Primer Encuentro
El metro no para, el aire escasea y sus cuerpos chocan sin permiso. Cuando finalmente salen, la noche y la soledad del parque se convierten en el único testigo de lo que sus manos y bocas ansiaban hacer desde el primer empujón.
Quedamos en el jardín botánico de Atocha, para dar un paseo por Madrid, pero en Metro, en el jardín nos conocemos, un imán hace q nuestros cuerpos choquen sin querer (primer impacto).
Nos dirigimos al metro pero como es hora punta... ¿cuándo no lo es en Madrid? Entramos, pero la gente nos empieza a empujar, acabamos en un rincón del vagón casi sin poder respirar, acabamos de conocernos así q casi no hablamos parecemos dos desconocidos q nos acabamos de conocer... ¡q casualidad! En la siguiente estación entra aún más gente y no baja nadie ahora es cuando no corre ni un ápice de aire entre nosotros empiezas a notar como mis pezones se endurecen al rozarse con tu cuerpo nuestras respiraciones van en aumento, de hecho no nos importan los empujones ya nos acercamos nosotros dos solitos. Llega la siguiente estación, el metro da un frenazo q hace q me embistas hacia la pared no te mueves de encima mía... al arrancar te mueves algo pero vuelves a embestirme empiezo a notar la erección que se oculta detrás del pantalón me gusta sentirla entre mis piernas me gusta q frene el metro para notarla con más fuerza, tu respiración la siento en el cuello, me pongo más caliente... mi mano se abre paso a través de nosotros llega a tocar lo q estaba buscando, porque no aguanta más la tentación... mi boca hace agua por tenerla, por saborearla, pero no se puede.
Salimos en la siguiente estación... todavía no nos habíamos besado. Pero intentabas llevarme siempre por delante tuya para q no se notase lo q asomaba por tu bragueta... pero sin darnos cuenta en las escaleras mecánicas nos poníamos más y más a 1000. Mi culo intentaba atrapar tu polla... no dejabas de tocarme el monte de Venus y me estaba volviendo loca... ¡¡¡nuestra salvación!!! Salimos del metro y enfrente: el Retiro.
Nos disponemos a cruzar el parque, hay un sitio fantástico, además se está haciendo de noche y es nuestra aliada, la tenemos q esperar. No nos veía nadie, sólo se escuchaban las voces de un entrenamiento de fútbol, aprovechas q yo no me he dado cuenta de q estábamos solos y me empujas contra un árbol, acercas tu pelvis a la mía salvajemente, me miras.... y empieza la acción. Las ganas de besarnos no nos dejan desnudarnos, no es q seamos patosos, no es q no queramos, es la fuerza, son las ganas, es la tentación, la lujuria… Mis pezones empiezan a ver la luz traída por tus manos, me quitas el jersey... ahí están, solo con mirarlos los endureces, me sonríes, me avergüenzo... y los besas, intentas hasta mamar de ellos, como un bebé, tienes los ojos abiertos para ver cómo me muerdo el labio al sentir un desesperado escalofrío, la sensibilidad y el placer, el juego de la seducción… todo me hace volverme loca ante ti. No aguanto más yo también quiero algo que calme mi lengua, q calme mis ansias, te retiro de mis pechos, te quejas, te sonrío y hago q te sientes en el banco, me siento encima y empiezo a rozarme con tu polla, ella va creciendo y después de haberte comido la boca mientras hacía despertar a la bestia me levanto, y me agacho lentamente hasta estar de rodillas no puedo dejar de mirar la jaula q la tiene presa y sé q yo puedo abrirla, la toco desde fuera, quiero q me convenza para poderla abrir.
Ella misma me llamaba… así q ¡abrí la puerta prohibida! la podía tocar, estaba entre mis manos temblorosas, no dejaba de frotármela entre ellas, estaba tan dura q las venas se marcaban y palpitaban a cada subida y bajada de mis manos, no aguantaba más, tu no aguantabas más… Con la punta de mi lengua empecé a lamer el capullo con lentitud, como si de un helado se tratase, la miraba y cada vez me gustaba más así q empecé a meterla en mi boca, succionaba el capullo hasta hacerte gemir, jugaba con ella mientras intentaba metérmela entera, es muy grande... pero lo logro. Está dentro, subía y bajaba por su tronco cada vez lo hacía más deprisa incluso a veces mordía con mis dientes y los arrastraba por toda ella, no podía parar, tu no querías q parase… En un momento me toqué mi cosita... ¡estaba ardiendo! tu empezaste a temblar, yo necesitaba q me tocases, lo sabías, me agarraste y me tumbaste en el banco con brusquedad, me tenías debajo de ti, me hacías de sufrir, me bajabas los pantalones, me rozabas continuamente, no me dejabas tenerla dentro, yo la deseaba.
Encontraste mi clítoris y jugabas con él, mi botón empezaba a agrandarse, tus dedos le rozaban y yo temblaba, la humedad q tenía mi sexo era evidente, tus dedos se deslizaban con facilidad, me abrías las piernas hasta llegar a dolerme, querías verlo bien y q tus manos pudieran tocarlo bien, tu erección hacia q yo me pusiera más caliente, más nerviosa. Te suplico......... te ríes. Me enfado....¡¡¡ no funciona!!! Me provocas, tu capullo está en la entrada de la cueva, pero no entra, le frotas con todo mi coño, al final me haces enloquecer… y te das por vencido, entras en mí, me posees, al principio cuesta un poco, mi vagina es un reto para ti. Pero a la vez te pone muchísimo porque estremece a tu polla, yo me rindo a tu medida, tus embestidas son muy fuertes y muy rápidas, la postura no acompaña, me das la vuelta, y ahí está, una postura de dominación, sientes el poder que te da tenerme a cuatro patas, las tetas colgando y balanceándose, te encanta esta postura, tu dominio hace que tu placer se intensifique… pero no quieres q esto quede aquí… me quieres encima de ti, así q me meto tu polla con lentitud, hasta tenerla entera dentro de mi… no voy de arriba abajo, me balanceo, doy círculos con mi pelvis, mis tetas están a tu alcance, están muy sensibles así q las tratas con cariño, eso me pone más aún, no quiero sacármela, quiero tenerla muy dentro, intento q entre más, y más… cada vez q bajo para metérmela más, tu empujas y me ayudas en mi misión de buscar el placer, incluso mi clítoris se roza con tu cuerpo y eso hace que pierda la cabeza… vuelvo al balanceo, me mueves de un lado para otro, mi rapidez aumenta… sabes q estoy a punto y buscas mi clítoris q masajeas para q mi éxtasis sea brutal. Tu ya no aguantas… ¿te corres conmigo? ¡Yo no quiero! Me corro yo con ella hasta las entrañas. Me quito de ella, para q no pase frío me la meto en la boca… no puedes más… coges mi cabeza y me follas la boca como si de mi coño se tratara, ahora lo pasas mal tu, quieres correrte ya, empiezo a sacar tu polla lentamente, apretando fuertemente con mis labios toda su medida… y das tu regalo a mis tetas… ¡son rociadas por ti!
Empiezas a sentir un placer inmenso, tus espasmos me hacen moverme a mi… ahora soy yo quien se aprovecha de la situación… me la meto otra vez en la boca y tu éxtasis se alarga, tiemblas y caes rendido al banco. Yo me siento a tu lado. Todo lo demás no importa ahora.
Fin.
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