Al cerrar la puerta y sentir su mirada recorrer mi cuerpo, supe que esa noche no vendría a conversar, sino a despertar lo que mi matrimonio había dejado dormido, y que mi piel ya pedía lo que mi boca callaba.
editel circulovisibility707K vistasstar9.1· 1.5K votos <p align="justify"><b>Penetrada en mi auto por un mocoso chantajista (1<sup>era</sup>
Parte)</b></p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Mi vida no ha sido muy feliz durante el matrimonio, a
excepción de los primeros meses cuando todo era felicidad, pero bueno, yo juré
estar en las buenas y en las malas y eso es lo que importa.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">A mis años me considero una mujer que ha logrado realizar
varias cosas que quería alcanzar en la vida. Hoy en día me dedico a realizar las
labores del hogar, me siento tranquila haciéndolo, aunque hace tiempo me he dado
cuenta que el matrimonio no es la gran cosa, eso no quiere decir que no ame a mi
esposo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Antes de comenzar a relatarles todo lo que me pasó quisiera
darle las gracias al dueño del correo que creó la conexión entre todorelatos y
EL CIRCULO, gracias a esa persona podemos contar nuestras historias sin que
nadie sospeche de nuestras identidades.</p>
<font color="#ff0000">
<p align="justify">Quiero aclarar que todo esto es una historia real, todo esto
sucedió y lo estoy contando como una forma de quitar este peso que llevo encima,
nada es inventado, todo es real.</p>
</font>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Resulta que mi esposo y yo vivimos en una casa de su madre,
desde que nos casamos. A mí nunca me ha disgustado que vivamos ahí, porque nunca
he tenido problemas con ella, siempre nos hemos llevado bien. Un día mi esposo
me dijo que iban a llegar de visita a casa su hermana con su pequeño.
Me llené de alegría al saber que los volvería a ver después de tanto tiempo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Lo que pasa es que ella era de esas mujeres madres solteras
que me caen bien por el empuje que tienen para salir a delante. Desde hace 4
años que había sido la última vez que los había visto, que fue la vez que le me
dediqué a mimar al niño con regalos y toda la cosa. Me gusta recibir a las
visitas de la manera más amable posible.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">El día que llegaron fuimos de compras, me dediqué a hacerle
pequeños regalos a la madre y a su hijo, me agradaban tanto que los traté de una
manera muy cordial.</p>
<p align="justify">Lo que ocurrió ese día fue que me encontré con un ex
pretendiente de mis años de universidad, Sebastián, aquel con el que mi esposo
había tenido que competir para ganarse mi amor. Pero ahí no acabó todo, ocurrió
que cuando lo vi fue en un momento en el que Carla, la madre, estaba en el baño
y yo estaba con el pequeño Gabriel escogiendo unos zapatos. </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Él me miró y me dijo que desde hace tiempo deseaba
encontrarse conmigo, y que hoy era su día de la buena suerte. También me dijo
que desde hace años había regresado a Lima y que nadie le había querido dar mi
dirección.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">La conversación prosiguió durante unos minutos, lástima que
yo ya tenía que irme porque tenía una cita con el doctor, él no perdió la
oportunidad de pedirme el teléfono pero yo no se lo di, por lo que él me dio el
suyo y me dijo que lo llamara para conversar un poco. Finalmente yo le di el
teléfono y cuando Carla Salió del baño yo ya me había despedido de él. Fue un
susto cuando veía que Carla iba a regresar de un momento a otro pensar que nos
iba a ver juntos.</p>
<p align="justify">l día siguiente lo llamé para quedar en conversar uno de esos
días, para recordar tantas cosas que habíamos pasado juntos en la época en la
que habíamos sido enamorados. Aunque primero lo pensé muy bien, porque no se
vería bien que una mujer casada como yo se estuviera citando con un hombre a
escondidas de su esposo, luego pensé que era normal que dos amigos se tomaran un
tiempo para conversar, y para despejar cualquier duda lo invité a ir a casa.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Ese día olvidé decirle a mi esposo que él vendría a cenar, y
cuando se lo iba a decir me llamó desde su trabajo para decirme que se iba a
tardar porque tenia bastante trabajo y que mejor no lo esperara a cenar, porque
no podía llegar temprano. Carla salió como a las 5 de la tarde y me encargó que
le cuide a Gabriel. No era tarea difícil, así que decidí no decirle nada a nadie
de la visita que tenía esa noche.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Convencí a Gabrielito para que se vaya al cuarto de huéspedes
y una vez que Sebastián llegó y tocó la puerta sentí que era incorrecto haberlo
invitado y era peor no haberle dicho nada a mi esposo, pero mejor me dediqué a
pasar el momento y a disfrutar de la velada con, mi ahora amigo, Sebastián. Lo
recibí, y él al verme puso una cara de sensualidad que me hizo recordar muchas
cosas, recordé nuestras citas de años atrás, en las que la habíamos pasado tan
bien.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Luego de un rato de haber empezado la cena él comenzó a
mandarme piropos como que bella estas esta noche, y cosas que me gustaban y poco
a poco me fue recordando esas tardes que pasábamos juntos estudiando. Me llené
de erotismo al ver que estaba en la casa en la que vivía con mi esposo, que era
una mujer casada y que no debería dejar que se acercara tanto a mí, en eso sentí
sus labios rozar los míos.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Sin darme cuenta él ya me estaba besando y yo no oponía
resistencia, sin darme cuenta su mano estaba en mi pierna derecha, acariciando
mis muslos, me sentí excitada y muy avergonzada de la escena que estaba
viviendo. Mis manos no respondían a las órdenes de mi cabeza y pronto me dejé
llevar por lo que sentía y lo dejé seguir, aunque la culpa me estaba matando,
estaba excitada como no lo había estado en mucho tiempo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Sebastián estaba siendo muy listo al aprovecharse de la
situación y subió su mano a la parte superior de mis muslos, casi llegando a la
parte de mi prenda íntima, pasaba su mano por todo mi muslo y luego subía y
bajaba. Era excitante sentir esa mano, me volvía loca. En una de esas subió su
otra mano a mis pechos y los comenzó a acariciar muy suave por encima del
vestido. Después de un rato yo ya no hacía ningún esfuerzo por rechazarlo y
comencé a sentirme más a gusto. </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Siempre con el miedo que implica estar haciendo algo
prohibido, sentía que estaba disfrutando al máximo de lo que estaba pasando,
recordé a mi esposo, que estaría trabajando a esas horas, pero luego de un rato
ya ni me acordaba, estaba recordando buenos momentos al lado de Sebastián y el
miedo me hacía sentir la angustia de estar traicionando a mi esposo, debería
haberlo rechazado y darle una bofetada, pero no lo hice y me estaba gustando lo
que me hacía.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Me siguió besando y ahora apretaba mis pechos con sus manos,
después metió sus manos por debajo de mi blusa para acariciarlos por encima del
sostén que traía ese día, fue lo más rico que me habían hecho en los pechos en
mucho tiempo, y cuando comenzó a llevar sus manos al broche de mi sostén sentí
que ya era demasiado, no podía permitir que se aprovechara tanto y me quitara el
sostén.</p>
<p align="justify">-No, eso no…</p>
<p align="justify">-No tengas miedo ¿no me dijiste tú misma que no hay nadie en
casa?</p>
<p align="justify">-No te olvides de mi sobrinito Gabriel.</p>
<p align="justify">-Pero él está arriba durmiendo, no te preocupes.</p>
<p align="justify">-Espera yo soy una mujer casada…</p>
<p align="justify">-Solo vivamos el momento….</p>
<p align="justify">-Pero nos puede ver.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Luego de ese intercambio de frases no pude seguir resistiendo
sus embates y su persistencia, me entregué completamente al diluvio de caricias
que en ese momento él me ofrecía. No supe cómo reaccionar y eso terminó
entregándome en los brazos de él, ya en ese momento estaba súper excitada y con
ganas de más, mi gran debilidad se había puesto de manifiesto, yo me recosté un
poco hacia atrás para recibir sus caricias y besos mientras él me comía los
pechos y con una mano se las ingeniaba para masturbarme por encima del calzón,
con toques sutiles.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Estaba sudando y él comenzó a subirme el vestido, no sé cómo
llegamos a tanto, lo que en ese momento importaba era que me sentía tan excitada
que era capaz de todo, incluso de tener sexo ahí, pero la idea de ser vista por
el pequeño me asustaba tremendamente.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">De pronto sentí una de sus manos posarse a escasos
centímetros de mi entrepierna y acariciar como nuca nadie me había acariciado
