<p>Los días pasaron y Roxana vivió en un estado permanente de paranoia.cada vez que salía de casa revisaba por encima del hombro., cada llamada o mensaje de un numero desconocido le aceleraba el pulso. Estaba aterrorizada de que Marco rompiera su promesa y contara todo, sin embargo, nada ocurrió. </p>
<p>No hubo rumores en la escuela de su hijo, nadie la miraba extraño en la calle, su familia no menciono nada . </p>
<p>Poco a poco, la tensión fue bajando, volvió a respirar con cierta normalidad y continuó trabajando en la app, juntando dinero con la esperanza de que aquel horrible capítulo hubiera quedado atrás.</p>
<p>Una mañana tranquila, con su hijo ya en la escuela, Roxana estaba en la cocina lavando los trastes del desayuno, tarareaba una canción suave mientras fregaba, sintiendo por primera vez en semanas que todo volvía a estar bajo control.</p>
<p>De pronto, un ruido en la sala la sobresaltó, se quedó congelada, con las manos llenas de jabón agarró la escoba que tenía cerca y caminó con precaución hacia la sala, sosteniéndola como si fuera un bate.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¿Hola? —preguntó con voz temblorosa.</p>
<p>La televisión estaba encendida, ella no recordaba haberla prendido, se acercó frunciendo el ceño, tal vez se había quedado en standby y se activó sola, causándole un gran susto, pero cuando sus ojos se enfocaron en la pantalla, el mundo se le vino abajo…</p>
<p>Se quedó sin aliento, la escoba se le cayó de las manos y golpeó el suelo con fuerza, sintió que el mundo giraba a su alrededor y casi se desmaya. En la pantalla se veía claramente a ella misma, el video era corto, pero estaba muy bien editado, se veía cuando se quitaba la playera mojada y sus senos grandes saltaban libres, cómo se bajaba el short y quedaba casi desnuda, y luego cómo se arrodillaba frente a Marco y comenzaba a chuparle el pene, había varios ángulos, tomas generales, acercamientos brutales a su rostro mientras sus labios envolvían el miembro, planos cerrados de sus senos balanceándose; pero la cara de Marco estaba completamente pixelada, imposible de reconocer.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¿Qué… qué mierda es esto? —susurró con voz quebrada.</p>
<p>Además, habían hecho cortes inteligentes en las tomas y habían agregado gemidos de una chica joven que no eran los suyos, el video estaba montado de tal forma que parecía que Roxana estaba disfrutando enormemente lo que hacía, se veía entregada, hambrienta.</p>
<p>Cuando el video terminaba, volvía a empezar automáticamente.</p>
<p>Roxana intentó apagarlo con el control remoto, pulsaba los botones desesperadamente, cambiaba de canal, subía y bajaba el volumen… pero la televisión no respondía, el video seguía reproduciéndose una y otra vez, en un ataque de pánico, se arrodilló detrás del aparato y jaló el cable de la corriente con fuerza, la pantalla se apagó por fin.</p>
<p>Se dejó caer en el sofá, pálida y temblando, con las manos cubriéndose la boca.</p>
<p>¿Cómo? ¿Por qué? ¿Dónde estaban las cámaras? Ella nunca vio nada raro ese día, nunca vio a Marco manipulando algún teléfono o cámara.</p>
<p>Entonces pensó: era una lujosa casa, seguramente tenían un sistema de seguridad con cámaras ocultas para protegerse de robos.</p>
<p>Se golpeó la frente varias veces con la palma de la mano, furiosa consigo misma.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¡Tonta! ¡Estúpida! ¡Idiota! —se repetía entre sollozos de rabia—. ¿Cómo no lo pensaste? ¡Maldita sea!</p>
<p>Lloraba de pura furia, ese maldito Marco la había engañado desde el principio, de pronto, su teléfono móvil sonó encima de la mesa, Roxana se levantó tambaleante y lo tomó. Tenía un mensaje de un número desconocido, al abrirlo, había un pequeño clip adjunto, lo reprodujo y lo vio, era un primer plano brutal de su rostro chupando el pene de Marco: sus labios hinchados, la saliva escurriendo, los ojos entrecerrados, se quedó paralizada, mirando la pantalla del celular con horror.</p>
<p>El sonido de una llamada entrante la sacó del trance, el teléfono casi se le cae de las manos. Respiró profundo y contestó.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¿Quién carajos es?! —gritó.</p>
