Xtories

La autocaravana

Las cortinas estaban corridas, pero las ventanas permitían una vista perfecta. Lo que empezó como una noche de descanso se transformó en un espectáculo de carne y deseo donde nadie miraba hacia otro lado.

Maduro486K vistas9.4· 7 votos

El año no puede comenzar mejor.

La empresa me comunica que aun tengo 5 días acumulados de extras,que son 11 reales por los turnos que trabajamos, y que me los tengo que coger cuanto antes así que tras hablarlo con Carol remueve tierra y cielo para tener ella también esos días libres y hacer algo en lo que llevamos pensando mucho tiempo.

La idea que no lleva tiempo rondando es alquilar una autocaravana y ya hace tiempo lo planeamos pero se nos fastidio con el COVID.

Así que tras rescatar los viejos planes de sitios que ver,donde acampar y demás nos pusimos en camino.

Buscábamos tranquilidad y acampar a ser posible fuera de las rutas establecidas, como camping y demás pero lo de acampar así es un poco complicado así que fuimos un poco a la aventura sin planes fijos.

Carol no había visto la autocaravana hasta esa misma tarde y cuando se la enseñé se emocionó como un niño con juguete nuevo.

Abría y cerraba los cajones,toquetea a todos los botones hasta que se puso a mi lado y me abrazó.

Carol- Me gusta. Lo pasaremos bien.

Yo- Tú cabecita ya está pensando algo?

Carol- Por supuesto. Ya me conoces.

Decidimos,y como los dos conducimos,salir a la mañana temprano y hacer de tirón la costa hasta Galicia pero al final salimos más tarde y nos tocó parar y hacer noche en la carretera.

Paramos en un área de servicio donde había aparcados muchos camiones,ya sabéis que se dice que si hay muchos camiones se come bien,para cenar allí y ya pasar la noche.

Era un área grande que incluso tenía un edificio aparte con duchas para los camioneros y demás.

Aparcamos junto a otras dos autocaravanas para estar más tranquilos y entramos a cenar.

Estaba bastante concurrido y la presencia femenina se reducía a las camareras, Carol y otras dos mujeres que estaban junto a sus parejas y supusimos que serían los de las otras autocaravanas.

Nos sentamos en una mesa que estaba junto a otra de las parejas a la qoebsalidamos con un simple gesto de cabeza.

En el comedor había mucho barullo y nos dimos cuenta de que cada vez que una de las mujeres se levantaba la mayoría de las miradas las recorrían de arriba abajo incluidas las camareras.

Cuando Carol se levantó para ir al baño casi todos la siguieron con la mirada y vi como había más de un codazo señalando hacia ella.

Al volver venía acompañada de otra de las mujeres y las dos venían riéndose.

Yo- Qué pasa?

Carol- Que hemos recibido cuatro invitaciones a ver la cabina de un camión desde dentro.

Yo- No fastidies.

Carol- Si. Me ha dicho Gema,la que me ha acompañado,que es lo habitual en estas áreas de servicios donde paran tantos camioneros.

Miré hacia el lateral para ver a la tal Gema y se encontraba hablando con su pareja.

Ambos tendrían mi edad,unos 50, y se estaban riendo.

Ella rubia de pelo liso recogido en una coleta y por lo que podía ver por encima de la mesa tenía unos pechos grandes,más que Carol, que tapaba con una fina camiseta sin disimular lo más mínimo.

Él era más delgado, con el pelo canoso y una fina perilla.

Acabamos de cenar y tras pagar nos fuimos y ellos salieron detrás nuestro.

Camino a las autocaravanas nos presentamos.

Ella como ya dijo Carol se llamaba Gema y el era Oscar.

El de estatura media,un poco por debajo de mi 1,80,delgado y ella 1,65+- con unos grandes pechos y unas anchas caderas.

Tras presentarnos fuimos hablando hasta llegar y una vez allí Carol les invitó a tomar algo ya que su autocaravana era la que estaba justo a nuestro lado.

