La isla 10/24
La lluvia los encierra en las cabañas, pero la verdadera tormenta está por estallar. Mientras el campamento duerme, cuatro mujeres y un hombre descubren que la noche es demasiado larga para quedarse quietos.
Berta y Lorena dejaron que tanto José como Cristina se recuperasen de la impresión. José estaba en shock, no se esperaba que aquella mujer de aspecto tan delicado fuera una de las mejores comepollas que se había cruzado. Cristina en cambio no quería levantar la cabeza del suelo, no se atrevía a mirar a nadie.
Lorena ya tenía cierta calentura cuando empezó a comerle la polla a José, pero después de haber podido disfrutar con ella en la boca y del increíble espectáculo que acaba de presenciar, estaba que se subía por las paredes, y para colmo, veía que José no perdía su erección, que Cristina hubiera seguido con su increíble mamada después de que hubiese eyaculado le había vuelto a encender y tenía pinta de que iba a costar que se le bajase.
Lorena se acercó a él y mientras le pasaba la yema de su dedo índice suavemente por la polla se puso a hablarle al oído.
LORENA- Parece que la boca de Cristina no te ha parecido suficiente.
JOSÉ- Yo diría que más bien ha sido demasiado.
LORENA- ¿Entonces no quieres que terminemos lo que dejamos a medias en la playa?
JOSÉ- Buff, yo no he dicho eso.
LORENA- ¿Sabes? Me he quedado con la intriga de que es lo que me hubieras hecho en ese césped.
José se puso detrás de ella, presionó con la polla entre sus nalgas a través del vestido, acercó la boca a su oreja para susurrarle al oído, le agarró un pecho y se puso a deslizar la mano por la parte interna de uno de sus muslos.
JOSÉ- Nunca sabremos que te hubiera hecho en ese césped, solo te puedo decir que me estaba gustando mucho agarrarte por el culo y quería disfrutarlo más.
LORENA- Umm, entonces creo que te gustará que haga esto.
Lorena llevó las manos hacia atrás y levantó la falda de su vestido para que la polla de José quedase atrapada entre sus nalgas.
José la respondió frotándose contra ella y subiendo la mano por su muslo mientras la acariciaba hasta llegar a la zona de su tanga. Una vez allí se entretuvo jugando con la mano sobre la tela a la vez que amasaba su pecho y comenzaba a succionarle el lóbulo de la oreja.
LORENA- Umm, Vas a conseguir que chorreé.
JOSÉ- Eso quiero comprobarlo.
José introdujo la mano dentro del tanga de Lorena para comenzar a acariciar suavemente su sexo y unos instantes después pasó su dedo por entre sus labios.
JOSÉ- Ya estás muy mojadita, Ummm.
LORENA- Eso es porque está hambriento.
JOSÉ- Entonces habrá que darle algo para tratar de saciarlo.
José flexionó ligeramente las rodillas para permitir que su polla apuntase a la entrada de Lorena y con la mano que tenía dentro de su tanga lo apartó un poco a un lado y guío a su miembro hacia la vagina, cuando la tuvo encajada en su entrada le estrujó un pecho, presionó sobre su clítoris y con un golpe de cadera se la introdujo.
LORENA-¡Ahhhh! Voy a necesitar mucho de esto para saciarme.
José empezó a penetrarla desde atrás mientras le sobaba las tetas y le frotaba el clítoris.
JOSÉ- No te preocupes que vas a poder disfrutarlo hasta que no puedas más.
Berta observaba a unos pocos metros como su prima era penetrada insistentemente por José y no podía evitar sentir cierta envidia. Cristina, que hasta ese momento había permanecido inmóvil, escuchó los gemidos de Lorena y giró un poco la cabeza sin levantarla del suelo para poder ver lo que estaba sucediendo. Sintió cierto alivio al comprobar que Lorena estaba dispuesta a ofrecerles un buen espectáculo, así por lo menos no sería la única a la que todos vieran correrse.
José estaba disfrutando mucho del cuerpo de Lorena. Mientras no paraba de embestirla y jugar con su clítoris, sentía que le faltaban manos, unas veces usaba la extremidad que no tenía dentro del tanga de Lorena para estrujar sus tetas y sus pezones sobre la tela del vestido, y otras para subirle la falda y poder amasar sus nalgas mientras se las miraba con lascivia o aprovechaba para separárselas y así poder proporcionarle estocadas más profundas.
Berta comprendió que eso no iba a ser un polvo rápido, así que se sentó en el suelo y se dispuso a disfrutar de la función.
LORENA- ¡Ahhhh! Siiii, sigue ¡Ahhhhh! Me voy a correr ¡Ahhhh!
José le pellizcó un pezón, le frotó intensamente el clítoris y se esforzó en embestirla lo más fuerte que la postura le permitía mientras ella luchaba por mantenerse de pie al tiempo que el inmenso placer que estaba sintiendo estallaba en un orgasmo, José se aferró a su cuerpo haciéndola sentir como le abría la vagina hasta que el orgasmo de Lorena terminó. Al acabar, ella sintió que le fallaban las piernas y se dejó caer a cuatro patas sobre el suelo. José se quedó con la polla completamente erecta mirándole el culo mientras ella jadeaba, era una visión de lo más tentadora, se arrodilló tras ella, le levantó la falda del vestido, le bajó el tanga hasta dejárselo por las rodillas, le separó las nalgas y se la volvió a clavar de una sola estocada todo lo profundo que pudo.
LORENA- ¡Ahhhhhh! Por Dios ¡Ahhhhh! Me va salir por la boca!Ahhhhh!
José mantuvo sus nalgas separadas y siguió embistiéndola con todas sus ganas.
A Berta le estaba excitando tremendamente ver a su prima siendo follada salvajemente en esa postura y pensó que dadas las circunstancias nadie se iba a escandalizar porque se tocase un poco, se levantó la falda del vestido, metió la mano dentro de sus bragas y siguió disfrutando viendo como el cuerpo de José rebotaba contra el trasero de su prima mientras gemía descontroladamente.
Mientras seguía empotrando a Lorena, José le sacó un tirante del vestido por uno de sus brazos y luego repitió la operación con el otro para poder ver la silueta de sus pequeños pechos colgantes mientras se balanceaban. Estaba absorto mirándolos mientras continuaba penetrándola cuando vio cierto movimiento por el rabillo del ojo, giró un poco la cabeza para poder observar que pasaba y vio a Berta mirándoles, con las piernas abiertas y moviendo la mano dentro de sus bragas. Eso le encendió aún más y comenzó a embestir a Lorena con violencia mientras no quitaba ojo de lo que estaba haciendo su prima. Berta se dio cuenta de que José se estaba excitando viéndola y le miró desafiante mientras se clavaba los dedos.