antes, la excitación se convirtió en arrechura y quería que él siga tocándome,
llegó al borde de mi calzón, la parte que cubre mi vagina y yo ya estaba
humedeciéndome de tanto placer, me tocó con los dedos por encima del calzón y
comenzó a sobarme, en ese momento quería explotar de tanto placer, me estaba
masturbando sin siquiera tocarme la piel, se sentía riquísimo tener sus dedos
encima de mi intimidad, yo estaba sudando y él me estaba manoseando a sus
antojo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Por suerte, y dejándome con las ganas y una gran excitación,
llegó mi cuñada, tocó la puerta y de inmediato nos separamos, yo me subí y me
volvía a abrochar el sostén, me acomodé la ropa y abrí la puerta. Los presenté y
a los pocos minutos él dijo que ya se tenía que ir. Por supuesto que Carla nunca
sospechó nada pues siempre me había conocido con una moral intachable de mujer
de un solo hombre y de su casa.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">El susto me lo llevé unos minutos después, cuando al quedarme
sola en la sala se abrió la puerta del closet y vi salir de ahí a Gabriel, la
sangre se me heló y pensé rápidamente que él lo sabía y lo había visto todo,
pero no me desesperé.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">l pasar los días Gabriel no dijo nada acerca del tema, creí
que era probable que no hubiera visto nada, pero la duda me estaba matando, en
esos días su mamá tuvo que viajar a provincia y yo me quedé cuidando de él, así
que decidí esperar a que me dijera él mismo qué es lo que había visto.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Pasaban los días y nada de nada, pero un día de esos tantos,
casi a las dos de la mañana escuché que se abría la puerta del cuarto en donde
dormía Gabriel pensé que quizá había tenido una pesadilla o algo así. Me
desperté y esperé que viniera a mi cuarto, eso era lo que él hacía siempre, hace
años cuando me quedaba cuidándolo y él estaba más pequeño siempre venía a mí
cuando tenía pesadillas en la noche.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Esta vez él abrió despacio la puerta de mi cuarto y al verme
despierta me dijo": ¿Puedo quedarme a dormir contigo tía?". Por supuesto que le
dije que sí, pues siempre se había quedado a dormir en mi cuarto cuando tenía
pesadillas o no podía dormir. Recuerdo que al despertar al día siguiente me
quedé sorprendida al ver que su mano estaba un poco más arriba de mis rodillas,
hasta ese entonces él no se había atrevido a poner sus manos ahí en las noches
anteriores que había dormido en mi cuarto.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Pero no le di la mayor importancia al asunto, creí que de
repente lo había hecho entre sueños y sin darse cuenta de lo que hacía. Ese día
por la mañana estábamos viendo televisión y de pronto apareció el anuncio de la
nueva película que estrenaban ese día, él se quedó viendo y luego me dijo que lo
llevara. Le dije que ese día no iba a poder, pero que si esperaba a mañana lo
podía llevar. Quedó todo listo para que sea un día de semana, en el que no iba
tanta gente al cine y él estaba de acuerdo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Llegó el día tan esperado para él y lo llevé al cine, de
pronto me di cuenta en la entrada del cine que la película no era tan inocente
como parecía, había carteles de escenas de la película que contenían escenas
bastante fuertes y por un momento creí que no lo iban a dejar pasar. Al entrar
me di cuenta por qué es que los cines bajan los precios de la entrada esos días,
la gente no iba al cine esos días y parecía casi vacío, a excepción de algunos
señores que estaban ahí. </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">a oscuridad y la comodidad del ambiente me hicieron sentir en
confianza y sentirme como en casa, había atrás de nosotros un grupo de señores
de edad avanzada y nada más. Llegamos con gaseosas y canchita para comer
mientras veíamos la película.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Ese día yo llevaba puesta una minifalda que me hacía lucir
las piernas, cosa que no hacía desde hace tiempo. Gabriel se quedó viéndome las
piernas cuando llegamos al cine, pero no era cosa de mucha importancia.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Al correr lo minutos y avanzar la película llegó una escena
en la que un hombre le tocaba las piernas a una chica, no supe que pensar cuando
sentí la mano Gabriel subiendo por mi rodilla y palpando con la yema de sus
dedos mis piernas. Cogí su mano y la llevé a su asiento. Pasó un rato más y
volví a sentir su mano sobre mis piernas, esta vez le sentí el gusto a las
caricias, pero al mismo tiempo separé su mano de mis piernas pues no era
correcto que él me estuviera tocando ahí.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">La película duraba más de dos horas y al parecer Gabriel iba
a seguir insistiendo, en una de esas yo lo miro de reojo, sin voltear la cara y
veo que me esta mirando las piernas. Me sentí contrariada, no supe que decirle y
a los pocos minutos volvió a poner su mano sobre mí. Esta vez le dejé que lo
haga un rato más, después de sentirme excitada recordé que no estaba bien y de
nuevo me saqué su mano de encima.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Gabriel se fue al baño un rato, quien sabrá a hacer qué y
después regreso con una sonrisa inocente que hizo que me olvidara de lo
anterior.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Pero Gabriel iba a seguir con su manoseo sobre mí, al rato
probó y fue más audaz y llevó su mano más arriba que las otras veces, sentí
miedo al pensar que nos estaban viendo y volteé con mucho nerviosismo para
atrás, felizmente no nos estaban viendo y Gabriel seguía subiendo.</p>
<p align="justify">-Gabriel, saca tu mano de ahí. Parece que no me entiendes.</p>
<p align="justify">-Pero a ti te gusta.</p>
<p align="justify">-No, y no está bien.</p>
<p align="justify">-Si mi esposo te ve así se molestaría.</p>
<p align="justify">-¿Y cómo el señor de la otra vez te las tocaba y no le
dijiste nada?</p>
<p align="justify">-Es que… era…</p>
<p align="justify">-¿Ya ves?, déjame que te toque.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Me sentí nerviosa y descubierta por él, un chiquito que me
tenía en sus manos, no tuve otra opción que quedarme callada por un buen rato,
no sabía que decirle para que me entienda que estaba mal lo que estaba haciendo.
Volvió a la carga y esta vez llegó a límites insospechados, llevó su mano a mi
entrepierna y yo me quería morir del placer, por última vez le dije que sacara
sus manos y él me dijo que entonces le iba a decir a mi esposo lo que había
visto.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">-No, como sé te ocurre-Le dije con voz entrecortada</p>
<p align="justify">-Entonces déjame tocarte.</p>
<p align="justify">-No, ya para.</p>
<p align="justify">-Entonces le digo.</p>
<p align="justify">-No...</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Poco a poco la expresión de desaprobación en mi rostro fue
desapareciendo, no tenía otra salida y no se me ocurría nada en ese momento,
agaché mi cabeza un poco y no supe que decir, un silencio obligado se apoderó de
mí.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Sin decirle una sola palabra le dije que sí (el que calla
otorga), él me acarició la concha por encima del calzón, jamás creí que podría
recibir tanto placer en un cine, y con ese pequeño, estaba mojada, completamente
mojada, y ya no me importaba nada, volteé para ver si no nos miraban y luego me
incliné en mi asiento, estaba temblando, me daba un miedo inmenso el saber que
en cualquier momento nos podían ver.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Ya quería tener esa manito entrando en mi ropa interior, pero
la idea me parecía aberrante, ¿qué me estaba pasando?, en ese momento no sabía
por qué deseaba tanto esas cosas, pero el hecho es que las estaba deseando. Me
avergüenza admitirlo, pero por unos momentos perdí la vergüenza y no opuse
ninguna resistencia a sus caricias.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">En la parte de atrás del cine no se veía que alguien notara
algo, pero me paré y me fui al baño, solo eso me pudo salvar de seguir siendo
manoseada al antojo de ese niño. Al llegar al baño no supe que hacer con la
calentura que éste me había provocado y di rienda suelta a mi imaginación y me
puse a pensar que sería si yo le permitía seguir con esas caricias. No supe que
pensar, lo cierto era que cuando volviera me iba a seguir tocando, eso era lo
que iba a pasar.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Luego salí a seguir viendo la película y como de costumbre el
pequeño siguió con sus metidas de mano a mis piernas. Luego de un rato me volvía
a excitar, pero esta vez la película estaba por acabar, terminé súper excitada y
con ganas de más, pero claro está que no le iba a decir que me gustaba.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Salimos del cine, yo con la vagina húmeda, y me pidió ir a un
restaurante que quedaba cerca, uno donde siempre íbamos con toda la familia.