Abrimos las puertas,no llegaba al metro la distancia entre una y otra y seguimos charlando.

Eran de Cádiz y iban a dedicar un mes para recorrer España.

Óscar- Le cogimos el gustillo a esto el año pasado con unos amigos y decidimos que este año seguiríamos.

Yo- Nosotros es la primera vez.

Gema- Pues os va a gustar. Ni os imagináis la libertad que da. Hoy aquí mañana a saber.

Carol- Y conocer gente,claro.

Óscar- Eso también.

Óscar y yo empezamos a hablar de a que nos dedicábamos y demás mientras las chicas iban a lo suyo aunque llegó un momento en el que desconecte de la conversación para prestar más atención a la de ellas

Gema- Eso es lo habitual. Los camioneros están salidos los pobres.

Carol- Ya me di cuenta.

Gema- A veces Óscar y yo les damos algo de espectáculo.

Carol- Y eso?

Gema- Si. Lo hacemos en la autocaravana sin correr las cortinas ni apagar la luz. No veas cómo se quedan mirando.

Carol- Así que os va lo de que os miren.

Gema- Tengo que reconocer que un poco si. Jajajajaja.

Carol- Y alguno se habrá ofrecido a unirse.

Gema- Bufffffff. Más de uno. Pero no gracias. Estoy muy contenta con mi marido.

Óscar se había dado cuenta de que no le hacía caso.

Óscar- Jajajajaja. Pero un toque picante viene bien.

Seguimos la conversación y Óscar me dio algunos consejos para la autocaravana antes de despedirnos y entrar cada pareja en la suya.

Nos preparamos para pasar la noche y mientras lo hacía Carol yo me tumbé en la cama.

Con las cortinas sin correr veía perfectamente el interior de la caravana de Gema y Óscar donde también se estaban preparando para pasar la noche.

Al fondo veía como Óscar se desnudaba quedándose en calzoncillos tumbado en la cama mientras Gema estaba en el pequeño baño.

Cuando salió lo hizo en bragas y sujetador,que a duras penas contenía sus grandes pechos y se tumbó al lado de su marido.

No tardó en llevar su mano hasta la entrepierna de Óscar que permaneció tumbado con las manos detrás de la cabeza.

Gema introdujo una mano bajo los calzoncillos de Óscar agarrando su polla mientras besaba sus pezones.

A través de las pequeñas ventanas pude ver cómo la cabeza de Gema bajaba y aunque no se veía,se intuía ya que se veía como subía y bajaba,comenzaba a lamer la polla de su marido que llevó sus manos hasta la cabeza de su mujer.

Yo, absorto, seguía mirando cuando vino Carol.

Carol- ¿Qué haces?

Yo- Ver el espectáculo.

Carol se asomó y vio lo mismo que yo.

Carol- ¡Anda! Era verdad lo que decían.

Se tumbó al lado mío y directamente llevó sus manos hasta mis calzoncillos bajandolos de un tirón para liberar mi polla que ya empezaba a endurecerse.

Carol- Pues vamos a darles también espectáculo. Ponte de rodillas.

Parece que Óscar se dio cuenta ya que justo en ese momento giró la cabeza y estaba claro que él nos veía,incluso mejor que nosotros a ellos.

Los labios de Carol rodearon mi polla poniéndome de lado para que Óscar pudiera ver mejor.

La recorrían de arriba abajo mientras yo fijaba mi mirada en Óscar que seguía observándonos y le dijo algo a su mujer ya que está levantó la cabeza para mirar también.

Óscar se incorporó y se puso igual que yo pudiendo ver si dura polla.

No muy larga pero bastante gorda terminaba en un gordo glande que los labios de su mujer rodearon en ese momento.

Mientras,los labios y la lengua de Carol seguían ocupándose de la mía, me tumbé para que Carol se pusiera encima mío sin dejar de pensar lamer mi polla ofreciéndole una buena panorámica de su culo y de su coño desde atrás.

Enseguida hundí mi lengua en el coño de Carol lamiéndolo y deslizándola de arriba abajo hasta llegar a su clítoris.