LORENA- ¡Ahhhhh! Me vas a matar de gusto ¡Ahhhh!
Esa frase hizo que José volviera a dirigir su atención hacia Lorena, se dejó caer sobre su cuerpo, pegó la boca a su oído, llevó una mano hasta sus pechos y otra hasta su sexo.
JOSÉ- Mira lo que está haciendo tu prima.
Lorena giró la cabeza y vio a Berta masturbándose mientras les miraba atentamente, sintió que el placer la desbordaba, le dio un morbo tremendo que su prima se estuviera clavando los dedos con esa cara de lujuria mientras observaba como José se la follaba. A Cristina la había vuelto a encender el espectáculo que estaba presenciando y deseó ser ella a la que José le metía la polla hasta el fondo de un solo golpe, tal y como había visto que hacía con Lorena. Fantaseo con que José la poseyese en esa misma postura en la que se encontraba, con el culo en pompa y la cabeza pegada al suelo, mientras ella le imploraba que se detuviese y sentía como le ensanchaba la vagina con su increíble polla. Sintiéndose a salvo del juego de miradas que se traían los demás, volvió a meter la mano en sus bragas para penetrarse con sus propios dedos al compás que marcaban las caderas de José.
Entre las embestidas de José, la mano que le apretaba con fuerza una teta, la otra mano que estaba haciendo estragos en su clítoris y su prima mirándola, Lorena sintió que un nuevo orgasmo estaba a punto de estallar en su interior.
LORENA- ¡Ahhhh! No puede ser ¡Ahhhhh! Me corro ¡Ahhhhh! Me corro otra vez ¡Ahhhhh!
Berta vio como su prima contraía el gesto con una mueca inequívoca de placer y su orgasmo comenzaba mientras mantenía los ojos clavados en los suyos. José también la miraba, pero en su caso, tenía toda la atención concentrada en el movimiento de su mano dentro de sus bragas. Berta aumento el ritmo de las penetraciones que se procuraba ella misma con sus dedos y se estrujó un pecho.
Mientras se corría, Lorena no podía dejar de mirar como se masturbaba su prima y de sentir que se sumergía en una nube de placer infinito, incluso le fallaron las fuerzas y cayó tumbada sobre el suelo, pero José acompañó el movimiento de su cuerpo con el suyo y continuó embistiéndola a la vez que le estrujaba un pezón, además seguía frotándole el clítoris como si no fuera suficiente con el placer que ya la estaba proporcionando.
José estaba completamente absorto mirando a Berta meterse los dedos una y otra vez bajo sus bragas y no se dio cuenta de que Lorena estaba con todos los músculos contraídos y no paraba de encadenar orgasmos, ya ni siquiera gemía, únicamente flotaba en su nube de placer mientras él continuaba embistiéndola sin piedad. Tras estar un buen rato observando a Berta masturbarse, José tuvo un instante de cordura, miró a Lorena y vio que tenía la mirada perdida e incluso un hilillo de saliva se le escapaba por la comisura de los labios. A pesar de su tremenda excitación, paró, paró por miedo a dejarla inconsciente del todo. Sacó la polla de su interior y se levantó, tanto Berta como Cristina pudieron ver a la responsable del estado de Lorena completamente erecta mostrándose orgullosa, pero mientras que Cristina detuvo el movimiento de su mano por temor a ser descubierta, Berta separó aún más las piernas y se apartó las bragas a un lado para mostrarle a José su sexo totalmente abierto y chorreante mientras le miraba desafiante.
José no sabía si calificar aquello como un reto o como una incitación, pero lo mismo le daba, se dirigió hacia ella como mosca hacia la miel, se puso de rodillas entre sus piernas, apuntó la punta de la polla a la entrada, miró una vez más como Berta apartaba las bragas ofreciéndole su sexo, luego dirigió la vista a sus ojos para ver la impaciencia que reflejaban y se la metió sin contemplaciones.
- ¡Ahhhh! Siiii, lo necesitaba.
José estaba ya muy excitado así que empezó a bombear con fuerza desde el principio haciendo que Berta se dejase caer hasta tumbarse boca arriba en el suelo y comenzase a gemir desde la primera embestida. José veía como a Berta se le crispaban las manos intentando agarrarse al suelo mientras el rostro se le desencajada de puro placer. Él estaba absorto viendo como se le movían los pechos dentro del vestido y deseó devorarlos, debido al ansia que tenía le apartó los tirantes y le bajó el vestido con un gesto brusco, luego se quedó unos instantes admirando como rebotaban sus tetas con cada embestida y a continuación empezó a empotrarla con más fuerza para provocar que se le bamboleasen aún más exageradamente antes de lanzarse a devorarlos.
- ¡Ahhhh! Joder, siiiii ¡Ahhhhh! Reviéntame ¡Ahhhhh!
A Cristina le quedó claro que había pasado el peligro de ser descubierta y además su vientre le hormigueaba con insistencia, así que llevó la otra mano hasta su clítoris para comenzar a frotarlo al tiempo que volvía a introducirse los dedos mientras veía como Berta se desencajada de placer con cada embestida.
_ ¡Ahhhhh! Me corroooo ¡Ahhhhh! Joder, joder ¡Aaarrrrggg!
José sintió que todos los músculos de Berta se contraían pero él ya estaba fuera de sí y siguió bombeando con energía y succionándole los pezones incluso después de que terminase de correrse.
- ¡Ahhhhh! Me vas a destrozar ¡Ahhhhh! Dame un respiro ¡Ahhhhh!
José no podía parar ni atender a razones, por toda respuesta incorporó su torso, agarró los tobillos de Berta, le levantó las piernas, se las abrió y continuó embistiéndola aún con más energía. Berta sintió que en esa postura se le introducía aún más profundamente y la llevaba a nuevas cotas de placer. Se abandonó a la brutalidad de sensaciones que inundaban su cuerpo mientras José seguía empotrándola con violencia mientras la miraba fijamente a los ojos con cara de loco.
- ¡Ahhhhh! Clávamela hasta el útero ¡Ahhhhh! No pares ¡Ahhhhh!