Llegamos y pedimos lo que se nos antojó.</p>
<p align="justify">-¿Te gustó la película tía?</p>
<p align="justify">-Mas o menos, tengo que decirte algo.</p>
<p align="justify">-¿Cuándo venimos otra vez?</p>
<p align="justify">-Escúchame: podemos venir las veces que podamos, pero no le
debes decir a nadie lo que viste ese día.</p>
<p align="justify">-Que bien, ¿y yo que gano con no decir nada?</p>
<p align="justify">Era obvio que el chiquillo sabía algo del arte de negociar,
me sorprendió con esa frase y no tuve otra salida que decirle que podíamos
repetir más jornadas como la de ese día. Puso una sonrisa y se quedó callado un
momento. Parecía que todo estaba arreglado y disfrutamos de la comida
tranquilamente.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Pasaron unas pocas semanas y la visita se hizo más larga que
de costumbre, mi cuñada acordó con nosotros quedarse un tiempo más en nuestra
casa y yo estaba de acuerdo.</p>
<p align="justify">No habíamos vuelto a hablar de lo que había pasado ese día en
el cine y el día se acercaba, esa tarde mi cuñada y mi esposo había salido y me
volví quedar a solas con el pequeño. Estábamos viendo televisión y de pronto
tuve la necesidad de ir al baño, por coincidencia él también quiso ir al mismo
tiempo que yo y salió como una flecha para llegar antes que yo y así lo hizo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Esperando afuera recordé que ese día en la televisión no
había nada interesante que me llamara la atención, pensé que sería bueno ir al
cine pero recordé que quizá mi sobrino iba a querer manosearme otra vez. Luego
de un rato llegué a la conclusión de que no era tan mala idea dejar que me
explorara un rato, todo en forma de pago por su silencio. Esa tarde la pasé de
maravilla, toda esa excitación fue lo máximo, en el cine nadie se dio cuenta de
lo que pasaba y al final le di en premio un beso muy cerca de la boca. Se quedó
contento.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Para mi mala suerte, al llegar a la casa estaba Sebastián con
su carro estacionado afuera. Nos saludamos y me convenció de recibirlo en la
casa. Gabriel sabía que esa noche iba a poder ver algo más, pero yo lo olvidé
por desgracia. Lo mandé al desvío y le dije que fuera con sus nuevos amigos a
divertirse, incluso le di una propina para que se quedara contento.</p>
<p align="justify">-Gabriel, anda a jugar, vienes en una hora-Le dije mientras
le daba una jugosa propina.</p>
<p align="justify">-Gracias por la propina tía.</p>
<p align="justify">-Ya te dije que si te portas bien te va a ir bien.</p>
<p align="justify">-Ahora sí te creo.</p>
<p align="justify">Una vez que creí que estábamos solos comencé a conversar con
Sebastián, en la conversación salió a relucir lo de la otra noche, cuando me
besó por casi todo el cuerpo. Rápidamente se puso caliente la conversación y ya
estaba excitada de nuevo. Él, no desaprovechó la oportunidad y me calentó con
palabras que más parecían de una pareja con una inmensa actividad sexual, ya no
sabía que hacer y en una de esas me comenzó a abrazar. </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Sentí su cuerpo apretar el mío y no supe poner un alto, los
recuerdos de mi vida antes de casada me volvían a la mente y me dejé llevara por
el momento, cuando me di cuenta nos estábamos besando y el ya tenía sus manos en
mi cuerpo, acariciándolo y haciéndome sentir cada cosa.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Para terminar de empeorarla nuevamente me dieron ganas de
tener sexo, y eso era lo peor que le puede pasar a una mujer casada cuando su
marido no está en casa y se encuentra acompañada de un hombre tan atractivo,
estaba perdida y ya no había nada que me pueda salvar, salvo mis últimos
intentos de resistirme.</p>
<p align="justify">-Sebastián, no esta bien lo que estamos haciendo.</p>
<p align="justify">-Vamos, déjame seguir, yo sé que te gusta.</p>
<p align="justify">-No esta bien, mejor vete-Le dije con una voz que ya
reflejaba mi lucha interna entre el si y el no.</p>
<p align="justify">-No te preocupes.</p>
<p align="justify">-No, para ya, aquí no…</p>
<p align="justify">-Entonces vamos a tu cuarto, ahí nadie nos verá.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">e convenció de ir a la recámara donde duermo con mi esposo,
me llevo dándome una serie de besos que me ponían a un grado de excitación cada
vez más elevado, ya no pude resistirme y me dejé llevar por mis deseos.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">En unos instantes estuvimos en la recámara y no demoró en
quitarme la ropa, aprovechando para ir manoseándome todo lo que quería, era
imposible resistirme a sus caricias, las estaba disfrutando al máximo. </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">En pocos instantes yo estaba solamente en calzón y sostén y
sentada en la cama, él se bajó el pantalón, dejando a mi vista y a escasos
centímetros una verga de aproximadamente 20 centímetros y bastante gruesa, pasé
saliva y me quedé viéndola, me parecía increíble estar ahí, en la cama de mi
esposo, en ropa interior y nerviosísima por lo que estaba haciendo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">-Ahora me toca a mí…</p>
<p align="justify">-¿Crees que puedas hacer algo?-Me dijo, invitándome a probar
su miembro.</p>
<p align="justify">-Ay, no sé, nunca lo he hecho…</p>
<p align="justify">-Siempre hay una primera vez-Me dijo, haciéndome recordar que
esa era la frase que yo siempre repetía.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Era más que obvio que me tocaba usar mi boca para seguir con
esa sesión de lujuria, me ponía muy nerviosa estar haciéndolo en el cuarto de mi
casa, pero a la vez le daba ese toque picante que nunca me hubiera imaginado que
tendría. Llevé mi mano hacia la cabeza de su verga, era bastante gruesa y larga,
al principio me dio miedo, pero luego le agarré más confianza, acerqué mi boca y
comencé a oler lo que tenía enfrente de mí.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Luego de un rato que estuve masturbándolo y viendo cómo se
moría de placer pensé seriamente en llevármelo a la boca, momento exacto en el
que se oyó el sonido de un carro estacionándose afuera, escuché cómo la puerta
del cuarto se movió un poco… ¿Qué habría pasado ahí?, me pregunté, pero ese no
era momento para preguntarse nada, con mucha osadía, se la lamí, la probé y la
masturbé con la mano.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Luego de escasos segundos de hacer esto me la llevé a la boca
y la estuve chupando como una loca, creo que nunca en mi vida había estado con
esa calentura. La llevaba de adentro hacia fuera, de afuera hacia adentro de mi
boca y con la lengua la lamía dentro de mí. Se sentía su sabor, si mi marido
hubiese sabido que se la estaba chupando a otro, yo, que siempre me había negado
a hacérselo a él, se hubiera muerto de la envidia.</p>
<p align="justify"></p>
<p align="justify">Seguidamente comencé a masturbarlo al mismo tiempo que se la
chupaba, con mi mano derecha se la corría primero despacio, después rápido,
cambiando de ritmo según se me antojaba. En esos momentos experimenté por
primera vez que se siente cuando una mujer tiene en la boca una verga, lo había
visto tantas veces en los videos que trae mi esposo a la casa y recién ahora lo
estaba practicando, era una cosa de locos.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Al pasar unos pocos minutos Sebastián un pudo seguir
conteniendo la eyaculación que le provocaba mi boca, mi lengua y mis manos.</p>
<p align="justify">-Ahhhhhh…Hummm…</p>
<p align="justify">-Tiene buen sabor-Dije con una sonrisa al levantar la cabeza
y verlo a la cara.</p>
<p align="justify">-Que rico lo haces…</p>
<p align="justify">-¿Quieres más?-Le dije viéndolo lascivamente al levantar otra
vez la cara por un instante.</p>
<p align="justify">-Ah… claro…tú sigue…</p>
<p align="justify">-Hum… que rica esta tu pinga, me gusta, y está bien grande…</p>
<p align="justify">-Ya era hora de que la probaras sin miedo.</p>
<p align="justify">-Que rico sabe tu pinga Sebastián- Le dije son una sonrisa
cómplice que fue correspondida por él, fueron palabras que se me salieron sin
pensar, quizá fue el subconsciente que me traicionó y sacó a relucir mis más
bajos instintos.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Bajé a los huevos y también los probé, era una verdadera
perra en ese momento, ni yo me reconocía. Como nada es eterno, y menos el
placer, se vino en mi boca, nunca había tenido leche en mi boca, pero esa fue la
primera vez, como dato anecdótico puedo decir que un pequeño chorrito de semen
resbalaba por mi labio inferior. Sebastián se quedó viéndome y yo lo miré
también, un mutuo acuerdo se veía en nuestras caras, el deseo de que esto no se
acabe ahí.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">-Ay, yo quiero mas lechita-Le dije, en un tono muy sensual,
como ya dije, no yo misma me reconocía en esos momentos. Sebastián me miró con
una cara de deseo y lujuria que jamás había visto en mi marido.</p>
<p align="justify">-Yo te puedo dar más lechita, solo tienes que hacer lo que yo
te diga…</p>
<p align="justify">-Si, si quiero que me des más lechita…-En esos momentos ya
había perdido la vergüenza.</p>
<p align="justify">-Te voy a dar lechita por todos lados.</p>
<p align="justify">-Ay que rico…</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Me estaba comportando como una verdadera puta, y eso no era
todo sino que quería probar de una vez lo que era el sexo extramatrimonial en