No veía si Óscar y Gema seguían mirándonos pero seguí lamiendo el coño de Carol intentando que vieran bien como mi lengua jugaba con su clítoris y se introducía en su coño.

Carol seguía lamiendo mi polla incidiendo en el glande,justo donde se une al tronco para seguidamente rodarlo con sus labios y meterla en su boca.

No ella ni yo parábamos de lamernos mutuamente pero yo empezé a subir la lengua hasta llegar a su ano.

Lo ensalive lubricandola para empezar a jugar con un dedo rodeando la entrada pero sin llegar a entrar.

Quería asegurarme de que tuvieran tiempo de sobra para vernos.

Con su ano ya lubricado y sin dejar de lamer su coño comencé a introducir un dedo sintiendo en mi polla los gemidos de Carol.

Fue Carol la que se incorporó y dándome la espalda agarró mi polla y se sentó encima mío introduciéndose la despacio en su ano hasta quedar sentada encima mío.

Con las piernas abiertas mostrando su depilado coño a nuestros vecinos fue moviéndose despacio sobre mi hasta que solo el glande permanecío en su interior para volver a sentarse clavándosela entera.

Echó el cuerpo hacia atrás apoyando sus manos en el colchón y fue moviéndose cada vez más rápido clavándose mi polla en su ano mientras mis manos agarraban sus bamboleantes pechos.

Me giré un poco para poder ver por la ventana como Gema estaba a cuatro patas y Óscar la penetraba desde atrás agarrando sus grandes caderas.

Veía como sus grandes pechos se movían con cada envestida qoeble daba su marido sin que ninguno de los dos dejarán de mirarnos a nosotros.

Carol seguía cabalgando encima mío gimiendo y suspirando cada vez que mi polla llegaba a estar por completo en su interior y fue cuando alargó una mano y sacó uno de sus juguetes.

Era un consolador realista con sus venas y todo y sin dudarlo lo introdujo en su coño sin dejar de moverse encima mío.

Así empalada por los dos orificios me cabalgó con mas ansia hasta que su cuerpo se puso rígido un soltando un gran gemido tuvo un sonoro orgasmo que seguro se oyó desde la otra autocaravana.

Aún y todo no dejó de moverse hasta que sintió como me iba a correr y rápidamente se puso a un costado para agarrar mi polla y mirando a los otros comenzar a lamerla hasta hacer que soltará toda mi carga en su boca.

Al lado nuestro también habían cambiado de postura y en este momento gema estaba cabalgando a Óscar.

Sus grandísimos pechos se bamboleaban de arriba abajo permitiéndome observarlos en toda su grandeza.

Oreolas grandes con unos duros pezones sobresaliendo mientras ella misma se los pellizcaba.

Desde nuestro autocaravana oímos perfectamente como gemía al correrse y vimos como se tumbaba y Óscar se ponía horcajadas sobre ella metiendo su gorda polla entre sus pechos para acabar corriéndose allí.

Carol juguetona y jadeando les envió un beso antes de alargar la mano y cerrar las cortinas dando por finalizada la exhibición.

Se tumbó a mi lado y me abrazó quedándose dormida al instante mientras yo permanecía despierto.

Pasó un rato y al ver que no podía dormir me levanté sin temor de despertar a Carol ya que despues de una buena sesión de sexo suele dormir profundamente y abrí la puerta para salir a fumar un cigarro encontrándome con Óscar haciendo lo mismo.

Me senté junto a él y empezó a hablar.

Óscar- Menuda exhibición.

Yo- Pues sí. Interesante.

Óscar- Jajajajaja. No pensamos que haríais lo mismo.

Yo- Ni Carol ni yo le hacemos ascos a una buena sesión de sexo. Y veros nos puso muy cachondos. Aunque nos hace falta poco la verdad.

Óscar- Nosotros la primera vez fue sin darnos cuenta de que nos veían. No nos enteramos hasta que terminamos y ahora le cogimos el gusto. Sobre todo Gema. Y cuanto más le miren mejor. Aunque nunca nos había pasado lo de hoy.

