Terminus
Relatos
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Hetero: InfidelidadHogar, dulce hogar (I)
Él creía que el respeto era la base de su amor, hasta que vio cómo otro hombre tocaba su cuerpo prohibido. Ahora, enterrado en la arena y obligado a servir, descubre que su verdadera naturaleza no es la de un amante, sino la de un esclavo dispuesto a todo por verla gozar.
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Hetero: InfidelidadCarolina y yo: su cornudo sumiso (V)
Carolina no solo le pone los cuernos; le exige que sea testigo mudo y devoto de su placer con otro. Con el número de registro tatuado en la piel y la castidad impuesta, Antonio sabe que su única función es servir, oler y aguantar, mientras ella disfruta de la humillación que él mismo ha pedido.
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Hetero: InfidelidadLa puta y su cornudo (II)
Él no es el dueño de su cuerpo ni de su matrimonio; es el espectador obligado de la pasión de ella. Con el cuerpo marcado por la sumisión y la vergüenza, su único deseo es verla feliz, aunque eso signifique ser usado como un objeto más en el lecho conyugal.
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Hetero: InfidelidadCarolina y yo: su cornudo sumiso (III)
Él no es su amante, es su herramienta. Carolina no busca pasión, busca control total, y él no pide amor, pide ser usado. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar por el placer de verla gozar?
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Hetero: InfidelidadCarolina y yo: su cornudo sumiso (II)
Carolina no solo te ha robado el cuerpo, te ha robado el derecho a ser hombre. Ahora tu única misión es limpiar el piso mientras ella te folla con otro, y tu mayor placer es escuchar sus gemidos desde el suelo.
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Hetero: InfidelidadLa puta y su cornudo
Él acepta los cuernos no como castigo, sino como premio. Ella lo azota, lo exhibe y lo prohíbe de su cuerpo, mientras los demás hombres pagan por entrar donde él no puede. ¿Estás dispuesto a ser el espectador de tu propia exclusión?
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Hetero: InfidelidadLa divorciada negra y sus cornudos
Rosa no es una mujer cualquiera; es una abogada que convierte el divorcio en una oportunidad para mantener a sus maridos bajo su control. ¿Qué harías si te ofrecieran ser el mayordomo sexual de la mujer que amas, sabiendo que ella te será infiel con gozo?
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Hetero: InfidelidadEl club del derecho de pernada
Él siempre supo que su lugar era a sus pies, desnudo y atado. Pero cuando su ama lo casa con su amante y lo entrega a un club donde su esposa es la mercancía más codiciada, la humillación se vuelve su única forma de placer.
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Hetero: InfidelidadYo, el cornudo
Él no solo aceptó ser su sirviente; aceptó ser su juguete. Cuando ella trajo a otro hombre a la cama, él no protestó, solo esperó su permiso para sentir. ¿Estás dispuesto a entregar tu libertad a cambio de pertenecerle por completo?