Xtories

La Esposa que Aprendió a Mirarse -7- AMSTERDAM

En el corazón de Ámsterdam, las paredes del hotel son tan finas que los gemidos de otros se filtran como una promesa prohibida. Ella no quiere solo ser amada, quiere ser exhibida, dilatada y usada por desconocidos mientras él, impotente ante su deseo, solo puede mirar. Esta noche, la ventana está abierta y el canal espera ser testigo de su destrucción.

Melisa3.5K vistas9.3· 9 votos

Esa noche, después de salir de Hunkemöller con las bolsas cargadas de promesas obscenas, el camino de vuelta al hotel se convirtió en una agonía lenta y deliciosa. Gema caminaba delante, el vestido corto adherido como una segunda piel a sus muslos gruesos y sudorosos, el culo respingón y carnoso balanceándose hipnóticamente con cada paso, el pelo castaño claro casi rubio capturando las luces ámbar de los canales. Yo a su lado, la polla tan dura que dolía contra la cremallera, sabiendo que esa polla patética que yo poseia, nunca sería suficiente, para una mujer tan potente como ella… y aun asi queria... deseaba que esa noche presenciara cómo su coño se convertía en un agujero abierto, caliente y tembloroso bajo su propia mano.

El hotel boutique era perfecto, paredes delgadas como papel, vistas al canal negro donde barcos turísticos pasaban despacio con luces apagadas por la noche, ventanas sin cortinas completas, ecos de gemidos lejanos que se colaban desde otras habitaciones —y quizás de mirones ocultos en las azoteas o balcones cercanos.

En el ascensor, ella intentó pegarse, rozándome la entrepierna con el muslo caliente, pero le agarré ambas muñecas con una sola mano, se las subí por encima de la cabeza y las aplasté contra el espejo del fondo. Con la otra mano le apreté la garganta.

—No te muevas, zorra exhibicionista. aun esta empapada recordando como te has dejado ver delante de todos.

—Si-sí, Amo… cornudo inútil… que me miren… ¿Quieres que me vean metiéndome la mano entera?… porque tu polla de mierda nunca me ha abierto ni un poco… —susurró, la voz temblorosa, los ojos verdes vidriosos de vergüenza y excitación pura—. ¿Sabes lo patético que eres? Ni siquiera necesitas tocarme para que me moje… te gusta imaginarme con pollas de verdad.

Al entrar en la habitación —luces ámbar bajas, cama king size, espejo enorme frente a la cama y otro junto a la ventana abierta al canal—, soltó las bolsas y se quedó inmóvil en el centro, esperando.

—Desnúdate. Lentamente. Mantén los ojos en la ventana oscura. Quiero que sientas que hay alguien ahí fuera grabándote mientras te desnudas para ponerte algo de los que te has comprado en esa tienda de guarras.

Gema obedeció con risitas nerviosas y crueles, mirando hacia la ventana entreabierta mientras se desnudaba. El vestido cayó. Sujetador liberando tetas con pezones duros. Bragas empapadas bajando, el olor almizclado y salado de su excitación inundando la habitación como un perfume crudo.

--Pobrecito cornudo… mira cómo te palpita ese rabo minusculo solo de imaginar que me estan mirando —se burló mientras gateaba hacia mí, culo en pompa, tetas balanceándose—

-- Abre esa boquita de zorra que tienes. Trágate mis dedos porque mi polla pequeña ni te llega a la garganta.

Le metí tres dedos en la boca, follándole la garganta mientras le daba cachetadas: PLAF… PLAF… PLAF…, la saliva inundaba su boca y pequeñas lágrimas comenzaban a verterse desde sus ojos.

--Mírate, tragándote mis dedos porque mi polla pequeña no te llena. Hoy vas a ser mi juguete de Ámsterdam… pero sobre todo el festín visual de voyeurs ocultos viendo cómo te tocas para mi. Vas a suplicar que te espíen mientras yo miro como el cornudo inútil por el que me tomas. ¿Quieres que abra más la ventana y deje que los barcos pasen despacio, luces bajas, ojos invisibles devorándote mientras te metes la mano entera?

--Por favor… Amo cornudo… abre la ventana… que me miren como mi mano me da el placer que tu no me das… que graben cómo mi coño se abre… porque tu polla de juguete nunca me ha hecho sentir nada… —balbuceó, ahogada—. Eres tan patético que solo sirves para imaginarme y exhibirme para otros… para ver cómo me destrozo yo misma porque tú no puedes.

La levanté por el collar, la puse de pie y la empujé contra la ventana abierta, aprete sus manos a la espalda, arqueada al máximo, tetas presionadas contra el cristal frío, culo hacia la habitación exponiendo su coño a la noche.

-- ¿Asi es como te gusta verte guarra?

