La autocaravana 2
Sabían que los vecinos los miraban. En lugar de cerrar la cortina, ella se arrodilló frente al cristal. Esta noche, el público no es un riesgo, es el combustible.
Teníamos un destino fijado pero no sabíamos dónde podríamos aparcar que no estuviera lejos de la ciudad.
Tras unas cuantas horas de viaje llegamos por fin y me limité a seguir a un par de Camper que parecían saber dónde se dirigían.
Para nuestra sorpresa a las afueras,no demasiado lejos,había un camping y tras hacer el papeleo nos dirigimos a nuestra parcela.
Acampamos entre otras dos autocaravanas y tras conectar la luz y el agua sacamos unas sillas y una mesa para disfrutar del resto de la tarde con tranquilidad aunque refrescaba rápidamente.
A un lado teníamos unos alemanes bastante ruidosos,eran dos parejas, y al otro aún no habíamos visto a nadie.
Allí permanecimos un rato y vimos llegar a una pareja en bici dejándolas junto a la otra autocaravana.
Eran una pareja joven,de unos 30 años o incluso menos.
Los dos delgados y fibrosos se les veía que hacían deporte,de hecho las bicis eran de alta gama, y se giraron hacia nosotros mirándonos.
Fueron unos segundos a los que respondimos nosotros con un gesto de cabeza.
El mediría 1,70, calvo, con un cuerpo fibrado.
Ella era una chica mulata más o menos de su misma altura con el pelo liso y moreno sujeto en una coleta.
Por la holgada ropa que llevaba solo se veía que era delgada.
Entraron en su autocaravana y volvieron a salir al rato los dos envueltos en sendos albornoces dirigiéndose a las duchas no muy lejanas.
Cuando volvieron nosotros ya estábamos dentro preparando algo para cenar mientras los alemanes empezaban,o seguían,bebiendo de fiesta.
Por las ventanillas puede ver en varias ocasiones como pasaba mientras se secaba el pelo envuelta en el albornoz.
Incluso como el chico,tan solo vestido con un calzoncillo la abrazaba por detrás y metía sus manos por debajo para llegar a sus pechos mientras ella se reía.
La siguiente imagen fue la de ella peinándose en ropa interior.
En su moreno cuerpo fibroso destacaba la ropa interior blanca que vestía.
Un sujetador blanco envolvía sus jóvenes y no muy grandes pechos mientras la parte de abajo la tapaba con un tanga que nos dejaba ver su redondo y firme culo.
Dejé de mirar cuando se giró y miró hacia fuera dándose cuenta que yo estaba allí.
Carol apareció detrás mío abrazándome por la cintura y dijo.
Carol- ¿Qué miras? Aaaa. Ya veo.
Levantó una mano para saludar a la chica justo cuando apareció el chico y miró al decirle algo ella.
Ambos saludaron sin preocuparse por estar en ropa interior y empezaron a reírse.
Carol- ¡Qué cuerpazo tiene esa niña!
Yo- A si? Ni me había fijado.
Una mano de Carol se coló bajo mis pantalones agarrando mi polla y apretándola con su fría mano haciendo que diera un respingo y me girase hacia ella.
Carol- Qué no qué? Pues está no dice lo mismo.
Yo- Jajajajaja. Vaale. Es verdad.La estaba mirando.
Carol- Ya decía yo. Pues siguen mirándonos de reojo.
Yo- Y que vas a hacer?
Carol con una picante sonrisa se agachó delante mío y bajo mi pantalón liberando mi polla.
Carol- Así no me ven pero seguro que se lo imaginan.
Yo- Está visto que van a ser unas vacaciones de exhibición. Y nunca mejor dicho.
Carol- Eso es una queja?
Yo- Para nada.
La suave lengua de Carol rozó el glande antes de rodearla con sus labios limitándome yo a apoyarme en la pequeña encimera y cerrando los ojos dejarme hacer.