Cristina fantaseaba con que la vagina que estuviese dilatándose hasta el límite por culpa de las estocadas de José fuese la suya y cada vez se metía con mayor desesperación los dedos y se frotaba el clítoris más salvajemente mientras escuchaba el golpeteo de los dos cuerpos mezclado con los gemidos de su amiga.
José estaba al borde de eyacular y no paraba de embestir a Berta con furia cuando sintió que ella volvía a contraer todo el cuerpo presa de un nuevo orgasmo. Apuro todo lo que pudo para que Berta tuviera tiempo de terminar de correrse y cuando sintió que su eyaculación era inminente se la sacó y se puso a pajearse frenéticamente sobre su cuerpo haciendo que sus chorros de semen le llegasen hasta los pechos para después terminar de eyacular sobre sus bragas y su vello púbico.
Cuando Cristina vio como esa inmensa polla salía del cuerpo de su amiga y José la agarraba para masturbarse compulsivamente sobre ella hasta llenarla de semen, sintió una profunda envidia, deseaba que José la bañarse con su esperma mientras la miraba con esa cara de lujuria. Un poderoso orgasmo estalló en su interior viendo como José se pajeaba compulsivamente mientras eyaculaba, incluso se le escaparon algunos gemidos pero afortunadamente para ella nadie los escuchó.
José se quedó en el suelo intentando normalizar su respiración y tratando de procesar lo que acababa de vivir, había sido una experiencia alucinante. La primera en levantarse fue Cristina, después de haber visto el espectáculo que daban sus amigas y como perdían los papeles, le daba bastante menos vergüenza lo que había hecho ella, así que se atrevió a avisarles para que se fueran moviendo.
CRISTINA- Venga chicos, que se van a empezar a preocupar porque tardamos demasiado.
JOSÉ- Pufff, si, hay que moverse.
BERTA- Dadme un momento por favor.
Cristina vio que Lorena seguía sin reaccionar y se acercó a ella para zarandearla un poco con cariño.
CRISTINA- ¿Estás bien?
LORENA- ¿Ehhh?
CRISTINA- ¿Qué si estás bien?
Lorena volvió a este mundo todavía atontada pero consiguió responder.
LORENA- Sí, sí, creo que nunca he estado mejor.
CRISTINA- Venga hay que moverse, que se nos ha hecho tarde.
LORENA- Voy, a ver si puedo levantarme.
Lorena se puso en pie con mucho cuidado.
LORENA- Joder, que fuerte, apenas siento el cuerpo.
BERTA- A mí me tiemblan muchísimo las piernas. Y tú, Cristina ¿Cómo tienes la mandíbula? Jajaja.
Cristina sintió un poco de vergüenza pero decidió contratacar.
CRISTINA- Un poco menos abierta que tu coño.
BERTA- Jajaja, ni que lo digas, me siento como si acabase de parir, jajaja.
JOSÉ- Venga, vamos a recoger las cañas, no creo que nos dé tiempo para hacer nada con ellas hoy, pero por lo menos las tendremos en el campamento para mañana.
BERTA- Nosotras tenemos que ir a por el barro, yo creo que si nos damos prisa podremos dejar el horno encendido hoy.
CRISTINA- Sí, necesitamos muy poco y en un momento podemos tapar los agujeros de las juntas.
BERTA- Eso es mejor que no lo haga José, que se pone a tapar agujeros y no para, jajaja.
JOSÉ- Te ha entrado la risa floja ¿Ehhh? Anda vamos que es tarde.
En el campamento Fabiola y Viviana ya no sabían que hacer, habían decidido no irse a bañar y quedarse haciendo las tareas rutinarias porque no querían perderse los chismorreos de ese día. Pero el sol empezaba a descender y estaban empezando a preocuparse porque estaban tardando muchísimo, no era normal que allí no hubiese vuelto nadie.
Mientras estaban recogiendo el barro, Berta no pudo evitar preguntar a Cristina por su increíble habilidad.
BERTA- Oye, una cosa, no te lo tomes a mal, es que me has impresionado mucho ¿Cómo aprendiste a comer pollas de esa manera?
CRISTINA- Pues no sé, me ha salido así.
BERTA- Joe, pues ha sido increíble ¿Tú crees que yo podría aprender? Es que me ha parecido que a José le ha gustado mucho.
CRISTINA- ¿Tú crees? ¿No piensas que le he parecido una guarra?
BERTA- No creo, o por lo menos no más que nosotras, jajaja.
CRISTINA- Yo no sé qué me ha pasado, me he vuelto muy loca.
BERTA- Tú tranquila que me parece que estamos todas igual.
CRISTINA- Pero yo estoy casada, es la primera vez que le soy infiel a mi marido, bueno, ni a nadie.
BERTA- Yo me alegro un montón de que te hayas atrevido a dar el paso.
CRISTINA- No diría yo que me he atrevido, más bien me habéis atrevido.
BERTA- Pero ¿A qué te ha gustado?
CRISTINA- Bufff, ha sido la leche, literalmente, jajaja, pero ese no es el caso, la cosa es que he sido infiel.
BERTA- Bueno, si vas a confesar, puedes decirle que te hemos obligado.
CRISTINA- Yo no diría que me habéis obligado, en todo caso me habéis incitado.
BERTA- A ver, todos estamos de acuerdo en que si una oveja está atada a una valla no es libre, pero ¿Su corderito que la necesita para mamar y no se separa de ella es libre?
CRISTINA- Pues no lo tengo claro.
BERTA- Pues tú eres el corderito y lo que ha pasado es que necesitabas tu ración de leche, jajaja. No, en serio, no diría yo que lo has hecho libremente pero tampoco obligada, ha sido algo intermedio. Pero vamos, yo a tu marido no le diría nada, le mandaría a la mierda y ya está.
CRISTINA- No sé qué haré, cuando hable con él veré que hago, de momento sigo casada y como tal pienso comportarme.
BERTA- Tú verás, no sé yo si volverás a tener una oportunidad como esta.
Cristina se quedó pensativa, no sabía que hacer con su marido, ni si le había sido infiel libremente y mucho menos como era posible que hubiese perdido la compostura de esa manera, en fin, que su cabeza no dejaba de dar vueltas.
Cuando por fin volvieron al campamento, Fabiola y Viviana las estaban esperando preocupadas.
FABIOLA- ¿Pero qué os ha pasado? ¿Cómo habéis tardado tanto?
BERTA- Digamos que nos hemos entretenido por el camino, jajaja.
VIVIANA- ¿Y José y Lorena? ¿Sabéis algo?
BERTA- No te preocupes, están bien, creo que también se han entretenido, jajaja.
