Despertares
Ella cree tener el control al inmovilizarlo sobre la cama, saboreando cada centímetro de su piel. Pero él espera el momento justo para invertir las reglas y reclamar lo que es suyo.
Abrazada a mi almohada me despierto, viendo el perfil de tu cara bañado por los primeros rayos de sol que entran por las rendijas de la persiana de mi habitación, sintiendo tu respiración muy cerca como a mi me gusta, respirando tu olor ese que hace que me duerma soñando que me despertare a tu lado, mirando tus manos esas que acarician llevándome al mismo cielo. Siento el calor de las sabanas de nuestra cama, el silencio reina en nuestra habitación solo un descarado tic-tac se atreve a irrumpir nuestro descanso. Despiertas mi lado mas tierno todos los días, con cada una de tus sonrisas, aunque también despiertas otras partes de mi que los 2 conocemos muy bien.
Me acerco a ti despacio, beso tu cuello buscando ese punto que te hace tiritar, empiezas a despertarte, sigo por tu mandíbula dando pequeños mordiscos hasta llegar justo debajo de tu boca donde dejo el más tierno de mis besos. Me coloco sobre ti, mis manos comienzan a explorarte empezando por tus hombros y bajando despacio hasta tus manos mientras mis labios juegan con tus pezones, los lamo, los chupo y los succiono, sigo bajando por tu vientre saboreando cada centímetro de tu piel, rozando tus costados con mis dedos, ya sientes que tu excitación sube por momentos al notar como mis pezones se van poniendo duros con el roce de tu piel, tus manos quieren actuar, pero las mías no les dejan, te cojo de las muñecas aquí comienza nuestra lucha…
Sigo lamiendo tu piel mientras aprieto tus muñecas contra el colchón, empiezo a lamer tu entrepierna, te desespera saber que llevo el control… Paseo mi lengua hasta llegar tu polla, ya dura de excitación sigo lamiendo por la base y pongo dura mi lengua y hago presión sobre ella recorriéndola entera hasta que llego al glande, donde me detengo, me recreo, y mas disfruto… Noto la humedad en mi coño desde que empecé a lamerte, rodeo la punta de tu polla con mi lengua de repente la meto entera en mi boca, siento como llena mi boca por completo como casi choca con la pared de mi garganta y me impide respirar bien, me humedezco mas con esta sensación y lo sabes de sobra, por eso empujas tu cadera hacia mi, voy sacando tu polla de mi boca aprisionándola con mis labios, cuando llego a la punta saco la lengua y vuelvo a recorrer tu polla, me sigo excitando mientras lo hago.
Ya casi no puedo aguantar tus manos, haces fuerza y te mueves, desatas el caos en nuestra cama, un dulce caos donde nuestras manos luchan por acariciar, por llevar las riendas… 5 segundos de forcejeo…te soltaste… tu mirada me traspasa adivinando mis deseos, mis temores, he perdido en esta guerra, y ya se lo que le pasa a los perdedores.
Te abalanzas sobre mi, pones tu cara frente a la mía, las miradas se acumulan entre nosotros, tu cuerpo me invade, tus manos sujetan las mías me tienes inmovilizada pero eso no te impide hacer que me estremezca de placer cuando noto tu glande en mi clítoris, no apartas tu mirada de mis ojos cuando te mueves y haces que me acerque al primero de mis orgasmos… Comienzo a notar el calor en mi sexo, como se acelera mi respiración haciendo que empiece a gemir, mientras mi cuerpo se contorsiona entre tus caricias, entre tus besos, entre tus lametones, entre tus mordiscos.
Sin soltar mis manos haces que enrosque mis piernas a tu cintura, y sin darme descanso me penetras, haciendo que mis vellos se pongan de punta y mis gemidos ya no sean más que leves susurros en comparación con mis gritos. El roce de tu polla con mi vagina hace que desee mas el orgasmo, te aferras mas a mi cuerpo haciendo que tu pubis roce mi clítoris con fuerza, comienzo a sentir las leves sacudidas de lo que será nuestro orgasmo, noto mis piernas engarrotadas y apretándote mas hacia mi, tus gemidos en mi oído hacen que se acelere mi respiración, que mis uñas se claven en tu espalda, que el ritmo de nuestros cuerpos se acelere, en un ultimo suspiro contraigo los músculos de mi vagina, haciendo que me penetres con mas fuerza, no me queda nada, otra embestida… ya…
Empiezo a notar como se relajan mis músculos, como mis manos se despegan poco a poco de ti, para sumergirme en un mar de placer donde el tiempo se detiene bruscamente…
Nuestros brazos, nuestras piernas, nuestras cabezas, nuestros dedos entrelazados, aparecen desplomados en mitad de nuestra cama, nuestras miradas hablan por nuestros labios, nuestros oídos solo pueden apreciar la respiración entrecortada de ambos, olvidándonos por completo del odioso tic-tac, que en algún momento vendrá a despertarnos.
Relatos similares
- Hetero: General
Fútbol, sinónimo de apuesta
El marcador define quién domina y quién se arrodilla. Lourdes sabe que su minifalda y su actitud provocativa son solo el comienzo de una noche donde…
Comparte:Relacion profesor alumnaDominacion femeninaDominacion masculina
- Hetero: General
La masajista II
Contrató el masaje por el placer, pero ella trajo algo más que aceite y velas. Cuando sus manos rozaron su erección, el juego cambió: ya no era un…
Comparte:Relacion profesor alumnaDominacion femeninaOrgia grande
- Hetero: Infidelidad
Juego de cartas
Ella le cuenta cómo perdió el control en esa fiesta: desnuda, borracha y rodeada de hombres que la reclamaban.
Comparte:Orgia grandeDominacion femeninaVoyeurismo consentido
- Hetero: Infidelidad
La Esposa que Aprendió a Mirarse (1)
Él la observa desde la mesa del fondo mientras ella sirve café, sabiendo que cada hombre en la sala muere un poco por ella.
Comparte:Voyeurismo consentidoRelacion profesor alumnaOrgia grande
- Hetero: General
Viaje con mi novia (ll)
Patricia dice estar ocupada con sus fotos, pero su cuerpo grita lo contrario. Entre susurros al teléfono y manos hambrientas, la línea entre la…
Comparte:Relacion profesor alumnaVoyeurismo consentidoDominacion femenina
- Hetero: Infidelidad
Las andanzas de mi esposa
Ella le cuenta cómo otro hombre la hizo gritar de placer en un motel. Él escucha en silencio, sintiendo cómo se le quiebra el mundo, pero su cuerpo…
Comparte:Voyeurismo consentidoOrgia grandeDominacion femenina