todas sus formas.</p>
<p align="justify">Me sentía muy cachonda, me saqué el sostén delante de él y me
dijo que tenía unos lindos pechos que se veían más bonitos cada vez que los
veía, yo ya no aguantaba y me eché en la cama, levantando los pies, al mismo
tiempo que me quitaba el calzón con las dos manos delante de él, que se quedó
viendo impresionado todo mi cuerpo y en especial mi parte íntima que estaba
cubierta de mis pelos pélvicos, era muy erótica la escena que estaba viviendo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Me quedó viendo y al verlo así le dije:</p>
<p align="justify">-¿Qué esperas? ¿A que viniste? ¿Solamente a ver?-Me dijo que
no, moviendo la cabeza.</p>
<p align="justify">-Ahora vas a sentir lo que es una verga de verdad.</p>
<p align="justify">-Huy que miedo-Le dije en un tono algo gracioso.</p>
<p align="justify">-Mira que grande es.</p>
<p align="justify">-Ay amor…clávamela hasta el fondo antes de que venga mi
marido-Le dije poniendo una cara de mañosa que nunca en mi vida me imaginé
poner.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Ya estaba hecha, no había marcha atrás y ahora me tocaba
recibir algo a cambio por tanta chupada, él estaba con el arma durísima otra vez
y me estaba mirando con unos fuertes deseos que se reflejaban claramente en su
cara.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">En su cara se veían unas ganas tremendas de meterme su
miembro, eso era muy excitante, se podía ver su cosa grandota y dura que acababa
de tener en mi boca con unas gotas de semen cayendo, ahora tendría que
soportarla en mi interior. Me sentí abrumada por un momento y con muchas ganas
de tenerla dentro ya. </p>
<p align="justify">-Ahora me vas a decir que quieres.</p>
<p align="justify">-Quiero tu pene, de una vez…</p>
<p align="justify">-Siempre supe que eras una tigresa…</p>
<p align="justify">-Vamos, dame lo que quiero, ¿o tengo que mandarte una carta
de invitación?</p>
<p align="justify">-Abre las piernas y comienza a rezar-Me dijo medio en broma y
yo sonreí con lascivia.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Ahora el se estaba quitando toda la ropa, quedó completamente
desnudo en cuestión de segundos, se veía con muchas ganas de hacérmelo. Se echó
encima de mí y yo lo recibí en lo que hasta ese entonces había sido un lecho de
amor y fidelidad, creí que nunca lo haría, pero ahí estaba yo, dispuesta a todo
con tal de satisfacer mis deseos de sexo. Era increíble pero era cierto.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Nos besamos y me separó las piernas que en un acto
inconsciente yo mantenía aún cerradas, en mi última muestra de fidelidad a mi
marido, que era una extraña manera de seguir siendo fiel. Entonces fue que sentí
como acomodaba la cabeza de su cosota en la entrada de mi vagina, con solo hacer
contacto hacía que me moje más de lo que ya estaba.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Luego de unos instantes seguimos besándonos y dándonos
piquitos, ya para ese entonces estaba empujando su cosota adentro de mí, sentí
su cabeza empujando entre mis labios para abrirse paso, a lo que yo reaccionaba
abriendo más las piernas para mayor comodidad, mi cuerpo estaba sudando y la
cama comenzaba a moverse, finalmente logró meterme la cabeza y ahí fue cuando
empezó mi tortura y placer extremo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Comenzó a meter y sacar la mitad de su miembro con una
lentitud que me enloquecía, sentí como se estremecía mi cuerpo cuando mi concha
recibía un nuevo inquilino que no era el mismo de siempre, no era el pene de mi
marido, y se me humedecía la zorra cada vez más.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Sentí la necesidad de abrazarlo y lo hice, llevando mis manos
a su espalda y apegándome más a el, sentí el contacto de nuestras pieles
completamente desnudas y calientes, con el sudor que se sentía al contacto. </p>
<p align="justify">-Papito dame más…</p>
<p align="justify">-Ah…ah…ah…</p>
<p align="justify">-Si quieres métemela toda, te doy permiso…</p>
<p align="justify">-Si…si…</p>
<p align="justify">-Anda de una vez, cáchame bien, déjame bien cachada…</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Lo dije en broma, no pensaba que eso me iba a caber dentro.</p>
<p align="justify">Parecía incansable, seguía taladrando mi concha y me di
cuenta que lo que pretendía era metérmela toda, que horror si me la mete toda,
pensé. Pero luego de experimentar las primeras sensaciones de placer ocasionadas
por esa cosota estuve decidida a soportarlo, ya no importaba si me dejaba la
zorra más abierta, el placer que me estaba dando era difícil de explicar con
solo palabras, me dolía muchísimo pero a la vez quería más y me gustaba más que
cuando me lo hacía mi esposo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Luego de los primeros dos minutos logró colocar toda su verga
en lo más profundo de mi ser, me dolía harto y empecé a gritar y a gemir del
dolor y placer, mis gemidos se escuchaban por todo el cuarto y estoy segura que
por toda la casa, y es que con ese tamaño cualquiera se pone así, comencé a
arañarle la espalda y a besarlo con todo y lengua, nos besamos con la lengua y
nos acomodamos apretándonos más.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Todo el olor a sudor y a sexo se sentía en todo el cuarto y
yo seguía recibiendo más y más.</p>
<p align="justify">-Más…más…más…</p>
<p align="justify">-Ah…ah…que apretada eres…-Me decía con una voz jadeante que
me ponía más caliente.</p>
<p align="justify">Mientras él me la metía y sacaba a su ritmo, yo tuve que
seguirle el paso y moverme al compás de él. Era lo máximo en placer que había
experimentado hasta ese entonces y era la primera vez que lo hacía sin mi
esposo. Sentía su respiración en todo mi cuello y mi cara, era excitante y me
estaba cachando de una forma increíble, cada vez más fuerte.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Hasta ese entonces yo no sabía qué era tener sexo de verdad,
gozar al máximo y ser penetrada tan rico. En esos momentos Sebastián empezó a
metérmela con más fuerza y a hacérmelo más rápido. Lo besé, al mismo tiempo que
jadeaba inconteniblemente, que placer me estaba dando, que rico se sentía, y que
dolor también.</p>
<p align="justify">-Ah…ahhh….</p>
<p align="justify">-Hasta el fondo…hasta el fondo-Le decía con voz jadeante y
entrecortada.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Miré para abajo por un momento y miré como entraba y salía su
pene en mi concha, salía y de nuevo empujaba y se abría paso entre mis labios
vaginales y volvía a salir y luego a entrar, que rico era todo eso. </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Se veía en su cara el esfuerzo que hacía por seguir el ritmo
de la penetración fuerte y rápida que me estaba haciendo, yo quería explotar de
tanto placer y por momentos no sabía como responder a tanto placer que me estaba
dando.</p>
<p align="justify">-Ya…</p>
<p align="justify">-Hum…</p>
<p align="justify">-Así… no pares.</p>
<p align="justify">-Uf…ah…ah…</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Era cierto que las grandes duelen más y si no me creen pueden
comprobarlo algún día. A mí me gustaba bastante esta nueva forma de tener sexo y
no iba a dejar que solo fuera una vez. De pronto Sebastián comenzó a dar
indicios de una inminente eyaculación, y contrario a lo que haría la mayoría de
las mujeres yo quería sentir algo nuevo.</p>
<p align="justify">-Vacíate adentro…</p>
<p align="justify">-Si…</p>
<p align="justify">-Adentro, no la saques…</p>
<p align="justify">-Muévete más…</p>
<p align="justify">Nuestros cuerpos empezaron a temblar y justo en el momento
que sentí humedecerse mi vagina con su semen dejé que se me vinieran los
líquidos que estaba aguantando desde hace rato. </p>
<p align="justify">-Ahhhhhhhhh…</p>
<p align="justify">-Hummmmm…</p>
<p align="justify">-Que rico….hum….</p>
<p align="justify">Por fin se mojó dentro de mí, nos mojamos los dos y fue
increíble, las sábanas estaban húmedas y nos echamos, estábamos muy cansados por
el esfuerzo y nos abrazamos, él me besó y yo le correspondí, solo sentíamos que
estábamos juntos y descansamos un rato. Pero la cosa no iba a acabar ahí, de un
momento experimenté un sentimiento de culpa, pero felizmente se me dio por
pensar solo en el presente, la jornada estaba empezando y él y yo queríamos más.</p>
<p align="justify">-Por qué no viniste a Lima cuando me dijiste.</p>
<p align="justify">-Hace años te llamaba, pero tu madre me decía que no querías
saber de mí.</p>
<p align="justify">-Eso es mentira, yo te esperaba.</p>
<p align="justify">-Entonces todo fue una farsa.</p>
<p align="justify">-Me quedé con el que ahora es mi esposo porque nunca
regresaste.</p>
<p align="justify">-Ya veo, y siempre lo sospeché, yo tampoco nunca te olvidé.</p>
<p align="justify">-¿De verdad?</p>
<p align="justify">-Si, lo que pasa es que…</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">La conversación prosiguió y por supuesto que yo no quería que
se volviera aburrida, de un momento pasé mi mano por su entrepierna que estaba
cubierta por la sábana y constaté que se le estaba endureciendo de nuevo la
verga. Le dije que por ahora los dos ya teníamos vidas diferentes y que ni
pensara en la posibilidad de que yo me separe de mi esposo, él estuvo de acuerdo
nos besamos de nuevo.</p>
<p align="justify">-Ay, la tienes bien grande…</p>
<p align="justify">-Si, mira lo que te perdiste.</p>
<p align="justify">-Ay, no seas malo.</p>