Viendo la cara de felicidad y la risa floja que traía Berta, a las dos les quedó claro con qué se habían entretenido por el camino, pero no entendían nada ¿Qué habrían hecho Lorena y Cristina mientras tanto? Pero lo dejaron pasar y esperaron para que durante el baño les aclarasen todo.
FABIOLA- Anda, vamos a terminar con el horno.
Lorena era incapaz de moverse con soltura así que José la dejó descansar mientras él cortaba las cañas para transportarlas hasta el campamento, se sentía un poco culpable de haber perdido la cabeza y no haber parado a tiempo. En cambio Lorena se sentía flotar, estaba en un estado que no había experimentado antes, lo único que la fastidiaba era no poder quedarse tirada en el suelo y disfrutar eternamente de esa relajación tan placentera que sentía.
Cuando por fin aparecieron con las cañas en el campamento, las demás habían terminado con el nuevo horno y ya estaba encendido. Al ver aparecer a Lorena en un estado tal que cualquiera pensaría que iba drogada, Fabiola y Viviana entendieron incluso menos que antes, estaba claro que algo raro había sucedido.
VIVIANA- Anda que... Os ha costado mucho recoger las cañas ¿No?
JOSÉ- Es que... Nos hemos entretenido por el camino.
VIVIANA- Ya, ahora resulta que ese camino debe ser la mar de entretenido. Anda Lorena, vamos a bañarnos, que te estábamos esperando.
JOSÉ- Vale, yo voy haciendo la cena.
Cuando las chicas se metieron en la poza Viviana no pudo esperar para que le contasen lo que había ocurrido.
VIVIANA- Oye, nos tenéis que decir que ha pasado, está claro que algo habéis hecho con José pero... ¿Las dos? Y tú Cris ¿Qué hacías mientras tanto?
Cristina se puso rojísima a pesar de estar metida en el agua fresca. Le daba una vergüenza enorme que supieran que había estado espiando a Lorena y a José. Berta se dio cuenta del apuro que le daba a Cristina que contaran todo tal y como había sido y decidió maquillar un poco los hechos.
BERTA- Pues cuando íbamos a por el barro hemos visto a José y a Lorena haciendo cositas y he pensado que era una oportunidad estupenda para ver si Cristina se animaba a devolverle los cuernos, que muy probablemente tenga, a su marido.
VIVIANA- Ummm, que bien empieza esta historia, me parece que va a ser de lo más interesante.
Lorena se había espabilado bastante al meterse en el agua fresca y ya estaba en condiciones de participar de la conversación.
LORENA- Es que me había quedado con un poco de sentimiento de culpa por haber dejado a José a medias en la playa y quería arreglarlo.
FABIOLA- Ya me imagino, lo que estabas haciendo era un acto de caridad ¿No?
LORENA- Bueno, lo podríamos ver así.
VIVIANA- Luego nos cuentas tus aventuras en la playa y lo que has hecho mientras ibais a por las cañas, ahora me muero de ganas por saber que ha pasado entre los cuatro.
BERTA- No os lo vais a creer ¡Hemos conseguido que Cristina le coma la polla a José!
FABIOLA- ¿Siiiiii? ¡Que gran noticia! Cuéntanos ¿Qué tal la experiencia? ¿Cómo es que te has animado? ¿A José le ha gustado?
CRISTINA- Bufff, ha sido increíble, yo no quería ponerle los cuernos a mi marido, por ese lado todavía me arrepiento un poco, pero podríamos decir que estas dos me han convencido.
VIVIANA- ¿Cómo te han convencido?
BERTA- Pues enseñándole el pollón de José, jajaja ¿Crees que se necesita mucho más?
CRISTINA- Primero me han convencido para que se la tocase y luego para que me la metiese en la boca, la verdad es que viendo lo que tiene entre las piernas era difícil resistirse.
FABIOLA- ¿Y te ha gustado?
CRISTINA- Mucho, nunca había tenido algo así entre los labios, ni la de mi marido es tan grande.
VIVIANA- ¿Y a José le ha gustado?
BERTA- Joder si le ha gustado, lo ha dejado seco.
LORENA- Bueno, seco, seco, tampoco, que luego hemos descubierto que le quedaba bastante cuerda.
FABIOLA- Ya me parecía que las caras que habéis traído no eran de haberos quedado mirando.
BERTA- Bueno, mirar, lo que se dice mirar, hemos mirado mucho, jajaja, pero también hemos participado.
LORENA- Es que después de la clase magistral que nos ha dado Cristina de como se come una polla me he quedado con muchas ganas de disfrutarla.
BERTA- Le ha metido una follada tremenda, casi la deja inconsciente.
FABIOLA- ¿Siii? Alucino con vosotras ¿Y lo ha hecho mientras las demás mirabais?
LORENA- No estaba yo para pensar mucho en ocultarnos.
VIVIANA- Joder, la próxima vez me presento yo voluntaria para ir a lo que sea.
BERTA- Tú ya lo tienes todas las noches, déjanos a las demás disfrutarlo por el día.
FABIOLA- Y tú, Berta ¿Cuándo te lo has tirado?
BERTA- Pues mi prima tiene la mala costumbre de dejarle a medias por lo que se ve, cosa que le agradezco. Así que he sido buena y he terminado yo el trabajo, jajaja.
FABIOLA- ¿También delante de todas?
BERTA- Hubiera estado feo que ellas me dejasen ver lo que hacían y yo no.
VIVIANA- Ya, o sea que te has puesto como una moto mirando y en cuanto has podido te has abalanzado sobre él ¿No?
BERTA- ¿Por quién me tomas? He hecho que él se abalance sobre mí, que una es una señora y además sabe usar sus armas, pero tal y como le ha dejado Lorena no creas que ha sido muy difícil conseguirlo, jajaja.
FABIOLA- Vamos que os lo habéis pasado de maravilla.
LORENA- Por mucho que te contemos no te vas a poder hacer una idea, tienes que probarlo.
FABIOLA- No te creas, escuchando a Viviana por las noches ya me hago una idea, jajaja.
LORENA- Ya te digo yo que ni te imaginas lo que es, si no llega a ser porque Cris me ha sacado de mi nube todavía estaría babeando tirada en el suelo la mar de feliz.
VIVIANA- Tú déjala que se lo pierda que como nos pongamos todas a exprimirle al final nos lo cargamos, jajaja.
FABIOLA- ¿En serio es tan increíble?