<p>Del otro lado se escuchó una risa conocida, la de Marco.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Maldito hijo de perra, puto mentiroso, miserable, hijo de la gran puta, cabrón asqueroso… —Roxana soltó una ráfaga de insultos, casi sin respirar.</p>
<p>Marco la dejó desahogarse, reía a carcajadas al otro lado de la línea, disfrutando cada palabra, cuando ella finalmente hizo una pausa para respirar, Marco habló con tono burlón:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¿Ya te desahogaste, Roxy? No sé de qué hablas, yo no te mentí, he mantenido mi palabra: nadie sabe sobre tu trabajo en la app, y créeme que ha sido difícil, porque es una historia de primera.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¡Pequeña rata! —rugió ella—. ¡Sabes bien de qué hablo! ¡Del video! ¿Cómo te atreviste a grabarlo, maldito enfermo?</p>
<p>Marco rio de nuevo, claramente divertido.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->La verdad es que quedó muy bueno, ¿no crees? Mi padre tiene cámaras de muy alta calidad, las usa para cuidar sus cosas… o para grabar cuando se folla a alguna puta, no creas que eres la única perra que ha pasado enseñando las tetas por esas cámaras.</p>
<p>Roxana siguió insultándolo, fuera de sí, luego le preguntó cómo había metido el video en su televisión.</p>
<p>Marco soltó otra carcajada.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Fue muy fácil, cualquier persona de mi edad puede hacerlo en minutos; pero para una vieja como tú, seguramente es como si hubieran hackeado la NASA.</p>
<p>Roxana se puso aún más furiosa, ya no solo la había grabado y chantajeado… ahora también se burlaba de su edad llamándola “vieja”. </p>
<p>El terror y la humillación se mezclaban con una rabia ciega mientras escuchaba las risas de Marco al otro lado de la línea.</p>
<p>Roxana siguió descargando toda su rabia por teléfono:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¡Maldito hijo de perra! ¡Puto mentiroso! ¡Desgraciado! ¡Chantajista de mierda! ¡Eres una rata asquerosa! ¡Ojalá te pudras! ¡Malnacido! ¡Te voy a denunciar, cabrón!</p>
<p>Marco la dejó gritar hasta que se quedó sin aliento, la interrumpió y él habló con tono más serio y calmado:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Mira, Roxy, por teléfono no vamos a resolver nada, te invito un café, nos vemos en la cafetería del pueblo en una hora. Arréglate y ponte linda para mí.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¡¿Qué te crees, niñato de mierda?! ¡Yo no voy a ir a ningún lado! — gritó ella.</p>
<p>Pero Marco ya había colgado, se quedó mirando el teléfono con incredulidad, caminaba de un lado a otro en la sala, repitiendo que no iría, que ese niñato se creía muy listo, que no pensaba obedecerle, pensó seriamente en no presentarse o llegar con lo más cutre que tuviera: pants viejos, una camiseta sucia, el cabello recogido de cualquier manera, todo con tal de llevarle la contraria, no quería que Marco pensara ni por un segundo que se arreglaba porque él se lo había ordenado, sin embargo, su propia naturaleza se lo impidió. Desde el divorcio, Roxana había convertido el arreglarse en una rutina sagrada, nunca salía sin maquillarse bien, sin peinarse y sin vestir con estilo, era su forma de mantener la dignidad y el control sobre su vida, así que, aunque con lágrimas de furia y humillación corriendo por sus mejillas, se arregló, se puso un vestido largo color vino, ajustado al cuerpo, que marcaba perfectamente su cintura delgada, sus senos grandes y su trasero firme. Se maquilló con cuidado (tuvo que retocarse varias veces por las lágrimas) y se puso tacones. </p>
<p>Llegó a la cafetería del pueblo exactamente una hora después, Marco ya la esperaba en el cubículo más alejado, discreto, casi oculto, al verla, le hizo un ademán con la mano y una sonrisa, como si fueran viejos amigos.</p>