<p align="justify">-Pero el tiempo perdido a veces se puede recuperar.</p>
<p align="justify">-Creo que sí…</p>
<p align="justify">-Veo que se te está haciendo agua la boca.</p>
<p align="justify">-Creo que tienes buena vista…-le dije sonriendo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">A los pocos minutos ya estaba de nuevo con su verga entre mis
manos y acariciándosela ya no me daba miedo que iba a pensar de mí, acababa de
ser su mujer y por eso ya había tomado más confianza. Acerqué mi cara a su
miembro y me percaté de que estaba rojo, seguramente por lo que habíamos estado
haciendo con tanta pasión.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">-¿Alguna vez lo has hecho por atrás?</p>
<p align="justify">-No, nunca…Le dije mientras comenzaba a lamer el glande.</p>
<p align="justify">-Pero siempre hay una primera vez.-Al instante sonreí.</p>
<p align="justify">-Así que quieres hacérmelo por el culo, eres bien mañoso.</p>
<p align="justify">-¿Solo yo?-Me dijo mientras le seguía lamiendo la cabeza.</p>
<p align="justify">-Ja ja ja…</p>
<p align="justify">Mientras me decía cosas así como que es normal el sexo oral y
otras cosas me fue calentando de nuevo, y me acariciaba de una forma que me
excitaba.</p>
<p align="justify">-¿Ya?-Me dijo.</p>
<p align="justify">-¿De verdad quieres meterme esa cosota por ahí?</p>
<p align="justify">-Si, no te preocupes te va a gustar…</p>
<p align="justify">-Ay, si, como no…</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">La conversación proseguía y se me vino a la mente la idea de
cumplir una de las fantasías que muchas tienen, cabalgar, me pareció que era
hora de que yo tome la iniciativa y que fuera yo quien manejara y tuviera el
control. Pero para eso debería quedar como una mujer que tiene mucha experiencia
en eso, y para mí no era fácil hacerlo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Poco a poco la lujuria se fue apoderando de mí al ver que su
sábana se levantaba en la parte de su entrepierna y que cada vez se hacía más
grande. Lo miré a la cara y me dijo que no me avergonzara, que si ya la había
tenido bien adentro no había por qué avergonzarse. Le di la razón y me dediqué a
verlo sin ningún reparo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Luego de unos pocos minutos la acaricié por encima de la
sábana y me decidí a probarla de nuevo, ante su mirada de complacencia. La tomé
entre mis manos, todavía no sabía cómo esa cosa tan grande había podido caber
dentro de mí, pero la lamí y otra vez se la estuve chupando. Al final no se vino
porque paré antes e inicié mi travesura de montarme encima, me descubrí de la
sábana que tenía encima y quedé otra vez desnuda delante de él. Me quedó
mirando.</p>
<p align="justify">-Que bella eres.</p>
<p align="justify">-¿Así te parece?</p>
<p align="justify">-Así nos parecía a todos los chicos de la universidad.</p>
<p align="justify">-Ay, ahora que me lo recuerdas, había muchos chicos que me
invitaban a salir.</p>
<p align="justify">-Lo que pasa es que eres atractiva, me gustas toda.</p>
<p align="justify">-Y imaginaste verme así cuando regresaste a Lima?</p>
<p align="justify">-La verdad es que lo he deseado desde que te conocí. Siempre
fuiste la más bonita.</p>
<p align="justify">-Imaginaste tirar conmigo en la cama de mi esposo?</p>
<p align="justify">-Ja, ja ja ja-Sonrió de una manera extraña, que me hizo
recordar lo lejos que habíamos llegado. En uno de los espejos del cuarto se veía
la escena que ocurría en ese momento.</p>
<p align="justify">Yo estaba calatita, se veían mis pechos bien redonditos y el
comienzo de mi zona púbica, se veían mis bellos vaginales y mis caderas, toda
yo, sin nada encima.</p>
<p align="justify">-Te voy a dar un regalito.</p>
<p align="justify">Dicho esto, me subí sobre sus muslos, abriendo bien las
piernas que estaban próximas a recibir de nuevo esa pinga tan dura y gruesa. Me
acomodé bien y luego de unos instantes tenía esa cosa tan enorme en mis manos,
acomodando su punta en la entrada de mi zorra. Para ese momento mi intimidad ya
estaba húmeda otra vez y la calentura se había apoderado de mí por haberme
imaginando esa escena tan erótica. </p>
<p align="justify">Sin más alargue, comencé a montar como si fuera una experta
en esas artes y ya sentía la mitad de ese monstruo entrar y salir de mí como
pedro en su casa. La arrechura se había apoderado de mí y otra vez no era yo la
que hacía eso, sino mis impulsos sexuales.</p>
<p align="justify">Miré en el espejo y se vio la escena que tanto me había
imaginado por tanto tiempo, cuando veía esas películas a solas después que mi
marido se había ido a trabajar, era increíble estar viviéndola, y de ahí en
adelante solo me dediqué a disfrutar lo rico que era eso.</p>
<p align="justify">-Ahhh…</p>
<p align="justify">-Hummm…</p>
<p align="justify">-Toda, cómetela toda…</p>
<p align="justify">-Eso quiero, pero es muy grande….</p>
<p align="justify">-Ahhh….</p>
<p align="justify">-Solo baja todo lo que puedas…</p>
<p align="justify">Así lo hice y volvía asentir que la concha se me partía en
dos cuando me incrusté toda esa pinga hasta la base. </p>
<p align="justify">-Ahhh….ayyyy…..que rico….</p>
<p align="justify">-Hummm….</p>
<p align="justify">Mis gemidos y nuestras respiraciones se escuchaban por toda
la casa, ya que eran muy fuertes.</p>
<p align="justify">Seguía gimiendo y después de unos minutos sentí cómo mi
cuerpo comenzaba a experimentar un temblor que se apoderaba de mí y de él, sin
más preámbulo nos mojamos juntos, el con mi líquido y yo con su leche, que llegó
muy adentro de mis entrañas.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Estuvimos un rato acostados y le dije que ya debía irse, que
en cualquier momento llegaba mi esposo, nos metimos a la ducha donde me pedía
como loco que se la chupara calatita y le di el gusto, ya cuando estaba saliendo
de la casa me dio un beso antes de cruzar la puerta y me acarició la concha por
encima de la ropa.</p>
<p align="justify">No podía creer lo que acaba de hacer, me había acostado con
otro hombre, y en mi lecho de matrimonio, no sabía cómo iba a poder mirar a los
ojos al hombre que me prometió fidelidad para toda la vida.</p>
<p align="justify">Ese día me quedé en la cama metiéndome el dedo de tan solo
recordar todo lo que había hecho, descubrí un nuevo mundo de recuerdos vividos
otra vez con tan solo querer recordar. Estaba segura que desde ese día las cosas
ya no serían iguales y que a la larga iba a perder mucho, pero en ese momento no
sabía qué.</p>
<p align="justify">La mujer que se creía perfecta hasta hace poco, había caído,
presa de la lujuria y el deseo de experimentar sensaciones nuevas. Sin duda ya
no era la esposa fiel de antes, y no tenía cómo justificar lo que había hecho,
pero nadie me iba a quitar lo bailado, todo el placer de esa tarde no se borra
así nomás. A veces me sentía sucia, pero con ganas de seguir con esa locura.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Con el pasar de los días Sebastián me fue llamando seguido y
yo no le contestaba, pero un día si lo hice y nos citamos para un jueves, todo
debía ser ultra secreto y ya estábamos lunes. Me ponía nerviosa cuando tenía que
hablar con mi esposo de temas de fidelidad cosas relacionadas.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Al día siguiente, ya casi cuando iba a amanecer, escuché la
puerta de mi cuarto abrirse poco a poco, se veía una imagen algo así como
sigilosa, era Gabrielito que estaba entrando. Ese día mi esposo se había quedado
dormido en la sala, viendo televisión, como otras noches, y no subía al cuarto
hasta que amanecía, yo no lo despertaba porque quizá se podía molestar.</p>
<p align="justify">-Tía, para dormir aquí.</p>
<p align="justify">Como por mí no había habido problema nunca, años antes dormía
con él cuando tenía pesadillas, acepté de lo más normal.</p>
<p align="justify">-Lo que pasa es que he tenido una pesadilla.</p>
<p align="justify">-No te preocupes, duerme aquí.</p>
<p align="justify">Eran como las tres de la mañana y en verdad estaba con un
sueño que no me dejaba pensar, ahora recuerdo que si en ese momento hubiera
tenido la lucidez de una persona sin sueño le hubiera dicho que no. </p>
<p align="justify">Era obvio que él iba a tratar de tocarme las piernas y
manosearme todo lo que pudiera, ya no era el niño inocente de tiempo atrás y yo
lo recordaba porque ese día había tomado pastillas para el sueño, por lo que no
podía pensar en otra cosa que no fuera dormir</p>
<p align="justify">.</p>
<p align="justify">Es por que es ahora que recién lo pienso bien que no pude
evitar mucho de lo que pasó esa madrugada. Pasaron pocos minutos y comenzó a
acariciarme las piernas. Recordé ya lo había hecho antes y que seguro que lo iba
a hacer de nuevo. No tardó en acariciar con más confianza al ver que yo no ponía
ninguna resistencia. Me quedé helada la ver que quizá esa iba a ser la constante
de toda la noche. </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Mi esposo estaba en el primer piso de la casa y yo estaba
siendo manoseada por un pequeño que se estaba aprovechando de mi agradecimiento
por su silencio. Procuré hacerme la dormida para que no pensara que yo estaba de
acuerdo con sus caricias, pero él seguía subiendo su mano hacia mi entrepierna.
</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Ese día estaba durmiendo con un camisón muy transparente, ese
fue otro de mis errores, tenía puesto un calzón chiquito que se notaba a leguas
por la transparencia del camisón y un sostén que resaltaba mis redondos pechos.