BERTA- Hasta que no lo pruebes no lo vas a saber, porque es verdaderamente increíble, o sea que no se puede creer, hay que vivirlo.
CRISTINA- Yo creo que deberíamos ir saliendo del agua que sino a José no le va a dar tiempo a ducharse antes de cenar.
BERTA- La próxima vez nos lo traemos con nosotras a que se bañe, así aprovechamos más el tiempo.
LORENA- Buff ¿Te imaginas? Todas desnudas delante de José, se iba a montar aquí una buena.
VIVIANA- Alguna no iba a llegar ni al agua, la deja inconsciente antes de que pueda meter el primer pie, jajaja.
BERTA- Prefiero no pensarlo que me enciendo otra vez.
FABIOLA- Vamos saliendo sí, que cada vez estáis más desatadas.
A Cristina le dieron ganas de pasar definitivamente de su marido y dedicarse a vivir la experiencia sin tapujos, pero se lo pensó mejor y decidió ser fuerte, se autoconvenció de que antes de hacer nada tenía que hablar con su marido.
Fabiola se quedó pensativa, igual podría permitirse algún escarceo con José solo para probar lo que contaban sus amigas, existía la posibilidad de que no le afectase demasiado y por lo que decían, podría merecer la pena, pero tenía muchas dudas, era un riesgo muy grande el que correría, como acabase pillándose por José no iba tener lugar donde meterse para no verle.
Cuando volvieron al campamento vieron a José muy feliz.
JOSÉ- Chicas, tira fenomenal, nos ha quedado un horno estupendo, además me ha sobrado sitio para meter toda la comida, en un ratito podremos cenar.
FABIOLA- Pues corre a ducharte que ya nos encargamos nosotras de lo que falta.
JOSÉ- ¿Me habéis dejado agua caliente?
CRISTINA- Ni la hemos tocado, la tienes toda para ti.
JOSÉ- Muchas gracias, sois un amor.
Durante la cena discutieron sobre como organizarse al día siguiente.
FABIOLA- Yo creo que deberíamos hacer un 3-2-1, tres se van al bosque, hay que recoger los frutos, los huevos, los animalitos de las trampas y la leña, vamos que es el trabajo más pesado con diferencia. Dos se van a pescar, no tenemos más cañas así que es el número perfecto y uno, bueno, más bien una, porque tengo bastante claro que José tiene que irse a pescar porque es el único que lo controla bien del todo, se queda en el campamento y va haciendo unas mesillas o la estantería, vamos, lo que le dé tiempo.
BERTA- Pues yo creo que lo mejor es un 3-3, tres al monte y tres a pescar, concretamente Lorena, José y yo. Es verdad que solo hay dos cañas, pues una para Lorena y otra para mí, así José puede ir enseñándonos a las dos a la vez, todavía no hemos pescado nunca y tengo muchas ganas de probarlo.
Fabiola, Viviana y Cristina la fulminaron con la mirada, tenían muy claro cuáles eran sus verdaderas intenciones, el morro de su amiga era legendario y la conocían de sobra para saber que la pesca le importaba una mierda.
VIVIANA- Yo creo que debería ser Cristina la que vaya a pescar con José, por lo visto aún le falta mucho por aprender y dejarla con las clases a medias sería un error. Con tres somos suficientes para ir al monte, así que creo que el 3-2-1 es lo más eficiente.
Viviana miró a Cristina con un gesto de complicidad y ella se puso roja. En cuanto se imaginó sintiendo de nuevo la polla de José encajada entre sus nalgas, notó sus bragas humedecerse. Se había propuesto ser fuerte y no volver a serle infiel a su marido, pero teniendo en cuenta que se había corrido ya dos veces esa tarde y que se mojaba solo de pensarlo, no tenía nada claro que fuera a conseguirlo si tenía que pasar por semejante tentación.
José pensó que si le acompañaba Cristina poco iban a pescar, a ella no se le daba nada bien, prefería invertir su tiempo en algo más productivo. Cuando tuviesen menos cosas que hacer podría enseñarla con calma, pero en ese momento prefería centrarse en conseguir resultados.
JOSÉ- Yo creo es mejor que vaya a pescar con Fabiola o con Viviana, las dos están a punto de pillarlo del todo, así conseguiremos que seáis independientes en otra cosa más.
LORENA- A Viviana la necesitamos para recoger los frutos, las demás no tenemos idea de cuales tenemos que coger.
FABIOLA- Vale, pues iré yo a pescar, a ver si termino de pillarle el truco. A ver que os parece que nos organicemos así: Vivi, Berta y Lore al monte, José se viene conmigo a pescar, y Cris se queda en el campamento montando el mobiliario hasta que vayamos volviendo y nos pongamos a ayudarla.
Cuando todos aceptaron la propuesta de Fabiola, Cristina tuvo sensaciones contrapuestas, por un lado sintió alivio por no tener que enfrentarse a la tentación, pero también sintió cierta desilusión, algo dentro de ella deseaba quedarse a solas con José.
JOSÉ- Perfecto, pues ahora voy a machacar las bayas que usamos para sacar el sucedáneo de leche que nos tomamos, sino mañana no vamos a tener nada para desayunar.
CRISTINA- Venga, pues ve dándole que nosotras recogemos esto.
José se notaba cansado, todo el ajetreo de ese día le estaba pasando factura pero tenía que esforzarse un poco más si quería terminar lo que tenía que hacer.
Mientras prensaba las bayas las mujeres se sentaron con él y continuaron con su infinita charla, estaría reventado pero se sentía tremendamente afortunado de haber topado con ese grupo, eran una fiesta ambulante cuando se juntaban y desprendían una alegría y una energía maravillosas, no se podía creer que hubiese tenido tanta suerte.
Todavía le quedaba un poco para llenar la primera garrafa de la falsa leche cuando empezó a notar que grandes goterones de agua caían sobre él.
LORENA- Joder, está lloviendo.
JOSÉ- Rápido, todos a las cabañas, aquí caen unas tormentas tremendas.
En un momento todas estaban en sus respectivas cabañas, a José le costó un poco más llegar porque tuvo que entretenerse en limpiar y guardar la prensa manual que se había fabricado para extraer el jugo de las bayas además de almacenar la leche. Cuando por fin consiguió meterse en su cabaña estaba empapado.
VIVIANA- Estás calado hasta los huesos, anda quítate la ropa mojada que te seco con una toalla, así no puedes meterte en la cama.