<p>Roxana caminó hacia él con pasos rápidos y furiosos, sus tacones resonaban con fuerza contra el piso, cuando llegó a la mesa, no se sentó, empezó de nuevo:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]--> Eres un maldito enfermo, un cobarde, un…</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Tranquila —la interrumpió Marco con voz baja pero firme—. Toma aire y siéntate.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¡Vete al diablo! ¡No eres nadie como para que me des órdenes!</p>
<p>Marco sacó su teléfono con calma y lo colocó sobre la mesa.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¿Sabes, Roxana? Ya me estoy cansando de tu actitud grosera ¿Viste la pantalla grande que tienen aquí en la cafetería? Es del mismo modelo que la tuya en casa, créeme que sin problema podría reproducir un pequeño video que tal vez todos los presentes disfrutarían ver.</p>
<p>Roxana apretó los puños y los dientes con tanta fuerza que le dolió la mandíbula, miró alrededor, había varias personas en la cafetería, con el rostro rojo de rabia y humillación, se sentó frente a él.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¿Qué quieres? —preguntó entre dientes.</p>
<p>Marco se recostó un poco, manteniendo esa calma irritante.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Es fácil, Roxy, tú misma lo dijiste, no soy nadie; pero a partir de este instante, lo seré todo para ti, quiero que seas mi perrita obediente, tu serás mi mascota y yo tu dueño.</p>
<p>Roxana soltó una risa burlona y llena de desprecio.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Pobre estúpido ¿Crees que va a ser tan fácil? Anda, muestra el video, será humillante para mí y para mi familia, sí, pero te voy a demandar, me grabaste sin mi permiso, al final, el dinero de tu padre va a ser todo mío y veremos quién ríe al último.</p>
<p>Marco levantó las cejas, claramente impresionado.</p>
<p>—Wow, Roxy… Nunca pensé que fueras una mujer tan ruda, y no eres nada tonta, me dejaste sin palabras, pero espero que hayas visto bien el video, no eres la única que no es tonta aquí, lo edité de tal manera que no se ve nada que me relacione a mí ni a la casa de mi padre, ni nada, podría ser cualquiera en ese video…</p>
<p>Roxana recordó las tomas y se dio cuenta de que tenía razón, la cara de Marco estaba pixelada, no había detalles de la casa reconocibles, los gemidos agregados… parecía una mujer madura disfrutando con un chico cualquiera.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->… Solo se ve a la vieja Roxana mamando con locura la polla de un chico menor que ella — Dijo Marco con una una expresión llena de soberbia.</p>
<p>Roxana apretó los puños sobre la mesa.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->No importa, buscaré la forma de hundirte si compartes o haces público ese video.</p>
<p>Marco sonrió y deslizó su teléfono hacia ella.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Está bien, creo que ganaste Roxy, no eres la torpe mujer vieja que creí... Pero antes de que te vayas, quiero que veas otro video.</p>
<p>Roxana le dijo que se fuera al diablo, estaba a punto de levantarse cuando escuchó la voz de su hijo saliendo del teléfono.</p>
<p>Se detuvo en secos, se sentó de nuevo y le arrebató el celular de las manos.</p>
<p>En el video aparecía su hijo, con ropa de mujer puesta torpemente, maquillado de forma ridícula y haciendo un baile exagerado y humillante, un grupo de chicos, entre ellos Marco, lo animaban riendo y grabando.</p>
<p>Roxana sintió que el estómago se le caía.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¿Qué carajos es esto, Marco? — preguntó con la voz quebrada.</p>
<p>Marco solo rio con fuerza, disfrutando el momento.</p>
<p>Roxana miró la pantalla del teléfono con los ojos muy abiertos, Marco deslizó el dedo por la galería y le mostró que había más videos.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Desliza —le dijo con una sonrisa—. Hay varios videos interesantes.</p>
<p>En todos aparecía su hijo, parecían momentos de “amistad”, juegos entre amigos, pero era evidente que lo estaban humillando y grabando para burlarse.</p>
<p>La rabia de Roxana se transformó en sorpresa e incredulidad.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¿Qué es esto? ¿Por qué le haces esto a mi hijo? —preguntó con la voz quebrada.</p>