Mi culo estaba como para toda una noche de sexo sin parar, por algo me había
comprado esa ropa interior especialmente para lucirla para mi esposo, que estaba
dormido en el primer piso de la casa.</p>
<p align="justify">Quiera o no, Gabriel ya me había visto con esa ropa tan
sugestiva y era seguro que me estaba deseando, yo no tenía otra escapatoria que
seguir dejando que me tocara las piernas, pero ya estaba acercándose demasiado a
mi zona íntima y eso me ponía nerviosa y me estaba excitando la situación en la
que me encontraba.</p>
<p align="justify">-Gabriel, deja de tocarme.</p>
<p align="justify">-Es que te ves tan bonita…</p>
<p align="justify">-Si, pero deja de tocarme.</p>
<p align="justify">-¿Y cómo le dejas a ese señor que te toque?</p>
<p align="justify">-Solo fue una vez, así que ya no molestes…</p>
<p align="justify">-Yo sé que no fue solo una vez…</p>
<p align="justify">-¿Qué?</p>
<p align="justify">-Yo los miré hace días en el cuarto.</p>
<p align="justify">-Pero, que dices, eso no es verdad.</p>
<p align="justify">-Sí es verdad, tengo fotos, les tomé fotos y se las voy a dar
a mi tío.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Me quedé helada en ese momento, había sido descubierta, y
todo por confiarme demasiado, me había visto y ahora sí que estaba perdida. Mi
matrimonio estaba condenado al rompimiento y no había nada que yo pudiera hacer.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">-Pero si me dejas tocarte puede que no le de las fotos.</p>
<p align="justify">-¿Cómo sé que existen tales fotos?</p>
<p align="justify">-Si quieres te enseño una.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Fue a su cuarto muy rápidamente y me trajo un sobre,
rápidamente se acostó a mi lado y se tapó con la sábana, lo que traía eran fotos
que había escaneado por la computadora y ahora me las enseñaba sin ningún pudor.
La luz que yo acababa de prender de la meza de noche iluminaba las fotos que me
delataban. En ellas aparecía mi cuerpo desnudo y con otro hombre que no era mi
esposo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Pensé que quizá se apiadaría de mí si le decía que le iba a
dar una buena propina, pero luego me di cuenta que quizá querría algo más.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Ya no había nada que hacer, estaba en sus manos y en ese
momento tomé la decisión de convencerlo de cualquier forma de que no le diera
esas fotos a mi esposo. Estaba en las manos de un mocoso. </p>
<p align="justify">-Tú sabes que eso esta mal…</p>
<p align="justify">-Gabriel, no le enseñes esas fotos, por favor.</p>
<p align="justify">-Por favor te pedí cosas que tú no me quieres dejar hacer.</p>
<p align="justify">-¿Qué cosas? Pídeme lo que quieras, no te voy a negar nada.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Su cara expresó una satisfacción que se me hizo extraña, como
que había ganado algo que yo no me imaginaba. Después me miró a los ojos y me
dijo:</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">-Quiero cacharte.</p>
<p align="justify">-¡¿Quéeeee…?¡¡¡</p>
<p align="justify">-Quiero meterte mi pene...</p>
<p align="justify">-Pero estas loco, soy tu tía.</p>
<p align="justify">-Mira que le doy las fotos a mi tío.</p>
<p align="justify">-Yo soy tu tía, como vas a querer hacerme eso.</p>
<p align="justify">-Pero si no lo haces le digo a mi tío, y de verdad lo voy a
hacer.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">No tenía otra escapatoria que ofrecerle un regalo que le
gustara un montón, la bicicleta que tanto quería se la podía dar yo. Me dijo que
su mamá se la había comprado esa tarde. </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">-Por favor Gabriel, mi vida se destruye si mi esposo se
entera.</p>
<p align="justify">-Solo te estoy pidiendo una cosa muy fácil para ti-Me dijo
mientras acariciaba mis muslos, muy cerca de mi entrepierna.</p>
<p align="justify">-Anda, dime que sí. Muchos hombres afuera quieren estar
contigo, pero yo voy a ser el único.</p>
<p align="justify">-Pero Gabriel, no esta bien que me pidas eso.</p>
<p align="justify">-Entonces le voy a decir ahorita mismo a mi tío que vea
esto-Me dijo mientras se levantaba.</p>
<p align="justify">-¡Nooo…¡ </p>
<p align="justify">-Sueltame, mi tío va a saber.</p>
<p align="justify">-Espera.</p>
<p align="justify">En un momento de desesperación lo tomé de la mano y le dije:</p>
<p align="justify">-Primero anda a ver si tu tío sigue dormido…</p>
<p align="justify">Esas fueron las palabras que cerraron mi entrega total a
cambio de un silencio del que dependía mi vida. Me dijo que venía enseguida,
como cuando se iba a comprar algo a la tienda. Sentí un gran alivio cuando se
fue a ver si su tío estaba bien dormido. No sé como explicarlo pero al mismo
tiempo sentí que se me cargaba otra cruz que tenía que padecer.</p>
<p align="justify">En esos escasos momentos mientras esperaba que regresara no
sabía cómo era que había aceptado dejar que se acueste conmigo. Escuché sus
pasos de regreso, sigilosos y casi imperceptibles, se abrió la puerta de nuevo y
yo estaba en la cama esperando.</p>
<p align="justify">-Ya lo ví, esta durmiendo, no se va a dar cuenta…</p>
<p align="justify">-Gabriel no sé… </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Ya estaba embarcada en eso y no había marcha atrás, me sentí
muy angustiada por lo que iba a hacer y lo cierto es que quería que pase rápido.
Llegó y se echó en cama como si nada hubiera pasado, como si no me estuviera
chantajeando.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Desde hace tiempo me miraba el trasero y yo ni le daba
importancia, debí haber recordado con anterioridad que mis amigos hombres me
contaban que desde niños habían deseado a las mujeres de su familia, de repente
así me hubiera dado cuenta que ese chico me había echado el ojo desde que llegó.</p>
<p align="justify">-¿Ya tía?</p>
<p align="justify">-Espera.</p>
<p align="justify">Se metió por debajo de la sábana y me comenzó a tocar la
intimidad por encima del camisón. </p>
<p align="justify">-Bájate el calzón-Nunca me voy a olvidar de esas palabras.</p>
<p align="justify">-Espera, no te apures.</p>
<p align="justify">-De una vez.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Hasta ese momento no había notado que en su familia los
hombres la tienen grande desde pequeños, así me lo había contado mi esposo,
claro que mi esposo no la tenía tan grande.</p>
<p align="justify">-Espera, primero unos besitos.</p>
<p align="justify">-Ya, siempre he querido besarte en la boca.</p>
<p align="justify">-No te la creas que solo es para que no me sienta tan mal.</p>
<p align="justify">-De todas maneras siempre me has gustado tía.</p>
<p align="justify">Me decía cosas así y se acercó a mi boca, juntamos las
nuestras y nos dimos piquitos, como estaba encima de mí noté que su bulto estaba
bien hinchado y que se sentía su dureza en mi vientre. Nos seguíamos besando y
le dije que lo que íbamos a hacer era cosa de mayores y que solo porque se
trataba de él yo iba a dejar que pase lo que iba a pasar.</p>
<p align="justify">-Tía estoy enamorado de ti.</p>
<p align="justify">-¿En serio?</p>
<p align="justify">-Sí, desde hace años, solo que no sabía cómo decírtelo.</p>
<p align="justify">-Pero me lo hubieras dicho, de repente lo hacíamos-Le dije un
poco en burla para relajarme.</p>
<p align="justify">-Ya tía, quítate la ropa.</p>
<p align="justify">-Primero sal un ratito-Le dije apartándolo suavemente.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Me llevé las manos a los bordes de mi ropa interior y me la
bajé hasta los muslos, se quedó viéndome como si estuviera soñando, en un
segundo pudo ver toda mi zona púbica llena de pelos y no dejaba de ver. Se bajó
el pantalón y me confirmo lo que hasta ese momento sospechaba; la tenía bien
grande, demasiado para un chico de su edad.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">-Ay, sí que me has dado una sorpresa.</p>
<p align="justify">-Te ves bien bonita.</p>
<p align="justify">-Gracias. Tú no te quedas atrás, la tienes grande-Dije en
volumen bajo.</p>
<p align="justify">Me tapé con la sábana y le dije que si quería hacérmelo de
una vez viniera encima de mí, no me dijo nada, solo se acercó, por debajo de las
sábanas. </p>
<p align="justify">Estaba casi consumado el acto sexual.No era tiempo para
hablar mucho, así que él mismo se me subió encima y se acomodó como si supiera
todo lo que hay que hacer. </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">La verdad era que se sentía extraño estar con el calzón abajo
y teniendo a mi sobrinito encima de mí, con el pene al aire. Estaba sintiéndome
muy abusada y a la vez cómplice de lo que estaba pasando e iba a pasar. La tía
joven y buena se iba a dejar penetrar por un sobrino mocoso</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Yo ya no me asusté y abrí un poco más las piernas para que
pueda acomodarse bien. Se subió hasta mi cara y nos besamos de nuevo.</p>
<p align="justify">-Oye, solo porque se trata de ti me voy a dejar.</p>
<p align="justify">-Entonces me quieres.</p>
<p align="justify">-Si pero solo como a un sobrino, no le debes decir a nadie
que le metiste la pinga a tu tía ¿me entiendes?</p>
<p align="justify">-Sí tía.</p>
<p align="justify">-Okey, solo porque eres tú voy a dejar que me metas tu pinga.</p>
<p align="justify">-Que bien, ¿sientes? Esta dura, así se pone siempre que
pienso en ti.</p>
<p align="justify">Esas palabras me derritieron, porque yo he sentido lo que es
estar queriendo con una persona en secreto. Ahora sí le iba a dejar que me la
metiera sin ponerme con quejas.</p>
<p align="justify">-En serio?</p>
<p align="justify">-Sí, desde hace años, pero no te lo podía decir.</p>
<p align="justify">-Entonces no te preocupes ya estamos solos.</p>
<p align="justify">Me acerqué a su oído y le dije con voz suave y agitada:
"Cachame". Desde luego que sentí como se le puso más dura y tomé su pene y lo
puse en la entrada de mi vagina. Pasó un rato y me estuve acomodando su cabeza
en la entrada de mi zorra, era tan excitante estar haciéndolo en la cama de mi
esposo y con él durmiendo en la sala.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">-Ya está. Ahí es… empuja…le dije con voz suave al oído.</p>
<p align="justify">-Ya… ahh….que apretado se siente…</p>
<p align="justify">-Así así…que bien…</p>
<p align="justify">-Tía te amo….</p>
<p align="justify">-Así que bien…ya me estas cachando, que rico…</p>
<p align="justify">-Uf…humm….siempre he querido cacharte tía.</p>
<p align="justify">-Sí, sigue que vas bien….</p>
<p align="justify">-Que rico se siente, que caliente…</p>
<p align="justify">-Así es humm…</p>
<p align="justify">Se sentía el calor de su pene entrando en mi vagina, era
increíble que la ama de casa perfecta ya estuviera teniendo tres maridos en
menos de una semana, y peor aún que fuera con su sobrino con quien estaba
teniendo relaciones. Pero sentí muy rico para parar y dejé que me la siguiera
metiendo, se sentía todo el calor de su pene y el de mi cuerpo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Por fin tomó ritmo y empezó entrar toda entera. Que bien se
sentía, estaba transpirando y jadeando del placer y jamás se me había ocurrido
que un pequeño me la pudiera meter tan rico. Era excelente y no estaba dispuesta
a parar por nada.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">La cama se movía por el coito que estaba ocurriendo en ella y
empezaba a sonar con más fuerza.</p>
<p align="justify">-Toda Gabriel toda…</p>
<p align="justify">-Sí…</p>
<p align="justify">-Métemela toda…</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Lo que estaba ocurriendo era que la supuesta víctima estaba
gozando tanto o más que el chantajista, nos habíamos vuelto cómplices de una
pendejada tremenda, estábamos cachando en la cama donde dormía con mi esposo.