Viviana ya se había puesto su camisoncito y se dedicó a secarle desde la cabeza a los pies. A pesar del cansancio acumulado que tenía, a José le era imposible no quedarse embobado mirándola, ese camisón le marcaba perfectamente cada curva, podía ver claramente la forma de sus pezones contra el satén de la prenda.
VIVIANA- Los calzoncillos también los tienes empapados, ven que te los quito.
Viviana le bajó los calzoncillos y ante su vista apareció la polla de José que se había puesto algo morcillona, se la secó con esmero y después se puso en cuclillas para continuar por sus piernas. Según se colocó en esa postura José pudo verle las bragas, eran blancas con algún encaje y prometían dejar entrever algo de su sexo pero la escasa luz de las velas no daba para mucho. Aún así la polla de José fue tomando consistencia, entre el suave secado que había recibido y esa visión, era imposible mantenerse tranquilo.
VIVIANA- Ya daba por hecho que hoy me iba a quedar sin mi cuento de buenas noches pero por lo que sea estoy empezando a albergar alguna esperanza.
JOSÉ- Ummm ¿Qué quieres que te cuente hoy?
VIVIANA- Me interesa muchísimo lo que has hecho con Cris.
José recordó la increíble mamada que había recibido y su polla dio un pequeño respingo. Viviana aún estaba terminando de secarle las piernas, así que vio como se endurecía al lado de su cara y no pudo resistirse a metérsela en la boca.
JOSÉ- Ummm, primero Berta le ha puesto la mano sobre mi polla para que me la tocase, lo ha hecho con mucha vergüenza pero a mí me ha puesto muchísimo notar su timidez.
Viviana se la sacó de la boca mientras seguía pajeándole para poder hablar.
VIVIANA- ¿Y no le has visto ese coñito que tanto te pone?
JOSÉ- No, pero luego la han medio obligado a chupármela, ha empezado muy despacito pero poco a poco ha ido cogiendo ritmo.
VIVIANA- Seguro que se ha vuelto loca, por lo visto tiene debilidad por las pollas grandes.
JOSÉ- Pues un poco sí, según me iba excitando yo, ella me la comía con más ansía, he podido verle una teta y después como se masturbaba, me ha puesto muchísimo y ella también se ha descontrolado, se la metía hasta el fondo de la garganta.
Viviana seguía con su tarea y mientras tanto, dejó caer un tirante del camisón para que José pudiera verle un pecho y luego metió la mano dentro de sus bragas para tocarse.
JOSÉ- Siii, así estaba Cristina, ummm, me he vuelto loco cuando he visto como deslizaba la mano dentro de las bragas y me he corrido en su boca, pero ella no ha parado, me la ha seguido comiendo hasta que se ha corrido.
Viviana se la sacó definitivamente de la boca y le miró.
VIVIANA- No me lo puedo creer ¿Cris se ha masturbado delante de todos hasta correrse?
JOSÉ- Sí, y no te imaginas como me la comía, se la ha tragado entera.
VIVIANA- Vamos a la cama, me parece que la historia de hoy la quiero escuchar bien empalada.
JOSÉ- No te prometo mucho, estoy destrozado.
VIVIANA- No te preocupes, túmbate que yo me encargo.
José se tumbo boca arriba y Viviana se puso a horcajadas sobre él, se quitó el camisón, le agarró la polla y comenzó a frotársela por sus bragas mientras le pajeaba suavemente.
VIVIANA- También tienes que contarme lo que has hecho con ella en el acantilado.
JOSÉ- No ha sido nada, solo hemos pescado.
VIVIANA- ¿Y no se las restregado por el trasero?
JOSÉ- No lo he hecho aposta.
VIVIANA- ¿Se te ha puesto dura?
JOSÉ- Sí, lo he pasado fatal.
VIVIANA- Umm ¿Te hubiera gustado pasársela así por sus braguitas?
JOSÉ- Siii, me hubiera encantado pasársela por su coñito rubio.
VIVIANA- Seguro que ella estaba deseando que lo hicieras ¿No se ha restregado contra ti?
JOSÉ- Un poco, pero era para sacar el pez del agua.
VIVIANA- Ya, estaba deseando que se la metieses, con lo que le gustan las pollas grandes te hubiera dejado hasta que se la clavases por el culo.
En cuanto dijo eso, Viviana sintió que la polla de José palpitaba contra su sexo. José se había hecho la imagen mental de su polla entrando en ese pequeño trasero y le había afectado mucho.
VIVIANA- Ummm, te gustaría clavársela en el culo ¿Ehhhh?
JOSÉ- Ummm, siiii.
VIVIANA- Y que gritase mientras se lo revientas ¿Verdad?
JOSÉ- Siiiii, quiero ver como mi polla le abre ese culito.
Viviana no pudo resistir por más tiempo el ansia que manaba de su sexo, se apartó las bragas y comenzó a metérsela despacio mientras subía y bajaba lentamente sobre ella.
VIVIANA- Y sus tetitas ¿Qué le harías a sus tetitas?
JOSÉ- Ummm, me las quiero comer.
VIVIANA- ¿Y llenárselas de leche?
JOSÉ- Uffff, siiii, quiero correrme sobre ellas, y sobre sus pelitos rubios también.
Viviana ya había conseguido clavársela entera y comenzaba a botar sobre la polla de José cada vez con más energía.
VIVIANA- ¿Y en las tetas de Elena también quieres correrte?
José recordó ese tremendo par de melones y se le hizo la boca agua, se agarró a los pechos de Viviana y se los estrujó.
VIVIANA- ¡Ahhhh! Siii, dime que le harías a las tetas de Elena.
JOSÉ- Pufff, me las comería, las amasaría, metería mi polla entre ellas hasta eyacular y dejárselas llenas de leche.
José no pudo evitar ponerse a mover la cadera con fuerza para penetrar a Viviana con más energía, ella sintió los fuertes golpes de José contra su sexo y dejó que su torso cayera sobre él. José se metió el pecho desnudo de ella en la boca, la agarró por el trasero y empezó a embestirla con violencia desde abajo.
VIVIANA- ¡Ahhhhhh! Siiiii ¡Ahhhhh!
Mientras tanto en la cabaña de las mujeres, Berta y Lorena se habían puesto a cuchichear en cuanto se habían metido en la cama.
BERTA- Habías visto alguna vez algo parecido a lo que ha hecho Cris con la polla de José.
LORENA- Ni un faquir se traga eso como lo ha hecho ella, ha sido impresionante.
BERTA- Lo estaba deseando, está claro.
