nos deberíamos ir que era ya muy tarde, nos vestimos y la lleve a su casa.
Los días siguiente salieron malos con lluvia y frío y empecé a pensar de forma diferente, me comí la cabeza bastante e hice algo de lo que me arrepiento, haberla dejado.
La situación con mi mujer sigue igual, se folla cuando ella quiere, nunca y mi dulce morena se quedo embarazada de su marido, que paradojas tiene la vida.
Solo se que nunca la olvidaré.
Gracias
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