<p>Marco recargo un codo en la mesa y luego su barbilla en su mano y habló con calma:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Hace un par de años mi padre hizo un negocio que lo volvió rico de la noche a la mañana, como buena figura paterna, me consintió en todo, me dio dinero, ropa, fiestas, autos… lo que le pidiera, me volví popular en la escuela de un día para otro. — decía esto como si estuviera contando una gran historia — Entonces tu hijo, Lucas… hay Lucas… tremendo gilipollas… empezó a verme como una figura a seguir, siempre ha sido un nerd, un pelele, un perdedor, desde que éramos niños, a decir verdad solo lo aguantábamos porque tenía una mamá con unas tetas enormes, ósea tu. Entonces se convirtió en mi patiño y bufón personal, me sigue a todos lados como perrito faldero y hace todo lo que le ordeno. En esa página tenemos varios videos para burlarnos de él cuando queremos.</p>
<p>Roxana golpeó la mesa con fuerza, haciendo que las tazas saltaran. Se levantó a medias, furiosa, con el puño cerrado y a punto de estrellarlo contra la cara de Marco.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¡Hijo de puta! ¡Te voy a matar!</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¡Tranquila! —dijo él rápidamente, levantando las manos —. Si te fijas bien, todos los videos están en privado, solo los comparto con un grupo muy selecto de amigos, Lucas es… mi amigo… por ahora, no podría hacerle eso, que toda la escuela supiera el gran gilipollas que es; pero tu actitud ya me está cansando, Roxy, y si te vas tal vez ya no seamos tan amigos tu hijo y yo… Entonces no tendría ningún problema en compartir todo esto con el resto de la escuela y con el mundo.</p>
<p>Roxana se quedó congelada, que la humillara a ella era una cosa, pero ¿su hijo? ¿Lucas? Se dejó caer de nuevo en el asiento, respirando agitada. </p>
<p>El silencio entre ellos se volvió denso y pesado, tenía que pensar muy bien qué decir y qué hacer, no podía dejar que todo se descontrolara.</p>
<p>Después de casi un minuto en el que Roxana no dejo de ver a Marco a los ojos, llena de furia, respiró profundo, trato de calmarse y habló con voz baja y temblorosa:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Si acepto ser tu mascota… ¿qué tendría que hacer?</p>
<p>Marco soltó una sonrisa victoriosa, lenta y satisfecha.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Es fácil, Roxy, solo tienes que obedecerme en todo… EN TODO, cuando yo diga salta, saltas, cuando yo diga arrodíllate, te arrodillas, serás mi perrita fiel y obediente, harás lo que te ordene, cuando te lo ordene y como te lo ordene.</p>
<p>Roxana apretó los puños en sus muslos una y otra vez, lágrimas de rabia y humillación asomaron en sus ojos, pero parpadeó con fuerza para no dejarlas caer, no le daría el gusto.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Está bien… —dijo finalmente—. Pero tengo condiciones, dejarás en paz a mi hijo, no te burlarás más de él, borrarás todos esos videos y además, lo ayudarás a ser popular como tú, ya no será tu bufón.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Wow, Roxy… — Marco soltó esa expresion genuinamente llena de asombro real. — De verdad no dejas de sorprenderme, aún en esta situación te atreves a negociar como si tuvieras poder, como si no te tuviera en la palma de mi mano. — estiro la mano hacia ella con su palma abierta hacia arriba y guardo silencio un segundo — Pero está bien, si te voy a tener a ti de mascota, ya no necesito que tu hijo lo sea, quiero concentrarme en ti. Acepto tus términos.</p>
<p>Marco giro su mano, en señal de querer estrechar la mano de ella, mirándola fijamente, Roxana miró la mano extendida durante varios segundos, su orgullo luchaba ferozmente contra el miedo por Lucas, finalmente, tomó la mano de Marco y la apretó con fuerza, con odio. De haber sido más fuerte, hubiera querido romperle los dedos en ese apretón.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Trato hecho —susurró entre dientes Roxana.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Entonces estamos de acuerdo, serás mi mascota fiel, si en algún momento dejas de serlo… la vida de tu hijo se convertirá en un infierno. — respondió Marco.</p>