-- Ahh! No, asi es como te gusta a ti,que me vean, como hoy has dejado que me viesen en la tienda... ¡CORNUDO! -respondió Gema-

La tiré boca abajo sobre la cama, su culo en pompa, los brazos flojos por detrás para que pudiera alcanzar su coño.

—Métete la mano. Tócate el coño, quiero ver como lo haces imaginando como otros te tocan. Hazlo lento, que yo vea y sienta cada detalle, como te chorrea pensando otros, como gimes, los sonidos, el olor. Dime cómo se siente cada centímetro… y repite lo inútil que soy.

Gema gimió -- AJJJJ, atrangantada, con su propia saliva, como un animal herido y excitado. Separó los labios hinchados y empapados con los dedos de la otra mano, exponiendo la entrada roja y brillante de jugos espesos. El olor femenino fuerte a sudor y fujos salados que le daba la excitación extrema. Respiró hondo, temblando, y colocó la palma abierta contra la entrada. Presionó despacio… los nudillos se encontraron con la resistencia inicial, la carne suave y caliente cediendo milímetro a milímetro. Un gemido profundo escapó de su garganta cuando los nudillos más anchos empezaron a abrirla, ¡SCHLURP!, POR DIOS!!, AAAAAHH!!!, El sonido fue viscoso, como carne húmeda siendo succionada, seguido de un chapoteo suave cuando los dedos se curvaron dentro.

--Joder… siento los nudillos abriéndome… como si me partieran en dos… el calor dentro es abrasador, mIira como se estira mi coño!!!… duele… pero el dolor pero me muero de placer que me hace chorrear más… —jadeó, empujando más—. Ahora la palma entera…

-- ¡AHHHH! volvio a gemir Gema. La presión en el clítoris desde dentro… el antebrazo entrando… el coño caliente y humedo se cierra alrededor de su muñeca. Nunca había sentido tanta plenitud… tenia el coño tan lleno que apenas respiraba… y yo, un cornudo de mierda, ni siquiera llegaria a la mitad de su mano con una polla tan ridícula… era un cero a la izquierda, y pensaba que solo servia para imaginarme a Gema abrise para pollas de verdad.

La mano desapareció por completo, muñeca hundida, entrando hasta la mitad, el coño dilatado obscenamente alrededor de su propia extremidad. Los labios vaginales, rojos e hinchados, se estiraban al límite, brillando con una capa espesa de lubricación natural que goteaba por su muñeca y caía en hilos al colchón. El olor era abrumador, sexo crudo, y guarro, que Gema habia escondido durante años. Empezó a mover su mano, lento al principio, sintiendo cada roce interno —la textura rugosa del punto G contra los nudillos, las contracciones involuntarias de las paredes vaginales apretando su antebrazo como si quisieran retenerlo—, luego más rápido y profundo, el puño curvado golpeando el fondo de su utero, el antebrazo entrando y saliendo hasta donde lograba introducirlo. Cada movimiento producía sonidos brutales: ¡SCHLOP-SCHLOP-SCHLOP! Chapoteos húmedos, succiones, gorgoteos obscenos cuando el aire entraba y salía del túnel dilatado.

-- ¿Te gusta? - pregunto Gema, así es como quiero que me lo hagan, y contigo no tento ni para comenzar... ¡PIDEMELO!. ¡PIDEME QUE QUIERES VERME COMO ME FOLLAN!

Tenia mi pequeño rabo entre mis manos, intentando no pajearme muy rapido para no correrme pronto, sus palabras me pusieron muy burro y entonces me lance sobre ella. La penetré brutalmente, entro rapida, casi sin esfuerzo, solo un pequeño sonido, ¡CHOP!, senti la presión aterradora de su puño entero contra mi polla ridícula a través de la pared vaginal fina y estirada. Era como follar un túnel caliente, dilatado al extremo y lleno al mismo tiempo; cada embestida chocaba contra su antebrazo desde dentro, amplificando la sensación de ser insuficiente.

-- Joder!!!… nunca te había visto el coño tan dilatado… —gruñí, mirando hacia abajo con fascinación y humillación absoluta—. Mira cómo se abre alrededor de tu puño entero… los labios estirados como goma roja y brillante, el agujero profundo y tembloroso que palpita con cada bombeo… -el calor que irradia es brutal, el olor a sexo puro me marea… y mi polla patética ni siquiera roza las paredes que tú misma estás abriendo…

--Los mirones del canal deben estar flipando viéndote, tan guarra… dilatada hasta este punto porque mi cosita nunca te ha bastado. Joder, con esto tan abierto… imagínate varios hombres follándote uno tras otro, pollas grandes y gordas entrando y saliendo mientras yo miro como un cornudo patético… y luego dos a la vez follándote este coño de guarra al que no soy capaz de llenarte, ¡¡ joder siiiii!! Te caben de pollas en este coño!!!! Aaaa!!!, dos pollas enormes metidas juntas en este túnel de guarra que tienes!!! ¡¡Dimello!! Dime que quieres que ocurra!!!!!!..... que te dilanten el coño como yo no puedo que te follen sin piedad hasta que te corras y grites sus nombres, no el mío… que me obligues a mirar, sabiendo que tu coño nunca volverá a ser el mismo.