LORENA- Joder que forma de devorarla, yo creo que si la empujamos un poquito se va a atrever a hacer más cosas y que le den por el culo a su marido.
BERTA- Si la principal virtud de ese tío es el tamaño de su polla, no tiene nada que hacer contra José.
LORENA- Ya te digo, tocas el cielo cuando te la clava.
BERTA- ¿Te ha gustado ehhh? Te ha metido una follada antológica hoy, te quejarás.
LORENA- Puffff, no me lo creo ni yo, y tú cacho de guarra, te has metido los dedos mientras nos mirabas.
BERTA- Es que ha sido tremendo, tenías que haberte visto la cara.
LORENA- Bufff, sentía que me iba a partir, me lo ha abierto como nunca.
BERTA- Viviana tiene una suerte tremenda teniéndolo todos los días en su cama.
LORENA- ¿Te imaginas tenerlo ahora aquí?
BERTA- Buff. Imagínate que lo tienes a tu lado en la cama y notas que te empieza a tocar así la pierna.
Berta puso la mano sobre el muslo de su prima y comenzó a subirla despacio mientras la acariciaba.
LORENA- Ufff, vas a hacer que me ponga tonta.
Justo en ese momento se empezaron a oír los gemidos de Viviana a pesar de la lluvia que estaba cayendo.
BERTA- ¿Y si fuera subiendo más y más?
LORENA- Para, que ya tengo bastante con lo mío.
BERTA- ¿Y si te tocase así las braguitas?
LORENA- Joder Berta, al final vas a hacer que tenga que meterme los dedos a pesar de los orgasmos que he tenido hoy.
Berta la miró sonriendo, le hacía mucha gracia ver como su prima se estaba encendiendo.
BERTA- ¿Y si fuese él el que metiera así la mano dentro de tus bragas?
LORENA- Ufff, Berta, para, que no respondo.
BERTA- ¿Ya te estás mojando? Imagínate lo que tiene que tener ahora mismo Vivi entre las piernas.
LORENA- Bufff, yo quiero que me la meta todas las noches.
BERTA- ¿No te valdría con que te tocase un poco el clítoris así?
LORENA- Ummm, Berta, joder, lo haces muy bien.
BERTA- Tengo mucha experiencia ¿Quieres que siga?
LORENA- Bufff, sí, sigue un poco más.
BERTA- Tú imagínate que es la mano de José la que te acaricia así.
LORENA- Uffff, estaría mirándome, con su polla dura.
BERTA- Siiiii, se pajearía mientras te mete los dedos así.
LORENA- Ahhhh, diooos, quiero comerme esa polla.
Lorena llevó el dedo pulgar hasta su boca y comenzó a succionarlo.
BERTA- Ufff, yo también me estoy calentando.
LORENA- No pares ahora, yo me encargo de ti, pero sigue metiéndome los dedos, lo haces muy bien.
Berta sintió que su prima ponía la mano sobre su pubis, le subía el camisón y la metía por dentro de sus bragas hasta alcanzar su clítoris.
LORENA- Estás encharcada, estás deseando que José te folle ¿Verdad?
BERTA- Uffff, sí, quiero que me la meta como se la está clavando a Viviana, ummmm, la está poniendo fina.
LORENA- Ummmm, yo también quiero que me la meta, ummm, quiero que me abra entera, Uffff.
BERTA- Ummmm, prima, sigue, ufff, méteme un poco los dedos.
LORENA- ¿Así? ¿Te gusta que te los meta como si fuese la polla de José?
BERTA- Ahhhh, sí, más, dale, clávamelos.
LORENA- Dale más caña tú también, Ummmm. Sí, así, sigue, prima sigue.
En la habitación contigua Cristina se había quedado dormida según había tocado la cama, las emociones de aquel día la habían dejado exhausta, así que no se estaba enterando de nada. Pero Fabiola estaba alucinando, a pesar de la lluvia y de los gemidos de Viviana, podía escuchar que en la habitación de al lado no hacían más que cuchichear y gemir bajito, no entendía que podía estar pasando, pero un calorcito se estaba apoderando de su cuerpo. Fabiola comprobó que Cristina dormía y dio rienda suelta a su deseo, libre de cualquier cortapisa, abrió las piernas, metió la mano dentro de sus bragas y dejó volar la imaginación tanto como sus dedos.
En la otra cabaña seguían jugando con sus mentes y sus cuerpos. José llevaba un rato embistiendo a Viviana desde abajo mientras le comía las tetas alternativamente y la sujetaba con fuerza por las nalgas.
VIVIANA- ¡Ahhhh! ¿Isa también te la pone dura? ¡Ahhhh!
JOSÉ- Siii, tiene unas curvas...
VIVIANA- ¡Ahhhhh! Dime que te pone ¡Ahhhh!
JOSÉ- Su trasero, es tremendo.
VIVIANA- ¡Ahhhhh! ¿También se la quieres meter por el culo? ¡Ahhhh!
JOSÉ- Siiii, quiero reventarle todos sus agujeros.
Viviana notó que José usaba una de las manos que tenía aferradas a sus nalgas para acariciarle el esfínter haciendo círculos sobre él. Sentía como se iba multiplicando el placer que la embargaba según iba presionando más, hasta que llegó a introducírselo y se puso a penetrarla el esfínter con su dedo al mismo compás con el que le horadaba la vagina con la polla.
VIVIANA- ¡Ahhhhhh! Siiii ¡Ahhhhh! Clávamelo ¡Ahhhhh! Usa todos ¡Ahhhh! Mis agujeros ¡Ahhhh!
José continuó embistiéndola con frenesí al tiempo que le iba dilatando el ano hasta que le metió un segundo dedo.
VIVIANA- ¡Ahhhhhh! Me corro ¡Ahhhhhh!
José se enganchó con fuerza a su pezón, se aferró fuerte a su nalga y se puso a imprimir un ritmo endiablado en las penetraciones de su polla y sus dedos hasta que Viviana completamente exhausta se dejó caer a su lado.
VIVIANA- Uffff, te pones como loco con los culos ¿El mío también te gusta?
JOSÉ- Muchísimo.
VIVIANA- ¿Y que te gustaría hacerle?
JOSÉ- Viviana que estoy como una moto, ahora mismo le haría de todo.
VIVIANA- ¿Siiiii? ¿Y si te dijera que puedes hacerle lo que quieras?
JOSÉ- Pufff, te lo iba a reventar.
VIVIANA- Quiero probarlo.