<p>Roxana asintió con la cabeza, Marco sonrió con satisfacción profunda.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Buena chica.</p>
<p>Así, en esa cafetería discreta del pueblo, Roxana selló un pacto que cambiaría su vida por completo, comenzaba para ella una nueva etapa llena de humillaciones, sometimiento, dolor y, sobre todo, mucho, mucho sexo.</p>
<p>Marco ya había planeado todo lo que haría con su nueva mascota, por su parte, Roxana sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo, sabía que acababa de venderse.</p>
<p>Marco sonrió con esa expresión victoriosa que Roxana ya empezaba a odiar profundamente y le dijo con voz baja:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Como primera orden… quiero que te levantes y te sientes aquí, a mi lado.</p>
<p>Roxana lo miró con puro desprecio, por un segundo pensó en negarse, pero recordó los videos de Lucas, apretó los dientes, se levantó con rigidez y rodeó la mesa, se sentó junto a Marco en el mismo lado del cubículo, tan cerca que podía sentir el calor de su cuerpo.</p>
<p>Estar tan cerca de él le provocaba náuseas, solo podía imaginar golpearlo, arañarle la cara, arrancarle el cabello o estrellarle la cabeza contra la mesa, fantaseaba con acabar con él ahí mismo, pero se contuvo, todo era por su hijo... por Lucas.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Bien… —dijo Marco satisfecho—. Ahora dame un beso.</p>
<p>Puso su mejilla derecha hacia ella, esperando.</p>
<p>Roxana abrió mucho los ojos.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¿Estás loco? Alguien podría vernos…</p>
<p>Marco sonrió con burla.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Si nadie volteó a verte cuando entraste meneando esas enormes ubres que tienes, dudo mucho que ahora nos vayan a ver.</p>
<p>Roxana miró nerviosa hacia los lados, la cafetería estaba relativamente tranquila y nadie parecía prestarles atención, con el corazón latiéndole con fuerza, se inclinó rápidamente y le dio un beso seco y corto en la mejilla.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Otro —ordenó Marco.</p>
<p>Ella obedeció, dándole otro beso rápido.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Otro más.</p>
<p>Roxana repitió el gesto un par de veces, cada vez más nerviosa, cuando iba a darle el siguiente beso en la mejilla, Marco giró bruscamente el rostro, los labios de Roxana terminaron presionados contra los suyos.</p>
<p>Ella se quedó paralizada por un segundo, fue un beso corto, pero suficiente para que sintiera la calidez de sus labios, por un instante absurdo se sintió como una colegiala inocente que acababa de ser engañada para besar al chico malo de la escuela, la humillación le quemaba las mejillas.</p>
<p>De pronto escuchó una voz femenina a su lado:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Chico, aquí está tu orden…</p>
<p>Roxana sintió un escalofrío recorriéndole toda la espalda, se apartó bruscamente de Marco. Era la camarera, una mujer de unos veinte y tantos años que sostenía una bandeja, miraba a Roxana con evidente asco y sorpresa, como preguntándose qué hacía una mujer de su edad con un muchacho de 19.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Y… ¿qué le traigo a tu…? —hizo una pausa, dudando — … ¿novia? —preguntó la camarera, casi con repulsión.</p>
<p>Roxana abrió la boca inmediatamente para aclarar que ella no era su novia, pero Marco la interrumpió con naturalidad:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Tráele una ensalada a mi novia, por favor, que esté fresca.</p>
<p>La camarera asintió y se retiró, no sin antes lanzar una última mirada despectiva hacia Roxana, esta volteó hacia Marco furiosa, con los ojos echando chispas.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¿Qué demonios crees que estás haciendo? —siseó entre dientes.</p>