--JODER SI!!! Quiero que me la metan como dios manda, no esa penosa pollita que tienes, AAAH, quiero sentirla rozando mis paredes internas… el puño golpeando el fondo…

El coño se le contrae alrededor de su muñeca como si quisiera tragársela… chorro tras chorro saliendo con cada salida… el estiramiento es tan extremo que siente el pulso en el clítoris desde dentro…

-- Tu polla es nada comparada con esto… —jadeó, bombeando más rápido—. Imagínate un grupo de tíos mirando por la ventana… grabando cómo necesito meterme mi mano hasta el codo… para saber que me estas follando,… como me dicen que soy una zorra pública que se merece mas… que después se pajearán recordando, cómo me corro con la mano metida mientras tú, cornudo inútil, solo puedes follarme mal… y sí, con este coño tan dilatado… quiero que varios hombres me follen en grupo, que dos a la vez me follen el coño, doble penetración, sintiendo sus pollas rozarse dentro de mí mientras me parto de placer… porque tú nunca podrías darme ni la mitad de esto, cornudo de mierda… solo sirves para limpiar después.

--Metete la mano más adentro, zorra, si joder! JODER!!, QUE GUARRA ERES, cuentame mas de como lo quieres hacer, dime como te los follarias a todos...

—Siento el antebrazo enterrado… el calor sofocante dentro de mí… las paredes vaginales ardiendo… cada vez que muevo mi mano siento placer y dolor a la par, que me llegan al vientre… mira como me palpita el clítoris palpita sin tocarlo… el sonido de mi coño succionando mi puño… ¡SCHLOP! ¡SCHLOP!… me vuelve loca… cornudo de mierda… ¡AHHH! ¡Eres tan patético que ni siquiera notas lo mojada que estoy por otros! ¡Quiero que me graben en secreto para que miles me vean después con el coño destrozado por mi propio puño! Y que luego vengan varios hombres a usarme… a follarme en cadena como quieranl, dos pollas gruesas metidas a la vez en mi coño abierto, rozándose dentro mientras me corro gritando… porque tú solo sirves para mirar, cornudo asqueroso.

-- ATAME!!!, USAMMEEE COMO LA PUTA QUE SOY!! frente a la ventana abierta toda la noche… con el culo fuera hacia el canal… y deja que los barcos nocturnos pasen despacio, que se turnen para pajearse viéndome… y luego invita a varios desconocidos a entrar y follarme... JODER!!! HAZLO!!, HAZLO!!!, AAA, MIRA COMO ME ENTRA Y SALE!!

Eso la hizo explotar. Se corrió con violencia animal, su coño convulsionando alrededor de mi polla minúscula y de su propio puño entero, varios chorros potentes y continuos lo salpicaron todo, ¡SPLASH! ¡SPLASH! ¡SPLASH! El cuerpo temblando en espasmos incontrolables, y su puño aquel puño profante, todavía dentro prolongando el orgasmo hasta casi desmayarse, ¡AHHH! ¡JAVIII! ¡CORNUDO INÚTIL! ¡MÍRAME! ¡SIENTO TODO! ¡ME MUERO DE PLACER! ¡QUE VENGAN MÁS POLLAS A FOLLARME EL COÑO A LA VEZ! ¡TÚ SOLO SIRVES PARA LIMPIAR!

Saqué su puño lentamente con un sonido húmedo y prolongado ¡SCHLOOORP!, la mano brillante y temblorosa, el coño dilatado y abierto --nunca lo había visto tan ancho, tan usado, tan mío y tan ajeno al mismo tiempo. La embestí tres veces más, sintiendo su desprecio en cada contracción. ¡CHOP! ¡CHOP! ¡CHOP! Me corrí dentro con un gruñido patético, varios chorros débiles mezclándose con sus jugos, desbordádos. Solo pude incorporarme y mirar su coño dilatado al extremo goteando mi semen inútil. La saque despacio a la vez que ella sacaba su mano, y ella, ella me miró con ojos crueles y satisfechos.

--Joder, Javi… ha sido bestial… que sensación… el estiramiento, el calor, los sonidos… y tú fantaseando con varios hombres follándome y haciéndome doble penetración, dos pollas a la vez follándome el coño… si la segunda sesión con Laura incluye mirones… —susurró, rozándome la polla flácida con la mano todavía húmeda y temblorosa—,… y que tú mires... eso me pone muy guarra.

-- Me quede callado, sin saber ni que pensar, ni que decir, como cuando acabas una fiesta inmejorable que echas de menos al instante, pero que sabes que aquello no se puede repetir.

Ámsterdam fue solo el calentamiento.