Viviana se puso con la cabeza apoyada sobre la cama y el culo en pompa.
JOSÉ- ¿Así, sin lubricante ni nada?
VIVIANA- Como tú quieras.
José sacó de su mesilla un pequeñísimo frasco de aceite bendecido que su madre le había dado a modo de amuleto antes de partir y echó unas gotas sobre su polla y otro poco sobre el esfínter de Viviana mientras ella se separaba las nalgas para provocarle.
JOSÉ- Bufff, tienes un culo de infarto, te la voy a enterrar hasta los intestinos.
José presionó con la punta de la polla sobre el agujero posterior de Viviana mientras ella mantenía las nalgas separadas.
VIVIANA- Imagínate que es el de Isa, métemela como si se lo hicieras a ella.
JOSÉ- Bufff.
José presionó un poco más y el esfínter cedió dejando que la polla de José se colase en su interior.
VIVIANA-¡Ahhhhh! Siii, sigue, métemela entera.
José comenzó a bombear dentro de ese magnífico culo que tenia una forma de apretarle la polla tan exagerada que le hacía pensar que no iba a poder metérsela mucho más. Mientras tanto, Viviana sentía por primera vez como una polla se introducía en su trasero, siempre había querido probarlo pero nunca se había atrevido a decirlo y su ex jamás se lo propuso. Sentía como esa tremenda polla luchaba por dilatarle el ano para ir clavándose cada vez un poco más y supo que había nacido para eso.
VIVIANA-¡Ahhhhh! Reviéntame ¡Ahhhhh! Reviéntame el culo ¡Ahhhhh!
José seguía intentando metérsela entera y agarró sus nalgas para separárselas aún más, ella viendo que ya se encargaba él de abrírselas, las soltó y aprovecho que sus manos estaban libres para llevar una hasta su clítoris y frotarlo con energía, y la otra, para estrujarse con fuerza un pecho.
JOSÉ- ¡Dios que culo tienes! Me está exprimiendo la polla.
VIVIANA- ¡Ahhhhhh! Siiiii ¡Ahhhhhh! La quiero entera ¡Ahhhh!
En la habitación de las primas ambas se estaban clavando los dedos mutuamente mientras se imaginaban que era la polla de José la que las penetraba. Berta aprovechaba su otra mano para pellizcarse con saña un pezón y Lorena, en un alarde de imaginación, se chupaba con ansia el pulgar mientras fantaseaba con que le comía la polla a José al mismo tiempo que sentía como le taladraba la vagina.
BERTA- ¡Ahhhhh! Prima, dale ¡Ahhhhhh! Me voy a correr ¡Ahhhhhh! Me voy a correr como la suertuda de Viviana ¡Arrrgggg!
Lorena puso todo su empeñó en clavarle los dedos frenéticamente a su prima mientras notaba como la mano de Berta se crispaba agarrándole el coño.
En cuanto el orgasmo de Berta terminó, se tomó unos segundos para recuperar el aliento y luego miró a su prima que la observaba con una sonrisa picara en la boca.
BERTA- Bufff, ahora te vas a enterar.
Lorena sintió que los dedos de Berta se volvían a introducir en su vagina y cerró los ojos para entregarse al placer que quisiera darle. A continuación sintió que la otra mano de su prima comenzaba a frotarle el clítoris y finalmente notó como la boca de Berta se apoderaba de uno de sus pezones para succionárselo. La estaba haciendo derretirse de placer literalmente.
LORENA- ¡Ahhhhhh! Siiii, sigue ¡Ahhhhh! Más ¡Ahhhhhh!
Fabiola pensó que sus amigas ya no se cortaban nada, las oía gemir y cuchichear, seguro que se estaban diciendo guarradas entre ellas, además podía oír el chapoteo, tenían que estar dándose una sesión de dedo por lo menos tan buena como la que se estaba dando ella. Cuando, al festival de sonidos, se unió el golpeteo del cuerpo de José contra el de Viviana, no pudo más, se clavó los dedos con furia y se pellizcó el pezón hasta retorcérselo imaginando que era su vagina la que recibía las tremendas embestidas de José, su orgasmo estalló y ella no se esforzó nada en absoluto en disimular sus gemidos, estaba claro que en la habitación de al lado no se iban a asustar de nada.
José había conseguido enterrar la polla completamente en el culo de Viviana y la estaba sodomizando con todas sus fuerzas, su cuerpo rebotaba contra esas increíbles nalgas una y otra vez haciendo que temblaran a pesar de que las mantenía bien separadas con sus manos. Mientras tanto, ella seguía maltratando su clítoris y estrujándose un pecho con desesperación, su orgasmo era inminente.
VIVIANA-¡Ahhhhhh! Fóllame el culo ¡Ahhhhh! Reviéntamelo ¡Ahhhhhhh! Siiiii ¡Ahhhhhh!
José estaba a punto de eyacular y la imagen del trasero de Viviana completamente abierto mientras su polla se clavaba repetidamente en él hasta la empuñadura le estaba volviendo loco. Utilizó las ultimas fuerzas que le quedaban en empotrarla todo lo salvajemente que pudo dispuesto a llenarle los intestinos con su esperma.
VIVIANA-¡Ahhhhhh! Siiiii!Ahhhhhh! Me corroooo ¡Ahhhhhh!
Viviana sintió que llegaba al clímax, se retorció un pezón, se clavo los dedos en el coño y comenzó a correrse entre auténticos alaridos. José no pudo resistirlo más, introdujo su polla todo lo profundo que le fue posible y comenzó a vaciarse dentro del culo de Viviana, en cuanto soltó los primeros chorros volvió a embestirla con verdadera desesperación hasta expulsar la última gota de semen en su interior. Apenas había comenzado el orgasmo de Viviana cuando notó que José le metía la polla tan adentro que sintió como si la atravesase, soltó un gran aullido y notó como el semen de José se esparcía por el interior de sus intestinos, luego él siguió empalándola mientras su orgasmo continuaba y sentía que no paraba de manar semen de la polla de José encharcándole cada vez más su culo.
Berta se estaba aplicando con todas sus energías en darle placer a su prima cuando escucharon como Viviana se desgañitaba gritando de placer, eso fue la gota que colmo el vaso, el cuerpo de Lorena empezó a convulsionar mientras Berta notaba como la mano de su prima se aferraba a su pierna hasta dejarle la marca de los dedos.
Tras esa orquesta de orgasmos todos cayeron rendidos y se durmieron sin decir palabra, ese maravilloso día les había dejado agotados.
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