<p>Marco la miró con calma, muy divertido.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Mira, Roxy… A partir de hoy yo te digo lo que eres, si digo que eres mi novia, eres mi novia, si digo que eres mi mascota, eres mi mascota, si te digo que eres basura, eres basura. ¿Entendido?</p>
<p>Roxana apretaba tanto los puños que los dedos le dolían, sus uñas estaba a nada de perforar su piel, su pecho subía y bajaba con rabia.</p>
<p>Marco repitió, esta vez más firme:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¿Entendido?</p>
<p>Ella tardó en responder, las lágrimas de humillación amenazaban con salir, pero las contuvo, con la voz cargada de odio y resignación, respondió finalmente:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Entendido…</p>
<p>Marco sonrió satisfecho y le acarició la mejilla con el dorso de los dedos, como si estuviera domesticando a un animal.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Buena perrita, ahora come tu ensalada cuando te la traigan, vamos a pasar un rato agradable aquí… juntos.</p>
<p>Roxana se quedó en silencio, mirando al frente con la mirada perdida, mientras sentía cómo su nueva realidad de sometimiento comenzaba a cerrarse sobre ella como una jaula.</p>
<p>Marco se acomodó mejor en el asiento y, con una sonrisa satisfecha, le dijo en voz baja pero firme:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Bien, ahora quiero que actúes como una novia cariñosa mientras estemos aquí, acércate más… mucho más, y dame de comer en la boca, quiero que lo hagas bien, como una novia enamorada quiero sentir el cariño flotando en el aire.</p>
<p>Roxana sintió que le hervía la sangre, sudaba por el esfuerzo de reprimir toda la rabia, el asco y la humillación que la invadían, sus manos temblaban ligeramente bajo la mesa, aun así, respiró profundo y se acercó más a él hasta que sus muslos se tocaron, su cuerpo voluptuoso quedó pegado al de Marco.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Claro, amor… —dijo con una voz dulce y forzada, casi robótica—. Lo que tú quieras.</p>
<p>Cuando la camarera trajo la ensalada, Roxana tomó el tenedor con una sonrisa tensa, pincho un poco de lechuga con tomate y, mirando a Marco con fingida ternura, le dijo suavemente:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Abre la boquita, amor…</p>
<p>Marco abrió la boca con una sonrisa burlona, Roxana le dio de comer lentamente, cucharada tras cucharada, en un momento, un poco de aderezo le cayó en la comisura de los labios, ella, conteniendo las ganas de vomitar, tomó una servilleta y le limpió la mejilla con delicadeza.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Qué descuidado eres, mi vida… —murmuró, siguiendo el juego.</p>
<p>Marco disfrutaba enormemente viéndola humillarse de esa forma, después de varias cucharadas, se inclinó hacia ella y susurró:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Ahora dame otro beso… novia.</p>
<p>Roxana se tensó.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Por favor, Marco… ya basta —suplicó en voz baja—. La camarera ya nos vio, alguien más podría vernos…</p>
<p>Marco sonrió y negó con la cabeza.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->No, es más, ahora quiero que tú me pidas el beso… suplícame.</p>
<p>Roxana ya no sabía qué hacer con las manos, tanta rabia la tenían al límite, miró rápidamente a los lados y, con la voz temblorosa de furia contenida, fingió suplicar:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Por favor, amor… ¿me das un besito?</p>
<p>Marco fingió pensarlo, negándose un par de veces solo para hacer mas larga su humillación, Roxana tuvo que insistir, fingiendo más dulzura:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Por favor… dame un besito mi amor, te lo pido, aquí en mi boquita… — Roxana levanto un poco los labios, en espera del beso</p>
<p>Finalmente, Marco aceptó, Roxana se acercó y lo besó, al principio fue un beso cerrado, pero Marco rápidamente metió la lengua dentro de su boca, invadiéndola con descaro, el beso se volvió profundo, húmedo y largo, ella sentía cómo la lengua de él exploraba la suya y eso la enfurecía cada vez más, sus piernas temblaban de impotencia. De pronto, sintió la mano de Marco subir por su costado y apretar con fuerza uno de sus grandes senos por encima del vestido, amasándolo descaradamente, Roxana dio un respingo violento y lo empujó con ambas manos, apartándolo de golpe.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¡Ya basta! —siseó entre dientes, con la respiración agitada.</p>