Pero eso no me importó mucho y seguía recibiendo en mi vagina ese pene grueso
que me estaba haciendo delirar por el miedo a que se de cuenta mi esposo.</p>
<p align="justify">-Ay Gabriel, que rico lo haces… humm….</p>
<p align="justify">-Te gusta la pinga tía.</p>
<p align="justify">-Si Gabriel, me gusta…hummm…no pares…</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">El acto era increíble y jamás en mi vida hubiera imaginado
que alguna vez me podría encontrar en tremenda situación, con el calzoncito
abajo y siendo penetrada por Gabrielito, que la tenía bien grande, con el
peligro de ser descubierta por mi esposo que estaba en el primer piso de la
casa.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Pero bueno, estas cosas no se planean y como era una
emergencia tuve que ceder ante los requerimientos de mi pequeño sobrino, que se
estaba gozando bien a su tía, su pene entraba y salía de mi concha y subía el
ritmo, cada vez me la metía con más fuerza y eso me hacía disfrutar más de su
pinga dentro de mi zorra. La fricción era exquisita y estaba a punto de mojarme
todita. </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Siempre me voy a acordar de esa noche, fue muy excitante,
hasta ahora me da que pensar el hecho de fui yo quien disfrutó al extremo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Al día siguiente salimos mi esposo, Gabrielito y yo al Parque
Recreacional, pero recuerdo muy bien que mi esposo recibió una llamada de su
trabajo y disculpandose con nosotros, se despidió para ir a atender una
emergencia a su trabajo, cosas que pasan, Gabriel y yo nos quedamos solos en el
auto, mientras mi esposo tomaba un taxi.</p>
<p align="justify">Ya estábamos llegando a la cuadra del parque, entonces
Gabrielito me dijo que se me veía muy bien la minifalda que tenía puesta esa
mañana, los recuerdos de nuestro encuentro anterior se hicieron presentes y
ahora que estábamos solos se me insinuó acariciándome las piernas, muy despacio
y excitándome por el hecho de estar en la vía pública.</p>
<p align="justify">-Y ahora que quieres.</p>
<p align="justify">-No sé, una repetición…</p>
<p align="justify">Giré mi rostro hacia él, con las manos puestas en el volante,
y le dije que dejara de hacer eso, pero fue en vano, me tenía bajo su dominio y
era poco lo que yo podía hacer. Tenía el poder de las fotos y era obvio que me
iba a usar cuantas veces quisiera.</p>
<p align="justify">-¿Quieres ir a la casa?</p>
<p align="justify">-No, quiero ir al parque.</p>
<p align="justify">-Entonces no me molestes con eso-Le dije un poco asustada.</p>
<p align="justify">Él olió mi miedo y ahora era dueño de la situación, me
estacioné en unos arbustos que eran parte de un bosque que quedaba muy cerca del
Parque. Me acarició las piernas y me dijo que no podía olvidarse de lo que había
pasado ayer. Que quería repetirlo ahora.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Por supuesto que le dije que no, pues estábamos en la vía
pública y que si quería acariciarme tenía que esperar a llegar a casa. Me dijo
que no y me subía la minifalda hasta el punto que estaba muy cerca de verse mi
ropa interior. Me puse nerviosa, pero después de un momento pensé en ir al
bosque, era un sitio donde los autos no pasaban y desde ahí no se nos podía ver.
Aceptó encantado y casi llevando sus manos a la parte de mi ropa interior que
cubre mi vagina.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">No estaba de acuerdo, pero era un medio para que nadie nos
viera, conduje hasta llegar a una parte del bosque donde hay varios árboles y
era difícil que nos vieran. Una vez ahí me dijo al oído: </p>
<p align="justify">- ¿Tía, sabes hacer la pose del perrito?</p>
<p align="justify">-¿Qué?...No me preguntes eso…</p>
<p align="justify">-La otra vez la vi en internet y quiero hacerla contigo-Me
dijo mientras acercaba sus manos a mi calzón, ahora estaba excitada y enojada
con él, pero no podía hacer nada. Ya estaba llegando a la parte de mi ropa
interior y casi me mojó con sus deditos. No sabía qué hacer y le contesté
rápido:</p>
<p align="justify">-No sé, si quieres me enseñas…</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Me dejó idiota cuando sacó de su bolsillo una revista porno
doblada. Otra vez no supe que hacer mientras veía cómo mi sobrinito me miraba
como a su juguete sexual, al fin y al cabo eso iba a ser para él, su juguete
sexual.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">-De donde sacaste eso malcriado.</p>
<p align="justify">-De las propinas que me das, tengo más.</p>
<p align="justify">-¿Qué? ¿Con mi plata?</p>
<p align="justify">-Si pero ponte amable conmigo, sino mi tío se puede enterar
de lo de las fotos.</p>
<p align="justify">Me tapó la boca y con eso recordé que no tenía otra opción
mas que callar.</p>
<p align="justify">Era excitante pensar que me lo iba a hacer ahí, veía los
carros pasar por entre las ramas de los árboles y me excité mucho.</p>
<p align="justify">-Tía… ¿Me la chupas?</p>
<p align="justify">-Quedé callada y solo bajé la cabeza para dirigirme hacia su
pinga, mientras él bajaba su cierre y la sacaba a mi vista. Se veía dura y
estaba bien caliente, como se notaba que ese mocoso me quería cachar.</p>
<p align="justify">-Eres bien pendejo, pero te vas a joder porque de aquí vas a
salir moribundo-Le dije en tono desafiante.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Me dediqué a pajearlo con la mano mientras volteaba a cada
momento al costado para cerciorarme que ningún carro o persona se acerque por
donde estábamos nosotros. Sentía en mis manos aquella verga que la noche
anterior había invadido mi vagina a costa de un vil chantaje, observaba su cara
de placer y me dije a mí misma que le iba a dar sexo, pero que se iba a ir bien
satisfecho para que no me molestara en mucho tiempo.</p>
<p align="justify">-¿Quieres verme sin ropa?</p>
<p align="justify">--Si, quiero que me la chupes en calzón.</p>
<p align="justify">Rápidamente me quité la blusa y me subí la minifalda para
darle la vista que él tanto deseaba y hacer lo que él quería.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Se quedó viéndome como si estuviera impresionado de ver por
primera vez mi cuerpo sin ropa a la luz del día, me propuse hacerlo bien y
pasarla al extremo. </p>
<p align="justify">Me arrodillé a su asiento y tomé con mis manos ese pene
grueso y duro que exigía ser aliviado de sus urgencias que mi cuerpo mismo había
provocado. Se me veía la ropa interior y me puse diligente, como si fuera un
examen del que quisiera obtener la nota máxima.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Lo lamí y luego de un rato lo comencé a chupar como si fuera
un caramelo, a él le gustaba y era la primera vez que una mujer le hacia tales
cosas, la primera vez que una mujer se la mamaba y esa mujer era su tía, era yo,
que estaba bien buena, como me lo han dicho siempre los hombres.</p>
<p align="justify">-Ahhh…. Ahhh…</p>
<p align="justify">-Glup…glup…glup…</p>
<p align="justify">-Así tía…así…</p>
<p align="justify">-Te encanta pendejo…te encanta…</p>
<p align="justify">Una vez que tenía toda su verga en mi boca la acariciaba con
mi lengua y la volvía a sacar, una y otra vez, al fin y al cabo, si había estado
en lo más profundo de mi ser, ya no me importaba tenerla en mi boca y mamarla
desesperadamente.</p>
<p align="justify">Pero como todo no era solo eso, una vez que miré que estaba
bien dura me levanté y le dije si quería hacer el perrito de una vez, por
supuesto que me dijo que sí.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">-Ya tía, siempre he soñado hacer el perrito contigo.</p>
<p align="justify">-Ya se te cumplió tu sueño mañoso-Le dije</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Como si fuera una experta en el arte del sexo me incliné en
mi asiento pero viendo para el lado que cubrían las ramas y le dije que cuando
quisiera podía bajarme el calzón para hacerlo en perrito. Su pinga estaba bien
dura y me incliné para que se le hiciera fácil metérmela. Mi culo estaba su
merced y cuando menos lo pensé él estaba viendo su revista porno.</p>
<p align="justify">Estaba viendo cómo penetraban a la chica de la revista y miró
mi potito, esperándolo para cumplir su deseo. </p>
<p align="justify">- Por fin se me hizo…</p>
<p align="justify">-Apúrate que alguien puede venir…</p>
<font color="#ff0000">
<p align="justify">Él me acarició y con la verga al aire, se puso en posición
para metérmela, sentí como sus manos nerviosas bajaban por el elástico de mi
calzón y lo bajaban</p></font>, me tocaba el culo y se notaba que estaba aguantado
por mí.