Yo- A mi no me importa que me miren y a Carol menos.

Óscar- Ya me di cuenta. Y cuando saco el consolador y se lo metió…buffff. No veas cómo le di a Gema. Como nunca.

Yo- Jajajajaja. Nos gustan los juguetes.

Óscar- Yo le regalé uno pero dice que me prefiere a mí y no lo ha estrenado. Pero después de veros te digo yo que lo vamos a empezar a usar.

Aún estuvimos un rato charlando hasta que volvimos a acostarnos.

Por la mañana nos despertamos temprano y decidimos ir a ducharnos ya que no sabíamos donde haríamos noche y no queríamos usar la de la autocaravana si no era necesario así que cogimos los neceseres y entramos en el edificio.

A la izquierda era la zona de las mujeres y a la derecha la de los hombres así que nos separamos.

Cuando entre se oían duchas funcionando y me metí en la primer que vi libre.

Mientras me duchaba era continuo el trajín de gente entrando y saliendo hasta que me quedé solo.

No tardó la puerta en abrirse y oí voces de dos hombres hablando.

Y las dos tetonas de anoche? Joder como estaban.

Ya te digo. Que bien armadas estaban las dos. Me las hubiera subido al camión si no estuvieran acompañadas.

Mucha mujer para esos dos.

Las hubiera cogido….

Calla que me ha dicho Julián que están enfrente de su camión y cuando se fueron vio a la de las tetas más grandes follando con el marido.

Ya se pajearia a gusto.

Pues dice que la chupaba de miedo y luego se puso a cuatro patas para que le diera por detrás.

Yo a gusto me hubiera follado a la otra. Más firme pero con unas buenas tetas. Y tiene pinta de que le gusta que le den con ganas.

Pues yo con cualquiera de las dos. O las dos. Te imaginas?

Terminé de ducharme y salí encontrándome a los dos camioneros afeitándose.

Al verme por el espejo los dos bajaron la mirada y se callaron mientras me acercaba a los lavabos.

Yo- Buenos días.

-Buenos días contestó uno de ellos.

Me lave los dientes mirándoles por el espejo mientras los dos acababan de afeitarse en silencio con cierta incomodidad.

Acabé y tras recoger mis cosas fui a salir pero no me pude contener y me di la vuelta volviendo donde ellos.

Yo- Pues mira. Tienes razón. Le gusta que le den con ganas pero es muy selectiva así que solo veréis a una mujer así en vuestros mejores sueños.

Me giré y me fui dejándolos boquiabiertos.

Decidí esperar fuera a Carol mientras me fumaba un cigarro,no soy fumador habitual pero es una vieja costumbre difícil de dejar.

Salió por la puerta justo cuando los dos personajes también lo hacían y le dieron un buen repaso hasta que me vieron que fue cuando dejaron de mirarla.

La verdad es que era como para mirarla.

Con el pelo húmedo,sin una pizca de maquillaje,para mí está más guapa sin maquillar,y con una camiseta ceñida que al ir sin sujetador, y con el frío que hacía,marcaba los pezones hasta a mí me costó dejar de mirarla.

Y ella sabedora de ese efecto y más con los otros dos detrás según llegó a mí me echó los brazos al cuello y pegando su cuerpo al mío empezó a besarme mientras yo agarraba sus nalgas

Carol- ¿Sabes cariño? Nos teníamos que haber duchado juntos. Así me hubieras enjabonado bien a conciencia.

Eso lo dijo con una clara intención de que los dos de atrás la escucharán pero ninguno se atrevió a levantar la mirada dirigiéndose al estacionamiento.

Fuimos a la cafetería a desayunar y al sentarnos en una mesa vimos cómo se marchaban Óscar y Gema que nos vieron y nos saludaron con las manos.

Cuando acabamos volvimos a la autocaravana sintiendo como varias miradas nos seguían y tras colocar un poco volvimos a la carretera.