<p>Marco se limpió la boca con el dorso de la mano y la miró con fingida decepción.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Vaya… no estás haciendo un buen trabajo como novia, Roxy, si vas a comportarte así, tal vez deberíamos romper el trato aquí y ahora. ¿Quieres que llame a Lucas y le mande tu video? O mejor aún… ¿quieres que lo suba directamente junto con los de él?</p>
<p>Roxana se quedó helada, el pánico y la rabia luchaban en su interior mientras miraba a Marco, que esperaba su respuesta con total calma, disfrutando cada segundo de su sufrimiento. Sin decir una sola palabra, tragó su orgullo, se inclinó sobre Marco y lo besó apasionadamente.</p>
<p>Fue un beso profundo, húmedo y exagerado, exactamente como él quería, sus cuerpos prácticamente se recostaron en el sillón del cubículo, los senos grandes y pesados de Roxana se apretaron contra el pecho de Marco mientras ella fingía devoción, con una mano temblorosa, tomó una de las manos de él y la dirigió directamente hacia su pecho, colocándola sobre uno de sus voluptuosos senos. Marco no perdió el tiempo, comenzó a sobarla con descaro, amasando la carne suave y pesada por encima del vestido, apretando con fuerza y pellizcando el pezón por encima de la tela, con la otra mano, empezó a acariciarle la pierna, subiendo lentamente por su muslo, deslizándose bajo el vestido largo hasta terminar apretando con fuerza una de sus nalgas grandes y firmes.</p>
<p>Roxana seguía actuando como la novia amorosa y entregada, gemía suavemente contra sus labios, movía su boca con fingida pasión y susurraba entre besos:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Amor… qué ansioso estás…</p>
<p>Por dentro, sin embargo, estaba ardiendo de rabia, luchaba con todas sus fuerzas contra el impulso salvaje de tomar el tenedor de la mesa y clavárselo en el ojo, imaginaba la sangre, imaginaba golpearlo, arañarlo, destruirlo; pero se contenía, todo era por Lucas.</p>
<p>El beso se volvió más intenso, Marco metía la lengua con agresividad y apretaba su trasero con fuerza, casi levantándole el vestido. Roxana sentía cómo su mano joven y atrevida exploraba su cuerpo sin ninguna vergüenza.</p>
<p>De pronto, una voz firme y molesta los interrumpió:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->¡Oigan! ¡no pueden hacer esto aquí! Esto es una cafetería familiar, no un motel.</p>
<p>Era la misma camarera de antes, los miraba con una mezcla de sorpresa y profundo disgusto.</p>
<p>Roxana se incorporó rápidamente, roja como un tomate, y se acomodó el vestido, tenía el cabello ligeramente revuelto y los labios hinchados por el beso.</p>
<p>La camarera la miró directamente a ella con evidente desprecio y le soltó:</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Comprendo que el chico esté excitado y haga este tipo de cosas… pero ¿usted? A su edad debería controlarse más, tenga un poco de decencia.</p>
<p>Dicho esto, la camarera dio media vuelta y se retiró con paso firme, Roxana se quedó sentada, profundamente apenada, sentía las miradas de algunos clientes cercanos, el rostro le ardía de vergüenza, quería que la tierra se la tragara.</p>
<p>A su lado, Marco estalló en una carcajada fuerte y sonora, casi sin poder contenerse, reía con ganas, limpiándose las lágrimas de los ojos mientras observaba el rostro humillado de Roxana.</p>
<p><!-- [if !supportLists]-->— <!--[endif]-->Jajajaja… Dios mío, Roxy, deberías haber visto tu cara, parecías una adolescente atrapada. —Siguió riendo—. Esto apenas empieza, mi perrita, apenas empieza…</p>
<p>Roxana no dijo nada, solo apretó los labios con fuerza y miró hacia la mesa, luchando por contener las lágrimas.</p>
<p>Su nueva vida como mascota de Marco apenas comenzaba, y ella ya sentía que el mundo se le venía encima cada vez más y él claramente estaba disfrutando cada segundo.</p>