De reojo vi como los de al lado seguían mirando y decidí darles mejor visión.
Yo- Espera un poco.
Carol dejó de lamer mi polla y yo me aupé sentándome en la encimera mostrándoles mi erecta polla rodeada por una mano de Carol.
Carol- Jajajaja. Como te gusta a ti también.
Juguetona bajo la cabeza y rodeó mi polla con sus labios comenzando a lamerla de arriba abajo.
Se deleitaba sacando la lengua para rodear el glande y bajando hasta mis huevos muy despacio dejándoles ver cómo lo hacía.
Con una mano agarraba mis huevos y cuando bajaba se metía uno entre los labios jugando en él con la lengua mientras que la otra la había llevado a su entrepierna por debajo del pantalón y se masturbaba con suavidad.
Yo no podía ver si seguían mirándonos y la verdad es que no me importaba lo más mínimo aunque Carol miraba de reojo.
Carol sin soltar mi polla dijo.
Carol- Siguen mirando y se están calentando.
Llevé mi mano a su cabeza y le guíe para que siguiera lamiendo mi polla.
Sentía como su húmeda boca la recibía y como su lengua jugaba con el glande como solo ella sabe hacerlo.
Lo rodeaba e incidía en la punta antes de volver a lamerlo y a engullirlo.
Separé a Carol y de un salto me bajé de la encimera para besarla y agarrar sus nalgas.
Ella seguía agarrando mi polla cuando le di la vuelta haciendo que mirara hacia la ventana.
Los chicos habían apagado la luz pero aún se podían ver sus siluetas mientras nos miraban.
Bajé los pantalones de Carol y la aupe hasta sentarla en la encimera como lo había hecho yo.
Briendo sus piernas me incliné y besé su abdomen bajando hasta su pubis y llegar hasta su depilado coño.
Lo encontré inflamado y empapado cuando deslicé la lengua entre los labios exteriores llegando a penetrarla como si mi lengua fuera una pequeña polla.
Carol apretó mi cabeza contra ella cuando encontré el duro clítoris y deslicé la lengua alrededor antes de succionarlo con suavidad entre mis labios.
Removía sus caderas y gemía con cada lengüetazo que le propinaba sin ningún pudor y estaba seguro de que podían oírla desde el otro lado.
Mientras lamía su coño levanté las manos y agarrando la camiseta tiré de ella encajandola debajo de sus pechos para poder agarrarlos y pellizcar sus duros pezones.
No dos minutos pasaron cuando Carol tiró de mí hacia arriba y sujetándome entre sus piernas apretar para que mi polla se deslizase en su coño con facilidad.
Su humedad la envolvió mientras entraba provocando un gemido ronco de su garganta y apretaba más aún las piernas alrededor de mi cintura.
Empecé a bombear en ella cojiendo cada vez más ritmo cuando se tumbó dejando ver cómo se movían sus pechos con cada embestida.
Era un movimiento hipnótico y alargué mis manos para agarrarlos sintiendo como sus pezones se clavaban en la palma de mi mano.
Entraba y salía de ella cada vez más rápido mientras jadeaba y gemía sin cesar.
Su coño apretaba y soltaba mi polla cada vez que entraba y salía hasta que se corrió entre espasmos y gemidos.
Seguí bombeando en ella hasta que noté como mi polla palpitaba y corrí haciéndolo en su interior.
Nos quedamos un momento así,yo todavía dentro de ella.
Carol aún me apretaba contra ella con sus piernas.
Carol- Ummmmmmm. Como me gusta tenerte dentro.
Unos besos y me dejó separarme quedándonos desnudos frente a la ventana.
No se les veía pero sabíamos que la pareja de enfrente seguía mirándonos mientras los alemanes seguían de fiesta.
Acabamos de recoger la cosas de la cena y nos acostamos con idea de levantarnos pronto,desayunar y sal
ir a otro destino.
Pero las cosas no salen siempre como las planeas.
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