<p align="justify">-Que bonita eres, que bonito culo tienes…</p>
<p align="justify">Sus manos recorrieron mis nalgas y se acercaron al elástico
de mi ropa interior, era la primera vez que dejaba que me lo bajaran en la calle
y me daba una sensación de excitación y angustia mientras sus manos llevaban el
elástico hacia abajo. Ya podía ver mi vagina húmeda y llena de pelos al aire
libre, era la primera vez que la veía así.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Sentí cómo sus manos terminaron por bajarme el calzón a la
altura de mis rodillas, que estaban dobladas en el asiento, su pichula
acercándose por mis dos nalgas y mi zorra bien peluda ya sentía otra vez la
humedad de su pene rozando mis labios vaginales y haciendo contacto, me incliné
más para darle mi concha y él puso sus manos en mis caderas, con mi mano
alargada hasta mi entrepierna tomé su pichula y la acomodé en la entrada de mi
intimidad</p>
<p align="justify">-Ya, ahí es…</p>
<p align="justify">-Si tía…</p>
<p align="justify">-Empuja Gabriel, empuja….</p>
<p align="justify">-Que bonita eres…te voy a cachar todos los días…</p>
<p align="justify">-Apúrate, no desperdicies tiempo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Lo sentía, estaba duro y otra vez en la entrada, con esa
cabezota roja ya dentro de mí y temblando por la situación.</p>
<p align="justify">-Vamos, cacha a esta perrita... cáchame…cáchame…</p>
<p align="justify">No tardó en introducirme toda su hombría y hacer el esfuerzo
de meterla y sacarla, yo ya estaba disfrutando de ello y apretaba bien su
miembro para disfrutar más….</p>
<p align="justify">Veía en dirección a la autopista para estar segura que nadie
llegara de improvisto y a la vez experimentaba un placer desconocido.</p>
<p align="justify">-Hummmmmm…</p>
<p align="justify">-Así…así…</p>
<p align="justify">-Que rico tía…</p>
<p align="justify">-Que pendejo habías salido…</p>
<p align="justify">-Sí, que lindo culo tienes….</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Me friccionaba la concha y me daba el placer que quería
sentir desde hace tiempo, pasaba sus manos por mis nalgas. </p>
<p align="justify">"Que pensaría mi esposo si algún día se enterase que estoy
aquí, en el auto de la familia, con el calzón abajo, en posición perrito,
dejándome penetrar por éste tremendo diablito"-Me decía una voz en mi interior.</p>
<p align="justify">Pero ya no podía hacer nada y Gabriel estaba con la pinga
dentro de la zorra de su tía, que estaba disfrutando más de la cuenta.</p>
<p align="justify">-Ahhh…</p>
<p align="justify">-Ahhh…</p>
<p align="justify">Luego de unos pocos minutos se cansó y me pidió un beso en la
boca. Me limpié la zona íntima y le di un beso. Me miró, parecía enamorado y me
dijo:</p>
<p align="justify">-Desde hace tiempo quería hacerlo. Eres la más bonita.</p>
<p align="justify">-Sabes, de chica participaba en concursos de belleza.</p>
<p align="justify">-¿De verdad?</p>
<p align="justify">-Sí, y he ganado varios.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Seguimos conversando y yo no terminaba de asimilar la idea de
que lo había hecho en posición perrito con él, estaba un poco confundida, por
tapar un pecado estaba cometiendo muchos más y la verdad por momentos me sentía
incómoda, aunque muy satisfecha.</p>
<p align="justify">Me volví a poner la ropa en su lugar y le dije que íbamos a
la casa, me dijo que ya y que le gustaba la idea, teniendo en cuenta que íbamos
a estar solos, y me iba a tener para él solo.</p>
<p align="justify">Me resigné a la idea de que me iba a pedir sexo otra vez.
Manejé por la carretera y le dije que nada de tocarme por el camino por que la
gente podía ver.</p>
<p align="justify">Como era de suponer, al llegar a la casa y cerrar la puerta
me acarició el culo y me dijo para ir a la cuarto. Me negué a ir, entonces subió
a su cuarto y bajó con todas las fotos que tenía de aquella vez que había estado
con Sebastián, me hizo recordar mi condición.</p>
<p align="justify">-Pero si ya te di lo que querías, ya me tuviste mañoso.</p>
<p align="justify">-Yo nunca dije que iba a ser solo una vez.</p>
<p align="justify">-Ya no me jodas.</p>
<p align="justify">-Acuérdate, no me obligues a dárselas a mi tío.</p>
<p align="justify">-Bueno, y ahora qué quieres.</p>
<p align="justify">-Solo quiero que subamos a tu cuarto.</p>
<p align="justify">Subimos, yo ya sabía que iba a pasar, aunque nerviosa y un
poco molesta lo llevé de la mano. Al parecer se le había puesto dura en el
camino y quería cacharme otra vez, no sé si era un martirio o un gusto pero
cuando subía sentí que me empezaba a gustar ser usada. Me libraba de culpa y
podía gozar de lo lindo.</p>
<p align="justify">Como era de suponerse, me quería tener en la cama, era un
demonio ese mocoso, y yo debía ceder porque sino me delataba. Me tocaba el culo
con la mano derecha, me lo acariciaba y me hacía sentir deseada.</p>
<p align="justify">Cerramos la puerta y otra vez estábamos ahí, en menos de 24
horas me encontraba en la misma situación.</p>
<p align="justify">-Quiero que te quedes calata.</p>
<p align="justify">-Pero que me estas pidiendo.</p>
<p align="justify">-Anda, quítate toda la ropa.</p>
<p align="justify">-Pero es que no puedo.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Luego de un rato me di cuenta que debía acceder, pero primero
cerré todas las ventanas y me aseguré que nadie pueda darse cuenta. Entonces le
hablé.</p>
<p align="justify">-Qué se siente estar tirándote a tu tía…-Le dije con voz
temblorosa.</p>
<p align="justify">-Se siente bien, porque tú eres mi tía.</p>
<p align="justify">-Bien pendejo eras, ¿como tenías esa revista?</p>
<p align="justify">-Si quieres te la enseño…</p>
<p align="justify">-Encima me quieres hacer ver esas cosas…</p>
<p align="justify">-Vamos a verla, te la enseño</p>
<p align="justify">-No.</p>
<p align="justify">-Es que quiero que veas cómo te la voy a meter.</p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Estaba atrapada y sin salida, solo podía mostrarme en contra
de lo que me estaba pidiendo pero no negarme. Me preguntaba ya hora que quería
hacer, acaso una nueva pose i algo así.</p>
<p align="justify">Abrió la revista y en la página central me mostró cómo una
chica que era penetrada analmente por un hombre bien proporcionado, me asusté al
pensar que eso era lo que estaba pensando él, no sé cómo intuí que me lo quería
hacer por ahí.</p>
<p align="justify">-Tía, quiero cacharte por atrás…</p>
<p align="justify">-Estas loco, eso nunca…</p>
<p align="justify">-Ya pues, no te hagas la santa, bien que te gusta…quiero
penetrar ese culazo.</p>
<p align="justify">-No me pidas eso</p>
<p align="justify">-No por atrás, eso no….</p>
<p align="justify">-Pero si te gusta por adelante, es bien rico, siempre he
querido hacértelo por atrás</p>
<p align="justify">-Por favor, nunca lo he hecho por atrás-le dije un poco
nerviosa, mientras me agarraba el culo el muy pendejo.</p>
<p align="justify">-Vas a ver que no pasa nada- Me dijo </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify"> </p>
<p align="justify">Si quieren que les escriba que siguió pasando, ese y los días
siguientes, escríbanme sus comentarios y valoren el relato relato.</p>
<p align="justify">ATTE La esposa</p>